Princesse bleue

Disclaimers

¿Qué hay chicos?

Muchas gracias por la cantidad de visitas durante el transcurso de la historia. Principalmente a la gente de España, México, Argentina, Chile, Brasil, Venezuela, El Salvador, Perú, Colombia, Costa Rica, Guatemala y sobretodo a tierras lejanas como Croacia y Francia.

¡Mi eterno agradecimiento a todos los visitantes!

Y un saludo especial a todas las madres de Latinoamérica que celebran su mes que está próximo a concluir, en particular a la mía del cual estimo tanto.

Disfruten de esta octava entrega…

Miraculous Ladybug (la serie y sus personajes) no me pertenecen, siendo propiedad intelectual de Thomas Astruc, Zagtoon, Method Animation, Toei Animation, SAMG, TF1, The Walt Disney Company (France), SK Broadband, AB y De Agostini Editore S.p.A.

Capítulo 8: El primer obstáculo, Riposte

Terminó la agotadora jornada de clases más temprano de lo habitual.

Como habían quedado, Marinette y Alya se quedaron un rato en la escuela para observar a Adrien y sus clases de Adrien, justamente el profesor D'Argencour empezaba a hablar a sus discípulos.

—¡Ha llegado el momento! Cómo ustedes sabrán, vamos a seleccionar a los indicados para el equipo de esgrima que representará a nuestra escuela en los próximos juegos interescolares de la ciudad—comentaba el docente—Y para ello, tendrán que pelear con los miembros actuales del equipo.

Las chicas observaban desde el balcón lo que estaba sucediendo.

—¡Eso suena muy arriesgado!, ¿Verdad Alya? —preguntó la peliazul.

—¡Ni que lo digas!—dijo la morena estando atenta—Esa bienvenida suena muy riesgosa.

—¿Y dónde está Adrien? No lo veo en el grupo…

Justamente el mencionado salía apurado del vestidor para integrarse al grupo, cuando choca con la joven.

—¿M-Marinette? ¿Qué haces acá? —preguntaba el rubio al estar cara a cara con ella.

—Yo…este…¡Alya y yo nos quedamos un rato charlando y nos llamó la atención lo que están haciendo en la cancha—indicaba la diseñadora buscando una buena respuesta.

—¡Ahora que lo recuerdo, tengo que ir inmediatamente antes de que el profesor me dé una penalización! ¡Nos vemos al rato!—comentaba Adrien para bajar las escaleras y entrar infraganti al grupo.

—¿Para donde iba?...—dijo por si misma Marinette viendo a su amor platónico—¡Ah sí! ¡Se me olvidada mi libro! ¡Lo dejé en el escritorio del aula!

—Muy bien, es momento de que Agreste venga a dar un paso adelante—ordenaba D'Argencour. El modelo se puso en la arena improvisada.

—Ahora falta ver quien será su oponente…

—¡Acepto el reto! ¡Quiero unirme a su grupo!—exclamaba una voz femenina con tono desafiante. Los alumnos dieron la vuelta para ver a una chica totalmente enmascarada vestida de color rojo.

—¡Marinette!¡Ven a ver!—dijo la bloguera a su compañera que viera a la oponente enmascarada, pero para su sorpresa no se encontraba a su lado—Si es Marinette me desmayaré…

—¿Pasó algo Alya?—preguntó la mencionada al reincorporarse.

—Nada, sólo pensaba si eras la chica misteriosa que está retando a Adrien…—indicaba Alya.

—¿Has dicho chica misteriosa? —exclamó Marinette con asombro para ver de cerca el duelo.

—¡Muy bien! Tienes que ganar ese derecho al enfrentarte a Agreste—explicó el docente.

Y así la novata estuvo cara a cara con el esgrimista más sobresaliente del grupo para dar por iniciado el duelo después del saludo correspondiente.

—¿Listos?...¡Ahora!—gritó D'Argencour para que ambos oponentes dieran la casta en la arena.

Adrien y su retadora luchaban palmo a palmo hasta que la máquina indicó lo siguiente:

¡Era un empate!

El docente ordenó nuevamente a ambos ponerse en guardia y luchar nuevamente con sus espadas, pero la batalla quedaba pareja.

D'Argencour optó por reservar su veredicto debido a la dificultad que se presentaba.

—Es mejor que el duelo sea por la vía tradicional…—propuso la retadora misteriosa.

—Falta ver si Agreste está de acuerdo…—dijo el profesor, recibiendo la afirmación del joven—Entonces que así sea.

Todos los presentes, incluyendo Marinette y Alya ven cómo el duelo llegó a un nivel más extremo. Ambas chicas se apresuraron a refugiarse en el aula para ver desde las ventanas mientras subían las escaleras, la oponente tomaba ventaja dejando a un Adrien sumiso ante su espada.

—¿No que muy experimentado?—dijo con tono de picardía la joven.

—¡Por supuesto!—respondió Adrien desbloqueando su ataque volviendo a tomar control del combate.

La peliazul suspiraba al ver a su romeo luchando con su espada, mientras tanto su compañera revisaba cada uno de los ataques de esgrima en la web para verificar el combate.

—Según esta página, este combate se aproxima a algo llamado "el asalto final"—explicaba la morena detalladamente.

—¿Qué es el "asalto final"? —preguntó la franco china.

—Es la parte culminante del duelo de esgrima. Uno de los oponentes triunfará sí o sí…

—¡Llegó el momento más excitante de la batalla! —explicaba D'Argencour con suspiro al presenciar la batalla a la antigua, pero no contaba con que sus alumnos corrieran hacia las escaleras, provocando que el docente yaciera adolorido en ellas.

Marinette y Alya sin pensarla dos veces, salieron de su escondite para seguir a los chicos que se enrumbaban a las puertas de la biblioteca, donde el filo de los sables sacando numerosos libros de sus estantes.

—No me esperaba tanta emoción en un deporte tan aburrido como el esgrima—susurró Alya

No obstante, la joven quedaba atenta a los movimientos de ambos jóvenes, pero ambos sables rozaron simultáneamente los uniformes de cada uno.

El primero en acercarse es D'Argencour.

—¿Alguien sabe quién ganó?

—Pues yo creo que…—hablaba Alya pero fue Marinette que la interrumpió abruptamente.

—¿Es Adrien?

—¡Entonces el fallo es irreversible, el triunfo corresponde a Agreste!—declaró el profesor con voz alzada.

La chica misteriosa optó por aceptar el veredicto y alzó la mano en señal de agradecimiento a Adrien por la victoria y retirarse del instituto.

La peliazul recibió una mirada matadora por parte de su mejor amiga.

—¿Estás segura?—dijo Adrien.

—Pues…este…vi que eres tú y que era muy rápido…pero…—trataba de encontrar la mejor respuesta la peliazul, pero su error estaba hecho.

—Creo que ella me ha tocado primero—dijo con humildad el modelo.

—Lo siento, pero mi sentencia como árbitro es irrevocable—respondió el docente.

El joven miró a su oponente dejando su espada en las afueras del instituto, por lo que decidió darle solución.

—¡Será mejor que pida una revancha!—indicaba el rubio para buscar a la misteriosa que se dirigía a tomar un automóvil en las afueras del recinto.

—¡Dejaste tu espada!—dijo Adrien logrando encontrarla a tiempo.

Al ser llamada, optó por quitarse la máscara para dejar al descubierto su identidad.

Era nada menos que Kagami. La recién llegada de la clase.

Alya y Marinette corrían a buscar al chico, pero fue la sorpresa de que la tímida japonesa era tras la difícil contrincante del joven Agreste.

El rubio quedó pasmado frente a ella, pero para la peliazul no estaba del todo agraciada con ese momento.

—Quería saber…si te interesa…una revancha…—preguntó el rubio fijándose en el anillo que llevaba la joven.

—¿Y para qué? Tú has ganado. Nunca hay segundas oportunidades para mí y mi familia. Adios…—contestó tajante la asiática para adentrarse en el vehículo.

A diferencia de su carácter tímido en el primer día de clases, ésta se comportó más fría y fuerte.

Pero Adrien parecía no estar satisfecho con la respuesta, por lo que subió a su vehículo, no sin antes ordenarle al Gorila lo siguiente:

—¡Sigue ese auto!

En la guarida de Hawkmoth, nuevamente se siente la frustración y la tristeza en torno al villano que observaba detalladamente el gran ventanal.

—Un campeón de cuyo triunfo fue arrebatado…la aplastante derrota es un buen argumento para una gran venganza—comentaba el villano para cargar su energía negativa a una mariposa—¡Vuela pequeño akuma! ¡Entra al corazón de esa esgrimista y encárgate del resto!

El lepidóptero negro andaba en cada rincón de la ciudad, hasta aparentemente seguir el auto del modelo, mientas la peliazul miraba atentamente.

—¡Un akuma!—dijo asustada la joven para seguir el trayecto hasta parar en una entrada al subterráneo. Marinette optó por entrar debido a la fatiga que presentaba.

—¡Tenemos que atrapar el akuma cuanto antes!—exclamó la peliazul a Tikki que la acompañó.

—¡A tus ordenes Marinette!—respondió la kwami roja.

—Además Adrien está en peligro…—dijo la peliazul con preocupación, dando pasa para su transformación como Ladybug—¡Tikki…Motas!

Con esas palabras, la heroína de Paris entra en acción para evitar otro desastre en la ciudad.

Dentro de su auto, Kagami llama en su teléfono a alguien particular.

En esos momentos no me encuentro disponible, deje un mensaje.

—Madre, pensé que era fácil pero…perdí. No conseguí cupo en la clase de D'Argencourt…—decía la joven para colgar la llamada y poder recostarse en sus pensamientos mientras observaba su anillo.

Justamente el akuma se posa en él logrando que Hawk Moth se encargara del resto.

—¿Qué tal Riposte? Soy Hawk Moth. Yo te doy una segunda oportunidad para demostrar que eres la mejor esgrimista, pero a cambio de ello tendrás que entregarme los Miraculous de Ladybug y Chat Noir.

—Será un honor, Hawk Moth. ¡YO GANARÉ!—exclamó con fuerza la japonesa dejando a un lado su identidad civil para convertirse en Riposte y cortar el techo de su automóvil y partir inmediatamente de él.

Mientras tanto, Adrien revisaba en su dispositivo una infinidad de símbolos milenarias hasta toparse con el que tenía el anillo de Kagami.

—¡Ahrrg!, Es hija única de prestigiosos esgrimistas. Su madre y abuelo han sido campeones mundiales. Con razón me sonaba familiar su nombre…—dijo el rubio a Plagg sobre la chica nueva.

En ese instante, Riposte llega volando hacia el auto del joven mientras lanzaba ráfagas de su espada, dejándolo partido el vehículo en dos partes.

—¡Tú me ofreciste una revancha! Vengo a decirte que acepto tu oferta! —dijo la villana.

—No podré pelear contigo porque…tú no eres tú misma—justificó el rubio.

—¡Lucha! —insistía Riposte pero fue interrumpida por Hawk Moth.

—¡Espera Riposte! Si quieres tu revancha, consígueme primero los Miraculous—ordenaba desde su guarida.

—¡Entendido Hawk Moth!—respondió la espadachín acatando su orden.

Aprovechando la distracción, Adrien trata de escapar de ella, pero era demasiado tarde.

—¿Tú a dónde vas? —dijo Riposte—¡Quédate aquí y espera!

Hasta que de pronto el yoyo de Ladybug impidió que su espada le hiciera daño.

—¡Entonces ten un duelo conmigo!—dijo tajante la catarina para desarmar a la villana, pero su espada evitó que eso ocurriera, deshaciéndose del yoyo sin problema—¡Está en su propia mano!

Posteriormente la villana carga su arma frente a Ladybug y Adrien que escapan por completo ocasionando que una caseta publicitaria fuera partida.

—Espera un poco Adrien, primero tengo que acabar con ella y luego seguimos con el duelo—comentaba la chica plateada para lanzar ráfagas con su espada ante la heroína parisina que esquivaba con su yoyo.

—¡Piensa rápido, Ladybug!—gritó Adrien al lanzar su espada quien la recibe inmediatamente y ponerse en pie de lucha para un duelo ante la villana.

Un descuido menor provoca que Riposte contratacara a la joven, pero Adrien logra salvarla. Aunque presentó un problema con su tobillo.

—¿Te encuentras bien?—preguntó Ladybug.

—Valió la pena—comentaba el rubio.

—Tengo que alejarte lo más posible de ella—dijo decidida la heroína para lanzar su yoyo hacia una chimenea cercana y agarrar la cintura del chico. Ambos quedaron atónitos al verse mutuamente.

En cuanto a Riposte, saca su brazo-espada hacia ellos pero por suerte logra evitar su ataque y se atrincheran por detrás de la estructura.

—¿Tú sabes cómo pasó eso?—preguntó la catarina.

—No lo sé, nunca vi algo similar como eso—dijo sin saber el chico.

—Será muy difícil que yo me enfrente a ella y te proteja a la vez—dijo la enmascarada para posteriormente marcar a Chat Noir sin recibir respuesta de él—¿Dónde rayos estará Chat Noir?

—Talvez esté…Ocupado, ¿No?

Ambos no contaban que Riposte cortara la chimenea.

—¡Alya! ¿Cómo te encuentras? Estuve preocupada por ti desde la última comunicación hace días

—Si quieres, yo te digo las reglas: ¡Nadie saldrá en cualquier momento!, ¡Adrien es mío! Los voy a vencer y demostraré que soy la mejor esgrimista—exclamaba la villana.

—¡Yo no lo niego! Mi amiga Marinette ha cometido un error—dijo Adrien.

—¡Es cierto! Los errores son muy comunes en la esgrima. No tienes que enojarte mucho…—prosiguió Ladybug, pero Riposte no estaba convencida.

—Además pienso de que Marinette no hizo eso con tal de humillarte—dijo el rubio, pero la joven no se sentía a gusto con el comentario.

—¡Claro que no!—respondió tajante Ladybug pero el rubio sospechaba con su mirada penetrante—Este…jejeje…Sólo tenía una persuasión.

—¡Demasiado tarde! Esta vez yo seré el árbitro—contestó Riposte para atacar a ambos, pero Adrien logró alejarse lo más pronto posible para esconderse en otra chimenea cercana mientras Ladybug luchaba codo a codo con la villana.

—¿Estás seguro de transformarte en ese momento?—preguntó Plagg.

—No tengo otra opción, pero ¡Ladybug me necesita!—dijo con tono decidido—¡Plagg, las…

—¡Adrien!—era Ladybug que lo interrumpía—¿Te encuentras bien?

—¡Desde luego! ¿Y tú?—respondió aparentando tranquilidad.

—Me sentiría mejor que estés lo más salvo posible, lejos de ella, ¡Vamonos!—dijo la catarina para posteriormente sacar su yo-yo para sujetar a Adrien. Nuevamente la sintonía mutua volvió bajo un sonrojo para ambos y la heroína se dirige a un lugar cercano.

Adrien y Ladybug aterrizaron por la pirámide del Louvre.

La enmascarada habla ante los transeúntes.

—¡Esta es una alarma akuma!, ¡Evacuen el lugar y vayan con calma!

Mientras los ciudadanos acataron la orden, la enmascarada busca un escondite secreto para el modelo dentro del museo.

—Lo siento mucho, pero estarás a salvo aquí—se disculpaba la catarina al acostarlo en nada menos que un sarcófago egipcio.

—Ten cuidado, Ladybug—le deseaba un preocupado Adrien después de detener la tapa.

—Yo…estaré bien…¡Gracias! Y mantente alejado del peligro…—recomendó Ladybug al rubio para cerrar el sarcófago, no sin antes dale un beso.

En cambio, Adrien no dejaba de preocuparse lo que pasaría con su amor platónico. Eso jamás se lo perdonaría.

—Es momento de irnos y unirnos a Ladybug—le dijo el joven a Plagg.

—¿No escuchaste lo que dijo ella? ¡Que la esperaras aquí! No creo que puedas desobedecerla—comentaba el kwami negro.

—Tengo que ayudarla…¡Plagg, las garras!—ordenaba el rubio transformándose en Chat Noir aún dentro del sarcófago y entrar en acción, pese a su tobillo.

Riposte saltaba sigilosamente hasta llegar a Louvre después de cortar la pirámide de cristal, justo estaba Ladybug esperándola.

—¿Dónde escondiste a Adrien? —le reclamó la espadachín plateada.

—¿Segura que te lo diría? ¡Ese duelo es entre tú y yo, Riposte! —respondió la catarina.

—Tú no estás a mi altura, así que…¡Voy a derrotarte y conseguir tu Miraculous! —dijo la villana, aceptando el reto.

—¡No dejaré que toques ni un cabello! —exclamó Ladybug para empezar con aquel irrepetible duelo dentro del museo hasta que la heroína por un descuido cae al suelo y desarmada, momento para que Riposte empiece a atacar, pero para sorpresa Chat Noir la bloquea con su bastón.

—¿Así que hay un torneo de esgrima en el Louvre y no me han invitado?—preguntó el felino.

—Adivinaré...¿Has llegado tarde porque estabas con el peluquero de nuevo?—dijo su compañera después de sacar la espada.

—Estaba acicalando mi Lady, sabes cuánto tiempo nos tomamos los gatos en arreglarnos—comentó con tono juguetón.

Y así ambos comenzaron a defenderse ante los ataques de su contrincante hasta que fue empujada por la pared con el bastón de Chat Noir.

—¡Jaque mate, Riposte! —le dijo Ladybug.

—Te has equivocado de deporte, Ladybug, ¡Era "Ataca ahora"! —exclamó Riposte desbloqueando a ambos héroes. Chat Noir trata de levantarse pero su tobillo no responde.

—¿Te encuentras bien Chat Noir?—preguntó la catarina, pero no contaba que su rival la iba a atacar, lanzándola fuera de la sala y posteriormente encender un botón cercano para encerrar a su felino compañero.

—¿Estás preparada para tu derrota, Ladybug?—le cuestionó la espadachín para proseguir su duelo, pero Chat Noir contaba con su carta secreta.

—¡GATACLISMO!—exclamó el enmascarado provocando que la celda se destruyera con su toque para seguir a Ladybug pese a su tobillo.

Ladybug y Riposte seguían luchando dentro de la sección correspondiente a la cultura egipcia, pero la villana mira el sarcófago donde supuestamente Adrien está escondido.

—¡Por fin!, ¡Es momento de mi venganza!—gritó Riposte para dirigirse a la milenaria tumba y partirla con su espada. Pero para sorpresa de ambas quedó totalmente vacía.

Ladybug con su yoyo enciende el botón de emergencias para evitar que la joven akumatizada logre escapar.

—¡No está!—le dijo la catarina a Chat Noir que bajaba de las escaleras.

—Eh…¿Quién?—fingió asombro el felino.

—¡Riposte trata de buscar a Adrien Agreste! ¡Lo escondí dentro de ese sarcófago!—dijo alterada la heroína parisina.

—Quizás tenga un poco de claustrofobia…—analizaba Chat, pero su compañera la miraba atónita.

—¡No pierdan tiempo, Ladybug y Chat Noir! ¡Terminemos ese duelo!—gritaba Riposte para cortar los barrotes frente a ambos.

Pero Ladybug perdió la paciencia e invocó su principal poder.

—¡AMULETO ENCANTADO!

Posteriormente cae del techo lo que sería su herramienta sorpresa.

—¿Un radiador?—preguntó extrañada como de costumbre.

—Al menos la situación está caliente—comentó Chat.

Ladybug analizó fríamente a Riposte, particularmente en su espada.

—¡El akuma está en su espada!

—¡Entonces vamos por el asalto final!—exclamó el enmascarado negro.

Ladybug y Chat Noir se lanzan al ataque ante Riposte provocando que su espada entrara en el objeto. El felino contraatacó con su vara metálica bloqueándola pero no era bastante fácil.

—¡Es bastante rápida!—se quejaba el joven.

De nuevo Ladybug se fijó en el panorama, empezando por el cinturón de Chat Noir, la espada de Riposte y su radiador teniendo finalmente su estrategia.

—Préstame tu cinturón Chat Noir

—¡Desde luego!

El felino se quita su cinturón mientras Ladybug vuelve a bloquear con el radiador a Riposte y sostenerlo para que lo atraviese logrando que la espada se rompiera y liberar el akuma.

—No más maldades para ti, pequeño akuma ¡Es hora de terminar con la maldad! —y así Ladybug con su yoyo captura a la mariposa para purificarla de las energías negativas.

—Adiós, pequeña mariposita. ¡MIRACULOUS LADYBUG!—exclamó la joven heroína lanzando el radiador para que un enjambre de mariquitas para restaurar el daño causado en el Louvre mientras Kagami volvía a su estado normal.

—¿Qué pasó?—dijo la japonesa una vez recuperada su conciencia.

—¡Ganamos!—gritaron los héroes al unísono después de otra exitosa misión, pero el sonido del anillo de Chat Noir lo puso en estado de alarma.

—Me tengo que ir, ya que tengo cita con el veterinario. Ocupate de la chica, ¿Sí?—dijo el felino para retirarse inmediatamente del lugar, dejando a su compañera a que se encargara de la chica por un momento.

Hawk Moth no podía creer la derrota que lleva a sus cuestas.

—¡Sigan celebrando su victoria Ladybug y Chat Noir!, el duelo lo he perdido pero en esta batalla ¡Yo saldré victorioso y más poderoso que nunca!—comentaba por sí mismo frente al gran ventanal que ilumina su guarida.

Chat aprovechando la distracción, se esconde en una estatua dejando a un lado su transformación.

—¡Garras fuera!—con esas palabras, Plagg sale de su anillo con un cansancio fuerte.

—Vaya…Tanto deporte me dio mucho sueño…—comentó el kwami negro que se recostaba en la palma de su mano.

—¡Silencio Plagg!—le ordenó el rubio para verificar si Ladybug y Kagami salen del lugar.

—Puedes adelantarte, yo iré a buscar a alguien—comentaba la catarina tras despedirse de la chica—¿Dónde se habrá ido?

—¡Hola Ladybug!—saludó el modelo a la enmascarada que suspiró tranquila al verlo—Yo lo siento mucho…era mejor que escapara cuanto antes de que apareciera Riposte. Además a mi…no me gusta estar encerrado.

—¡Discúlpame! Pero has hecho lo correcto—dijo Ladybug con el rostro avergonzado, pero el modelo no quería terminar la conversación con ella.

—Por cierto, Chat Noir apareció, ¿Sí?

—¡Así es! Hizo lo que pudo, me imagino que él es excelente esgrimista que tú ¿No?—bromeaba Ladybug provocando que Adrien se riera del chascarrillo.

—Y ... ¿Riposte?

—Ella se encuentra bien—de repente, sus pendientes indicaban que su transformación tendrá pocos minutos—¡Me tengo que ir!...Quizás tú sería quien devuelva eso…

Adrien se dio vuelta al ver la espada de Kagami y lo recoge, no sin antes despedirse de su salvadora que se retiraba del lugar.

—Nos vemos pronto…—Ladybug se despedía del chico aún sin despejarlo de su mente. Él por su parte le envía un beso al viento hacia donde ella iría.

Para ambos aún no estaba dicho.

Nuevamente la tranquilidad volvió a la capital francesa, la alarma akuma fue levantada y nuevamente el Louvre abre las puertas para sus visitantes.

Kagami salía del recinto, no sin antes hacer una llamada a su chofer.

—Estoy en el Louvre, te espero—dijo la joven pero Adrien llegaba.

—¡Espera!—el modelo llevaba en sus manos su espada que la extravió en la escuela hace horas, pero la japonesa lo veía con recelo.

—Escucha yo…

/Lo siento mucho/—exclamaron ambos por sorpresa mientras la japonesa hacía reverencia como su costumbre lo indica.

—Quizá sea el momento de que recuperes eso…—dijo el rubio al extender el arma pero se resiste en agarrarla.

—Yo perdí…así que te lo quedas…—respondió con pena Kagami.

—Creo que tú ganaste al tocarme primero—dijo el joven.

—Eso no fue lo que vio tu amiga—comentaba la japonesa.

—Marinette a veces se pone nerviosa, pero es muy amable y tiene buenas intenciones. Ella nunca haría esas cosas pues ve por primera vez lo que es el esgrima—aclaró Adrien.

—Te gusta mucho ella, ¿No?—comentó con tono picaresco la chica, dejándolo indefenso y con un sonrojo por encima de sus mejillas.

—¿Marinette? ¡Claro! Es una excelente amiga y me gustaría que también la conocieras—respondió con toda naturaleza.

La eludida miraba con atención lo que hablaban dejándola deprimida por las palabras del chico que tanto quiere.

—Una buena amiga…

—¡Vamos Marinette! Suena como un buen comienzo para ti—la alentaba Tikki.

Mientras tanto, Adrien insistía con amabilidad en devolverle la espada a Kagami.

—¡Tómalo por favor!

La chica aceptó su oferta recogiendo su arma finalmente.

—Estaré encantada de conocer a tu amiga Marinette—concluyó la chica con una sonrisa amable y despedirse de su contrincante para montarse a su vehículo.

—Entonces prepárate para la revancha, Adrien

—¡Por supuesto, Kagami!

Pero Marinette seguía hundida en sus pensamientos

—No te rindas, ya sabes cómo piensa Adrien de ti…—trataba de animar la kwami roja.

—Lo sé, le agrado pero el problema es que me ve como una amiga, ¡UNA SIMPLE AMIGA! No quiero que Kagami me gane a Adrien, ¡No lo permitiré!—exclamó la peliazul con tono melodramático.

—Entonces tengo una idea para ti: ¿Por qué no te inscribes para la clase de esgrima?—indicaba Tikki. Marinette pensaba en lo que como Ladybug lograba superar a Riposte en esa disciplina.

—¡Ponte en guardia, Tikki!—exclamó como toda profesional con su índice ante la manita de su compañera, la verdad esa idea le parecía fenomenal en ser esgrimista para estar más cerca de Adrien.

Pero hacía falta aclarar ciertas dudas para ese día.

En la noche…

—Buenas noches Marinette—era Tikki que se despedía de su portadora para poder dormir en su escondite.

—Buenas noches Tikki—respondió Marinette, no sin antes depositar un beso en la frente de la kwami.

Después de ver que todo está bien, saca su antiguo celular para escribir a Adrien cuanto antes.

Ladybug: ¡Hola Adrien! ¿Cómo te encuentras de tu tobillo?

El rubio una vez que tomó su celular para ver el mensaje, quedó en escribir con ella.

Adrien: Muy bien, no es nada grave la verdad.

Ladybug: ¿Y cómo te fue con Kagami?

Adrien: Pues quedamos en que nos volviéramos a encontrar para continuar con el duelo. Esta vez será más cordial.

Ladybug: Ya veo…

Adrien: ¿Pasa algo Ladybug?

Ladybug: No pasa nada…

Adrien: Acaso…¿Estás celosa?

Ladybug: ¡Claro que no!

Adrien: Ahora que lo recuerdo, le conté a ella sobre una excelente amiga que tengo, se llama Marinette. Espero que algún día la conozcas..

Ladybug: ¡Por supuesto! Será todo un honor conocerla también.

Adrien: ¡Qué bueno!

Ladybug: Me gustaría hablar contigo Adrien, pero tengo un asunto importante que atender en esos momentos. ¡Buenas noches!

Adrien: Igualmente Ladybug, pasa buenas noches…

—Me ve como una amiga…—susurraba Marinette con la vista al techo al confirmar las palabras de Adrien. Sentía que había llegado al primer escalafón para estar más cerca de Adrien pero tendría que ser lo más cercana posible para ganar su corazón.

Aunque le tome mucho tiempo o quizá ganar enemigos con el paso del tiempo.

Continuará…

Finalmente conocimos más de cerca a Kagami. ¿Será una aliada o más bien villana?

Pronto lo averiguaremos…

La trama está empezando y la relación de Ladybug y Adrien está empezando a consolidarse (están en un estado de exploración) por lo que algunos morirán de diabetes al leer sus partes.

Por ahora, esperen el siguiente capítulo y conoceremos más…

¡Saludos!