*Hola! ^^ Solo quería deciros que este cap va dedicado a DanhLew, y sobretodo mi querida y fantástica escritora Shesnimmy que ayer hizo 18! (ella es el alma creadora de esta historia)*

Bendita Bella!

Sky no se reconocía en el espejo. Le habían torturado durante cerca de una hora y media largas. El itinerario se basaba en:

-Baño relajante [Obligación de Alice]

-Maquillaje [Obligación de Alice]

-Peinado [Obligación de Alice]

-Manicura y pedicura [Obligación de Alice]

-Traje, zapatos y complementos [Obligación de Alice]

-Retoques [Obligación de Alice]

Esme y Rosalie ayudaban a la experta, Alice, a arreglar a Sky, aunque esta no parara de quejarse ya que había acordado con Seth que irían normales. Bella contemplaba la escena empatizándose con Sky. Pero debía reconocer que había mejorado su aspecto. Su pelo largo azabache estaba recogido de tal manera que le quedaban pequeñas ondulaciones y el flequillo liso hacía un lado. El vestido azul le quedaba ceñido, a la altura de medio muslo, haciendo que su figura, siempre cubierta por ropa ancha, quedará anulada y trasformada en un modelo perfecto. Nadie la vería del mismo modo. Unas medias unidas a la ropa interior de Sky a través de ligas hacían de su piel quedara lisa. Los zapatos, negros con tacón estilizaban de todo a la muchacha, aunque apenas pudiera caminar con ellos. Un maquillaje suave y unos labios rojizos hacían que Sky no pareciera Sky.

-¡Eres una Diosa!- gritó Alice al ver su obra maestra.

Sky se miraba en el espejo. No sabía muy bien que decir.

-¿Algo que objetar?- dijo Esme al no ver ninguna reacción.

-Solo voy al cine- dijo Sky como pudo. Parecía que fuera a una boda o a un restaurante muy elegante de famosos.

Emmet picó a la puerta.

-Seth ya ha llegado- avisó.

-Ya le hemos olido- comentó Rosalie. Aunque era el único lobo que mínimamente aceptaba, era un licántropo, y lo iba a seguir siendo.

-Vaya Sky, estas muy guapa- dijo el.

Sky intento sonreír y trago forzosamente. El corazón le dio un vuelco al tener que bajar.

Bajó las escaleras sin ninguna complicación, no parecía ser difícil andar con los tacones aunque temía meterse un golpe o caerse.

Seth estaba fuera y se dirigió directamente hacía el: contra más rápido se pasará la vergüenza, mejor.

Salió y el frío le caló la piel, aunque llevará una chaqueta, que ella la consideraba de oficinista, los nervios le hacían verse desnuda antes los ojos oscuros de Seth, que se encontraba apoyado en una moto.

-Guau…

-Cállate.

El se acercó y le dio un abrazo. Estaba realmente sorprendido al verla tan guapa. Se quedó maravillado, aunque el no se quedaba atrás: iba vestido con unos pantalones veis que le hacían "un culo de muerte", según Sky, y una camisa azul. No le hacía falta chaqueta. Le cedió un casco de las supernenas y Sky rió: no podría ponérselo sin despeinarse. Con ayuda de Seth que la alzó como si no pesará nada, se acomodo detrás de el. Apenas podía abrir las piernas con el vestido así que sus cuerpos estaban pegados en la moto, cosa que a ninguno de los dos le incomodaba. Antes de arrancar Esme y Bella se acercaron.

-Toma- dijo su segunda madre postiza, mientras le ofrecía un móvil de última generación- por si pasará algo, están todos los teléfonos apuntados.

-Oh, vale, gracias.

Antes de cogerlo Bella se adelantó y le se lo metió en un bolso más grande del que iba a llevar. Miró a Bella desconcertada y esta le guiñó un ojo. Lo cogio y notó un bulto dentro de el. Fue a mirar pero ambas le pararon y le susurraron un:después.

-¿Como se te ocurre traer la moto?- salió disparada Alice de la casa- Se estropeara el peinado.

-¿Te molesta?- habló preocupado Seth a Sky, que se encontraba riendo.

-No no, para nada, vamonos antes de que Alice decida asesinarte- dijo entre risas.

Se pusieron los cascos, Sky con más cuidado y por fin pusieron marcha a Port Angeles.

A Sky le gustaban las motos. Le gustaba sentir el frío viento impactando en su cuerpo y más si tenía un licántropo guapísimo que le proporcionaba lo contrario. Llegaron a Port Angeles después de 30-35 minutos de viaje. Seth bajó primero quitándose el casco y ayudando a Sky a quitárselo. La muchacha se sentó en la moto, que se encontraba aparcada delante de los cines, con las piernas colgando de un lado. Seth le colocaba los mechones que se la habían descolocado detrás de la oreja. Acto que los dos sonrieron con vergüenza y confianza. Seth la cogió de la cintura para bajarla pero ella le paró.

-Espera un momento- Abrió el bolso y las vio: dos preciosas, perfectas, asombrosas, queridas convers Blancas- ¡Bendita sea Bella!- admiró la muchacha pelinegra.

Cuando Sky las sacó Seth no pudo hacer otra cosa que reír.

-Oye es muy difícil andar con esto.

-¿Y por qué te los has puesto?- dijo picadamente- ¿Para sorprenderme?

-Porque es más difícil convencer a Alice.

Se las cambió con ayuda de Seth que se arrodilló para atarle los cordones de las bambas acto que recordaban a las películas Disney.

-Gracias- dijo cuando finalizaba Seth.

-¿Algo más bella dama?

-Sí, ya que estas…-Volviéndola a coger de la cintura la bajó y ella se puso de espaldas a el.- Coge la horquilla del centro… ¿Sabes cual?

Seth no comprendía lo que quería hacer Sky pero le hizo caso. Tocó una.

-¿Esta?

-Sí, quítala.

Seth era muy torpe para esas cosas pero lo hizo, intentando no hacerle ningún tirón a Sky. Nada más estar fuera, la melena de Sky apareció. La chica se fue quitando las demás ella sola.

-Gracias- dijo sonriendo.- ¿Sigo estando bien?

-Para mí siempre estás bien- dijo un Seth que estaba embobado ante la naturalidad de Sky.

La muchacha sonrió. Metió los zapatos en el bolso y Seth guardó los cascos en la moto.

-Bueno, vamos- le dijo el muchacho a ella entrelazando sus manos. Era la primera vez que se tocaban de esa manera. A Sky la sonrisa se le salía de la cara. Cruzaron la carretera.

-No te molesta, ¿no?- dijo él, aunque supo que la pregunta sobraba al verle la felicidad que expandía.

-Para nada.