¡Saku, Saku!

¿Qué vas a hacer? ¿Qué juego inventará tu ágil mente?

¡Saku, Saku!

¿Cuánto tiempo durará esta mentira?

¡Saku, Saku!

¡Dime qué nueva historia me contarás!

¡Saku, Saku!

¡Mírame con tus ojos verdes que si me miras te regalo mi vida!

¡Saku, Saku!

¡No dejes de crearme fantasías! ¡Que sin tus cuentos de hadas no hay forma de pasar el día!

¡Saku, Saku!

¡Hablame! Y regálame una historia encantada en donde el príncipe siempre sonría y la bruja no exista.

¡Saku, Saku! ¡Saku, Saku!

¡No me dejes! ¡Que sin tus bellos mundos desaparezco!

¡Saku, Saku! ¡Saku, Saku!

¡Saku, Saku!

¿Cuánto tiempo durará esta fantasía?

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Howl

Cap: 7

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Despertaste agitada, con los sentidos alertas y desorientada. El sueño había sido más que un simple sueño, ya no lo podías seguir negando. Parecían recuerdos… pero, ¿se puede recordar algo que nunca viviste?

Revisaste con cautela tu cuerpo; no había sangre en tus manos ni sentías dolor. Tu corazón latía desbocado, pero fuerte. Tenías las mejillas un poco frías y mojadas, lágrimas las recorrían y morían en tus labios.

Labios que estaban húmedos, tibios… por tus lágrimas, por las de él.

Él que te abrazaba con fuerza, que gritaba tu nombre, que se manchaba con tu sangre.

Él que lloraba e imploraba, rezaba y gemía, que no te soltaba y te acunaba.

Él que ahogado te decía que te amaba.

¿Por qué? ¿Quién era él?

Sin entender muy bien lloraste. Lloraste por el hombre que sufría en tu sueño y lloraste por vos, por ella que yacía muerta en sus brazos.

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Era temprano, muy. Esa hora de la madrugada en la que también puede ser muy tarde. Y era el mejor momento para entrenar, eras una civil para todos pero tu cuerpo y mente necesitaban esa liberación y gasto de energía, con los sentidos y la mente alerta.

Ser una civil te resultaba, a pesar de los días, ajeno.

Notaste que, si bien la fuerza no desaparecía, tampoco era la misma. Algo sucedía con tu chakra, por momentos se liberaba y en otros sentías que se bloqueaba, perdía. Agradecías internamente al excelente manejo, sino difícil sería tener que explicar cómo una civil tenía ese poder.. y ni hablar del embrollo de Howl, del deseo concedido y como esta realidad había cambiado.

¿Pero había cambiado? ¿o eso es lo que creías?

Más de una vez intentaste llamarlo, pero el hechicero no apareció. Y el tiempo pasaba, al menos acá.

Hacía ya diez meses de tu primer encuentro con "este" equipo siete, y un poco menos de los besos del Uchiha.

Sonreíste como siempre lo hacías cada vez que el moreno se cruzaba por tu mente. Un sonrojo se apoderó de tus mejillas al recordar su intenso mirar, las manos callosas recorriendo tu cuerpo, los labios que no dejaron rincón de tu piel sin probar.

Siempre habías escuchado a la cerda, a Temari y a Tenten de lo especial que era ese momento, de lo placentero pero jamás prestaste demasiada atención. Las mirabas y te reías de los ronrojos intensos, de la vergüenza que por momentos atacaba a Tenten- Temari e Ino eran ¡IMPOSIBLES! Había que callarlas para que no entraran en detalles.

Una de esas noches, mientras las dos rubias perseguían a la morena, entre copas y otros, Hinata te observó con esos ojos perla capaces de llegar hasta el fondo del alma y la abrazaste silenciosamente.

No todas tenían la suerte de Tenten de que el hombre del que siempre estuvieron enamoradas sintiera lo mismo por ella. O la resolución de Temari de querer divertirse o disfrutar, o la picardía de Ino y su infaltable coquetería.

No.

Ni vos ni Hinata sabían lo que era coquetear, ni tenían jóvenes persiguiéndolas, alagándolas, embobados con sus encantos. Y mucho menos al hombre al que amaban.

La Hyuga era prácticamente invisible para el Uzumaki, quien despistado como era –e ingenuo- nunca se enteraba de lo que sucedía al lado suyo.

Aun así las dos sabían que la joven ojiperla era la que más posibilidades tenía. Después de todo no estaba enamorada de un hombre arrogante que por poder lo abandonó todo, que casi intentó matarlos, que busca destruir el lugar y la gente a la que consideras tu hogar. No. Ella no estaba enamorada de un ser frío que desde que lo conociste no hizo más que hacerte llorar, maltratarte y aislarse de todos, de vos.

No. Y por eso, mientras tus amigas reían y acosaban a la morena con preguntas sobre el prodigio Hyuga, vos y Hinata se abrazaron y entre las dos se cubrieron para no llorar.

Porque Tenten no podía entender lo que era ser totalmente inexistente para el hombre con el que soñás, por el que respirás. Porque Temari no podía entender que ustedes no eran capaces ni de entregar un roce de labios a otro que no fueran ellos. Porque Ino no podía entender que sus corazones ya tenían dueño y que era imposible cambiarlos, y que tampoco querían.

Lloraste bajo un árbol mientras abrazabas con fuerza tus piernas.

Todos esos momentos de soledad golpearon con fuerza tu pecho y pincharon la burbuja de alegría en la que pasaste los días.

Lloraste por vos, por Sasuke, por tu madre, por Naruto y por razones que no entendías del todo.

Lloraste porque esa voz agria tenía razón: sólo con magia él podía amarte.

Sólo con magia.

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-¡Nade! ¿qué te pasa? ¡KAMI! Entre vos y el Teme ya no sé qué hacer- Naruto gritó indignado. Sasuke había desaparecido una vez más y su compañera ni siquiera le prestaba atención y eso que se suponía que los tres tendrían que estar entrenando.

-¡Uzumaki no me jodas!- le respondió la mujer antes de irse rápidamente.

-Otra vez solo… ¿Qué carajo les pasa a esos dos?- se preguntó el rubio.

Hacía ya dos días que Nadeshiko andaba como perdida, ida. Y el teme…

-¡Mejor ni pienso en el bastardo! ¡KAMI! ¡si llueven cerdos no dejes que me golpeen! Porque jamás pensé que iba a llegar el día en el que el teme se enamoraría-

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-mmm…-

-¿Qué pasa amo Howl?-

-Calcifer…-

-¿Si amo?-

-¿Qué sucede cuando los sueños se cumplen?- el fuego lo miró extrañado, no era propio de Howl hacer preguntas y menos apesadumbrarse.

-Supongo amo, y eso que no entiendo demasiado, que se buscan otros nuevos-

-¿Y si no hay?-

-¡Se vive contento!-

-Pero si lo que se creía como sueño en realidad no lo era… ¿cómo se continúa?-

El fuego permaneció un momento en silencio, después de todo no estaba acostumbrado a soñar.

-Amo, ¿a qué viene todo esto?-

Howl clavó sus ojos claros en el cielo nocturno y, tras suspirar, desapareció.

Calcifer no permaneció tranquilo.

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Te despertaste tosiendo, ahogada y con fuerte dolor en el pecho, traspirando y con la vista perdida. Tu chakra nuevamente fluctuaba.

-Esto no es normal- murmuraste. No sabías que era lo que ocurría con tu cuerpo y tampoco podías consultarle a alguien. El único ser capaz de responderte ignoraba cada uno de tus llamados.

Podías controlar tu nivel de chakra pero ¿el dolor intenso en el pecho, en tu cuerpo?

-Howl por favor, aparecé-

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-Ya falta poco Calcifer, ya no quedan más luces en el cielo-

-¿De qué habla amo?-

-La noche debilita los corazones, y esta noche que se aproxima va a ser oscura amigo, muy oscura-

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End of chapter.