¡Hola!

Me presento: soy Diana (liRose) vivo en Venezuela y mi pareja favorita es RON&HERMIONE, pero desde hace unos meses la pareja Rose-Scorpius ha imperado con cierta fuerza pero no sobrepasando mis Rose-OC que son invaluables para mi. En fin, esta viñeta o serie de viñetas (aun no se) se irá desenvolviendo con lentitud basándose en el amor Rose y Scorpius que se generó con dificultad y se propagó en sus cuerpos tan silenciosamente como una enfermedad mortal.

Sin más preámbulos:

ADVERTENCIA: ¡Leer! Puede contener escenas fuertes o subidas de tono, no es recomendable para aquellos cuyas frágiles mentes no sean aptos para ellos. Preferiblemente para mayores de 16 años o quien lo desee pero está en voluntad de cada quien. Yo ya hice la advertencia.

Si los protagonistas le suenan familiares es porque los creo Jotaká hace varios ayeres, por lo tanto, ninguno de los personajes me pertenece, solo los creados por mi y la trama en general.

.

.

.

.

.

. + * Rose y Scorpius * + .

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

*-- MALA CONDUCTA --*

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Había pasado toda la mañana del sábado en su habitación en la torre de los Premios Anuales. Era conciente de que su compañero de cargo dormía frente a ella, en la habitación de junto, pero no podía olvidar que si osaba a salir de seguro Malfoy la emboscaría para trabajar, pero ella se sentía molesta y enferma. Lo que había ocurrido en el Gran Comedor días atrás la tenía mal, realmente asqueada con todo aquello.

Desde que se levantó jugaba con la corbata verde y plata del chico. Ya había podido detallarla, incluso llego a percibir el embriagante aroma Malfoy que la corbata desprendía con su sola presencia. Rose se pudo percatar que tenía las iniciales 'S.M.' en el revés de la misma.

Estuvo tentada a usar la corbata o llevarla en su mochila, pero la sola idea de que alguien encontrara entre sus pertenencias aquello lo consideraba una humillación muy grande. Su amiga Blenda estaba con su novio y ya hoy era su primera salida a Hogsmade, y su primo-mejor amigo, se iba con su nueva 'cita' rubia regalada de Gryffindor.

-Weasley, necesito hablar contigo- la voz de Malfoy resonó en su cabeza tan fuerte que logró asustarla, - Abre- ordenó.

De inmediato se levantó de la cama, dejó de jugar con la fulana corbata y se paró frente a la puerta para decir:

-No estoy, Malfoy. Largo. Hablamos después.

-No seas tonta, Weasley. Nada de eso, abre o tiro la puerta- exigió

-A mi nadie me llama tonta, Malfoy- bramó ella, pero al hacerlo, por impulso, abrió la puerta y el rubio entró con fuerza arrastrándola hacia adentro para cerrar la puerta, -¿Qué haces? ¡Largo! Esta es mi habitación.

-Dime algo que no sepa. Ya se que esta es tu habitación- la acorraló contra la puerta, -¿Quiero saber por que te has aislado todos estos días?

-No te importa- dijo con furia en su voz, trató de salir de su agarre, pero el rubio la apegó a su cuerpo, -Fuera de mi habitación. Déjame.

-No seguirás enojada por lo de tu novio ¿verdad?- preguntó con burla.

-Claro que si. Aunque eso no te concierne-

-Me concierne… y mucho-

-Me alegra- salió de su agarre, -Ten tu corbata- se la tiró de golpe, -¡Fuera!

-¿Sabes? Tuve que usar la de Nott todo este tiempo, el muy tonto tiene más de cinco corbatas ¿tu crees?

-No debería importarme. Ahora te me vas-

-Me quiero quedar- habló, observó con detenimiento la habitación y sonrió, -Es un bello lugar- se fue acercando.

Rose entendió claramente a que se refería por lo que retrocedió. Honestamente al rubio no le hizo gracia aquello y antes que ella pudiera huir de nuevo, la tomó de una muñeca y la fuerza que ambos ejercieron fue suficiente para quedar derrumbados sobre la cama de sabanas doradas de la Gryffindor.

Quedaron un momento en silencio.

Solo mirándose.

La tensión bajaba con cada segundo, y cada parpadear de sus ojos era la reacción a la idea de enfrentar a lo desconocido.

Un cielo de azul noche y un mar de plata convergiendo en algún punto del horizonte, en una conexión impalpable pero existente.

Scorpius no pudo evitar pasar su mirada por el rostro de la chica, notando como cada poro de su piel le era familiar, porque sin querer había logrado memorizarlo y saber como esa tonalidad rosa de sus mejilla era natural y constante, pero asi aun más bella. Sonrió. Un poco galante, un tanto sincero, aun así ignorado por Rose.

Sin ser plenamente concientes de sus actos, o tal vez al 100% en su razón, se fueron acercando de manera imperceptible. Sus ojos se fueron cerrando con cada centímetro que eliminaban de distancia, el aroma, la sensación y ese momento se hacían cada vez más dulce, y su respiración golpeaba al compañero. Finalmente, la conexión se dio.

Fue un beso suave, dulce y diferente.

Cada uno exploraba, conocía y aprendía de ese nuevo terreno ya examinado, pero nunca asi de disfrutado. Obviamente, sus orgullos no dejaron salir palabras, aunque muy posiblemente, ya todo estaba dicho y era cuestión de entender ese mensaje.

Poco a poco abrieron los ojos, pero cuando iban a retomar su tarea, una voz femenina llamó a la puerta diciendo:

-Rose, ¿estas ahí?- era la voz de Blenda, Scorpius y Rose se miraron, -Necesito hablar contigo.

-Esa fue mi excusa- murmuró el rubio de Slytherin logando brotar una sensible sonrisa de la señorita junto a él.

-Silencio- respondió a su acompañante, -¡Ya voy, Blendy! Bajo en seguida a la Sala Común ¿te parece? Es que estoy…

-Ocupada- susurró lo último Scorpius, se vieron por un momento a los ojos y de nuevo iban a reexplorarse, pero afuera la pelirroja era bastante insistente.

-No tranquila yo te espero aquí- aclaró.

-Demonios- dijo por lo bajo la serpiente, -Esto es increíble-

-Bueno, hablamos luego, Malfoy- dijo Rose, trató de moverse y el rubio seguía obstruyendo su salida, -Me debo ir.

-Esto queda pendiente- determinó al levantarse, tomar su corbata y la miró, -¿Te la quieres quedar?- sonrió malignamente.

-Para nada, y antes que te vayas- lo corrió contra la pared y le susurró a los labios, -No trates de buscar celos de mi parte, querido.

Ambos sonrieron como solo ellos lo hacen.

-¿Quién te dice que la bese por eso?

-Nos vemos, Malfoy- se dieron un corto beso y agregó, -Espera hasta que nos vayamos y sales. Deja todo en su lugar y fuera.

No lo dejo responder porque rápidamente ya estaba ella afuera con su amiga y la excusa 'tengo unos percances y debo ir a comer chocolate'. Malfoy solo sonrió cuando escuchó el retrato cerrarse, pero antes de irse tomó cierto objeto que obtuvo su atención.