Dragon Ball y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama.

Capítulo 8: ¿La historia se repite?

-¡Detente!

Gohan volaba detrás de ser que había raptado a Videl, pero ese monstro era mucho más rápido haciendo uso de sus alas de insecto para ser más aerodinámico. El guerrero no podía seguirle el ritmo ni en Super Saiyan por lo que la distancia entre ellos fue aumentando a medida que pasaba el tiempo. Llegó un momento en el que lo perdió completamente de vista por lo que se detuvo en seco.

-¡Maldita sea! Le dije a su padre que conmigo estaría segura… - dijo con lágrimas en los ojos mientras que el rostro de la niña aparecía en su mente mirándolo con sus orbes azules. – No puedo dejar que huya…

Su mirada se hizo más severa… No iba a permitir que ese monstruo se llevara a Videl. Cerró los ojos para intentar percibir su ki. A los pocos segundos lo sintió, estaba a poco más de 5 kilómetros y parecía no estar en movimiento.

-Voy a salvarte.

El chico aumentó su energía para salir disparado hacia la ubicación del sujeto. El viaje no duró más de un minuto, el chico aterrizó suavemente a las espaldas del monstruo, el cual había dejado a Videl en el suelo completamente amordazada.

Al ver al chico, la joven comenzó a moverse en señal de ayuda, lo que hizo que el monstruo sonriera sin darse la vuelta.

-¿Te crees muy listo por haberme encontrado? – dijo una voz conocida para el saiyan – Yo también sé ocultar mi ki, ¿sabes? Pero, ¿para qué? A mi esta niña me importa poco pero era la única manera de traerte a solas conmigo.

-¿Quién eres? – dijo exigente el joven.

-¿Aún no me reconoces? No soy muy diferente a alguien bien conocido por ti – dijo el ser dándose la vuelta.

El rostro de Gohan se congeló al ver la cara del monstro. No podía ser cierto, lo mandó al infierno hacía dos años, era imposible que volviera a seguir con vida.

-Tú… tú… estás muerto – dijo el chico.

-Mi padre está muerto. Yo no… - dijo cargando su ki e iluminando el lugar.

Para sorpresa de Gohan, el cuerpo del ser idéntico a Cell no era verde, sino azul. Pero por lo demás era una copia exacta a un Cell perfecto.

-Sí… Soy un Cell Junior que consiguió escapar de tu furia. – dijo el engendro.

-Yo destruí a todos los que estaban atacando a mis amigos…

-Mi padre me creó a mí para matar a ese imbécil de Satán. Lo consideraba tan inútil que no merecía la pena mantenerlo con vida, pero tú estabas muy atento de ver como masacraban a tus amigos, por lo que no te diste cuenta.

-Entonces… Tú eres el que ha creado a todos estos androides.

-Sí, yo tengo células de todos vosotros, así que también parte de vuestros conocimientos. Los genes Brief me vinieron muy bien para saber dónde encontrar el laboratorio y hacer funcionar las máquinas, pero tú amigo Vegeta hizo fuegos artificiales hace unas horas en ese lugar.

-¿Y por qué me quieres a mí? – dijo el chico en posición de guardia.

-Tú mataste a mi padre y a mis hermanos… es hora de vengarlos.

-Si me quieres a mí, ¡suéltala! – gritó Gohan enfurecido.

-Si quieres que mantenga su vida… Mátame a mí antes – dijo el bioandroide con una sonrisa lanzándose sobre Gohan a una velocidad de infarto. – Soy más fuerte y veloz que mi padre, insecto.

El bioandroide se había colocado en las espaldas de Gohan colocándose cerca de su oído para hablarle casi en un susurro antes de propiciarle un durísimo golpe en la espalda que lo lanzó varios metros de distancia.

El chico comenzó a incorporarse poco a poco. Eso le había dolido. Cuando estaba sobre sus cuatro extremidades, Cell Junior le propinó un fuerte golpe de nuevo en su espalda haciendo que cayera de boca al suelo.

-No voy a jugar contigo como hizo mi padre, no te voy a dar ninguna oportunidad. – le dijo el androide al oído

-¿De verdad? – dijo Gohan con una sonrisa mientras la sangre comenzaba a brotar por la comisura de su boca.

Aprovechando la cercanía del ser a su oído le dio un codazo en el rostro que lo mandó a volar una buena distancia hasta estrellarse contra un árbol.

-No viste la mayoría de mi poder ese día, solo el mínimo que usé para mutilar a tu familia – dijo Gohan, la furia comenzaba a aparecer, junto con una gran arrogancia. No iba a permitir que esa sabandija se creyera superior a él, y mucho menos, que torturara a Videl.

La chica observaba la escena aún amordazada con ojos como platos. Verdaderamente, Gohan estaba luchando como un valiente para salvarla, y esa serenidad que transmitía el chico le daba una gran seguridad. Confiaba en él, sabía que vencería.

-Creo que ni siquiera necesito aumentar más mi poder, esto será suficiente, eres más escoria que esos trozos de chatarra que mandaste para matarme – dijo Gohan levantando el brazo.

De este salió una fuerte carga de energía que golpeó de lleno en el Cell Junior crecido. Una nube de humo apareció alrededor del experimento. Gohan estaba seguro de su victoria con el simple poder del Super Saiyan ordinario, parecía que ese monstruo no le hacía frente.

En ese momento, imágenes le llegaron a su cabeza: Goku siendo golpeado por un Cell Junior, Yamcha, Krilin y Ten Shin Han masacrados. Trunks, Vegeta y Piccolo siendo mareados como títeres. Era extraño que ese ser con 2 años de edad y un cuerpo idéntico al de Cell no pueda enfrentarse a un simple Super Saiyan.

Una risa se oyó entre la cortina de humo que había generado su poder, lo que confirmó las teorías del chico. Ese monstruo se encontraba en perfectas condiciones. Tendría que dar más de su poder si quería hacerle frente.

-¿Crees que eso pue…? – el ser fue interrumpido por una patada en toda la cara procedente de uno de los héroes de Tierra.

-Así que un Cell Junior crecido… Qué decepción. – dijo Vegeta mirando como el bioandroide se levantaba del suelo con un hilo de sangre morada saliendo de sus labios.

-Hola, Vegeta – rió el monstruo – Cuánto tiempo sin verte. ¿Cómo sabes que soy un Cell Junior?

-Eres azul e imbécil. Además, el insecto verde lo escuchó todo – dijo Vegeta haciendo un movimiento con la cabeza.

Gohan miró hacia donde el príncipe había señalado. Piccolo se encontraba ahí, con sus brazos cruzados mirando fijamente al Cell Jr. Detrás del joven saiyan aterrizó Trunks quien le puso la mano en un hombro.

-Sentimos tu ki y vinimos en tu ayuda. Aguarda, desataré a la chica. – dijo el hijo de Vegeta yendo en busca de Videl.

-Sí, gracias. – respondió el chico.

Sus ojos volvieron a colocarse en el bioandroide que sonreía de manera maliciosa ante la intervención de los guerreros.

-¡Ya estamos aquí! - La voz de Krilin se oyó en el lugar, quien aterrizó seguido de Yamcha y Ten Shin Han.

-Vaya. Estáis todos, como en los juegos Cell. Esta vez también tengo unos amigos que evitarán que estropeen mi combate contra Gohan… - río maliciosamente Cell Jr. - ¡A por ellos!

De detrás de una montaña aparecieron 6 humanoides que fueron rápidamente reconocidos por los guerreros: el último grupo de androides que indicaba el ordenador del Doctor Gero. Esos seres tenían un poder de pelea similar al del Super Saiyan 2. La cosa se ponía muy difícil para los guerreros, ya que ninguno podía alcanzar esa cifra, y muchísimo menos, Krilin, Yamcha y Ten Shin Han.

-¿Qué hacen aquí insectos? ¡¿Quieren que los maten?! – dijo Vegeta girándose furioso hacia los recién llegados. Era obvio que no podían competir contra esos seres.

-Algo ayudaremos… - dijo Krilin decaído.

-Intenten mantenerlos entretenidos hasta que destruyamos a uno de ellos. Eso permitirá que alguien los pueda ayudar – dijo Piccolo sabiamente.

Cada uno de los androides se lanzó a por un guerrero. Los combates empezaron mientras que se veían fuertes explosiones en distintos lugares de la pradera donde se encontraban. Cell Jr miró a Gohan, y éste le devolvió la mirada. Acto seguido, ellos también desaparecieron dejando el prado vacío para los ojos de Videl que ya estaba completamente liberada y se encontraba tras unas rocas para protegerse por orden de Trunks.

-Son increíbles – dijo la chica mirando al cielo donde se escuchaban fuertes golpes.

Gohan esquivaba los rápidos golpes de Cell Jr. Era todo tan similar a la última vez… prácticamente estaba viendo revivido el combate que tuvo lugar hace dos años. Esquivaba sin recibir ni un golpe mientras que el monstruo no paraba de sonreír. Parecía que conocía a la perfección lo que iba a suceder.

-No creas que voy a intentar enfadarte, Gohan. No tengo tanta arrogancia como mi padre. Él fue un estúpido al aumentar tu poder mediante la furia, le costó la muerte – comentaba su hijo mientras intentaba asestar alguno de sus puños en el cuerpo del chico.

-¿Dónde has estado estos dos últimos años? – dijo Gohan con una sonrisa confiada mientras seguía esquivando golpes.

-¿Por qué lo dices? – preguntó el bioandroide.

-Porque no necesito enojarme para alcanzar esa transformación - dijo el chico generando un rostro de sorpresa en el androide.

-Sigue así de confiado, estúpido. Acabarás llevándote una sorpresa antes de morir.

En ese momento un guerrero salió disparado del cielo para chocar contra el suelo: era Yamcha. Acto seguido, dos más salieron despedidos: Krilin y Ten Shin Han.

-¡Nooo! ¡Amigos, ¿estáis bien?! – gritó Gohan desesperado, pero estos no se movían.

-¡Concéntrate en tu combate! – dijo el androide aprovechando su baja guardia.

Le golpeó en el rostro haciendo que descendiera en picado chocando contra el suelo, lo que generó la aparición de un gran cráter. El bioandroide se quedó observando cómo se disipaba el humo para observar el cuerpo herido de Gohan, pero para su sorpresa, ese cráter estaba vacío.

-¿Sorprendido? – dijo una voz tras su espalda antes de ser fuertemente cogido por el brazo y lanzado en la misma dirección que el chico unos segundos atrás.

El cráter aumentó con el golpe del monstruo quien miró hacia arriba para ver a Gohan sonriendo con más ríos de sangre corriendo por todo su cuerpo. El androide le lanzó una ráfaga de ki que fue rápidamente esquivaba por el chico quien le respondió con otra onda de energía, esquivada también.

Otro cuerpo salió despedido de las nubes: Piccolo. Gohan vio a su maestro caer duramente contra el suelo. La sonrisa malévola del androide era cada vez más amplia. Estaba acabando con los guerreros Z, el sueño de su padre iba a ser por fin cumplido.

-¡Vegeta! ¡Trunks! ¡¿Estáis bien?! - gritó Gohan esperando la respuesta de los que quedaban en pie.

-¡Tú a lo tuyo! – gritó Vegeta. Pero este fue golpeado con una patada por la espalda. Los cuatro androides que habían derrotado a sus rivales se habían dividido para atacar a Trunks y al príncipe. Era combates de 1 vs 3, era insostenible sabiendo el nivel de esos robots.

-¡Nooooo! – gritó Gohan viendo caer a Vegeta desde las alturas.

-No te preocupes, no están muertos, aún… - dijo Cell Jr. - ¡Eh vosotros! ¡Primero… Matad a la chica!

-Sí – respondieron los cinco androides que se encontraban libres.

Los seres se lanzaron en busca de Videl quien había escuchado las palabras del Cell Jr. El espanto era visible en su rostro, y la certeza de la muerte era más que evidente. Eran sus últimos momentos.

Uno de los seres la golpeó duramente en el rostro lanzándola varios metros hacia atrás, donde la esperaba otro enemigo que hundió su rodilla en la columna vertebral de ésta.

-¡Dadle el golpe final! – ordenó Cell Jr viendo la niña tumbada en el suelo mientras todo su cuerpo temblaba de dolor, pero algo hizo que se girara para mirar a Gohan, al igual que los androides, que estaba con los ojos como platos mirando la escena.

Una energía increíble empezó a brotar del cuerpo del chico, mientras que sus cabellos se erizaban hacia el cielo, su mechón aumentaba de tamaño y sus músculos se hacían más grandes. El aura amarilla creció y unos rayos comenzaron a brotar de su cuerpo antes de que el chico explotara completamente gritando:

-¡¿Qué le habéis hecho… A MI VIDEL?!

Otro capítulo más. Nuevamente, la furia de Gohan superó el límite. Gracias a Vegeta por hacer ese gran grito que me ha sido tan útil en la escena final. Espero que os esté gustando a poco a poco llegamos al final de este long-fic. Muchas gracias a todos los que apoyan este fic y a la página de Facebook de Fanfics de Gohan y Videl en español. Mañana otro capítulo, espero que pasen un buen día y hasta la próxima.