Warriors In Love

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Capitulo 7

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Abrí los ojos lentamente acostumbrándome a la claridad, mire como las hermosas cortinas de seda transparente se movían al compás del viento que entraba por el balcón, me estire sobre la cama dando un leve bostezo aun sin despegar la vista de aquel balcón, la luz que irradiaba de él era increíble y se podría decir que hacía mucho no despertaba con algo así.

Aun recostada escondí mi rostro entre los almohadones recordando la noche anterior, ni en mi reino recibía tantos halagos y atenciones como había recibido.

Mire la palma de mi mano… aun ardía.

Sentía el calor de su mano aun envolviendo la mía, fruncí el ceño molesta, se suponía que había sido criada para ser una mujer práctica ¿lo estaba logrando? Porque mientras más lo pensaba, mientras más recordaba su tacto o sus ojos taladrándome, más difícil me era recordar aquello que mis institutrices me habían enseñado.

Desde la más tenue edad se me había enseñado a razonar, que lo que una mujer bien instruida hacía era pensar antes de tomar cualquier decisión, con mucha sabiduría, que nunca me dejara llevar por los impulsos tan grotescos que los humanos albergábamos, que había nacido bajo el seno de un gran reino el cual algún día debería gobernar con rigidez.

Aunque odiara la rigidez y la frialdad en las palabras había logrado ser una mujer práctica, una mujer que razonaba ante todo, si lo había logrado ¿Por qué sentía que a cada día perdía mis virtudes? Porque actuaba de forma tan espontanea ante todo y ante todos, en especial ante él.

Flash Back

Había estado por unos buenos momentos absorta con todos aquellos jóvenes y nobles que hacían cuestión de presentarse, volqué la vista por unos momentos para darme cuenta que Itachi aun hablaba con el consejo del reino, lo que si llamo mi atención fue el trono principal… estaba vacío.

No sabría decir por cuanto tiempo lo estuve mirando ya que Naruto poso su mano en mi hombro llamando mi atención.

-hace ya un buen rato que se ha ido Sakura-chan-dijo algo desconcertado la confusión se notaba en sus ojos, ladeo la cabeza un poco esperando una respuesta de mi parte

Los míos no llegaban a ser distintos ya que en ningún momento había preguntado sobre su paradero, sabia de quien me hablaba, lo mire confundida y el rubio solo se dedicó a sonreírme seguramente preguntándose si estaban pensando en la misma cosa.

Alce la cabeza levemente buscando a Tenten por el salón, me había dicho que después de las formalidades se acercaría a mí, no pude evitar mirar de reojo a los jóvenes que aún faltaban en presentarse, entonces entendí que aunque la morena hubiera querido acercarse no lo hubiera logrado.

-¿deseabas algo Sakura?-pregunto Itachi esta vez mirándome fijamente-Tenten ya se ha ido hace un buen rato no quiso molestarte-dijo nuevamente dando una sonrisa burlesca al verme fruncir el ceño levemente

-creo que es hora de que me retire-mencione suavemente mientras Itachi asentía con la cabeza y se escuchaba unas cuantas quejas a mis espaldas

Pude jurar que aquello divirtió aún más al Uchiha y si lo hizo supo disimularlo muy bien, me levante de mi asiento con la ayuda de la mano de Naruto, quien me regalo una de sus mejores sonrisas y para no fallarle también le devolví el gesto.

-¡te acompaño Sakura-chan!-grito el rubio cediéndome su brazo esperando a que lo tomara

Con amabilidad y delicadeza apoye ambas de mis manos sobre su brazo bajándolo con suavidad.

-conozco el camino Naruto no es necesario que te preocupes, mañana nos veremos espero que cumplas tu promesa y me lleves a entrenar contigo-dije con una de mis mejores sonrisas esperando que con aquella excusa el rubio se olvidara de mi rechazo y así fue

Sonrió y asintió levemente con la cabeza, me despedí de todos con una leve reverencia y me encamine a la salida del salón sin pasar desapercibido que muchas de las jóvenes ya habían desaparecido y las pocas que quedaban miraban al Uchiha mayor con mucho interés…demasiado debo decir.

Recorrí los largos pasillos lentamente hasta llegar a la puerta de mi habitación, me detuve unos instantes dándome cuenta que era la primera vez que me encontraba realmente sola, sin que nadie estuviera siguiéndome los pasos… si así era… ¿Por qué no escapaba? ¿Por qué no daba media vuelta e intentaba alejarme de aquel lugar?

El sonido rechinante de una puerta abriéndose a mi espalda me hizo dar un salto por el susto y sacándome repentinamente de mis pensamientos, me di la vuelta para poder ver el causante de dicho sonido.

-¡no vengas cuando no te lo pido!-escuche como grito sosteniendo del brazo a la pelirroja que había visto horas antes

Uchiha Sasuke, traía solo unos pantalones de dormir estaba parado en el marco de la puerta furioso, había arrojado a la pelirroja al pasillo mientras ella se sobaba el brazo por el fuerte agarre.

Fue entonces que ambos se percataron de mi presencia, no me pasó desapercibido que ambos estaban más que sorprendidos, aunque mi vista taladraba al Uchiha sabía que la pelirroja estaba furiosa por haber presenciado su minuto de humillación.

-Sasuke-kun…-pronuncio suavemente la pelirroja intentando acercarse a él con cautela

-¡vete!-rugió el aun sin desprender su vista de la mía

Mire a la chica de reojo, no podía definir si estaba roja de vergüenza o de furia, se dio media vuelta y solo volví a mirarlo cuando la había visto desaparecer por el pasillo con un paso sorprendentemente rápido.

Lo mire fijamente por algunos segundos, entonces me di cuenta que prácticamente estaba durmiendo con el lobo feroz y yo era la maldita caperucita roja aquella que a los niños tanto les gustaba escuchar su historia, solo que esta vez caperucita no saldría corriendo.

Sin poder evitarlo mis ojos recorrieron su fornido torso denudo, sus músculos eran definidos, no era tan musculoso como su armadura lo aparentaba pero a leguas se notaba lo mucho que había entrenado para tener tal físico, algunas pequeñas cicatrices y una muy llamativa en la costilla al lado izquierdo.

-cortesía de tu amado Hyuuga-escupió dando énfasis a lo último lo cual realmente me sorprendió pero no iba a dejar que él se diera cuenta de eso

Trague seco al pensar que el sabia más de mi vida que lo que yo había pensado, entrecerré los ojos mirándolo fijamente.

-¿amado?-pregunte con una ceja en alto-no te jactes de cosas que no sabes Uchiha-respondí con desprecio sin darme cuenta que había avanzado unos pasos en su dirección

Esta vez fue su turno de mirarme con una ceja en alto, cortó el pequeño espacio que nos separaba con lentos pero decididos pasos, retrocedí nuevamente pero el continuo avanzando hasta que sentí la puerta de mi habitación a mis espaldas.

-espero que estés consiente que en el momento que ese maldito pise mi palacio exigiéndote de vuelta lo único que obtendrá es que le atraviese el corazón con mi katana-dijo con un cierto brillo en los ojos, odio, tal vez rencor, había algo más que no sabría definir aun así sus palabras me llegaron en lleno

-Neji jamás morirá por las manos de un miserable como tú-respondí esta vez parándome firme y mirándolo fijamente

Lo vi levantar las manos y apoyarlas en la puerta, agachándose levemente para quedar cara a cara conmigo mirándome fijamente a los ojos, su mandíbula estaba tensa entonces me di cuenta de lo mucho que ese hombre me odiaba, solo sus ojos me contaban una gran historia de todo el rencor que me profesaba aun así no retrocedí.

-créeme que ese a quien tanto defiendes es tan miserable como yo-respondió con la voz ronca sintiendo como sus brazos se tensaban

-¡Neji jamás se revolcaría con una mujer como ella!-grite elevando la voz apuntando el camino que había tomado la pelirroja, sentía como mi pecho subía y bajaba agitada por el pequeño arrebato que me permití tener

Lo vi dar una media sonrisa, él era realmente macabro, pero aun así ¿Por qué no conseguía desprender la vista de aquellos labios? Con aquel pequeño gesto demostró que tan arrogante un Uchiha podía llegar a ser

Se recompuso irguiéndose y haciéndose a un lado abriendo su brazo izquierdo invitándome a pasar a su habitación, aquello me hizo fruncir el ceño molesta.

-entonces déjame revolcarme con una mujer que aquel bastardo de Hyuuga si aprueba-respondió con altanería aun manteniendo aquella sonrisa en los labios

No supe en que momento levante la mano y la estampé tan fuerte como pude contra el rostro del Uchiha haciéndolo volcar el rostro, sentía que mi pecho en cualquier instante iba a reventar por los golpes de mi corazón.

-jamás me tendrás en tu cama Uchiha… prefiero bailar sobre la tumba de mi padre…-dije con una alarmante suavidad, entrecerré los ojos mientras mis puños se cerraban sintiéndome impotente

Y por increíble que parezca aquello lo hizo sonreír aún más, me di la vuelta decida a entrar a mi habitación y olvidar que había tenido que cruzarme con aquel maldito degenerado.

-harás ambas cosas…-lo escuche decir cerca de mi oído, como un suave susurro soplado sobre los mechones sueltos de mi moño

Lo mire de reojo con una mirada de advertencia, aun así tome el pomo de la puerta y entre sin volver a mirarlo nuevamente cerrando la puerta detrás de mí, recargándome en ella y cerrando los ojos con fuerza… odiaba a Sasuke Uchiha.

FFB

Fui sacada repentinamente de mis pensamientos por el ruido de la puerta siendo abierta, levante la cabeza solo un poco para poder ver a la morena que entraba con una bandeja en las manos, traía una enorme sonrisa en los labios y deposito la bandeja en la mesa del centro de la habitación.

-¿Cómo dormiste?-pregunto con alegría mientras se sentaba en la cama observándome

-pésimo… sigo esperando a que te reúnas conmigo en el gran salón-comente con sarcasmo mientras me estiraba y me levantaba a observar la bandeja de frutas que me había traído

Arranque una que otra uva llevándolas a mi boca y dándole la espalda a la morena que repentinamente se había quedado muda, fruncí el ceño y volqué la vista para observarla, esta intentaba no reír ya que apretaba los labios con poco éxito y tenía las manos detrás de la espalda como una niña pequeña que acababa de cometer una travesura.

-¿Qué te parece tan gracioso?-pregunte entrecerrando los ojos mirándola fijamente

-¿si quiera te diste cuenta de la tarjeta que trae esa bandeja de frutas?-pregunto con una ceja alzada apuntando la nota en un papel blanco con una letra impecable

Alce las cejas sorprendida, volqué la vista hacia la tarjeta ubicada de una forma que yo pudiera verla aunque siquiera le había prestado atención antes de que Tenten me la señalara.

Tomé la tarjeta entre mis manos y aclare la garganta suavemente antes de comenzar a leer ante la fija mirada de la morena.

Querida Sakura:

Desde la noche anterior nunca más podré ver una florecilla de Sakura sin pensar en usted antes, concédame un momento a solas antes de pedirla en matrimonio.

Siempre suyo

Rock Lee

Trague seco al terminar de leer las letras finales, cuando volqué a mirar a Tenten estallo en risas al verme, no sabría decir si era por mi rostro totalmente espantado, en cierto momento ella comenzó a toser frenéticamente sin poder contener las carcajadas.

Fruncí el ceño molesta y me acerque a ella con la nota entre mis manos.

-¿Tenten quien rayos es este hombre? ¡No recuerdo haber hablado con el anoche!-grite con un tono de voz demasiado agudo mostrando mi desesperación

Ella simplemente respiro profundo al parecer tomando aire por su reciente arrebato, poso su mano sobre mi hombro algo agachada y aun con una sonrisa burlona en los labios.

-¡Tenten!-grite sacudiéndola asustada por la reciente propuesta, a lo que ella se enderezo tomando la nota de mis manos y venteándose como si fuera un abanico, fruncí el ceño ante el gesto

-lo lamento-dijo suavemente-la reciente carcajada me dejo algo acalorada-respondió sonriéndome amigablemente-no te preocupes conozco a Lee desde la cuna, él es algo… especial…-comento nuevamente volviendo a reír pero esta vez con suavidad

-¿especial?-pregunte confundida quitándole la nota de mala gana y dándole una que otra releída a sus palabras

-no lo tomes en serio, Lee es así con todo, lo toma en serio pero no es alguien de quien debas temer, Lee solo es… Lee-respondió simplemente mientras sonreía lo que me hizo sentirme aún más confundida

-¿esto es algo que debo pasar por alto?-pregunte confundida levantando la nota para que pudiera verla

-definitivamente…-dijo segura asintiendo con la cabeza-ah no ser que quieras aceptar su propuesta…-comentó nuevamente divertida a lo cual yo negué rápidamente-bien…ahora Naruto me ha enviado algo para ti…-dijo para acercarse nuevamente a la mesa

-¿Naruto me envió algo?-pregunte dudosa siguiendo el camino de la morena-ojala no sean más propuestas…-comente divertida mientras veía un traje negro entre las manos de Tenten

-me dijo que te ayudara a cambiarte y te llevara al dojo donde entrenan…-dijo con una sonrisa levantando el traje para que pudiera verlo

Era de color negro y muy apegado al cuerpo, se ajustaba muy bien en los brazos y en las piernas para que pudiera darme mejor movilidad de la parte del frente y trasera había una rejilla impidiendo que se viera que tan apegado me quedaría el traje.

Me senté frente el enorme espejo mientras Tenten recogía mi cabello en una alta coleta, dejo algunos pechones sueltos diciéndome que hacia me veía mucho más apetecible, me sonroje fugazmente y la fulmine con la mirada lo cual ella solo dio de hombros.

-es hora de que me vaya no te preocupes estaré aquí cuando regreses, seguramente Itachi querrá verte en el gran salón para el almuerzo-dijo tranquilamente tomando la bandeja de frutas sonriendo nuevamente recordando la nota

-¿otra vez?-murmure pero ella lo escucho asintiendo con la cabeza-¿Dónde queda el dojo?-pregunte recordando que Naruto nada me había dicho

-en la parte trasera del castillo donde solo los gobernantes e invitados tienen acceso, claro que uno que otro sirviente, sal por la puerta de atrás no hay como te pierdas a leguas lo veras-dijo con una sonrisa para salir de la habitación dejándome sola

Fruncí el ceño molesta dándome cuenta que estaba comenzando a depender mucho de Tenten y que me sentía más a gusto cuando ella estaba cerca, aun así no me queje ella también tenía una vida con la cual seguir además de seguirme los pasos.

Salí de la habitación siguiendo las instrucciones de Tenten, de vez en cuando me cruzaba con uno que otro sirviente, me trataban con mucha cortesía, siempre había sido la mimada de mi reino, no había sirviente que no me hubiera visto en pañales o dando mis primeros pasos en mi reino, por tal siempre me habían tratado con más confianza y cariño.

Quede estática al recorrer con la mirada el panorama que tenía en mi delante, era como si estuviera en otro lugar, en un mundo completamente distinto de que había conocido en aquel reino, los campos eran hermosos, llenos de vegetación, árboles y flores, como Tenten me lo había dicho a lo lejos se veía el techo de un enorme dojo y a un costado una hermosa laguna.

Mis pies siguieron su rumbo sin darme cuenta de ese hecho, miraba a mis alrededores asombrada, definitivamente me gustaba mucho más este lado del palacio que donde estaban los cuarteles y el pueblo entero, aquel lugar mostraba sufrimiento y lamentos, este podría decirse que era completamente lo opuesto.

Me detuve frente al dojo, mirando lo grande que era, seguramente muchos habían entrenado ahí, suspire y solo rogué que Naruto ya estuviera adentro.

Sentado en el piso con la espalda recostada en la pared es como me encontraba y como me había encontrado toda la noche, mis largas cortinas de color oscuro no permitían que ningún tipo de luz entrara por mis ventanas y balcones, aun así sabía que había amanecido ya que los malditos pájaros no se hicieron esperar.

Había algo que estaba rondando mi cabeza, aquel maldito algo no me había dejado dormir toda la noche en lo cual termine pateando las sabanas y sentándome en el suelo, ya no me sentía perdido como días antes, sabía muy bien lo que tenía que hacer para tener el Rey Haruno postrado a mis pies y eso era tener a su hija, a ella.

Aun así, aunque esa idea vago por mi mente por horas algo más me molestaba, no sabía si había sido su actitud, la forma en la que defendía al Hyuuga o el hecho de que me había abofeteado…no… la bofetada me había caído bien, ya que demostraba que ella no era la señorita controladora que aparentaba ser.

Pero si había algo que realmente me estaba sacando de quicio, la había invitado a pasar.

Para cualquier persona normal eso sería una estupidez, pero para mí significaba mucho, jamás a lo largo de los diez años que venía tirándome toda clase de mujeres, jamás había aceptado una sola mujer en mi cama, prefería hacerlo a la luz del día en frente a todo el pueblo que llevarla a mi cama.

¿Por qué?

No quería que la susodicha se diera aires que no le pertenecía, o se sintiera alagada por el hecho, prefería tirármela contra una mesa o incluso de pie contra una pared que darle el gusto de tenerme a su merced en mi propia cama.

Jamás le daría ese gusto a una mujer, de invadir mi espacio personal, incluso ya había pensado que cuando me casara mi mujer tendría su habitación donde yo la visitaría cuando quisiera pero tenerla en mi habitación eso nunca.

Entonces… si estaba tan consiente de eso…

¿Por qué?

¿Por qué le pedí que entrara?

Y lo peor de todo es que en ningún momento había dudado en hacerlo, realmente quería que ella entrara, realmente quería hacerla callar todo lo que tenía planeado decir sobre el bastardo del Hyuuga, realmente quería… quería…

¿Qué quería?

Tal vez, era porque sabía que ella rechazaría la invitación, por eso había sido a la primera mujer que le proponía aquello en un lugar tan sagrado para mí, era un lugar para mi tranquilidad y no me sentía con culpa de matar el que se atreviera a entrar sin mi permiso como lo había hecho Karin.

Pero ahí estaba yo, esperando a que sus pies se movieran, esperando que estuviera de acuerdo en hacerle todo lo que mi oscura mente tenía planeado en aquellos instantes… realmente lo deseaba.

Aun así el ardor de sentir la palma de su mano contra mi mejilla debería haberme hecho caer en razón en vez de eso me sentí aún más estúpido deseando obtener de ella todo lo que mi cuerpo pedía con solo sentir su olor, con solo verla, era una forma de odio que jamás había sentido, un odio que quería verla sufrir, quería verla llorar descontrolada, quería que ella se quebrara pero a cada día sentía que eso no sucedería.

Solo sabía una cosa un Uchiha nunca abría la boca en vano, jamás diría palabras al viento.

Jamás me tendrás en tu cama Uchiha… prefiero bailar sobre la tumba de mi padre…

Esas fueron las palabras de aquella pequeña niña ingenua e ignorante, pues un reto era y no pensaba retroceder o cuando le había dicho que haría ambas cosas había sido una blasfemia.

Dudaba que lo segundo lograba cumplirlo pero, lo primero… la tendría en mi cama por más que la idea me desagradara, solo una vez…una única vez, sería la primera y la ultima en hacerlo y seria solamente para demostrarle con quien estaba tratando…

Fue cuando me di cuenta que había dejado que mi mente vagara por muchas horas sin un descanso, me levante lentamente del suelo comenzando a vestirme para meterme en mi gabinete.

Jurando que ahí encontraría un poco de paz, esa idea se fue a la punta de un cuerno cuando vi a Kakashi entrar saludándome como si nada, no pude evitar rolar los ojos al verlo, me había cabreado demasiado la noche anterior y no tenía intenciones de comenzar a amargarme tan temprano.

-al parecer te subestime Sasuke-dijo sonriendo bajo su máscara y cerrando su único ojos visible

Se había apoyado en la pared y no parecía tener intenciones de irse, levante una ceja ante su comentario, había intentado ignorarlo leyendo los pergaminos sobre mi escritorio, lo mire fijamente esperando a que continuara hablando pero eso no sucedió.

-¿a qué te refieres?-pregunte entrecerrando los ojos, conocía a ese hombre muy bien y bajo todas esas sonrisas era verdadero observador nada se le escapaba

-pues levantarte e ir por Sakura en el gran salón, aparentar el hacer a un lado tu disconformidad fue una excelente jugada-comento asintiendo con la cabeza, me miró fijamente esperando una respuesta al mismo tiempo que alzaba una ceja divertido

En ningún momento pensé realmente en mi venganza al levantarme e ir por ella, entrecerré los ojos odiando a Kakashi por ser tan perspectivo, me levante lentamente de mi asiento, fruncí el ceño molesto al ver la falsa mueca de inocencia que aquel maldito intentaba hacer.

-deja de cabrearme Kakashi…-murmure apoyándome contra la pared con los brazos cruzados mientras masajeaba el puente de mi nariz

-¿algo en que pueda ayudarte?-pregunto divertido nuevamente ocultando su sonrisa bajo esa mascara pero en su ojo visible solo desprendía burla

-cállate…-escupí molesto sabiendo que él estaba ahí más por joderme la existencia que por caridad tampoco era como si la quisiera-¿Qué haces aquí?-pregunte con algo de aburrimiento

Ahora que lo pensaba Kakashi muy rara vez se aparecía en las mañanas en mi gabinete, se suponía que entrenaba a los más jóvenes tanto de la nobleza como los del pueblo que quisieran aprender y ayudar en las diversas batallas que teníamos en estos tiempos.

Fue entonces como si se tratara de un rayo vi a Kakashi depositar sobre la pilas de pergaminos un papel, una carta… un pedido…

Fulmine aquel papel esperando que de esa manera criara por si solo fuego y ardiera hasta quedar en cenizas y polvo, entonces lo mire a él, aun traía aquella maldita sonrisa y parecía no darse cuenta que en cualquier momento me tiraría sobre él.

-¿Qué carajo significa eso?-pregunte de forma suave y tétrica esperando que se arrepintiera y tomara la carta nuevamente entre sus manos

Simplemente lo vi rascarse la cabeza ladeándola levemente hacia la derecha.

-es mi pedido… quiero contraer matrimonio con cierta pelirrosa que habita en tu palacio-comento suavemente aun con la enorme sonrisa estampada en el rostro

Apreté los puños con fuerza mientras sentía que mi respiración se había acelerado de una manera exagerada incluso para mí mismo, tome la carta entre mis manos con poca delicadeza sintiendo como el fino papel se arrugaba en una de mis manos.

A grandes zancadas alcancé a Kakashi y con mi mano libre lo tome del cuello de sus ropas, fruncí aún más al ceño al ver que aún tenía en el rostro aquella sonrisa que me encantaría borrar de un golpe.

-escucha bien lo que te voy a decir porque no lo voy a repetir…-amenacé con voz tétrica empujándolo contra la pared-ni tu ni nadie se va casar con ella, que ninguno se atreva a mezclar su raza con la de ella-dije sin darme cuenta que cada vez mi agarre era más fuerte

Aun así Kakashi ni se inmuto, entrecerré los ojos viendo que aquello era más una burla para el que un intento de amenaza.

Lo solté de golpe y brusco terminando por hacer aquel papel una bola arrugada y tirándola en cualquier parte de mi gabinete como si estuviera arrojando una piedra solo quería alejarme de aquel endemoniado papel, me dirigí a la puerta a grandes zancadas dispuesto a irme.

-nee Sasuke… tanto que me costó hacerlo ¿no podías simplemente haber dicho que no?-pregunto mal conteniendo su risa

Me detuve de golpe, respire un par de veces y cerré los ojos intentando tranquilizarme, le lancé una última mirada de reojo y me fui del gabinete sin decirle una sola palabra, ganas no me faltaban de hacerlo callar y sabía que no me costaría nada aun así… salí hecho una furia.

El pelinegro sonrió al ver a Kakashi entrar a la herrería suspirando varias veces hacía tiempo que no afilaba su espada, mientras observaba el buen trabajo que habían hecho levantó la vista una vez más cuando vio que lo tenía en su delante.

-¿todo bien?-pregunto el Uchiha mayor dando una media sonrisa

-sí, si admito que fue muy gracioso pero no me vuelvas a pedir que haga algo como eso…-comento Kakashi secándose el sudor de la frente mientras daba uno que otro suspiro resignado

-¿acaso le tienes miedo a Sasuke-chan?-pregunto entre asombrado y divertido, agradeciendo con la cabeza al herrero

Comenzó a caminar siendo seguido por Kakashi, le hubiera encantado haber visto la cara de su pequeño hermanito, tenía que comprobar una pequeñísima cosa, así que no dudo en enviar al Casanovas del reino a cumplir con el trabajo sucio.

-¿miedo? No, no… tal vez entre en pánico por una que otra mirada pero solo eso-comento posicionándose al lado del Uchiha mayor quien al parecer toda la historia le estaba pareciendo comiquísima

-hn… ¿enojo?

-en exceso…

-¿rabietas?

-una que otra…

-¿celos?

-podría ser…no quede muy convencido…

-hn…-el Uchiha pareció meditarlo por unos segundos hasta que al finalizar una pequeña sonrisa surco sus labios-para estar seguros… enviare a Suigetsu…-comento divertido soñando con ver los arrebatos de su hermano

-¿puedo estar presente cuando lo mandes a Suigetsu?-pregunto Kakashi con una notable emoción en la voz

-no nos lo perderíamos por nada…

Oh si… quería con todas sus ganas saber que era lo que pensaba Sasuke realmente de la hermosa pelirrosa y aunque fuera a la fuerza lo descubriría.

Llegue al dojo hecho una furia, ni siquiera me había molestado en ponerme mi traje para entrenar, me quite toda la parte de encima, quedando simplemente de pantalón y botas, las arroje a un costado y tome una de las muchas katana que habían colgadas, habían diversas armas que había sido obligado a aprender a usar, aun así la katana era un arma que realmente apreciaba.

La mejor cosa para espantar los males era entrenar, lo último que quería era tener que pensar en dicha pelirrosa una completa molestia que ni dormir tranquilo me dejaba, maldita hora que tuvo que aparecer, sacudí la cabeza decido a espantar de mi mente cualquier objeto que fuera de color rosa.

Se escucharon unos suaves pasos en el piso de madera del dojo, fruncí el ceño al darme cuenta que aquellos delicados pasos no se trataba de ninguno de mis hombres, me di la vuelta para ver quien venía a joder a estas horas mientras debería estar completando mi entrenamiento.

No pude evitar cerrar los ojos maldiciendo el hecho de que por una fuerza mayor siempre terminaba viéndola, terminaba contemplándola.

Fue entonces que sus curiosos ojos dieron con los míos, tan vivaces, sus orbes verdes eran tan expresivos que solo con verlos sabía exactamente en que estaba pensando, tal y como ahora podía ver lo asombrada que estaba de verme.

La vi fruncir el ceño levemente, seguramente recordando mi pequeño desliz de la noche anterior, aunque me causara gracia, no estaba en mis métodos demostrárselo, Sasuke Uchiha jamás mostraba sentimientos, alce una ceja al verla fulminarme con la mirada como si quisiera golpearme otra vez.

-toma una katana-dije serio mirándola fijamente

Realmente vi como sus enormes orbes verdes se le iluminaron con tan solo en pensar en empuñar una, una pequeña sonrisa surco sus labios, se podría decir que en aquel inocente rostro surco una sonrisa ¿arrogante?

La curiosidad era uno de mis defectos, aunque nunca lo demostraba pero siempre terminaba saciando mi curiosidad con lo que fuera, ya fuera un comentario o una mujer y era exactamente lo que ella estaba provocando en mí una enorme curiosidad. La cual pensaba saciar en todos los sentidos.

Sus pies comenzaron a moverse lentamente por el dojo, no pude evitar recorrerla con la mirada, sus piernas torneadas, sus caderas en el juego del vaivén mientras caminaba de una manera tan delicada y sensual.

La boca se me había secado repentinamente, se detuvo en el mueble donde todas las katana estaban colgadas, tomo una y cuando se dio la vuelta me di cuenta que toda inocencia había desaparecido, me di cuenta que había desaparecido la niña educada para dar lugar a una mujer, una que no dudó en ponerse en posición de ataque apuntándome con la katana.

Sus ojos mostraban determinación y en sus labios una pequeña sonrisa, todo menos temerosa, los mechones de su cabello le caían agraciadamente por el rostro y no pude evitar pensar que aun mostrando esa faceta seguía teniendo aquella inocencia que la caracterizaba cuando soplo un pequeño mechón rosa que estorbaba su visión.

-¿piensas quedarte parado toda la mañana Uchiha?-pregunto alzando una ceja

Ella ni siquiera había terminado la pregunta cuando me lance contra ella haciendo sonar ambos metales, era endemoniadamente ágil, saltó para atrás dándome un golpe en el pecho con ambos pies juntos haciéndome retroceder, antes de que pudiera hacer algo ella se abalanzó sobre mí.

La forma en la que se movía los pies, las forma en que atacaba con precisión me hizo preguntarme cuantos años se había dedicado a practicar.

No solo eso llamaba mi atención, sino la forma en como brillaban sus ojos, la pequeña mueca que sus labios mostraba, aquello me indicaba lo cuanto extrañaba hacerlo, cuanto extrañaba tener aquella libertad que la dejara actuar como realmente era.

¿Entonces esta era Sakura?

¿Esta era la verdadera Sakura que dejaba llevar sin aquellas etiquetas, sin su controladora posición?

Entonces la mire y la vi.

Sus ojos brillaban por la emoción, sus labios tenían una pequeña sonrisa, sus mejillas sonrojadas por el reciente calor que se había formado entre nosotros.

Fue entonces que sentí como la katana volaba de mis manos, por estar absorto en mis pensamientos ella había logrado arrojar mi katana lejos, y ahora veía a aquella mujer apuntarme su afilada katana justamente en el cuello, la sonrisa de victoria se acrecentó al igual que su nuevamente descubierta arrogancia.

Respiraba agitada, su pecho bajaba y subía con velocidad y sus mechones se le habían pegado a su frente perlada por el sudor.

-si te matara…-comenzó diciendo algo entrecortada por la falta de aire-…seria libre-termino por decir sin borrar la sonrisa de sus labios

-hazlo-rete dando un paso hacia adelante sintiendo la punta de su katana rozar la piel de mi cuello

Ella abrió los ojos desmesuradamente asombrada pero luego sonrió nuevamente, acercándose un poco sin mover la katana.

-yo juego limpio… Sasuke-susurro mi nombre, como un suspiro que me hizo entrecerrar los ojos, se escuchaba muy bien cuando ella lo decía, aparto la katana de mi cuello sonriendo nuevamente-alguien más lo hará, vendrán por mí-sentencio con una media sonrisa dándose la vuelta para colocar la katana en su lugar

Cuando ella se volcó nuevamente, la empuje contra la pared con brusquedad, ella levanto la pierna apoyando la rodilla en mi pecho impidiéndome que me acercara a ella, aun así empuje hacia ella haciéndola soltar un gemido de dolor, pero aun así había sido un gemido que me hizo tragar seco ante la idea, ante las imágenes que mi mente perturbada y para nada inocente producían.

-nadie vendrá por ti-dije en un susurro apoyando las manos en las paredes de madera mirándola fijamente y como aún seguía sonriendo con autosuficiencia

-oh si lo harán y cuando te maten hare los honores de llevarle tu cabeza a mi padre-comento con cierto veneno en sus palabras simplemente hice caso omiso

-vive el presente Sakura y estás conmigo ahora y no en una muy buena posición-dije para agacharle levemente ante su intensa mirada

Levante la mano izquierda y con la yema de los dedos roce su rodilla que aún estaba sobre mi pecho sintiendo la textura del traje que traía, bajando lentamente por sus muslos, con tal lentitud que incluso a mí me comenzaba a cabrear, no me interesaba quería guardar y memorizar cada una de sus expresiones, quería pensar que aquel ardiente sonrojo fuera por el hecho de que la estuviera tocando de una forma tan indecorosa.

Tenía los labios levemente abiertos por la sorpresa que se había llevado, me miraba fijamente como si estuviera loco, agache la cabeza lentamente hacia ella, increíblemente ella no dijo ninguna palabra para detenerme, mire sus ojos antes de volver a mirar sus labios.

Su aliento rozaba mis labios y estaba seguro las ganas de probar aquellos labios me carcomía la mente, de una forma tan vil, que me gritaba lo mal que esta aquello.

-¿interrumpo?-escuche aquella endemoniada voz cargada de sorpresa y algo de burla

Me aparte de la pelirrosa como si ella me quemara con tan solo tocarla, aun después de haberme apartado no pude apartar la vista de sus orbes verdes tan sorprendidos que parecía no salir de aquel trance, fue entonces que sonreí al ver como lentamente entrecerró los ojos y frunció el ceño molesta.

La escuche soltar un gruñido molesto mientras salía disparada para afuera del dojo sin importarle arrollar al peliblanco que se encontraba parado en el marco con los brazos cruzados.

No me pasó desapercibido que él se le había quedado mirando como si se tratara de la cosa más rara que alguna vez había visto.

-¿Qué tanto vez Suigetsu?-pregunte molesto al ver que simplemente se había olvidado de mi presencia con tal de seguir el camino que la pelirrosa había tomado

-¿eh?-gimió estúpidamente-ah sí… vine a reportarme, Juugo esta con Itachi en estos momentos…-dijo recién volcándose a verme-¿tienes algo con ella?-pregunto interesado mirándome con algo de ilusión en los ojos-ya había escuchado rumores que tu prisionera era hermosa pero ella… está por encima de muchos halagos-comento animado

-dijiste bien… es mi prisionera, jamás un Uchiha se envolverá con una raza tan inútil y baja como la de los Haruno, si está aquí es solo para que pueda cumplir mis propósitos-comente de forma agria ¿acaso las mujeres del reino habían desaparecido? ¿Qué mierda hacia que todos estos idiotas quedaran así por ella?

-¿puedo quedármela?-pregunto aún más animado como si lo que le acababa de decir solo había servido para incentivar sus ansias de poseerla

Detuve mis pasos de golpe, había salido del dojo siendo seguido por Suigetsu, volqué a verlo con la mirada cargada de amenazas, di unos pasos en su dirección haciéndolo reír nerviosamente.

-ni tu ni nadie la tendrá ¿quedo claro?-pregunte de manera tétrica no esperaba una respuesta sabía que él había entendido entrecerré los ojos dándole una última mirada de advertencia, me di la vuelta dispuesto a volver al palacio

-que aburrido que te has vuelto…-comento aun siguiéndome-antes compartíamos a las damitas-termino por decir dando un fuerte y sonoro suspiro resignado

-…

-…

-…

-... ¿ya te comente que cuando te enojas tus ojos se vuelven rojos?-pregunto divertido

-siempre lo haces…-respondí cortante y seco cerré mi puño con rabia y de golpe aun sintiendo en las yemas de mis dedos la textura de su ropa y el calor que emanaba su piel


Es permitido llorar en este espacio? Kkkkk

Gracias por todos los Reviews! Recibí muchos más que el anterior capitulo! No se imaginan lo increíble que fue para mí! Gracias a todos por el cariño que vienen expresando por este FF que con tanta dedicación vengo escribiéndoles!

Espero que les haiga gustado este nuevo capítulo, que haiga llenado sus expectativas, el capítulo fue un poco más largo creo que me emocioneee kkkk

Gracias!

celi-luvs-u

SakuraGranger28

sakuracc69

Darkyuyu

55 flor de cerezo saku 55

Minene Uryuu

SandiMalfoy

Sango-Tsuki

Kirarapau

ValeenG

Neonty12

ThePausis

noxuchiha

Atanih Hyuuga

DULCECITO311

ConyM

SaKura HiMekO

ShieruPhantomhive19

Guest

choiamberc

mussa-luna

isha

Muchos besos y abrazos!

Kagome_mel