Buenas noches, ¿Como están? Espero bien.
Sin mucho que decir, por ahora. Les veo abajo.
DESCLEMEIR : Love Live School Idols Proyec NO me pertenece...
Capítulo 8.- Memorias #2 - Erena ¿Kousaka? -
Minutos antes de atacar a Nico.
—Teii...—Logro decir una mujer de cabellos morados antes de ser tomada por el cuello.
Déjenme explicar; Erena llego sin problemas al bosque, pero al estar ahí solo una vez, no tenia referencias claras de como moverse. Así que siguió su olfato y busco el de Eli o Tsubasa, pero encontró el de alguien familiar; sacando una sonrisa en esta al saber que estaban en buenas manos. Mientras seguía el rastro lo mas rápido que podía , pero fue interrumpida por alguien que le había lanzando contra uno de los arboles; al principio eso la tomo por sorpresa no era ni fácil para Eli derribar le, pero al recuperarse logro ver una cabellera naranja tan familiar y a la vez tan vieja que causo que un impulso eléctrico recorriera su columna. Al ver los ojos de este no hubo duda, era el hermano de Honoka, intento zafarse del agarre, pero en nada se empezó a sentir mareada y ver borroso. Maldijo por lo bajo antes de no hacer mas que lo que su cuerpo decía.
...Recapitulemos...
...Mente de Nico...
—¿Donde estoy?—Pregunto Nico, quien solo recibió como respuesta el eco del mismo lugar.—¿Que es este lugar...?¿La muerte gano...?
...es posible que lo que veas sea demasiado malo, más vivirás...
—Honoka-nechan...—Susurro para si antes de ser invadidas por imágenes.
.
.
.
Cuando uno nace ve el mundo con miedo, pero al estar en brazos de tus padres algo te puede asegurar; no hay que temer. Pero conforme crecemos, vemos la realidad a la que pertenecemos, a la que nos debemos condicionar...
—¡Niños, hora de entrenar!—Grito un hombre desde la puerta.
—Ya vamos, padre.—Respondió un niño de no más de 7 años.—Vamos, Honoka.—Dijo tomando del brazo a la niña a lado de el, ademas de con quien compartía rasgos físicos.
—Otra vez...—Se quejo mientras se deja llevar a rasta.—Pero si no puedo hacer nada bien.—Comento con los ojos cristalizados.
—Para eso sirve entrenar cariño.—Dijo un hombre que tomaba a esta en sus brazos.—Llorar no es una solución;—reprocho poniendo su dedo en la nariz de la pequeña—si de verdad quieres ser la cabeza de esta familia, el esforzarse en ser mejor es tu mejor opción, queda claro.—Termino besando su frente para ponerle de nuevo en el piso a lado del niño, que les seguía por detrás.
—Si, papá.—Afirmo la pelinaranja antes de mirar a su hermano y sonreír.
Quien hubiera imaginado que aquella seria la ultima vez sonriera con honestidad y alegría en años, por el cariño y apoyo de quienes le rodeaban. De su familia; antes de alegarse.
.
.
.
—Y dime Honoka, entre nosotros ¿Cual es tu sueño?—Pregunto un niño de alrededor de 11 años, mientras mecía sus pies.
Este estaba a lado de derecho de la niña que no apartaba la vista del cielo, estirando su mano al cielo. Para ella este parecía inalcanzable, pero la verdad es que no lo era. Ambos se encontraban en la rama de un árbol de mas de 30 metros. Sonrió con inocencia.
—Poder vivir una vida normal con mis amigas.—Dijo con un tejo de tristeza.—Pero la verdad es que ambos debemos mantener un clan y una paz como hasta ahora.
—Eres muy dura contigo, puedes serlo. Claro, no se puede tener todo. Pero si luchas por ello y mientras haya paz no necesitaras serlo frente a otros.—Dijo este acariciando el cabello anaranjado igual al de él, hasta dejarlo disparejo.
—Oye, me has despeinado.—Se quejo esta preparada para lanzarlo al piso, más este logro esquivarlo y saltar al árbol vecino.
—Aun te falta mucho para superarme en velocidad.—Se burlo el joven que empezó a pasar de rama en rama.—Recuerda que somos gemelos.—Logro escuchar aun sin verlo.
—Onii-chan.—Bufo esta dispuesta a seguirlo.
.
.
.
—Quisieras ser madura por una vez.—Grito un hombre de cabello negro después de abofetear a la joven, que se resistía a levantar la voz.—Deberías ser como tu hermano, son de la misma edad y actúas aun como una niña.
—Padre, esto fue mi culpa, ella solo hizo lo que le pedí.—Dijo un joven al momento de entra a la habitación.
—Teiichi, hijo mio. No defiendas a esta inútil.—Pidió el hombre con molestia antes de tomar asiento en su trono.—Que decepción.—Bufo molesto. Aquellas palabras apuñalaron a la pelinaranja que ahora no solo se resistía a responder, si no, también a llorar.
—Padre, creo que eres muy duro...
—Onii-chan, deja que pague los platos que rompí. No necesito, que me defiendas.
Ambos jóvenes de 17 salieron poco después, Honoka iba a paso apresurado, mientras que Teiichi le seguía con la intención de alcanzarle y así fue, la tomo del brazo y sin dudarlo le abrazo. Dudo en corresponder, pero las lagrimas le traicionaron, y se aferro al cuerpo de su hermano que se quedo hasta que esta se calmara.
—¿Mejor?—Pregunto con voz suave el chico pelinaranja, antes de apartarse.
—Si... perdona que sea una inútil y no te pueda seguir el paso.—Dijo con intenciones de caminar a su habitación.
—Hey,—le llamo antes de abrazarla de nuevo—no eres una inútil. No digas eso. No quiero volver a oírlo de ti.—Reprocho con molestia.—Aprende a quererte, padre solo esta estresado. Cuando mamá murió se volvió mas exigente. Es todo. Pero en el fondo el nos quiere, te quiere.—Dijo al fin soltándola.—Anda, vamos a entrenar.
—Esta bien.
.
.
.
—Honoka.—Grito un hombre, que golpeaba la puerta de la habitación de la susodicha.—Escucha ya no eres una niña, y no eres de cualquier familia.
—Pero yo no quiero.—Respondió con la misma intensidad en la que hablaba su padre.
—Sabes que, esto no esta a discusión. Mañana saldrás y harás lo ordenado o considérate exiliada.—Finalizo el hombre antes de para los golpes y volver al salón principal.
Aquello era verdad, la pelinaranja ya no era una niña, estaba por cumplir los 100 años; si bien su cuerpo—gracias al hecho de su descendencia—se había quedado en la apariencia de 25 años y al desarrollar su habilidades, no sufría,—corrección—al no ser humana, seguía con la fuerza, energía; la vitalidad de alguien de no más de 30 años. Esa noche se la paso suspirando y preparándose mentalmente para lo que le deparaba la mañana del siguiente día.
Al llegar la mañana una castaña entro a la habitación dispuesta como siempre a obedecer y servir a Honoka, quien se encontraba en la ventana mirando los arboles que le rodeaban. Como todos los que vivían en esa zona sabían era de día por la hora, pero se protegían con la naturaleza del bosque.
—Honoka-tono, ¿se encuentra todo bien?—Pregunto la castaña ojimorada, una vez llego al lada de su ama.
—Ah, Hanayo—saludo sin interés en tan siquiera ver a los ojos a la menor—te tengo dicho que no me digas así, no me gusta.
—Lo se, pero es la costumbre...
Bosque del destierro.
—¿Cerca?¿Cuanto falta?—Pregunto una pelirroja irritada, mientras tomaba asiento.
—No lo se, no entiendo como paso esto.—Respondió Honoka que dejaba a la pelinegra apoyada en una roca.
—¿Cuanto más tardara en despertar?—Pregunto Kotori, quien se empezaba a preocupar por la mayor.
—Muy pronto, pero la cantidad de años que debe asimilar no se observan en poco tiempo.—Respondió mientras se empezaba a alejar.—Tomare la primera guardia.—Agrego antes de subir a un árbol, para tener mejor vista.
—Yo le haré compañía.—Dijo Erena quien veía a todas preguntando quien la acompañaría.
Sabia que en lo que respectaba a Eli, Nozomi, Umi al ser las cabezas no tenían, ni debían encargarse de ello. Mientras que Kotori era una humana y la otra, la pelinegra ya no era humana estaba inconsciente e igual estaría débil. Por su parte Hanayo solo era un alimento y no tenia conocimientos de pelea más allá de los básicos, Rin no se apartaría de su pareja; y finalmente Maki y Tsubasa se encontraban profundamente heridas, molesta y desconcertadas. Subio y tomo asiento en una rama contigua y suspiro con cierto alivio al no sentir mala vibra a su alrededor.
—No es necesario que estés aquí.—Dijo Honoka con tono frió y cortante.
—Lo se, eres lobo solitario.—Bromeo la pelimorada para animar a la mayor.—Puedo saber, ¿por que hiciste estos?—Pregunto con un leve temor al ver los ojos azules de Honoka.
Suspirar—No me haría mal, me es incomodo el silencio.—Dijo con desgano.—Pero antes, ¿que piensas de mi? ¿piensas que soy una idiota, por todo lo que he hecho?—Pregunto suspirando de nuevo.
—Nunca pensaría como una idiota de ti Honoka-sama.—Respondió una vez vio que le cedía la palabra—Aun siendo "seres sin corazón" o "demonios" como todos piensan que somos tanto lobos como vampiros y otras criaturas; pienso que es una mentira, somos como ellos en algo tan simple como que cada uno tiene una personalidad, llevando incluso la contraria de lo que "somos"—Dijo ahora con cierto tono más serio y con decisión.—Claro ejemplo es el hecho de que me salvaste de morir, y aunque aun pienso me usaste de prueba con los lobos, soy feliz de estar y servir a Eli-sama. Gracias.—Agrego con un pequeño nudo en la garganta.—Eres como una madre para mi. Mi madre desde ese día.
—Jeje, aun piensas que solo jugué contigo.—Murmuro levemente divertida.—Solo quería que vieras y formaras un camino por tu cuenta.
—Si.—Dijo mientras se formaba una sonrisa en su rostro.
—Eras una niña.—Le recordó.
—¿Y bien?—Pregunto con obviedad.
—Aun no me dices que piensas de mi.
—No te conozco desde que naciste, pero escuche que eras muy diferente a como te conocí. Pero aun así yo amo la parte que conocí; un vampiro que piensa en otros antes que ella y su bien. Que entrena duro día y noche para mejorar en todo lo que fallo. Lista, poco sonriente, que piensa demasiado las cosas y busca como arreglar un problema.—Empezó a decir, una vez coloco una de sus manos en el mentón para "recordar" y responder a tal pregunta.—Impulsiva y leal, no harías algo que traicione tus ideas. Y que da todo por cumplir lo que promete. Es lo que te describe.
—Vaya, eso es muy complicado. Pero muy bellas palabras que oído cada 100 años.—Dijo más relajada y sonriendo de nuevo.—Bueno jovencita, mi decisión parte de un par de promesas que rodean no solo a Nico, si no a la familia Yazawa...
—Ese es el apellido de uno de los muchos pretendientes que has tenido, ¿cierto?—Interrumpió sorprendida.
—Si. Esa familia desde su muerte ha estado en mis manos.—Dijo con melancolía.—Veras en ese tiempo tu ya habías ido con los lobos, por mi parte solo diré que aun con una visión confusa de ese día yo mate a su padre.—Revelo con un tono indescifrable, que no dejaba saber a Erena si se arrepentía o no.—Los Sonoda hicieron muchas cosas que llevaron a la separación y destrucción de todo lo que nos rodeaba. Parece que no solo Lord Reach, quiere que todo acabe.
—¿Ella lo sabe?—Pregunto sorprendida.
—Todos se creen jueces, a todos nos gusta criticar y difundir, pero yo no; a mi me gusta observar y callar, por eso mi primera opción de culpable de esto fue ese necrófago.—Dijo como respuesta algo irritada.
—¿Algo va mal?—Pregunto al notarla alerta.
—Creo saber porque aun no salimos.—Respondió parándose en la rama.—Erena, ¿Me prestas la espada?—Pregunto señalando al arma que colgaba en la espalda de la pelimorada.
—¿Vas a enfrentarlo sola?—Pregunto al visualizar al que irritaba a la pelinaranja.
—Te pediría ayuda, si no fuera que ya manipulo tu mente.—Recordó con mirada fulminante.—Tomen este camino derecho, Maki y Rin deben ir atrás; Tsubasa, Nozomi-sama y Eli-sama pueden encargarse del frente; Umi-sama que cuide de los lados y tu por favor cuida que lleguen con vida a la salida, en especial Kotori y ella, por favor te lo encargo.—Ordeno antes de saltar del árbol a la copa de los demás, para evitar que se acercaran demasiado y darles algo de tiempo.
—Estoy segura escucharon, pero vienen a nosotras. Maki, Rin les toco cuidar a tras; Nozomi-sama, Eli-sama y Tsubasa les toca adelante; espero contar con alguien que sabe usar al menos su fuerza, Sonoda y yo a los lados; Hanayo toma a Nico y junto con Kotori van en el centro. Va monos, sigan de frente.—Grito Erena quien no dio tiempo a ninguna de reclamar o decir algo.
Flash Back... unos 800 años atrás.
—¿Puedes abrir los ojos, pequeña?—Pregunto la voz de una mujer mientras acomodaba a una niña de no más de 7 años.—Vamos, dime ¿tienes alguna otra herida?
—Yo... solo...mi brazo...—No siguió, pues al abrir los ojos vi el humo que de no muy lejos se alzaba sobre el cielo.—Mi casa... mis padres...—Empezó a balbucear entre el llanto más cosas que si bien ya no entendía la ojiazul, comprendía la tristeza en sus palabras.
—Ya tranquila, estoy aquí y haré todo por ayudarte.—Dijo la de cabellera naranja que se había lanzado a esta para abrazarla.
—¿Por que solo me salvo a mi señorita?—Pregunto con dolor.
—Eras la única que aun respiraba.—Respondió con honestidad.—¿Como te llamas?—Pregunto cuando se aparto para dejarle respirar. Al ver en sus ojos aun lagrimas, saco un pañuelo de su bolsillo y se lo entrego.
—Toudo... Toudo Erena.—Dijo aceptando el pequeño pedazo de tela. Una vez pudo ver mejor, noto las ropas de la mujer frente a ella quemadas o con agujeros.
—Señorita, ¿usted, esta bien?—Pregunto acercándose a ella pero no noto mas que eso, no encontró alguna herida, pero lograba ver sangre.
—Si, tranquila.—Dijo la de ojos azules claros levantadose.—Vamos te llevare con un doctor.—Agrego estirando su mano para ayudar a esta a levantarse.
—¿Su nombre...?—Pregunto mientras dudaba en tomar la mano de la mayor, quien solo sonrió.
—Que mal educado de mi parte, Honoka es mi nombre y llámame así.—Dijo, tomando a esta de a cintura dispuesta a cargarla.—Y guste o no jovencita le llevare con un doctor.
...
—Bien, con este vendaje sera más que suficiente.—Dijo un hombre terminaba la ultima vuelta y hacia un nudo.
—Gracias señor.—Agradeció Honoka, que se disponía a tomar en sus brazos a la menor para salir.
—¿Usted se encuentra bien? También le puedo atender.—Sugirio al ver las fachas en la que venia. Pero le parecía extraña al traer ropa de varón. Pero a diferencia de otros del lugar no creía que juzgar fuera correcto.
—Gracias, pero no tengo tiempo debo partir. Muchas gracias. Hasta nunca más.—Dijo antes de salir con cierto aire de molestia y superioridad.
—¿A donde vamos?—Pregunto la niña, que de manera extraña por fin pudo sentir las palabras de nuevo.
—Yo tengo que ver algunos negocios para beneficio ajeno como propio.—Respondió una vez recordó que formaba parte de una compañía "familiar".— Y tu, iré a dejarte a casa de algún familiar. Así que, ¿donde viven tus tíos o tías?—Pregunto sin mirarla a los ojos, razón por la que no noto en los ojos de la niña lagrimas y confusión.
—No tengo más familia.—Dijo con poco animo.—Mi madre era hija única y papá, perdió a su hermano en un accidente no hacia mucho.—Agrego al notar que la mujer quería una explicación.
—No soy quien para criarte, créeme.—Expreso con un tono neutro.—Soy una feroz persona, que lo que menos merece es una vida que cuidar.—Explico al ver la mirada confundida de la niña.
—No tengo a nadie más.—Grito frustrada.—Entonces, ¿por que me salvo?—Pregunto molesta.
—Eres una niña, inocente de lo que otros culpan y creyeron conveniente hacer por igual a una familia.—Dijo sentando la, en la orilla del río que le gustaba admirar.—Yo solo pasaba por ahí y logre escuchar que tus padres pedían piedad por su hija.—Agrego con un tono más considerado.—Creo que tengo muchos valores para se un monstruo.—Finalizo con una pequeña broma, para recostarse en el pasto que adornaba el suelo y cerrar los ojos.
—No lo entiendo. ¿Que sera de mi?—Pregunto con miedo y abrazando sus piernas para apoyar su cabeza.
—El tiempo lo dirá.
Pause Flash Back.
.
.
.
—Corran, estamos cerca.—Grito una pelijengibre que se dedicaba detener a quienes le seguían.
—Ahí.—Indico Erena a las demás pues ayudaba a su amiga.
—Ya escucharon, vamos Kotori-chan.—Dijo Nozomi tomando a la peligris en sus brazos.
—¿Como es posible?—Pregunto una pelirroja que peleaba a lado de Tsubasa.—Hace poco parecía un camino interminable.
—Si no me equivoco, el dueño de este territorio es el responsable.—Inicio a explicar Erena sin perder la concentración con los golpes que proporcionaba a los zombis que no dejaban de lanzarse a ella. *Aquí estos son personas que se encuentran bajo control de algún vampiro; siga vivo o no, en algunos casos. Hace más de una década.*—Sabemos esta vivo, pues nos atacan con un fin estos sirvientes viejos y el hecho de que este es el que manipula el lugar. Por eso Honoka-sama, fue contra el.
—No aprende a no actuar sola.—Susurro Tsubasa molesta.
—Esa idiota, esta muy débil para vencer a alguien que no se esfuerza por si solo.—Dijo Maki con "indiferencia".
—No dejaría que alguien la acompañara, él es solo suyo.—Sentencio Erena mientras proporcionaba un zarpaso en la cabeza a uno de los cuerpos.
—Es...—Intentaron decir cuando una cantidad de luz les cegó por la aparición abrupta.—Mis ojos...—Gritaron tres personas con dolor.
—Chicas, ¿Están bien?—Pregunto un peliazul que había agarrado a una de las tres antes de caer.
—Si, solo...—inicio Tsubasa una vez se ajusto a la luz.
—que esto fue muy...—prosiguió Erena mientras se levantaba.
—brusco...—finalizo Maki quien todavía se tallaba los ojos.
—¿Y, Honoka-chan?—Pregunto Kotori solo al ver a las tres.—Erena-san, dijiste venia atrás.
—Así era.—Respondió aun irritada.
—Abajo.—Dijo una vez de un grito. Todas hicieron caso al reconocerla.
De entre algunos arboles, salio una pelinaranja que se dirigía a ellas como proyectil. Aunque gracias al tronco de un árbol esta fue detenida. Erena y Hanayo corrieron a ella para ayudarla.
—No, se acerquen.—Vocifero molesta.—Denme unos minutos antes de...—se debuto al sentir una mano sobre su hombro.—¡Maldita sea...!—Dijo alzando al fin el a todas la presente algo que le asusto, y no eran ni los dientes o los ojos que como pocas veces en años eran negros; del lado derecho del rostro lo tenia lleno de sangre, se notaban las heridas largar y profundas. No solo en la cara, en el abdomen donde todos esperaban no fuera lo suficientemente grave.
—Si esto te lo hice un vampiro, no curara rápido.—Dijo Maki quien se acerco a ella para revisarla.
—Lo se, Nishikino ahora aléjate.—Dijo entre gruñidos.
—No, si las trato ahora mismo sanaran rápido y no quedara una marca tan fea.—Impuso la pelirroja tomando su mentón.
—No necesito de... demonios.—Bufo lo ultimo antes de caer inconsciente.
—Honoka-sama...—Dijo Erena que le tomo para apoyar la cabeza de esta sobre sus piernas.—La vas a tratar aunque se negó, ¿verdad?
—Si, no es mi persona favorita en estos momentos, pero le debo salvar a mi hermana. Me detendrás solo por ella lo dijo.
—Se cuando actúa con "fuerza" solo por orgullo, así es cuando le llevo la contraria.
—Hanayo, ayúdame.
—Si.
.
.
.
Continue Flash Back.
—¿Donde estoy?—Se pregunto una niña al ver un techo sobre ella.
—Buenos días, Erena.—Saludo Honoka que entraba a la habitación con un plato con comida.
—Buenos días, señorita Honoka.—Dijo Erena algo asustada.
—No me digas señorita, soy mas vieja de lo que aparento.—Dijo entregándole el plato.—Ahora estamos en mi vieja casa, ya que no volveré nunca aquí.—Agrego ofreciendo la respuesta que seguro la niña esperaba.
—¿Por que me trajo aquí?—Pregunto confundida, no comprendía a esta persona, como era posible negar algo pero dar otras cosas.
—No te dejaría afuera con el frió que hizo anoche.—Respondió mientras veía por la ventana.
—No lo entiendo, ¿por que es amable? ¿Por que me salvo?—Pregunto esperando una mejor respuesta que anoche.
—Te lo dije anoche eres solo una niña, inocente de lo que otros culpan...—No pudo seguir pues fue interrumpida por un grito negativo de la menor, haciendo que esta girara a verle.
—No lo entiendo, en este mundo no hoy personas buenas o que hagan algo sin esperar nada a cambio.—Dijo frustrada.
—Cierto, pero si revisas la historia, realmente los tiempos mejoran en algunas cosas y otras empeoran.—Debatió con sus experiencias Honoka tomando asiento en la silla frente a la cama.—Pero si quiero algo de tu parte.—Agrego con una pequeña sonrisa.
—¿Entonces que quiere de mi?—Pregunto con cierta molestia al ver que si era la clase de persona que pensaba.
—Solo una hija para mis próximos viajes.—Respondió tomando su mano.—Mis viajes se vuelven aburridos y quiero un visión fresca en los que vengan. Igual, en un futuro vivir una eternidad y ver como evoluciona o se destruye la humanidad.—Agrego ampliando su sonrisa.—¿Aceptas?—Pregunto al verle lagrimas brotar.
—¿Eternidad?—Pregunto entre risas.—Porque no... pero, ¿por que yo?
—No es que tengas a alguien con quien vivir.—Recordó con cierta maldad.
—Bueno no... pero...
—Entonces el porque no importa, no siempre debe haber uno.
—Esta bien. Ahora que recuerdo, ayer negabas que fuera contigo, ¿por que el cam...—No pudo seguir al sentir y ver los dedos de la mayor sobre su nariz, apretando la.—Me lastimas.
—Deja de hacer preguntas.—Dijo la otra con una mirada molesta.
—Esta bien...
—Honoka, es hora... ¿y esta niña?—Pregunto un "joven" que había entrado a la habitación interrumpiendo a ambas.
—Se unirá a nosotros, por un tiempo.—Respondio una vez solto la nariz de esta y se acerco al hombre.
—No me digas que...
—No. La rescate ayer de un incendio y no tiene a nadie más. Por mi parte quiero compañía más interesante que tu.—Dijo Honoka en tono neutro y aunque la niña puedo repelar en cualquier momento, se mantenía con la boca abierta por el parecido de ambos.—Erena, nos vamos. En el camino te explicare algunas reglas...
End Flash Back.
.
.
.
Casa de la familia Minami
—¿Así que, ustedes no se revelaran?—Pregunto una mujer de cabellera gris algo incrédula.
—Desconozco los problemas de los Sonoda o hasta los de Ayase; pero me importa mi gente como para perderlos por una guerra innecesaria en estos tiempo.—Dijo una ojiverde irritada por esa actitud.—Mi hermana no debe vivir esto, se propuso la paz para evitar paranoias , miedo o inseguridad entre nuestras especies; ademas de un pacto a ayudarnos cuando nos atacaran criaturas fuera de este o consumidos por locura.—Recito el texto del que años siempre contó.
—Me sorprendes Kurosawa, pero supongo que ser callada es por algo.—Dijo la mujer que cedía a la pelinegra tomar asiento.—¿Que propones?
—Para empezar, sugiero tenga cuidado de Lord Reach...
Hola, ¿que les pareció?
Pregunta, ¿Cuantos años creen tienen los personajes?—Depende de ustedes si gustan responder.—Las cosas parecen muy confusas.
Pasemos a las reviews :
bellotasarutobi : Gracias por tus comentarios, no sabes cuanto me alegra verlos. Respecto al porque con Honoka, sera aclarado muy pronto. Y las aquors aparecen una vez salgan del bosque que "prácticamente" en el siguiente, solo se paciente conmigo.
Observaciones, Sugerencias y Comentarios son recibidos...
Mil disculpas si hay algún error ortográfico...
Y sin más, hasta otra. Bay.
