Capítulo 8: La caída de un ángel

-¿Sabías que lo pasaba muy mal cuando me dejabas a solas con ese monstruo?- le inquirió Shikamaru a su amigo Chôji.

-Podría haber sido muchísimo peor- contestó Chôji.

-No, si encima tendré que darte hasta las gracias por dejarme solo con ella cada cinco minutos- dijo el chico de la coleta tiesa.

-Claro, por supuesto que sí.

-TSK, qué problemática es Ino- dijo Shikamaru- … y tú también, Chôji- añadió.

-Ja, ja, ja- rió Chôkji ante el comentario de su amigo- para ti todo es problemático, incluso las mujeres.

-Ya, ya.

Los dos chicos continuaron andando por la calle que los llevaría en dirección al Instituto Konoha. Pasaron al lado de un parque en el que había columpios, toboganes y niños riendo y jugando, vamos, lo normal en parque.

-Oye- dijo Chôji de repente- ¿has vuelto a ver a "tu rubia"?

-No, hace como dos semanas que no la … ¡CHÔJI!- gritó Shikamaru al darse cuenta de lo que su mejor amigo pretendía.

-Ja, ja, ja- se carcajeó Chôji- bueno, tú tranquilo, Shikamaru, que ya la verás algún día.

-... Pe... pero, si yo... no- intentó decir Shikamaru.

-No pasa nada si estás enamorado, hombre- dijo su amigo- es algo natural.

Shikamaru intentó responder a la afirmación de Chôji, pero no tenía palabras, quizás el chico tuviera razón, y él estuviera enamorado, pero eso no podía ser posible. Shikamaru pensó en miles de situaciones posibles en unos segundos y en ninguna se veía como enamorado de la chica.

Los chicos salieron a la calle principal del Instituto Konoha desde una callejuela alcruce de las cuatro calles que llevaban hasta allí, cuando oyeron unos pasos precipitados y la risa casi imperceptible de una chica tras ellos. Shikamaru se giró para ver lo que pasaba, como si aquella risa fuera un imán que lo atraía, y de repente, un ángel del cielo cayó sobre él.

-Ups- dijo ella sonriendo ampliamente a Shikamaru- lo siento muchísimo.

-No... no pasa... nada- dijo el chico tragando saliva.

Aquel ángel se levantó y Shikamaru pudo ver perfectamente quien era ella. Ella era Temari, la chica con la que se había chocado aquel día que le parecía tan lejano. La chica tenía su pelo rubio recogido en cuatro coletas, que estaban un poco desordenadas por la carrera que se acabaría de pegar.

-¿Es... estás bien?- preguntó Shikamaru. Su corazón parecía que iba a salírsele del pecho.

-Sí, claro- contestó ella con una sonrisa- deberías mejor preocuparte por ti, eres el que ha recibido todo el golpe- dijo mientras le tendía la mano a Shikamaru para levantarlo.

Shikamaru se cogió a su mano y sintió un cosquilleo allí en dónde su pieles se tocaban. La chica lo ayudó a levantarse del suelo.

-Me llamo Temari, por cierto- dijo ella.

-Shikamaru Nara- contestó el chico sacudiéndose el polvo de los pantalones.

-Encantada… y... siento haber caído sobre ti- dijo Temari.

-No pasa nada- le contestó el chico- … y lo mismo digo.

-Oh, eso ya está ovidado.

-¡TEMARI!- gritó una voz tras ellos.

-Esto... debo irme, o sino llegaré tarde... mmm... encantada de conocerte Shikamaru- la chica salió corriendo- ¡YA VOY, GAARA, KANKURO!

Shikamaru se quedó plantado en el mismo lugar mirando cómo la chica se reunía con su hermano Gaara y con otro chico, que supuso que sería el tal Kankuro que ella había llamado. Chôji se colocó delante de él y chasqueó sus dedos enfrente de los ojos castaños de Shikamaru, para llamar su atención.

-¡Ey!- dijo Chôji- Shikamaru, ¿me oyes?

-Sí, sí- dijo el chico volviendo en sí mismo.

-Hay que ver como te has quedado mirándola, como se nota que te gusta esa chica- comentó Chôji con mala intención.

-No diré nada- dijo Shikamaru.

-Eso es porque tengo razón- dijo Chôji.

Shikamaru no quiso seguir con la conversación, así echó a nadar con su siguiéndole de muy cerca. Los dos llegaron al Instituto Konoha y y entraron a su clase. Todo estaba exactamente igual que siempre, excepto por un pequñísimo detalle, Naruto, había llegado temprano y estaba enfrente de Sasuke, observándolo de muy cerca.

Los chicos de la clase estaban todos expectantes para ver lo pasaba, Sasuke y Naruto eran muy amigos, pero se pasaban todo el día peleándose por cualquier minucia.

-Definitivamente, no sé lo que te ven estas chicas- comentó Naruto.

-Yo tampoco lo sé- contestó Sasuke.

-No te hagas el chulito, ni el interesante- dijo Naruto acercándo su rostro al de Sasuke, desafiándolo.

-Yo no me estoy haciendo nada de eso- contestó Sasuke, acercándose más.

Los dos se lanzaron miradas desafiantes y asesinas durante un rato. De repente, un chico de la clase pasó detrás de Naruto, pero no cabía muy bien, así que lo empujó un poco. El rubio se precipitó hacia Sasuke, al no tener punto de apoyo.

Naruto cayó sobre Sasukey lo besó en los labios. Los dos se quedaron paralizados un momento, con los ojos muy abiertos, pero al darse cuenta de lo que estaba pasando, se separaron inmediatamente, intentando quitarse cada uno el beso del otro.

De repente, todas las chicas de la clase que estaban enamoradas de Sasuke se crujieron las manos con gesto amenazador, y dijeron a coro mientras se lanzaban a darle una paliza al rubio:

-¡NARUTO, HOY VAS A MORIR!

En el preciso instante en el que las chicas se lanzaban a matar a Naruto entró en la clase el maestro Jiraiya, el hombre más pervertido del mundo.

-Bien chicos, hoy vamos a estudiar la anatomía femenina, ¿alguna voluntaria?- dijo el maestro Jiraiya con cara de pervertido.

Las misma chicas que instantes antes querían matar a Naruto, le echaron al maestro Jiraiya miradas asesinas, haciendo que éste se encogiera.

-Era broma chicas, era broma- dijo el maestro Jiraiya.

-Ya nos parecía que era así- contestaron todas con cara de malas pulgas.

-Entonces, ya que esto no ha tenido mucha participación, empezaremos con la anatomía masculina- dijo el maestro Jiraiya mientras los alumnos se sentaban en sus respectivos pupitres- ¿algún voluntario?- bromeó.

Todas la miradas de las chicas se posaron en Sasuke, como intentando decir que se levantara y se lo quitara todo.

-Ni hablar- dijo éste sin inmutarse.

De repente, alguien tocó la puerta y le indicó al maestro Jiraiya que saliera un momento. El maestro fue hacia allí, y en cuanto se fue, comenzaron a escucharse murmullos por todos lados. Poco después, el maestro Jiraiya volvió.

-Shikamaru Nara- dijo él-la directora Tsunade te espera en su despacho.

-TKS, qué problemático- Dijo Shikamaru- ¿qué querrá?

-No lo sé- contestó el maestro- tú sólo sigue a la chia que ha venido a por ti.

Shikamaru se levantó con la parsimonia que le caracterizaba y comenzó a andar en dirección a la puerta con las manos en los bolsillos.

-"¿Qué será lo que quiere de mi ahora?"- se preguntó.

El chico salió al pasillo, y allí, enfrente de él, se encontró con una chica rubia, con cuatro coletas.

-Nos volvemos a ver, Shikamaru- dijo ella sonriendo.

-Sí- dijo él.