¡Hola gente bonita! Aquí la continuación. Espero que les guste y cualquier sugerencia o idea sera bien recibida!

Impedimenta: Anula el hechizo del oponente e impide que lo lance y en ocasiones puede paralizar temporalmente

Reducto: Hace que el objeto, al que se apunta, se rompa o destruya.

Desmaius: Hechizo aturdidor. Si se lanza con éxito puede causar un aturdido grave.

Diffindo: Este hechizo sirve para rasgar o tajar objetos.

Everte Statum: Empuja hacia atrás al oponente haciendo que pierda el equilibrio.

Engorgio: Aumenta el tamaño de un objeto o animal.

Flipendo: Golpea al oponente y lo aturde, pero de forma no muy potente. También es utilizado para golpear objetos.


7 de Abril de 1970/ número 12 de Grimmauld Place / Inglaterra.

"¡Impedimenta!" bramó Iris.

Rojo.

Rojo era el color que Iris veía en ese momento. Una furia inconcebible se había apoderado de ella y se negó a dar marcha atrás.

"¡Reducto!"

Su varita se hallaba alzada con firmeza mientras los hechizos eran soltados por los dos lados, Walburga se reía con locura cuando sus hechizos rozaban o pasaban cerca de su enemiga.

¡Como había pasado años esperando ese momento!

"¡Desmaius!" grito Iris.

El hechizo salió disparado y Walburga apenas tuvo tiempo de esquivarlo. La bruja oscura hizo una mueca ante ello. ¡No perdería con alguien como ella!

"¡Diffindo!"

"¡Everte Statum!"

En ese momento las miradas de las dos brujas se encontraron. Los ojos de Iris eran fríos y calculadores, mientras que los de Walburga contaban con un brillo demente en ellos. Ella la quería muerta a cualquier costo.

"¡Everte Statum!" volvió a gritar Iris, seguido rápidamente de: "Engorgio!" hechizo que término justamente en la pierna de Walburga, provocando que esa extremidad aumentara de tamaño. Walburga siseo furiosa a la vez que Iris daba una leve sonrisa de complacencia.

"¡Diffindo!" y Walburga termino cortando el hombre de Iris, Iris solamente vio su herida como si no le doliera y grito:

"¡Flipendo!"

Detrás de Iris, sus hijos veían con asombro (nada disimulado) a su madre. Ellos la conocían como la mujer que los cuido desde que nacieron, la mujer que detenía sus peleas tontas por motivos estúpidos, la mujer que les deba de comer, la mujer que los regañaba cuando hacían algo, la mujer que se sonrojaba cuando su padre le decía cosas al oído y comenzaba a lanzarle hechizos por venganza y vergüenza, la mujer que los obligaba a bañarse y…

Como la mujer que los amaba más que nadie en el mundo.

Verla tan furiosa los asusto. Esos ojos no eran los que ellos estaban acostumbrados a ver. No negaban que los atemorizaban un poco, pero a la vez era impresionante. Las dos eran brujas expertas, era fácil verlo al verlas pelear de tal manera, pero las diferencias de los hechizos eran muy notorias. Iris usaba hechizos potentes pero no mortales ni que pudieran llegar a dañar de gravedad a Walburga o cualquier otro ser en la habitación que pudiera llegar a quedar atrapado en el fuego cruzado, mientras que Walburga usaba hechizos altamente peligrosos y destructivos sin importarle a quien pudiera lastimar.

Sirius y sus hermanos estaban tan absortos en la contienda que no se dieron cuenta que su padre ya se había puesto de pie y se acercaba lentamente hacia ellos.

Los músculos de Orión gritaban por misericordia a cada paso que el daba. Los efectos de la maldición tortura estaban pasando factura por su cuerpo y sistema nervioso y no mostraban señales de dejar de hacerlo pronto.

Sus piernas temblaban y sus brazos se sentían muy pesados. Como pudo, recargo una de sus manos en el hombro de su primogénito y la otra en el hombro de Regulus. Por primera vez en su vida, Orión oró para que sus hijos mayores no soltaran a los más pequeños mientras los sacaba de ahí, así pues, con la poca energía que le quedaba, logró hacer una aparición en casa de la familia Longbottom.

Ahí, como era de esperarse de una visita no programa o esperada, Augusta Longbottom dio un chillido muy agudo de sorpresa al verlos en medio de su sala de estar. Fue sorprendente que los vidrios no ser rompieran de lo agudo que fue.

Orión era consiente que la mujer no estaba muy feliz de verlos, pero él a ella era todo lo contrario. No había otra mamá oso que fuera tan peligrosa como Augusta cuando alguien que ama se hallaba en peligro.

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Frank Longbottom era como todos los demás niños herederos sangre pura, tenía la misma educación y los mismos privilegios, con la única excepción de que sus padres le habían criado de una forma en que la pureza de la sangre no era lo más importante. Como su padre decía: "La sangre no hace al mago, Frank, sus acciones sí".

Cuando se dijo él no estaba seguro de lo quería decir, aun hora no estaba muy seguro, pero por lo menos ya no tenía una idea tan vana de lo que era en sí. Él sería un Auror de gran y haría a sus padres orgullosos de él.

Pero claro, antes de ello debía se sobrellevar y sobrevivir a sus días en Hogwarts y, lo más importante, la pubertad. Un escalofrió le recorrió la espalda. Su padre ya le había dado la famosa "charla" y fue algo que él no quería volver a repetir nunca. Interiormente se preguntaba si Sirius o James ya habían tenido esa plática con sus padres. Él esperaba que no, ya que le gustaría estar presente y ver sus reacciones al oírlas.

Frank se hallaba en su cuarto preparándose para su visita a al callejón Diagon, su carta a Hogwarts había llegado hace dos días y él y sus padres habían esperado a su padre, Algie, tuviera el día libre para ir juntos. Y ese día era hoy, oh! Estaba tan emocionado que apenas cabía de la emoción. Aunque a la vez estaba nervioso.

Sirius Black era su amigo ya que sus madres eran amigas. Ellas arreglaron sus primeras citas de juegos hasta que los dos niños decidieron seguir reuniéndose por sí solos. Frank a veces envidiaba a Sirius por tener hermanos menores, él era hijo único y sabia de primera mano lo aburrido y solitario que podía llegar a ser. James Potter compartía su misma condición al ser hijo único y ser cercanos a Sirius, por eso ambos niños gustaban por ir a la residencia Black a pasar las tardes aburridas.

Ahí siempre se oían las voces alegres de varios niños. Ahora que lo pensaba… tal vez debía de ir a visitarlo, mañana, si, iría mañana con su mascota que compraría hoy. Decidió que quería un sapo. Así tal vez podía usarlo para molestar algunas niñas molestas. Soltó una risa divertida al pensarlo…

"¡Orión Black, ¿Qué modales son estos!?" oyó a su madre gritar. Eso lo sorprendió.

¿Qué hacía el padre de Sirius en su casa? Curioso, fue investigar.

"Lo siento Gusy, pero esto es una emergencia!"

"¡No seas tan confianzudo conmigo, señor!" su madre le reprendió. Asomó la cabeza por la barandilla de las escaleras. Nada. No vio nada, por lo que deicidio ir más abajo.

Llego hasta el pasillo, siguió sin verlos pero oía sus voces, frunció el ceño ante los fuertes susurros de los dos adultos. Se acercó más y al fin los encontró en la sala de estar, volvió a asomar su cabeza, ahora desde el umbral de la puerta, y sintió como sus ojos se agrandaban ante lo que se encontraba esperándolo en medio de su sala. Todos los hombres Black se hallaban a su sala.

En seguida advirtió la ausencia de la Señora Black (como era la única mujer no era tan difícil no verla) y comenzó a sentirse incomodo cuando notó el estado cansado y asustado de su amigo y el de los hermanitos de esté.

Leo, quien se encontraba en los brazos del mayor de los hermanos Black, era el que parecía el más asustado mientras que se aferraba al pecho de Sirius como si su vida dependiera de ello. El mismo Sirius y Regulus no se veían muy bien, se notaban alterados y nerviosos, los trillizos normalmente confiados ahora se llevaban temerosos de salir lejos de su padre, quien a su vez trataba de hablar con la madre de Frank de manera discreta, sin querer que ellos se enteraran de lo que discutían, y los gemelos no parecían muy ansiosos de salir fuera del control que su hermano Regulus infligía en sus pequeñas manos.

Todos ellos parecían muy alterados.

"¡Oh, esa maldita me las pagara!" grito su madre.

Los ojos de Frank se abrieron ante el improperio que su madre acaba de soltar. Ella nunca había hablado así antes.

"¡Dame dos segundo, iré por mi bolso!" La Señora Longbottom salió disparada hacia escaleras arriba.

Por alguna razón, Frank tuvo un mal presentimiento.

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Orión termino por acercarse a sus hijos antes de caer de bruces en el sillón de la sala. Sirius y sus hermanos no tardaron de llegar a su lado, la preocupación escrita en sus rostros.

"Papá, ¿estás bien? ¿Quién era esa mujer? ¿Por qué no ataco? ¿La conoces? ¿Qué quería de nosotros? ¡Hay que volver y ayudar a mamá!"

Esos los gritos de los dos mayores mientras que los pequeños simplemente se acercaban hacia su padre y buscado protección. El hombre mayor suspiro, acarició la cabeza de Izar antes de volver a levantarse y le dio a los do mayores una mirada seria.

"Yo iré por su madre, ustedes se quedaran aquí con Frank y su hermanos" Sirius y Regulus se estaban preparando para protestar cuando otra mirada de su padre los callo. "Ellos los necesitan más que yo, niños" dijo suavemente.

Eso provoco que los dos hermanos apretaran fuertemente la mandíbula. Ambos asintieron con un seco movimiento de cabeza. Orión les sonrió levemente.

"¿Por qué no entras Frank?" pregunto, haciendo que Frank tuviera un respingón y se escondiera de tras de la pared, "Está bien Frank, es tu casa, y de todos modos ya hemos acabado" le aseguro.

Algo tímido, salió de su escondite y lentamente se acercó a la familia reunida; "Cuídalos por mí, ¿me harías ese favor amigo?"

El joven Longbottom asintió rápidamente. Orión le despeino un poco al revolver su cabello, "Gracias..."dijo en un murmullo.

"Ya estoy lista Black, mi esposo nos encontrara en tu casa con varios funcionarios del ministerio tan pronto salgamos"

Informo Augusta, Frank vio a su madre con preocupación, ella le dio una mirada cariñosa; "Todo estará bien, cariño"

Eso fue lo último que le dijo antes que ambos adultos se fueran por la chimenea.

Los niños dejados atrás solo pudieron verlos partir, sintiéndose impotentes e inútiles.


¡Gracias por Leer! Nos vemos (leemos) pronto!

Una pregunta, preguntosa: ¿Quien creen que es el hermano favorito de Sirius? ¿Por qué lo creen? ¿Creen que esta bien y se entiende la relación fraternal entre los dos?