WAAAAA, PERDÓN! Es la primera vez que me tardo tanto en subir fic :| pero es que no me había llegado NADA de inspiración. Espero que no se olviden de mi, por que de por si siento que estoy perdiendo lectoras y a mi lector que no se ha pasado por acá ;_; por favor revivan y no se olviden de mi!
El otro día termine de leer Another Note y encontré una parte que yo había puesto igual en uno de mis capítulos anteriores :O La de las ojeras tan pronunciadas que parecían maquillaje…JURO QUE NO LO COPIÉ DE AHÍ! XD
En fin, este capi no me gustó mucho mucho…siento que no me quedó tan bien :( pero en fin. Les prometo que el próximo capi será mejor :D
- Este lugar es ENORME – dijo Hanni, levantando notablemente la voz en la última palabra.
- Cállate, harás que vengan a quejarse – le regañó L.
Acababan de llegar a su nuevo hogar en Inglaterra. Era un enorme y lujoso departamento de dos pisos. Tres habitaciones, cada una con su baño, con una enorme cocina y una sala aun más grande.
- ¡Esta es mía! – exclamó la chica, entrando a la habitación principal, lanzando su maleta en la cama ya instalada.
- Iré a arreglar unas cosas con el gerente – anunció Watari – no haga destrozos, por favor.
La chica levantó en pulgar, sonriente, y el anciano salió de la habitación, cerrando la puerta tras él.
Hanni traía tan poca ropa que no le tomaría ni 3 minutos meterla en los cajones, así que las acomodó por colores para entretenerse y perder el tiempo.
Después de la ropa se decidió a acomodar algunas cosas como sus cuadernos de dibujo en el escritorio – también instalado posteriormente a su llegada – cuando un pequeño papelito con un garabato en el salió de uno de sus diccionarios.
Se había olvidado por completo que eso estaba ahí….
- ¿Qué haces? – preguntó L, haciendo que la pequeña se sobresaltara.
- Di-dibujo – respondió, nerviosa – es para mi clase de ciencias – tomó el papel y le mostró el bosque con animalitos en el que estaba trabajando.
- Lindo dibujo –halagó L.
- Gracias – dijo, volviendo a su tarea, dándole la espalda a L para que no se percatara de su sonrisita nerviosa – aunque aun no logro terminar el lobo…
- Oh, yo se hacer de esos – Lawliet le quitó el lápiz de la mano y comenzó a trazar – es algo así, y la cola, y las orejitas por aquí…
Cuando Hanni vio el "lobo" que L había hecho sin poder evitarlo se echó a reír a carcajadas. Era como un gusano con dos cuatro palitos como patas y dos albóndigas – bastante deformes – como orejas.
- L, dibujas horrible.
- Lo sé – asintió, devolviéndole el lápiz y alejándose sin decir más.
Hanni no había borrado aquello de su trabajo – lo cual le costó un punto de su calificación – y cuando le entregaron su trabajo había recortado aquel lobo deforme y lo había guardado como un tesoro.
Apretó el papelito contra su pecho y luego lo volvió a guardar en uno de sus cajones.
- ¿Terminaste de guardar tus cosas? – aquella voz la hizo sobresaltarse y se levantó tan rápido que se pegó con la esquina de una de las repisas.
- Sí – respondió con voz ahogada a causa del dolor, mientras se frotaba la frente.
- Si serás idiota – L se acercó y le retiró la mano de la frente para poder revisar la herida – estás sangrando – el contacto de la piel fría de el detective la hizo estremecerse, además que estaba tocando la zona afectada.
La llevó a la cama y le ordenó que no se moviera. Salió rápidamente de la habitación, y regresó segundos después con un pequeño botiquín de emergencias en las manos.
- ¡Arde, arde, arde! – se quejaba la castaña mientras L aplicaba el alcohol.
- Eso te pasa por ser tan torpe.
Ayumi trató de contener las lágrimas, las cuales no sabía si eran por el ardor en su frente o el nudo de vergüenza en su garganta.
Pronto perdería la cuenta de todas las veces que Ryuzaki había tenido que limpiarle la sangre.
¿Por qué tenía que ser tan torpe? Siempre metiéndose en problemas frente a una persona tan inteligente y cuidadosa como él.
- Lo siento – susurró cuando L le colocaba las vendas.
- No entiendo por qué te disculpas. La que se cayó fuiste tú…
- Soy tan idiota, siempre haciéndote perder el tiempo tomando el papel de enfermero…
Pasaron unos segundos de silencio incomodo. L terminó de encargarse del golpe y se sentó a su lado.
- Sí, lo eres – afirmó L – Yo también lo soy.
Hanni enarcó una ceja.
- Siempre que tengo que ir a la cocina por un bocadillo nocturno olvido prender las luces y termino lastimándome con los muebles en mi camino – hizo una mueca. Algo así como una sonrisa – eso demuestra que soy un idiota.
Hanni sonrió tan solo de imaginarse a L brincando en un pie mientras se masajeaba el otro.
¿Acaso acababa de tratar de reconfortarla?
A decir verdad, ese momento le hizo recordar mucho a la primera vez que habló con L. Ambos en la habitación, sentados en la cama, él a su lado derecho con su extraña posición y haciéndola sentir mejor.
- Gracias.
Giraron sus miradas a la puerta al escuchar unos pasos, cuando Watari apareció.
- ¿Me voy por unos minutos y ya te has descalabrado de nuevo?
- ¿Podrías traerme un poco más de pastel, Ayumi? – le pidió L, mientras el redactaba una carta para Roger en la computadora. La chica de inmediato se paró del sofá, envuelta en una cobija, y corrió a la cocina.
Cuando volvió y le entregó el trozo de tarta, Ryuzaki puso un fajo de billetes en sus manos.
- No he pedido propina – bromeó Hanni.
- Es para que salgas de compras – le explicó – por lo que sé no tienes nada de ropa de invierno.
- Pero L…aquí hay muchísimo dinero - dijo, contando los billetes - Yo sólo necesito un abrigo y un pantalón…
- No. Cómprate mucha ropa y cualquier otra cosa que quieras.
- ¿No quieres que te compre algo a ti? – Inquirió, tomando su bolso y poniéndose los zapatos – siempre traes la misma ropa….siempre igual….
- Por mi no te preocupes. Ahora vete.
Hanni asintió y salió rápidamente por la puerta hasta el cetro comercial.
Caminaba con dificultad por las ocho bolsas llenas de ropa que llevaba cargando. Había comprado suéteres, blusas, abrigos, pantalones, una elegante bufanda negra para Watari y le seguía sobrando dinero.
Sus ojos se posaron sobre un hermoso suéter azul en el escaparate de una tienda masculina.
Se acercaba el cumpleaños de Ryuzaki, y aunque él le hubiera dicho que no quería que le regalaran nada, que el dinero lo gastara en ella y que siempre insistiera en usar ropa igual…no pudo evitar comprárselo. Combinaba perfecto con ese cabello azabache y su tez blanca.
De sólo pensarlo era atractivo.
Y aunque fuera el dinero del mismo L el que había pagado el suéter, ella se lo había comprado con mucho cariño.
31 de Octubre. Cinco de la madrugada. Hanni terminó de envolver la prenda y caminó sigilosamente hacía la habitación de Ryuzaki, el cual seguramente estaría despierto….
Pero se equivocó. El detective estaba profundamente dormido en su silla.
Dudó unos minutos en despertarlo o no, pero cuando decidió irse y esperar una hora más tarde L abrió los ojos.
- Ryuzaki – sonrió, y regresó rápidamente a abrazarlo – Feliz cumpleaños.
Lawliet le dio unas palmaditas en la espalda y luego trató de zafarse, pero Hanni se aferró a él con más fuerza.
- Ya puedes soltarme.
- No – se negó ella, sin moverse.
Ryuzaki frunció el seño y recurrió a lo primero que se le vino a la mente.
Acercó su boca a la cara de Hanni y le lamió la mejilla.
Ella se alejó al instante, tallándose el rostro.
- ¡L, que asco!
- No te metas conmigo – dijo, burlón.
Hanni refunfuñó y le lanzó el obsequio.
Él lo tomó, algo sorprendido. Admiro la caja mientras Hanni se mostraba impaciente por que lo abriera.
Quitó la envoltura con delicadeza hasta retirar la tapa y encontrarse con el suéter azul cielo.
La castaña se mordió el labio, nerviosa. ¿Qué no le había gustado? ¿La regañaría? ¿Por qué no decía nada?
El detective se acercó a ella, algo dudoso, y luego se lanzó a sus brazos, abrazándola de una manera tan torpe que Hanni rió. Seguro que no estaba acostumbrado a hacerlo.
- Hace siglos que alguien no me daba un regalo de cumpleaños así – le susurró al oído, contento – gracias.
Hanni sonrió, enternecida.
- ¿No me lamerás de nuevo, cierto?
Lo de L idiota fue inspirado en una escena eliminada de Death Note en la que L sale hablando a travez de la computadora con los niños de Wammy's :3
Bueno, espero que no haya sido TAAAN terrible. Un abrazo y hasta el próximo capitulo C:
