Digimon, no me pertenece ...


No podía dejar de pensar en lo que su pequeña hermana le había dicho hacía apenas un día, moría de ganas de ir corriendo y de la manera más franca y directa decirle lo mucho que la había amado desde el mismo día que la había conocido cuándo apenas tenían unos 6 años, es que para él, nadie nunca jamás iba a ser como Sora, ella era la persona más espectacular que había conocido, y tenía un corazón tan grande… pero .. y sí ¿lo rechazaba? .. estaría dispuesto a perder a su mejor amiga, cuando llegó el rubio y sin titubear la invitó a salir enfrente de todos, él había notado como Sora le sonrió, y había sido desgarrador, pero para él fue la respuesta que el destino le daba: "Sora no te quiere", y pretendió olvidar el asunto y sólo estar con ella como su siempre amigo incondicional, pero a quién engañaba, si ella era la que siempre lo cuidaba y velaba por él… ahora él tenía una excusa para salvarla aún si ella no lo quería, podría salvarla de seguir saliendo con alguien a quién tampoco quería, sí, ese rubio no merecía salir con su perfecta Sora - ¡Decidido! – dijo colocándose rápidamente de pie y colocándose el calzado, - Voy a salir, vuelvo después - y sin esperar respuesta de su madre que era la única en el lugar, salió hacía una lugar que él conocía muy bien, ese lugar que era casi como su segundo hogar.

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El ambiente parecía pesado en ese pequeño living, pero más aún era impresionante el ver como la castaña de ojos caramelo, no había empezado a parlotear como solía hacerlo, ¡Eso, sí que era algo nuevo! Aún para la enojada Sora, era bastante sorprendente poder escuchar su propia respiración; ¡Estaba Hiperventilando!, con cualquier comentario estúpido de parte de su amiga podría arremeter contra esta, y era bien claro para la menor ya que parecía pensar bastante lo que estaba por decir...

-por más que he intentado pensar porque me estás ignorando, no caigo en cuenta de qué es lo que pasa, sé que siempre he sido muy despistada, y … - bajo un poco su cabeza con vergüenza – Enamoradiza pero, podemos hablarlo - Sí, eso era de seguro, Sora había descubierto por el Bocazas de Tai, que Matt era su príncipe y ella tenía razón para estar disgustada – Yo no lo sabía, no pensé que te gustara tanto –

Sintió como si la hubiesen abofeteado ¿Qué no le gustaba tanto? … Si todos solían decirle que tenía que cargar con una cubeta para recoger la baba que dejaba al mirar a Tai, ¡Por favor! Hasta ella ahora lo veía claro, cada que sacaba una excusa para explicarse lo que pasaba, sólo hacía negar esa hermosa y a la vez triste realidad -

Mimi notó como el rostro de la peli-roja cambió totalmente, de verdad le molestaba tanto, ¡aagg! Pero era justo, ella no tenía ningún derecho de decirle ni protestarle nada… - Sora, yo no sé que siento realmente por él, pero…..

-Mimi … - la voz de Sora sonaba bastante afligida, - Eres mi amiga, y te he ignorado simplemente porque no deseo pelear contigo, ni con nadie…

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A paso rápido se dirigía al lugar, ¡Por Dios! Iba tardísimo y él nunca llegaría tarde a una cita y menos con la chica que se había fijado conquistar, no tardo mucho en llegar debido al paso que llevaba y al llegar notó rápido una melena castaña que se agachaba y sacaba de una maceta lo que parecía ser una llave, ¿él sabía tanto de la peli-roja que incluso sabía perfectamente donde escondían una la llave del lugar? –Tai – dijo rápido notando como el mencionado volteaba hacía él

-Matt, ¿Venías por sora? - recibió un asentimiento por parte del rubio que de inmediato dirigió una mirada hacía la llave que sostenía en sus manos, -Je je je, Desde hace más de 5 años que esconden esta llave para que pueda entrar y ayudar en la tienda, Debo decirte matt que no puedo permitirte que te lleves a sora, así que entremos y hablemos con ella – el rubio impasible lo siguió y vio como la puerta abría fácilmente y una voz desde dentro se escuchaba

-…Sólo una persona conoce este lado de mi, y sólo es a él a quién le he permitido siempre ver y conocer facetas de mi que nadie más podría ver - la peli-roja parecía hablarle a alguien –

-Yo no sabía eso - en tampoco tiempo la peli-roja se había enamorado así de Matt y le había permitido tanto –

-él ha estado conmigo aún cuándo ni siquiera mis padres han querido estar, él ha estado siempre ahí, él me da valor y siempre me ha regalado esa perfecta y grandiosa sonrisa - una sonrisa triste se posó en el rostro de la mayor , y llevó su mano hacía su pecho – mi corazón se alegra y se acelera, cuándo él es feliz, sufro y lloro sus desgracias…. – Mimi, al igual que los que escuchaban desde afuera del living sólo podían estar sorprendidos de la manera tan franca con la que hablaba la muchacha, si bien ella era alguien confiable y sincera, solía guardarse sus sentimiento sólo para si misma, incluso para Tai el escucharla hablar así, lo hacía pensar lo maravillosa que era, y que no merecía estar atada a alquien que no quería, que él aún si sufría estaba dispuesto a que ella estuviera con ese chico al que se refería, aún si era Matt y su hermanita sólo le había jugado una broma muy cruel

-Sora…

-… Y siento aún mucho más cuándo si quiera se sienta a mi lado, cuándo roza mi mano, incluso cuando hablamos de tonterías, soy feliz, y si vienes tú a decirme que no sabes ni estás segura de lo que sientes por él, ¿cómo yo, podría responder, siendo que lo amo… - reflexionó y sintió un poco de paz - sí, lo amo tanto como lo hago? Mimi, yo de verdad Amo a Tai…. y no quiero que juegues con él… – bajó la mirada y habló despacio Tomando por sorpresa a todos los presentes-

-¡SORA, Yo no hablo de Tai! – grito sorprendida Mimi e hizo que sora alzara su rostro - ¡A mi me gusta Matt! - dijo provocando el sonrojo de la peli-roja al notar como había exteriorizado todo lo que sentía

-¡¿Qué quieres decir?! –Preguntó horrorizada Sora

-¡Matt es mi príncipe!-

-¿Tu príncipe es Matt? –

-¡Síii! –

-¿en corcel blanco?

-¡Síiii!-

-¿de brillante armadura?

-Sora ¡Por Dios! – una voz aparecía haciendo que las chicas se voltearan para encontrarse con los chicos a los cuales se referían, provocando en ambas un sonrojo monumental, - ya quedó claro que el rubio éste es el príncipe de Mimi, ¡Me tienen arto con eso del príncipe! – farfulló por lo alto el moreno –

-Debiste habérmelo dicho – ahora el rubio era el que tomaba la palabra – yo no me enojaría tanto como en este momento - seguido de una media vuelta se retiró del lugar, Sora se disponía a seguirlo, pero en ese instante una mano se posó en su hombro deteniéndola

-Yo voy por él, tú tienes un asunto aún más importante - dicho la castaña señalando y a penando al joven castaño - Arregla esto y luego te llamo amiga - le guiñó el ojo y acto seguido salió por el umbral de la puerta dejando a los dos muchachos, pero a Sora más avergonzada

- Y pensar que yo venía a salvarte del rubio - después de unos minutos de silencio el moreno dicho para captar la atención de su compañera -

-¿salvarme? – dijo por lo bajo –

-sí, según Kari a ti no te gustaba él, y parece que tenía razón. Mi chiquita inteligente – cerró los ojos y se sentó en uno de los amplios sofás del lugar, invitando a Sora a hacer lo mismo – Tu eres mejor para esto que yo, pero… parece que tenemos que hablar….

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El rubio no hacía sino reír, y cada vez más al notar como Kari se incomodaba de verlo hablando tan cómodo con Davis, es qué, quién hubiera dicho que podrían ser amigos, por un inconveniente como este, algo si era seguro, el camino para ellos dos era un poco largo pero, aún eran jóvenes, ¿Por qué apresurarse?, ya que Kari se había tomado la molestia de traer a rastras a Davis hasta su casa para que le explicara todo, se divertiría con el castaño un poco más aunque Kari pareciese contrariada

-sí, Takaishi, y cuándo estábamos en el viaje en primaria a kyoto, se orino cuándo íbamos en el tren… -

-¡Davis, Eso no! – se horrorizaba y los otros dos sólo reían ante las anécdotas graciosas que el moreno contaba

-¡Eso sí, aún no he contado nada –

Ahora sí que había cometido un error –pensó la pobre Kari, pero al notar como estos dos podían llevarse tan bien, no había sido del todo una mala idea.

El moreno mayor tenía una sonrisa llena de valor en su rostro, el rubio menor disfrutaba, pero por mucho la situación del rubio mayor era diferente, y este aún desconocía lo que estaría por pasar….

..Continuará …

...La verdad...


Sora: D: ¡Dios! debí ir con Mimi y Matt ¿ahora que carajo le diré a Tai?

Jaru: Ya lo dijiste todo -3-

Sora: ¿Qué?! o/o

Tai: Ya lo dijiste todo... -w-

Sora -/-