Crónicas De Helga Geraldine Pataki: Historia De Una Vida

Por: Bkpets

Chapter 8: Mi Hermana

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Cuando por fin logre llegar al lugar tan esperado, es decir Seattle, lo primero que hice fue buscar un lugar donde pudiera asearme, no tienen idea de lo difícil que es pasar mas de 3 días sin bañarse o inclusive asearse a medias con agua proveniente de alguna llave de las casas, recordaran claro lo que les conté de mi intromisión a las casas ajenas, o inclusive es muy incomodo y por su puesto muy poco practico el hacer constantemente el famoso baño vaquero con agua embotellada, que por cierto, como la sufrí en eso días pues el ir a pie implicaba que una de las cosas mas sagradas que pudieses llevar contigo sea por su puesto el agua, ah por cierto, el baño vaquero se realiza solo aseando la parte del cuerpo que va de la cintura hacia arriba, por su puesto claro, sin poder lavar bien el cabello y menos aun si esta muy largo…, este tip es muy practico para los hombres pero para nosotras las mujeres es la muerte, en fin, afortunadamente a la parte a la que llegue era de mediana urbanización y digo mediana por que en realidad Seattle es una ciudad bien urbanizada, pero aun así el barrio al que llegue era uno tranquilo, de aquellos en los que no hay muchos tumultos citadinos, eso era lo mejor y lo peor a la vez, por un lado era lo mejor puesto que pocas personas me verían en la ciudad y lo malo por el otro lado del asunto, era que debido al hecho de que por ser pocas las personas que me verían, seria fácilmente recordada.

Siempre estuve consciente de este problema así que, al no poder hacer nada más que andarme con mis precauciones, decidí como ya les dije, buscarme un lugar donde asearme.

Es día yo creo que llegue con buena suerte pues en mi recorrido por ese barrio di primero con una lavandería y me dije: "Helga, antes de hacer algo más tienes que lavar tu ropa" y si, era un hecho, tantos días perdída, me obligaron a hacer varios cambios de ropa. Decidí por hacer el lavado primero, cuando entre al local, lo único que encontré fue a una señora de edad avanzada, una anciana muy amable por cierto…

"Buenas tardes –pregunte a la anciana-"

"Buenas tardes pequeña ¿Qué se te ofrece?"

"Vengo por el servicio de lavado"

Tuve suerte de que el lugar que atendía aquella señora era de esos lugares en los que dejas tu paquete de ropa y los que atienden hacen el trabajo, no como los clásicos de autoservicio en los que uno mismo lava su ropa, en ese momento quede de lo mas aliviada…

"Bien, bien, adelante querida, aquí hacemos servicio completo, lavado, secado y por un costo extra también hay planchado"

"Solo lavado y secado –le respondí-"

"Como gustes"

Le deje a la señora todo lo que pude inclusive también gran parte de lo que llevaba puesto; entre todo esto por su puesto iba mi uniforme de exploradora, detalle que la señora no paso desapercibida…

"Vaya, vaya querida, veo que eres exploradora, mi nieta también lo es ¿vienes a la convención de esta tarde?"

De haber sabido lo de la convención quizás no me hubiera parado en ese barrio…

"Eh… si, si vengo a la convención –mentí para no levantar sospechas- pero vengo también en una misión de exploradora y llevo caminando un par de días"

"Ja, si como no –dijo la anciana- un par de días no, pero si un par de semanas, sabes, yo también fui exploradora alguna vez y así como tu, me perdí varios días, pero logre llegar con bien a mi destino, claro esta que en esos días no habían tantos peligros como ahora, no debiste viajar sola…"

"Lo se, fue muy irresponsable de mi parte"

"Bueno, bueno no se hable mas, debes estar hambrienta también y por supuesto debes de necesitar una ducha verdad"

"Bueno yo ehmmm…"

"Ven pasa, pasa yo me hago cargo de todo"

La anciana cuyo nombre ya no recuerdo, tenia la ventaja de que su negocio de lavandería era parte de su casa y como fiel exploradora de su época y a su vez gran contribuidora de la tropa local, me invito a pasar al resto de su casa, me guió por los pasillos y me contó como su casa, a parte de ser su lavandería, era también un punto de reunión, o mas bien un punto de llegada o de arribo pues a pesar de que el refugio, es decir, la cabaña donde las exploradoras de la zona hacían sus reuniones, era el sitio oficial, la casa de esta anciana servia como punto de arribo para las chicas que llegaban de otros estados o inclusive de otros países… bendito lugar al que me fui a meter, si bien era sabido, como ya les dije que nunca fui la mejor exploradora, al menos de momento si que era famosa, el código de las exploradoras y todos los exploradores, chicos y chicas scouts de todo el mundo, de algún modo estipula que es nuestro deber ayudar al prójimo y era lógico, según me entere en aquella ocasión, a los pocos días de que me fui de Hillwood, comenzaron a buscarme por todos lados y era por su puesto obvio que la trabajadora social no se iba a quedar cruzada de brazos, así que después de interrogar a todo aquel que haya tenido contacto social conmigo, incluyendo a la ex-novia de Arnold, y sin tener un resultado concreto se vio en la necesidad de pedir refuerzos enviando mis datos de búsqueda a las tropas asociadas de exploradoras en todo el estado de Washington y creo también a varios estados mas.

Afortunadamente la anciana que me atendía ya era algo senil así que me fue fácil ocultarle algunas cosas, entre ellas un par de volantes con mi fotografía que visualice por los corredores de su casa, lastima que no conté con el inesperado detalle de que mi fotografía aparecía en los cartones de leche y algunos jugos, esto claro esta, por cortesía, no de la trabajadora social, sino que fue cortesía de Phoebe, de Arnold y el resto de la pandilla.

Mis amigos de Hillwood encabezados primeramente por Phoebe y obviamente por Arnold, lograron hacer que una enbasadora local de leche y jugos pusiera mi foto en los cartones así que de algún modo se podría decir que estaba sitiada.

Procure como ya les dije, no hacer mucho escándalo de mi persona, así que acepte la oferta de la anciana y me duche de urgencia y digo de urgencia porque de verdad si que me hacia falta un baño, la señora, mientras yo me duchaba, se llevo el resto de mi ropa y al parecer, o mi ducha duro bastante o la señora era veloz en la lavandería; algunos cuantos y muy considerables minutos después de que salí de la ducha, en el mismo vestidor del baño encontré lo que para mi no era precisamente buena idea usar, de nueva cuenta ahí estaba frente a mi, mi uniforme de exploradora…

"Fiuf… que buen baño"

"Veo que te sentó bien la ducha, toma, aquí esta tu uniforme, limpio, seco y planchado"

"¡Planchado dijo!"

"Así es querida"

"Waw… ¿tanto me tarde en la ducha?"

"No te fijes en eso linda, ahora cámbiate rápido, mi nieta no ha de tardar en llegar, sabes, viene desde Hillwood con su tropa"

"¿Hillwood a dicho?"

Al principio me sorprendió el nombre de la ciudad, lastima que nunca imagine en ese momento, quien era la nieta de la anciana, en fin, el caso es que me sorprendió la ciudad pero no le di la importancia suficiente, a mi sorpresa me dije a mi misma, ¡Gracias señora pero me tendré que ir antes de que lo noten!

"Así es pequeña, mi nieta es exploradora de la tropa local de Hillwood y hoy vendrán a una reunión de tropas varias chicas de otro pueblo también…"

"Vaya, que interesante –Dije nerviosamente-"

"Bueno, bueno, basta de charlas, ven vayamos por tu ropa que ya debe estar lista"

Increíblemente toda mi ropa, que no era mucha a decir verdad, estaba totalmente aseada. La anciana me ayudo a acomodar mis cosas, de pronto, mientras terminaba de arreglar lo que faltaba, de la puerta principal se escucho que tocaron, como se los dije, en ese momento no le di la debida importancia claro, y por su puesto, nunca imagine que la nieta de la anciana era una vieja conocida, recuerdan a la chica exploradora de Hillwood a la que un día le robe su uniforme para entrar a la casa de Arnold, pues si, tal como lo leen, era ella, y ella de inmediato me reconoció…

"Hola abuela, ya estoy aquí ¡pasen chicas! –Dijo la chica exploradora-"

"Claro que si querida –menciono la anciana- pasen, pasen todas, están en su casa, que bueno que llegaran con bien chicas"

"Así es abuela ¿somos las primeras como de costumbre?"

"Oh no, claro que no querida –decía la anciana- esta ocasión no fueron las primeras"

"¿No? ¿Llego alguien más? –Decía la exploradora-"

"Así es, una exploradora también, y por lo visto ha viajado mucho, pasen, vamos a que la conozcan"

"Que bien abuela, debemos felicitarla, debe ser la chica que vendría de Kentucky"

"Aun no lo se querida, pero se ve que viene de lejos"

Yo no sabia que ya estaban las chicas ahí, sabía que habían tocado a la puerta pero no sabia quienes habían llegado; mientras ellas entraban al cuarto de lavado, yo iba saliendo de este en busca de la anciana, y ambas, la exploradora de Hillwood y yo, nos detuvimos frente a frente…

"Señora… señora… seño… -Me calle cuando vi a la chica-"

"Hola como es… tas…, hey, hey un momento, yo te conozco"

"¿Qué? ¿A mi? Yo no, es decir, no se, yo no te he visto nunca"

"Claro que si, eres la chica de Hillwood… la chica que un día me robo el uniforme"

"Eso fue hace mucho pero…"

"Y por lo visto aun lo sigues haciendo –contesto bruscamente- chicas, a ella, atrapenla es una impostora, ella no es exploradora"

Y el tumulto de chicas me cayó encima, no pude hacer nada, eran 10 contra una y para colmo en espacio cerrado.

"Listo, ya la tenemos"

"Chicas, no se apresuren, recuerden su código de exploradoras –decía la anciana-"

"Abuela, esta chica no es quien dice ser, es una ladrona, una impostora, se disfraza de exploradora y así se mete a las casas ajenas, hace años intento inmiscuirse así en casa de un chico de mi barrio"

La verdad no tengo ni idea de cómo se entero de ese hecho…

"Y por lo visto, aun lo sigues haciendo"

"No, no, alto, esperen, yo soy exploradora, si lo soy, lo soy, pertenezco a una tropa y…"

"¡Pruébalo! –Exigió la chica-"

"Esta bien, busquen en la mochila, ahí esta mi cartea y mi identificación"

Dicho y hecho, entre varias chicas comenzaron a sacar todas mis cosas y no fueron nada delicadas a decir verdad, todo cuanto encontraron lo desacomodaron y botaron por doquier, afortunadamente no rompieron nada…

"Hey chicas, aquí esta, aquí esta su cartera…"

"De acuerdo, muéstrenmela"

La chica abrió mi cartea y entre papeles, credenciales y demás, por fin hayo la credencial oficial con el numero de afiliación que me acreditaba como exploradora de una tropa, vigente y todo completamente legal…

"Bien, bien, aquí dice que H. Geraldine Pataki, bueno Geraldine, creo que tienes suerte, tu identificación es legitima…"

"Lo ven, se los dije, no soy ninguna ladrona, y siento mucho lo de la otra ocasión, ahora podrían soltarme"

Lo bueno fue que al instante que me soltaron las demás chicas devolvieron a la mochila las cosas que habían sacado…

"Bien, te ofrezco una disculpa por la acusación, aquí tienes tus cosas ¿vienes a la convención verdad? Pero por el numero de tu afiliación veo que no eres de Hillwood ¿de donde vienes?"

"Yo eh… vengo de… otro pueblo hace años que no vivo en Hillwood"

"Aja, como digas, en fin toma tu credencial no la vayas a… perder… ¡Un momento! ¿Tu te apellidas PATAKI!"

¡P-E-L-I-G-R-O! esa segunda pregunta no me cayo para nada bien…

"Si… si ¿Por qué? –conteste muy nerviosa"

La chica simplemente sonrió un poco y me comparo rápidamente con un folleto que tenia a la mano.

"Por que ya te encontré"

Dicho y hecho, no me había dado buen presentimiento la pregunta de la chica, ella me había reconocido, el apellido era inconfundible… en ese momento tome lo mas rápido que pude mis cosas y al mismo tiempo en que le arrebataba de la mano mi credencial a la otra chica, puse 100 dólares en la mano de la anciana por las molestias y el lavado de mi ropa, si, si lo se, lo se, fue mucho dinero, pero en ese momento yo no lo pensé así, es mas en ese momento ni siquiera pensaba, solo tome mis cosas y salí lo mas rápido que pude mientras, tras de mi iba el grupo de chicas persiguiéndome…

"Vamos todas, no la dejen ir, ella es Helga Pataki, la chica que buscan y que huyo de Hillwood"

Salí de la lavandería lo mas pronto que pude, pero por mas que trataba, no lograba quitármelas de encima, al parecer para mi mala suerte, a cada paso que daba aparecían mas y mas exploradoras, y era lógico la hora de la reunión ya estaba muy cerca, y para el colmo, entre todas chicas que iban llegando, entre ellas increíblemente me encontraron, Ashly, Lizbette, Michelle, Caroline y Lorreyn, de pura casualidad el clan de las malditas, es decir mi tropa se había reunido en Seattle y era lógico, mientras trataba de escapar, siendo perseguida por al menos unas 30 chicas y mi tropa, recordé que precisamente ese día que llegue a Seattle, se celebraría la convención anual nacional de exploradoras de América y adivinen de quien hablarían como tema principal, pues es claro, de mi, el tema central era yo y había una invitada especial a la convención, directo desde Hillwood, venia la trabajadora social Alissa Wordswood, vaya día, por supuesto de momento no logre escapar pues, si de algún modo consideraba yo que tenia suerte en ese momento, al parecer no lo tenia, o quizás si, el caso fue que sucedió algo particularmente fuera de lo común, me encontraba siendo perseguida por las chicas, y lo bueno era que les llevaba al menos unos 30 metros de distancia pero sin oportunidad de esconderme, calles largas y sin callejones además de llevar a cuestas una pesada mochila, esa era la justificación, en fin, recuerdo que lo que me paso fue que, antes de cruzar una esquina, irónicamente choqué con un automóvil, un deportivo rojo según recuerdo, este auto se cruzo en mi camino a la vez que yo intentaba cruzar, el golpe no me hizo gran daño físico pero si me aturdió lo suficiente como para a penas lograra coordinarme, y adivinen de quien era el automóvil…

"Auch… -Grite cuando choque con el auto-"

"Oye fíjate antes de cruzar niña, ten mas… -La rubia que me gritaba se cayo por completo cuando me vio- ¿Helga?"

De inmediato reconocí la voz de aquella mujer…

"Helga eres tu, eres tu Helga, al fin, al fin te encontré"

No lo podía creer, al fin después de 4 largos años había encontrado a mi hermana mayor, Olga pataki.

"¿Olga? Eres, ¿eres tu?"

"Si hermanita, soy yo ¿Qué haces aquí?"

Esa pregunta ya no se la pude responder, créanme, cuando vi a Olga en ese lugar la impresión para mi fue tal que no lo soporte y caí desmayada al instante, realmente no se que habría pasado, solo se que gracias a Olga logre escapar de todas las chicas que me perseguían. Recuerdo que esa ocasión desperté una o dos horas después en el auto de Olga el cual se mantenía en marcha e íbamos por la autopista camino a Manhattan…

"Auch… mi cabeza… ¿Dónde? –me queje un poco- ¿Dónde estoy?"

"Estas a salvo si eso es lo que te preocupa"

"¿Qué paso?"

"No lo se, tu dímelo –Respondió Olga- de repente saliste de la nada y chocaste con mi auto"

"Eso explica el moretón"

"No tiene nada grave, te revise bien, en fin, luego de que chocaste me di cuenta de que muchas chicas te venían persiguiendo, y se veían algo furiosas, no lo se, así que no tuve otra opción mas que levantarte como pude, tomar tus cosas del suelo y arrancar a toda prisa el auto…"

"Ya veo, detén el auto…"

"¿Qué cosa?"

"¡Dije que detengas el auto! –le exigí duramente-"

Mi reacción, a mi parecer fue de lo mas normal, Olga se sorprendió de sobremanera y freno rápidamente al lado de la carretera; yo por mi parte le agradecí el viaje, tome mis cosas y comencé a caminar cuando me baje de su auto.

"Helga ¿que sucede? Detente ¿A dónde vas?"

"Lejos, lejos de ti, gracias"

"Helga ¿Qué te pasa?"

"Y ahora me lo preguntas, mas bien que te pasa a ti –le respondí muy enojada- después de 4 años te atraviesas así en mi vida y finges que no ha pasado nada"

"Oye eso no es justo –respondió Olga de igual manera- lo que me dices no es justo, mas bien yo diría que tu te atravesaste en mi vida"

Olga guardo silencio en ese momento, rápidamente se dio cuenta de que cometió una estupidez al decir eso…

"Helga yo… lo siento, no debí decirte eso, no te vayas"

"Olvídalo, yo me voy y ambas felices y contentas, adiós…"

"Helga espera, espera por favor, hablemos un momento por favor"

Seguramente fue curiosidad mía o remordimiento o quizás era la necesidad de desahogarme con alguien pero, a final de cuentas le hice caso a Olga y acepte su oferta de ir a platicar, a regañadientes subí de nuevo al auto y unos minutos después, nos detuvimos en un restaurante Express de la carretera, ahí me invito a cenar y vaya que no lo desaproveche, tenia días sin comer bien, cosa que Olga no paso desapercibido…

"Vaya, si que tienes hambre –comento Olga-"

"¿Te molesta?"

"No, no, al contrario, me agrada ver que comas bien, te noto muy delgada"

"Es normal, he estado viajando desde hace días"

"Mas bien te escapaste de casa"

"¿Cuál casa? –Pregunte con la boca llena- ¡yo no tengo casa! Recuerdas, ustedes me abandonaron en la calle"

"Supuse que dirías algo así. ¿Por qué huiste de casa de la abuela?"

"Dirás, de la casa de Michelle, y no huí, básicamente ella me echo fuera, yo solamente tome el resto del orgullo y dignidad que me quedaba y me marche con honores, a propósito ¿Cómo sabes de esto? ¡Sabias dónde estaba y nunca fuiste a buscarme!"

Ese comentario más bien fue un completo reproche…

"No, nunca supe donde estabas, al principio si, mientras viviste en casa de los Hayerdahl, luego de eso te perdí el rastro, te busque durante dos años pero mis esfuerzos fueron inútiles, no podía acercarme a Hillwood, no de momento, de hecho, el día en que te dejamos, ese mismo día me separe de mamá y papá, comunicándome con ellos les rogué por días que regresáramos por ti, pero no me hicieron caso, finalmente en el viaje atravesamos Nueva York y en un descuido los deje por voluntad propia, afortunadamente tenia un amigo cercano ahí, y el me ayudo a colocarme en la ciudad, pronto hallé un empleo y desde entonces vivo en Manhattan"

"Ya veo ¿y como diste conmigo?"

"Vuelvo a lo mismo, tu diste conmigo, yo estaba de negocios en Seattle, de hecho iba de regreso a casa cuando te atravesaste en aquella esquina, oh Helga, que feliz estoy de haberte encontrado, y que guapa estas, has crecido mucho en todo este tiempo..."

La razón del que Olga no pudiera dar conmigo era simple, la información de la trabajadora social es por su puesto confidencial y obvio, solo podría darse información a los familiares pero, si a esto se le sumaba el hecho de que a Olga, Miriam y Bob se les había levantado una orden arresto, por el delito de abandono de una menor, en el caso de Bob y Miriam y de complicidad en el caso de Olga, era Obvio que ninguno de ellos se iba a parar a pedir informes sobre mi en Hillwood, según lo que Olga me contó, se entero de mi situación debido a las noticias de un periódico, fue ahí donde se entero que había estado viviendo en casa de la abuela y por su puesto se entero de mi dulce venganza, a Michelle, después de que huí, con la ayuda de algunos testigos, amigas y amigos míos, se le encontró culpable por el delito de maltrato a una menor, es decir yo en ese entonces y pues… el resto es historia, ahora en estos tiempos sigue viviendo en su casa pero de que paso un largo tiempo en prisión, paso un largo tiempo en prisión, según me contaron. Olga pensó muchas veces en buscarme en casa de la abuela, pero nunca hizo el intento por hacerlo realmente, según ella, por mas que trataba, no podía debido a la distancia y a su trabajo, pero yo opino que la razón real era mas que nada cobardía, hipocresía… ¡Que se Yo!

Continuara...


Hola chicos y chicas... cuanto tiempo verdad, si, lo se, lo se, se que me tarde mucho en actualizar pero, la verdad, la semana pasada estuve muy atareado en la universidad y contando también una fuerte gripa que tuve... de estas supuestas fiebres de primavera... la verdad fue espantoso, pero ya me recupere y aquí estoy de nuevo, ante todo quiero disculparme por haberme tardado también en responder a todos su comentarios, de hecho aun no he podido terminar de responder un par, así pues espero me disculpen, y espero seguir contando con su apoyo y sus comentarios, una sección muy fuerte e interesante comienza con este capitulo que hecho tan solo para adelantarles algo, ya prácticamente estamos casi a la mitad de la historia jejeje, aun falta mucho que leer, así que espero seguirlos viendo por aquí, mas tarde terminare de responder sus comentarios.

Mientras tanto solo me resta enviarles un cordial salido a: rickhunter17, teddyetere, Ritsuko-nee, mari3304, Yukime Hiwatari, mimi-serenity, Ground Spirit Minerva y alias katsuhimoro.

A todos ustedes muchísimas gracias... Hasta la próxima semana.