Disclaimer: Los personajes y locaciones son de la magnifica Stephenie Meyer, Summit Entertainment y Alfaguara porque sino Edward seria mio y no de Bella Jajajaja. la trama tampoco es mía, se basa en la novela coreana Jardin secreto.

Pero sabes que hay cosas que le cambio ;)

Enjoy it


Capítulo beteado por Pichi LG, Beta FFAD: www facebook com / groups / betasffaddiction

Capítulo 7:

Anteriormente

Después de esa cita me dirigí a mi casa. Me fui al lago cuando mi madre me llamó y dijo:—Necesitas salir en más citas.

Saldré en más citas mamá —le respondí —pero que no sean chicas románticas, debo conseguir una buena esposa.

¿Cómo sería su aspecto?—indagó.

¿Su aspecto? —me pregunté—.Tiene que ser bonita, no muy elegante. Tal vez con la piel clara y… —De pronto Isabella se volvió a materializar a mi lado, la miré y le dije a mi madre: —Que se enfade fácilmente y que tenga ojos tristes y que no pueda lanzarse a Miss Universo.

¿Estás loco?—me dijo mi madre.

¿Que si estoy loco? —le pregunté mientras miraba mi alucinación—. Mamá, aún si me volviera loco, mi herencia seguiría siendo mía porque todo… —mi madre me colgó.

Enojado me dirigí a mi alucinación de Isabella y le dije: —Va a ser tu culpa que me vuelva un pobre indigente.

Todo es mi culpa, ¿verdad? —me preguntó.

Quedé en shock y dije: —Ahora estás hablando, ahora sí estoy loco y además, ahora… ¿por qué sonríe?

Me puse de pie y comencé a recitar el poema para dejar de pensar en ella, de nuevo.

Al siguiente día

BPOV

Cuando llegué a la escuela de entrenamiento me quité mi chaqueta y vi la cicatriz. No pude evitar pensar en lo que había pasado el día anterior. Estaba realmente confundida por la forma en la que me había tratado el idiota, había sido amable y sus ojos verdes se habían mostrado igual… De pronto, mi burbuja se rompió al momento en el que Seth me llamó para ir a entrenar.

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Estaba practicando con Jacob una escena de pelea con espadas, pero de nuevo pensé lo que me había dicho. ¿Realmente pensaba que me veía linda enojada? Llegué a estar tan desconcentrada que Jacob me derribó.

—Pon más atención —dijo enojado—. ¿Por qué estás tan desconcentrada Bella?

No supe qué decirle, además de 'lo siento', mientras me levantaba con una mueca.

Con un tono más preocupado me dijo: —¿Aún te duele el brazo?

Obviamente le respondí que 'no' pero tampoco le dije por qué estaba así. Ni siquiera yo misma sabía lo que me pasaba.

Jacob me dijo que no podría hacer escenas peligrosas y que debía entrenar a los nuevos estudiantes. Quise decirle que estaba bien, que de verdad me sentía perefectamente, pero se fue y me ignoró por completo. Genial.

Frustrada, decidí salir a tomar aire fresco. Me senté en una banca y unos minutos después apareció Seth que me dio una soda. Murmuré un 'gracias' y me dijo: —Ve el lado positivo, podrás descansar más. Y, por cierto, el chico rico no vino hoy. Me cayó bien y tiene buenos reflejos.

—¿Cómo sabes que tiene buenos reflejos? —le pregunté.

—¿No viste lo rápido que era hablando? —exclamó sonriendo.

Bufé molesta y, al parecer, Seth lo malinterpretó.

—¿Acaso lo golpeaste? —preguntó.

—¿Crees que estoy loca? —respondí—. A él no le interesa entrenar.

—No —admitió—, le interesas tú.

—¡No me digas eso!

—¡Estás exagerando!

—¡Basta! Ya déjame en paz. —De acuerdo, eso sonó infantil.

—Pásame tu teléfono —dijo.

—¿Mi teléfono? —pregunté confundida. ¿Para qué querría mi teléfono?

—Dame tu teléfono, no traje el mío —aclaró.

Le entregué mi teléfono y comenzó a leer mis contactos.

—Alice, Jacob, lavandería, restaurante… vaya, qué triste —dijo, pero no logré entenderle—. Este debe ser el número del chico rico —dijo mirando un número desconocido de mi celular.

Lo más probable es que sí fuera, y cuando vi que pensaba marcarle le dije: —¿Qué estás haciendo? Dámelo, por favor Seth. ¡Dámelo!

NARRADOR POV

—¿Podrían decirme qué pasó en la sala VIP? —exclamó ligeramente enojado Edward Cullen a los demás que se hallaban reunidos. Él deseaba que su empresa siempre estuviera perfecta en todo y le parecía extraño que hubiera ocurrido algo semejante.

—No fue nada grave —respondió Jasper, su asistente, tratando de influirle calma, como solía hacerlo—. Una empleada dejó entrar a una cliente no calificada.

Edward dijo que si estaba defendiendo a la empleada, seguramente era porque Jasper estaría saliendo con ella.

La calma de Jasper se descolocó un poco, y rio nerviosamente mientras todos curiosos lo miraban en busca de una respuesta.

—No, no señor —dijo Jasper.

—Entonces, ¿para qué me quitas el tiempo? —dijo Edward aún más enojado, pero con un tono modulado de voz—. ¿Acaso debo decirlo todas las veces?... ¡Despídela!

De pronto, su celular comenzó a sonar mientras Jasper trataba precipitadamente de explicarle por qué no debían despedirla.

—Señor, ella ha estado con nosotros por más de cuatro años…su telefono —dijo tomando el teléfono de la mesa. Edward se lo arrebató para responder, cuando su cara pasó de enojo a asombro y se dijo a sí mismo, pero en voz alta: —¡Oh! Esto es real, ¿cierto? —En la pantalla reposaba el nombre Isabella Swan—. Es su nombre, mi mente no está en otro lugar —continuó diciendo.

A lo lejos se oyó la voz de Jasper preguntándole si se encontraba bien, pero él lo ignoró, volteó su silla para que nadie lo viera mientras hablaba con ella. Debía hablar con ella.

—Sí, diga —dijo nervioso—. ¿Quién habla?

CON SETH Y BELLA

Seth era más alto que Bella así que había alargado el brazo para que ella no lo pudiera tomar. Accidentalmente marcó el número de Edward cuando Bella logró quitárselo, vio a quien le había marcado y alarmada dio pequeños grititos.

—Contesta, dile que venga —dijo Seth.

Bella se mordió nerviosamente el labio, pero decidió contestar. No tenía razón por la cual estar nerviosa, así que con voz seria dijo:

—Hola, habla la instructora novato —Seth trató de acercarse a ella para escuchar, pero ella inmediatamente lo empujó—. Trae tu trasero aquí, acabas de empezar y ¿ya piensas fallar? ¿Por qué tengo que llamarte? Ven ahora o convertiré tu quinta vértebra en la sexta. ¡De prisa! —Y, sin más, colgó para después gruñir molesta y adentrarse de nuevo a la escuela de entrenamiento con Seth a sus espaldas.

CON EDWARD

—Hola —dijo Edward al no escucharla más—. Isabella…¡Ah, pero qué rayos! —exclamó furioso, ignorando al público que tenía.

—¿Quién era, señor? —preguntó Jasper, y Edward exclamó:

—Alguien que aparece y aparece, y te vuelve loco y…. —De pronto se dio cuenta de su público expectante y se quedó callado; pero después dijo en voz baja—: alguien que debes evitar. Bueno creo que ya podemos continuar —dijo para aligerar el ambiente.

Marcus comenzó a decir: —El evento principal para nuestro aniversario de 15 años será unas vacaciones de 3 noches y 4 días… —Mientras él decía esto, Edward, sin prestar mucha atención, miraba fijamente su teléfono— con el romántico Bear en Hawái*.

Mientras todos expectantes miraban a Edward para ver qué decía, él no había puesto atención y seguía mirando su teléfono.

—¿Señor? —preguntó Jasper.

—¡Ah! —exclamó Edward, y después dirigió su mirada a los demás. ¡Demonios! Le había pasado otra vez. Guardó rápidamente su teléfono y fingiendo haber puesto atención dijo: —¿Seguro que eso es lo mejor?

—¿Escuchó lo que le dijo? —preguntó silenciosamente Jasper.

Y, sin responderle a Jasper, continuó: —Debe ser lo mejor. Adelante. —Todos lo miraron confundido—. Todos pueden retirarse, excepto usted, Señor Marcus.

Cuando todos se retiraron, Edward le dijo: —Quiero que el Centro Comercial sirva de escenario para películas y programas.

Marcus confundido le preguntó: —¿Qué? Pero si usted había dicho que odiaba todas esas cosas.

—Por eso se lo digo en privado —aclaró—. ¿Es que, acaso no puedo cambiar de opinión en cualquier momento? —siguió mordazmente.

Marcus nerviosamente le dijo: —Po..por supuesto que puede. Sí, entiendo. —Y sonrió.

Edward sonrió de vuelta. Nadie pensaría que él estaría haciendo algo sospechoso. Y continuó: —Pero no quiero que sean historias tristes, deben ser de acción, un programa con muchos dobles que hagan escenas muy peligrosas, como saltos y ese tipo de acción —concluyó y dejó a Marcus para que lo hiciera.

EPOV

Cuando salí de la reunión me fui en mi auto para la escuela de entrenamiento. Al llegar, vi a Isabella en un auto y otros autos más, y decidí seguirlos.

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El lugar al que se dirigieron fue un cementerio. Un poco alejado, escuché todo lo que decía Isabella; al parecer, los otros eran nuevos estudiantes.

—Él es Billy —dijo refiriéndose a la tumba del hombre que tenía enfrente—. Él murió en el plató* hace 4 años. Fue mentor y maestro de todos nosotros —continuó seriamente Isabella—. Como ustedes deben saber, no estamos aquí para ser ricos ni famosos. Nuestros predecesores adquirieron experiencia, pero eso no nos da fama y fortuna. Puede que el público nos llame dobles o extras, pero nosotros somos actores de acción, este es nuestro orgullo, aunque por el podemos quedar lisiados o hasta morir —siguió—. Para este trabajo hay que ser astutos y tener mucha concentración. Si alguno de ustedes cree no estar seguro de continuar, puede retirarse —sentenció—. No los estoy amenazando, solo quiero que estén seguros de lo que hacen —dijo mientras bajaba la cabeza.

¡Wow! Cómo podía siquiera gustarle una carrera que atentara con su vida. Esta muchacha sí que me tenía confundido.

Al no recibir respuesta de nadie, Isabella levantó la mirada hacia ellos y con voz más dura dijo: —Respondan, entonces… ¿Quieren seguir?

—Por supuesto —respondieron todos los hombres que estaban allí.

—Levanten la cabeza. —Les pidió, y todos obedecieron. Ella sonrió y dijo: —Espero que todos hayan entendido lo que les he dicho. Entrenaremos arduamente, ¿de acuerdo?

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BPOV

Después de haber ido al cementerio decidí que empezaríamos con algo sencillo, una mezcla entre voleibol y fútbol*. Cuando todos estábamos entrenando tranquilamente, el balón se fue y alguien lo atrapó, era "tengo mucho dinero".

De pronto me sentí nerviosa, pero me auto reprendí. No había razón para estar nerviosa. Le pedí a uno de los nuevos que trajera el balón y él le dijo que si podía dárselo. El idiota trató de hacer una maniobra con el pie, pero estuvo a punto de caerse. Todos rieron y yo no pude evitar reírme también… Eso había sido realmente ridículo.

Cuando se dispuso a lanzar el balón me volteé y él atinó el balón a mi cabeza. ¡Idiota!

—¿Por qué pusiste tu cabeza ahí? ¡Qué mala estrategia Debes prestar más atención.

El… el muy cretino aún me refutaba por haberme golpeado. Sin responderle, caminé a paso decidido para enfrentarlo, hasta que llegué frente a él.

—¡Firme! —dije seria.

—¿Qué? —preguntó confundido.

—¡Firme! —repetí.

—¡Ah! —rio—. ¿En serio?... De acuerdo. —Y lo hizo fingidamente.

Enojada, como estaba, le repetí con voz fuerte:

—Hazlo bien.

—¿Quieres que pegue los brazos a los costados? Pudiste haberlo di…. —No lo dejé terminar porque explotaba mis nervios y le lancé el balón que tenía en las manos golpeándolo.

Con una expresión enojada me dijo:

—Oye, pero, ¿qué te pasa? —Sin responder a su pregunta dije:

—Ya nos has mostrado que sabes usar el balón. Ahora tienes que esquivar, pasar y trabajar en equipo —le indiqué. Si quería seguir aquí tenía que trabajar de verdad. Su cara ahora era de incredulidad.

—No tengo la necesidad de demostrártelo —dijo muy pagado de sí mismo.

—Si no eres jugador, eres balón —le reté.

—Bien —accedió—. Pero para que lo sepas, te voy a dar ventaja porque eres una chica.

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Claro, ventaja. Era el peor jugador de la historia. Puede que yo no fuera completamente hábil, pero él era muy torpe jugando y culpaba a los demás jugadores. Ahora descubría que el idiota era más idiota de lo que pensaba.

Siempre estaba esquivando los balones y al momento que fue mi turno de lanzarlo, pensaba golpearlo, pero se movió a un lado y el balón golpeó a uno de los estudiantes en la nariz y empezó a sangrar.

Preocupada, le pregunté: —¿Estás bien?

Cuando el muy idiota dijo: —¿Qué no ves lo que le hiciste? Casi lo matas —Y luego se dirigió al muchacho y le sugirió: —¡Demándala! Confía en mí. Esto puede ser intento de homicidio.

¡Ah! No sé cómo tengo paciencia. Después de ese númerito volvimos a plató de entrenamiento.

—Harán mil sentadillas y mil lagartijas, y si veo que alguien finge, le haré hacer mil más.

Escuché al idiota decir 'demándenla' y dirigí mi vista hacia él y dije: —Mantengan la vista sobre "Chispitas"* —Me refería al idiota con su atudendo azul con algo que parecían chispitas— o si no, todos sufrirán las consecuencias.

Todos lo miraron mal y me fui. Ojalá cuando volviera, todo estuviera bien.


*Bueno todos saben que es Hawai

*plató; Cada uno de los recintos cubiertos de un estudio cinematográfico. (WordReference)

*Es como voleiball pero la malla es mas baja y el balon se golpea con el pie

*En la historia original el usa esto: w w w . google . com . co / search ? q=ropa+chispitas+kim+yoo+won.&bav=on.2,or.r_cp.r_qf.&biw=1024&bih=677&bvm= . _ 8R2 R6XC8.O&um=1&ie=UTF-8&hl=es-419&tbm=isch&source=og&sa=N&tab=wi&ei=lyoIUvqBFYW0ygHPsIDIAQ#bav=on.2,or.r_cp.r_qf.&fp=112764c346d074a1&hl=es-419&q=ropa+kim+yoo+won.&sa=1&tbm=isch&um=1&facrc=_&imgdii=_&imgrc=FFxr7Ol0poQxQM%3A%3BHM3NOHHtQBfhDM%3Bhttp%253A%252 F% . %252F-6gWbv3vU_6U%252FTnaNTn48VOI%252FAAAAAAAABBQ% 25 2FLZ8CdYh0bfs%252Fs320%252FSecret_Garden_ %3Bhttp%253A%252F% .com%252F2013%252F07% %3B258%3B375 (sin espacios) si la logran ver es un muchacho Koreano y la ropa es a lo que me refiero

Cada uno de los recintos cubiertos de un estudio cinematográfico.

Hola...pues se que mi atraso no tiene perdon pero deben no estuve en mis mejores dias, pero de nuevo intentare siguiendo dandole energia positiva a este fic, no lo voy a dejar de eso estoy segura, ojala les guste como va la historia.

Fanny Mars por poner mi historia en alertasy favoritos, ojala te guste el capitulo

Alexz Darcy Black por poner en alertas y favoritos mi historia y a mi misma jajaja Gracias y ojala disfrutes

Agradecimiento especial a Pichi, no se que seria mi sin tu ayuda de verdad Gracias!