Yo no quise ser Hokage

Por: Gaa


¿Eh?


No lo podía creer… enserio que no lo podía creer.

—¿Qué?

Era parte de un sueño quizás…

—Lo que te dije Sasuke.

¿Un Genjutsu poderoso?

—¿Qué?

O tal vez…

—No pongas esa cara, me haces sentir nerviosa.

Una mala broma.

—¿Qué?

—¡Sasuke!

—¿Eh?

No lo podía creer.

—Estoy embarazada, ¿no dirás nada más que aquello?

Debía estar soñando.

—¿Qué?

Un sueño muy maldito.

—¿Sasuke?... ¡Sasuke!

Sí… ahora todo se volvió negro y silencioso.


—¿Por qué está aquí frentona?

Voces… voces lejanas.

—No te importa cerda, ¿se pondrá bien? Cuando lo traje no parecía querer despertarse.

Hablando de mí.

—Según Tsunade-sama sí, ahora Konoha está algo inquieta porque el Hokage está en el hospital.

Verdad… él era un Hokage.

—¿Y me vas a decir por qué está aquí Sasuke-kun frentona?, quizás qué cosas le habrás dicho.

¿Eh?

—Pues sólo que estoy embarazada, embarazada de él —informó con sorna. Sabía que su amiga Ino quizás pensaría que no era hijo de Sasuke, más le valía aceptar que era de él... aunque ella ya lo sabía.

Repito: ¿Eh?

—¡¿Eh?!

Eso mismo…

—¡¿Tú también?!, Sasuke me 'dijo' lo mismo.

¿Eh?

—No es para tanto… pero no pensé que tenían pensado tener bebés tan pronto.

Debería darle vergüenza...

—No lo pensamos, sólo llegó y ya.

¿Llegó?

—¡¿Un bebé?! —ambas mujeres miraron al Uchiha como si fuera la reencarnación del Sadaime. Se había sentado abruptamente y mirado a su esposa casi como si fuera un missing-nin, y sin duda esperaba la respuesta.

—Sí Sasuke-kun, ¿acaso no estás feliz? —Sakura cambió su semblante sereno por uno más melancólico al pensar quizás que el Uchiha no quería tener bebés tan pronto. Ella sabía que una de las ambiciones de él era tener un heredero pero cuándo…

—No, no es eso. Ino vete de aquí —la rubia asintió temiendo por el bien de su amiga y cerró la puerta de la habitación silenciosamente, en el interior las orbes negras del Uchiha abstraían las jade de la chica quien entre 'querer y no querer' se encontraba en aquella situación.

—¿Estás molesto? —cuestionó algo abrumada.

—No… sólo me tomó por sorpresa. ¿Cuánto tienes?

Sasuke se anotó mentalmente lo débil que era al desmayarse por la noticia, y lo irremediablemente ansioso que se sentía… obviamente también se sintió estúpido por su reacción tardía pero.

Un bebé… de Sakura y él.

—Un mes y medio.

Sonrió levemente y con su mano llamó a la que era su esposa, no podía pedir más.

—Gracias Sakura.

Palabras muy parecidas… pero con distinto significado.

Acarició el aún plano vientre de su mujer sonriendo con orgullo, dentro de siete meses y medio más tendría al que sería su primogénito; le enseñaría muchas cosas y trataría de hacer lo más feliz que pudiera a su familia.

Una familia, su familia.

—Te amo Sasuke.

Luego de años y peleas, de estúpidos nombramientos y días en los arduos tenía un premio. Abrazo un poco más fuerte a Sakura para así poder palpar que aquello era real y que estaba sucediendo, quería saltar y carcajearse mientras se jactaba ante todo el mundo que él sería padre y era inmensamente feliz por ello pero no, lo Uchiha por delante.

—Yo también —balbuceó bajo y así se quedaron un tiempo.

Fue cosa de horas para que toda Konoha supiera del estado de Uchiha Sakura, y que el Rokudaime esperaba su primer hijo, la gente al verlos pasar lo saludaban y felicitaban siendo agradecidos por una sutil sonrisa por parte del varón y una radiante por parte de la mujer. El Uchiha rara vez se separaba de su esposa por su nuevo ataque posesivo, temía que en cualquier momento arribara un hermano perdido a destruir lo que tanto le costó y la joven madre no hacía más que sonreír por aquello.

A veces Sasuke era demasiado inocente.

Una semana derrocha miel en la cual su esposo no pudo estar más atento y cariñoso.

Quizá y se embarazaría más seguido.

Besó los labios de su amante para poder dormir entre sus brazos contenta por los resultados expresados por la semana, y entre los embriagantes brazos del mayor durmió acunada por la respiración y fragancia del que era el hombre de su vida.

Cuando Naruto llegó a Konoha se encontró con la formidable noticia que su pseudo hermana estaba embarazada del que era su mejor amigo, pero aún más se sorprendió al saber aquel minúsculo cambio que percibió en el Uchiha quien obviamente andaba más feliz y no escatimaba en gastos cuando su esposa decía tener un antojo. Le pareció gracioso saber que Sasuke era un perfecto mamón con eso del mini Uchiha y se preguntó si sería igual de bastardo o igual de hermoso como era su amiga.

Por esa semana —y la otra— descansó de su entrenamiento ninja que el futuro padre le daba hasta quedarse agotado y todo por el que sería su ahijado —porque ya él se había ganado el puesto— y como buen amigo ayudo un poco al joven Kage con su tarea.

Se sentía feliz por su amigo, sobre todo cuando lo veía caminar de la mano con Sakura de vuelta a casa y estimó que quizás él también debería buscar una pareja, pero por ahora trataría de cumplir su sueño de ser Nanadaime.

—Ahora el Baka-suke no me prestará a Sakura-chan —maldijo su mala suerte y se fue a su departamento a descansar, hoy fue un día muy ajetreado.

—Sasuke la cena está servida.

—Voy.

Salió de la ducha que se daba y bajó hasta la mesa del comedor en donde se sentó en la cabecera esperando a que su mujer le diera comida, gustaba de que Sakura estuviera en casa pero estaba casi seguro que con el embarazo lo mejor sería que se moviera mucho más para que aplacara sus malestares y no tener inconvenientes en los últimos meses.

—He estado pensado que quizás es mejor que entrenes a un equipo Genin y así mantenerte un poco más en forma durante el embarazo —murmuró el Uchiha cuando su esposa se sentó al costado de él.

—Sí… te iba a pedir lo mismo.

—¿Hasta cuándo podemos tener sexo?

Las jades orbes de la muchacha se abrieron sorprendidas por aquella pregunta tan indiscreta que soltó el menor.

—¿Qué?

—No me hagas repetirlo. Cuando se lo pregunté a Naruto el me dijo que solo serían los primeros tres meses, pero como es un baka no le creí —argumentaba como si nada el pelinegro.

—Bueno… creo que lo más apto es no tener sexo tan fuerte. El feto se estabiliza hasta el tercer mes pero tampoco podemos hacerlo en el octavo o si no podríamos ejercer presión y dar como resultado un parto adelantado.

—Mmm… bien, sólo era eso.

Realmente se preguntaba a veces de dónde Sasuke sacaba aquellas preguntas, siempre lo vio como alguien discreto —técnicamente lo era— pero en ocasiones como esas se sentía casi… estafada.

—Hoy lo haremos.

Asintió levemente algo shockeada, no era que no le gustara, sólo que a veces no tomaba muy bien el hilo de las palabras.

—Sasuke-kun —llamó la joven madre.

—¿Sí?

—… nada, la cena se enfriará.

Enserio… a veces le daba cosa.

Sonrió un poco y siguieron comiendo como toda una familia.


Chan, sí sé que me quedó demasiado corto pero no me va la melosidad, prometo hacer algo mejor el próximo capítulo pero transaré con sus reviews xD, me siento mafioso pero no me han dejado muchos comentarios, quizás no tengan tiempo, ya no le gusten mis historias y pueden decir que mi petición es algo infantil... pero hoy tuve un desastrozo examen, estoy algo enfermo y agradecería algo de amor literario —ya que en mi casa no me lo dan xD—.

Saludos.

—Gaa—