VIII
La Cafetería de la Abuelita
La noche al fin cayó en ese Bosque, y a pesar de la Oscuridad en el ambiente, la Cafetería estaba bien iluminada. Merlín y Regina seguían bajo el efecto de la tinta de calamar, la cual parecía ser ridículamente persistente e imposible de eliminar sin Magia. Ninguno tenía la intención ni estaba tan loco como para quitarle el brazalete a Zelena e intentar deshacer esa tinta, no estaban tan desesperados para llegar a eso.
Después de una larga lucha, Killian pudo convencer a David y Mary Margaret de ser el primero en hacer guardia fuera del edificio, sólo por si al Rey se le ocurría la grandiosa idea de atacar cobardemente en la mitad de la noche. Mientras Garfio se sentaba en las escaleras de la entrada de Granny's, los demás trataron de conciliar el sueño en el suelo, en las mesas o simplemente como mejor se acomodaban. Henry se quedó dormido al lado de su madre, Mary Margaret llevó al bebé Neal a la habitación de Ruby y Charming miraba hacia afuera, sabía que por ningún motivo conseguiría dormir teniendo en su mente la amenaza latente que Arturo significaba para él y toda su familia. Charming y Mary Margaret habían estado en muchas batallas en el pasado, pero siempre acompañados de un Ejército que siempre los seguía a la batalla, y también tenían a Lancelot, Ruby, todos los Enanos y a las Hadas. Estaban en desventaja estratégica ante los legendarios Caballeros de la Mesa Redonda.
Para Killian Jones, la historia era completamente diferente. A él no le importaba lo que Arturo haría, ni siquiera su Ejército podría hacer mella a su indomable temperamento y determinación. La única cosa que le importaba más que su propia vida era recuperar a Emma de una vez por todas. El viejo Capitán le tenía muy poca fe a las Profecías de aquel Mago. Una parte muy dentro de su ser quería creer que su Swan volvería a él por su propio pie, sin ayuda de ninguno de los que estaban dentro de la Cafetería. Sin embargo, un mal presentimiento rondaba sus pensamientos desde que la vio desaparecer frente a sus ojos al caer en ese Portal junto con el Demonio llamado Kreiken. Ese presentimiento le hacía pensar que jamás volvería a verla, que algo le pasaría en donde sea que esa Habichuela Mágica la hubiese enviado.
─ ¡Maldita sea Swan! ¡Vuelve! ─Masculló entre dientes mientras sostenía un Atrapasueños que Emma había hecho hace unas cuantas horas.
─Deberías mirar al frente, a menos que secretamente trabajes para Arturo y nos traiciones a mitad de la noche. ─Exclamaba David sentándose al lado de Garfio.
─Lamento decirte que todos esperarían más esa clase de traición de tu parte que de la mía ─contestaba Killian, esbozando una sonrisa triste─. Recuérdalo, amigo; el Caballero de la Mesa Redonda eres tú, no yo.
Ambos rieron tras la respuesta de Garfio, después de eso, se quedaron callados mirando al frente, disfrutando de la paz y quietud del Bosque.
─Emma va a estar bien, lo sabes, ¿verdad?
─Sí…, pero tengo miedo de que nunca vuelva.
─Ya oíste a Merlín, ella regresará tarde o temprano. Lo que realmente nos debe preocupar, es Arturo.
─No me importa lo que tu amiguito nos pueda hacer, quiero a Emma de vuelta a mí.
─Y la tendrás, confía en ella así como lo hacemos Mary Margaret y yo, sé que es difícil, pero si nosotros lo estamos intentando, tú deberías hacer exactamente lo mismo, ¿no lo crees?
─Lo intento, de verdad, pero es muy complicado el no pensar que le pase algo mientras no está cerca de mí, Dave, tengo un mal presentimiento, no puedo estar en paz.
─Escúchame, amigo ─replicaba Charming, imitando el acento del Capitán─, Emma es una mujer muy fuerte y lo sabes. Verás, ni Mary Margaret ni yo confiamos ciegamente en lo que Merlín ha dicho, tenemos miedo, al igual que tú, y Henry… ¡Ni se diga! Yo confío en Emma, y no necesito que Merlín me lo confirme, si ella volvió a sus veintiocho años y nos salvó, ella volverá aquí, sana y salva. Te lo repito Killian, yo no confío en Merlín, yo confío en Emma.
─Gracias Dave, de verdad, muchas gracias.
─No hay nada que agradecer, amigo. ─Respondía Charming posando su mano en el hombro de Killian.
─Dime, ¿qué se siente que tu amiguito el Rey te haya traicionado?
─ ¿Acaso estás celoso de Arturo, Killian?
─ ¡Por supuesto que no!
Las carcajadas no se hicieron esperar tras esa pequeña plática en la que ambos trataban de buscar algo de consuelo en medio de todo ese caos provocado por ese Rey que ya los tenía hartos a todos.
Luego de unas horas, Charming envió a Killian de regreso a Granny's para que descansara un poco, porque sabía perfectamente que no lograría dormir en ningún momento de aquella noche que sería la más larga de su vida hasta ese momento.
El Mundo Espiritual
Tres Años Antes
─ ¡Aquí estamos! Este es el Árbol del Tiempo.
─ ¿En serio aquí estaba encerrado Vaatu?
─Sí, aquí estuvo por Diez Mil años. La primera vez que entré en él se proyectaron todos mis recuerdos, pero hace seis meses no pude ver nada, porque mi conexión con Raava se había roto y desde ese entonces no lo he intentado.
─ ¿Y por qué no lo intentas ahora?
─No creo que sea necesario, mejor inténtalo tú, tal vez si te concentras, tus recuerdos aparecerán.
─No lo sé, no estoy segura de eso.
─ ¡Vamos!, deberías intentar
─ ¡Oigan, miren todos! ¡El Avatar volvió! ─Gritaba a lo lejos ese pequeño Espíritu que llevó a Korra al Pantano.
─ ¡Genial! Esos Espíritus otra vez.
─ ¿No te agradan?
─Sí, pero son un poco molestos.
─Oye, ¿se puede saber porque me abandonaste en el Pantano? ─Le preguntaba Korra a ese pequeño Espíritu.
─Porque tenías que encontrar tú sola el camino.
─Bueno, creo que eso tiene sentido, Asami ¿por qué no te adelantas?
Asami se adelantó y comenzó a subir por el gigantesco Árbol, mientras tanto Korra le pedía a los Espíritus un poco de privacidad durante el tiempo que estuviesen ahí. Una vez que ellos se fueron Korra se dirigió hacia donde estaba Asami, la encontró sentada tratando de ver sus recuerdos.
─ ¿Y bien?
─No puedo, Korra.
─Es porque no intentas lo suficiente, trata de sentarte más recta y ponte en la posición del Loto, es más, déjame ayudarte.
─No creo que eso sea necesario, intentaré hacerlo yo. ─Replicaba Asami mientras se sonrojaba y le empezaba a temblar la voz por tener a Korra tan cerca.
─Déjame ayudarte.
Cada vez que Korra tocaba a Asami, esta sentía algo raro, una sensación que en su momento llegó a sentir de forma sutil cuando estaba con Mako. Korra comenzó a darse cuenta de lo que sucedía y creyó que era hora de regresarle a Asami ese magnífico beso que le había dado unas horas antes.
─Cierra los ojos. ─Le susurraba Korra a Asami.
─Está bien.
Cuando Asami cerró los ojos Korra recogió su cabello y comenzó a besarle el cuello lentamente, lo que le daba un ligero aire de placer a Asami. Cuando Korra terminó miró fijamente a Asami quien aún tenía los ojos cerrados y de manera delicada tomó su rostro sintiendo el cutis tan bien cuidado de aquella chica que había conocido hace casi cuatro años, así que sin pensarlo dos veces le regresó el beso que le dio unas horas antes. Todo parecía ser Mágico y especial para ambas mujeres dentro de ese lugar tan emblemático para Korra, pero antes de que ocurriera aquello que Korra y Asami ansiaban con tanta desesperación, los Espíritus volvieron a aparecer.
─ ¡¿Acaso no dije que queríamos privacidad?! ─Espetaba Korra al separarse de Asami y volver su mirada hacia los Espíritus.
─Lamentamos molestarte, Avatar, pero no lo haríamos si no fuese urgente.
─Muy bien. ¿Qué es eso tan urgente que tienen que decirme?
─Unos Espíritus están luchando cerca de la Biblioteca de Wan Shi Tong, y si continúan van a destruirlo todo.
─Wan Shi Tong no es muy amigo mío, por mí que esos Espíritus destruyan su Biblioteca, bien merecido se lo tiene.
─ ¡Korra! No puedes decir eso ─replicaba Asami─, si quieres que los Espíritus comiencen a tratarte con el respeto que te mereces, debes ayudarlos.
─Pero…
─ ¡Sin peros! Sólo hazlo, además ─decía Asami, acercándose a Korra para susurrarle al oído─; mientras más rápido termines con eso, más pronto regresaremos a hacer lo nuestro.
Korra se levantó como un resorte y ayudó a Asami a hacer lo mismo, siguieron a los Espíritus y se fueron a la Biblioteca del Espíritu que sabe mil cosas lo más rápido que pudieron.
Una vez resuelta esa problemática, ambas salieron corriendo sin destino conocido, cuando se detuvieron, el Avatar creó una especie de cabaña con Tierra Control.
─ ¿Y bien? ¿En dónde estábamos?
─No lo sé, tú dímelo.
La chica volvió a besar a la dueña de Industrias Futuro como antes de ser interrumpidas por los Espíritus, Asami quedó prendada a ella como un imán.
─ ¿Estás completamente segura de lo que vas a hacer?
─No, ¿y tú?
─Tampoco, pero hagámoslo.
Korra continuo besándola cada vez con más desdén, bajando lentamente por su cuello, descendiendo cada vez más por el cuerpo de Asami. Ella no se quedó atrás e hizo lo mismo con Korra. Era tanta la excitación entre ambas que ya no pudieron más, sabían que era inevitable, fue tanto el deseo de tenerse una a la otra que poco a poco se dejaron llevar por la pasión contenida tanto tiempo. Korra y Asami se volvieron una sola persona y permitieron que su instinto las guiara durante todo su pequeño trayecto por esa nueva aventura.
─Asami, ¿cómo te sientes? ─Le preguntaba Korra con una voz demasiado agotada.
─Aparte de cansada, bien, a decir verdad estoy mejor que nunca pero aún sigo sin creer que lo hayamos hecho aquí en el Mundo Espiritual. Me sorprende que no hayamos sido interrumpidas por esos entrometidos todo este tiempo y algo me dice que tú tuviste algo que ver en eso Korra, ¿no es así? ─Preguntaba Asami mientras las dos permanecían acostadas en el suelo y ella abrazada de Korra.
─De acuerdo me atrapaste. Les pedí que se fueran por un rato y que regresaran cuando dejaran de percibir la presencia de Raava cerca de ellos. Pero no pensé realmente que fuéramos a hacerlo, estoy algo sorprendida.
─Yo también lo estoy, me agradó que empezaras con esto porque insisto fue algo maravilloso y aunque a decir verdad es algo nuevo para las dos.
─Oye creo que ya es un poco tarde, ¿Qué te parece si dormimos aquí y mañana continuamos?
─Me parece bien, es más creo que por hoy no me quedan ánimos ni fuerzas para caminar.
─Bien, pues será mejor que descansemos.
─Sí.
La Isla del Templo del Aire
El Presente
—Creo que mi pregunta te ha dejado igual de muda que cuando Asami te habla ─exclamaba Emma, rompiendo así el silencio incómodo que se había creado─. Oye, sé perfectamente lo que es estar en una relación…, que por alguna razón que no puedes controlar termina mal. Pero tienes que dejarme ayudarte, bueno, tal vez yo no sea una experta en el Amor como lo son mis padres, sin embargo, estoy convencida de que yo puedo ayudarte con toda la tormenta de emociones que llevas dentro de ti. Korra, tú me ayudaste a tranquilizarme hace apenas unos instantes, permíteme ayudarte a tranquilizarte, porque, para ser honesta, con todo lo que traes encima, dudo que seas capaz de ayudarme a volver a casa.
─Entonces, si yo no lo hago, nadie más lo hará. ─Contestaba Korra poniéndose de pie.
─ ¡Vamos! Tan sólo piénsalo, será como hablar con un fantasma. No suelo meterme en las relaciones de los demás, pero si estás así no pensarás con claridad y todo se volverá un verdadero lío.
─Sólo haces esto porque quieres volver a tu Tierra, no tanto porque quieras ayudarme.
─Es un poco de ambos, ¿quieres saber por qué?
─ ¿Por qué?
─Porque por lo mismo que estás pasando, de alguna manera lo pasé yo. Como te dije antes, mis padres son expertos en el Amor, pero yo, soy experta cuando de Corazones Rotos se trata.
─ ¿En verdad lo eres?
─ ¿Realmente crees que mis miedos no son por mis problemas pasados? Las decepciones constantes derivan a un Corazón Roto y a que con el tiempo comiences a crear muros alrededor de tu Corazón, haciendo que ni el Amor ni el Dolor puedan entrar en tu vida. ¿Realmente quieres eso? ¿Volverte una persona Solitaria?
Korra miró con atención hacia Emma, tratando de poner atención y sumo cuidado a las palabras que habían emanado de su boca. Tal vez esta chica tenía razón y el Corazón del Avatar estaba destrozado, y no sólo el de ella, también el de Asami, además de otro Corazón que se rompió hace casi seis años.
Al ver que la conmoción de Korra no había desaparecido, Emma trató de no obligarla a hablar, así que volvió a mirar el horizonte y al poco rato comenzó a jugar con un pequeño pedazo de raíz que sobresalía de ese extraño árbol con la rama rota.
─Asami y yo…, bueno, no sé cómo explicarlo. ─Comenzaba Korra nerviosamente.
─Como puedas, yo no te voy a juzgar. ─Respondía Emma de forma amable.
─Pues…, desde el principio fue algo complicado. Cuando nos conocimos, ambas sentíamos lo mismo hacia Mako, pero él la eligió a ella, durante el Torneo de Pro-Control, yo me atreví a confesarle mis sentimientos a Mako y después de unos cuantos problemas en la Ciudad, me confesó su Amor. Anduve con él seis meses y al final no funcionó. Ambos rompimos y nos dimos cuenta que no funcionaríamos jamás, después comencé a llevarme mejor con Asami, nos volvimos muy amigas y de pronto, ella me confesó que sentía una atracción por mí, y en ese instante yo descubrí que también sentía algo por ella más que como una amiga.
Korra comenzó a caminar con dirección al Acantilado con la mirada algo perdida y sin saber que era lo que estaba haciendo su cuerpo. Emma trató de hacerla reaccionar, mas no lo consiguió, de todas maneras, el cuerpo de Korra reaccionó instintivamente y unas pequeñas llamas salieron de sus pies.
─Cuando derrotamos a Kuvira, decidimos tomar unas vacaciones en el Mundo Espiritual, de hecho ahí fue en donde confesamos nuestros sentimientos. Pasé los mejores seis meses de mi vida junto a ella.
─ ¿Y qué fue lo que sucedió entre ustedes dos?
─En pocas palabras y a resumidas cuentas; le rompí el Corazón.
Seis meses habían pasado y Korra y Asami continuaban vagando por el Mundo Espiritual, conociendo grandes partes del mismo. En uno de sus viajes se toparon con Koh: El roba rostros, pero el gran Espíritu no se percató de su presencia. Algunas noches se disponían a hacerlo suyo guiadas por su instinto y la pasión. En todos esos meses conocieron a más Espíritus de Luz y sitios interesantes que nadie que hubiese entrado a ese lugar vio o pisó. Korra llevó a Asami al lugar que le había prometido desde el inicio de sus vacaciones; la Montaña Hai-Riyo, para encontrar a ese Espíritu Ave Dragón y de paso visitar al viejo Tío Iroh.
Poco antes de llegar a la Tienda de Té de Iroh, Korra decidió presentarle a Asami aquel Espíritu que le salvó la vida la primera vez que entró con Jinora al Mundo Espiritual. Después del protocolo de presentación, el Avatar la invitó a pasear encima de esa Ave Dragón.
─Sujétate fuerte de mí. ─Decía Korra con una voz dulce.
Junto al Ave Dragón dieron una gran vuelta por el Mundo Espiritual para ver a lo lejos los lugares que aún les faltaban por conocer.
Asami siempre aferrada a Korra, no por el miedo a soltarse y caer al vacío, sino por la calidez que ella generaba. En esos momentos y después de experimentar sensaciones nuevas e inimaginables en esos seis meses de su relación con Korra una duda empezó a inundar sus pensamientos, aunque era algo que sabía desde el principio, el miedo la invadió sólo de pensar en eso, y cada que lo hacía abrazaba a Korra con más fuerza.
¿Cuánto tiempo duraría este sueño? Esa era la pregunta que la atormentaba, sabía que Korra en el fondo seguía amando a Mako pero no sabía si realmente Korra era "suya" puesto que en ningún momento se habían dicho "Te Amo". Asami sabía que en algún momento tendría que dejarla ir pero nunca esperó que fuera tan pronto, nada estaba consumado todavía, aun así, ella tenía mucho miedo.
El Avatar y su chica pasaron los mejores días al quedarse con Iroh en su tienda de Té con todos los buenos Espíritus que estaban ahí, pero de un momento a otro, Korra por fin tomó una decisión y habló con ese gran Consejero que tenía ahí.
Korra esperó el momento justo en el que Asami entró a la Tienda de Té de Iroh y se dirigió a hablar seriamente con él.
─Iroh, ¿podemos hablar por un momento?
─Sabes que sí Korra, siéntate.
─Pero no aquí, es algo un poco privado.
─Está bien, vayamos a la Arboleda de Xai Bau.
La Arboleda de Xai Bau
─ ¿Qué te preocupa, Korra?
─Está bien, aquí voy. Bueno pues hace unos meses Asami y yo comenzamos una relación amorosa, y nos llevamos muy bien, hasta el momento no hemos tenido ningún problema como pareja, pero ya casi se nos termina nuestro recreo y necesitamos decidir algo, y a decir verdad, estamos un poco confundidas.
─ ¿Y qué es eso?
─No sabemos cómo hacérselo saber a todo el mundo, no sabemos cuál será su reacción.
Iroh miró a la joven Avatar por un rato, primero de cuerpo entero y luego fijamente a los ojos.
─Korra, siéntate, cierra los ojos y respira profundo.
─De acuerdo.
─Concéntrate sólo en el sonido de mi voz, necesito que me respondas unas preguntas, y para eso debes ver en lo más profundo de tu Corazón, ¿entendido?
─ ¡Entendido!
─Korra, ve en lo más profundo de tu Corazón y dime: ¿qué es lo que realmente sientes por Asami?
─ ¿Por qué me pregunta eso? ─Replicaba Korra con mucho nerviosismo.
─Después te explico, por lo pronto simplemente contesta.
Korra vio en lo más profundo de su Ser pero sus emociones estaban realmente entremezcladas, sabía que ya no era amistad pero tristemente para ella, hasta ese momento tampoco parecía Amor, ella estaba tan confundida que no pudo contestar con certeza.
─No sé, no lo sé Iroh. Estoy consciente de que ya no es amistad, pero mis sentimientos están tan revueltos que no tengo idea de lo que siento por ella.
─Me lo imaginaba.
─ ¿Qué?
─Korra, desde que ustedes llegaron me di cuenta de todo por más que trataron de ocultarlo. Te hice esa pregunta por una simple y sencilla razón; si ustedes dos supieran sin equivocarse lo que sienten, no se preocuparían por estar bajo el escrutinio de nadie. Si ustedes se amaran de verdad ya estarían de vuelta en casa viviendo una hermosa relación, en lugar de escapar al Mundo Espiritual.
─Dime, en estos últimos años antes de iniciar esta relación con Asami ¿hubo alguien más en tu vida?
─Sí…, Mako.
─Bien, ¿y qué fue lo que ocurrió con él?
─Salí con él seis meses pero no funcionó, somos muy conflictivos.
─ ¿Y que sientes por Mako? ¿Lo amas?
─Tal vez.
─ ¿Por qué ese "tal vez"?
─No lo sé, quiero decir, desde el momento que lo conocí me enamoré de él, le juré Amor eterno cuando terminamos y él también lo hizo, pero ninguno de los dos ha tocado el tema. Iroh, no sé a ciencia cierta qué es lo que siento por Asami pero entiendo que es algo completamente diferente a lo que siento por Mako.
─Concéntrate una vez más en mi pregunta por favor, ¿aún amas a Mako?
Esa pregunta hizo dudar a Korra demasiado, estaba comenzando a enojarse pero recordó que Iroh sólo lo hacía para ayudarla, así que se enfocó en la pregunta y después de recordar todo lo que vivió con Mako antes de su ruptura, ya tenía una respuesta no sin antes hacerle una pregunta a Iroh.
─ ¿Cómo se puede confiar en una persona que se aprovechó de mi repentina amnesia para no decirme que habíamos terminado y volvió con Asami?
─ ¿Le juraste Amor eterno, no?
─Sí.
─ ¿Y le dijiste eso sabiendo lo que había hecho, verdad?
─Así es.
─Entonces volviste a confiar en él. Korra no me respondas si no quieres hacerlo, pero con estas últimas preguntas me hago una idea de que lo siente tu Corazón y creo que tú también ya sabes la respuesta.
─Gracias Iroh ─contestaba Korra con lágrimas en los ojos─, por favor discúlpame pero tendrás que regresar solo, quiero dar un paseo con el Ave Dragón, necesito pensar algunas cosas.
─De nada Korra y lamento que no haya sido lo que esperabas, no te preocupes por mí llegaré en un santiamén a mi tienda de té.
─ ¿Cómo fue eso posible? ─Preguntaba Emma, desconcertada.
─Durante esos seis meses, Asami…, bueno ella…, me confesó que estaba enamorada de mí.
─Debo imaginar que tú no sientes lo mismo por ella.
─No, yo estoy enamorada de otra persona. Y cuando Asami me lo dijo, tuve miedo de contarle la verdad, no quería romper su corazón en ese momento, no quería decirle que seguía sintiendo lo mismo por aquella persona.
─ ¿Te quedaste callada?
─Algo así. No supe que decir, me quedé helada. Mi boca no emitió ningún sonido por casi media hora, lo peor del caso, es que noté cómo se apagaba el brillo en sus ojos, guardó silencio y unas semanas después me pidió volver al Mundo Físico. El peor error que pude cometer fue decirle que siguiéramos juntas, que me había sorprendido con esa declaración pero que quería seguir averiguando hasta donde llegaríamos, otras dos semanas pasaron y se volvió un verdadero infierno, al final, esperé a que Asami fuera a la Nación del Fuego, le dejé una nota con Tenzin, tomé a Naga, entré al Portal de Ciudad República y me fui al Polo Sur, no contesté ninguna de sus llamadas, ni sus cartas. Me escondí en el Mundo Espiritual cuando en una de esas cartas me dijo que iría a buscarme, le pedí a mis padres que le mintieran y el tiempo pasó hasta que dejó por fin de buscarme por cualquier medio, cuando regresé a casa, mi madre me dio una nota de Asami, en ella me preguntaba que cómo fui capaz de haberle hecho eso y que no quería verme nunca más. ─Decía Korra con amargura en su voz.
─Déjame tratar de entender. Para no romperle el Corazón al decirle que no la amas, ¿le mentiste y la abandonaste?
─Sí…
─ ¿Te das cuenta que de todas maneras le rompiste el Corazón? Y de la peor manera posible, si me permites decirlo.
─ ¡Lo sé! Fui una tonta y lastimé a alguien que quería de verdad.
─Y esa persona a la que amas, ¿todavía la sigues viendo?
─Así es.
─ ¿Sigues sintiendo lo mismo?
─Sí. Todavía lo amo, pero lo nuestro no funciona.
─ ¿Por qué estás tan segura de eso?
─Porque hace seis años lo intentamos, pero no fuimos capaces de poner nuestros intereses compartidos en lugar de los personales.
─ Puedo preguntar, ¿quién es esa persona?
─Mako.
─Pues, no estoy segura de lo que sea, pero creo que él siente todavía algo por ti.
─ ¿Qué? ¿Cómo diablos es que te puedes dar cuenta de todas esas cosas?
─Soy un poco perceptiva. Además, identificar los sentimientos de una persona es una cosa tan normal en Storybrooke y en el Bosque Encantado como respirar. Además, en la Tierra sin Magia, era caza recompensas; así que mi trabajo era buscar personas que no querían ser encontradas, tenía que pensar como ellos e identificar expresiones. Y sobre todo, ustedes tres son muy malos para disimular, cualquiera podría darse cuenta de lo que se traen a varios kilómetros de distancia. ─Contestaba el Espectro soltando una risita.
─ ¡Júralo! ─Exclamaba Korra con la boca abierta.
─Sí. Deberían comenzar a solucionar eso. Pero, regresando al tema principal; si sigues teniendo los mismos sentimientos con ambos, deberías poner las cosas claras con ellos. Si quieres ayudar a Asami para que su Corazón se comience a curar, habla con ella y cierra esa relación, sí, tú tuviste la culpa por huir y debes arreglarlo, por cortesía y condescendencia.
─Sí, creo que tienes razón. Cuando regreses a tu mundo, hablaré con ella.
─Eso está bien. ¿Y con Mako? ¿Qué harás con él?
─No lo sé.
─ ¿Quieres volver con él?
─Mi Corazón quiere, pero mi razón me dice que no. Tengo miedo. No quiero que volvamos a fallar.
─Si sigues con esos miedos, es muy probable que fracasen, habla con él, y si él también quiere intentarlo nuevamente, adelante, confíen uno en el otro. Juntos siempre es mejor afrontar las dificultades que la vida les ponga enfrente.
─ ¿Realmente crees eso?
─No sólo lo creo, lo he puesto en práctica. Si no fuera por Killian, nunca me habría deshecho de esa visión, y posiblemente me habría convertido en el Espectro desde hace tres semanas, si él no me hubiera encontrado, creo que ni siquiera estaría aquí contándote esto ─explicaba Emma esbozando una sonrisa─. Sin el amor de Killian seguiría siendo una persona Solitaria con aquellos enormes muros impenetrables. Nunca habría conocido cómo es el Amor en realidad. Cada que lo beso y siento su mano recorrer mi cuerpo y tocar mi rostro, cada que escucho sus dulces palabras, experimento un sinfín de emociones. Es como si cada vez que estoy junto a Killian Jones fuera capaz de volar más allá del espacio, o como si viviera en una nube que jamás se desharía, en un mundo en donde no existe ni el tiempo ni el espacio, siento que puedo vencer cualquier adversidad que la vida me ponga enfrente, con él, ya no me siento sola.
Korra se sentó nuevamente al lado de Emma y trató de procesar esa nueva información, su mente intentaba recordar lo que sentía cada que besaba a Mako cuando eran jóvenes ya hace un tiempo atrás.
─Cuando tenía diecisiete años, conocí a mi primer Amor, se llamaba Neal, era el padre de mi hijo. Aunque fue un tiempo relativamente corto, me enamoré de él, estuvimos a un paso de irnos a vivir juntos a un lugar llamado Tallahassee, pero por obra de terceros y mi destino, él me rompió el Corazón…, y me dejó embarazada en prisión.
─ ¿De verdad fue capaz de hacer eso?
─Sí. Por diez años estuve enfadada con él y me cerré al Amor. Hace un año me reencontré con Neal e hicimos las pases, él intentó reconquistarme, pero para ese entonces, mi Corazón ya le pertenecía a otro.
─A Killian.
─Así es. Ahora que lo recuerdo, estar con Neal era como conducir a máxima velocidad todo el tiempo, vivíamos la vida loca si lo quieres ver así ─comentaba Emma sonriendo─, siempre corriendo de aquí para allá, viviendo en un auto, era algo intenso, y en ese tiempo fuimos felices. Cuando yo lo besaba, eran besos dulces e inocentes, como los de cualquier adolescente locamente enamorada del chico malo, ahora me doy cuenta que no es el mismo sentimiento que tengo con Killian, con él todo es increíble, con Neal, sólo eran chispazos.
─Qué curioso.
─ ¿Qué sucede?
─Eso que dijiste de tu primer amor, es lo que yo sentía con Asami. Con Mako llegué más lejos que el Mundo Espiritual, volé sin la necesidad de un Bisonte Volador, él es la única persona que he experimentado eso. Con Asami todo fue atracción desenfrenada, con Mako es algo más, que no puedo explicar. Aun así, sería muy premeditado volver con Mako justo después de terminar todo con Asami, creo que eso tomará un tiempo.
─Así debe ser, sé perfectamente que no es fácil, pero es lo justo para todos.
El Avatar sonrió levemente y después de eso, ambas guardaron silencio y miraron al horizonte nocturno una vez más. ¿Cómo era posible que esta chica fuese tan sabia? ¿Realmente había sufrido tanto en su vida para serlo?
─ ¿Sabes? Tal vez yo no sea capaz de entender lo que es ser una huérfana y que tal vez el dolor y el miedo que he sufrido en mi vida es mucho menor que todo lo que han pasado personas como Kuvira, Mako, Bolin o tú, pero, te respeto Emma Swan, de verdad lo hago.
─ Y… ¿ya estás mejor?
─Mucho mejor que esta tarde, sí. Estaré bien cuando todo este teatro termine por fin.
─Espero que eso sea pronto, por el bien de ambas.
─Yo también. Pues, se está haciendo algo tarde, deberíamos irnos, ya se pasó la hora de la cena, pero estoy segura de que podremos escabullirnos en la cocina y tomar algo de lo que Pema haya preparado, eso si Rohan y Meelo no nos ganaron la idea.
─Ojalá que no sea así.
Korra ayudó a Emma a levantarse y juntas caminaron de regreso al Templo.
─Por cierto Emma, muchas gracias.
─No hay nada que agradecer. Si no fuera por ti y tus palabras, ambas seguiríamos igual de atormentadas.
Mientras Iroh volvía a su Tienda de Té, en lo más profundo del Mundo Espiritual, Korra vagaba sin rumbo con su gran amigo sin saber qué hacer con todo lo que el viejo sabio le había hecho entender. Después de un rato, el Avatar volvió a recordar todo lo vivido en esos meses con Asami y seguía sin poder creer que a pesar de todo eso no podía salir de su boca un: Te Amo, Asami.
─ ¿En verdad sigo amando a Mako? ─pensó─ ¡Esto es tan difícil! Ave Dragón, ¿qué crees que debería hacer?
El Ave solo emitió un sonido que jamás había emitido, era una especie de sollozo, él extrañamente sentía lo mismo que Korra así que se detuvo e hizo que ella bajara de su cuello. El Espíritu tocó al Avatar para ayudarla a aclarar sus emociones.
─Korra, Iroh tiene razón en todo lo que dijo pero no te guíes sólo en lo que él te diga, busca en tu corazón, es obvio ya que no la amas pero te sigue gustando, depende de ti seguir con esto o no, además ustedes dos sabían que no iba a ser para siempre. Ve y habla con Asami para erradicar todas tus dudas. ─Decía el Ave Dragón en la mente de Korra.
Cuando el Espíritu terminó de hablar él y Korra, ella decidió era tiempo de volver y arreglar todo con Asami. Emprendieron el vuelo de regreso. Cuando Korra descendió y se despidió de él, miró a la Señorita Sato, quien jugaba con un Espíritu alegremente.
─Tardaste mucho en volver, Korra. ─Decía Asami, soltando al Espíritu.
─Lo sé, y lo lamento. No era mi intención preocuparte. ─Se disculpaba Korra, mientras jugaba con sus pies.
─ ¿Está todo bien?
─Sí…, bueno…, eso creo. De hecho, tengo que hablar contigo de algo urgente.
─Qué casualidad, yo también quería hablar contigo.
Salieron corriendo y llegaron a un lugar lejos de la Tienda en donde no pudieran ser interrumpidas por nada ni nadie.
─ ¡Listo! Aquí podremos hablar perfectamente ─exclamaba Korra intentando tomar un poco de valor─, bien, mira…, yo…
─No, espera, déjame a mí primero. ¿Se puede?
─Claro, adelante.
─ ¡Gracias! Bueno, pues, he de ser sincera contigo; en todo este tiempo en el que hemos estado juntas me di cuenta de una gran verdad, una verdad que honestamente creo que vale la pena comentar en este momento. Hace seis meses, cuando comenzamos esto, te dije que me gustabas y que no sabía cuánto tiempo duraría lo nuestro en el futuro, bien pues todo este tiempo una parte de mí esperaba que por fin olvidaras a Mako y que por fin te dieras cuenta de lo mucho que te necesito porque, yo TE AMO, KORRA, y eso no lo puedo negar y no creo que deje de hacerlo jamás.
Justo cuando Korra creyó que nada más le podía salir mal en ese preciso instante. El ver a Asami y escuchar esas tres palabras provenir no sólo de su boca, sino de su Corazón era lo peor que le podría pasar. Ya no había retorno, no tenía ni la más absoluta idea de cómo le diría a Asami Sato que ella no la amaba y que jamás dejaría de olvida a Mako ni el Amor eterno que sentía por él. Su mente y sentimientos se convirtieron en una tormenta dentro de su Ser. ¿Quién diría que el peor enemigo del Avatar Korra no serían Zaheer o Amon, sino sus propios sentimientos?
El silencio se hizo presente entre Korra y Asami, el Avatar no decía ni una sola palabra y simplemente se dedicaba a verla con sumo terror, sus músculos se tensaron y parecía una estatua viviente en el Mundo Espiritual.
Por otro lado, Asami no supo cómo interpretar el enorme lapsus de silencio por parte de aquella persona que amaba. De pronto, el brillo en sus ojos se apagó con el paso de los segundos y bajó lentamente la mirada, sintiendo una mezcla de decepción y desconcierto.
─Asami…, yo no sé qué decir, es decir, sabes lo que siento por ti y me has halagado con tu declaración.
─Pero…
─No hay ningún pero, quiero estar contigo, siempre.
─ ¿De verdad? Porque no pareces muy convencida.
─ ¿De qué estás hablando, Asami? Nunca había estado más convencida de nada en mi vida.
─ ¿En serio?
─Claro que sí.
Korra le había mentido para no romper su Corazón, Asami la besó y se fueron de regreso con Iroh.
Pasaron los días y la situación empeoró, Korra sufría con su tormenta interna y sin quererlo alejaba cada vez más a Asami. Por consejo de Iroh, Asami le pidió a Korra regresar a casa porque los Espíritus percibían todo lo que el Avatar percibía.
Unas semanas después en el Mundo Físico todo seguía igual, Korra comenzó a evitar a Asami y cuando no lo conseguía se suscitaban peleas entre ellas dos más grandes que la pelea de Korra y Kuvira. Muy pronto, Mako y Bolin se dieron cuenta de ésas peleas, mas ninguna quiso hablar al respecto.
Un día, Asami tuvo que ir de urgencia a la Capital de la Nación del Fuego por cuestiones de Industrias Futuro, Korra no quiso acompañarla, algo que se había convertido en su costumbre, y se despidió de ella con un beso en la mejilla. Esa misma noche, Korra tomó todas sus cosas y se marchó con Naga de regreso a la Tribu Agua del Sur, lugar del que no saldría sino tres años después.
