CAPITULO 8: El concierto

[Clarke]

-Clarke, por favor.- seguía suplicando Octavia.

-No.- dije mientras salía de mi habitación y me tiraba en el sofá.

Octavia se quedó parada delante de mí. Me puse bocabajo con la cara enterrada en un cojín.

-Por favor.

-No.

-¿Por qué? Si seguro que a Murphy le encantará la idea. Sabes que lleva tiempo queriendo tocar contigo desde que supo lo de los conciertos.

Levanté la cabeza para mirarla.

-No quiero, Octavia. Además el concierto es de Bryan y Nate.

-Si no les importa, me lo han dicho ellos y todo. Solo un par de canciones y ya está. Por favor.

-La respuesta sigue siendo no.

Octavia se hizo un hueco a mi lado y se sentó.

-De verdad que no sé de qué tienes miedo.- suspiró. -Tienes una voz preciosa, Clarke. Deberías dejar que el resto de la gente tuviera la oportunidad de oírla, porque te aseguro que cuando lo hagas y veas lo que produces en los demás, te llevarás una gran sorpresa.

-Simplemente no quiero hacerlo, además, ¿quién se quedaría detrás de la barra si no estamos Murphy y yo?

Volví a enterrar la cara en el cojín.

-¿Y te preocupa eso? Solo te pido dos canciones, van a ser 10 minutos como mucho, me las puedo apañar yo sola.

Negué con la cabeza.

Octavia suspiró y luego tiró del cojín para que le hiciera caso.

Vuelvo a mirarla.

-Eres una maldita cabezota, solo dale una oportunidad. Tienes hasta que vayas al bar para pensártelo y cambiar de idea. Si cuando vayas, no llevas la guitarra, lo aceptaré y no te volveré a molestar más con esto. Pero consideralo, por favor.

Asentí levemente.

Las horas iban pasando y no podía negar que me lo estaba planteando seriamente. Por Octavia, por Murphy, y por mí. Porque este... algo, ese miedo; esta valentía que está escondida, acurrucada hecha una bolita, en un rincón escondiéndose, tiene que alzarse de un vez y ser lo que se supone que es: valentía.

Intentaba concentrarme en las palabras del libro, en lo que tenía que estudiar, pero me distraía constantemente. Miré por la ventana del despacho pero el cielo no es que me hablara demasiado, estaba despejado; simplemente azul y sin una sola nube.

Se me antoja un café y me levanto para ir a hacérmelo. Cuando estoy volviendo de nuevo al despacho con la taza entre mis manos, pasando por el salón, Octavia me detiene.

-No sabía que conocieras a la amiga de Lincoln.- dice con la mirada pegada al portátil.

-¿Quién?- dije sin saber por qué hacia como si no supiera perfectamente de quien me hablaba.

-Lexa, la amiga de Lincoln.- especificó.

-Ah, sí. La conocí hace un rato al salir de clase. Es amiga de Raven, van juntas a clase. ¿Por qué?

-¿De Raven? ¿En serio?- rió. -El mundo es un pañuelo. Nada, me ha dicho Lincoln que os habíais conocido; vendrán esta noche.

Se me formó una pequeña sonrisa al saber que volvería a verla.

Este podría ser un buen momento para preguntarle a Octavia qué le pasaba ayer, si se trataba de Lincoln, su hermano, o lo que fuera que me hubiera hecho sospechar que le pasaba algo.

Me senté a su lado en el sofá, girada hacia ella.

-Hablando de Lincoln, ¿qué tal con él?-dije antes de darle un sorbo a la taza.

-Bien.- contestó sin más.

-¿Bien... y ya está?- indagué.

-Sí, Clarke. ¿Qué quieres que te diga? No hace ni una semana que nos conocemos.

-Cierto... No sé es que desde ayer que te noto rara y no sé si es por él, o es por otra cosa. ¿Ha pasado algo con Bellamy?

Noté como se revolvía en el sitio. Se había puesto tensa, nerviosa. Pasaba algo.

-No estoy rara y no pasa nada con nadie, Clarke.

-Te conozco, O. Puedo notar que te pasa algo.- suavicé mi tono de voz lo más que pude. -Sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea, si no quieres hablar no pasa nada, pero no me digas que no pasa nada si no es verdad.

Giró la cabeza para mirarme, tiene el ceño fruncido y un gesto triste.

Su móvil suena, salvándole de pronunciar palabra alguna.

-¿Hola?- dice al contestar la llamada. -Sí, Nate. Dime. -Cierra el portátil y se levanta del sofá. -Luego hablamos.- me susurra, y se marcha a su habitación.

Suspiro como si hubiera perdido una batalla, me levanto y vuelvo al despacho.

En el momento en el que mi espalda vuelve a encontrarse con el respaldo de la silla, de nuevo con los libros y apuntes delante, mi mente vuelve a dar vuelta a los pensamientos esos que no sabía como afrontar cuando se me antojó el café; haciendo frente otra vez a esa bolita de valentía que se escondía pero...

Algo había cambiado y ni siquiera yo misma sabría decir qué ha sido.

No lo pienses demasiado, Clarke.

Cogí el móvil y busqué el número de Murphy.

Un par de horas después, en Polaris, Octavia daba los últimos detalles al escenario con la ayuda de Murphy para dar inicio a la noche.

Mientras conectaban cables, comprobaban el sonido y lo colocaban todo, charlaban, y Murphy le contaba sobre su comida en casa de Lincoln y Lexa.

-Hacéis buena pareja.- dijo Murphy.

Octavia terminó de colocar las sillas en las que sentarían Nate y Bryan en unas horas y se dirigió a la barra.

-No somos pareja.- soltó Octavia algo tajante. Se dio cuenta de ello e intentó disimularlo. -Nos estamos conociendo aún, ya sabes.- forzó una sonrisa. -Tampoco hemos hablado de eso aún.

Ya faltaba apenas una hora para que empezara el concierto y ya había bastante gente en Polaris.

Bailaban la gran mayoría con Safe and Soundde Capital Cities de fondo.

I could lift you up

I could show you what you wanna see

And take you where you wanna be

You could be my luck

Even if the sky is falling down

I know that we'll be safe and sound

We're safe and sound

Murphy también bailaba de un lado para el otro y yo le acompañaba.

I could fill your cup

You know my river won't evaporate

This world we still appreciate

You could be my luck

Even in a hurricane of frowns

I know that we'll be safe and sound

Safe and sound

We're safe and sound

Me acerqué a por un par de vasos de chupito y la botella de tequila y lo puse delante de nosotros. Después de servirnos, alcé la mano con el chupito.

-Por una buena noche, Murphy.

-Por una gran noche, Clarke.

Brindamos y segundos después sentía como aquel alcohol bajaba por mi garganta y provocaba que agitara ligeramente la cabeza mientras el sabor amargo iba desapareciendo poco a poco.

Varios minutos después veía como un grupo de cinco personas que conocía bien, aunque a algunos más que otros, entraban por la puerta. Eran Raven, Finn, Monty (el otro compañero de piso de Murphy y Finn), Lexa y Lincoln.

Miré a Murphy y le señalé con la cabeza hacia la puerta.

-¡Pero qué camareros más guapos tiene este bar!- decía Raven alzando los brazos cuando ya estaban todos delante de la barra.

Después de los saludos, Raven fue la que animó a que todos se tomaran un chupito para empezar la noche, y mientras Murphy y yo los íbamos sirviendo, Lincoln se dirigió a nosotros.

-Eh, pero os servís uno y brindáis con nosotros también, que sino no tiene gracia.

-No, no.- dije. -Acabamos de tomarnos uno.

-Venga, Clarke.- intervenía Raven. -No os vais a emborrachar por uno más.

Miré a Murphy quien sonrió y se encogió de hombros.

Cuando alzamos los vasos y, Raven como no, decía una palabras antes, pude por fin tomarme unos segundos para mirarla bien.

Lexa estaba especialmente guapa. Llevaba en la mano una chaqueta; vestía una camiseta blanca, lisa, con un pequeño bolsillo a la altura de su pecho a la izquierda, sin mangas, y unos pantalones pitillos grises; el pelo suelto apartado hacia la derecha cayendo por su hombro, ligeramente maquillada. Mirándome fijamente con una media sonrisa en sus labios.

Esos labios, con ese pequeño y tímido lunar en su labio superior... ¡Clarke! No empieces.

-...lo dicho, ¡salud!- dijo Raven alzando la mano con el vasito.

No me había enterado de nada.

-¡Salud!- dijimos todos al unisono.

La noche se adentraba cada vez más, los minutos seguían pasando y ya iba quedando menos para que Bryan y Nate dieran inicio al concierto.

Estaban los cinco bailando y parecía que se lo estaban pasando bien.

Aunque me regañaba cada vez que lo hacía, miraba a Lexa cada dos por tres. Quien bailaba mayormente con Raven y también me dedicaba alguna que otra mirada con una sonrisa, esa tan bonita que posee.

Había empezado a sonar Radioactive de Imagine Dragons y los cinco la cantaban como si no hubiera un mañana.

I'm waking up to ash and dust

I wipe my brow and I sweat my rust

I'm breathing in the chemicals

I'm breaking in, shaping up, then checking out on the prison bus

This is it, the apocalypse

Whoa

I'm waking up, I feel it in my bones

Enough to make my system blow

Welcome to the new age, to the new age

Welcome to the new age, to the new age

Whoa, oh, oh, oh, oh, whoa, oh, oh, oh, I'm radioactive, radioactive

Whoa, oh, oh, oh, oh, whoa, oh, oh, oh, I'm radioactive, radioactive

I raise my flag and dye my clothes

It's a revolution ,I suppose

We're painted red to fit right in

Whoa

I'm breaking in, shaping up, then checking out on the prison bus

This is it, the apocalypse

...

Oí como Murphy se reía detrás de mí. Me giré hacia él con el ceño fruncido, preguntándome de qué se reía.

-Oh por favor, sabes perfectamente por qué me río.- Murphy sonreía con una ceja levantada. -Me gusta para ti. Bastante más que Costia, donde va a parar.

-¿Qué? ¿Qué dices Murphy? Es... a ver reconozco que es muy guapa, pero no. No flipes.- dije intentando ocultar una sonrisa que se había formado en mis labios.

-Ya ,ya. No sé si le gustan las chicas o no, pero por cómo te miraba el día que estuvo aquí, y cómo te lleva mirando desde que ha entrado, no hace falta ni preguntar.

Antes de que pudiera contestarle Octavia apareció.

-Así que te gusta Lexa, por qué no me habías dicho nada, ¿eh? Clarke, ya no me cuentas nada.

Murphy se ríe.

Miro a Octavia con una ceja levantada, luego miro hacia otro lado; este no era el mejor momento para reprochar cosas que no nos contábamos.

-Que no me gusta nadie, dejad de inventar. Por cierto, tu novio está ahí.

-Lo sé. En unos 3 minutos empiezan, ¿vale?.- dijo Octavia.

[Lexa]

-Necesito sentarme un ratito. ¿Te vienes?

-¿Te rindes ya? ¡Floja!- dijo Raven riendo.

-Por favor. Unos minutos y volvemos.- supliqué con cara de pena.

Dejamos a los chicos bailando y fuimos a la mesa en la que estábamos antes de haber ido a bailar.

Me senté en el sitio que quedaba mirando hacia la barra y Raven en el asiento que daba de espaldas. Al sentarnos lo primero que se me ocurrió hacerlo fue mirarla, una vez más.

Iba tan guapa con esa camiseta blanca de tirantes abierta por los laterales con un dibujo de una calavera con un sombrero, una camisa a cuadros azul claro, y unos pantalones negros.

-¿Ya le has dicho algo?

Raven me miraba con una ceja levantada sonriendo.

Me aclaro la garganta y miro hacia la botella de cerveza que tengo en las manos que estaba ya casi vacía.

-¿De qué hablas?- doy un trago a la cerveza.

-Del unicornio que tienes a tu lado, que le digas algo al pobre.- dijo sarcásticamente. -Venga Lexa. No has parado de mirarla desde que hemos venido. ¿Por eso quisiste venir antes?

-Raven, de verdad, que no me...

Antes de que pudiera acabar me interrumpe.

-Y una mierda que no te gusta. En serio, puedes decírmelo. No pasa nada.

Bajo la mirada y suspiro sonriendo.

La verdad es que... ¿para qué intentar ocultárselo a Raven?

Vuelvo a mirar a Clarke buscando la valentía que necesitaba para decirlo en voz alta.

-Sí, me gusta. No sé, me parece especial. Tiene algo, un yo que sé qué sé yo que me encanta... y me siento absurda porque jamás me había sentido así y además tampoco es que la conozca mucho. Es extraño.

-¡Por fin! Joder, ¿tanto ha costado admitirlo?

Negué con la cabeza sonriendo aún más.

-No, no ha costado tanto. -miré de nuevo a Clarke que ahora hablaba con Murphy. -Sabes... hasta hace unas horas pensaba que salía con Murphy. Soy idiota.

-¿Qué dices? ¡Pero si es gay! No es por ser cotilla pero le gusta Monty. Y Clarke... tú solo díselo, además, no es por ilusionarte ni nada pero me parece que también le gustas.

-¿Y eso cómo lo sabes?

-Puede que Octavia se haya ido un poco de la lengua.- Raven miró tras de sí, hacia la barra, como buscando a alguien. -Que por cierto... ahora vengo. Te pido otra cerveza, ¿vale?

Y casi sin acabar la frase se levantó y se fue.

Como si de un relevo se tratara, Monty se sentó en su silla.

-Hola.- dijo sonriente.

-Hola.- le devolví la sonrisa.

-¿Lexa, verdad?

-Sí.

-¿Cómo era tu apellido otra vez?

-Woods. Lexa Woods.

-Woods... ajam.- entrecerró un poco los ojos, como examinándome con curiosidad. -Como Jason, ¿Jason Wood?

De pronto me sentí un poco incómoda, mi expresión cambió, poniéndose seria, y sentí la necesidad de acomodarme en la silla.

-Sí.- balbuceé. -Es mi padre. ¿Le conoces?

Silencio.

Pasaron un par de segundos y nada.

No contestaba, sin embargo sonreía.

-Qué rápido os cansáis todos.- dijo Lincoln. -Han encendido las luces del escenario, creo van a empezar.

-Sí, mira ahí está Octavia.- dijo Finn.

Nos acercamos más al escenario mientras Octavia presentaba a los chicos que iban a cantar.

Los dos chicos, que si no había escuchado mal, se llaman Bryan y Nate.

Raven apareció por detrás de mí y me tendió la cerveza.

-¿Te has perdido?- pregunté.

-Entretenido, más bien.

Tocaron canciones, las cuales bailamos aún sin saber la letra, que eran animadas en su gran mayoría, y alguna que otra lenta. Cuando tocaban las lentas, la forma tan dulce y tierna en la que se miraban el uno al otro, daba a entender que eran pareja. Y eran adorables. Se complementaban a la perfección tanto en voz como con las guitarras.

La gente les adoraba, y yo moría de amor.

Nada más terminar fui al baño, llevaba aguantándome un buen rato y no podía más, sentía que la vejiga me iba a explotar.

Al entrar al baño, después de tener la suerte de que estaba totalmente vacío, empecé a oír una voz hablar. Era Octavia.

Supuse que estaría despidiendo a los dos chicos.

La gente aplaudía y vitoreaba.

Octavia volvía a decir algo que no entendía bien estando dentro del baño, y más estando dentro del cubículo.

La gente aplaudía de nuevo.

Silencio.

Salí del cubículo y fui a lavarme las manos, y entonces empecé a oír música. Una guitarra, luego una voz. Una voz la cual no me costó demasiado recordar.

Salí del baño sin secarme las manos, las llevaba mojadas, y fui esquivando a toda la gente que había delante hasta llegar cerca del escenario, donde estaba antes.

Tú...

Hot and fast and angry

As she can be

I walk my days on a wire

It looks ugly, but it's clean

Oh mamma, don't fuss over me

The way she tells me I'm hers and she is mine

...

No me lo podía creer. Era ella. Aquella rubia del parque era ella. Era Clarke.

Me acerqué incluso un poco más al escenario.

Aunque no pudiera ver mi cara sabía que estaba embobada, empanada, pasmada, boquiabierta. Prendada de su dulce timbre de voz, de su delicadeza al cantar, al pronunciar cada palabra como si la acariciara. Y la voz de Murphy, que tampoco se le quedaba muy atrás. Ambos tenían dos voces que se podría incluso decir que son muy seductoras.

Clarke estaba produciendo en mí lo que algunos llaman un orgasmo dérmico. Se me había erizado la piel y sentía un escalofrío recorrer mi espalda de arriba abajo.

La miraba fijamente como si no existiera nada más, y ahora ella también me miraba y sonreía.

Me sonreía a mí, y tuve que mirar a mis espaldas por si me estaba echando flores, pero al ver las caras que habían detrás de mí no se me ocurrió a quien podría ser. Al volver mi vista hacia ella sonrió aún más. Me sonreía a mí y solo a mí.

But I want it, it's a crime

That she's not around most of the time

Way she shows me I'm hers and she is mine

Open hand or closed fist would be fine

The blood is rare and sweet as cherry wine

Her fight and fury is fiery

Oh but she loves

Like sleep to the freezing

Sweet and right and merciful

I'm all but washed

In the tide of her breathing

And it's worth it, it's divine

I have this some of the time

Way she shows me I'm hers and she is mine

Open hand or closed fist would be fine

The blood is rare and sweet as cherry wine.

Los aplausos del público fueron lo que me sacaron de mi embobamiento.

Clarke sonreía tímidamente mirando hacia el suelo, Murphy sonreía mirando al público; ambos lo estaban disfrutando mucho, tanto o más que nosotros que éramos meros espectadores.

-Gracias.- dijo Clarke. -Solo vamos a tocar una más. La compuse con la ayuda de John.- dijo mirándole. -Así que si no os gusta también podéis echarle la broca a él.- bromeó. -Es broma, espero que os guste, se llama Night Bus.

Murphy empezó a tocar la guitarra, y segundos después se le unió Clarke tocando un punteo.

When you see trouble in her eyes

And you've noticed but only realized

It's not fading how ever hard you try

'cause it's built in her for her life

I'm not alone

She said I'm not alone

She takes the night bus home

She's not faced by the darkness in her soul

And you barely catch a glimpse of her

'cause she's wrapped tightly hiding in her clothes

I'm not alone

She said I'm not alone

...

Los minutos se me pasaron volando. No fui consciente de si la canción duró mucho o poco. Sin duda alguna lo disfruté, me había metido de lleno en una burbuja en la que solo existíamos yo, Clarke, y la melodía que producía con su voz.

Cuando me quise dar cuenta la música del local volvía a sonar a un volumen bastante alto y estaba despidiéndome de Lincoln quien se iba a trabajar.

La vi macharse por la puerta por la que Lincoln en cuestión de segundos saldría también.

Después de despedirse de todos, le vi desaparecer entre la gente en dirección a la puerta.

Volvimos a la mesa, me tomé apenas unos segundos para decidir si ir tras ella o no. Sería el momento perfecto. Podríamos hablar tranquilamente, las dos solas.

Di un trago largo a la cerveza y me levanté.

-¿Dónde vas?- preguntó Raven.

-Ahora vengo.- y dejándola con la palabra en la boca me dirigí a la puerta.

No sé si por esquivar tantas personas, o por el alcohol, pero me costó más de lo que creía llegar a la puerta; cuando salí y vi que habían varias personas esto me empezó a parecer un pésimo plan, ni siquiera había pensado en qué decir o hacer cuando la viese.

Si es que la veía.

Miré delante, estudiando cada grupito que había; hacia la derecha, pero había más de lo mismo, gente hablando, fumando, y otros más afortunados iban bien acompañados. Entonces encontré su cabello rubio a mi izquierda... con otra chica rubia.

Su cara me suena de algo. ¿De qué me suena?

Piensa Lexa, piensa.

¡La chica del cuaderno! Eso es.

No podría explicar el porqué, pero un arrebato de celos se apoderó de mí y fui hacia ellas con paso decidido.

La chica esa le estaba pasando la mano por el brazo de Clarke, cosa que me ponía aún más celosa.

-Hola.- dije mirando únicamente a Clarke.

-Lexa.- balbuceó. -Hola.

Parecía sorprendida de verme pero también se le había formado una pequeña sonrisa en los labios.

Mis ojos bajaron a sus labios.

Son tan finos y adorables.

Sacudí ligeramente la cabeza antes de continuar y centrarme en sus ojos.

Esos ojos azules tan bonitos.

Miré a la otra chica: se tenía que ir pero ya. Luego miré a Clarke de nuevo.

-¿Tienes un momento? Necesito hablar contigo.

-¿No ves que está ocupada?- espetó la chavala esa.

La miré.

-La verdad es que no. Pero eso lo tiene que decidir ella, no tú.- volví a mirar a Clarke. -¿Clarke?

-¿Pero tú de qué vas?- oí que decía la otra y sentía cómo se me acercaba. -A ver si te enteras que está hablando conmigo. ¡Será zorra la niñata esta!

Cuando me quise dar cuenta Clarke se había puesto en medio de nosotras dos, deteniendo a la otra que trataba de llegar a mí. No con buenas intenciones, supongo.

-¡Niylah! Ya está, por favor, para. Luego hablamos, ¿vale?- dijo Clarke tratando de calmarla.

-¿En serio, Clarke?- dijo la tal Niylah. Entonces bufó y se fue de mala gana.

-Lo siento no...

-Perdónala, no es...

Dijimos al mismo tiempo.

Reímos.

-Perdónala, no es así. O por lo menos nunca la había visto así.- dijo Clarke antes de darle una calada al cigarro que llevaba en la mano pero que yo no había visto.

-No, no. Lo siento yo, no sé qué me ha pasado.

Clarke negó ligeramente.

-No te preocupes.- hizo una pequeña pausa. -¿Y bien...? ¿De qué querías hablar?

Ya estaba otra vez mirándome fijamente, y yo no sabía si era el alcohol, ella o una mezcla de ambas, pero me sentía descolocada.

-Sí. A ver...- trataba de formular frases en mi cabeza pero aparentemente no era capaz. -Verás. Yo hace un mes...- paré, suspiré y empecé a sonreír por lo absurda que me sentía. -No sé por dónde empezar siquiera.

-Bueno, siempre puedes hacerlo simple y decirlo sin más. Como te salga. Sin darle demasiadas vueltas.

-Hacerlo simple, vale. Creo... creo que puedo hacerlo simple.

Y sin darle demasiadas vueltas hice lo que llevaba queriendo hacer desde hace ya varias horas: besarla.

Me acerqué despacio como para darle tiempo a apartarse si quería, pero no lo hizo.

Llevé mi mano hasta su mejilla mientras sentía el suave tacto de sus labios contra los míos. Me corresponde al beso. Sé que lo hace porque siento como abre un poco la boca y noto como su lengua se encuentra tímidamente con la mía.

Me aparto apenas unos centímetros para poder mirarla a los ojos; sin quitar mi mano de su mejilla.

-La primera vez que te vi... cuando estabas con Finn y Raven, que yo estaba con ella en el césped, me quedé mirándote y me acordé de ti sin siquiera saber que eras tú. Te vi en el parque aquel día hace ya cosa de un mes, con Murphy, cantando esa misma canción, Cherry Wine.- sonrío. -No me puedo creer que seas tú.- le acaricio suavemente la mejilla. -Dime que no soy solo yo, que todas esas miradas y esas pequeñas sonrisas, no son mi imaginación. Que tú también has sentido algo cuando nos hemos besado, Clarke.

Se queda callada. No dice nada.

¿Por qué no dice nada? No, no, no, no, no. Esto ha sido un error.

Empiezo a entrar en pánico, quito mi mano de su mejilla cuando coge mi cara entre sus manos (al parecer el cigarrillo ha desaparecido) y me mira con una expresión que no consigo descifrar, quizá a causa del alcohol.

Deja un beso en mi mejilla.

-Has bebido mucho, Lexa.- dice suavemente. -Tengo que volver dentro, ¿vale? Octavia me va a matar.- me sonríe.

Se vuelve dentro.

No sé de dónde saqué la fuerza para volver a entrar y no marcharme a casa, quizá porque así al menos aún podría verla, quizá a causa del alcohol.

Lo que no me atrevía a hacer era acercarme a la barra, por suerte, por alguna especie de juego que habían hecho mientras estaba fuera, a Finn le había tocado ir a por las bebidas el resto de la noche. También era el que más sobrio iba de los cuatro ya que sería el que conduciría de vuelta a casa.

Estaba enfadada con Clarke. Ni siquiera sabía si tenía derecho a estarlo, pero traté de pasármelo bien el resto de la noche. No se acabaría el mundo porque Clarke me rechazara.

Oficialmente, estaba borracha, pero por suerte no era la única y Raven también lo estaba.

Decidimos quedarnos hasta que cerraran, le vendría bien a Murphy ya que no tendría que coger el bus de vuelta a casa.

Según lo que podía entender ponía en la pantalla de mi móvil que faltaban unos minutos para que dieran las 6.

Tuve que salir fuera a que me diera el aire porque no aguantaba más con el calor que había dentro.

Sí, Lexa. Muy bien. Tú ve a ponerte justo donde antes la rubia te ha rechazado... Maldita Clarke. Maldita rubia con esos malditos ojos azules, esos malditos labios y esa maldita sonrisa.

No me daba cuenta, y quizás ni lo habría hecho si no fuera por la expresión de Clarke, que en algún momento apareció, pero había pensado en voz alta y me había oído.

-Lo que me faltaba.- dije mirando hacia otro lado que no fuera su cara. -¿Qué quieres?- miré sus manos y vi que tenía mi chaqueta. -¿Qué haces con mi chaqueta?- seguía sin decir nada. -Podrías al menos hablar, ¿no?

-Ven.- empezó a andar de espaldas unos pasos y luego se dio la vuelta.

-¿Ven, dónde?- no me hizo caso, seguía andando. -¡Oye! ¡Clarke!

Se paró y se dio la vuelta, entonces fui hacia ella. Cuando quedamos delante la una de la otra me rodeó y se puso detrás de mí, le miré por encima del hombro, y entonces sentí como ponía la chaqueta sobre mis hombros.

-Te vas a resfriar.- se puso delante de mí otra vez. -Voy a llevarte a casa. Estos aún van a tardar. Y creo que te vendrá mejor descansar que seguir ahí.

-No necesito que me lleves a casa.- espeté. -A lo mejor aún me apetece quedarme.- dí un paso hacia delante, enfrentándola. -A lo mejor no me apetece irme contigo.

-¿En serio?- levantó una ceja como si estuviera desafiándome a repetirlo, luego se limitó a sonreír. -Déjame llevarte, por favor. Me quiero ir a casa y tampoco ibais a caber todos en el coche de Finn, además tu casa me pilla más cerca.

-¿Así que me llevas a mí por descarte?

-Y por ser, junto a Raven, la que más borracha va, sí.

-No voy tan borracha, y vete a la mierda.

Me di la vuelta para marcharme pero me detuvo sujetándome por los hombros.

-No queda muy convincente cuando vas haciendo eses.- intenté soltarme de su agarre. -Lo siento, lo siento, era broma.- sonrió. -Pero es que estás muy ado...- se detuvo. -Es gracioso hacerte rabiar cuando vas borracha.

Dejé que me llevara a casa. Se pasó la mayor parte del camino con los ojos fijos en la carretera, de vez en cuando me miraba, aunque parecía que no se permitía mirarme por más de un segundo.

No tardamos mucho en llegar a mi casa.

Paró el coche frente a la puerta, y luego se giró sobre el asiento para mirarme.

-¿Estás bien? ¿Necesitas algo?

-No necesito que me cuides, Clarke.

Miré a mis manos con las cuales jugaba nerviosa

-Lo siento.

Empezó a decir, pero la interrumpí.

-No, soy yo la que lo siente.

Me giré, poniéndome en la misma posición en la que ella estaba, quedándome frente a ella.

Ya me está mirando fijamente de esa forma otra vez...

-Perdona por lo de antes, pensaba que yo te... bueno que tú y yo...- suspiro cerrando los ojos y apretando los labios. -En fin, que vi señales donde no las había, que me las he inventado vamos. Lo siento.- dije algo avergonzada. En el fondo sentía que estaba mintiendo porque en verdad no lo sentía, no me arrepentía de haberla besado y solo quería volver a hacerlo. -Gracias por traerme, Clarke.

Ahí estaba esa sonrisa otra vez...y esa expresión que no podía descifrar.

-Buenas noches, Lexa.


¡Gracias por leer y comentar! Las reviews siempre son bienvenidas. :D

Decidme qué opináis de Murphy y Monty porque a mí me encantan de lo raro que se me hace imaginarles juntos. xD

El capítulo me ha salido más largo de lo que esperaba, espero que no se haga demasiado pesado. ¿He sido la única que ha recordado ese primer episodio de la primera temporada con la canción de Imagine Dragons?

La canción de Clarke es Night Bus de Lucy Rose.