¡Hola! Se que a pasado muy poco tiempo desde que subí (ayer), pero no me aguantaba xD
Agradezco mucho a todos los que leen este fic, sobre todo a MizuhashiNeko, insane panda hero y Aika Sakura por comentar.
Disclamer: Magi no me pertenece, si no, rifaría a Judal entre las fans :P
Sin más, comiencen a leer.
Después de aquello, Ja'far vino para llevar ante Sinbad a Aladdin y Alibaba, para contarles como habían ido las negociaciones con el imperio Kou. Ah, era cierto… acababa de terminar el arco de Balbadd. Ja'far se nos quedó mirando a mí y a Kai, evaluándonos, pero se fue enseguida.
─Luego os presentaré a Sin-sin-sin…bad… ─dijo Ally, sonrojándose al mencionar aquel nombre.
─¿Nos lo presentarás o te dará un ataque al corazón al verlo? ─dije con diversión, mientras ella me fulminaba con la mirada.
─Sabes que no es fácil… después de ver… ─un hilillo de sangre se escurrió desde su nariz hasta su labio superior. Ella se lo limpió rápidamente.
─Vamos, admite que estás enamorada de él.
─¡Ja! Eso solo pasará cuando tú salgas con Kai. ─contraatacó, cruzándose de brazos. El moreno solo atinó a sonrojarse, otra vez.
─¡ALLY! ─le regañé, con las mejillas teñidas de rojo. ¿Qué, no se hartaba de decir lo mismo? Ella me sacó la lengua.
─Es la verdad
─Ejem… ─tosió Kai, llamando nuestra atención. ─Eli… ¿No deberías contarle ''eso''?
─Eh… ─comencé a ponerme nerviosa, pero aquello no impidió que le enviara una mirada asesina a Kai, como diciéndole ''ya verás cuando te pille''.
─¿Contarme? ¿El qué? ─preguntó con curiosidad Ally, ladeando un poco la cabeza.
─Bueno… verás…
.0.0.0.
─¿¡QUE?! ¿¡MI MADRE ESTÁ AQUÍ?!
─S-si… siento no habértelo contado antes… resulta que era la maestra de magia de Kai…
─¿Eres mago? ─preguntó con emoción ella, acercándose a Kai y mirándolo con curiosidad.
─Síp.
─Lo es… Espera, ¿no deberías preguntar por tu madre? ─pregunté, con una gotita en la cabeza.
─De cierta manera lo sabía. ─dijo ella, quitándole importancia al asunto. Kai y yo nos quedamos a cuadros ¿Qué…?
─¿Có-cómo? ¿Sabías que Lena-sensei era…?
─¿Lena? ¿Así se llama mamá aquí? Anda…
─Espera un poco, ¿dices que ya lo sabias? ─ella se encogió de hombros.
─Puedo ver el rukh. Eso solo hacen los magos. Y la magia se hereda ¿no? ¿O es un don o algo de eso? ─yo no supe que decir. O sea, yo había deducido que veía el rukh porque era de otro mundo… como se notaba que Ally sacaba mejores notas que yo.
─Bueno, eso nos ahorra muchas explicaciones. Ally-chan, Lena-sensei te manda saludos. ─dijo Kai, con una sonrisa. Él lo sabía todo a aquellas alturas.
─Tengo muchas ganas de verla… ─dijo con nostalgia ella, normalmente veía a su madre cada dos semanas con lo cual… ─Espera, ¿tú sabes lo que está pasando? ─reaccionó, señalando al chico. Yo suspiré.
─Se lo conté todo mientras entrenábamos con tu madre, Ally.
─Ah… ¿Entrenabais? ¿Para qué? ─preguntó, con confusión.
─Magia. ─explicó Kai, encogiéndose de hombros. Ella parpadeó y me miró.
─¿Tú también?
─Sep. ¿Para qué creías que era la lanza?
─No sé. Tal vez la habías robado.
─No soy como tú.
Y ahora os preguntareis, ¿Qué lanza? Bueno, atada a mi espalda había llevado una lanza todo el tiempo. Además había cambiado mi vestido a uno igual, solo que de mangas largas.
─Entonces… ¿¡Las dos somos magas?!
─Tú no sé. Pero yo sí. ─confesé, con orgullo. ─De hecho, llevo menos tiempo que él aprendiéndola y le gano.
─No es justo… soy un mago rojo* y tú una maga azul*… ganas solo por tener ventaja. ─bufó Kai, cruzándose de brazos.
─Eso y que uso los otros tipos de magia también.
─¡Aún no sé que hacer con los otros tipos!
─Atacar.
─Para ti es fácil decirlo…
─Se llama imaginación, rojo. ─me burlé yo, sacándole la lengua.
─Ya me suplicarás clemencia la próxima vez, azulita. ─me retó él, decidido, dándome golpecitos en la frente con el dedo.
─¿Ah, sí?
─Oh dios, me voy a hacer fan del KaLi. ─comentó Ally de repente, con los ojos brillándole. Los dos enrojecimos y nos alejamos, fulminando con la mirada a Ally. ─¿Qué?
─Que siempre saltas con lo mismo. ─bufé, cruzándome de brazos. No es que me molestara que me confundieran con su novia, que de hecho, había pasado más de una vez. No me malinterpretéis, no es que quiera serlo. Agh, solo que es muy difícil explicarlo todo.
─Es que sois muy kawaiis ¡Ah, ya sé! ─dijo de repente, chocando su puño contra la palma de su otra mano.
─¿Qué sabes? ─preguntó Kai, alzando una ceja. Ella lo miró con cara pícara.
─Li-Li~ ─y de nuevo el mote. ─¿Recuerdas que mi cumple está cerca?
─Eh… sí.
─Pues ya sé lo que te voy a pedir. ─anunció ella felizmente. Yo alcé una ceja. A saber lo que me dice ahora.
─¿Y es?
─¡Un dibujo del KaLi! ─me dijo, con brillos en los ojos. ─¡Eres la que mejor dibuja de las tres!
─N-no puedo hacer eso, Ally. ─me negué, con un tono rojizo en las mejillas.
─¿Ehhh? ¿Por qué?
─Nunca me he dibujado a mí misma… y eso que me pides es demasiado…
─¿Precioso? ¿Kawaii? ¿Hermoso?
─…vergonzoso. ─terminé de decir, con una gotita en la cabeza. Ella infló las mejillas.
─No es justo…
─Te haré un dibujo del SinbAlly. ─comenté, con diversión, viendo como su cara pasaba por mil tonos de rojo.
─¿Qu-qué? Bueno… n-no me importaría… pe-pero… ¿Y si Sin-sama lo descubre?
─¿Si-Sin-sama…? ─dijo Kai, ahogando una risa. Supongo que escuchar el nombre de su rey de esa manera…
─Ejem… ya sé que tienes complejo de yandere… pero te pido que te comportes, ¿Vale? Recuerda lo que pasa con Kougyo- ─entonces, un aura oscura comenzó a rodearle.
─Es cierto… ¡VA A VENIR ESA PERRA DE KOUGYOKU! ─gritó, casi echando fuego por la boca. Kai se escondió detrás de mí. Muy valiente.
─Tra-tranquilizate, Ally…
─Grrr… ya verá… cuando el monstruo sale nada puede pararlo… ─musitó, disipando el aura asesina y volviendo a la normalidad.
─Dios mío, es como tú. ─me dijo con diversión Kai, yo solo le fulminé con la mirada.
─¡Vamos a ver a Sinbad! ─dijo Ally, muy decidida, los dos la miramos con una gotita en la cabeza. O sea, hace un segundo parecía una colegiala enamorada, y ahora ¿No le importaba lo más mínimo?
Con algo de incredulidad, seguimos a Ally por los pasillos del castillo, hasta llegar a una puerta donde se escuchaban voces de dentro.
─Aquí están hablando Alibaba-kun y Aladdin con Sinbad. ─explicó Ally, señalando la puerta. Pegó suavemente y una voz grave dijo ''adelante''. Ally abrió la puerta.
─Holi, holi~ ─dijo con felicidad, entrando como pedro por su casa. Nosotros dos nos quedamos en la entrada sin saber muy bien que hacer.
─Ah, Allysa-chan, hola. ─saludó el hombre del escritorio. Este tenía el pelo morado, y llevaba un turbante, además de varias joyas. En resumen: el rey Sinbad. Al lado suya, estaba Ja'far, mirándonos con los ojos entrecerrados.
─Ally-nee-san, ¿Qué haces aquí? ─preguntó Aladdin, con una gotita en la cabeza. Ella parpadeó.
─Ah, eso… ¡Estoy aquí para presentarles! ─anunció, señalándome a mi y a Kai.
─A-ah… So-soy Eliza… es un honor conocer al rey… ─dije nerviosamente, inclinándome.
─Soy Kai. ─dijo con normalidad él.
─¿Kai? Así que has vuelto, eh. ─dijo con media sonrisa Sinbad. Yo parpadeé, confusa.
─Sep, tenía que traer a Eli hasta aquí. ─explicó, señalándome. No entendía nada.
─Me alegro, siempre es bueno tener a un Bisham por aquí.
─Bueno, a lo que iba. ¿Se pueden quedar aquí? Dudo mucho que tengan un lugar donde quedarse. ─dijo Ally.
─De hecho lo tenemos, la casa de mi familia. ─explicó sin darle muchas vueltas. ─Aunque si prefieres quedarte aquí no hay problema. ¾me dijo, mirándome.
─Eh… a mí me da igual…
─¡Pues ya está, te quedas conmigo! ─decidió Ally, cogiéndome del brazo. ─¿Está bien, Sinbad?
─Por mí no hay problema. ─aceptó, sonriendo. ─Además, estaré encantado de acoger a una bella señorita como ella.
Y el aura oscura volvió.
─A-ah muchas gracias… ¿Me enseñas el cuarto Ally? ─le pedí, nerviosamente, era capaz de empezar a pelear allí en medio.
─Claro… ─murmuró, sombríamente. La seguí y salimos de allí. Kai también nos siguió. Caminamos durante un rato en silencio.
─Ally…
─¡Es que es un idiota! ¡Maldito sea el rey de los mares! ─dijo con frustración, apretando los puños.
─¿Eh?
─¡Cree que soy una niña, Ally! ¡Nunca me ha preguntado por mi edad! ─me explicó, con unas pequeñas lágrimas en los ojos. Ah, claro. Su estatura engañaría a cualquiera. Ella aparentaba unos 12 años, cuando tenía 19. Aunque sus atributos estaban bien, era su altura lo que engañaba.
─Ya, tranquilízate… ─le dije, abrazándola. Kai se quedó -de nuevo- un poco aparte.
─Pe-pero…
─Recuerda algo… ─entonces bajé la voz. ─Tú al menos lo has conocido… yo ni siquiera le he visto el pelo a… ─dije y suspiré, cuando noté que dejó de llorar.
─Li-li…
─¡Ya sé! Kai, ¿Qué hora es? ─le pregunté, girándome.
─Ah, supongo que falta poco para el mediodía. ─yo le sonreí y el pilló lo que pretendía, porque me devolvió la sonrisa.
─¿Qué queréis hacer? ─preguntó con curiosidad Ally, separándose de mi y limpiándose las lágrimas. Yo le mostré media sonrisa.
─Es hora de nuestro entrenamiento diario.
.0.0.0.
Le pedí a Ally que nos llevara a un sitio amplio, y ella nos llevó a un lugar bastante apartado, amplio y solitario, el lugar perfecto. Ally se separó un poco y Kai y yo nos pusimos frente a frente.
─¿Estás preparada, azulita? ─me preguntó Kai con burla, sacando desatando un corto bastón de su cintura.
─Cuando quieras, rojo. ─le encaré, cogiendo mi lanza con ambas manos.
─Bien… eh… ¿Empezad? ─ordenó Ally, con cierta duda.
Entonces, Kai alzó el bastón y…
─¡Harharl drakon! ─recitó, y un dragón de fuego apareció desde su bastón. Ni era grande ni pequeño, lo cual me decía que no había gastado demasiado magoi. El me sonrió con confianza.
Ally reprimió un grito de sorpresa cuando apareció, pero gritó de verdad cuando veía que no me movía.
─¡ELI, HAZ ALGO!
─Je… ─sonreí y Kai frunció el ceño. ─Sharrar ─un manto de agua proveniente de la punta de mi lanza vaporizó el dragón en cuestión de segundos.
─¡Eh, eso no vale! ─protestó Kai.
─Todo vale aquí, rojito. ─le contesté sacándole la lengua. ─Asfal. ─conduje el vapor hacia Kai, gracias al viento, impidiéndole la visión. Escuché un gruñido por su parte y sonreí.
─¡Asfal riih! ─un tornado lo envolvió, despejando el vapor e impidiéndome atacarle. ─¿¡Ahora qué, Eli?! ─me gritó desde el tornado. Juraría que tenía una sonrisa de victoria.
─¡Creía que no sabías usar los otros tipos!
─¡Eso era antes!
─¡Tramposo! ─le dije, frunciendo el ceño. Ally tenía la barbilla rozando el suelo. ─Tch. ¡Harharl! ─grité, y una enorme bola de fuego salió disparada hacia el tornado. Entonces, Kai disipó su tornado y… el fuego rodeó su borg.
─¡Mierda! ─maldije, cuando vi lo que pretendía.
─¡Ja! ¡Harharl Ifrit! ─Todo el fuego que yo había conjurado, más un extra de su parte voló en mi dirección, con la forma de un puño. Apreté los dientes.
─Bien… entonces… ¡Es hora de que veas mi conjuro especial! ─anuncié, con una sonrisa. Di un golpe en el suelo con mi lanza y… ─¡SHARRAR ZORA! ─…un gigantesco pájaro se materializó, chocando con el puño y convirtiéndolo en vapor. Pero mi pájaro no se detuvo ahí, oh no… avanzó hasta Kai y se lo tragó.
─¡ELI! ¡PARA! ─gritó alarmada Ally. Yo suspiré y le mostré media sonrisa.
─No te preocupes. ─di otro bastonazo en el suelo y el pájaro se desvaneció, tirando a Kai al suelo mientras tosía.
─Y… nada… que… no puedo… ganarte… ─resopló Kai, mientras yo me acercaba a él y le tendía una mano. Él la aceptó y se levantó.
─Mientras entrenemos seguro que encuentras la forma. ─le animé, guiñándole un ojo. Los dos estábamos cansados.
─¡HA SIDO FLIPANTE! ─admiró Ally, corriendo hacia nosotros. ─¿¡Me podéis enseñar a hacer eso?!
─Si averiguamos a que tipo perteneces, sí. ─aceptó Kai, con media sonrisa. Ally comenzó a dar saltos de alegría.
─No ha estado nada mal. ─dijo una voz a nuestras espaldas. Los tres nos giramos para encontrarnos con una mujer de pelo azul, con un sombrero de bruja.
─Yamuraiha-san… ─musitó Kai, parpadeando. Estoy segura de que no se lo esperaba. Vamos, yo tampoco.
─Ha pasado un tiempo, Kai-kun. ─dijo con una sonrisa.
─Pues sí, je, je. ─dijo él, llevándose una mano a la nuca.
─Haber que yo me entere, ¿Cómo es que conoces al rey Sinbad y a una de los ocho generales? ─preguntó Ally, con una gotita en la cabeza. Yo estaba igual.
─Ah, eso. Mi familia es bastante famosa en el mundo de la magia… dominan muy bien la clarividencia*.
─Ah…
─Cierto. La familia Bisham ha ayudado muchas veces a Sindria. ─dijo Yam-san, con una sonrisa.
─Nunca me habías contado eso. ─le dije a Kai, frunciendo el ceño.
─Bueno, no me gusta contarlo. No quiero que la gente se haga amiga mía solo por mi familia. ─explicó con sencillez, encogiéndose de hombros. Entonces la mujer se fijó en mí.
─¿Y tú? Tu magia también es bastante buena.
─¿Yo? Me llamo Eliza. No vengo de ninguna familia famosa… pero me gusta la magia. ─le expliqué, con una gotita en la cabeza. Ella se rió un poco.
─Ya veo.
─Hey, Li-li, ayúdame a entrenar. ─me pidió Ally, tirándome de la manga de mi vestido. Yamuraiha parpadeó un poco.
─¿Allysa-chan también es maga?
─Bueno, sí. ─expliqué. ─Aunque aún no sabemos de que tipo.
─Yo podría ayudaros. Tengo un objeto que…
Unas trompetas nos interrumpieron.
─En fin, será mejor que vaya. ─se despidió la mujer, y salió volando en dirección a la entrada.
─¿No será mejor que vayamos también? ─dijo Kai, señalando por donde se había marchado la maga. Yo me encogí de hombros.
─Supon-
─¡CALLA Y VAMOS! ─gritó Ally, cogiéndonos a cada del brazo y arrastrándonos.
─¡Esto me es familiar! ─dijo entre risas Kai.
─¡Me está destrozando el vestido, no tiene gracia! ─protesté, intentando soltarme.
No conseguí soltarme y para cuando habíamos llegado tenía la ropa llena de polvo, al igual que Kai. Ally parecía fresca como una rosa, como si no hubiese corrido nada.
─¿Ally? ─musitó Alibaba, al vernos llegar. Con él estaban Aladdin y Morgiana.
─Yo*! ¿Qué está pasando? ─preguntó, acercándose al grupo.
─Los ocho generales van a cazar a un monstruo. ─explicó Aladdin, con una sonrisa.
─¿Los ocho generales? ¡Woah, hacía tiempo que no los veía! ─dijo Kai, con los ojos brillantes.
─Ah, Morgiana-chan, no te los he presentado aún ¿no? ─dijo Ally, mirando a la pelirroja. Aún me recordaba a Rize.
─No.
─¡Pues ellos son Kai y Eliza!
─Soy Morgiana.
─Encantada de conocerte Morgiana, puedes llamarme Eli si quieres. ─le dije con una sonrisa y ella asintió. Kai seguía en el mundo de yupi.
─Los ocho generales…
─Tengo muchas ganas de conocer a mi maestra. ─dijo con emoción Aladdin.
Nos condujeron a un pueblo, y nos dejaron allí. Un monstruo salió del mar y comenzó a destruir cosas, echando chorros de agua por la boca.
─¿Qué es eso? ─preguntó asombrado Alibaba.
─¡Es monisímo! ─dijo Ally, con corazones en los ojos. Yo la miré con una gotita en la cabeza.
─Luego soy yo la rara.
─Los ocho generales…─y Kai seguía aún a su rollo.
Salieron Sinbad con sus generales en lo alto de una montaña, y allí, le ordeno a Yamuraiha y a un espadachín de pelo blanco que acabaran con el bicho. Supongo que el hombre era Sharrkan. En un pis pas mataron al monstruo y… lo sirvieron.
─Pero wtf… ─murmuré yo, con una gotita en la cabeza.
─¿¡Lo habéis visto?! ¡Sharrkan-san y Yamuraiha-san son geniales! ─alabó Kai, con estrellitas en los ojos.
─No… yo lo quería de mascota… pobre anguila… ─murmuraba Ally, con un aura depresiva a su alrededor, agachada en una esquina. Morgiana estaba a su lado dándole palmaditas en la espalda.
Yamuraiha aterrizó cerca de nosotros. Sinbad también se acercó y Ally dio un respingo.
─Ella será tu maestra de magia. ─explicó Sinbad a Aladdin, señalándola.
─Mi nombre es Yamuraiha. ─se presentó, nerviosamente. ─No sé si alguien como yo podrá ayudarte, pero ¡eres libre de preguntarme lo que quieras!
Yo sabía lo que iba a hacer Aladdin, con lo cual, cuando se acercó a Yam-san con cara de pervertido y saltó hacia ella, le golpeé rápidamente la cabeza con mi lanza.
─Ni se te ocurra, enano. ─dije con voz de ultratumba. La mujer salió de su estupor y me miró con agradecimiento.
─Y yo que estaba nerviosa por conocer a un magi y resulta que solo es un niño pervertido. ─dijo con molestia, mirando duramente a Aladdin, que se retorcía en el suelo. ─Escúchame bien, si vuelves a intentar eso convertiré todos los líquidos de tu cuerpo en vapor ¿Me has oído?
─Onee-san no eres tan amable como aparentas, eh.
─¿Aladdin es un magi? ─dijo con asombro Kai.
─Sí, ¿No te lo conté ya? ─le dije con normalidad y este negó con la cabeza.
─¡Déjalo, déjalo! Esa mujer es una debilucha, pero le gusta actuar rudo ¡Incluso entre los magos en una de las más difíciles! ¾dijo una voz a nuestro lado. Era Sharrkan.
─¿Cómo has dicho? ─si las miradas mataran ellos dos ya estaban enterrados.
─Él es Sharrkan. Te enseñará a usar la espada, Alibaba-kun.
Este te acercó al peli-blanco.
─Vaaaya… ─murmuré. Yo había practicado esgrima antes y me interesaba bastante.
─¿Entonces quieres aprender el arte de la espada?
─¡Sí! ─dijo con decisión Alibaba.
─Ya que sabes cuan grandiosa es la espada puedo decirte que tienes un gran futuro por delante ¿Uh, nosequébaba? ─dijo con alegría el hombre, pasándole un brazo por los hombros.
─Es Alibaba.
─Cierto, Alibaba-kun.
─Si sigues hablando con él se te pegará su estupidez de espadachín. ─dijo con desprecio Yamuraiha. Yo ahogué una risa.
─¿¡Qué has dicho?!
─¿¡Quieres pelea?!
─¡Anda! ¡PELEA, PELEA~! ─animó Ally con alegría, entre los dos. Yo la cogí de la chaqueta y la alcé. ─¡Oye, suelta!
─No azuces más, atontada.
─Por favor, dejad la competencia para más tarde. ─dijo Sinbad, parándoles. ─¡Esta noche es un Maharagan! ─los ojos de Kai brillaron.
─¡VIVA! ¡Hacía siglos que iba a uno!
─¿Maharagan…?
.0.0.0.
─¿Dónde crees que estará Kai? ─le pregunté a Ally. Ella se encogió de hombros.
─Ni idea, hay demasiada gente aquí.
La fiesta había empezado, había muchísima gente, comida por todas partes, música, bailes… todo muy animado. A mí no me desagradaban las fiestas… excepto porque nos habían obligado a…
─¡Eli! ─me llamó alguien a mis espaldas. Me giré y me encontré con la sonriente cara de Kai. ─¿Qué te parece todo est-? ─dejó de hablar cuando me vio. Yo me sonrojé y me crucé de brazos.
Nos habían obligado a vestirnos de manera ''especial''. Llevaba una falda larga que me dejaba una pierna al descubierto, blanca con toques dorados en la cintura, un top en el que predominaba el blanco, pero también había varios colores, atado al cuello, varios brazaletes dorados, una diadema y un collar verde esmeralda. Me habían atado dos mechones de pelo detrás de la cabeza y, por lo menos, había conseguido que no me echaran maquillaje.
─E-estas…
─No digas nada… ─me tapé con ambos brazos roja como un tomate. ─Ha sido en contra de mi voluntad…
─¡Aún así estás preciosa! ─dijo alegremente Kai. Ally me dio un codazo y me miró pícaramente.
─Cállate, enana. Corre y ve a ver a Sinbad. ─murmuré, inflando las mejillas.
Ella también se había vestido para la ocasión. Llevaba una falda corta del mismo color que la mía, un top que le dejaba los hombros al descubierto, varios brazaletes y un velo blanco. Además que llevaba el pelo recogido en una trenza, que le llegaba a la parte baja de la espalda.
─Seguramente estará con su harem de mujeres, no me necesita. ─bufó, cruzándose de brazos.
─Aún así vestida de esa manera se nota tu verdadera edad. ─le dije, señalándole con los ojos cierta parte de su cuerpo. Ella se sonrojó.
─¡Pervertida! ¡Por lo menos tengo más pechos que tú! ─se burló y salió corriendo, dejándome totalmente paralizada.
─Eh…
─Ni una palabra. ─le corté, roja como un tomate. El chico comenzó a reírse y yo bufé.
─Vamos a buscar a mi familia, seguro que están por aquí. ─me dijo, cogiéndome de la mano y llevándome entre la multitud.
─¡Mamá! ─llamó, y una mujer de pelo castaño se giró. Era muy guapa, tenía los ojos azules y el pelo recogido en una cola baja.
─¡Kai! ¿Estás disfrutando de la fiesta? ─dijo alegremente. Él asintió y me soltó la mano.
─¡Onii-chan estás aquí! ─dijo una voz aguda, y una niña se lanzó a los brazos de Kai. Este se rió y la abrazó. La niña tenía el mismo pelo que Kai, solo que más largo, y unos bonitos ojos azul claro.
─¿Cómo está mi hermanita preferida?
─¡Soy tu única hermana, tonto! ─dijo la niña entre risas. Yo me quedé un poco aparte.
─¡Ah, sí! ─Kai bajó a la niña y me miró. Su madre ahogó un grito. ─Ella es…
─¡Kai! ¿¡Por qué no me habías dicho que tenías una novia tan guapa!? ─le regañó, analizándome con la mirada.
─¿¡E-eh?!
─¡Ma-mamá! Ella no es…
─Si eres su novia tienes que tener mucha paciencia, querida. Espero que me lo cuides. ─dijo la mujer, guiñándome un ojo.
─¿La novia de onii-chan? ¿¡Puedo llamarte onee-chan?! ─me preguntó la niña, con estrellitas en los ojos. A aquellas alturas parecíamos tomates. Por dios, que vergüenza… ¿Por qué siempre pasaba lo mismo?
─Em… yo no soy…
─Keira, ella no es mi novia. ─dijo Kai, pellizcándose el puente de la nariz.
─¿Ah no? ¿Entonces quien eres? ─me preguntó, con curiosidad.
─Soy su amiga…
─¡Ay, lo siento! ¡Siempre me dejo llevar! ─se disculpó la mujer, con una gotita en la cabeza.
─N-no importa. ─dije yo, con una sonrisa nerviosa.
─Mamá, Keira, ella es Eli, mi amiga. ─explicó el chico, haciendo énfasis en la palabra ''amiga''.
─Jo… yo quería que fueses su novia, eres muy guapa. ¡Bueno! ¡Aún así te llamaré onee-chan! ─dijo felizmente la niña, con una gran sonrisa.
─Ejem… Eli, ellas son Keira, mi hermanita pequeña y Rena, mi madre. ─explicó, señalándolas.
─Un gusto en conocerte, Eli-chan… ¿Eli es un apodo? ─me preguntó Rena, estrechándome la mano.
─Sí, mi nombre completo es Eliza. ─le expliqué.
─¡Tienes un nombre muy bonito, onee-chan!
─Tú si que eres bonita, pequeña. ─le dije sin poder contenerme, haciéndola sonrojar. Es que era súper mona. Y igual de vergonzosa que su hermano.
Morgiana balió en el escenario, la verdad es que se veía muy guapa y la danza era hermosa. Y así, charlando, comiendo y viendo el festival, pasó la noche.
Ta daaah! En fin, eso es todo por hoy n.n
*Mago rojo: son los magos con afinidad al primer tipo de magia, calor.
*Mago azul: son los magos con afinidad al segundo tipo de magia, agua.
*Yo!: un tipo de saludo, para quien no lo sepa xD
¿Creeis que Keira es kawaii? ¿Ally está demasiado loca XD? ¿Sinbad se fijará algún día en ella? ¿Kai superará algún día a Eli?
¡Contestadme en los comentarios si queréis, y decidme que os a parecido :D!
¡Ya nee!
-Blue
