Ahora, sólo falta el final. No prometo actualizarlo pronto, ya que me estoy concentrando en la versión en inglés, que pueden encontrar en asianfanfic donde estoy con el mismo nombre. Si estás leyendo la historia, gracias y deja un comentario!
Capítulo 8.
Un día pasó, y luego otro y otro, que se convirtieron en semanas. Se Joo veía a Gyu Won y a Tae Joon todos los días, y ella frecuentemente visitaba a la abuela de Se Joo, y salía más a menudo. De pronto, el mundo era brillante y hermoso de nuevo. Como si de pronto alguien hubiera encendido una luz en una habitación oscura.
En la vida de Gyu Won, ése era Se Joo. La luz del sol entrando con toda su fuerza luego de pasar lo que pareció una eternidad en la tristeza, la soledad, la oscuridad.
- Tengo algo que contarles – dijo Hee Joo, cuando ella, Yoon Soo y Gyu Won tomaban un té durante el descanso.
- Te ves muy seria – observó Gyu Won - ¿qué es?
- Ayer fui al hospital y lo confirmé. Estoy embarazada.
- ¡Eso es genial!
- Hee Joo, felicidades.
- Serás una madre excelente.
- ¡Seré tía!
- ¿Y cómo lo ha tomado Jun Hee?
Hee Joo suspiró.
- Bueno, todavía no se lo he dicho.
- ¿Y eso por qué? – preguntó Yoon Soo.
Hee Joo sabía que ella no era la mujer más cálida y dulce del mundo. Pero lo que a ella le faltaba en ternura, a Jun Hee le sobraba. Aún así, aunque a veces ella pensaba que ella era la más fuerte de los dos, en realidad era Jun Hee quien la cuidaba y la protegía – tal vez demasiado. Y ella descubrió que en realidad él era el más fuerte de los dos con la muerte de Shin, su mejor amigo; en ese momento Jun Hee fue quien soportó con más aplomo la noticia y animó a todos a seguir.
Jun Hee sería un buen padre. Pero Hee Joo tenía miedo, porque no estaba segura si ella sería una buena madre.
Como si le leyera la mente – y en realidad porque ella ya había pasado por eso – Gyu Won le sonrió.
- Serás una estupenda madre, Hee Joo, no te preocupes por eso. Mejor apresúrate y dile a Jun Hee, que será muy feliz con esta noticia.
Hee Joo sonrió, sintiéndose un poco más fuerte.
- Gracias.
- Sólo recuerda eso cuando elijas a la madrina del niño – dijo Gyu Won.
- ¿No debería ser yo? Hee Joo, te enseñé todo lo que sé – dijo Yoon Soo.
- Es cierto. Lo siento, Gyu Won, pero el director y la profesora Jung son pareja, así que ellos deberían ser los padrinos.
- ¡Eso es totalmente injusto!
- Ah, ya tendrás tu turno. Cuando Bo Un por fin se case.- bromeó Hee Joo.
Pero Bo Un ya llevaba meses planeando su boda, y luego de un noviazgo tan largo y sin prisas con Yun Ho, ¿quién podía decir si planeaban tener hijos pronto?
Gyu Won sólo sacudió la cabeza, y miró al reloj. Ya era hora de que volvieran a ensayar.
Era la primera vez, sin embargo, que ella iba a la emisora. Deseaba conocer más del mundo de Se Joo, porque siempre era él quien se adecuaba al mundo de ella. Gyu Won realmente sentía curiosidad, a pesar de que Se Joo decía que era por evitarle a ella el lado pesado de su vida como presidente del grupo Young.
Pero si ella quería estar con él, debía conocerlo del todo. Gyu Won sabía a Se Joo le gustaba ese lugar, más que todos sus otros deberes como presidente, así que ella debía saber cómo era. La abuela también estuvo de acuerdo con eso, así que Gyu Won se repitió por última vez que estaba haciendo lo correcto, mientras entraba al edificio.
- Gyu Won-ssi!
Gyu Won se sobresaltó al escuchar a alguien llamarla por su nombre. Se sorprendió al ver de quién se trataba: Na Mi Rae, la escritora.
Na Mi Rae, la ex novia de Se Joo, a quien él había amado por tantos años. Gyu Won no sabía que trabajaba allí. Se Joo había dicho que años atrás, al comienzo de su carrera. No habló de los últimos días.
Pero se dijo que no tenía que estar celosa, ya que esa mujer de todas formas se iba a casar.
- Por favor, llámame Gyu Won.
- Está bien – dijo la mujer sonriendo. - ¿Has venido aquí a ver a Se Joo?
Gyu Won se puso nerviosa.
- A-ani… Mi Rae, siempre tuve curiosidad por saber cómo funciona una emisora y cómo hacen los programas. ¿Tú me podrías mostrar?
- Por supuesto. Ven, te presentaré al equipo.
Gyu Won la siguió hasta la oficina de un grupo de personas.
- Hola, ya llegué! – saludó ella sonriendo, y una joven se acercó a ella enseguida llevando las notas de un guión que acababa de revisar. – Sí. Lo veré en un momento, Jin Min.
- Hola – dijo Jin Min, saludando a Gyu Won - ¿Eres un nuevo miembro del equipo?
- Hola, mucho gusto. Soy Lee Gyu Won.
- No, ella no es un nuevo miembro del equipo, pero deben tratarla como si lo fuera. Ella es la novia de Park Se Joo.
- ¿Eh? ¿La novia del Presidente?
Entonces todos se pusieron como locos, y la noticia de que la novia del presidente estaba allí corrió por todo el lugar, entre todos los empleados, desde los reporteros hasta los encargados de la limpieza.
Y luego hasta la oficina de Se Joo.
Mi Rae sabía que sería así, pero tenía la impresión de que Gyu Won aún no conocía el mundo de Se Joo muy bien, y debería hacerlo, si iba a estar con él. Después de todo, había venido por eso, o al menos era lo que Mi Rae intuía.
- Será mejor que me vaya – dijo Gyu Won, nerviosa. Se sentía como una adolescente a punto de ser descubierta en una travesura. Y nada menos que por Se Joo.
- Está bien. Vuelve pronto, Gyu Won.
Pero apenas ella salía de la oficina de Mi Rae tropezó con la mirada interrogante de Se Joo.
Ups.
Ambos estaban en la terraza, que tenía una vista espléndida de esa parte de Seúl.
- Si querías venir, ¿por qué no me lo dijiste?
- Bueno, parecía como si quisieras esconder esta parte de tu vida de mí. Esto es lo que te gusta hacer, y yo sólo quería conocer más de ti.
Se Joo suspiró.
- No es que esconda nada de ti. Pero realmente, Gyu Won, ¿qué crees que tiene de agradable pasar el día en juntas y reuniones con accionistas?
- No es eso a lo que me refería, pero ya que hablas de eso… - Gyu Won se mordió el labio inferior - ¿qué es esta relación para ti? Si sólo tú conoces todo de mi vida, pero me dejas fuera de la tuya, ¿entonces qué sentido tiene?
¿Qué sentido tenía? ¿Acaso ella estaba tratando de terminar con él? De ninguna manera. Nunca. Jamás.
- ¿Qué sentido tiene? – preguntó él, abrazándola – Te amo. Para mí, eso tiene todo el sentido del mundo.
Gyu Won lo abrazó también.
- Yo también te amo. Por eso, déjame saberlo: lo que te preocupa, lo que te gusta, lo que no, lo bueno que hubo en tu día pero también lo malo. Todo. Quiero estar para ti de la misma manera en la que tú estás aquí para mí. Déjame entrometerme en tu vida.
Se Joo besó su frente, y luego su boca, presionando sus labios contra los de ella y aspirando el delicioso perfume de su piel.
- De acuerdo, lo siento. Entrométete en mi vida todo lo que quieras, de todas formas ya es tuya.
