Ocho: El relato.

Los minutos pasaron con lentitud. Booth podía sentir como iban cayendo las calidas lagrimas de Huesos en su pecho y su cuerpo sacudirse cada vez más. No queriendo perturbarla o soltarla, comenzó a hablar.

-Todo va a estar bien, no importa lo que suceda siempre voy a estar a tu lado. Te amo demasiado Temperance Brennan- le dijo tratando de hablar lo mas apaciblemente, usando un tono de voz muy tranquilizante y suavemente la hizo mirarlo frente a frente y le dio un tierno beso en los labios.

Ella lo rodeó por el cuello y comenzó a profundizar el beso. Al separarse lo miró directo a los ojos, y lo que vio en ellos fue tanto amor y entendimiento que se sintió completamente segura. –Yo también te amo Seeley Booth, gracias por amarme y siempre cuidar de mí.

La miró a los ojos, y sosteniéndola por los hombros justo frente a el, la atrajo hacia el y la besó en la frente, después sonrió y agregó –no puedo evitarlo, eres maravillosa.- Y una vez mas la rodeo protectoramente con sus brazos, permaneciendo en esa posición.

Después de rato, Booth habló de nuevo –te parece bien si llamo a Angela?

-si… por favor y gracias- de forma apenas audible Huesos le contestó.

-No te importa si te dejo por un momento? tengo que interrogar a dos chicos y después ver como ayudarlos a salir de este enredo- le dijo soltándola del confortable abrazo.

Brennan asintió, con los ojos un poco rojos e hinchados lo vio salir y enseguida entrar en la habitación al otro lado del cristal.

-Pues bien, es un gusto por fin conocerlos Isobel Richards y Daniel Wood- Booth los saludó parándose frente a ellos, para ver sus reacciones al ser llamados por sus verdaderos nombres.

Ambos adolescentes simplemente suspiraron derrotados.

-voy a tener que hacerles algunas preguntas- Booth les dijo, tomando asiento en la silla que estaba frente a ellos.

-Por favor señor, yo le diré todo lo que quiera saber, pero deje a Daniel fuera de todo esto, el no hizo nada- Isobel intervino un poco perturbada.

-Por lo visto saben bien el porque están aquí- Booth hizo el ademán de acomodarse para durar un largo rato en el interrogatorio.

Isobel ladeo la cabeza a la derecha, desviando su mirada y clavándola en el piso. Una lágrima cayó, parecía estar triste y avergonzada. Pero logró articular una frase casi inaudible –por el señor Johan Almarel.- Después de decir esto una sensación de nauseas arremetió contra ella.

Daniel, rodeándola con un brazo la atrajo hacia el, y comenzó a hablar, dirigiéndose a Booth –ella es inocente de todo lo que ustedes piensen que haya hecho. Les diremos todo lo que paso.

-Muy bien entonces- Booth se enderezo en su silla –lo primero que les preguntare es: porque se cambiaron los nombres si no hicieron nada malo? Robar identidades es un delito; por suerte para ustedes no hubo nadie con esos nombres por lo que nadie salió perjudicado, así que no se les presentaran cargos por ese motivo.

Ambos adolescentes asintieron.

-El cuerpo del señor Almarel fue encontrado en el resquicio de un acantilado en North Creek. Pero supongo que eso ustedes ya lo sabían, cierto?- Booth comenzó.

Una vez mas, los adolescentes hicieron un movimiento de cabeza afirmando.

-Su cuerpo tenia marcas de que había sido victima de un brutal ataque, además del hecho de que fue arrojado por un risco- de pronto Booth fue interrumpido.

-Eso no es verdad!- Daniel lo cortó sobresaltado.

-siempre se enoja tan fácilmente señor Wood?- Booth le dijo en tono provocador, como táctica de provocación para hacerlos hablar.

-Señor, eso no fue lo que realmente paso- Isobel intervino, tirando ligeramente del brazo de Daniel y mirándolo directamente a los ojos indicándole que se estaba extralimitando y que debía calmarse.

-Le pido disculpas por sobresaltarme señor- Daniel le dijo a Booth, viendo la mirada de Isobel.

-Me permitiría comenzar a contar mi parte de la historia y después Daniel puede decirle la de el?- Isobel habló, mostrándose completamente segura y confiada de si misma, su lenguaje corporal había cambiado totalmente.

-Isobel…- el chico preocupado, sostuvo su mano tratando de detenerla.

-Daniel, por favor, esto es algo que necesito hacer- le dijo soltando su mano, miró a Booth y agregó –ellos deben saberlo… y nosotros afrontaremos las consecuencias de nuestros actos.

Booth estaba totalmente sorprendido del comportamiento tan maduro de la chica –como usted lo desee señorita Richards.

-le agradezco- la chica dijo enderezándose y respiró profundamente antes de continuar -primeramente, le contare un poco acerca de mi pasado, probablemente conozca parte de ello, pero quiero que lo escuche viniendo de mi.

-Por mi esta bien.

Isobel asintió ligeramente en respuesta y continuó con su relato. –Tuve una linda infancia, mis padres Lilian y Frank siempre vieron por mí, que nunca me faltara nada. Me dieron lo que cualquier infante debe tener, un hogar, una familia amorosa, amigos, educación, atención medica, vacaciones al extranjero… ellos me dieron todo eso aun cuando biológicamente no era su hija.

-Desde que era pequeña me explicaron que había sido adoptada, creo que fue porque comencé a hacer muchas preguntas muy tempranamente. Ellos fueron muy valientes e inteligentes al explicármelo, hicieron que lo comprendiera y aceptara fácilmente.

Nunca me sentí incomoda al respecto, porque siempre tuve presente lo afortunada que había sido por tenerlos como padres.- una lagrima cayó y se le escapo un ligero suspiro antes de poder continuar.

–cuando tenia trece años, le pidieron a mi papá diseñar los planos para un fraccionamiento de casas en las montañas, era arquitecto así que decidió visitar el lugar donde serian construidas, le gustaba conocer la zona y los alrededores, en general ver con sus propios ojos el lugar en donde estaría su trabajo.

-Concluyeron que seria una buena idea que fuéramos los tres a conocer el lugar y pasar unos días lejos del ajetreo de la ciudad, como unas pequeñas vacaciones. Mi mamá era dentista he hizo todos lo arreglos necesarios para tener la semana libre, y fue así como partimos a nuestro viaje.

-Todo había sido perfecto, el lugar era hermoso, los paisajes espectaculares y un pueblo muy acogedor. Mi papá incluso planeó construir una casa para nosotros en ese lugar de ensueño.

Daniel sostuvo su mano y susurro -…Izzy…-

Ella le dio un ligero apretón, respiró profundamente y continuó –en nuestro viaje de regreso, después de haber conducido por cerca de una hora, tuvimos un accidente. Un adolescente totalmente embriagado, que iba conduciendo por el carril contrario, invadió nuestro carril y colisionó con nuestro auto de frente… estuvimos en el hospital, mis padres habían resultado gravemente lesionados, los doctores trataron todo lo que pudieron pero nada logró salvarlos. Me siento afortunada de haber tenido el tiempo suficiente para agradecerles por todo el amor que me habían dado y la oportunidad de despedirme de ambos.- mas lágrimas cayeron por su rostro, pero fueron enjugadas rápidamente con su mano.

Con una señal, Booth le indicó al guardia que estaba parado junto a la puerta que les llevara pañuelos desechables; casi de inmediato el hombre entró de nuevo llevando con el un paquete de blancos pañuelos.

-Antes de que me percatara, había pasado a formar parte del sistema y fui enviada a un hogar sustituto. No es necesario que aúne en esa parte, ya que ustedes tienen los registros de cada uno de ellos, así que lo omitiré y pasaré a lo que en realidad nos incumbe. Los Almarel.

Un sentimiento de angustia cubrió a Booth, ya que sentía que de alguna forma ya concia esa historia, temió que estaba a punto de escuchar una vez mas el relato que su esposa le había narrado semanas atrás. Se acomodó en su silla, sin dejar de mirar a la joven sentada frente a el.

Isobel se detuvo, comenzaba a dudar sobre contar la siguiente parte. Así que respiro profundamente para recuperar el control de si misma y ser capaz de continuar. Daniel, percibiendo sus dudas, entrelazo su mano entre las suyas.

-No había tenido malas experiencias en los hogares anteriores, pero en cuanto llegue con los Almarel, me di cuenta de que algo no estaba bien. Lo primero había sido la forma en la que el señor Almarel me miraba… me hacia sentir muy incomoda. Pero todo resulto bien, empecé a ir a la escuela, hice amigos, sacaba buenas calificaciones y conocí a Daniel.

Pronto paso un año, y un día todo cambio. El señor Almarel se puso muy amable y a la vez muy posesivo conmigo. Una noche, después de que Daniel me llevara de vuelta a casa, yo estaba en mi habitación cuando el entró gritándome...

-En donde demonios estabas?

-oh, buenas noches Johan- Isobel se dio cuenta que ni siquiera había anunciado su regreso –estaba con los Wood, ya lo sabes.

-No me mientas, estas no son horas decentes para llegar a casa.

La confundida e indignada chica contesto –disculpa! Que estas insinuando con eso? estuve haciendo la tarea con Daniel.

Y sin ninguna advertencia, el simplemente le dio una bofetada y le gritó –perra mentirosa! El no va a tenerte!

Cubriendo con su mano el área enrojecida donde el la había golpeado, la ahora asustada y mas confundida chica gritó también. -Quee!!...-

Totalmente fuera de si, Johan empujó a Isobel arrojándola a la cama.

-sal de mi habitación!!!- Isobel gritó con lágrimas en los ojos, al ver que se dirigía hacia ella.

-Yo hago lo que yo quiero en mi casa!!- le dijo mientras la empujaba contra el colchón sosteniéndola de las muñecas fuertemente.

-déjame…!!!- le decía mientras luchaba por soltarse.

-Vas a ser solamente mía,- y una vez mas la abofeteo –y vas a hacer exactamente lo que te diga o no volverás a ver la luz, me escuchaste!?!

Isobel permaneció en silencio, su mirada entristecida estaba perdida en recuerdos pasados, -…esa fue la primera vez que me violó. Estaba muy alcoholizado y se había alterado por el simple hecho de haber pasado demasiado tiempo fuera. Por desgracia, a partir de ese día las cosas solo empeoraron.

-A la mañana siguiente seguía muy adolorida; me había lastimado y golpeado muy fuerte y no me sentía con ánimos de ver a nadie, así que falte a la escuela. Ese mismo día en la tarde Daniel trató de comunicarse conmigo, pero no pude hablar con el. Dos días después, fue a la casa para ver como me encontraba y ver porque había faltado, pero no tuve la fuerza para verlo a la cara. Para la semana siguiente la escuela comenzó a hacer llamadas para preguntar sobre mis inasistencias, así que Johan me amenazó, que si no regresaba a la escuela me golpearía de nuevo. Solo quería evitar que servicios infantiles llamara para preguntar por mi situación.

-Para cuando regrese, todavía era visible uno de los moretones, y por supuesto no le tomó demasiado tiempo a Daniel notarlo.

-Hey Izzy!!- Daniel gritó al ver a Isobel en el extremo opuesto del pasillo y corrió para alcanzarla.

Ella fingió no haberlo escuchado, acelero el paso y siguió caminando.

-Izzy… hola!- la saludo tomándola de su hombro izquierdo, pero al momento de tocarla, ella hizo un gesto de dolor, -ay, disculpa fui muy brusco, te lastime?

-Ah, hola Daniel. No, no me lastimaste, estoy bien gracias.

El la miró dudando. –estas segura? Déjame revisarte- dijo estirando la mano para recorrer la chaqueta y poder ver su hombro.

Ella lo detuvo de inmediato, pero al hacerlo, parte de su muñeca derecha quedo al descubierto. Su chaqueta se había recorrido con el rápido movimiento y Daniel notó enseguida la marca de tonalidades moradas y verdosas alrededor de su muñeca.

-Por Dios, Isobel, que te paso?- sosteniendo su brazo y recorriendo la manga para ver completamente el área lesionada, el chico, preocupado la cuestionó.

-ah, no es nada, no te preocupes estoy bien.- la chica dijo jalando su brazo y volviéndolo a cubrir.

-eso se ve como algo para mi Izzy.- le dijo con un tono acusador.

-lo que pasa es que me caí de la bicicleta el otro día, eso es todo.

-fue por eso que perdiste toda una semana de escuela y ni siquiera me hablaste? Pudiste al menos haberme dicho el motivo, me tenias muy preocupado. No contestabas mis llamadas y te negabas a verme cuando iba a tu casa.

-si, ese es el motivo por el que falte a clases, y si, tienes razón en que no te llame, pero es que estaba adolorida y además no quería que me vieras porque estaba inflamada.

El le sonrió y sostuvo su mano entre las suyas con ternura –tontita, yo te pude haber ayudado a sentirte mejor.- continuo después de un ligero beso en la frente, -en ese caso señorita, yo me voy a encargar de consentirla todo el día. Para empezar, yo llevare tu bolsa y libros, no vas a cargar nada. Para eso estoy aquí.- se ofreció dándole una gran sonrisa.

-Muchas gracias Daniel, eres muy amable- Isobel le agradeció tímidamente.

-Algunos meses pasaron sin ninguna novedad, pero una vez mas, Johan llegó borracho y me golpeó sin razón alguna. Así continuó cada vez mas frecuente hasta que fue casi cada semana. Aunque desde la tercera ocasión en que llegue lastimada a la escuela Daniel dejó de creerme la historia de que era torpe y distraída. Estoy segura que dedujo la verdad inmediatamente.- Isobel despegó la vista de Booth y miro a Daniel, quien estaba asintiendo ligeramente.

-Por supuesto que lo iba a deducir. Siempre llegaba con marcas en lugares muy extraños y con explicaciones absurdas. No es normal que alguien, de un día para otro se haga torpe. La conozco y no eran solamente las heridas, ella había cambiado, la sentía como distanciada, entristecida.- Daniel habló dirigiéndose a Booth –traté de convencerla de que se quedara en mi casa, pero se había vuelto muy aprensiva respecto a ir y con la hora en que se iba. Podía notar como quería evitar ir a su casa y a la vez como evitaba salir de ella.- después Daniel volvió su vista y la miro a los ojos, acababa de confesarle esos sentimientos.

Por la mirada en sus ojos, Booth pudo notar que era la primera vez que el chico decía en voz alta sus pensamientos respecto a ese tema. Las miradas de los chicos se quedaron fijas en ellos por unos segundos. Booth se había quedado atónito, como lo temía, la joven había pasado por el mismo abuso por el que había pasado su esposa, e incluso uno peor.

Todo lo que en realidad quería hacer en ese momento era detener el interrogatorio y correr a lado de Huesos. Solo podía imaginarse por lo que estaría pasando con el hecho de estar escuchando la historia de la chica; eso lo tenia bastante preocupado.

Ignorando sus propios sentimientos procedió con su trabajo, -muy bien, entonces me estas dando el motivo. Pero quien lo hizo? Quien de ustedes lo apuñaló y empujó en el acantilado?- Booth se sintió terrible por tener que haber hecho esas preguntas, al igual que su esposa no encontraba a esos chicos culpables de ningún crimen. Si tan solo hubiera tenido toda esa información en el pasado, el mismo se hubiera asegurado de haber enviado a ese hombre no solo a la cárcel sino que a la pena de muerte.

-Señor, le digo que eso no fue lo que sucedió- Daniel interrumpió elevando la voz pero sin perder la compostura, -permíteme continuar…- le dijo a Isobel.

Ella asintió y dijo –esta bien.

-Cuando descubrí lo que estaba sucediendo en realidad, trate de protegerla. Reconozco que tal vez me sobrepase, pero lo considere necesario y no me arrepiento. Así que comencé a quedarme hasta muy tarde en su casa…

-y si funcionó… gracias- Isobel frotó con su mano ligeramente el brazo del chico asintiendo.

-en aquel tiempo yo solo estaba enterado de que el la golpeaba, nunca me mencionó que también la estaba violando. Si lo hubiera sabido entonces, la hubiera sacado de ahí desde el principio. Pues bien, después de dos semanas de que habíamos iniciado nuestra nueva rutina, el solicitó la orden de restricción- una vez mas sus manos se entrelazaron –primero fue a casa de mis padres a gritarles que me mantuvieran alejado de Isobel. Debo decir que ellos lo intentaron todo, pero era inútil. Nada iba a separarnos. Cuando llegó la orden mi mundo se derrumbo.

-El mío también…- Isobel agregó en un murmullo.

-mis padres estaban desesperados por ayudarme a superarlo, pero ellos no nos entendían, no comprendían lo que era para mi saber que Isobel estaba sola con ese hombre. No había nada que hubieran podido haber hecho. Logramos pasar algo de tiempo juntos: cuando estábamos en la escuela y cuando Johan salía a emborracharse y Martha con sus amigas. En uno de esos días en que dejaban sola a Isobel, yo fui a su casa como ya era costumbre.

Unos pequeños golpecitos en la ventana de Isobel anunciaron la llegada de Daniel. Al escucharlos ella se acerco y abriéndola, lo dejo pasar. El trepo fácilmente, era algo que se estaba convirtiendo en una habilidad con el paso de las semanas. Tan pronto como estuvo dentro y frente a ella la besó y abrazó largamente.

-No tienes idea de cuanto te he extrañado- Daniel le dijo mirándola a los ojos, y acomodo un pequeño mechón de cabello suelto.

-Creo que si- ella le sonrió, y se libero de su abrazo y se sentó en la cama.

-que sucede Izzy? Ese maldito bastardo te lastimó de nuevo?- caminó hacia ella y se sentó a su lado en la cama.

La chica se movió en su lugar, al parecer sintiéndose incomoda con la proximidad del chico, y dijo tratando se sonar lo mas normal posible. –estoy bien, no te preocupes.

-Isobel, por favor, sabes que puedes confiar en mí. Se que algo te sucede- con una sonrisa agregó –y no me pidas que no me preocupe, porque no puedo evitarlo- después puso una expresión mas seria y continuó –a menos que me digas la verdad, no voy a poder dejar de preocuparme. Quiero ayudarte.

-ya me has ayudado mucho. Pronto cumpliré dieciocho y todo habrá terminado- después de decir esto, inclinó su cabeza para descansarla en el hombro del chico y soltó un suspiro.

-No voy a permitir que nada malo te suceda, siempre voy a estar a tu lado. Es una promesa que te hago aquí y ahora Isobel- y tomando su mano izquierda le dio un ligero apretón.

-Gracias Daniel- levantando su brazo lo rodeo por el cuello y lo abrazó.

Estaban tan concentrados en su conversación que no escucharon el sonido de la puerta de entrada al abrirse y cerrarse. Johan había llegado temprano. Había iniciado una trifulca en el bar y lo habían corrido por ese día. Al entrar a su casa, escuchó voces provenientes de la habitación de Isobel, así que permaneció callado y caminó de puntas hasta la puerta de esta y permaneció ahí escuchando. Reconoció la voz de Daniel e inmediatamente se lleno de furia.

-Puedes confiar en mi- Daniel colocó su mano bajo el mentón de la chica y levantándolo la hizo mirarlo a los ojos –quiero que confíes en mi.

-Confió en ti, créeme, en verdad lo hago, pero es solo que es muy…

Daniel se lleno de miedo e ira, ya le había pasado por la mente la posibilidad de una situación horrible, sabia que era muy probable pero siempre trato de convencerse que talvez seria otra cosa lo que la estaba alterando. Aun así se decidió a preguntar -el te viol… te ha tocad…?- ni siquiera se atrevía a formular las palabras, era demasiado.

Isobel solo se cubrió el rostro con sus manos y ocultándolo en el pecho del chico comenzó a llorar.

Todo lo que Daniel pudo hacer fue sujetarla fuertemente lo mas cerca a el, en un intento inútil por protegerla de algo para lo que ya era demasiado tarde.

-Después de eso el mundo se detuvo y todo sucedió muy rápidamente. Sentí mucha ira, odio y coraje contra ese despreciable hombre- Daniel se detuvo.

Booth estaba en completo silencio, escuchando cuidadosamente cada detalle del relato, leyendo su lenguaje corporal buscando cualquier tipo de pista.

Isobel al notar que su amigo tenía dificultades para controlar sus sentimientos, continuó con la historia. –fue entonces cuando…

Johan abrió la puerta de golpe, sus ojos estaban completamente inyectados de rabia y se arrojo directo a Daniel. Ambos cayeron en la cama, el hombre trataba de estrangular al chico, Isobel instintivamente se aparto y gritó.

-Detente! Johan por favor detente, lo estas lastimando!- la chica miraba aterrorizada la escena frente a ella.

Ambos hombres rodaron y cayeron de la cama, tirando golpes uno al otro. Había momentos en los que era difícil distinguir cual puño causaba más daños. Isobel se acercó y trató de separarlos pero Johan la empujó con todas sus fuerzas lanzándola a la pared opuesta en la habitación.

-Después de eso me desmaye…- la joven miro al chico a su lado y con la simple mirada el comprendió lo que trataba de decirle.

Entonces Daniel continúo el relato. –Cuando vi que Isobel no se levantaba, trate de acercarme a ella pero el señor Almarel me agarró por las piernas y me hizo caer. Seguimos peleando por toda la casa.

-Aléjate de ella, es mía!- Johan Almarel seguía gritando como maniaco.

-Ella no es tuya, y no voy a permitir que la sigas lastimando- el chico le respondió también gritando. Saltando muebles y yendo de una habitación a la otra, tratando de esquivar su rabia. –Le diré todo a la policía!

-No si te mato primero!!- Johan gritó enloquecido.

Por desgracia, Johan arrojó un florero y logro golpearlo justo en la nuca, haciendo que se desmayara al momento. Johan pensó que finalmente había acabado con el, por lo que lo pateó un par de veces al pasar junto a su cuerpo inerte. Se dirigía a la habitación en la que se encontraba Isobel inconsciente.

Al abrir la puerta miro su cuerpo que yacía en el suelo. Se paró junto a ella y al igual que al chico la pateo en las costillas. Eso la hizo despertar tosiendo y se sujetó el abdomen a causa del dolor; en ese momento recordó lo que había sucedido, las imágenes se aclararon en su mente abruptamente y de pronto escucho una risa cargada de cinismo que la hizo percatarse que Johan se encontraba a su lado.

-Donde esta Daniel? Que le has hecho?- aun tosiendo, la chica logró preguntar.

Burlándose aun mas fuerte contestó –por fin me deshice de el.

-Que!!- gritó, al ver la mirada en sus ojos supo que había sucedido lo peor, -Dios, noo!!- en ese momento se derrumbó.

Comenzó a llorar descontroladamente; ya no le importaba su presencia. Esto molestó a Johan aun más. La levantó por la cintura con un solo brazo, tan fácilmente como si se tratara de una pluma. Se encaminó para salir de la casa, al pasar junto al cuerpo de Daniel sus gritos y llanto se incrementaron y trato de liberarse para poder ir hacia donde se encontraba el chico, pero por más que pataleó no lo logró y ciñéndola más fuerte salió.

La arrojó dentro del auto, y partieron. Manejo por cerca de una hora, durante la cual el llanto de Isobel nunca cesó pese a que el la amenazaba para que se callara, pero ella no podía evitarlo. Se detuvieron en un área solitaria al lado del camino.

Isobel restregó sus ojos para tener una visión mas clara, y pudo notar el acantilado frente a ellos y temió por su vida.

-Johan, por favor déjame ir. No diré nada. No volverás a escuchar de mi te lo prometo.

-Ya me hartaste, maldita perra!!- comenzó a abofetearla una vez mas, reventándole el labio.

Una vez que se cansó de golpearla, abrió su puerta y rodeo el auto. Abrió la puerta del copiloto y jaló a la chica bruscamente. Después abrió la puerta trasera y la arrojó al interior nuevamente.

-Por favor déjame ir!- le suplicaba desesperada.

Se acomodo encima de ella y comenzó a remover sus ropas, iba tocándola y besándola, pasando sus dedos por su cabello y acariciando sus brazos con lujuria. Su aliento alcohólico repugno a Isobel y sintió nauseas. Estas distrajeron su mente momentáneamente y en segundos logró recuperarse y se llenó de una nueva determinación.

Cuando se encontraba agachado a la altura de sus piernas, con una rápida maniobra, lo pateó en la cara y lo empujó fuera del vehiculo. El hombre se sorprendió y quedo completamente desorientado, y ella aprovechó ese momento para salir del auto y corrió en dirección a la carretera.

Aunque no pudo llegar muy lejos ya que él alcanzo a sujetarla por el cabello y una lucha comenzó.

-Un pedazo de basura vale mas que tu, ni siquiera sirves para coger!!- ahora estaba al borde de la locura, insultando y humillando a Isobel tanto hasta donde su nivel de alcohol se lo permitía. –No eres mas que una perra inútil que solo merece morir- le dijo sacando un gran cuchillo y atacándola con el.

-No!! Eso no es verdad!! Tú fuiste quien mato a Daniel y ha estado abusando de mí todos estos meses. Cuando las autoridades descubran todo lo que has hecho te encarcelaran de por vida- luchaba con todas sus fuerzas para sostenerse y esquivar la afilada arma, estaba luchando por su vida.

Entre tanta conmoción, jaloneos y luchas, no se percataron de lo mucho que se habían acercado a la orilla del acantilado. Johan elevó el cuchillo para descargarlo en una última apuñalada, pero Isobel logró esquivarlo en el último momento, y toda la energía se vio descargada en su propia pierna. Se había apuñalado a si mismo, pero ni siquiera se percato de esto ya que su mente estaba tan consumida con la ira que solo pensaba en matarla.

Trato de apuñalarla de nuevo pero Isobel estaba preparada y lo empujo con todas sus fuerzas.

Johan trastabillo, y en un intento por agarrarla de nuevo jalo de uno de sus aretes y finalmente cayó de espaldas hacia el vacío del acantilado.

-Ay Dios mío!! Johan… estas bien? Puedes escucharme?- se hincó y se asomó buscando en el fondo señales del hombre. No había planeado o querido que terminara de esa forma. Estaba muy asustada, ahora sería ella la que terminaría en la cárcel.

Al no recibir respuesta alguna, la aterrorizada chica regresó al auto. Solo pensaba en estar lo más alejada de ese lugar, pero después recordó el cuerpo de Daniel y condujo de vuelta a la casa de los Almarel.

-No recuerdo como logré regresar. Si conduje rápido, si me detuve, no recuerdo otros automóviles o el resto del mundo. Solo recuerdo cuando me estacione en la casa de los Almarel. Daniel era mi único pensamiento así que salí del auto y corrí a la casa. La puerta estaba medio abierta, cuando entre no vi nada, mi cuerpo solo caminó hacia donde el estaba tendido- las lágrimas corrían mas fluidamente, pero aun así continuaba hablando entre sollozos.

-Me arrodille junto a él, y lloré con todo mí ser. Estaba tan asustada; por mi mente corrían las imágenes de Johan cayendo en el acantilado, el cuerpo de Daniel y su familia, lo que sufriría Martha por perder a su esposo, lo que yo enfrentaría. Estaba tan abrumada que me incliné y me recosté sobre el pecho de Daniel y lloré aun más. Fue entonces que noté sus latidos y su débil respiración.

-Nunca me contaste esto. Discúlpame por asustarte así.- Daniel la interrumpió y le alcanzo otro pañuelo.

-Me sentí tan aliviada y feliz, estaba vivo. Así que fui por un vaso de agua y comencé a llamarlo por su nombre para que despertara… y funcionó.- Isobel se detuvo y miro a Daniel.

-Una vez que estaba completamente despierto, me contó todo lo que había sucedido- Daniel habló de nuevo –la forma en que el señor Almarel la había arrastrado fuera de la casa, a donde habían conducido, lo que trato de hacerle y como había caído del acantilado.

Isobel asentía a sus palabras.

-Fue cuando decidí huir a un lugar en donde nadie nos conociera. Una vez que curamos nuestras heridas, dejamos la casa. Usamos el carro y conducimos, nos detuvimos en mi casa para recoger algunas de mis cosas y dinero que tenia ahorrado. No le dije nada a mi familia. Ellos nos hubieran hecho regresar y entonces las autoridades se hubieran llevado a Isobel.

-no quería que nadie supiera lo que Johan Almarel me había hecho. Hice que Daniel me prometiera que no diría una palabra al respecto a nadie, era muy humillante y me avergonzaba… todavía.- la joven se detuvo reviviendo el sentimiento.

-así que nos fuimos. Anduvimos en distintas ciudades hasta que encontramos un pueblo pequeño y poco conocido en donde nos refugiamos. Cambiamos nuestros nombres solo por si acaso. Afortunadamente encontramos gente buena en nuestro camino que siempre se preocupó y nos ayudo en lo que podían.- el chico concluyó la historia.

-Sabíamos que era cuestión de tiempo para que nos encontraran. De alguna forma, yo ya quería sacar todo esto- Isobel dijo y suspiró.

Los dos adolescentes permanecieron en silencio.

Sintiéndose abrumado y sin palabras Booth respiró profundamente para aclarar su mente. Después desvió su mirada al espejo y se aclaro la garganta.

-Seria bueno que tomáramos un receso- Booth dijo poniéndose de pie –desean algo de comer?- a su paso junto al guardia le dijo –Henry, déles lo que pidan por favor- y salió de la habitación.

Booth se apresuró a verificar el estado de su esposa en la habitación contigua. Al abrir la puerta se percató de inmediato de la presencia de Angela; eso lo hizo sentirse aliviado. Sabía perfectamente que su esposa confiaba totalmente en ella.

Ambas mujeres se encontraban sentadas en uno de los sillones, y alzaron la mirada al sonido de la puerta abriéndose.

-Hola Booth- Angela lo saludó al entrar, en cuanto sus ojos se encontraron, pudo notar la preocupación en él.

-Hola Angela- entró y se sentó junto a Brennan –cuanto hace que llegaste?

-Hace ya un rato- pudo notar como su respuesta le había traído un poco de tranquilidad a Booth.

-Entonces, escuchaste toda la historia?- Booth le preguntó, tomando la mano de Huesos.

-La mayor parte,- afirmó con una comprensiva sonrisa.

-Bien, y tu que opinas?- Booth inquirió, rodeando a Huesos protectivamente.

-yo creo que están diciendo la verdad…-Angela respondió, volviendo la mirada hacia los dos jóvenes al otro lado del cristal.

-Todavía tenemos que comprobar su historia con las evidencias- Huesos la interrumpió súbitamente, liberándose del protector brazo de Booth.

-Por supuesto linda- Angela le dio la razón, con una calida sonrisa.

-es por eso que tenemos el mejor equipo forense para verificarlo, cierto?- el sorprendido hombre agregó, tratando de aligerar el cambio de humor de su esposa.

Fue entonces cuando el timbre del teléfono de Booth los interrumpió.

Lo contestó usando su tono de agente, y simplemente afirmaba a lo que le decían.

-El señor y la señora Wood ya están aquí, y quieren ver a su hijo. Volveré mas tarde, quiero hablar primero con ellos.

-Booth…- Huesos hizo una pequeña pausa y continuo –tráelos aquí, no me dejes fuera del caso.

-Muy bien, regreso en cinco minutos- el hombre se levantó y salió.

-Gracias Ange- Huesos se giro para ver a su amiga y le sonrió calidamente –gracias por estar aquí conmigo.

-Gracias por dejarme estar a tu lado- y la abrazo tan fuerte como sus redondos vientres se los permitieron.

-Creo que nuestro tamaño ya hace muy difícil esto- Huesos se separo del abrazo riéndose y tocándose su ya muy abultado vientre.

-Tienes razón- Angela coincidió con su amiga, riéndose también –y por cierto como están estos dos pequeños el día de hoy?- agregó palpando el vientre de su amiga.

-Muy activos como siempre, pateando las entrañas de mama, verdad pequeños?- dijo mirando su propio vientre y empezó a acariciarlo también.

-No puedo imaginarme como será con dos a la vez; si algunas veces me es muy difícil con este chiquitín- Angela dijo, dando ligeros golpecitos a su pancita.

-pues yo si te puedo decir, después de tener ambos tipos de embarazo…- Huesos se detuvo y su sonrisa desapareció.

-linda…?- Angela preocupada, miro a su amiga quedarse en silencio.

-esa chica en la otra habitación- Huesos volvió a hablar, señaló con un movimiento de cabeza -…ya escuchaste por todo lo que le toco pasar…- una vez mas se detuvo, pero esta vez un fuerte nudo se había formado en su garganta, secando su boca –es casi insoportable al igual que doloroso y muy triste pensar que alguien haya tenido que sufrir tanto.

-es verdad, no es justo…- Angela coincidió mirando también a la chica.

-lo que lo hace aun peor es…en los resultados de las pruebas de ADN apareció algo… es muy preocupante y escalofriante… Johan Almarel era el padre biológico de Isobel Richards…

La mirada de Angela se volvió bruscamente de la chica a su amiga, en completo asombro.

-Creo que es muy posible que ella sea mi hija…- Huesos concluyo con un largo suspiro mientras una lagrima caía.

-Oh por…- la mano de Angela cubrió su boca, y sus ojos se llenaron de lagrimas también –linda… eso es…- pero no pudo terminar la frase, simplemente volvió a abrazarla.

-lo se Angela… no creo que pueda soportar todo lo que estoy sintiendo en estos momentos- los ojos de Huesos estaban totalmente anegados en lágrimas, y mirando a la chica, estas comenzaron a caer libremente.

-Hay algo en lo que pueda ayudarte?- separándose del abrazo, Angela tomó la mano de su casi hermana, de corazón había formulado la pregunta.

-Ya lo has hecho al darme tu amistad incondicionalmente.- Huesos dijo poniendo su mano sobre la de su amiga.

La habitación se quedo en total silencio, una vez mas las miradas de ambas mujeres estaban fijas en la joven que se encontraba en la otra sala.


Hola a todos de nuevo, muchisisimas gracias por su paciencia. Espero que hayan disfrutado el capitulo y que esta historia siga siendo de su agrado. Siéntanse libres de hacer sus comentarios. Este capitulo se los dedico principalmente a las lindisimas personas que se tomaron un tiempesito de sus vidas para leer y dejar review. Es por ustedes que me llega la determinación para romper los bloqueos que me aquejan y aquí esta el resultado, un capi mas larguito que los anteriores (yuhu!!) Bueno espero que pasen una linda navidad en compañía de sus seres queridos.

Saludos, besos y abrazos desde Guadalajara Mexico!!!

Nota: Una vez mas señalo, que esto es completamente ficción por lo que los tiempos que llevan algunos procedimientos los ignoro para que encaje mejor la historia, igualmente hago notar que no esta editado por lo que todos los errores (o como dijera un maestro "horrores") son solo míos (oh por cierto, si existe alguna inconsistencia en algún nombre, agradeceré me lo notifiquen gracias). Diviértanse y cuídense de los excesos!!