Capítulo 8

Al final de la tarde… en la mansión Hitachiin…

Quise recordarle a mi hermano que debíamos inspeccionar la fuente. Fui al cuarto a buscarlo y entré corriendo..

-¡El inteligente detective H.H resolverá el misterio de la puerta sumergida! ¿Are? -me sorprendió encontrar a Kaoru con una bermuda y empapado.

-Fui a ver esa puerta antes de que oscureciera –me contó mientras secaba su cabello con una toalla-. ¿Quién es H.H?

Ignoré su pregunta.

-No lo puedo creer ¿La cruzaste? ¿Viste al otro hermano?

-¿No te dijo Nekosawa-senpai que eso fue solo un sueño?

-¿Y cómo supo Nekosawa-senpai tantos detalles?

No teníamos una respuesta para eso.

-...La puerta se abrió –me dijo entonces y enmudecí -, pero el pasaje está completamente tapado por ladrillos. No se puede pasar.

-Eso no es posible. Anoche estaba libre.

-¡En tu sueño Hikaru, no olvides eso! –Kaoru inspiró profundamente y luego soltó el aire -. De todas formas le pregunté a nuestra madre si sabía algo al respecto. Ella dijo que tal vez era un pasaje bajo tierra que llegaba hasta la mansión. De ser así seguramente funcionó como una especie de escape en caso de incendio o cualquier otra emergencia.

-Entonces… pero… podría jurar que esa puerta no estaba ahí antes. Y no solo eso, la fuente no era profunda antes. Solía sentarme en el borde y meter mis pies dentro ¡Mis pies tocaban el fondo!

-También recuerdo que solía meterme contigo en la fuente. El agua nos llegaba a la cintura, ahora debería llegarnos a la rodilla.

-Sin embargo podemos zambullirnos en ella. ¿Cómo lo explicas?

-No lo sé, tal vez se desfondó, el suelo pudo haber cedido por todo ese barro.

-Pero la base de la fuente era de cemento Kaoru, y sigue siéndolo, solo que muy, muy en el fondo. Y los seis muros de la fuente llegan hasta abajo.

-¡A quién le importa! –me dijo con una extraña tristeza en el tono de su vos-. Solo buscas pretextos para creer que tu sueño es real. ¿A caso necesitas otro hermano?

Lo miré sorprendido -¿Eres idiota Kaoru? O estás celoso.

Suspiró profundo.

-Solo sé que la fuente no pudo simplemente hacerse profunda delante de tus ojos.

- Si no crees en eso, entonces ¿Por qué te metiste solo a la fuente? ¿No será que… estabas preocupado por lo que dijo Nekosawa-senpai acerca del peligro de cruzar la puerta sumergida? No querías que me pasara nada ¿no es así?

Kaoru me miró con una actitud hosca -¿Y si así fuera?

Lo abracé, y lo estreché con fuerza. Lo amaba tanto, y me dolía tanto que no me dijera su secreto. Kaoru apoyó su mentón por mi hombro y le acaricié el cabello.

Nos quedamos así en silencio, por un breve momento. Y luego… Kaoru, mi lindo hermano menor, apretó sus labios contra mi cuello.