Karma despertó después de algunas horas, o al menos eso pensó tras ver por la ventana que la luna se encontraba en lo alto.
Mierda, ¿qué hora será?
Pensó adormilado, sin embargo, cualquier cosa que pudiera pasar por su recién levantada cabeza, quedó en el olvido tras contemplar a la persona que dormía plácidamente a su lado.
Gakushuu se encontraba a su lado izquierdo, babeando la almohada y abrazando de manera infantil la colcha, sí, al parecer era de esas personas que se adueñaban de todo a la hora de dormir, y en su egoísmo nocturno, destapó sin ninguna piedad a Karma.
Bueno, el otro no era totalmente el malo de la historia, Akabane se había encargado de mandarlo hasta la orilla de la cama tras una serie de patadas nocturnas.
Pensándolo mejor, Karma tendría que conseguir una cama bastante grande y dos cobijas en un futuro, eso sí, en su cabeza seguía en pie su tonta idea de casarse con el Asano.
Así que, teniendo en mente los futuros planes para su nido de amor post- matrimonial, se levantó cuidadosamente para no despertar al tronco que tenía al lado, y se dirigió perezosamente al baño, las necesidades le llamaban.
También, estaba pensando seriamente en tomar una ducha, se sentía todo sudoroso y pegajoso.
Por otra parte, al escuchar el sonido de una regadera encendida, Gakushuu logró salir de su mundo de ensueño en donde él se encontraba felizmente practicando su puntería con el arco con un par de manzanas encima de las cabezas de Karma y Ren, ¿qué? En su sueño, ellos se habían ofrecido amablemente.
Y tras un breve momento de confusión al darse cuenta de que esa no era su habitación, y que la persona que se suponía debería estar durmiendo a su lado no se encontraba, concluyó que lo más lógico era que quien estuviera bañándose en ese mismo instante, no podía ser nadie más que Karma.
Bueno, lo dejaría ducharse en paz, él lo que quería era seguir durmiendo plácidamente.
Aunque, ese deseo quedó en el más lejano olvido tras comprobar la hora en el despertador electrónico que Karma tenía al lado de la cama.
¡¿Ya es tan tarde?!
Con ese grito mental hasta el hámster que yacía plácidamente dormido en la cabeza de Gakushuu se cayó de su rueda debido al susto.
Que exagerado era, apenas eran las 11:00 de la noche, bueno…si era bastante tarde.
-¡Karma idiota, ¿tienes idea de que maldita hora es?! – gritó a todo pulmón.
Y en el cuarto de baño, el pobre chico casi muere por segunda vez en un solo día, pues ese alarido logró que casi se tropezara en la regadera con la cabeza llena de shampoo, jodido crio ¿Qué no podía esperar a que terminara de ducharse para molestarlo?
Que hipócrita había sonado eso, cuando justamente él hizo lo mismo en la tarde.
-¡No lo sé, tarado, no tengo reloj en la ducha! – gritó molesto debido al escozor en sus ojos.
-¡Es casi media noche! ¡Dormimos toda la puta tarde! – eso no podía ser, había perdido todo un día.
-¡¿Y qué quieres que yo haga?! -contestó aburrido, ya se esperaba eso de parte de Gakushuu, ese tipo contaba cada segundo del día - ¡Sé que piensas que soy genial, pero aun no puedo viajar en el tiempo, pastelito! – decía divertido, seguramente, en cualquier momento Asano se levantaría furioso a intentar romperle de nuevo la cara.
Mierda, en ese momento cayó en cuenta de un importantísimo detalle.
¡Debía de advertirle a Gakushuu que no intentara levantarse de la cama, el dolor de su cadera sería horrible!
-¡Hey Gakush…! -quiso evitar el daño a tiempo, pero el otro idiota fue más rápido.
-¡Arggg, Karma, te mataré!- gritó de dolor el pobre muchacho.
Dios, estaba perdido, totalmente perdido.
¡Y apenas había cumplido una de sus tres metas en la vida!
Perder su virginidad con Gakushuu ya lo había logrado. Así que eso quedaba tachado de la lista.
Otra era matar a su profesor ¡Demonios, ahora Nagisa se quedaría con todo el crédito de su asesinato!
Y la última, pero no por eso menos importante, su boda con el Asano menor.
Pero justo ahora, lo más irónico de la situación, es que el protagonista de dos de sus tres metas en la vida sea quien quiera liquidarlo.
¿Es que acaso ese hombre no entendía que no podía haber felicidad sin un poco de dolor?
-Akabane, ¡Te arrancare las pelotas en cuanto te vea! –
Bueno, quizás si era mucho dolor.
-¡Gakushuu, espera un minuto y estaré ahí! -Ya que su sentencia de muerte estaba firmada, al menos quería una muerte digna, no ser encontrado por la policía en pelotas y lleno de shampoo olor a fresas.
¡Ahh, como extrañaría sus malteadas de fresas!
Así que, resignado a la hecatombe de furia que se encontraría fuera del baño, salió con un cómodo pantalón de pana y una camisa de green day.
Por su parte, Gakushuu estaba intentando luchar contra las lágrimas que amenazaban con salir de sus violáceos ojos.
Jamás le pasó por la cabeza que levantarse de esa manera tan brusca y despreocupada le provocaría tanto dolor en la espalda y otros lugares que no toca el sol.
Eso no podía estar pasándole a él, en la tarde no se había sentido nada mal ese despiadado trato a su región sur, pero ahora parecía que con cada movimiento su cuerpo se partiría en dos.
¡Maldito Akabane, le haría tragarse su maldito lubricante!
-¡Ni te me aparezcan enfrente! - lanzaba maldiciones a diestra y siniestra, estaba totalmente seguro de que, de haber tenido su primera vez con una chica, no estaría pasando por ese horrible momento ¡Pero no! Tenía que ir a enamorarse del primer idiota con cabeza de cerillo prendido y cero vergüenza.
-Anda, Gakushuu, no puede ser tan malo -decía tranquilo, pero la mirada que el otro le dirigió fue suficiente advertencia para empezar a cuidar sus palabras -vamos, déjame ayudarte- decía acercándose al otro.
Gakushuu se encontraba semi arrodillado en el piso, pues, al saltar de la cama de la forma en que lo hizo, su cuerpo sintió un latigazo de dolor tan grande que le obligó a encogerse.
-Eres el peor, con qué razón querías ser tú el de arriba, maldito aprovechado -murmuraba mientras se dejaba ayudar por el otro -para la próxima ya verás cómo te haré pagar esto, no volverás a caminar en tu puta vida-
-Sí, lo que tú digas - dijo tranquilizador -entonces ¿Eso quiere decir que habrá una próxima vez? -
Preguntó mientras el otro se recostaba boca abajo, podía escucharse cruel, pero le daba algo de gracia ver al otro en ese estado de dolor y con ese berrinche, todo era mejor que su maldita cara de galán perfecto.
-Pues tú di, por mi... Por mi quizás no haya problema -decía el otro contra la almohada ¿Cómo decirle a Karma que quería que eso durara para siempre?
-Haremos lo que tú quieras -dijo feliz, ahora estaba seguro, Gakushuu empezaba a sentir algo más que simple rivalidad por él, pero ahora no era momento de pedirle ser su novio, estuvo pensándolo mucho en la ducha, no permitiría que eso se volviera un simple polvo entre adolescente, ni pensarlo, así que ya tenía planeado perfectamente el momento en que le declararía sus sentimientos al otro.
Y que pase lo que tenga que pasar.
-¿Lo que yo diga? –
-Acabando la apuesta, claro está, no te permitiré escapar de tu suerte tan fácilmente-
-Como si eso fuera a ser sencillo –
-Ya, deja te traigo un par de pastillas y caliento la pizza –
-¿Enserio comeremos pizza? -decía con un gesto de asco.
-Sí, así que deja de quejarte, para la próxima, puedes traer tus costosos filetes de coby, trufas y Borgoña para beber - decía sarcástico - Por ahora te conformaras con brindarle a la pizza el honor de ser ingerida por ti –
-¿Podrías dejar de ser tan idiota? –
-¿Y tú tan quejica? –
-Púdrete-
-Después de ti-
Aunque llena de insultos, esa platica fue lo suficientemente amena para que ambos bajarán la guardia.
Ya bañados y cenados (Gakushuu tuvo toda una batalla en el baño, debido a que se negó a recibir ayuda de Karma) se dispusieron a ver una película en la sala.
A fin de cuentas, ya no podrían conciliar el sueño.
-Hey ¿Por qué pones esa cara? -preguntó curioso Karma, de pronto, Gakushuu estaba intentando taladrar con los ojos a su pobre celular.
-Porque alguien le dijo al idiota de Ren que estoy aquí -dijo hastiado.
No hacía falta ser un genio para sumar dos más dos, era obvio que Karma le había dicho eso a Nagisa, y este a su vez, a Ren.
¡Joder, ahora no se quitaría a ese pesado de encima!
-¿Qué? No me mires así, Nagisa me dijo que tenían planeado salir hoy y me invitaron, deberías agradecer que los dejé plantados por ti - sonando graciosamente dramático - sin embargo, sólo a Nagisa le dije la razón, aunque, por alguna razón, no se escuchaba tan sorprendido cuando la escuchó-
-Eres un chismoso, ahora pensará cosas extrañas-
-¡Oye! Yo no sabía que se lo diría a Ren- contestó ofendido- además, no sé a qué cosas raras te refieres -dijo rencoroso.
Ahora resulta que a Gakushuu le apenaba qué pensarán que tenían algo.
-Quita esa cara, a lo que me refiero, es que a la pasará preguntando un montón de estupideces pervertidas - recordando lo insoportable que llegaba a ser Ren cuando le daban material para trabajar.
-Pues no serán diferentes a las estupideces pervertidas que le hará a Nagisa- decía con una sonrisa divertida al revisar su propio celular
-¿Por qué dices eso, tarado? - mirando celosamente la sonrisa que traía el otro en la cara.
-Porqué Río nos está reclamando a Nagisa y a mí por whats el haber faltado hoy - decía riendo.
-¿Cómo funciona tu cerebro, acaso se activa un mecanismo que te hace reírte ante las situaciones menos apropiadas? -mirando lo con una gota en la cabeza. Hasta donde él sabía, una chica enojada era de temer.
-Funciona mejor que el tuyo, Asano, piensa, si Nagisa no fue, y Ren está al tanto de que estas aquí, eso quiere decir que, o se mensajearon mucho, lo cual dudo debido a que la madre de Nagisa odia los celulares, o que pasaron el día juntos - Bueno, ese era un razonamiento bastante lógico.
-Wow, no pensé que ese chico caería tan rápido ante Ren - decía alucinado.
-Yo más bien pienso, que con lo convincente que llega a ser Sakakibara, hartó tanto a Nagisa que este no tuvo más remedio que aceptar las insistentes invitaciones de Ren -riendo ante el recuerdo de su amigo quejándose en el salón de clases por el acoso del otro.
Asano quería, realmente deseaba con todo su ser poder defender a su mejor amigo de esas palabras, pero francamente, hasta el mismo creía que esa fuera la razón.
Debería empezar a planificar seriamente varios diagramas con actividades para entretener al poeta en el día.
-Mejor no le contesto, total, en cuanto lo vea significará que mi sentencia de muerte habrá sido firmada, por ahora mejor me enfocare en Adam Sandler - tomando perezosamente el control remoto y poniendo play a la película que estaba en la pantalla.
-Oye, te estas tomando demasiadas libertades en mi hogar -decía Karma con una ceja alzada
-Yo lo limpié, así que tengo todo el derecho de hacer lo que me plazca en tu hogar -contestó rodando los ojos, ese idiota.
-Y vaya que lo has hecho -decía Karma divertido mientras hacia un gesto obsceno con los dedos, ese del meter y sacar.
-Hiciste lo que tú querías, no quieras embarrarme en eso- mientras le daba un manotazo para que separara sus manos.
-Ohh, vamos, ahora resulta que tu no querías -decía mientras empezaba a restregar su cabeza en el hombro de Gakushuu, de la misma manera en que lo haría un gato.
-En mente yo tengo otras cosas que dejar que me perfores el trasero - decía recordando el vídeo de la lo he anterior.
Aún no lograba expulsar de su adolescente mente la idea de que se sentiría tener a "Karma junior" (ridículo nombre, a su parecer, con el que el pelirrojo llamaba a su pene) en su boca.
Dios, no sólo soy homosexual, soy súper homosexual.
Pensó deprimido.
-¿Cuáles? Cortarme la cabeza y colgarla en el hasta de la bandera - lo dijo en broma, pero una gota resbaló por su cabeza al ver que el otro sólo volteaba la mirada.
-No, y no insistas, de cualquier forma, eso es demasiado -mirando vacíamente la televisión, la película ya llevaba seis minutos.
-Vamos, Gakushuu, después de lo de hace rato, no creo que nada de lo que salga de tu cabeza pueda ser demasiado - con una sonrisa ladina .
A veces Gakushuu podía ser tan inocente.
-Bueno, recuerdas los vídeos de anoche - decía tanteando el terreno, Karma podía llegar a ser como un campo minado.
-Claro, como olvidarlos -decía ligeramente sonrojado, ese jodido vídeo no le permitió dormir.
Bueno, dudaba mucho poder dormir de ahora en adelante si a casa esto aparecía en su mente la imagen de Gakushuu sudando en su cama
Debía de controlarse, o si no si mejor amigo despertaría de su letargo.
-Pues anoche...ya sabes, cuándo tú me enviaste eso -decía nervioso, era absurdo, ese tipo le había recorrido el cuerpo hace rato, y ahora venía la vergüenza - Yo imaginé, que...Bueno -decía a punto de un colapso mental.
En su cabeza, el hámster que residía ahí ahora sólo se dedicaba a morder compulsivamente su rueda
- ¿Imaginaste...Qué? - decía ligeramente a la defensiva.
Pero no podían culparon, de la cabeza de Asano podía salir cualquier cosa.
-Qué yo, ¡Que lo metía en mi boca! -dijo al fin.
Esas fueron las palabras más difíciles que había dicho en toda su vida.
Karma, por su lado, estaba intentado procesar las palabras de su amor por la nebulosa de idioteces que tenía en su roja cabeza.
No pudo haber malentendido eso, ¿verdad? Ni siquiera Gakushuu podría llegar a ser tan inocente para no darse cuenta del trasfondo de sus palabras.
Pero es que simplemente no podía imaginárselo, el excelentísimo hijo del director, proeza de Japón, arrogante, altanero y perfeccionista, le estaba proponiendo... Eso.
De pronto Karma junior empezó a removerse inquieto, clamando un poco de atención.
-¿E-Estas seguro, Asano? - dijo perdiendo el aliento, joder, que parecía un bebé miedoso en ese momento.
-Pues si tú no quieres, entonces ahí lo dejamos- decía ligeramente decepcionado.
-¡No! ¡Digo sí! - Gakushuu sólo miraba extrañado los exagerados ademanes que hacía el otro con su cuerpo - ¡S-Si quiero que... que lo hagas! -dijo sumamente exaltado.
¡No tendría que rogárselo a Gakushuu, él mismo lo había sugerido!
-Ok - dijo con un goterón en la cabeza, el otro estaba más nervioso que él mismo.
Aunque, en el fondo, le regocijaba poder tener a Akabane en ese estado.
Le hacía sentirse, de la manera más irónica, tomando en cuenta las posiciones, sumamente poderoso.
Así que, sin perder el tiempo en trivialidades como la vergüenza o la inexperiencia, Gakushuu acercó sus temblorosas manos al pantaloncillo de pana del otro, que, al no tener cierre no botones, facilitaba en gran medida el poder bajarlo.
Lo malo es que no facilitaba el hecho de no tener ni la menor idea de que rayos estaba haciendo.
-Pues, a darle- le animaba mentalmente el hámster en su cabeza, vestido con un extraño traje de porrista y unos pompones.
Primero, bajó lentamente el pantalón, y Karma solo pudo dedicarse a voltear la cara ligeramente sonrojado ante la mirada incrédula de Gakushuu, pues su camarada ya estaba listo para el ataque.
¡Entiendan, estaba lleno de hormonas y Gakushuu lo alborotaba de mil maneras!
Bueno, al menos no estoy solo en esto.
Pensó el Asano, era un alivio saber que no solo él estaba bastante interesado en esa acción.
Así que, dejándose guiar por las porras del roedor en su mente, se decidió por fin a tomar aquella parte del cuerpo de Karma en sus manos, primero comenzó lento, como midiendo sus propias reacciones y las del pelirrojo, no es que no hubiera tenido anteriormente algún contacto de ese tipo con Karma (su trasero daba plena fe de ello) pero en las anteriores veces, el pelirrojo hizo casi todo el trabajo sucio, y él no iba a quedarse atrás.
Sin embargo, él no quería ese tipo de contacto, jamás se quedaba con las ganas de algo, y esta no sería la excepción, entonces, tomando aire y armándose de valor, acercó lentamente su cara hasta posar la punta de su lengua en la cabeza, primero fueron lengüetazos cortos, simples caricias que le hacían dar pequeños brincos alterados a Karma, pero eso no le era suficiente, su morbosidad le hacía querer avanzar más, y en un movimiento que tomó totalmente desprevenido al delincuente de la clase E, metió de un movimiento contundente todo lo que pudo en su boca.
Karma sintió que se quedaba sin respiración, definitivamente cualquier cavidad del cuerpo del Asano lograba causarle sensaciones indescriptibles, su cuerpo pasaba entre el más placentero calor, hasta el más sofocante éxtasis en cuestión de segundos, sentir a Gakushuu así, otorgándole ese tipo de tratos, era más de lo que su mente podía procesar.
Asano simplemente se dejaba guiar por los movimientos del pelirrojo, hubo un instante, en que el otro dejó de simplemente apoyar sus manos en la cabeza de Gakushuu, para empezar a jalarse ligeramente el cabello y guiarlo a un ritmo más veloz y más profundo, eso era algo extraño, se supone que debería molestarlo que Karma estuviera mangoneándolo así, pero no, a decir verdad, le excitaba más ese trato dominante que estaba ejerciendo sobre él, amaba el poder que sentía al tener al otro en ese grado de placer, sin embargo, se amoldaba perfectamente al morbo que sentía cada vez que el otro tomaba el control.
Bueno, no es como si no fuera de esperarse, amaba con cada poro de su ser cada aspecto de la personalidad de Karma.
Sin reparar en sus acciones, su propia mano izquierda viajo hacia el dobladillo de su propio pantaloncillo para dormir, necesitaba urgentemente darse amor propio, pues sentía que en cualquier momento explotaría ante ese ambiente tan cargado de sensaciones placenteras.
Así, entre sonidos húmedos, ligeras arcadas (debido a que en momentos, Karma metía de más su miembro en la boca de Asano) y gemidos poco pudorosos, ambos chicos culminaron con una potente sacudida de sus cuerpos.
Asano estaba intentando lidiar con los fluidos en su mano y los de su boca, segundo antes, Karma le había advertido con la mirada que su fin estaba cerca, pero en vez de alejar el rostro, algo dentro de él le incentivó a profundizar el ritmo, quería sentir absolutamente todo lo que Karma tuviera para darle.
Ambos adolescentes estaban intentando regular sus respiraciones, eso había sido algo totalmente nuevo para ambos, pero no les molestaría volver a repetirlo en otro ocasión.
-¿Y…Y bien? -dijo el hijo del director mientras se limpiaba arrogantemente cualquier vestigio de suciedad de la cara -¿Qué tal estuvo? – tomando asiento la lado de un exaltado Karma.
No obstante, de todas las respuestas sarcásticas que pudo haber esperado, no pudo prevenir ni actuar en contra de los fuertes brazos que lo apresaron.
Gakushuu estaba desesperado, eran esos gestos, pequeños e insignificantes, las acciones que lograban transmitirle toda la calidez y paz de la cual no quería escapar, eso no estaba bien, ¿verdad? En un principio solamente hubiera aceptado la triste idea de que eso era solamente un desahogo sexual a sus adolescentes cuerpos, sin embargo, había algo en las acciones de Karma que lo hacían dudar cada vez más de esa hipótesis, porque ¿No se abraza protectoramente a alguien que te es indiferente, cierto? Akabane era idiota, sarcástico, bromista, cruel, grosero, pedante e incluso más controlador que él, pero, de una cosa estaba seguro, ese chico no era de las personas que se mostraban así de abiertamente a otros.
¿Eso significaba que solo era así con él? Realmente quería que sí, Gakushuu deseaba con todo su ser poder adentrarse en la vida del pelirrojo, así como este se había adentrado en la suya.
Y quizás, solo quizás, ese podría servir como incentivo para declararle sus sentimientos, para jugarse todas sus cartas con el perdedor de la clase E.
Nunca había sido un cobarde, y ahora no empezaría a serlo, aceptaría con la cabeza en alto cualquier cosa que pasara.
Y algo dentro de sí, le auguraba que podían pasar cosas buenas.
El martes, ese día acabará todo, y daré todo mi esfuerzo para que esto sea para siempre.
Fue el pensamiento de ambos chicos, ahí, abrazados a mitad de la sala, los dos creían lo mismo, tenían que sincerarse cuando no tuvieran nada que los atara al otro, cuando no se pudieran dar órdenes, y cuando Gakushuu tuviera la oportunidad de tomar la decisión de quedarse o irse.
Bueno, al menos aún les quedaban dos días para poder tomar valor, por ahora, seguirían fingiendo que no sentían nada por el otro.
Ya me tenían harta esto dos, al menos ya se decidieron a declararse (al fin) al otro (aplausos del público) pero es que no podía ponerlo antes, sino hubiera perdido bastante credibilidad la historia (¿?) ¡Pero no se desesperen! El siguiente ya es el último TT_TT esto ya llega a su fin.
Sus comentarios me hacen feliz, así que los acepto gustosa.
