Aquel jueves pasó rápido, al igual que todo lo bueno que estaba por acabarse
Spike se levantó listo para el jueves, se encontraba un poco más pensativo de lo usual pero había decidido que la tormenta que se desataba en su mente no arruinara los dos días que tenía por delante con sus nuevos amigos. Además tenía la fiesta de Rumble, ¿no? Eso sería realmente genial, por lo visto los Power Ponies iban a venir también y Rumble no dejaba de presumir que sus padres habían contratado hasta a DJ-P0N3 para darle ambiente.
Era extraño, Spike asistía regularmente a las fiestas que Pinkie Pie organizaba para todas y se divertía, sí, pero ahora que iría a una fiesta de chicos de su edad estaba mucho más emocionado que con esas otras. ¿Por qué nunca había hecho algo así antes? Pero no, se dijo que no iba a pensar en ello si no era necesario así que sacudió la cabeza y se levantó.
—¿Hola? Ah ya estás despierto — sonrió Lyra al ver a Spike ya fuera de la cama y listo para comenzar el día. — ¿Entonces ya listo para tu penúltimo día de escuela, amigo Spike?
—Sí muchas gracias Lyra — dijo Spike emocionado. — ¿Entonces bajamos?
—En unos momentos que Bonnie no ha terminado de hacer el desayuno — dijo la unicornio verde menta. — Y oye, nos alegra tenerte aquí aunque sea por otro par de días.
—A mí también — dijo Spike empezando a hacer su cama para darle tiempo a Bon-Bon. — Ustedes son geniales, siempre ahí para mí mientras todo esto se arregla… la verdad me va a costar acostumbrarme al Imperio Cristal y todo eso .
—Aw Spike, ¿te preocupa no poder hacer amigos? — Se enterneció Lyra. — Tranquilo, eres genial y amable así que no tendrás problemas. ¿Qué más? Ah sí, eres un dragón, ¿qué tantos chicos pueden decir que tienen un amigo dragón, eh? Tranquilo y verás que todo saldrá a pedir de boca. Y hablando de a pedir de boca, estoy oliendo algo delicioso…
Spike aspiró y efectivamente, olía a que el desayuno estaba listo así que ambos bajaron. Bon-Bon saludó a Spike con una pequeña sonrisa y se sentó con todos. Era una atmósfera de lo más agradable pero con un toque nostálgico sabiendo que duraría poco tiempo.
—Bien más te vale darte prisa para comer, ya sabes que la maestra no tolera los retrasos — dio Bon-Bon. — Y que tengas un muy buen día amigo Spike.
—Gracias Lyra, Bon-Bon — dijo Spike terminando y tomando su mochila de golpe. — Nos vemos para el almuerzo, también tengan un muy buen día.
Las dos yeguas le dedicaron a Spike una seca cabezada y el dragón se encaminó hacia la escuela alegremente. La maestra lo recibió como siempre con una cálida sonrisa y un ligero empujón para que se diera prisa. Poco a poco fueron llegando sus nuevos amigos a quienes saludaba de buen humor y ellos le devolvían el saludo con la energía propia de muchachos llenos de energía. Finalmente Cheerilee cerró la puerta y comenzó:
—Bien, primero que nada muy buenos días niños es un placer tenerlos a todos aquí.
—¡Buenos días señorita Cheerilee! — Dijeron todos al unísono.
—Bien, y antes de empezar la clase tengo dos anuncios que hacerles, bueno; el primero se los tiene que hacer un su compañero, ¿Rumble, te puedes acercar?
El joven pegaso voló orgullosamente al frente de todos y tras hacer un par de marcadas reverencias las cuales le valieron varias risas y una que otra bola de papel perdida, inició:
—Bien chicos como ya saben mañana es mi cumpleaños y directo de la escuela nos vamos a mi casa a celebrar mis diez años, ¡dos cifras, oyeron bien! Y eso, los estaré esperando y les encargo muchos regalos, náh, mentira. Pero sí espero que todos estén ahí.
Y como respuesta la clase entera dio un grito de emoción generalizado ante el cual Rumble volvió inclinarse muy orgulloso de sí mismo y regresó a su asiento. Entonces Cheerilee puso una expresión bastante seria, y todos se callaron pues sabían que venía algo importante.
—Lo segundo chicos, es que esta es la primera y última semana que Spike se quedará con nosotros, mañana viernes él se mudará con su familia al Imperio de Cristal.
Todos comenzaron a murmurar y miraron a Spike muy confundidos, y él se limitó a asentir suavemente sin encontrar qué decir.
—Pero viejo, ¿entonces no vendrás a mi fiesta? — Preguntó Rumble.
Spike se recuperó un poco.
—¿Bromeas? ¡Claro que iré! Tal vez tenga que irme temprano pero no me lo pierdo por nada Rumble.
—Más te vale — advirtió el pegaso.
—Pero entonces, ¿Twilight también se va a ir? ¿Van a cerrar la biblioteca?— Quiso saber Sweetie Belle.
—No, ella se quedará aquí pequeña — dijo Cheerilee. — Sólo Spike va a irse. De hecho ayer me tocó quedarme una hora extra llenando un reporte de progreso que necesito que Spike entregue al director de la escuela donde entrarás a partir del lunes. ¿Puedes?
—Cuente conmigo señorita Cheerilee — dijo Spike con la esperanza de cambiar de tema.
No funcionó.
—Pero oye ahora que lo pienso te has estado quedando donde Lyra y Bon-Bon y de la nada comenzaste a venir a la escuela — dijo Twist. — ¿Se pelearon o algo?
—Yo… es difícil de explicar pero…
Todos lo miraban fijamente y Spike sólo quiso que se lo tragara la tierra pero comenzó a hablar atropelladamente y muy agitado:
—¡Nos-peleamos-muy-fuerte-y-mamá-y-papá-me-dijeron-que-mejor-me-fuera-a-vivir-con-Shining!
Todos los chicos se callaron de inmediato.
—Vaya, lo que es tener otro hermano — se le volvió a escapar a Rumble. — Sí, a veces Thunder se pone algo pesado y a veces también me escapo.
—¿A dónde? — Quiso saber Scootaloo.
—Con Cloud Chaser, ya sabes, su novia. Es genial y si alguien sabe lo molesto que se puede poner Thunder esa es ella.
De nuevo comenzaron todos a murmurar pero más que todo fastidiando a Rumble y olvidándose de Spike por un lado. Las únicas que no dejaban de vigilarlo eran Sweetie Belle y Apple Bloom, ellas habían visto de cerca a sus hermanas y no era necesario ser un genio para darse cuenta que su reciente depresión y el pueblo comenzando a mirarlas de mala manera coincidía perfectamente con el comportamiento extraño de Spike.
—¡Bueno suficiente niños! — Pidió Cheerilee. — Si podemos comenzar la clase por favor…
Y así pasó todo muy para alivio de Spike, no se esperó que Snips frotara una nota en su hombro.
—Pst, te la manda Apple Bloom — susurró el unicornio.
Spike se sorprendió un poco al principio pero asintió y abrió la nota:
QUEREMOS HABLAR CONTIGO AL RECREO
Miró a Sweetie y a Apple Bloom que no dejaban de verlo y asintió con tristeza, eso era de haberlo previsto.
Se juntaron bajo un árbol en la parte de atrás del edificio algo alejado de la vista de todos pero no tanto como para despertar sospechas.
—Spike algo muy raro está pasando aquí — dijo Apple Bloom. — No lo niegues.
—Sí, primero mi hermana se deprime de regreso de su viaje a Canterlot — dijo Sweetie. — Y luego me mandas esa nota para que le dé a ella y a Rarity. Háblanos, ¿qué fue lo que pasó?
Spike miró a las dos potras que se veían expectantes, pero él no supo por dónde empezar. Entonces Apple Bloom comenzó:
—Applejack igual llegó deprimida de Canterlot, no le pregunté qué tenía y pensé que se le iba a pasar rápido pero a la tarde siguiente comenzó a discutir con Big Mac y se pelearon y luego el lunes vino y Cheerilee y ella discutieron fuerte. Y todo comenzó cuando comenzaste a quedarte con Lyra y Bon-Bon. Spike, ¿qué pasa de verdad?
—Sí, somos tus amigas. Queremos ver si podemos ayudarte, ¿por favor?
Spike finalmente bajó la cabeza:
—Es mi culpa pero les juro que no entiendo bien qué pasa. ¿Sí? Yo estaba todo tranquilo en mi casa haciendo mis tareas cuando se presentan dos ponis de los servicios sociales me llevan a la casa de Lyra y Bon-Bon diciendo que Twilight y sus amigas me trataban mal haciéndome trabajar tanto y no sé qué más y lo siguiente que sé es que no puedo verla en tres semanas, ni usar mi aliento mensajero. No entiendo nada y quiero pensar que todo es un malentendido pero sí, todos miran mal a mi hermana mayor y siento que siempre que digo es un malentendido se enojan todavía más. No sé qué hacer chicas, sólo me queda esperar pero anteayer tuve que mandar esa carta. Perdona que te haya usado Sweetie.
—Aw Spike, de haber sabido lo hubiera hecho aún más rápido. ¿Por qué no nos dijiste lo que pasó?
Spike enterró las garras en la tierra.
—Porque mientras estoy con ustedes, con los chicos, se me olvidan mis problemas sólo juego y ya y es todo de lo que tengo que preocuparme. De no ser por ustedes me hubiera vuelto loco — dijo con voz temblorosa de querer retener sus lágrimas.
Entonces las dos amigas lo abrazaron y él pudo aguantar su deseo de llorar de nuevo, se había hecho la promesa de disfrutar esos dos días y eso es lo que iba a hacer.
—Aw miren al niño y las dos niñas. A poco vas a jugar con muñecas ahora viejo — se burló de improviso Feather que pasaba cerca.
Spike se recuperó y con una sonrisa torcida abrazó a las dos chicas que se sorprendieron un poco pero igual le siguieron un juego.
—Estás celoso, mírame. Una cita doble, un hombre entre hombres.
Feather gruñó pero admitió que le ganaron y apuró a Spike a comer porque el partido del recreo estaba a punto de empezar.
El resto del día pasó pronto y el gran grupo de amigos se dirigía a Sugar Cube Corner.
—¡Entonces hoy por hoy Spike decidimos invitarte! — Anunció Snails.
—¿Qué? ¿A mí? ¿Y eso por qué?
—¿No que te vas? — Dijo Rumble. — ¡Una fiesta de despedida amigo! Hoy tu fiesta mañana la mía…
—Ya sabemos que tu fiesta es mañana, cállate llevas todo el día con lo mismo — suplicó Scootaloo. — ¿Podrías Rumble?
—Claro, ¿me das un besito como premio?
Y Scoots lo que hizo fue querer pegarle pero él la vio a tiempo y comenzó a volar riéndose de ella. Scootaloo extendió las alas y comenzó a perseguir al engreído del chico mientras que Spike sólo los veía correrse el uno al otro.
—¿No te dije? — Sonrió Twist. — Se pelean todo el tiempo.
Entonces llegaron a la pastelería en donde Spike trataba de asomarse a ver si llegaba a ver a Pinkie pero no la ubicaba por ningún lado. Ahora que lo pensaba no la había visto desde que inició el embrollo. Eso sí, tenía que admitir que llevaba tiempo sin ir a Sugar Cube Corner pero eso era lo de menos.
—¿Entonces qué quieres Spike? De las malteadas y cupcakes calro — se apresuró a aclarar Pip.
—Bueno yo, tal vez una malteada de fresa y un cupcake de red velvet.
—Claro, claro. ¡Ve a buscarnos mesa!
—Sale mesa…
Y al cabo de quince minutos llegaron todos y comenzaron su pequeña fiesta.
—¡Un brindis por uno de los dragones más geniales de Equestria! — Pidió Feather levantando su malteada.
—¡Salud! — Gritaron todos.
Y bebieron sus malteadas, todo bien excepto por…
—¡Ey esta es de mora! — Dijo Spike. — Yo dije fresa.
—¿Quién tomó el pedido? — Gruñó Apple Bloom.
—Pipsqueak.
—¡Con razón! — Corearon todos.
—¿Cuánto a que el cupcake tampoco es el correcto?
Spike miró el inconfundible red velvet de la tienda.
—Sí ese sí.
—¡Pip acertó media orden!
—¡Milagro!
—Celestia te ha iluminado amigo.
Y comentarios de ese tipo.
—Ja-ja — murmuró Pip de malas.
—Tranquilo, ya pasará — lo consoló Spike. — Todos cometemos errores. Al menos en tu casa eres el único al que no mandan a hacer la compra, ¿o no?
—Bueno eso sí.
Y así despidieron a lo grande a su nuevo amigo, y para cerrar con broche de oro alguien gritó:
—¡Guerra de piñones!
No había que repetirlo, corrieron a jugar al parque en donde al igual que la última vez terminaron organizando un desastre de proporciones mayores.
—Nos tienen rodeados — dijo Pip a Spike viendo cómo Feather, Snips y Apple Bloom los cubrían por todos los flancos.
Su único refugio de todo aquello era una gran roca plana pero dentro de nada lo que fue una protección perfecta estaba a punto de convertirse en su trampa mortal.
—No todo está perdido Pip. ¿Confías en mí?
—Con el alma Spike.
—¡Entonces a mi señal!
La primera en llegar fue Apple Bloom, que levantó amenazadoramente su piñón cuando Spike soltó una cortina de humo.
—¡Cof! ¡Cof! ¡Ey eso es trampa!
Pero para cuando se disipó el humo los dos niños ya estaban lejos de sus perseguidores e iban a medio camino del cuartel de su equipo.
—¡Tras ellos! — Gritó Feather.
Pero ya era tarde y escaparon.
—Condenado dragón.
—Tú tranquilo que ya será problema del Imperio Cristal.
El juego seguía, como Spike se propuso ese día tenía que disfrutarlo al máximo.
Era ya de noche y Twilight miraba la luna melancólicamente pero la carta de Spike le daba ánimos. Sabía lo que tenía que hacer, ahora sólo era cuestión a que los de servicios sociales le autorizaran hablar con Spike aunque fuera unos instantes.
—Supongo que mañana será, o me tocará tomar el próximo tren al Imperio. De cualquier forma que sea lo que dios quiera.
Estaba triste pero sobre todo agotada, encontrarse con su familia fue especialmente desgastante. Y vaya que estaban furiosos y tenían mucho que descargar y gritarle pero también sabía que eran de los que no tenían pelos en la lengua y que habían soltado casi todo. ¿La perdonarían? Quién sabe, lo que le importaba ahora era Spike. ¿Sería él capaz de perdonarla una vez le explicara la situación?
Tocaron la puerta gentilmente y Twilight salió a abrir.
—¡Princesa Luna! — Saltó sorprendida la unicornio morada.
—¿Te molesta si pasamos, Twilight Sparkle? — Preguntó la Princesa con gentileza.
Twilight asintió y Luna entró cuan grande era a la biblioteca.
—¿Entonces me falta escuchar su reproche también? Últimamente sólo he recibido de esos.
—No Twilight Sparkle, jamás nos atreveríamos a algo así. ¿Recuerdas cuando visitamos Ponyville para la Nightmare Night y se dio cierto incidente con los niños? Bueno, así son las cosas, nosotras sabemos lo que es cometer una equivocación muy grande y todos comiencen a juzgarte sólo en base a ella en lugar de fijarse en las otras cosas que has hecho. Lo sabemos de sobra, no, nosotras no juzgamos por las equivocaciones de nadie. Si paramos esta noche aquí es para ver cómo seguías.
Twilight no podía creerlo pero pronto se animó como nunca en un buen tiempo.
—Gracias, es la primera palabra amable que recibo en mucho tiempo.
—Y por experiencia propia te puedo decir que sólo tienes que esperar a que se calmen un poco las cosas — dijo Luna. — Todos están molestos, sí, pero porque todo es tan reciente. Las masas necesitan algo con qué entretenerse desgraciadamente, y los demás, digamos que les es más sencillo culpar a otros por sus propias frustraciones que reconocer su parte de la culpa.
—Mi familia está molesta.
—Son un montón de tontos nada más, ¿pero a todo esto qué crees tú? Todos te tachan de mala poni pero no lo eres.
Twilight suspiró.
—Supongo que pequé de irresponsable.
—Entonces no cargues más culpa de la que tienes, sí, seguro van a quitarte al niño; pero tienes que comprender que no es porque fuiste mala con él ni nada parecido, sino que es porque demostraste no estar lista para semejante tarea. Los demás pueden decir lo que quieran pero lo que importa es que no te lo creas tú misma. ¿Entiendes?
—Bueno sí pero…
le hice daño.
—Y nosotras lastimamos a nuestra hermana en su momento también, al menos tú no llegaste al extremo de usar una espada envuelta en llamas azules para matarlo.
—Igual tengo que reparar mis errores.
—A todos nos toca alguna vez.
—Todos están molestos, la Princesa Celestia…
—Oye, Tia no ha dejado de quererte si es lo que te preguntas. Está frustrada por tu necedad, sí, y para serte sincera la notificación no pudo llegar en peor momento (la política es la peor carrera a elegir de veras). Pero igualmente dale tiempo, creo que de momento has tenido suerte que todos se descargaron desde el principio, sí, fue mucho para ti; pero al menos ya todo está dicho. Ahora dales tiempo a que se calmen y todos juntos podrán buscar la mejor solución para Spike.
Twilight miró a la Princesa Luna sin entender. Entonces ella se explicó mejor:
—Parece que todos aquí se olvidan que este asunto no es contra ti, sino buscar lo mejor por Spike.
—Es cierto, puede que tenga que despedirme pero…
—NO aceptes más culpa de la que te corresponde. Si llegas a entender eso entonces mi trabajo aquí está hecho. Y hablaré con Tia, ¿de acuerdo? Tiene que arreglar las cosas contigo.
—Princesa Luna, gracias.
—Cuando quieras. Y recuerda: todos cometemos errores, unos mayores que otros; pero no debes dejar que esos errores sean los que te definan, y lo que te vengo diciendo, no aceptes más de lo que te corresponde. Estás en tu derecho de defenderte cuando se pasan contigo.
Y bueno he aquí este cap, primero que nada respondiendo a algunos reviews: sí, se me pasó la mano; y sí, reconozco que eso es un golpe fatal a este fic. Pero en mi defensa (ojo, no me estoy justificando) no sé escribir drama y en terreno nuevo lo más probable es que te tropieces y fuerte. Igualmente me toca seguir la historia como está hasta el final, echando a perder se aprende amigos.
De todos modos gracias por el apoyo al fic y dentro de poco llegaremos a su conclusión.
Chao; nos leemos!
(Ah y gracias a Comet Light por la sugerencia de poner a Luna de lado de Twilight, espero te haya gustado la escena amigo)
