Todos sabemos que Twilight es de Meyer!!!


Ya sabeeen, 5 reviews o no hay fic!!!!!!!!!! casi está terminado, pero sin 5 reviews aquí lo dejo XD....

Ya se había hecho de noche, Jake roncaba recargado contra un árbol caído y los niños dormían recostados en él. Yo no podía dormir y me alegraba de que Jacob sí lo hiciera, así podría irme... tenía que regresar, lo único malo era que habíamos corrido demasiado. Nunca había visto a Jake correr en esa forma. Volvería a casa aunque tuviera que romper el yeso que Jacob había vuelto a poner, esa cosa me volvía torpe... pero tenía un ligero problemita, Jake escucharía cuando me levantara o rompiera el yeso, bueno, podía deshacerme de él cuando me hubiera alejado un poco y a como Jake roncaba, tenía una pequeña oportunidad así que con cuidado me puse de pie y... ¿cómo rayos iba a caminar sin arrastrar la pierna?... ¡imposible!. Con lentitud empecé a hundir un dedo a lo largo del yeso, así Jake no escucharía cuando lo rompiera, cuando terminé miré a Jacob que seguía durmiendo. Volví a dejarme caer.

Respiré hondo y desde el último agujero empecé a subir el dedo con una lentitud con la que nunca soñé, despegué la mirada de Jake cuando el yeso cayó a los lados y me miré la herida, casi cerraba. Mi abuelo en verdad que es un genio y seguro me regañaría cuando me viera, después de lo que estaba por correr seguramente se abriría rápido.

Me puse de pie sin hacer ruido, incluso dejé de respirar, me incliné un poco, respiré hondo y salté. Era la única forma que se me ocurría para que un licántropo no me escuchara.

Caí poco después de los 200 metros, pude saltar más pero mi pierna no me dejó. Y con un demonio duele... demasiado y no caí en ella. Escuché un crujido cuando empecé a correr, un dolor aún más intenso me recorrió por completo, tal como si hubieran metido un hierro candente y atravesado toda la pierna, después me llegó un olor a dulce y hierro y algo cálido bajaba. Seguí corriendo, no quise bajar la mirada, era seguro que me detendría y no podía permitirme eso, tenía que llegar a casa y... ¡RAYOS! Un enorme lobo rojizo con tres niños sobre su lomo me cubrió el paso. Gruñía, era evidente que estaba molesto y ojala no volviera a su forma humana porque se portaría como mi padre... genial, los niños se bajaban.

--Nessie, ¿por qué te fuiste?, eso fue peligroso --miré a Edward decirme eso, casi podía encontrar a mi padre en ese niño humano. Seguí con la vista fija en él al escuchar un par de pies acercándose y cerré los ojos cuando se detuvieron frente a mí. No es que le tenga miedo pero sé perfectamente que no debí haber hecho lo que hice, no le diría que tenía que comprenderme, solo lo dejaría gritarme. Sé que quiere mucho a mi madre y le cuesta no saber lo que pasa, como están, ayudar y más aún, estar de niñero, así que solo escucharía.

Pero abrí los ojos unos minutos después, ya me había cansado de esperar los gritos y que estos no llegaran. Jacob estiraba tiras de yeso sobre su hombro mientras los enanos le traían agua, no me había dado cuenta de que estábamos cerca de un arroyo.

Helen y Jazz jugaban a quien tiraba menos agua, pero Edward tenía esa clásica arruga en la frente, esa que lo hacía ver viejo y que aparecía cuando estaba preocupado o muy, muy molesto. La diferencia conmigo, nunca era mucha... pero podía diferenciarla por su mirada. Y en esta ocasión no había diferencia alguna. Casi podía escuchar sus gritos y hablando de gritos, miré a Jake que ahora limpiaba con concentración mi herida.

-- Eh... ¿Jake? --titubeé mordiéndome el labio. Él posó sus oscuros ojos en mí. Podía ver que estaba preocupado, bastante preocupado. -- ¿no me vas a gritar? --le sonreí como disculpa, él endureció la mirada y pude ver que no era un niño, se veía maduro.

--No, no soy tu padre --dijo volviendo su atención a mi pierna. Destapó un frasquito y lo vació todo.

¡Genial! Y ahora yo me sentiría mal.

--Jake, me siento inservible, quiero ayudar...

--Deja de mover la pierna que el yeso quedará chueco --masculló serio. Se me escapó un suspiro de... no sé exactamente de que fue, pero le haría caso, en eso al menos y dejé de moverme. Me disculparía cuando terminara.

Mientras miraba a Jake trabajar sentía la mirada de Edward fija en mi. Era esa mirada de desaprobación de cuando hacía algo que no le gustaba, justo esa antes del grito "Castigada indefinidamente". ¡Dios, pero ese niño sí que es mi padre!, estaba parado junto a Jake mirándome intensamente cruzado de brazos.

Di un brinco cuando las manos de Jacob me apretaron la pierna ya enyesada, no me había dolido pero había estado mirando a Edward y me había sorprendido. Cuando Jake empezaba a pasar las manos por el yeso, puse atención a mi alrededor y al instante un efluvio me llegó, un desconocido se acercaba muy rápido, llegaría en cinco minutos cuando mucho. Me tensé inmediatamente, Jake pareció sentirlo pues me miró y sonrió intentando tranquilizarme.

--No quiero actos heroicos, eh --intenté regresarle la sonrisa pero mi deseo de pelear me invadía --sin estupideces Nessie --me tomó el rostro entre sus cálidas manos y me hizo mirarlo, sus ojos ya no eran duros, ahora eran aún más cálidos que sus manos --no me perdonaría si algo te llegara a pasar. No me importa que me odies, no podría vivir sabiendo que algo te pasó, ¿me entiendes?... esta herida --hizo una pausa y tocó el yeso. Casi pude sentir la calidez de su mano en la pierna, era eso, o mi cabeza empezaba a jugarme malas pasadas --es como si yo me la hubiera hecho, cada vez que se abre me duele más... no quiero más estupideces, por favor --me miraba intensamente. Había escuchado de mi padre que Jake era un muy buen manipulador y ahorita yo no podía saber si lo estaba siendo o si era sincero, pero asentí.

Poco después de que Jake comenzara a correr de nuevo, sin poder evitarlo me quedé dormida y casi inmediatamente comencé a soñar. En ocasiones podía darme cuenta fácilmente que estaba soñando, mis sueños me lo gritaban. Justo como ese, porque estaba completamente consciente que huía del ataque a mi casa y sin embargo, bailaba con Sebastian entre humo blanco que se alzaba un poco cuando mi vestido se movía en el piso, y si lo del ataque había sido el sueño, tenía algo que garantizaba que soñaba ese baile... primero, debía estar castigada aún en el baile de graduación y segundo, estaba descalza y tía Alice nunca, repito, NUNCA me dejaría salir de mi habitación con un vestido como este sin los zapatos adecuados y mucho menos descalza.

--Renesmee --su voz me pareció terciopelo, levanté la mirada hasta sus hermosos ojos verdes --te amo --me sonrió

--También te amo Sebastian --mi voz sonó extraña, como... como boba. Pero no estoy muy segura de eso, en realidad yo no lo amo, porque no lo amo ¿o sí?. Él no me provoca lo que Jake, con Sebastian no siento que algo se mueve dentro de mí. Pero aún así, no podía desviar la mirada de la de él, me sonreía acercándose cada vez más. Se inclinó y me besó... fue... raro, era mi primer beso pero no sentí nada, solo húmedo y... caliente pero más nada, esperaba sentir algo... no sé, algo como lo que había descrito mamá con una sola palabra, quería sentir algo increíble.

--Nessié, ¿quieres casarte conmigo? --no me había dado cuenta de que seguía con los ojos cerrados por el beso y los abrí rápidamente. Esa enorme sonrisa se había transformado en una mueca de eterna picardía y el todo de su piel se había vuelto rojizo, sus ojos se oscurecieron y Jake esperaba la respuesta a su pregunta.

--¡NOOOO! --desperté alterada y aún a pesar de saber que ya estaba despierta, no pude dejar de gritar, la puerta se abrió de golpe y Jake me miraba preocupado. -- ¿cómo rayos se te ocurre algo como eso Jacob?

-- ¿Qué?

--No es que no quiera pero soy muy joven, sabes lo que tiene mi madre contra eso Jake por todos los cielos!

--¿Te duele la pierna?

-- ¡NO!, ¿me escuchas?, ¡no puedes preguntarme eso!, ¿estás loco?, ¡tengo 16 y mi padre te arrancaría la cabeza como se te ocurriera decirlo de nuevo!, si se entera ay no quiero ni saber lo que haría, te quiero mucho Jake pero eso no puedo…

--Tranquila Nessie, era un sueño, solo eso tranquilizate --se sentó junto a mí y me abrazó. Repetí en mi mente lo que acababa de decirme, era un sueño, solo eso. Mientras lo repetía revisé el lugar, era un cuarto muy pequeño en el que solo cabía la cama en la que estábamos. El sol estaba por salir. No quería hablar, así que levanté mi mano hasta su mejilla --26 de diciembre, La Push --contestó extrañado, tenía tiempo que no usaba mi don con él. Lo sentí relajarse y yo me sorprendí por estar tranquila y muy a gusto entre los brazos de mi Jacob.

-- ¿Mi mamá? --la voz me tembló con cada letra, Jake miró por la ventana -- Jake, mi mamá ¿dónde está mi mamá? --me giré todo lo que pude para poder verlo -- ¿mi madre?. --una lágrima le bajó por la mejilla que yo podía ver, sentí que un hoyo negro me aparecía en el pecho y comenzaba chupar todo, irremediablemente los ojos se me llenaron de lágrimas que no tardaron mucho en salir --Jake... --intenté seguir hablando pero mi voz chocó contra el nudo que se había formado en mi garganta.

--No llores por favor, no, no llores. Verás que Bella está bien --con un rápido movimiento me puso sobre sus piernas, siempre cuidando no lastimarme la pierna y me abrazó, yo me aferré a él.

Aunque me sentía segura en brazos de Jake, me vi deseando que mi padre no fuera un niño de 7 años aunque eso significara que estaría castigada los próximos 20 años. Así por lo menos mi familia habría tenido ventaja y si tan solo Helen y el tío Jazz estuvieran normales, entonces... mi mano voló hasta la mejilla de Jacob, ahora se me hacía más fácil hacer eso que hablar. Sentía como si algo que se había roto dentro de mí, estuviera bien, arreglado, todo perfecto, era raro y... genial. "Es raro que nos ataquen ahora que Helen, mi padre y el tío Jazz son niños, nunca lo habían hecho, somos el aquelarre más fuerte y numeroso después de los Vulturis"

--Son los que tienen habilidades que darían problema... y tú estás inhabilitada -- ¿inhabilitada, que quería decir exactamente con eso? --tranquila, me refiero a que Bella no te dejaría enfrentarte a nada así aunque pudieras controlar a alguien --asentí y aunque no quería, mi subconsciente ganó y volví a preguntarle por mi madre, no podía dejar de pensar en ella --Nessie, cuando todo esté bien, llamará... la conoces --asentí deseando creerle, su siguiente pregunta me desconcertó -- ¿vamos a caminar? --me susurró al oído, enarqué una ceja y lo miré

--Jacob de que...

--Solo di que sí --el brillo en sus ojos no me agradó, pero asentí.

Se levantó conmigo en brazos y me sacó de la habitación.

--Hola señor Black --saludé a Billy que miraba televisión en la sala. Él se giró y me sonrió

--Renesmee, dime Billy

--Sí, lo siento --bueno, ¿qué podía decir?, mi padre es un tanto exagerado con los buenos modales.

--Oye, vamos a ir a la playa ¿me la prestas? --miré lo que Jake señalaba. Abrí los ojos enormes, estoy segura. El muy... el... -- ¡Jacob estás loco! --grité golpeando su hombro, él amplió su sonrisa. Billy asentía divertido. -- ¿cómo rayos va a andar una silla de ruedas en la arena? --no me contestó, tomó la silla y salimos.

No dejó de reír hasta que llegamos a la playa donde cerca a un árbol caído hundió la silla en la arena y me dejó en ella. Lo fulminé con la mirada pero él me sonrió, era increíble lo que podía lograr con eso, sentí como todo mi coraje se esfumaba en un segundo.

-- A que tenías ganas de venir --sonrió dejándose caer en la arena junto a mí.

--Sí --lo miré y suspiré. Sí tenía ganas de ir a esa playa, pero no precisamente en esas condiciones --Jake, no me duele la pierna. ¿qué tal si la revisamos?. Tal vez el agua salada ayude un poco en la herida...

--Sí claro, agua salada

--Ándale Jake

--Te lo puse ayer

--Oh por favor --le supliqué. ¡Pero dónde rayos quedaba aquel lindo enunciado de el lobo le da todo lo que pida a su objeto de imprimación!. La sonrisa de Jake me aseguraba que no ganaría, pero cuando pensaba en alguna artimaña que hubiera funcionado con papá, mi vista se clavó en la enorme roca detrás de él.

--Querrás que a tu madre le de un infarto --me acusó con un tono pícaro en la voz, un tono que me aseguraba que si insistía un poco más, me llevaría. Pero otra cosa llamó mi atención.

-- ¡Por la madre que los...! --casi grité, estuve a punto de saltar de la silla y de no ser porque Jake me detuvo, habría ido por esa pequeña silueta de cabello broncíneo que saltaba del risco más pequeño.

--Tranquila, los chicos los atrapan antes de que caigan

--El agua debe estar casi congelada --refuté mirando el cielo cubierto de nubes grises --además, si... --la voz se me cortó de golpe, mi familia acababa de llegar. Jake también sintió su olor pues los buscó y justo cuando Helen saltaba seguida por un aullido de tío Emmett, le había parecido gracioso.

Me puse de pie de un brinco ni siquiera supe como evité romper el yeso pero me abracé a Jake y nos giramos un poco. Sam se acercaba a mi familia flanqueado por Seth que llevaba en brazos a Helen y por Quill que corría detrás de Edward, Paul llevaba a Jazz por un lado.

--Dile a Quill que no se acerque a mi madre --murmuré preocupada. Jake sonrió y tomándome en brazos corrió hacia ellos. Me apretó más a él cuando el tío Emmett abrazaba a mamá.

--Tranquila Bella --dijo mi tío, podía notar que hacía un gran esfuerzo intentando contener a mi madre. Si se soltara... no, mejor no pensar en eso. Todo se arreglaría bien.

--Esperen por favor --pidió el abuelo alejándose un poco de mi madre que no despegaba la vista de Quill quien por precaución mantenía al enano de cabello cobrizo tras él, muy lejos de mamá..

Sam, con un ligero movimiento de cabeza detuvo a los lobos y él se acercó excesivamente serio.

-- ¿Madrina? --el niño se había soltado de Quill y miraba a mamá asustado. Ella dejó de moverse, cerró los ojos y respiró hondo. Tío Emmett miró al abuelo preguntando si la soltaba, pero él negó.

-- ¿Qué...? --empezó Sam con voz despectiva, pero el abuelo lo interrumpió amable.

--Billy nos invitó, quiere ver a Bella y tiene algo que discutir con nosotros

--El no... --masculló Sam, se notaba que le molestaba nuestra presencia. Conmigo no lo demostraba tanto debido a la imprimación de Jake, pero sé perfectamente que no soy de su agrado, por mi... insólita naturaleza, eso era obvio. Jake lo sabía también, lo sentí envararse a mi lado.

--Les he dado mi autorización, no se rompe ningún tratado --siseó molesto. Pocas veces tomaba el mando de ser el macho alpha pero cuando ofendía a mi familia, que él consideraba propia. Lo hacía con gusto. Rechiné los dientes tratando de no dejar salir una sonrisa autosuficiente.

--Si algo... --mamá interrumpió mis pensamientos de triunfo. Pude notar que hacía un descomunal esfuerzo intentando controlarse --...le pasó a Edward, perro del demonio te juro que...

-- ¡Emmett! --exclamó la abuela con voz autoritaria. La misma que usaba cuando mis tíos hablaban más folclórico de lo normal.

-- ¡Esme, si yo no dije nada, fue Bella! --se quejó mi tío, siempre era el que hablaba de más. Tía Rosalie dio un paso y estiró la mano cubriendo la boca de mi madre justo a tiempo para evitar que interesantes maldiciones que nunca le había escuchado, salieran.

--Una neófita aquí, es peligroso para todos, si algo pasa desatarán...

--Mi madre nunca fue peligrosa perro del cara...

-- ¡Renesmee, que palabras son esas! --atónita miré a mamá que me gritaba. No podía evitar intentar despedazar a Sam o insultarlos pero yo no podía. -- ¡no recuerdo haberte dado una educación como esa, suéltame Emmett, no puedo regañar a mi hija en paz y te aseguro Renesmee que si terminas esa frase yo misma me encargaré de que no vuelvas a decir cosas como esas! --forcejeó un poco, pero por fortuna el tío pudo detenerla. Si no podía desahogarse con Sam ¿lo haría conmigo?, ni siquiera había terminado de insultarlos y ahora tendría que recordar no molestar a mi madre hasta que se sulfurara.

Levanté la vista hacia Jake cuando lo sentí temblar. Empecé a temer que estuviera por transformarse, pero mi miedo era infundado. Jake temblaba, sí, pero de la risa, le di un codazo que solo sirvió para que soltara una carcajada.

--Tranqui Bells, los niños nunca... --se interrumpió a media frase la mirada de mamá era para temer, dejó de reír y miró a Sam --Bella, como cualquier madre es peligrosa al ver a su hijo o en este caso muy, muy extraño a su esposo en peligro. --por supuesto, Jacob no podía terminar la frase serio, sería... pues... serio y no sería mi Jacob.

--Jacob --gruñó Sam amenazante, ¡Ja! Al parecer no le gustaba que le restaran importancia al muy... sentí un cambio de temperatura bastante drástico. Giré un poco la cabeza y vi a tía Alice que me alejaba de Jake, intenté negarme pero Jacob se acercaba a Sam.

--Haya paz Sam, además, ni a mí se me habría ocurrido dejar a esos niños saltar, en especial con el historial de Bella

-- ¿Qué historial? --pregunté a mi tía, pero su mirada me dijo que no era el momento.

--Tienes que admitirlo Sam

--Cierto --masculló éste, aunque no parecía muy convencido --disculpen Cullens, fue irresponsable de nuestra parte... pero controlen a su neófita --agregó mirando a mamá. Ella que empezaba a tranquilizarse se volvió a retorcer, tío Emmett la abrazó más fuerte, incluso balbuceó intentando detenerla.

--Be... Bella cálmate --el abuelo se apresuró a acercarse a él. Cuando tía Rosalie se esforzaba por mantener la boca de mi madre cerrada, el grito de la abuela provocó un silencio espeluznante, igual al que aparece cuando papá me castiga por algo justo y que no tengo forma de alegarle.

-- ¡ISABELLA YA BASTA! --me abracé a mi tía y miré a la abuela. Mi madre se detuvo por completo --cuando naciste eras consciente de todo lo que hacías y te pudiste controlar con un humano a un par de metros, incluso lo abrazaste, te resististe a cazarlos el primer día. No me vengas ahora con descontroles -- ¡wow!, nunca, por Dios que nunca había visto a la abuela perder el control así. Mamá bajó la mirada, segunda vez que lo hace, ¡increíble!.

--Lo siento Esme, tienes razón. Sam perdóname, pero el ver a mi esposo en peligro...

--Nunca estuvieron en peligro Bella

--Lo sé... pero solo es un niño. Discúlpame, chicos... --miró a los otros lobos, ellos le sonrieron.

--También discúlpame, fui muy grosero

-- ¿Todos felices y contentos?

--Sí Emmett, ya puedes soltarme.

Bueno, quizá juzgué un poquitin mal a Sam. Solo un poquito. Iba a preguntar sobre el historial de mi madre ya que todo se tranquilizó y ahora platicaban más tranquilamente con Sam. Pero algo me llamó la atención, o más bien alguien me llamó la atención. Seth, el amigo guapo de Jacob seguía con Helen en los brazos, la niña solo había besado y abrazado a mis tíos y había vuelto a los brazos del lobo. Y los ojos de Seth, esa mirada... levanté la cabeza hacia Jake, el brillo en los ojos de Jake era... ay no, no, no.

--Ay no --murmuré, casi susurré, pero mi familia y el resto de lobos que no estaban embobados me miraron. --no es cierto --a pesar de que estuve consciente de que me miraban, no podía verlos a ellos, hundí la mirada en la arena bajo mis pies y me negué a levantarla. No podía ser verdad porque... pues... ay no!

-- Nessie, ¿hija? --mamá me movió el brazo pero no la miraría, aún no podía digerirlo. Aunque quizá estaba equivocada, ay por favor ¿qué tanta posibilidad había de que me equivocara con eso?.

--Es que... no... porque no... no puede ser verdad

--Empiezas a asustarme hija, ¿te duele la pierna?

--No

-- ¿Qué tienes?

Estiré la mano, encontré algo muy cálido bajo mi palma. Bien, era Jacob y era a él a quien buscaba. Sentí como mi otra mano se levantaba, era mi madre preocupada. La única imagen que pude pensar fue una mía con Jake, algo de hace unos minutos que reflejaba esa mirada de bobo y la puse junto a lo que acababa de ver un par de minutos atrás.

--Oh, oh --murmuró Jake entendiendo lo que quería decir

--Eso es... --susurró mi madre, bajé las manos y fue entonces cuando miré a Jake. Él asintió, parecía disputarse entre reír o gritarle a Seth que corriera.

-- ¿Qué tanto pudo haberse encariñado la rubiecita con...? --susurró Jake mirándome a los ojos, tía Rosalie, con un gruñido de molestia le dio a entender que lo había escuchado.

--Mucho, demasiado --contestó mamá

-- ¡Oigan, déjense de cuchicheos! --se quejó tío Emmett, nos miraba de brazos cruzados.

-- ¿Seth? --preguntó Jake mirándolo, yo hice lo mismo. Seth sonrió y asintió.

--No sé si quiera saber como terminará --murmuré echando un vistazo a mi tía.

--Emmett, ¿podrías detener a Rosalie? --pidió mi madre --solo hazlo --agregó ante la cara de confusión de todos.

--Ay no --murmuró Sam, al parecer acababa de darse cuenta.

-- ¡Si alguien vuelve a decir "ay no" voy a gritar!

--Ya, ya Emmett... verán --empezó mamá, pero unos segundos después empujó a Jake frente a ella --Jacob tiene algo que decirles

--No seas cobarde Bells, es tu familia --dijo empujándola de nuevo a ella al frente

--Estás con mi hija, es tu familia también y tú sabrás como decirlo

--Oigan... --adivirtió mi tío, no era conocido precisamente por su gran paciencia

--Bien, Seth habla! --ordenó Jake sonriente. El interpelado dio un brinco, había estado demasiado concentrado mirando a Helen que se había quedado dormida en sus brazos.

--Yo?, qué?

--Habla, tienes que decirlo...

--Será lo mejor --dijo mamá --espera... ¿Emmett? --miró a mi tío -- ¿tienes bien sujeta a Rosalie?

-- ¿Para...?

--Solo sujétala bien --lo interrumpió mi madre, el tío asintió probando la fuerza con la que abrazaba a mi tía --bien Seth, ahora puedes hablar...

--Bueno, pues no era que yo hubiera querido... solo pasó --dijo Seth apretando contra su pecho a Helen

-- ¿Qué pasó? --siseó tía Rosalie

--Me imprimé

Después de que Seth soltara tremenda bomba, nada pasó. Todo se quedó en absoluto silencio. Hasta que un par de minutos después, tío Emmett abrió la boca:

-- ¿Con quién? --Seth apretó más a Helen, el tío dibujó una perfecta O con la boca.

--Tú... te... qué... --murmuró mi tía, sus ojos se entrecerraron con furia. -- ¡Qué les pasa a ustedes chuchos del demonio! --gritó levantando los brazos logrando zafarse del abrazo de mi tío, quien por la sorpresa había aflojado un poco.

-- ¡No Rosalie! --gritó el abuelo corriendo para detenerla pero ella de un golpe limpio en el rostro lo mandó a volar.

-- ¡Es un lugar público Rosalie! --exclamó la abuela asustada.

Tía Alice corrió hasta Seth quien rápidamente le dio a Helen, justo a tiempo para que mi rubia tía se le echara encima, el muy bruto ni siquiera metió las manos. Por fortuna era un lugar oculto y la gente no nos podía ver. Quill y Paul se transformaron poco después de que Sam lo hiciera, pero ellos se interponían entre mi tía y Seth, no intentaban atacar. Jake se unió pero mi tía se lo sacaba fácilmente. Seth esquivaba a mi tía intentando explicarle que no estaba en él, pero de ella solo obtenía un ronco y atemorizante gruñido, sus labios se habían contraído hasta enseñar todos los dientes en un gesto amenazante. Mi madre intentó detenerla al igual que los demás.

Nada funcionaba y eso parecía que desataría una cruenta batalla, no quería perder a ninguna parte de mi familia. Porque aunque no lo admitiera públicamente, Sam formaba parte de ella. Y mi tío el grandulón no reaccionaba, bueno, mejor así, no le fuera a entrar una venita paterna como la de mi padre y entonces sí esto se volvía una guerra. A tío Emmett ni quien lo pudiera detener, si con tía Rosalie era casi imposible.

Solo unos segundos después, la abuela se unió a ellos. Llegando de sorpresa y logrando abrazar por la espalda a mi tía, el abuelo la detuvo de los brazos y mi mamá que acababa de caer le detuvo los pies. Pero no por nada había vivido tantos años con tío Emmett, sabía pelear aunque no lo hiciera muy seguido. Echó la cabeza hacia atrás golpeando a mi abuela en el rostro y mandándola a volar, ante la sorpresa el abuelo la descuidó lo suficiente como para que lo tomara de la camisa y lo mandara justo hacia donde estaba yo que gracias al estúpido yeso no tenía la misma velocidad. Un estruendo me sacudió cuando esperaba el golpe, el abuelo acababa de chocar contra mi mamá.

-- ¿Estás bien hija?

--Sí, pero por favor detén a mi tía.

Ante mi súplica mamá asintió y volvió a la pelea. Tía Rosalie se había abierto espacio entre los lobos apiñándolos a unos metros y aunque éstos volvían a la acción, mi tía ya estaba sobre Seth quien, se volvía a quedar ahí, intentando hacerla entender... ¡pero a quién en su sano juicio se le ocurría hacer eso!. Bueno, Jake lo había hecho cuando mi madre acababa de nacer pero era diferente, ellos eran amigos, quizá tuviera que ver la imprimación aunque no me trajera sentido. Volví a ver a mi tío... ¿un vampiro podía en verdad entrar en shock?, no creo que sea la hora para esas preguntas pero mi tío no reacciona, por fortuna no necesita respirar.

--¿Va a haber otro lobo en la casa? --incrédula miré a tío Emmett preguntarse eso, no podía estar hablando en serio, ¿o sí?

-- ¿Tío?

--Bueno, Helen ha estado mucho tiempo sola, es hora de que sea feliz además, siempre puede escoger, ¿no?.

No contesté, eso no lo sabía. Yo quería estar con Jake por más que me atrajera ese mitad vampiro del colegio, era mi Jacob.

-- ¿Qué pasa papi? --Helen acababa de despertar y con tanto estruendo, como no. Y fue entonces cuando me acordé de los niños, por fortuna, tía Alice los cuidaba alejados de todo eso. Mi tío abrió los brazos para que mi tía soltara a Helen.

La niña corrió hacia tío Emmett, pero frenó poco antes de llegar a él. Su pequeño entrecejo se frunció intentando distinguir bien. Su mirada se transformó en miedo cuando detenían a tía Rosalie lo suficiente como para que la figura de Seth se pudiera ver tan solo un poco. Pero mi tía se zafaba de nuevo y de un brinco se lanzó hacia Seth.

--¡NO MAMÁ, DÉJALO POR FAVOR! --con lágrimas en los ojos, Helen intentó correr hacia la pelea, pero tío Emmett la detuvo justo a tiempo --¡mamá, no le hagas daño! --lloriqueó, ante el segundo grito tía Rosalie dejó de pelear y se giró hacia Helen. No hizo nada cuando el abuelo la tiró al suelo, cayeron de lado. Los ojos de mi tía seguían clavados en la niña que lloraba en brazos de mi enorme tío. -- ¡Seth! --volvió a gritar y en menos de un segundo, mi amigo estaba junto a tío Emmett. Helen se le abalanzó de inmediato, mi tío la dejó ir y fue hacia mi tía que seguía en la arena -- ¡tienes sangre! --gritó aferrándose más a Seth.

--Estoy bien Helen

-- ¡Le hiciste daño, ya no te quiero!

Todos se congelaron. Miré a mi tía, no se movía, ni siquiera respiraba. Tío Emmett la abrazaba y ella no quitaba la vista de Helen. Bajó de los brazos de Seth y y sollozando fue hasta mis tíos. Seth la siguió muy de cerca. La mirada de esa niña era extraña, podría asegurar que si tuviera latente su don ya habría incinerado a mi tía. Miré al chico que se detuvo a poco de ella, Seth cojeaba del pie derecho, la ceja partida ya empezaba a cerrar, pero seguía acunando el brazo izquierdo con la otra mano. Helen se detuvo frente a mi tía Rosalie y con lágrimas en los ojos le gritó:

-- ¡Te odio, ya no quiero que seas mi mamá! --ante la atónita mirada de todos, dio media vuelta y saltó a los brazos de Seth que avergonzado la recibió.

--Helen no digas eso --murmuró mi tío, estaba extrañamente serio. Miré como mantenía todo el peso de mi tía.

-- ¡SI LO DIGO!

--No le grites a tu padre --ordenó la abuela, pero Helen ni siquiera la miró.

Si tía Rosalie hubiera podido desmayarse... fácil podía ver en su mirada lo arrepentida que estaba, bueno no exactamente arrepentida por Seth, sino por Helen, se había encariñado demasiado con ella. Cada palabra, cada sollozo de Helen le dolía lo indecible, la conozco demasiado bien.

-- ¡Me quiero ir, vámonos Seth!

--Helen no vas a hacer ningún berrinche --gruñó mi tío, Seth abrazaba a la niña pero no quitaba la vista de tío Emmett --sigue siendo mi hija Seth, déjala en la arena --el lobo asintió y obedeció, pero no se separó un centimetro de Helen.

--No... la... quiero... --sollozó cruzándose de brazos, con un mohín curioso desvió la mirada.

--Helen... --advirtió mi tío

-- ¡Papi, mira lo que le hizo a Seth, casi lo mata! --exclamó girándose de un brinco, miré a mi tía Rosalie y me dio lástima, miré a Jake cuando tía Alice me pasaba a sus brazos, miraba a mi tía y esa mirada era rara, como si... como si la... ¿compadeciera?.

--Emmett, hablaré con ella si quieres --murmuró Seth mirando a Helen.

--No, le darás cualquier cosa para que sea feliz, yo hablaré con ella. Adelántense, ¿Carlisle?

El abuelo asintió mirando a mi tío y abrazó a mi tía Rosalie, casi la arrastró, ella estaba en... shock, sí la palabra perfecta para describirla. Tenía la mirada perdida y...

--Está llorando --susurró Jake sorprendido. Mi tía ni siquiera pareció escucharlo. Y sí, tía Rosalie sollozaba abrazada al abuelo.

Me sorprendió que entrara a casa de Jake sin decir nada, solo caminaba porque mi abuela la jalaba. El abuelo se había quedado conmigo en el porche. Me había atrapado justo cuando intentaba escabullirme con Jake hacia el garaje. Hizo que me sentara en las escaleras mientras Jake se tumbaba en el piso contra la pared, escuché que soltaba una risita. Claro, como lo había hecho antes, dejaría que me delatara sola.

Mi abuelo empezó a quitar el yeso y no se parecía nada a como yo lo había hecho, eso solo con siglos de práctica médica. Hablando de eso, tragué gordo mientras me llegaba una absurda pregunta, ¿se daría cuenta él de lo que yo había hecho?, y su siguiente suspiro me contestó...

--Este yeso no lo puse yo --levantó la vista de mi pierna, intenté cerrar los ojos pero me había agarrado desprevenida y ahora estaba atrapada en esos ojos dorados que reflejaban la increíble bondad de una gran médico y de la que era demasiado díficil escapar, no imposible, eso a penas con mi padre. Puse mis manos en su rostro inmediatamente y lo bombardeé con lo que pasó, empapé las imágenes con toda la culpa y arrepentimiento de los que fui capaz. Entrecerró los ojos y me miró cuando terminé. Ya había dicho que no me mordería el labio pero el esperar una sentencia o me mordía el labio o las uñas y mi manicure estaba perfecto. --interesante

--Por favor abuelo... --volví a morderme el labio y puse de nuevo una mano en su mejilla. No podía decirle a mi madre, si lo hacía me mataba y por Dios, que pronto olvidaré como es el exterior, me la he vivido entre castigos últimamente.

Quizá no sería padre biológico de papá, pero esa sonrisa pícara acompañada de la mirada cómplice era de mi padre, solo espero que no tenga el mismo significado, que no me haga confesarle a mamá.

--Te vas a arrancar el labio --Se burló revisándome la pierna. No le hice caso, seguí estudiando su expresión. Estaba dispuesta a correr si me pedía confesar, aunque seguro el regaño venía después.

¡No es justo, son demasiado estrictos! El abuelo Charlie no lo fue con mamá.

--Interesante --volvió a murmurar y algo empezaba a carcomerme. Bueno, ok, quizá empezaba a ponerme paranoica y exageraba un poco.

Tuve que abrir un espacio entre el apretado nudo que se me había hecho en la garganta así que despegué la mandibula, me pareció que pesaba toneladas. Agarré valor cuando el abuelo repetía "interesante" y lancé la pregunta que me preocupaba.

-- ¿Qué es interesante?

Sonrió antes de contestarme.

--Cerró completamente, sin cicatriz. Tu piel vuelve a ser normal.

Ni siquiera comprobé que fuera verdad lo que decía, solo salté y lo abracé cuando se ponía de pie. Yo no estaba exactamente alegre por ser normal de nuevo. Un vampiro enyesado, ¡habrase visto semejante cosa!. No, no era eso, sino que, al parecer no iba a decir nada.

--Te debo una grande abue --le susurré abrazada a él. Por como le tembló la voz cuando me contestó, supuse que reía.

--Tenía que curarte, eres mi nieta y además soy médico

Me eché hacia atrás aterrada, eso significaba que... ¿me delataría?. Me revolvió el cabello y fue a la casa. Me quedé congelada y cerré los ojos en espera del grito de mi madre. Jake me abrazó por la espalda, ni siquiera escuché si mi abuelo dijo algo, solo estaba a la espera de la explosión de la bomba

--No va a decir nada --murmuró Jake, quise estar tan segura como él.

-- ¡Renesmee!

Me giré de un brinco hacia mamá, ¡lo sabía! Y Jake tan confiado había dicho que mi abuelo no hablaría. ¡Claro como no!.

--Carlisle dijo...

Y ese fue justo el botón que dejó salir tal torrente de palabras de mi boca antes de que mi cerebro siquiera las registrara.

-- ¡No quería... te juro que fue pensando en...! --mi lengua se congeló. No supe exactamente si lo había hecho la cara de sorpresa de mi madre o el codazo que Jacob me había metido entre las costillas. ¡Por todos los dioses, una adolescente no debería estar bajo tanta presión, dice estupideces!.

En verdad deseo que mi padre vuelva a la normalidad, es más fácil ocultarle ciertas cosas. Con él siempre tengo que estar a la defensiva y mamá me agarra desprevenida.

-- ¿Renesmee?

¡Genial!, ese tono... el mismo que usa cuando sabe que hice algo que no debí haber hecho y no me dejará hasta que hable. Entonces me va a gritar, después algo le dirá a Jake, me va a castigar (de nuevo), el traidor de Jake se va a burlar porque volví a echarme de cabeza y yo voy a maldecir que mi padre tenga 7 años. Y con tanto tiempo libre que tendré con mi castigo, revisaré todo libro existente en casa para regresar a mi padre a la normalidad y así él vuelva a tomar el control de los regaños y castigos. Con él 2 meses siempre son 2 semanas y con suerte, si me indigno lo suficiente, la semana nunca termina. Pero con mamá, 2 semanas siempre son 2 semanas por más indignada que esté, siempre se preocupa más de lo debido, aún más que mi padre y eso es mucho que decir.

La miré a los ojos y me arrepentí, pero algo del trato con papá tenía que servir para salvarme. ¡Por Dios que aún estoy castigada y ya olvidé la razón!. Mis pensamientos solo me habían llevado unos segundos y mamá seguía esperando.

--Nada ma, la costumbre --le sonreí lo más parecido a papá que pude

--La costumbre --repitió, no me había creído una sola palabra --Jacob --miró a Jacob. No me giré a verlo, sería peor

-- ¿Qué Bella?

-- ¿Qué hizo?

--Nada, ¿que va a hacer?. Es tan bien portada como la madre --rió Jake pasándome los brazos por la cintura. Noté el tono de burla en su voz y seguro ella también, deseé darle un codazo en el estómago. Pero en lugar de eso, puse casi toda mi concentración en no bajar la mirada y mantener mi sonrisa.

--Ya nos vamos hija, te ves cansada. Mañana veremos a Charlie --me abrazó con fuerza. Sentí que mi cuerpo se destensaba, no me había dado cuenta de que me había puesto rígida --me alegro de que ya estés bien

--Gracias --susurré

--Ya hablaremos de tu castigo

Me recargué en Jake cuando ella regresó a la casa. Había estado reteniendo la respiración.

La enorme casa oculta entre los árboles estaba igual a como la recordaba. Bueno, los muebles estaban cubiertos por sábanas y algo de polvo acumulado de poco más de 4 años. Pero mamá, la abuela y tía Alice se pusieron a limpiar. Terminarían en algún par de minutos. Tío Emmett fue detrás de tía Rosalie hacia su habitación, estaba molesto o más bien preocupado, no parecía haber avanzado mucho con Helen. Yo fui con Jacob hacia el porche y nos sentamos en los escalones, en el jardín, Seth jugaba con los tres niños.

Cuando todo estuvo limpio y como si nunca nos hubiéramos ido, sentí a tío Emmett dejarse caer en un sofá. Me levanté y entré, quería saber como estaba mi tía. Jacob no me siguió, tenía la vista fija en Seth.

--Rosalie está llorando --susurró, echó la cabeza hacia atrás y se cubrió la cara con su enorme brazo --no me escuchó

--Helen... --murmuré mirándolo, mi tío me respondió sin siquiera moverse

--Está ofendida. Se preocupó mucho por Seth. Es como si la hubiera atacado, como si... como si la hubiera golpeado a ella, quizá peor.

--Rosalie siempre deseó tener hijos. Cuando Helen llegó, una parte de ese deseo se cumplió, haría lo que nosotros --el abuelo guardó silencio unos segundos con la vista en el techo, suspiró y continuó --adoptaría. Pero cuando se volvió niña... se terminó de cumplir.

--Sí y cuando Helen le dijo mamá... --un extraño ruido de mi tío me sorprendió. Miré cada una de las caras presentes, estaban igual de sorprendidas que la mía. Tío Emmett... ¿estaba llorando?.

--Papá, Seth dijo que... --estaba tan sorprendida viendo a mi tío que no me di cuenta de cuando Helen había aparecido. Se detuvo exactamente frente a él y con el entrecejo fruncido lo miró -- ¿qué tienes papi? --tío Emmett negó. Helen escaló hasta arrodillarse sobre él, levantó la mano hasta el brazo que mi tío mantenía sobre su cara y lo acarició lentamente. Seguí al resto de mi familia que se retiraba. Pero yo fui con Jake que me esperaba en los escalones del porche, abrió los brazos hacia mí. Me senté un escalón debajo de él y me abrazó. Adentro, Helen intentaba que mi tío bajara el brazo, Seth miraba desde la puerta, parecía debatirse en dejar de mirar, alejarse un poco, ir junto a Helen o seguir ahí.

--Papito, ¿por... por qué... lloras? --Helen había empezado a sollozar, me giré para ver a Seth, estaba demasiado concentrada en lo que pasaba en la estancia que tenía que ver bien a Seth. Podría intentar dejarles algo de privacidad pero, tendría que irme y estaba castigada no podía salir de la casa, al menos hasta el veredicto de mi madre y pues... no era muy fácil ignorar lo que pasaba adentro cuando estaba preocupada por ello. Sabía que era grosero pero sentía una real curiosidad, Jake intentó detenerme pero me zafé fácilmente y fui hasta Seth. Le pasé un brazo por la cintura y miré hacia la estancia.

Gruesas lágrimas bajaban por las mejillas de Helen, se pasaba las dos manos por la cara en un intento de secarlas pero nuevas las sustituían rápidamente. Hipaba intentando quitar el brazo de la cara de mi tío. ¿Acaso él no se daba cuenta de que la niña lloraba desconsoladamente?, eché un vistazo a Seth, lloraba en silencio. Me imagino lo que estará sufriendo al ver así a Helen, Jake se había parado tras él con una mano en su hombro, por eso no iba hasta ella.

--N-no... nno llo...llores papi --balbuceó Helen restregándose la cara con furia. Sentí una mano pasar por mi mejilla, busqué al dueño, Jake me sonreía triste.

--No llores --me dijo. Entonces comprendí que me había unido al dolor de Helen.

-- ¿Es... es mmi...mi cul... culpa? --preguntó entre sollozos -- ¿ya... ya no... no me quieres? --mi tío se tensó de golpe -- ¿qqui... quieres q-que... que mm-me vaya? --el brazo de mi tío bajó rápidamente. Sus ojos se clavaron en los de Helen, ella seguía sollozando, sus ojos ya estaban rojos. Tío Emmett le acarició con cariño la mejilla

--No Helen, no es tu culpa --susurró, la abrazó de una forma tan dulce, que jamás creí verla en él --siempre te voy a querer, eres mi pequeño gran amor --le sonrió mientras le limpiaba las lágrimas que seguían saliendo.

-- ¿Es por... por mamá? --los ojos de mi tío se entrecerraron con curiosidad --pero sí... --se interrumpió por un sollozo, respiró hondo y agregó en un susurro --...la quiero papito

Tía Rosalie bajó rápidamente y se paró detrás de Helen. Jake me jalaba, pero no lo suficiente como para moverme.

--Helen --la niña se giró con una mano en la cara, volvía a secarse las lágrimas inútilmente -- lo siento, ¿me perdonas? --en la cocina, todos se sorprendieron. Ya sabía yo, por más que intentaran darles privacidad estaban igual de preocupados que yo y pondrían atención.

-- ¿E-es-estas llorando? --susurró interrumpida por un par de sollozos, mi tía negó y le sonrió maternalmente. Me ha sonreído de forma dulce pero, pero ese brillo nunca se lo había visto.

--Perdóname cariño --dijo extendiendo los brazos hacia Helen, la niña sonrió y se le lanzó encima. Sus pequeñas piernas se apretaron a su cintura como dos tenazas y sus brazos se aferraron a su cuello.

Me congelé cuando se giraron hacia nosotros. Seth se enderezó cuando mi tía aparecía frente a él.

--Seth... --tío Emmett se acercó rápidamente, se quedó tras ella. Parecía que a tía Rosalie le costaba lo que estaba por decir. --lamento... --respiró hondo y yo no podía creer lo que escuchaba, ¿se disculparía con un lobo? --...lamento haberte golpeado --Seth parecía más sorprendido que yo, y bueno, no era para menos

--De...descuida

Mi tía asintió y abrazó con más fuerza a Helen cuando agregó:

--Pero si la haces sufrir aunque sea un poco te partiré en pedazos pequeños... perro --lo último lo susurró, apenas si movió los labios.

--Si Helen sufre, no me opondré... Rosalie --contestó Seth mirando fijamente los ojos de mi tía.

----------------------JACOB POV--------------------------------------------------------------

Jajaja esto es más divertido que estar arriba junto a Nessie. Desde aquí puedo escuchar perfectamente a Bella gritar y si estuviera en la misma habitación ya le habría dicho que dejara de exagerar, seguro eso empeoraba todo. Mejor aquí mirando a Seth intentar controlar a Helen. Pero eso es difícil, demasiado difícil.

Uy, eso seguro molestará a la rubia. La chiquilla había tomado las llaves de algún auto y arrodillada junto a la puerta del reluciente descapotable rojo empezaba a raspar la pintura. Intenté detenerla, no por la rubia, solo para que no dañara tremendo auto. Pero la imprimación en Seth es demasiado fuerte y se me interpuso en cuanto Helen amenazó con echarse a llorar, buena actriz, debo admitirlo.

--A mi mamá le va a gustar --dijo sonriente dibujando una enorme flor a lo largo de toda la portezuela. Gustarle, gustarle... pues dependiendo que entienda esa rubia por gustarle. Eso ni con el mejor carrocero quedaría bien.

--Helen, Rosalie se va a enojar. Vamos mejor a jugar al patio...

--Pásame ese alambre Seth --el embobamiento apareció en la cara de Seth cuando esa chiquilla se giró y le sonrió. Ahogué una carcajada al verlo darle lo que le pedía.

Debo admitir que es un gran amigo, es cierto que tiene la mente más pura, como Edward ya había dicho y es muy bueno... pero esta niña es hija de Emmett. Y eso combinado no creo que dé algo positivo. ¿Me pregunto que estará haciendo la rubia?, erm... creo que... sí, dijo que iría a cazar y los demás los acompañaron, solo Bella se quedó y estaba demasiado ocupada regañando a Nessie como para notar lo que hacía esta niña. Y a mí no me incumbe, no me pondré contra Seth... pero sí Helen no es exactamente humana, es vampiro entonces como funcionaría la imprimación en ella... curioso, pero según lo que dijo Billy volverían a la normalidad después de luna nueva cuando harían el ritual, antes me habría burlado de haberlo escuchado hablar así, pero ahora, con todo esto creo en cualquier cosa.

-- ¿Qué rayos? --la estupefacción en esa voz me sacó de mi ensimismamiento. Uy ya sabía yo que la rubia pondría esa cara. Está totalmente descompuesta... ¡con un demonio!, esa niña destrozó el auto, el alambre atravesó los asientos de piel, esa llave se había pasado por todo el auto. --tú... perro... --siseó mirando a Seth.

--Él le dará a Helen todo lo que quiera para ser feliz, es todo lo que le importa --mi voz no salió tan sarcástica como quería, lo único en lo que había pensado había sido en defender a Seth, ya aprendería a negarse... algún día.

--Helen --Emmett apareció detrás de la rubia, miraba atónito de Helen a su mujer y de ésta a la niña.

-- ¿Te gusta mami? --Helen de un brinco bajó del auto donde retorcía el alambre y se acercó a la rubia que la miró estupefacta, ¡jajaja!, rayos, como me gustaría tener una cámara y tomar esa expresión. --mira, esto es una flor ¿te gustan las flores? --extendió una mano y tocó la portezuela, con los ojos brillantes la miró, Rosalie le regresó una mirada más que estupefacta, no sé exactamente como podría describirla... era algo de furia, incredulidad, alegría, miedo y el algo que se me escapa. --esto --siguió Helen caminando alrededor del auto --es un río y montañas --la rubia ni siquiera se movió, sus ojos seguían a la chiquilla. Emmett parecía listo para detener a su esposa, Helen no mostraba indicios de darse cuenta de que algo iba mal. Ella seguía señalando los rayones, en el águila que volaba cerca del sol se había llevado algo de carrocería, no solo pintura.

En la parte trasera del carro bajo las placas seguía corriendo el río y cerca del botón para abrir la cajuela algunos peces saltaban. Hay que admitir que la niña tiene talento, dibuja muy bien y sulfura a la rubia perfectamente. Concentrada continuó el recorrido, la siguió cuando pasaba al otro lado del carro, Seth caminaba pegado a Helen, seguro si Rosalie intentaba algo él se interpondría. Aunque sinceramente no creo que lo haga, se ha tomado demasiado en serio ese papel de madre, solo hay que ver como se puso cuando Helen le dijo que no la quería y más aún, cuando se disculpó con Seth y eso nunca, jamás dejaré que lo olvide, lo juro. ¡Ja! Y por si acaso Emmett sigue a la rubia.

También los seguí, no sé que dibujos tenga el otro lado del coche. Uyyyy una linda y enorme casa que abarca la mitad de ese lado, tiene jardín, arroyuelo, flores, árboles, animales. ¿Los vampiros pueden tener un tic en el ojo?, ¿o es que la rubia está por explotar?.

--Mira mamita, somos papá, tú, yo y mi Seth --señaló sobre el capó una hermosa familia y no pude evitar soltar una carcajada.

Raro que la rubia no gruñera. Le puse atención intentando dejar de reír. Pero ella miraba embobada el antes reluciente capó de su antes reluciente BMW.

--Y... y en el asiento mami, mira, mira, mira --la chiquilla brincaba entusiasmada, la rubia giró lentamente la cabeza hacia donde Helen se encaramaba al auto, le señaló el asiento del conductor donde el alambre había atravesado la tapicería --es un corazón, ¿te gusta? --ya no sé si ver a Rosalie o a Helen, la rubia miraba el alambre retorcido entre la piel de sus asientos, no podía reaccionar y antes de que pudiera, la niña siguió hablando --mira, mira también aquí mami --señaló el cristal, la rubiecita solo movió los ojos. Ou, no lo había notado, habían unos garabatos con labial rojo... del mismo rojo que ella traía --dice, de Helen para mamá con amor --leyó sonriente. Tuve que sentarme, la risa no me dejaba mantenerme de pie lo suficiente como para ver las expresiones de esa chupasangre. Que por cierto no han cambiado nada.

--Helen --Emmett murmuró muy serio, extrañamente serio --esto que hiciste estuvo muy mal...

-- ¿No te gusta?

--No me refiero a eso

--Pero dijiste que...

--Helen te portaste... --inició Emmett, pero la rubia lo detuvo. Ay esto se empieza a poner mas raro de lo normal. La superficial rubia siendo sentimental por una niña que apareció de la nada, de haber sabido que necesitaba eso le compro un muñeco.

--Espera Emmett... Helen ven --extendió los brazos hacia Helen y la niña se le echó encima. Y yo que creí que Bella había sido la única humana que pensaba en diferente frecuencia, pero no, estos chupasangres saben buscarlos. --me encantó tu regalo cariño, pero no lo hagas en otro auto, ¿sí?

--Sí mamá, ¿vamos a pasear en tu auto?

¡Jajajajaja! No pude evitar la sonrisa que me cruzó la cara. Iré por la cámara si salen, la rubia en ese auto desmadrado, sería genial!. Uyyy miradas que matan, le sonreí a mi rubia preferida... bueno, no exactamente lo que significa esa palabra, pero si no estuviera cerca ¿a quien iba a molestar? Hay demasiados chistes de rubias que aún no ha escuchado..

--Por ahora no Helen, tengo unas cosas que hacer con tu padre y...

--Hay niños presentes... --solté una carcajada sin quererlo, pero la cara de esa rubia era fenomenalmente graciosa, ay Dios por favor que salga en el auto.

-- ¿Después vamos? --preguntó Helen entusiasmada. La rubia asintió. Genial, no iba a insistir.

Bah, el chiste se había terminado y Bella parecía haber dejado de gritar. Iré por Nessie y quizá la acompañe a cazar o a algo. En la estancia Bella jugaba con su pequeño esposo. Era raro andar por esa casa sin que adivinen lo que pienso. Subí directo a la habitación de Edward. Nessie estaba acostada sobre la cama mirando el techo. Me quedé mirándola desde la puerta, quizá no quería que estuviera ahí con ella.

-- ¿Te acuestas conmigo? --sonreí y me tendí junto a ella. Puse mi brazo sobre la almohada en cuanto levantó la cabeza.

A pesar de ser vampiro, Nessie huele tan diferente... será quizá que ella si se baña, una fugaz sonrisa me cruzó la cara al pensar en eso. Y también ayuda el olor de fresia de su cabello. Es hermosa, simplemente perfecta. Solo espero que... sí, puedo pensar en esto ahora que no hay scaneres con pies. Espero que los vulturis no amenacen más su seguridad. No estoy seguro de poder soportar estar tanto tiempo alejado de ella. La última vez... el pretexto de la enfermedad de Billy, cada día sentía como el corazón se me desmoronaba. Era algo mucho más fuerte que lo sentí alguna vez por Bella. Esto dolía, demasiado. Lo soporté solo por ella... por mi Nessie, por su seguridad.

Mis pensamientos empezaron a volverse lentos y los dejé de lado, estaba agotado, demasiado. Cerré los ojos y en un instante me quedé dormido.

Cuando desperté el sol apenas asomaba, miré el reloj sobre la mesa de noche... las 6:15. Bastante temprano pero mi estomago reclamaba atención. Con cuidado saqué el brazo debajo de la cabeza de Nessie y me encaminé a la puerta. Me pregunto si Billy y los demás habrán tenido éxito con el ritual que iban a hacer para desniñarizarlos. De paso tomé una nota que estaba en la puerta, era de Bella. Su letra no había cambiado mucho con la inmortalidad, seguían siendo garabatos, algo más estilizados pero garabatos al fin y al cabos: "Cuiden de los niños, vamos de caza". Genial, ahora trabajo de niñero. En fin, nada que hacer más que atender las órdenes de la jefa, o me castigaría a mi también jajaja.

El foco de la estancia estaba encendido y una sombra se reflejaba en las paredes. Bajé lentamente, con el mayor cuidado del que fui capaz. Si era un ladrón podría sorprenderlo. Bueno, un ladrón aquí... muy poco probable. Un vampiro... lo había olido antes pero... no me puse a pensar en eso, removía algunos papeles de un mueble junto a la pared. Todos habían ido de caza... ¡podría ser alguno de los que habían atacado la casa, nos habían seguido!, en el último escalón salté sin pararme a pensar en que... era una mujer de cabello negro y rizado... ella se giró contra la pared, por fortuna pude detenerme antes de destrozar algo. Puse los brazos a su lado lo más cuidadoso que pude, si destrozaba la pared por haber atacado sin pensar, Bella me mataba.

--Eres... eres la hija de Emmett, ¿no? --no la había visto tan de cerca, sus ojos eran raros. En mi vida he visto un vampiro de ojos violetas.

--Hola Jake --había quedado demasiado cerca de ella y por más que quería enderezarme parecía que algo me tenía atado. Su aliento me golpeó con fuerza, ¡por más que viva toda la eternidad entre vampiros jamás me acostumbraré a ese hedor!, mi único consuelo es que a ellos les huelo igual o peor que ellos a mí.

Volví a intentar alejarme pero esos ojos violetas parecían no querer soltarme. Algo en mi cerebro me decía que podía dar un par de pasos hacia atrás y dar media vuelta. Que había un enorme emparedado en el refrigerador esperándome. Pero otra parte me ordenaba que me acercara más, era una delicada y hermosa voz, realmente embriagadora.

----------------------------------RENESMEE POV--------------------------------------

Abrí los ojos al sentir demasiado vacía la cama. No creo que sea tan bueno estar acostumbrada a dormir con la cama llena. El número que flotaba a la derecha marcaba las 6:30. Seguro Jake estará asaltando el refrigerador. Quizá se me antoje algo.

Un vampiro... ese olor lo conozco, no hay nadie más de mi familia en la casa, estarán cazando. Dos lentos corazones y uno un poco acelerado en la habitación de tía Alice. Edward y Jazz, el otro era Seth. Abajo el vampiro... ¡Helen, es Helen!. ¡Regresó a la normalidad!. Bajé de un brinco de la cama y corrí hacia la estancia, después averiguaría porque mi padre y mi tío seguían siendo niños.

En el último escalón me congelé. Sentí algo realmente horrible en el pecho, era como si un agujero se abriera, dolía, dolía más que cuando me había cortado en la pierna. Pero una furia me invadió y algo que no había hecho prácticamente nunca pasó, un sonido gutural salió desde lo que quedaba de mi pecho y subió por mi garganta, explotó contra mis dientes como un enjambre furioso.

--Jake --me salió un susurro, no podía hacer más sin avalanzarme contra él. Una mano de Helen tomaba con fuerza el cabello de Jake, la otra se deslizaba por su espalda baja. Se besaban casi salvajemente, con una pasión que me dolía demasiado. Me incliné tan solo un poco, no quería atacarlo, no tenía porque hacerlo. Ya me había resignado con que la imprimación se había desvanecido.

Otro gruñido se me escapó, fue cuando las manos de Helen se desprendieron de Jake, él se tambaleó un poco hacia atrás. Bajé en menos de un segundo y me planté frente a ella. Era mi prima, había aprendido a quererla como una hermana a pesar del tiempo que tenía de conocerla y... y me hacía esto. ¡Ni siquiera sé a quien culpar!. Le correspondió el beso, Jacob le correspondió demasiado apasionado como para pensar que ella había sido la de todo... las malditas lágrimas me traicionaron. No supe diferenciar las de dolor, tristeza o de furia. De las últimas vaya que hay, demasiadas.

--Nessie --susurró Jake detrás de mí, parecía algo perdido pero también avergonzado.

-- ¡Cómo pudiste Helen! --grité apretando los puños, no podía avalanzarme sobre ella. No debía...

--Tú dijiste que no te importaba --me contestó tan tranquila. ¿Y Seth?, se había terminado todo con él?, en verdad la imprimación era una soberana idiotez?.

-- ¡Eso ya no lo sabes, pasaron demasiadas cosas! --no podía contenerme, lloraba de furia, ahora sí sabía perfectamente eso. -- ¡y tú Jacob! ¿no significo nada para ti?

--Nessie claro que sí yo... --intentó disculparse, pero le había preguntado solo por... por desahogarme. Así que lo interrumpí antes de que pudiera decir algo que me hiciera perdonarlo.

-- ¡Pues no te creo! --me giré indignada hacia mi prima... prima, no sé si pueda seguir diciéndole así. -- ¡me traicionaste, sabes que Jake es mío, me pertenece solo a mí! --el enjambre de nuevo irrumpió en la estancia. Helen me veía divertida, sonreía. ¡por qué rayos seguía sonriendo!. Me agaché en posición de ataque, me enfurecía rápidamente. Le arrancaría algo antes de que me pudiera herir o de que apareciera Seth y se interpusiera, en dado caso de que eso siga presente en él

--Oye, no sabía que aún te importaba, de haberlo sabido... te pido permiso para besarlo --mi coraje desapareció sin más, me quedé fría. Atónita la miré. ¡pero si no tiene vergüenza!. No pude más y salté sobre ella, unos brazos fríos me aprisionaron antes de que pudiera alcanzarla..

--Tranquila pequeña, ¿qué pasa? --un susurro que últimamente había extrañado demasiado me acarició la mejilla pero no me giré para verlo. Lo único que quería era arrancarle la cabeza a Helen. --ni se te ocurra hacerlo Nessie --dijo papá, maldito su don para escuchar los pensamientos. Pero que más daba un castigo más o uno menos. Puse la mente en blanco y pude zafarme rápidamente. Antes de que papá recuperara el control volví a lanzarme contra Helen, ella me miraba divertida. ¡Con un demonio no toma nada en serio!.

-- ¡Eres una...! --de repente su garganta parecía brillar, emitía un brillo rojo. Volví a gruñir no lo podía controlar, esa sonrisa era exasperante, pero ahora no gruñí de coraje era frustración. ¡Quién rayos me abrazaba ahora!. Una oleada de calma normalizó mi respiración. Excelente momento escogieron para crecer.

-- ¿Mejor? --preguntó tío Jazz con su voz tranquila. Quise maldecirlo pero ya tenía suficiente con haber controlado a mi padre.

--No creí que te importara tanto...

-- ¡Aaaah! --no supe como pero me zafé de tío Jazz. Bueno, sí supe. Un poco de manipulación y mi tío cruzaba de un brinco el río. Ahora con la furia que debía sentir me lancé hacia Helen. Mi padre se interpuso frente a ella, pude frenar justo a tiempo, brinqué hasta Jake y lo lancé hacia mi padre.

--Renesmee tranquila por favor --bien, ya era hora de que me tomara en serio. Había empezado a retroceder con las manos al frente.

Helen se mordió el labio al ver que no me detenía. Era demasiado dificil manipular al tío y a mi padre intentando concentrarme en arrancarle algo a mi prima. Se echó hacia atrás dejando de puerta solo un

puñado de astillas. Papá salió rápidamente detrás de mí, había brincado sobre Helen descuidando la manipulación y se había ido al caño pero que más daba. Intentó bloquearme pero lo evité yendo a la derecha donde tío Jazz acababa de aparecer. Maldije en un susurro que estoy segura mi padre escuchó y me lancé de nuevo hacia Helen. Papá volvió a bloquearme el paso y en menos de un segundo tío Jazz intentaba abrazarme pero pude brincar a tiempo logrando que chocara contra mi padre antes de que pudiera leer mi próximo movimiento.

Helen se inclinó y tensó el cuerpo, por lo menos me respondería. Escuché a mi padre ordenar no atacar, no supe si me lo decía a mí o a ella, pero no hice caso y me le eché encima. Un sonido sordo bramó desde mi pecho, de nuevo, ahora con más furia, Helen lo correspondió pero a diferencia de mi, tenía una sonrisa. ¡Con un cara...!. mi papá gruñó débilmente al parecer se había resignado a dejarme pelear, ok, ok no terminaría la frase. Pero antes de que pudiera chocar contra ella saltó hacia atrás.

-- ¡Hey! --el grito de tío Emmett me detuvo --hola hermosura ¿por qué tan efusiva? --sonrió abrazando a Helen que se había estrellado contra él. A mí no me importó y volví a brincar hacia ella, Helen me sonrió y después de darle un beso en la mejilla a mi tío dio un par de pasos lejos de él, se inclinó como si fuera a recoger algo y me invitó con una sonrisa.

-- ¡Maldita sea no tienes ni pizca de vergüenza, deberías disculparte por lo menos!

-- ¿Qué hizo? --murmuró tío Emmett pensativo.

Me estrellé contra Helen, ella rió divertida cuando fuímos a dar contra un árbol. Mamá me miró sorprendida antes de notar que mi padre corría hacia nosotras, vaya después de todo no se ha resignado.

-- ¡Ay por favor, déjennos en paz! --exclamó Helen saltando unos metros lejos de mí --al fin se porta como mujer y ustedes... -- eso fue el colmo, ni siquiera supe como pero llegué frente a ella y le di de lleno en la cara. La arrojé hacia el grupo de árboles que había a unos metros, tiró la mitad antes de poderse detener.

-- ¡Renesmee basta! --gritó mamá. No le hice caso, lo único en lo que podía pensar era en Jacob y Helen besándose tan... ¡Argh!, esquivé a mi madre y me fuí contra Helen ¡con un demonio, sigue sonriendo!.

Era rápida, pero yo también. Mientras intentaba atraparla podía escuchar claramente a mi tío Emmett preguntarse lo que pasaba. Mis padres intentaban detenerme pero podía esquivarlos al moverme antes de pensar en hacerlo, con mi padre había perfeccionado eso. El abuelo chocaba constantemente contra mi tío Jazz y Helen, ella... era exasperadamente parecida a tío Emmett, reía y se burlaba. Ni siquiera hace intento de disculparse por haber besado a Jake. Y ese idiota me va a conocer, solo a él se le ocurre corresponder con tantas ganas ese beso.

--Basta --no me di cuenta de cuando mamá se había acercado, me abrazó con fuerza -- ¿qué te pasa hija? --un gran punto que estuviera más sorprendida que molesta.

--Sí, nunca te habías portado así --murmuró la abuela acercándose, el abuelo se levantaba, tío Jazz me miró desde la tierra.

-- ¡Mamá suéltame que le voy a arrancar todo a esa hija de...!

-- ¡Renesmee! --exclamaron mis progenitores al mismo tiempo, rodé los ojos y modifiqué un poco mi frase...

--...tío Emmett, eso iba a decir, ahora suéltame! --pataleé pero solo eso, no pude soltarme del abrazo de mi madre.

--Hija no creo que sea...

-- ¡Besó a Jake! --no lo quería gritar tan fuerte, pero que bueno que lo hice. El abrazo de mi madre se aflojó por completo y pude soltarme.

-- Qué hizo qué... --balbuceó tío Emmett, me habría causado gracia su cara de sorpresa antes. Todos se congelaron, tía Rosalie que había intentado detener a Helen se quedó a medio camino. Jacob bajó la mirada ante la fulminante mirada de mi padre. Me incliné lista para brincar y ver si podía hacerme con uno de sus brazos ahora que todos estaban estupefactos, pero Helen abrió la boca y lo que salió me congeló momentáneamente.

--Ya, no es para tanto --sonrió Helen acercándose --ni besa tan bien --se alzó de hombros casualmente. Dos voces lo negaron. Jake parecía haber salido de su pena y había refutado ofendido y... miré a mamá tras de mí, no estaba muy segura de si había hablado, solo había escuchado un susurro muy bajo. --como que faltó algo --murmuró pensativa.

¿Faltó algo, qué rayos quería decir con eso?. Sacudí la cabeza, ya le preguntaría a su cabeza cuando la desprendiera, intenté brincar pero de nuevo, me interrumpían.

-- ¿Qué pasa? --era Seth, ese chico sí que tiene el sueño pesado. Acaba de despertar con tanto ruido, solo un lobo. De hecho, el que Seth apareciera no fue lo que me detuvo sino la mirada de Helen que se había desenfocado, parecía idiotizada.

--Quién --balbuceó, ni siquiera pareció pregunta. Pasó junto a mí sin inmutarse o hacer alguna broma. Me giré siguiéndola. Llegó frente a Seth y le acarició la mejilla, después... lo besó, no había sido un beso como el de... de Jake, éste era más... tierno. Oh vaya si la desfachatez es de familia. Papá rió al escucharme, lo miró de ganchillo, asentía divertido.

Como si nada hubiera pasado y hubiera conocido a Seth de siempre, lo tomó de la mano y regresaron a la casa con la misma cara de idiotas. Una mezcla extraña de sentimientos me invadió, miré a Jake que a su vez me miraba con una sonrisita pícara.

--No creo que tengas algo de que reírte --le recriminé, de hecho tengo una muy buena idea de porque se ríe, pero se va a estrellar.

--Nessie mira yo no sé que...

--No...

--La imprimación con Seth me habría impedido besarla...

Papá y mis tíos negaron, Jake se interrumpió de golpe. Sentí algo caliente recorrerme de pies a cabeza.

--Mira, Helen besa bien pero... --volvió a callar, mi mirada lo detuvo esta vez. Apreté los puños con fuerza. Escuché a tío Emmett apostar sobre después de cuantas veces que dijera tonterías le saltaría a la garganta, papá y tío Jazz respondieron al instante. --no quiero decir que me haya gustado pero tú no...

--Mejor cállate --murmuró mi madre

--Si te beso tu padre entonces me...

--Y tenías ganas de besar a alguien --siseé respirando hondo. Se apresuró a negar.

-- ¡Ni siquiera lo sentí...! --exclamó dando un par de pasos hacia mí. --bueno sí pero no y...

-- ¡Eres un idiota Jacob!

--Sí Nessie, soy lo que tú quieras pero...

--Solo cállate --me acerqué a él y lo vi directo a los ojos --a mi padre no tienes porque hacerle caso --susurré, me paré de puntillas y le di un beso en la comisura de los labios. Sonreí discretamente al ver la cara de bobo que puso y al escuchar a mi padre gruñir mientras mamá lo detenía del brazo. --ahora, tienes que hacer algo realmente bueno para que te perdone... hasta que lo consigas, no me hables Black. --di media vuelta y regresé a la habitación, me acababa de dar algo de sueño, aún era temprano y sigo de vacaciones.

-- ¡Hey Edward, yo no la besé! --gritó Jake, seguramente papá intentaba algo. Me acosté en la cama y me arropé con el edredón dorado -- ¡ella fue la que me besó y ni siquiera fue en los labios! --el aire distorsionó un poco su voz, había empezado a correr y mi padre lo seguía muy de cerca. Cerré los ojos sin poder dejar de sonreír. Cuando los demás regresaban a la casa, me quedé dormida.


Sion

P.D.Espero señales de vida...