Los personajes pertenecen a la GlandiOsa&GloriOsa Stephenie Meyer… ella sólo me los presta un ratito(:
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AHOGANDO PENAS
-Sólo, sólo no vuelvas a permitir que me acerque de esta manera. Promételo Bella. Promete que no vas a dejar que te haga daño. –le pedí, aún con su rostro en mis manos, sintiendo la calidez de sus mejillas ruborizadas.
Creí que no había color más hermoso en el mundo que el ligero rosado de sus pómulos. Y más aún, el saber que yo provocaba eso en ella… me dejaba extasiado. Pero tenía que volver a la realidad. Una realidad en la que debía mantenerme al margen con Bella. Ella no era como las demás mujeres que habían pasado por mi cama las últimas semanas por puro capricho mío. Ella necesitaba alguien que cuidase de ella. Que no la lastimara. Recordé el primer día que la vi. Llorando. Y también aquel día en la oficina en el que Alice la llevó a su casa y después de eso me dijo muy claramente "Ve borrando a Bella de tu lista, ella no está para tus jueguitos". Alice había quedado demasiado irritada con la actitud que tomé cuando todo para mí terminó. Pero sólo una pregunta vagaba en mi mente. Qué estúpido pudo haber hecho llorar a semejante mujer? Es que no se daba cuenta lo mucho que vale?
Bella era sencilla. Un poco tímida al principio pero, una timidez adorable que era sólo de ella. Era gentil. Amigable. Hermosa. Pero sobre todo… frágil. Demasiado frágil. Yo sólo lo empeoraría.
Ella tomó mis manos retirándolas de su rostro y mirándome con la frente arrugada por pura confusión.
-Mira Edward. Yo no, no entiendo nada. Todo esto tiene que ver con que estés tomando de esa manera?
Y ella dio en el punto clave otra vez. Porque toda mi actitud era referente a eso, a ella. A Tanya.
-Creo que sí. –contesté diciéndole media verdad, media mentira.
-Pues no vale la pena. Nada de lo que te suceda lo vale.
-Tú que sabes! No sabes nada de lo que me pasa. No te han hecho daño como a mí. Tal vez si valga la pena al final de todo. –dije terminando el líquido de mi copa-. Dame eso. –exigí estirando la mano hacia la botella que ella había tomado pero se retiró enseguida.
-Si crees que lo tuyo vale la pena… lo mío también! Ahoguemos nuestras penas –dijo, y lo que hizo después no me lo pude creer.
Bella dio un trago rápido directamente de la botella. Acaso tenía la más mínima idea de lo que estaba tomando? Bien pude haber puesto veneno y engañarla. Ella claro, caería en la trampa. Apuesto a que ni siquiera miró la etiqueta. Y aunque la mirara, Bella no sabía nada de bebidas. El gesto que hizo después de beberlo provocó que yo soltase una carcajada.
-agh! –Dijo apretando sus ojos-. Que es esto Edward?
-Es lo peor que pudiste haber tomado Bella. Es coñac. Demasiado fuerte para ti. Lo es hasta para mí. En que estabas pensado!
-En que si tú tomas… yo también puedo. –terminó y volvió a beber.
Tan rápido se le subió el alcohol como para volver a cometer la misma estupidez?
-Estás demente. Dame eso! –Dije señalando la botella-. Quedarás borracha en menos de lo que crees.
- Y te da pena venir acompañado de una borracha?
-No eres una borracha. Eres una abstemia(1) siendo irresponsable. –dije conteniendo la risa. Ella me hacía olvidarme fácilmente de mis problemas y mis caprichos. Por esto sabía que era especial. Que no debía jugar con ella si la quería a mi lado.
-Oigan! –Gritó Alice acercándose a nosotros junto con Jasper-. Que hacen aquí? Porque no han entrado al salón? –preguntó con una mirada reprobatoria y recordé sus palabras… "ella no".
-Bella está experimentando con el alcohol –dije mirando a Bella y ésta miró al suelo con su mano en la cabeza.
-No es divertido Edward! –Me regañó Alice-. Dame acá Bella.
Bella sonrió entregándole la bebida a Alice y supe que ella había quedado borracha. No sonreía así de la nada. Eso sólo se me daba a mí.
-Tengo frio. –susurró ella.
Y ni tardo ni perezoso me quité el saco y me acerqué a ponérselo. Pero Alice… ahh! Me olvidaba de ese pequeño duende irritante. Me quitó el saco. Bella rió y comenzó caminar lejos de nosotros.
-Tendremos que llevarla a casa Alice, –dijo Jasper.-parece que se le subieron las copas.
-La haré yo. –protesté ganándome la mirada furiosa de Alice.
-Lo que tú harás, es regresar allá y fingir que la presidenta de Believe Me se sintió mal y tuvo que ir a casa. –dijo la enana ahora frustrada.
-Dije que la llevaré yo. –repetí y Bella cayó al césped.
Corrí a levantarla adelantándomele a Alice.
-No pasará nada Alice. Soy tu hermano por Dios! No un loco desquiciado violador.
-Contigo ya no se sabe. –dijo menos molesta y Jasper rió.
-Oh vamos! No seas melodramática! Como la soportas cuñado?. –Dije caminando hacia ella y quitándole mi saco y Jasper se encogió de hombros.- tú te quedarás porque tienes un compromiso con Harry. No quieres defraudarlo, lo quieres? –y canté victoria.
Ella estaba perdida ante mi argumento. Alice era un tanto perfeccionista y sabía que no le quedaría mal a Harry. Así que no discutiría más. Me miró, derrotada, y yo regresé con Bella para cubrirla del frio con mi saco y la abracé.
-No le haré daño Alice. –dije por último y le di la espalda para salir de allí.
-Más te vale que no. Tienes que regresar. –casi gritó porque yo ya iba hacia afuera caminando con Bella. Sólo agité la mano con gesto despreocupado.
Para nuestra suerte había unas pocas personas en la entrada. Y yo llevaba a Bella acurrucada en mi pecho así que, no se percataron mucho de quién era.
-A dónde vamos. –preguntó.
-Te llevaré a casa. –dije y ella rió
-Por qué no me lleva Alice? –dijo cuando ayudaba a subirla al coche y le ponía el cinturón.
-Porque quiero llevarte yo. Alguna objeción?
-No.
-Lo sabía. –Contesté sincero y ella rió más. Caminé hasta el otro lado y comencé a conducir.- tienes que reír todo lo que puedas en este momento porque mañana no querrás ni abrir los ojos. –dije divertido.
-Mmm. –gimió.- tan malo es? –Preguntó desabrochando sus zapatillas y yo asentí.- tú eres el único culpable Cullen. Si no hubieses desaparecido de la nada, no habría tenido que buscarte y embriagarme.
Y yo lo recordé. A mi mente vino un flash back del preciso momento en el que la vi entrando con otro. De la mano. Feliz. Me dolía más de lo que pude haber imaginado. También estaría jugando con él? me pregunté. Pobre, no sabe lo que le espera. Sentí unas ganas inmensas de abalanzarme contra ese hombre y apartarlo de la vista de todos para quedar sólo ella y yo y así, decirle unas cuantas cositas que tenía guardado. Pero no así. Bueno y sano yo era un cobarde. Así que me aparté de Bella para ir por algo que me animara a hacer lo que mi mente comenzaba a planear. Pero claro, ella se emborracha y estoy aquí. Aunque, era un buen pretexto para no volver a la fiesta y estar mirando a Tanya con ese tipo. Dejé de pensar cosas estúpidas y voltee a ver a Bella, debía haber notado mi seriedad pero no había dicho nada. Cuando regresé de mis pensamientos me encontré con la imagen más tierna que pude haber visto frente a mí. Bella se había quedado dormida con las rodillas flexionadas en el asiento. Se miraba tan inocente…
Y en ese momento supe que no estaría mal cumplirle la promesa a Rachel de cuidarla. Ella de verdad lo necesitaba. Me necesitaba… claro que, yo mantendría mi distancia. No quería hacerle daño. Y ella tampoco quería estar conmigo. De seguro quería estar con ese tipo que la tenía así.
Llegamos al vecindario y aparqué frente a su casa. Y ahora?
-Bella…. –nada.- Bella, despierta. Ya llegamos.
Ella se movió en el asiento y comenzó a murmurar cosas que no entendí.
-Puedes decirme donde están las llaves de la casa? –pregunté pero en respuesta ella sonrió.
Me maldije a mi mismo por la inmensa curiosidad que me dio el saber en que soñaba… o con quién. Comencé a buscar en su bolso. Seguro debía estar allí. Y la encontré. En uno de tantos apartamentos de la bolsa. Por que las mujeres se complican con tanto separador?.
Me bajé del coche y abrí la puerta de la entrada y después, regresé al auto por Bella. Desabroché con cuidado el cinturón y la levanté lentamente en mis brazos.
-Edward…. –susurró ella y una sonrisa estúpida se formó en mis labios.
-Estoy aquí. Llegamos a casa. –contesté yo y ella despertó antes de que la acostara en su cama así que la solté cuidadosamente en el piso.
-Tienes que volver. –dijo empujándome sólo un poco.
-No tengo que hacerlo. Es opcional. Y quiero quedarme contigo.
Ella rió y dijo "estoy tan mareada" para después tambalearse sobre sí misma. Volví a tomarla por la cintura y Bella rió. Otra vez.
-Nunca había quedado borracha en mi vida. –Se quejó pegándose a mí y sus manos subieron hacia mi cabeza-. Dios! Tenía ganas de hacer esto. –dijo desenredando mi cabello con sus dedos.
Su rostro quedó tan cerca del mío, que sentí unas ganas inmensas de volver a acercarme. De volver a sentir el calor de sus mejillas en la yema de mis pulgares. Y yo reí. Hecho un idiota por el desenvolvimiento de Bella en ese estado. Bella nunca volvería a decirme algo así. Con tanta sinceridad. Así que lo aproveché un poco más.
-Desde cuándo? –pregunté divertido.
-Desde siempre. –susurró ella y estalló en risas al ver mi cara. La verdad, me sorprendió su respuesta.
-Bueno señorita Swan, mucha risa pero usted tiene que descansar. No creo que le vaya del todo bien por la mañana.
-No me gustas en plan mandón Cullen. –Dijo separándose de mí-. Pero por ésta vez te haré caso… no me siento muy bien. –suspiró y con una mano agarró su cabeza.
-Ve a acostarte. Yo tengo que vo…
-No. –cortó ella-. Por favor, quédate Edward.
-Hace unos minutos me corrías.
-Yo… cambié de opinión. –dijo encogiéndose de hombros y sentándose en la cama.
-De verdad quieres que me quede?. –pregunté sentándome a su lado.
-De verdad.-contestó recostándose en mi hombro.
Y como movimiento automático, sin pensar, levanté mis brazos y la traje hacia mi pecho. Ella dio un suspiro y movió su cabeza hacia arriba para tratar de mirarme pero yo no voltee a verla, sabiendo que estaría demasiado próxima a mí.
-Prometiste cuidarme no es así?
-Lo es. –contesté y ella volvió a recostarse tranquila en mí-. Pero no sé si pueda hacerlo Bella.
-Bella? –repetí al no obtener respuesta.
Me separé de ella aún sosteniéndola en brazos y vi que se había quedado dormida de nuevo. La levanté sólo un poco para volver a recostarla ahora en su cama. Lucía tan hermosa así, tan indefensa. Y reparé en que había quedado con el vestido puesto. Debí recordarle ponerse el pijama. Desnudarla yo mismo no era una opción. O si…?.
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(1) Abstemia: Que no bebe vino ni otros líquidos alcohólicos.
Aii! No se ustedes pero yo amé Mí POV Edward :D y que dijeron? Que en éste capi sabrían lo que pasó con Tanya? Pueeess no! XD faltan como dos capítulos para eso así que, por mientras disfruten esto(:
Los Quiere(L)'
Aryy'MuSe
