¡Yo!
Romí mi promesa del tiempo de actualización y por eso pido una enorme disculpa, se me atravesaron los exámenes finales, entrega de calificaciones y crisis imaginativa que me impidieron escribir esto antes…
Mike: En efecto, lo que planea Aizen no es naaada bien .-. Matsumoto y Shiro son hermosos de esa manera xD Pues en este capítulo sabrás de quien se trata 7u7 Disculpa la tardanza y espero te guste n_n
Ana: Agradezco tu comprensión con lo del tiempo de actualización y espero me disculpes por la demora para este… Hoho, veremos, veremos de quién se trata… Gracias por tus halagos y tienes de nuevo la razón sobre el aire que tomará…
Hitsukarin: Oh, buena teoría, ya veremos más adelante :D Gracias por tu valioso comentario :3
Alejandra: Puedo prometerte que no la abandonaré, pienso terminarla de sí o sí, me tardaré un poco pero no la dejo. Tranquila, tranquila, el HitsuKarin vendrá y prometo será especial… ¡Gracias!
En general, gracias a todos por sus valiosos comentarios y espero el capítulo sea de su agrado (n_n)
(Enjoy!)
-Y bien, ¿Hay alguna posición en la que ustedes se consideren mejores? – Toshiro mantenía un pie sobre el balón y los brazos cruzados, tenía delante a todos los miembros del singular equipo de futbol recién hecho.
-Uhm… Creo que en defensa – Kei dijo tímidamente.
-Nosotros también – El resto de amigos de Karin dijeron al unísono.
-Oh vaya… - Toshiro se llevó una mano a la frente.
Karin empezó a reír levemente - Yo soy buena atacando – Colocó una mano en su hombro, era bastante entretenido verlo ligeramente frustrado.
-Ah… yo creo soy un buen portero – Hanataro alzó la mano y sonrió.
-Bien – Toshiro se recompuso un poco – Cada uno tenemos una fortaleza y una debilidad, el punto es encontrarlo – Toshiro sonrió levemente, haciendo que los demás levantaran la cabeza.
'Hm, sí, eres buen líder' Karin sonrió con complacencia.
El entrenamiento fue pesado pero llevadero, Toshiro y Karin, al ser los mejores jugadores se enfocaban en intentar encontrar lo que cada uno tenía que ofrecer.
-Buen trabajo – Toshiro se colocó nuevamente frente a todos y asintió levemente – Hanataro, por favor ve a que te revisen ese golpe – Había recibido un balonazo en la cabeza que lo había tirado al piso.
-¡Ah! Todo está bien, no tengo nada – Sonrió alegremente, agitando las manos frente a él.
-Nos veremos el próximo martes – Toshiro levantó el balón del piso y lo colocó en la red.
-¡Gracias capitán! – Toshiro se encogió levemente ante la frase, aún le era extraño.
Karin comenzó a caminar tras él, con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro – Te lo dije – Sonrió más, si eso era posible.
-¿Qué quieres decir? – Toshiro la miró con los ojos entrecerrados.
-Te dije que serías mejor capitán que yo – Le sacó la lengua de manera juguetona.
-T-Tú también hubieras sido buena capitana – Toshiro se sorprendió por haber tartamudeado pero recordó golpearse más tarde – Y solo intento animarlos.
-Pues lo estás logrando – Karin le sonrió de nuevo mientras continuaban con su camino.
Toshiro no pudo evitar que una sonrisa abandonara sus labios.
Terminaron por llegar al gimnasio donde aún permanecían pocos estudiantes pertenecientes al equipo de basquetbol, Toshiro dejo el balón en uno de los estantes y se giró para salir. Karin había terminado de guardar algunas cosas y también caminó con él a la salida.
-L a primera semana de clases terminó – Karin se estiró mientras caminaban por el frente de la escuela.
-Debo decir que se pasó rápido – Toshiro asintió levemente mientras la miraba de reojo - ¿Vas sola a tu casa?
-Los días de entrenamiento sí, Ichi-nii sale más temprano que yo – Karin se alzó de hombros.
-Podría decirle a Ukitake-san que te lleve, si gustas – Toshiro sintió una extraña sensación al mencionar eso pero lo hacía por educación… o por lo menos eso decía para justificarse.
-Ah, pues no quisiera causar molestias, vivimos un poco separados – Karin comenzó a rascarse la cabeza nerviosamente ante tan repentina pregunta, sin embargo, algo más captó su atención - ¿Por qué no lo llamas padre o papá?
Toshiro se tensó de inmediato, su mente comenzó a trabajar rápidamente en un intento de contestar aquello, no esperaba eso de ella – Solo porque sí – Hasta para él mismo, su voz sonó más sería y seca que antes – Y no es molestia – Aceleró el paso.
Karin optó por no añadir nada más, entendió el mensaje de no querer hablar más del asunto, el tono de voz y acciones de Toshiro lo daban a entender perfectamente, caminó tras él por un par de minutos más en silencio – De verdad, no quiero causar inconvenientes a Ukitake-san o a ti, iré sola, estoy acostumbrada – Intentó sonar lo más normal posible.
Toshiro suspiró, sabía que ella salía con ese repentino acto por la manera de contestar de él – Karin, insisto – Repitió mientras se giraba a su dirección – Disculpa si mi manera de contestar parece inadecuada pero… - Inclinó la cabeza, inseguro de cómo continuar.
-Te entiendo – Karin le sonrió, colocando una mano en su hombro.
Toshiro levantó la cabeza y le devolvió una sonrisa menos alegre, sin embargo sus ojos captaron al o lejos una silueta extrañamente familiar, de inmediato le recordó al suceso anterior - ¿Sucede algo? – Karin lo notó y miró en la misma dirección que él.
-No es nada, probablemente – Toshiro, a pesar de estar nervioso, prefirió no alarmar a nadie sin algún argumento.
-Shiro-chan, Karin-chan – La voz de Ukitake los hizo mirar a su dirección y dejar de lado su intriga.
-Ukitake-san – Toshiro lo miró – Me preguntaba si podríamos llevar a Karin a su casa – Intervino antes de que ella pudiera comentar algo relacionado con la anterior, sabía cómo él había reaccionado el día anterior y no quería ponerlo más, dado el conocimiento de su enfermedad.
-¡N-No! No es necesario… Ukitake-san, no quiero causar molestias, quedamos bastante separados así que no, iré sola – Karin agitó sus manos de manera nerviosa, enviando rápidamente una meuca de confusión al otro.
-Oh – Ukitake sonrió completamente, le agradaba ver que Toshiro había logrado entablar amistades a un tiempo tan corto –No es ninguna molestia Karin-chan, es más, debía de pasar a comprar algunas cosas al centro de la ciudad, por lo tanto quedamos bastante cerca.
Karin bajó la cabeza en señal de derrota, Toshiro sonrió triunfante.
Caminaron hasta llegar al automóvil, ni Karin ni Toshiro despegaron la mirada de aquella lejana silueta que parecía haberse hecho más hacia atrás, Karin sentía la necesidad de preguntarle pero lo que había pasado tan solo unos instantes antes, le hicieron comprender que Toshiro hablaría de aquello solo si así lo quería.
El trayecto en el auto pasó entre preguntas de Ukitake, conversaciones entre Karin y Toshiro acerca de las prácticas para el equipo y alguno que otro comentario de la escuela.
-¡Gracias Ukitake-san! – Karin tomó su mochila y abrió la puerta para salir – Gracias… Toshiro – Dijo con un tono de voz en algún sentido diferente a como lo había dicho a Ukitake.
-No hay ningún problema, salúdame a tus hermanos – Ukitake sonrió, echando miradas de momentos a Toshiro quien parecía haberse encogido en su asiento.
-Nos vemos el lunes, Karin – Su voz tampoco sonó del todo normal.
Con una sonrisa, Karin bajó del auto y se perdió en la entrada de su casa, Toshiro suspiró de nuevo y se recargó de lleno en su asiento.
-Me alegra ver que te lleves bien con ella, es una chica agradable, igual que su familia – Ukitake soltó una corta risa al ver un ligero sonrojo cruzar sus mejillas.
-S-Sí, es una buena persona – Se limitó a contestar mientras el auto arrancaba.
[…]
Tras pasar a varias tiendas, Ukitake y Toshiro se encontraban camino a casa, Toshiro se había quedado dormido en algún punto y Ukitake no había podido evitar el sentir felicidad, Toshiro se mostraba cada vez más en confianza y tranquilo con él.
-Siento despertarte, Shiro-chan, hemos llegado – Ukitake tocó su hombro levemente y él abrió los ojos lentamente.
-Lo siento – Toshiro se talló los ojos mientras tomaba su mochila – Iré a dejar mi mochila y volveré a ayudar.
Corrió hasta la sala y dejó la mochila, Ukitake entró con unas bolsas y así continuaron hasta terminar.
-No puedo creerlo, dejé mi tarjeta con el guardia – Ukitake se quejó tras revisar sus bolsas.
-Iré por ella.
-Ten cuidado – Se sentía inseguro desde lo que había pasado dos días atrás.
Toshiro caminó hasta la caseta del vigilante, pero no había nadie ahí, escuchó unas voces fuera y salió, localizándolo unos pasos adelante conversando con alguien más.
-Disculpe… Venía a recoger la tarjeta de Ukitake Juushiro – Dijo no muy animado a cortar su conversación pero para fortuna, recibió una sonrisa.
-Debes de ser Toshiro Hitsugaya – Toshiro asintió – Vamos adentro, lamento que hayas tenido que caminar hasta aquí.
-No importa – Toshiro comenzó a caminar tras ambos hombres hasta sentir un jalón en su cabello.
-Grita y todo acaba – La misma fuerza que lo había jalado hacia atrás, lo aventó contra la pared y apretó algo filoso contra su cuello.
Con un temor creciente dominándolo, Toshiro miró a su atacante, descubriendo que era aquella persona a quien pertenecía la silueta de antes.
-¡Já! De verdad que Yammy fue un estúpido al no terminar con un mocoso como tú – El hombre tenía un desagradable rostro maniático, un parche cubría su ojo y sus dientes relucían en una tétrica sonrisa – Pero yo no lo soy – Toshiro sintió el cuchillo enterrarse en su cuello hasta el punto de soltar un hilo de sangre, estaba confundido, no entendía las palabras de esa persona ni el por qué estaba ocurriendo aquello, cerró los ojos mientras la imagen de sus padres y Ukitake venía a su mente.
Cuando pensó que todo terminaría, la presión en su pecho desapareció y escuchó el forcejeo de alguien, abrió los ojos, encontrándose con Ukitake intentando desarmar al sujeto, Ukitake lucía cansado y el pánico en Toshiro, aumentó.
-¡Toshiro, corre! – Incluso su voz sonaba agotada.
Sin embargo solo logró dar dos ligeros pasos hacia atrás, la idea de huir y dejar a Ukitake solo contra aquella persona era inconcebible, maldijo al darse cuenta que no traía su celular, necesitaba pensar en algo y rápido - ¡Fuego! – Gritó a todo pulmón, esperando que alguien se asomara a ver lo que pasaba.
-¿Pero qué…? ¡Alto ahí! – El guardia de antes, comenzó a correr en dirección a donde Ukitake y el hombre aun peleaban.
El hombre logró conectar un golpe justo en el pecho de Ukitake, haciéndolo retroceder, Toshiro sin pensarlo se interpuso entre él y Ukitake para recibir algún otro golpe más pero en cambio, el sujeto comenzó a huir, siendo seguido por el guardia.
-Ukitake-san – Se acuclilló a su lado, Ukitake había comenzado a toser de una manera violenta, el miedo que antes lo había dominado se incrementó al momento en que sangre brotó de un tosido de él – Por favor, resista, por favor – Repitió antes de ponerse de pie y correr frenéticamente hacia la unidad.
Divisó la lejanía de su casa y antes de echar a correr a ella, su mirada se depositó en otra puerta, sin meditar demasiado en ello, corrió u comenzó a tocar desesperadamente.
-¿Qué maneras son esas de tocar a una casa ajena? – La figura de Byakuya con el cejo fruncido apareció en la puerta, lanzando una mirada de desaprobación a quien tenía delante.
-B-Byakuya-san, por favor, permítame usar su teléfono… Ukitake-san necesita ayuda – La desesperación en la voz de Toshiro era obvia.
Byakuya solo se movió a un lado – Sobre aquella mesa – Dijo con un tono al parecer indiferente.
Toshiro tomó el teléfono y agradeció el haber podido aprenderse el número – Doctora Unohana, necesito ayuda, Ukitake-san… él… ha tosido sangre - Sin saber muy bien cómo explicar, deseó que fuera suficiente información.
-Una ambulancia está en camino, asegúrate de que continúe respirando – La dulce voz respondió con tono serio, haciendo que Toshiro colgara y saliera corriendo de nuevo.
Cuando llegó a su lado, Ukitake se veía incluso peor que antes, algunos mechones de cabello tenían manchas rojizas igual que su ropa, Toshiro se arrodilló a su lado e intento darle un poco de apoyo, apretó sus ojos, sintiendo una oleada de pánico recorrerlo.
Una ambulancia llegó al poco tiempo después, haciendo que varios paramédicos rodearan al apenas consiente Ukitake y al aterrado Toshiro.
-A un lado hijo, estará bien – Uno de ellos apartó levemente a Toshiro para poder empezar a trabajar.
-Ven con nosotros – Cuando estaban por subir a Ukitake, uno de ellos se acercó a Toshiro, quien parecía estar totalmente ido, fuera de si – Te llevaremos con él.
Continuará…
(Vaya…) Cómo les dije, la trama, trama está por comenzar, y como creo les mencioné en algún punto, a Toshiro le toca sufrir un poco más…
Bueno, mejoró un poco con Karin pero cerró con algo dramático ¿Quién era quien lo atacó? ¿Qué pasará con Ukitake? (Pareces final de temporada) Lo sé xD ¿Qué les pareció el capítulo? Ojalá puedan dejármelo en un comentario ^^
Una vez más me disculpo por la tardanza pero les dejo con la buena noticia de que el siguiente capítulo tardará menos en salir :D De hecho, las actualizaciones serán más seguidas gracias a que ¡soy libre!
Gracias por leer y ¡Nos vemos pronto!
Sayone!
8 de Junio del 2014
