La canción que elegí es Desde Cuando de Alejandro Sanz, y sí rara vez elijo una en español pero esta era tan perfecta que pude haberla escrito completa, me costó elegir un verso solamente. (corazoncitos)

Si te gusta comenta. Un abrazo

Cassandra Clare escribió TMI y escribirá como 9 libros más. Que mujer para escribir.

Picni

"Ya no duele porque al fin ya te encontré
Hoy te miro y siento mil cosas a la vez
Mira si busqué, mira si busqué
Tengo tanto que aprender
Todo lo que tengo es tu mirar"

Desde Cuando – Alejandro Sanz

Isabelle regresó al siguiente día para ver el episodio 5 de Star Wars y esta vez sí se mantuvo despierta, Simon sin embargo no estaba tan interesado en la película. - Isabelle, ¿puedes contarme como nos conocimos?

Isabelle intentó hacer memoria y la verdad era que le parecía que todo aquello había sido en otra vida y no le agrada tampoco lo indiferente que había sido con él al principio.

- Jace te llevó al Instituto, eras inseparable de Clary y fuiste bastante insistente en ir, no ha habido muchos mundanos que hayan pisado el Instituto y yo estaba flipando precisamente por eso.

- No lo recuerdo. Me gustaría ir, conocer el Instituto.

- Voy a buscar la oportunidad para invitarte, pero por ahora no creo que sea muy seguro.

- ¿Así que fui al Instituto y…? - Simon estaba arqueando las cejas, era un chico curioso, curioso y sin memoria, una mala combinación.

- Yo estaba en la cocina… Iglesia (nuestro gato del instituto que se robó el hermano Zacariah y que extraño mucho) llevó a Jace hasta allá y tú apareciste con Clary y tomaste 3 tazas de la sopa asquerosa que yo había preparado. Te juro que el tema de la sopa no es algo que me enorgullezca, creo que estabas intentando impresionarme.

- ¿Lo logré?

- Simon… yo… viví en NY solamente con mis hermanos, son los únicos cazadores de sombras que conocí por mucho tiempo, y nunca fui buena con los mundis. No creo que haya sido demasiado amable y me alegra que no lo recuerdes.

- Creo que ningún demonio podría borrar el sabor de 3 tazas de esa sopa. - Respondió él y estaba sonriendo.

- ¿Recuerdas el sabor? - Preguntó ella y él creyó que por un momento se había sonrojado, aunque no duró mucho.

- No, era una broma.

- Tengo una idea, ¿qué vas a hacer mañana?

- Estar castigado, mamá irá a visitar a Rebecca a New Jersey.

- Voy a cocinar algo para ti, voy a intentar reivindicar esa sopa.

- ¿Vas a cocinar para mí? - Preguntó Simon sorprendido.

- No muchas veces tienes la oportunidad para cambiar una primera impresión.

- Debió haber sido una sopa muy mala.

- ¡Por el Ángel! ¿Vader es el padre de Luke? ¿Es verdad?

- Sí es cierto. -

- Esta película es tan Jace / Valentine.

- ¿Tan qué?

- Oh es cierto, no conoces la historia. El padre de Clary le hizo creer a Jace que era su padre.

- ¿les hizo creer que eran hermanos? – Isabelle asintió mientras veía el final de película e Isabelle estaba bastante emocionada. - Es tan Leia / Luke.

- Lo sé. Solo que en este caso es cierto, Vader es el padre de Luke y Leia.

- ¡esto es tan emocionante! – Isabelle estaba sonriendo, realmente le gustaba Star Wars, era sorprendente.

Isabelle llegó al medio día, había estado repasando la receta con Maryse temprano y su madre le había dicho mil veces que se quedara tranquila, que todo iba a funcionar bien y que tuviera paciencia, una linda palabra que no parecía tener dentro de su diccionario. Estaba usando pantalones cortos hasta la rodilla de color rosa fuerte y tenía una blusa color beis, el cabello estaba trenzado y sujeto con una cinta del mismo color de los pantalones y los zapatos combinaban perfectamente con la blusa, tenía el látigo dorado enrollado en la mano derecha y en su cuello el pendiente colgaba. Simon usaba una camiseta de Iron Man, unos pantalones cortos y unos zapatos Converse sin medias.

- ¿Qué vas a cocinar?

- Algo fácil, pasta y no te puedes burlar

- no pensaba hacerlo, ¿te ayudo?

Resultó toda una sorpresa que Simon no era nada malo en la cocina y que era de hecho mejor que ella, así que la ayuda no cayó para nada mal aunque ella se aseguró de hacer la mayoría del trabajo. Una hora después ambos estaban comiendo en el patio trasero de la casa, bajo la sombra de un cerezo que muchos años atrás había sembrado el padre de Simon, cuando habían adquirido la propiedad. Simon había tendido un mantel a manera de picni.

- Está delicioso. - Dijo él metiéndose una buena porción de pasta en la boca

- Me alegra que te haya gustado, aunque ayudaste bastante, creo que fue trampa.

- No fue trampa, fue un buen detalle. Gracias. Por cierto ¿sabes que soy vegetariano verdad? – Isabelle asintió con una sonrisa.

- Claro que lo sé, tienes salsa en tu camiseta. - Dijo Isabelle y Simon terminó avergonzado mientras usaba servilletas para limpiarla.

- Siempre me sucede. Ya regreso.

Simon regresó con otra camiseta y un par de vasos de helado de fresa, de esos que se compran en el supermercado por cantidad. - Tengo el postre. – Simon se sentó junto a ella.

- Fantástico. - Isabelle ya estaba abriéndolo animadamente y llevando una buena dosis de helado a su boca - Así que ¿Cuál es el plan? ¿Episodio 6?

- Creo que eres adicta a star wars, ¿quién iba a decirlo?. - Isabelle se acercó suavemente mientras se ponía sobre sus rodillas y le quitó las gafas, luego se las puso ella misma, estaban un poco torcidas y obviamente Simon estaba ciego por lo que el aumento de los lentes le nublaba la vista.

- Tal vez yo también puedo ser un poco nerd. ¿Quién dice que no? - Isabelle estaba sonriendo con ánimo, hacía meses que no sonreía así, Simon se puso sobre sus rodillas también y ambos quedaron frente a frente, eran casi de la misma estatura.

Simon pensó que ella se veía adorable arrodillada allí bajo la sombra de un cerezo en una tarde de primavera, usando sus gafas y su corazón estaba latiendo a mil.

- Si fueras una, serías la más hermosa seguramente. - Respondió él pero no sonreía estaba muy serio y sus ojos se movían nerviosos. Ella notó también lo que estaba pasando, que otra vez tenía esa dolorosa necesidad en su estómago de besarlo, él se acercó un poco más y le susurró- Izzy ¿puedo besarte?

- ¿Me estas pidiendo permiso para besarme?

- Sí. - Respondió él y continuaba hablando muy bajo. - Ella tuvo una inmensa sensación de dejavu, y recordó a ambos sentados en el suelo en un edificio de lujo, Simon había derrotado a Lilith y le había dicho esas mismas palabras esa noche, después de que ella le había explicado que se preocupaba por él, pero Alec los había interrumpido, y ahora estaban allí y no había nadie para interrumpirlos esta vez. Simon tomó el silencio de Izzy como si lo estuviera rechazando y empezó a alejarse.

- ¿Qué haces? Ven acá. - La voz de ella de repente era muy ronca y ansiosa, mientras se quitaba las gafas de Simon y se las colocaba en la cabeza, él se acercó nuevamente y presionó suavemente sus labios con los de ella tan tiernamente que el beso a la vez era una caricia, e Isabelle le respondió inmediatamente, había esperado demasiado tiempo porque ese momento llegara y estaba llena de anhelo. Habían sido muchas noches, días, meses y lágrimas. Habían sido momentos de desesperanza, tristeza y depresión, hasta el llegar el punto en que ella había llegado a creer que nunca iba a lograr poder besarlo otra vez, y en esos momentos más oscuros sus sueños estaban plagados de fantasías y recuerdos cuando Simon la besaba.

Ella, usando su lengua empezó a separar los labios de él e hizo el beso más profundo, lo escuchó hacer un sonido de placer mientras colocaba sus manos en la delgada cintura de ella y ella enredaba sus dedos en el cabello como tantas veces lo había hecho. Era extraño como eran los mismos labios suaves de Simon que ella conocía tan bien y de la misma manera era una manera diferente de besarla, él era más tímido pero a la vez era más considerado como si estuviera absorbiendo el momento casi al mismo nivel en que ella lo estaba haciendo.

El beso sabía a helado de fresa y a primavera, era un beso lleno de anhelo y ansiedad y de espera e Izzy amó cada momento por la calidez que se desprendía del cuerpo de Simon, una calidez que antes no tenía, y podía sentir en el pulso como su corazón se aceleraba de placer. Para Simon era como abrir la puerta a un mundo nuevo, un mundo donde podía tener en sus brazos a Isabelle Ligthwood por increíble que fuera.

La falta de aire los obligó a separarse y esa era una desventaja de besar a un mundano y no a un vampiro, pero definitivamente prefería la nueva calidez de él a la frialdad de antes, ambos estaban todavía arrodillados con las frentes pegadas, el cabello de ella se había colocado como una cortina que los separaba del mundo, Simon tenía los brazos rodeándola por la cintura y ella tenía los dedos enredados en su cabello, él notó que sus ojos no eran negros realmente sino que eran marrón muy oscuro cuando la miró.

- Iz eso fue …

- Lo sé- Respondió ella y ambos estaban respirando como si hubiera corrido una maratón, Izzy quería decir todo lo que sentía por él pero sabía que era demasiado pronto. - ¿Recuperaste tu aliento?

- Eso cre.. - Y las palabras se ahogaron porque Isabelle otra vez estaba colocando sus labios en los de él, pero esta vez ya no había urgencia, era un beso tierno y lleno de emoción, tanta que Isabelle no notó que había empezado a llorar y que sus ojos estaban llenos de amor, la idea la asustó, porque nunca había estado enamorada de nadie y nunca había besado a nadie de esa manera. De repente esa idea la aterrorizó, y ella se separó de él y se puso de pie y empezó a caminar en dirección a la casa para recoger sus cosas.

- Lo siento Simon. – Dijo mientras caminaba con urgencias

- ¿Qué sucede? – Preguntó él y también estaba asustado, asustado de haberla ofendido, de que fuera malo besando y que a ella no le hubiera gustado y asustado de que todo lo que Isabelle estaba haciendo era solo por amistad.

- Es mejor que me vaya. – Simon también se había colocado en pie y la estaba siguiendo.

- ¿por qué? ¿Fui demasiado lejos? ¿no te gustó? – Fue la última pregunta la que la detuvo, no era posible que a ella no le gustara besarlo, era lo que más le gustaba en el mundo, otra vez las palabras de Clary sonaron en su mente, que debía dejar que la viera tal y como era. Entonces ella se volvió para mirarlo y sus ojos decían más de lo que hubieran podido decir sus palabras, eran sinceros y llenos de emoción, llenos de "amor" - No sé si estás listo para esto, no quiero presionarte, no quiero que creas que es algo que debes hacer.

El entonces se acercó para quedar frente a frente y estaba maravillado porque nunca nadie lo había mirado de esa manera. – Wow.

- ¿Qué? – Preguntó ella sintiéndose descubierta por primera vez.

- Nada… solamente déjame decidir para que estoy listo y para que no. Dime ¿te gustó?

- ¡Por el ángel! Sí, me encantó. – Respondió ella suspirando.

Simon acercó suavemente sus dedos rozando una de sus mejillas y las siguientes palabras las dijo con toda la ternura.

- Iz, a mí también me gustó, mucho. - Luego volvió a besarla, y era la más extraña de las sensaciones, sentir que estaba besando a alguien por primera vez y a la vez fuera algo tan natural como si hubiera nacido para hacerlo.

Simon luego enredó sus dedos con los de ella y la regresó a la sombra del cerezo, ambos se quedaron allí tenidos hablando, la mayoría del tiempo Simon le pedía que le contara algo que estaba borroso en su memoria y ella lo hacía con cariño, poniendo todo su empeño en ser detallista. Simon había empezado a pasar la yema de sus dedos por el rostro de Izzy quien tenía los ojos cerrados para disfrutar de la sensación de tenerlo tan cerca, parecía un sueño.

- Simon deja de mirarme fijamente. – Dijo ella de repente abriendo los ojos para encontrarse con los de él. Isabelle podía leer tantas cosas en esos ojos marrones, no la veía igual que su Simon, pero la miraba con una mezcla de admiración y ternura, eran los ojos más honestos del mundo.

- No puedo, eres hermosa Isabelle Lightwood. – Dijo él, ella le dio una sonrisa autosuficiente de las suyas.

- Ya sé. – Respondió ella besándolo otra vez, no se iba a cansar de hacerlo mientras estuviera a su alcance.

Cuando Elaine llegó esa tarde de sábado, Simon tenía una sonrisa de esas tontas que suele tener la gente enamorada.