Capítulo 8

Una vez se hubo sentado, Dorothy se puso a juguetear con la comida mientras miraba a Eleanor y a Penny, las cuales estaban sentadas enfrente suyo: -Bueno, ¿qué os contáis?- Eleanor no habló y Penny estaba demasiado ocupada asumiendo todos los acontecimientos recientes:- Oh, vamos, solo he hecho una pregunta, podíais ser un poquito más enrolladas, ¿no?- Eleanor se levantó de la mesa sin decir ni mu ,y abandonó el comedor en silencio, Penny la siguió- disculpa, ahora vuelvo-, dejando a Dorothy completamente sola.

Penny corrió hasta alcanzar a Eleanor. La garró de los hombros y le gritó:-PERO, TU ERES IDOTA O QUÉ!, ¿EN QUE COÑO ESTAS PENSANDO!- La cara enseguida le cambió por completo, paso de estar seria a estar asutada:-ELLA SOLO INENTABA SER AMABLE CON NOSOTRAS- Penny no se daba cuenta, pero conforme más gritaba, mas bestia se volvía- ¡YA BASTA!- dijo una voz a sus espaldas, era el magister Pike, el cual iba acompañado de Dorothy. Penny se dio la vuelta, y se dispuso a atacar al Magister, pero este espolvoreó una sustancia cristalina, casi invisible, la cual cayó encima de su cabeza, y de repente, en cuestión de minutos, Penny volvió a ser la chica de antes.

-Uau, que pasada- exclamó Dorothy

-Tranquilas, vuestra amiga estará a salvo si usa esta sustancia. Reprimirá sus poderes durante un tiempo.

-¿Sus poderes?, ¿a eso lo llamas poderes?, ha estado a punto de matarme, y no, no es mi amiga.

- Menudo compañerismo, tu compañera tiene un problema y ¿tú se lo reprochas?

-No te metas.

-Vale chicas, ya basta, por sí no lo sabíais, estoy aquí, si tenéis algún problema, decídmelo a la cara. Yo no sé qué es lo que está pasando, así que antes de oíros discutir, preferiría que nos dieran una explicación más razonable, no, ¿Señor?.

-Magister, soy el Magister Pike. Con gusto hablaría del tema, pero creo que ahora no es el momento idóneo para ello, sobre todo porque creo recordar que tanto la Señorita Hale como la Señorita Penny tienen que cumplir un castigo, ¿no es así?.

-Mierda, el castigo-, y Penny y Eleanor se fueron directas al despacho de la Magister Rainheart- llegáis tarde, otra vez. Sentaos- las dos muchachas obedecieron y se sentaron- Lo normal en estos casos es que se proceda además de una penalización, a un castigo,pero como es el primer día de la Señorita Ramírez y la Señorita Hale por hasta la fecha llevaba un expediente impecable, voy a cambiaros el castigo, en vez de prestar ayuda auxiliar limpiando y sirviendo, sereis castigadas ayudando en el laboratorio, espero que con esto, aprendáis a ser responsables y llegar a la hora. Ayudareis al Magister Petiday, es todo, podéis retiraros- ambas se levantaron y salieron en silencio del despacho.

A la salida las esperaba Dorothy: -¿Aun sigues ahí?, márchate petarda.- le recriminó Eleanor.

- Ya basta, eres una borde, discúlpate -Eleanor hizo oídos sordos y abandonó la sala .- lo siento, no pensé que pudiese seria así, no llevamos mucho tiempo juntas, es toda una caja de sorpresas.

- Al parecer tú también eres una caja de sorpresas.

- La verdad es que no recuerdo mucho de lo que ha pasado, pero, ¿no deberías haber corrido, chillado o algo así?.

–Nah, que va, yo es que lo aguanto todo- pero en realidad ella sabía que eso no era cierto. Solo de pensar de lo que había huido, pero enseguida se deshizo de ese pensamiento, no podía rendirse tan pronto, esto no había hecho más que empezar. Si tenía que ayudar a esa chica y empezar de cero, lo haría.

En otra zona de la nave, Christian intentaba deshacerse de April, llevaba varias semanas intentándolo, pero era como tener una lapa pegada al culo- ¡se puede saber que te pasa!, desde que volviste me evitas a todas horas.- al no obtener respuesta, April se marchó malhumorada.- ¿qué?, aun no te la quitas de encima?. Preguntó Judah.

Judah, a pesar de ser dos años menor que Carlos había conseguido hacer buenas migas, no hace mucho que se conocían y ya eran como hermanos.- La verdad es que no, no sé porque me sigue, al parecer está empeñada en que somos pareja, ¿te lo puedes creer?.

-Bueno, mucha gente que se pone de su parte, ¿no es un poco sospechoso?. Al parecer piensan que has perdido la memoria o algo así. Yo no hace mucho que te conozco, así que no puedo juzgarte bien, aunque por otra parte habría que ser muy tonto para desperdiciar una oportunidad así, es bastante guapa- dijo Judah con un tono de picardía

-¿Bromeas?, a mi esa tía no me mola, será todo lo guapa que quieras, pero pesada es un rato, ¿quién en su sano juicio saldría con alguien así?-preuntó Carlos.

-Anda vamos a cenar, se ha hecho tarde y hoy ha sido un día muy largo.- y así Carlos y Judah pusieron rumbo al comedor.