Capítulo 8
Era una tarde muy soleada, yo estaba tirada en el suelo tomando el sol en la cubierta, con un bikini rojo que se ata en las caderas.
En el fondo sabía que Zoro me miraba de reojo, pero hice como que no lo veía.
-¡Soooora! - Gritó Luffy mientras se acercaba a mi- ¡Me aburro!
-Yo también…
-¿Hacemos algo?
-Bah, que pereza Luffy, no me apetece levantarme…
-¡NOOO! Venga, ¡levántate!- Gritó cogiéndome de la mano y tirando hacia arriba, a lo que yo respondí tirando hacia abajo, hasta que Luffy perdió el equilibrio cayendo encima de mí.
Ambos nos quedamos mirando un rato, y luego empezamos a reír.
-¡Eres idiota! -Grité al tiempo que empezamos a forcejear y a rodar por el suelo.
Empezamos a girar sobre nosotros mismos por todo el barco hasta que chocamos contra algo. Ese algo era Zoro , que estaba, (menuda novedad) durmiendo.
El espadachín se sobresaltó y se quedó analizando la situación: Yo en bikini subida encima de Luffy, ambos jadeando y con las mejillas sonrojadas.
-¿Qué puñetas hacéis?- gritó Zoro con una vena palpitando el su frente.
-Jugar… -Dije con cara inocente, todavía sin levantarme- ¿tú quieres jugar, Zoro?
-¡No quiero jugar! ¡Y quítate ya de encima de Luffy!
-¿Y qué pasa si no quiero moverme, eh Zoro? ¿Qué me vas a hacer?
Zoro se quedó perdido mirando fijamente algún punto entre mis hombros y mi ombligo.
-Zoro, ¿que miras?¿Te gusta el bikini de Sora?- preguntó Luffy con aire inocente.
El marimo giró la cabeza hacia otro lado, sonrojado y bastante enfadado.
-¡Luffy, cállate! ¡Y quítate ya de allí!
-¿Cómo que me quite yo? Si estoy debajo de de Sora – Se excusó Luffy sin saber que sus palabras se podían malinterpretar.
Las últimas palabras de Luffy acabaron con la paciencia del espadachín, que lo cogió por el chaleco y lo lanzó por el aire de forma muy cómica (aunque no para Luffy).
-¡OYE! ¿Por qué lo has hecho?- Pregunté consternada.
Zoro se levantó sin decir nada y se marchó.
-¿Y a ti que te pasa?¿Por qué te enfadas?- Le grité mientras se alejaba -Bah, ¡luego soy yo la bipolar!
Al momento me dirigí a ver como estaba el capitán.
-¿Estás bien Luffy?-Le pregunté agachándome a su lado.
-Si… pero ¡NO SE DE QUÉ VA ZORO! – Dijo todo lo cabreado que puede estar Luffy.
-¡Yo tampoco! No entiendo por qué se pone así, sólo estábamos jugando…
-Le voy a arrancar la cabeza- Dijo Luffy con su cara de idiota habitual (._.)
-¡NO! Mejor voy a hablar con él-Le respondí sonriente- Seguro que consigo que entre en razón.
Oteé alrededor del Alma de Merry y me pareció verlo en la parte de arriba del mástil del barco, así que me dirigí allí volando, que para algo tengo alas.
Llegué haciendo equilibrios y me posé no muy grácilmente en el borde, con las piernas abiertas y en bikini justo delante de Zoro (lo normal vamos)
-¡Hola Zoro! - Grité muy sonrientemente.
-A Zoro se le caía la baba literalmente, mientras miraba sorprendido a Sora, pero enseguida lo disimuló, y volvió a poner su ya legendaria cara de enfado.
-¿Por qué te enfadaste antes? El pobre Luffy no hizo nada…
-…-Se quedó e silencio y yo me senté frente a el mirándole.
- Zoro, ¿estás celoso?
-… No- Respondió secamente el marimo. – ¡Y deja de preguntar estupideces! – Exclamó todavía sonrojado por mi entrada triunfal.
-¿Entonces porqué te enfadas?
-Por que… ¡me habéis despertado!
-Y ahora la pregunta del millón ¿Por qué le has pegado a Luffy y no a mi?
-Porque… no le voy a pegar a una chica, y menos a ti.
-¿Y porqué a mi menos?-Pregunté ladeando la cabeza.
-Porque antes de hacerte daño a ti, acabo con mi vida.
Y dicho esto se acercó a mí abrazándome y yo me quedé en estado de shock sin saber que hacer.
-¿Y porqué soy tan importante para ti? –Pregunté apoyando la cabeza en su hombro mientras correspondía a su abrazo.
-Siempre tienes que preguntar el porqué de todo ¿verdad? –Me dijo él.
-Jo, es que no se porqué dices que soy importante si siempre estás enfadado conmigo, y no hacemos más que discu…
Los labios de Zoro me impidieron terminar la frase. Al principio me quedé parada sin saber cómo responder. Nuestras lenguas se encontraron y la lengua de Zoro comenzó a recorrer mi boca de forma apasionada hasta que tuvimos que romper el beso por falta aire. Nuestros rostros quedaron a escasos centímetros y nos miramos, ambos sonrojados y con los labios rojos.
-¿Lo entiendes ahora?-Me preguntó el espadachín rodeando mi cintura con sus brazos.
-¿Entender qué?
-Que te quiero.
-Zoro…yo… entonces… tú… ¿estabas celoso?
-Bueno… puede ser.
-Que tierno… -Sonreí abrazándole con más fuerza y note algo duro contra mi cuerpo. –Ay Zoro, que manía con las katanas, apártalas que me molestan.
Cuando estaba a punto de hacerlo yo misma, me di cuenta de que no llevaba las espadas encima. Lo mire asesinamente totalmente cohibida.
-¿¡Qué! Es que estás en bikini… Lo siento.-Dijo él desviando la mirada avergonzado.
-Eres un pervertido…
-Ya lo sé. –Dijo, volvió a besarme y bajo sus manos hasta mi culo
En ese momento oímos a nuestro capitán gritarnos que la comida estaba hecha, nos miramos sonrojados y bajamos a comer como si no hubiese pasado absolutamente nada.
Lo sentimos por haber tardado tanto en subir, porque estábamos en semanas de exámenes D: Pero ahora escribiremos más a menudo. Y recordad…
¡REVIEEEEEEEEEEEEEEEWS!
