Bueno, pues como había dicho, lo prometido es deuda. Doble capítulo sabrosón de la traducción :) Os quejaréis ¿eh? Espero que os guste tanto como a mí :D
Naruto e Hinata estaban fuera del teatro, los dos estaban caminando distanciados del uno al otro, ni si quiera se estaban mirando el uno al otro, aún cuando Naruto habló.
-Así que, siempre vienes pronto a clase, ¿no?
-S-Sí
-Bien, supongo que te veré cada mañana para decirte lo que hay.
De repente, él dejó de caminar y se inclinó hacia el suelo. Hinata no sabía si esperarle, o seguir andando; no eran amigos, así que ¿para qué caminar juntos? No sólo eso, Naruto había dicho que no podían estar juntos en público, por lo que decidió caminar, abrió las puertas del colegio para irse.
-¡Oye, espera!- Aún en la puerta, Hinata se giró para ver al chico que le estaba llamando, quien se quitó la mochila y abrió la cremallera- Por desgracia, no podemos seguir quedando aquí, las obras de teatro y todos esos frikis van a estar ensayando- sacó un trozo de papel y garabateó algo en el, cuando terminó se lo dio- Quedaremos en mi casa desde ahora- le sonrió arrogante- deberías sentirte orgullosa, serás la primera chica que venga a mi casa. Normalmente me tiro a una chica en el colegio o en su casa.
Hinata estaba un poco asustaba por la nueva localización, era una alarma de peligro, una violación de su mejor momento. También estaba profundamente asustada que estaría haciendo todas esas cosas mientras que los padres de él estaban en casa, el miedo y el horror de aquella idea estaba claramente reflejado en su cara.
-Hinata, relájate ¿vale? Ya te he dicho que no voy a hacer nada con lo que te sientas incómoda, así que cambia esa cara.
Se sintió mucho más segura una vez que él dijo eso- Lo siento- notó que Naruto estaba luchando por abrochar su mochila.
-¡Maldita sea!- gruñó
Hinata miró detalladamente su mochila, no le extrañaba que no pudiera cerrarla, estaba en unas condiciones deplorables. Tenía una mochila JanSport de color negro, estaba muy desgastada y sucia, tenía pequeños agujeros a los lados y en la base, y una de las tiras parecía que estaba a punto de soltarse, la cara de él expresaba una enorme irritación.
-Deberías comprarte otra mochila nueva- dijo suavemente.
-Cállate- Hinata se congeló por su respuesta, era muy sensible y su comentario le había herido; Naruto notó que Hinata no le había vuelto a hablar otra vez, después levantó la cabeza y le miró, viendo su cara herida, y sintió la gran necesidad de hacerla sentir mejor- Eres como la tercera persona que me dice eso hoy; nota que he dicho 'hoy'. Todo el mundo me ha estado diciendo que me compre una la semana entera.
Se levantó y agarró la mochila, movió una mano como si estuviera vendiendo un producto asombroso.
-Es que, ¡mírala! Esto... ¡tiene vida, cuenta una historia!- se la colgó y continuó andando- ¡Vamos! Aún funciona, hasta que las cosas empiecen a caerse de la mochila, quizás considere comprarme una nueva, pero por ahora... ¡me la quedo!
Hinata estaba caminando detrás de él, cubriendo su boca con la mano tratando desesperadamente no reírse, mientras que Naruto seguía en sus divagaciones- Diciéndome cómo vivir mi vida, ¡pfff! No me digas lo que tengo qué hacer.
Una risilla se escapó de los labios, Naruto se giró para verla sonriendo.
-L-Lo siento- dijo ladeando su cabeza.
Cuando la vio sonreír sintió un calor en el corazón, y se acercó hacia ella con una sonrisa.
-¿Por qué te ríes de mí?- preguntó mirándola.
-Lo siento es que...- dijo riendo- es tan divertido cómo te pones tan sentimental por tu mochila- se cubrió la boca con las manos y continuó riendo. Su cara estaba roja por la risa- Todo lo que he dicho ha sido 'cómprate una mochila nueva' y ¡bam!- dijo levantando las manos- ¡Te pones a la defensiva!
Hinata estaba sin aliento, se abrazó la tripa por el alegre dolor que estaba sintiendo, Naruto pensó que era la cosa más adorable del mundo, le agarró de los hombros y descansó la barbilla en su cabeza. Una vez que Hinata se había tranquilizado, su cara se puso colorada, pues Naruto estaba muy cerca.
-¿Estás mejor?
Ella asintió tímidamente, mirando al suelo. Empezaron a caminar hacia fuera.
-Supongo que ya está- pensó. Las reglas eran que se deberían ignorar hasta la mañana del día siguiente- A-Adiós- dijo nerviosa.
Naruto miró a su derecha para ver cómo la chica se estaba yendo, su casa estaba en el lado opuesto, pero no quería irse aún, por lo que corrió a pasos silenciosos hacia ella.
-Supongo que vamos por el mismo camino, ¿eh?- dijo con una brillante sonrisa.
Hinata se alejó de él-No tengo permitido hablarte más, ¿recuerdas?
Naruto miró alrededor del colegio- ¡Está bien! No creo que haya nadie por aquí. ¿Qué tal si te acompaño hasta tu casa?
El corazón de Hinata tenía bajas pulsaciones- D-De acuerdo.
Se acercó a él y empezaron a caminar fuera del colegio, estaban al lado del mercado del pueblo, Naruto empezó a hablarle.
-Entonces... ¿sigues pintando?
-N-No, yo-
-¿¡Qué!? ¿¡Lo has dejado!?- dijo sorprendido- ¡Eras muy buena!
-N-No, hablaba sobre la pintura del teatro, ya la he terminado. dijo después de darse cuenta de lo que había dicho él- De hecho, no pinto mucho, me gusta dibujar.
Naruto la miró aliviado- ¿Te gusta dibujar? ¿Llevas alguno contigo ahora?
Hinata llevaba consigo el bloc de dibujo, pero pensó que sus dibujos no eran bueno- Sí, pero no son buenos.
A Naruto no le importaba si lo eran o no, sólo quería verlos- ¡Por favor! ¿Puedo verlos?
Hinata sacó su bloc de dibujo y se lo dio, nerviosa- No son bueno- seguía repitiendo.
-¡Shhhh! Estoy mirando- dijo mirando las páginas atentamente. No había dicho nada hasta que llegó a las páginas en blanco del bloc- Que no es bueno, mi culo- murmuró- ¡Ni mi culo es tan perfecto!- le miró con una cara seria- Eres una jodida diosa, deja de degradarte.
Por alguna razón, le creyó, nunca había creído a sus amigos y profesores cuando se lo decían, pero con Naruto era diferente- Gracias- dijo sonriendo humildemente. Entonces, por el rabillo del ojo, vio una mochila, dirigió su mirada y vio que era un puesto de material escolar; la mochila que había visto era la misma que tenía Naruto, pero en mejores condiciones.- Naruto, ven- dijo agarrándole de su uniforme. Le llevó hacia la mochila y la señaló- ¡Mira!- dijo alegre. La expresión en la cara de Naruto no cambió, seguía sin entenderlo- ¡Es una mochila sin estrenar!
Naruto empezó a tocar y observar cada parte de ella-Muy buena, muy buena-dijo sosteniendo su barbilla- pero la mía es mejor.
Hinata no pudo resistir una risilla por su respuesta- Naruto, es exactamente la misma, solo que esta es nueva.
-Noooo, esta tiene una vida- dijo sujetando su mochila-esa está esperando por empezar una.
-Entonces deberías empezarla- dijo ella, aún riendo. Sus ojos brillaban de felicidad, Naruto estaba haciéndole feliz, y podía decirlo.
-¿Por qué eres tan endemoniadamente adorable?- Se revolvió el pelo y sonrió- No gracias, estoy bien. Le agarró de la muñeca y la llevó fuera de la tienda- Vayamos a tu casa, ¿vale?
Ella asintió.
Los dos estaban en frente de la casa de Hinata, quien estaba un poco triste por no poder verle hasta mañana. Él se sentía del mismo modo, lo que le confundía, no era de aquellos a quienes les gustaba una sola chica, era de aquellos que las conquistaba en la cama, y no iba a dejar que ninguna chica cambiara dicha reputación.
-Escucha- dijo él- No podré verte todo el tiempo... tengo una especie de 'novia' a quien tengo que ver.
Modo capullo activado.
El estómago de Hinata se retorció, ¿tenía novia? No quería hacer aquello si estaba viendo a otra chica, estaba mal... muy mal.
-E-Entonces no quiero hacer esto si tienes novia.
-No te preocupes, no me gusta. Siento lástima por ella, de verdad piensa que me gustó después de haberlo hecho. Me siento casi obligado a fingir que sí, al menos por una semana- hizo una pausa por un segundo, y miró al suelo-De hecho... me gusta más estar... contigo...
Modo capullo... ¿desactivado?
-¿Qué demonios acabo de decir?
El corazón de Hinata fue flechado por Cupido. Su última frase le hizo sentir mariposas volando por su interior, ¿de verdad que él, había dicho eso?
-Bien, me tengo que ir- Naruto, de pronto sintió que quería abrazarla, pero sabía que no podía.
Número tres: abrazos, sé que suena raro, pero no haremos eso-
Fue por una de sus reglas, que no podía, pero en el fondo, quería sentir el delicado cuerpo de ella en su pecho. Así que lo hizo, lo hizo de todos modos.
-Si acaso, será uno rápido.
El abrazo no fue muy largo, pero tampoco rápido. Se fue corriendo de regreso al pueblo después de eso, sin darle tiempo de ver la cara de Hinata.
-No he roto las reglas... ¿verdad?
