A/N: Hola a todos de nuevo! :D Muchísimas gracias por todos su reviews! :D Y disculpen la tardanza T_T pero desde que comencé con mi nuevo trabajo no me ha quedado tiempo de continuar la historia x_x Espero sean pacientes conmigo un poquito más :3 Prometo subir más capítulos en mi tiempo libre :)
Por cierto, este capítulo no es nuevo o.o
Decidí editarlo puesto que olvidé describir algunas cosas que necesito que sepan para continuar con el siguiente xDD pero aún así espero que les guste como quedó ;)
Capítulo 7: Un amor no Correspondido
De vuelta en Nifelheim, Tifa continuaba recorriendo la mansión Caelum. Caminó sin rumbo por los pasillos hasta que llegó a un balcón. Ya casi anochecía y se podía ver cómo los colores del atardecer iluminaban todo el cielo. Tifa se quedó ahí un rato para admirar el paisaje mientras el sol se ocultaba en el horizonte. Cuando miró hacia abajo para admirar el jardín real, se percató de que alguien estaba infiltrándose en la mansión. Se trataba de nada menos que la chica Vulpes que se habían encontrado en el sendero. Tifa se le quedó viendo por unos instantes y decidió investigar.
Cuando llegó al jardín no logró encontrar a la Vulpes por ninguna parte, pero en su lugar se topó con una especie de planta que tenía unos frutos muy apetitosos en el centro de su flor. Tifa no pudo contener la tentación y se acercó para tratar de comer uno de los frutos; pero justo antes de que pudiera arrancar el fruto de la planta, la Vulpes apareció de la nada para embestirla.
"¡No te comas eso!" La chica la empujó bruscamente.
Tifa cayó al suelo y en ese instante, la enorme planta cobró vida mientras abría sus enormes fauces. Aparentemente se trataba de una planta carnívora conocida como PlantBrain,que utilizaba como señuelo las frutas de su flor para luego atrapar a su presa con sus dos tentáculos y envenenarlas con su polen.
La Vulpes usó su báculo para golpear a la enorme planta en un punto estratégico y así regresarla a su estado normal antes de que lanzara su polen. La planta volvió a cerrar sus fauces y se quedó dormida nuevamente.
"Phew... Eso estuvo cerca." La Vulpes exhaló aliviada.
"¿Qué rayos era esa cosa?" Dijo Tifa, horrorizada.
"Es una planta carnívora que utilizan para resguardar el jardín de las pestes." La Vulpes volvió a colocar su báculo en su espalda. "Tienes suerte de que estuviera por aquí, de lo contrario te hubieras convertido en la cena de esa cosa."
"Muchas gracias." Tifa sonrió y luego se puso de pie. "Esta es la segunda vez que me tumbas al suelo y aún sigo sin saber tu nombre."
La Vulpes la miró de reojo mientras hace un puchero y luego se dio la vuelta para darle la espalda.
"Mi nombre es Tifa. ¿Cuál es el tuyo?"
"Me llamo Callide del clan Vulpes, pero todos me dicen Calli." Se cruzó de brazos tratando de parecer genial.
Calli era una chica adolescente con apariencia de zorro. Su cabello era largo y de color rojizo como el pelaje de un zorro. Su vestimenta era como la de una chica rebelde con shorts, botas y tirantes de cuero. Era muy juguetona, de estatura baja y ojos de color lila. Era muy cercana a Noctis y siempre trataba de estar cerca de él y la pandilla.
Tifa se rio entre dientes al verla. "Me recuerdas mucho a una amiga mía. Es como de tu misma estatura y se ven de la misma edad."
"¿Insinúas que soy una enana?" Alzó un puño con una vena resaltada.
"No, claro que no." Sacudió sus manos en señal de negación. "Es solo que me sorprende lo fuerte que eres para ser tan joven."
"Todos los Vulpes tenemos que serlo, de lo contrario estaríamos por debajo de la cadena alimenticia." Calli se trepó a un árbol para comer del fruto de este y luego le lanzó uno a Tifa desde arriba.
"Gracias." Sonrió Tifa.
"Eres demasiado educada." Le dio un mordisco al fruto. "No pareces ser un mago." Dijo con la boca llena.
"No lo soy. Vengo de otro mundo, muy diferente al tuyo." Tifa bajó la mirada.
"¿De verdad?" Calli se le apareció enfrente de cabeza, sorprendiendo a Tifa. "Dime, ¿cómo es tu mundo?" Luego se sentó en el suelo moviendo su cola de un lado a otro.
"Pues... verás. No tenemos colas ni orejas, para empezar..." Dijo graciosamente.
Tifa le contó todo sobre su mundo mientras platicaba con Calli en el jardín. Se le hacía muy fácil hablar con ella puesto que tenía muchas cosas en común con su amiga Yuffie; y pronto comenzaron a llevarse bien. Mientras estaban sentadas en el césped a la luz de la luna, Tifa aprovechó la oportunidad y le preguntó acerca de Noctis. Calli le cuenta todo lo que sabe de él y luego comparte algunos secretos con ella.
"Desde que conocí a Noctis, no he podido separarme de él. Siempre fue muy amable con los demás clanes y creo que eso fue lo que me cautivó de él. Lo he seguido desde entonces y juré protegerlo a costa de mi vida." El rostro de Calli se entristeció después de eso. "Aunque él no me ve de la misma forma..." Bajó las orejas.
"Sé lo que sientes." Le dijo con empatía. "A veces para no perder a esa persona decidimos mantenernos cerca a pesar de no ser correspondidos de la misma forma."
Calli asintió con su cabeza.
Tifa colocó una mano sobre el hombro de Calli. "Debes ser fuerte. Estas cosas llevan tiempo y si no se dan, debemos tomar la decisión que nos haga sufrir menos para continuar adelante. Seguramente lo que sientes por Noctis no es más allá que respeto y cariño."
"Supongo que tienes razón." Se encogió de hombros.
"No te preocupes. Nunca es tarde para volver a comenzar de nuevo. Aún eres muy joven, y quien sabe, quizá conozcas a alguien mejor, ¿no lo crees?" Ella le sonrió tiernamente.
Calli la volteó a ver con una media sonrisa. Aunque no era exactamente lo que quería escuchar, de alguna manera sus palabras la hicieron sentir mejor.
"Bah, pues él se lo pierde." Hizo un puchero y Tifa no pudo evitar reír del comentario.
Al terminar su charla con Calli, Tifa decide regresar por donde vino para buscar a Noctis.
En el camino, Tifa se detuvo para admirar las pinturas que se encontraban en el pasillo de la mansión. La mayoría de las pinturas eran retratos del linaje del clan Lupus. Entre ellas se encontraba la de una hermosa mujer de cabello rubio y ojos azul turquesa.
Tifa se detuvo un momento para admirar la pintura.
"Aquí estás. Te estaba buscando." Noctis se le acercó por detrás.
"¿Quién es ella?" Dijo curiosa.
Noctis se quedó viendo la pintura por unos momentos y suspiró.
"Ella es mi madre."
Tifa abrió los ojos de la sorpresa y volvió a contemplar la pintura.
"Es muy hermosa."
"Lo sé..." Dijo con nostalgia.
Tifa lo volvió a ver con empatía. Ella más que nadie sabe lo que significa perder a una madre. A pesar de que Noctis actuaba con mucha seguridad de sí mismo, Tifa podía ver que en el fondo había otra persona. De alguna forma, le recordaba a Cloud. Tifa abrió su boca para decir unas palabras, pero antes de que ella pudiera decir algo, un heraldo entró al salón.
"Amo Noctis, el banquete está servido. Por favor acompáñenme al comedor."
"Enseguida iremos." Noctis le dijo al súbdito.
Noctis llevó a Tifa hasta el comedor real. Al igual que en la biblioteca, toda la decoración del lugar era al estilo victoriano, con arcos y columnas de marfil. El mobiliario era de madera de caoba, incluyendo el enorme comedor. El piso estaba recubierto con una alfombra larga la cual quedaba debajo de la mesa del comedor real. El salón se iluminaba por medio de varios candelabros de cristal que colgaban del techo.
Noctis tomó asiento al final de la mesa, mientras que Tifa y los demás se sentaban a su diestra. Los súbditos comenzaron a servir la mesa con grandes manjares. Postres, frutas, vino y la comida que habían preparado de la cacería. Había tanta comida que Tifa no sabía ni por dónde empezar.
"¿Qué sucede? ¿No te gusta lo que está en la mesa?" Noctis se dirigió a Tifa.
"No, no es eso. Es solo que... jamás había visto tanta comida." Dijo algo apenada.
"¡Pues más razón para disfrutarla!" Respondió Prompto mientras se atragantaba una pierna de jabalí y Gladiolus le pegó en la cabeza después de eso.
"¡Cuida tus modales!"
Tifa no pudo evitar reír entre dientes al ver a esos dos pelear como niños. Eran muy diferentes a Barret y Cid, pero de alguna manera ellos les recordaban a sus amigos. Ignis por otro lado, era muy refinado, siempre cuidando su modestia y procurando no decir mucho en la mesa.
Al terminar la cena, los súbditos comenzaron a retirar los platos y el resto de la comida que sobró. Ignis se levantó de su asiento y se le acercó a Noctis para decirle algo. Ignis se había enterado del compromiso de Nubis con Stella a través de una carta anónima que fue enviada desde Lucis por uno de los espías del clan Vulpes.
"Al parecer se está organizando un baile de máscaras en honor al compromiso del príncipe Nubis y la princesa Stella. Únicamente los seres mágicos están invitados al evento." Ignis le entregó la carta a Noctis.
"Así que Nubis se casará con Stella..." Noctis arrugó la carta y Tifa se le queda viendo confundida.
"Esto es malo." Dijo Prompto. "Una vez que Nubis obtenga la corona, será el fin de todos los híbridos."
"Acaso no hay nada que podamos hacer para evitar que se efectúe esa boda." Preguntó Gladiolus.
"Me temo que no. Nubis es el heredero legítimo de Lucis y por ley debe desposar a una princesa de Tenebrae." Dijo Ignis.
"Él no es el heredero de Lucis." Noctis se levantó de su silla. "Soy yo." Dijo firmemente.
"¿Qué dices?" Dijo Prompto sorprendido.
"¿Cómo es eso posible?" Preguntó Gladiolus.
"Mi padre, el Rey Regis, me nombró a mí como su sucesor, pero no acepté el título por temor a traicionar a mi raza. Nubis solo está cumpliendo con su deber como parte de la familia Caelum."
"Eso tiene sentido." Ignis se ajustó sus gafas. "El Rey Regis quería que tú gobernaras en Lucis para destruir las diferencias entre híbridos y magos."
"De ser así, nada de esto habría pasado." Dijo Gladiolus.
"Eso lo sé ahora. Fui un tonto e inmaduro, y no vi más allá de las consecuencias de mis actos. Es por ello que debo regresar a Lucis para enmendar mi error y detener a mi hermano antes de que Tenebrae se apoderé del trono."
"¿Pero cómo haremos eso?" Preguntó Prompto.
En ese momento Noctis materializó una máscara en su mano.
"Iremos al baile de máscaras." Dijo con una media sonrisa.
