Extravagant Challenge


Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de la grandiosa Stephenie Meyer.


Summary: Alice deseaba ser una actriz con todo su ser, pero para eso debía cumplir con un requisito que su padre le había impuesto:
¡Fingir ser un chico!
Ella aceptó feliz, pero... ¿Y si las cosas no fueran tan fáciles como ella pensaba? ¿Podrá Alice ocultar su verdadera identidad?
¿O un atractivo rubio descubrirá quien es realmente?


A la mañana siguiente me desperté aferrada a él...


Bueno, para ser sinceras, él era quien se aferraba a mí, sus brazos me envolvían en un caluroso y apretujado abrazo que me dejaba sin aire. Su pecho reposaba en mi espalda por lo que no pude deducir si estaba despierto o dormido. Rogando internamente miré por sobre mi hombro y casi suspiré de alivio al verlo con los ojos cerrados y gesto relajado.
Su respiración era acompasada por lo que no cabían dudas, realmente no había notado mi presencia aun.
Lentamente tomé el brazo blanquecino que reposaba en mi cintura con posesión y haciendo el mayor esfuerzo posible por ser delicada, lo quité de allí. Mis ojos recorrieron su hermoso rostro, sus pestañas largas y claras, sus mejillas sonrosadas por el calor y finalmente sus labios.

"Tan apetecibles" escuché una vocesita decir en algún rincón de mi mente. Me golpee mentalmente, estaba perdiendo preciados minutos de escape. ¿Qué excusa le daría si me encontraba observándolo de esa forma? Me bajé de la cama y me alejé caminando hacia atrás pero tropecé con uno de sus zapatos y caí estrepitosamente en el suelo. Jasper se despertó de un sobresalto y alarmado miró hacia todos lados hasta dar conmigo.

-Ho-hola...-Sonreí torpemente desde el suelo mientras me sobaba el codo que en aquel momento se tornaba rojizo. Jasper me contempló confundido durante algunos segundos, luego sonrió ampliamente.

-¡Hola Chris!-Dijo con la voz más ronca de lo normal.- ¿Qué haces aquí?- Preguntó al cabo de unos segundos.

-Yo...- Mi mente estaba en blanco, intenté con todas mis fuerzas pensar en algo para salir de aquel apuro pero no se me ocurría absolutamente nada. -Yo... venía a preguntarte si... si... -En ese instante el estómago de Jasper rugió sonoramente.- ¿Si quieres desayunar?- Pregunté con gesto de desconcierto.

-¡Claro!- Exclamó y se bajó de la cama de un salto.

-Bien, iré a preparar algo entonces.- Expresé aliviada. Jasper paró en seco y me miró con los ojos desorbitados.

-¿Sabes cocinar?

-¿Si?- Dudé. Jasper alzó una ceja.

-Si tú no sabes, yo menos- Jazz esbozó una sonrisa divertida y negó con la cabeza.

-¡Si sé!-Volví a responder esta vez más segura.- Mi padre es peor que Emmett cuando se habla de comida y como mi madre es pésima cocinando, fui yo quien terminó a cargo de la cocina...-Expliqué.

-Ya veo -El estómago de Jasper volvió a rugir haciendo que un leve sonrojo surcara sus mejillas. Sin poder evitarlo solté una risilla tonta que intenté ocultar fingiendo toser. Miré el reloj nada femenino alrededor de mi muñeca izquierda intentando disimular pero al ver la hora solté un gemido.

-¡Son las siete!

-¿Y?

-Hoy es martes- Por la cara del rubio me di cuenta de que aún no había captado el concepto- Que yo sepa los días de semana debemos ir al instituto.- Y ahí sus ojos brillaron con comprensión.- ¿Crees que Emmett y los demás vayan?

-No lo creo- Dijo Jasper- Ni siquiera creo que puedan abrir los ojos después de haber bebido tanto- Comentó con una mueca graciosa.

-Entonces si intento despertarlos será en vano, ¿cierto?- Asintió rascándose la nuca. Suspiré dramáticamente. - Bien, no hay nada más que hacer, voy a preparar el desayuno, si no nos apresuramos llegaremos tarde.- Salí de aquella habitación y fui a la mía. En ella, me cambie prácticamente a la velocidad de la luz. Lamenté el hecho de no poder quitarme las vendas para dejar que "mis amigas" se ventilaran un poco y pudieran respirar con normalidad aunque sea un momento, pero no había tiempo que perder, así que tan solo elegí otra remera, que esta vez era negra, unos jeans claros y mis converse de la suerte. Luego de verificar en el espejo que todo estuviera en su lugar, corrí escaleras abajo hasta llegar a la cocina. En menos de 15 minutos ya tenía casi todo listo; había preparado huevos revueltos, tostadas, panqueques con miel, y había dispuesto en la mesa una serie de mermeladas que encontré en la nevera, hice leche con chocolate para mí y café para Jasper que en ese momento observaba cada uno de mis movimientos.

-Deja de mirarme así, me pones nervioso.-Espeté cuando no pude soportarlo más.

-Lo siento- Contestó el muchacho- Pero es que me sorprende ver cómo te manejas, pareciera que estás en tu salsa.- Reí un poco ante la analogía que usó, pero luego de pensarlo un poco fruncí el ceño.- ¡Hey! No me malinterpretes, que sepas cocinar no quiere decir que seas menos macho, en realidad creo que es una cualidad digna de admirar-Alabó Jasper.

-Gracias- Le sonreí bastante agradecida y divertida. No solo era guapo, sino que también era una persona agradable, ¡vaya sorpresa! siempre había pensado que los chicos lindos no poseían cerebro.

-Aunque con ese delantal floreado que llevas puesto, te haría mi esposo- Comentó casualmente. Mis ojos se abrieron de par en par y Jasper al ver mi expresión soltó una larga y profunda carcajada. -N... No puede... ser... Debe... rías haber visto tu... cara- Exclamó entre risas. Sin poder evitarlo tomé una manzana que descansaba en un frutero en la encimera y se la lancé directo a la cabeza. -¡Auch! Demonios Chris, era solo un chiste.- Aclaró el rubio.

-Pues no me causo gracia- Mascullé mientras giraba el rostro intentando que no viera mi sonrojo.

-Bien, bien, lo siento- Se disculpó- Ven siéntate aquí no puedes beber eso ahí parado.-Dijo señalando la silla frente a él. Murmurando por lo bajo improperios contra su persona me dirigí hacia la mesa pero antes me quité el maldito mandil floreado que llevaba puesto para evitar que se ensuciara mi ropa. Comimos en silencio hasta que Jasper volvió a hablar.- Chris, por casualidad... mientras dormía... ¿me viste abrazado a la almohada?-Preguntó con la vista fija en su plato de panqueques casi vacío.

-No, ¿por qué?- Interrogué extrañada mientras llevaba la taza de leche a mis labios.

-Porque soñé que estaba abrazado a una chica- Murmuró casi imperceptiblemente y con el ceño fruncido. Me atraganté con la chocolatada que estaba a punto de ingerir haciendo que Jasper se asustara. -Chris ¿estás bien?- Se levantó y se acercó a mí, yo no podía dejar de toser, la leche se había ido por mis fosas nasales haciendo que expulsara todo el líquido por la nariz. Al ver esto, el rubio, que hasta ese momento tenía una mueca preocupada en su rostro, no pudo impedirse reír, al parecer mis desgracias le causaban gracia.

- ¡Perdón, perdón, perdón!- Seguía disculpándose Jasper cuando detuve el jeep de mi primo en el estacionamiento del instituto.

Nos habíamos marchado de la casa aproximadamente 10 minutos atrás, le había dejado una nota a Emmett explicándole que no quisimos despertarlos ni a él ni a Edward y Mike, por lo que nos fuimos en su auto con Jazz. Yo esperaba que no se enojara por haber tomado prestado su preciado jeep sin su permiso, aunque le había dejado el desayuno listo en la mesa de la cocina. Eso debería bastar ¿verdad?

-Ya Jasper, no te preocupes, no estoy enojado- Le contesté mientras bajaba del auto. Él salió disparado y se situó junto a mí, me miró fijo a los ojos buscando algo que no supe si encontró hasta que lo vi sonreír relajado.

-Bien, ¿quieres que te acompañe hasta tu salón?- Preguntó animadamente.

-Na, ya me aprendí el camino de memoria- Le sonreí con suficiencia. En realidad agradecía que el joven se distrajera fácilmente, al parecer había olvidado, por lo menos momentáneamente, el haber soñado con "una joven" abrazado a él, pero no quería presionar a la suerte que al parecer me había abandonado un poco desde mi llegada a Forks.

-Bueno, entonces nos vemos en el almuerzo- Dijo para después despedirme con un gesto de manos. Asentí un poco contrariada, no quería almorzar a solas con él, tenía miedo de que volviera a sacar a relucir ese tema, pero luego recordé que también estaban Bella y Rosalie así que me resigné.

Mi primera clase de ese día era Matemáticas, algo que se me daba increíblemente mal. Cuando llegué, estaban todas las sillas ocupadas excepto una mesa que estaba vacía al final de la clase. Me senté allí y observé a mí alrededor. Las chicas se sentaban por lo general juntas mientras que los chicos con ellos mismos, algo tonto, dije en mi fuero interno, parecían niños de cuatro años. Frente a mi habían dos muchachas, una de pelo rizado y rubio y otra con cabello marrón claro con líneas color miel.

Un ruido hizo que mi inspección quedara en un segundo plano en mi mente. En la puerta, Bella miraba al suelo, donde todos sus libros estaban desperdigados, su rostro estaba rojo como un tomate. Se agachó para recogerlos mientras todos la miraban desde sus asientos. Yo me levanté rápidamente y fui a ayudarla.

-Gracias- Sonrió tímidamente cuando le di el último libro.

-¿Estas bien?-Le pregunté.

-Si... siempre me pasa- Contestó ella.- Soy torpe por naturaleza.- Dijo suspirando.- Pero lo odio- Añadió murmurando tan bajito que casi no la escuché.

- No lo aborrezcas, piensa que es parte de ti, ser así te hace única. La mayoría de las chicas caminan pavoneándose con sus tacos altos, fingiendo haber nacido con ellos y hasta haciendo el ridículo a veces. Por lo menos si tú te caes no es por seguir la tendencia, sino por ser como realmente eres. No te avergüences de eso Bella.- Comenté en voz alta para que los demás me escucharan y de paso guiñándole un ojo. Ella soltó una risita y asintió. Me levanté y le tendí la mano para que ella hiciera lo mismo.

-Gracias otra vez- Susurró cuando nos sentamos juntas.

-No hay por qué Bells, es la verdad- La chica hizo un gesto de sorpresa cuando dije aquel apodo pero no dijo nada.- Presiento que seremos grandes amigos- Mencioné sin poder contenerme. Ella volvió a asentir mientras me dedicaba una sonrisa cálida. Se notaba a leguas que no era una persona habladora.

El profesor llegó cinco minutos después, Bella y yo nos concentramos en la pizarra, donde el señor Bones explicaba algo que no llegué a comprender del todo. Luego de una hora, mi mente divagaba con unicornios voladores, hace media que me había rendido con los ejercicios que debía practicar. Bella se encontraba en la misma situación que yo, solo que ésta dibujaba garabatos en un borrador con gesto ausente.

Cuando la campana sonó, ambas salimos prácticamente corriendo hacia el pasillo, solo que Bella trastabilló y casi cae si no fuera porque la agarré justo a tiempo. Me agradeció torpemente y yo no hice más que reír ante su mueca avergonzada.

-¿Por qué tan triste?- Pregunté cuando nos sentamos en una mesa vacía en la cafetería. Desde que habíamos llegado, ella buscaba algo con la vista sin cesar. Algo que no encontró ya que su expresión fue de descontento absoluto. Cuando yo hablé, abrió sus ya de por si grandes ojos oscuros y me miró escandalizada.

-¡No estoy triste!- Exclamó aunque nada convencida. La miré alzando una ceja y recordando involuntariamente que Jasper había hecho ese gesto esa misma mañana.

-No nací ayer Bells - Comenté divertida- Pero si no quieres decirme nada no te culpo, apenas nos conocemos- Le sonreí. Por sus muecas pude deducir que se debatía internamente entre decirme lo que le pasaba o no. Esa chica era como un libro abierto, era tan fácil leer sus expresiones...

-Sí, nos conocemos hace poco pero por alguna razón creo que puedo confiar en ti- Dijo jugando con sus cabellos.- No me decepciones- Agregó con tono severo.

- ¡Calma fiera!- Reí ante su expresión- Puedes confiar totalmente en mí- Le aseguré esta vez seria.

-Bien, sabes que tú también puedes confiar en mí- Me dijo a su vez. Asentí puesto que me había quedado muda ante esas palabras. La verdad era que por más que quisiera hablar con ella con sinceridad sobre mí, no podía hacerlo. El bichito de la culpabilidad me picó con fuerza pero haciendo un esfuerzo sobrehumano, lo ignoré.

- Bueno, basta de sentimentalismo, ¿qué sucede Bells?- La muchacha se sonrojó levemente.

- Es que... yo... emm...- Balbuceaba sin sentido.

- ¿Será que hoy no vino el joven de cabellos cobrizos?- Cuestioné suspicazmente. Su rostro se encendió como farolito de navidad pero no lo negó, tan solo me miró suplicante.

- ¿Tan obvio es?- Preguntó con los puños apretados.

- Un poco si, por lo menos para mí. Aunque no creo que él se haya dado cuenta aún.-Dije recordando la noche anterior cuando Edward la había llamado.

- Él es demasiado perfecto, nunca se fijaría en mí- Se lamentó la muchacha.

- ¡No seas pesimista! Yo creo que tienes todas a tu favor. Pienso que a él le pasa lo mismo que a ti, tan solo hay que darle un empujoncito. Tu eres bellísima Bella, tanto por dentro como por fuera.

-¡Wow, veo que no pierdes el tiempo!- Dijo alguien detrás mío produciéndome escalofríos. Miré hacia arriba encontrándome con el rostro de Jasper a tan solo centímetros del mío. Fruncí el ceño y me aleje de él como si su presencia quemara.

-¿Acaso quieres que nos besemos accidentalmente?- Pregunté mirando hacia otro lado intentando calmar a mi corazón desbocado. Por el rabillo del ojo, noté como Bella nos miraba confundida. El rubio soltó una carcajada limpia a la vez que pasaba sus brazos alrededor de mis hombros. -Ya se emocionó- Murmuré por lo bajo.

-Eres genial- Comentó divertido luego de que terminara de reír por segunda vez.

-¿Qué tiene de genial que te acuse de tener tendencias homosexuales?- Objetó Rosalie haciendo acto de presencia en ese momento.

-Tu no entenderías Rose, Chris es el dueño de mi corazón desde que me preparó tremendo desayuno esta mañana.- Dijo Jasper como si estuviera hablando del clima. Rosalie frunció el ceño. -¿Qué? ¿A ti tampoco te parece gracioso?- Preguntó mirando a Bella que en ese momento no perdía detalles de aquella discusión. La joven rió durante algunos segundos haciendo que Rose relajara su gesto.

-Nunca cambiaras- Suspiró trágicamente. Jasper le dedicó una sonrisa deslumbrante.

La campana sonó anunciando que la hora del almuerzo había terminado. Yo no había probado bocado alguno pero ahora ya nada podía hacer. Rose tomó a Jasper del brazo y se lo llevó alegando que tenían que tratar un tema de suma importancia. Bella y yo nos encaminamos hacia nuestra próxima clase, que por suerte, también compartíamos juntas.

-Hey Chris, hay algo que quiero preguntarte...-Dijo Bells apenada- Si no quieres decírmelo, lo entiendo, sé que es un tema delicado- Se apresuró a decir. Mis manos comenzaron a temblar de los nervios.

-Dispara- Murmuré mirando hacia todos lados, ¡no había durado ni dos días! me lamenté.

-¿Eres gay?- Preguntó mirándome directamente a los ojos. Me quedé inmóvil.- ¡Chris! ¿Estás bien?- Dudó deteniéndose al lado mío.- No hace falta que respondas, solo que...-Comenzó a farfullar sobre lo tonta que era cuando la detuve con un gesto de manos.

-¡Hey Bells, tranquila! Yo... tal vez lo sea- Sonreí misteriosamente a la vez que reanudaba la marcha. -O tal vez no- dije en voz un poco más alta para que me escuchara, no sé cuál fue su cara ya que Bella se quedó paralizada en el mismo lugar en el que se había detenido anteriormente. Cerré los ojos con fuerza mientras mis pies se movían por si solos. Cada vez esto de ser chico se complicaba un poco más;

"pero nadie dijo que debías seguir las reglas al paso de la letra" dijo la vocesita de esa misma mañana, la vocesita que se encontraba en algún rincón de mi mente.

"Cierto" Concordé con ella mientras sonreía traviesamente.


Chiiiiiiiiiiiiicas/os Agustina (Alias Mimi) se reporta con un nuevo capitulo :D

¿Cómo están? Espero que bien. Yo acá, esta semana terminé las clases, solo me falta ir a rendir Ingles a Cambridge (Además del cole, estudio en un instituto de ingles y en otro de música) Igual, eso no viene al caso xD

Quería comentarles que ahora que tengo más tiempo libre, tengo planeado hacer un fanfic paralelo a éste, con la historia de Bella y Edward, y ¿por qué no? otra con la historia de Rose y Emmett.

Pero por ahora, la que voy a hacer es la de Ed&Bell. No quiero embromarme con muchas historias porque al final no voy a terminar ninguna xD

Si les gusta esta idea, porfas, no se abstengan de comentar. Si se su opinión, más rápido me pongo manos a la obra y comienzo a publicarla :B
Si quieren, pueden seguirme en twitter: heymimi_yup (Ahi voy a ir dando adelantos e información sobre los capítulos) también pueden agregarme a facebook: Fuwa Sayumi, ahí pueden contactarme y si quieren dar ideas para los próximos capítulos :)

En cuanto a este cap, vemos como Alice se va acostumbrando aunque sea un poquito a Jazz. O por lo menos ya no balbucea cuando éste le habla. También vemos como la relación entre Chris y Bella se va profundizando (No saben lo que le espera a la pobre de Bells) Y también conocemos los sentimientos de Isa por Eddie (Aunque de todas formas, era sabido xD).

¿Qué sucederá con nuestros protagonistas en el próximo capitulo? No se pierdan la próxima publicación de...

¡Extravagant Challenge!

Jajaja creo que quedó muy telenovelesco eso xD
¡Besosssssssss!