Capítulo 8: ¿el principio del apocalipsis? ¡El camino a Giudecca!

El Santuario, 1990.

Ruinas del templo demoníaco.

El ángel Cástor se aproxima al templo de Ofiuco, cuando siente unos pasos que lo alcanzan, voltea a ver, y se encuentra con que se trataba de Touma.

Cástor: tú de nuevo… ¡te dije que no vengas!

Touma: oye Cástor…deja de fastidiarme…

Cástor: ¡¿acaso desobedeces las órdenes del Olimpo?!

Touma: es cosa de un segundo matar a Pegaso…

Cástor: ¡¿lo has matado?!

Touma: si…ahora vamos a ver de qué se trata este cosmos…

Cástor: bien, vamos a ver qué sucede…

Los dos ángeles corren unos metros hasta que llegan a las puertas de las ruinas de un templo, Shaina, se encontraba poseída aparece delante de ellos.

Cástor: una mujer…

Touma: ¿podrá ser…? – dice preocupado.

Shaina: ¿quiénes son ustedes?

Touma: ¡¿esta mujer es el santo maldecido?! – pensaba.

Cástor: soy un ángel del cielo, tu eres quien traerá el apocalipsis…y mi misión es evitar que lo hagas... - cierra sus ojos y enciende su cosmos.

Shaina: así es…esta mujer es el santo de Ofiuco de este tiempo, nada me detendrá, tengo algo que hacer y lo haré…sin importar quien me quieran detener…

Cástor: ¡no lo permitiré!

El ángel lanza un ken a la velocidad de la luz, el santo maldito lo esquiva con gran habilidad.

Shaina: ¡tendrás que pelear mejor que eso para vencerme esbirro de los cielos!

Touma: ¡te haré conocer el poder de un ángel…ALTITUD MÁXIMA!

Cástor: ¡no intervengas en mi misión! – exclama enfadado.

El santo legendario bloquea la técnica con sus dos manos.

Touma: ¡no es posible!

Shaina: ¡GARRA DEL TRUENO!

La técnica derriba al ángel. Unos segundos después regresa Marín a ver que estaba sucediendo.

Touma: tú… - dice herido.

Marín: ¡el poder de Shaina se ha incrementado asombrosamente con la posesión! – de repente mira sorprendida a un nuevo desconocido. - ¡¿Otro ángel?!

Cástor: ¡no intervengas santa…este no es asunto de Athena!

Marín: …todo lo que acontezca en el Santuario es asunto de Athena…

Cástor: ¡es necesario detenerte Ofiuco!

Shaina: ¡te acabaré, todos los olímpicos caerán…!

Cástor: ¡no será tan sencillo…DISTORCIÓN ESPACIAL!

Marín: ¿Qué son estas dimensiones que se abren? – pensaba.

Shaina: ¡seré arrastrada por la masa tiempo y espacio!

La santa de Ofiuco es enviada a los confines del universo.

Marín: ¡Shaina! – exclama.

Touma: ¡lo has conseguido Cástor! Eso fue asombroso…

Cástor: no, seguramente pronto volverá…poco a poco va recuperando su antiguo poder…

Touma: ¿dices que todavía no ha despertado en su esplendor…?

Cástor: todavía se está acostumbrando a ese cuerpo de la santa…

Marín: ¿a qué te refieres con acostumbrando?

Cástor: Asclepio ha perdido a su verdadero cuerpo, por eso, por usando su octavo sentido, y aprovechando el caos que se ha producido el infierno, ha regresado, y a tomado a esta mujer, quién es la portadora de su armadura…

Marín: ¡¿qué ha pasado con el espíritu de Shaina?!

Cástor: debe verse prisionera por el poder de Ofiuco…

Marín: Shaina…

Puerta del Inframundo.

El santo del Fénix se acerca a su hermano que yacía inconsciente.

Ikki: ¡despierta Shun!

Shun: ah…si estoy bien…

Hyoga: ¿cómo encontraremos a Athena?

Shiryu: hay que seguir el rastro de su cosmos…

Shun: debemos cruzar el Aqueronte, y llegar a los campos de flores, desde allí conozco el atajo que me enseño Orfeo, nos conducirá rápidamente a Giudecca…

Los santos corren rápidamente hasta toparse con el rio Aqueronte.

Hyoga: ¿cómo cruzaremos este rio?

Una barca se acerca a la orilla, un hombre de considerable edad que portaba una sapuris temible y horrible, era el navegante.

Voz: oh almas en pena recién llegada, espero que hayan traído dinero, sino no podrán entrar al mundo de los muertos, y se quedaran aquí, penando eternamente…

Ikki: ¡el único que va a penar eres tú si no nos llevas hasta el otro lado!

Caronte: esa no es la actitud que debe tener aquel que ha conocido la muerte…

Ikki: esa es la actitud de aquel que ha vuelto de la muerte…

Caronte: ah están vivos entonces… ¿acaso son santos enviados del Santuario?

Shiryu: nos dejarás pasar por las buenas o tendremos que ir por las malas…

Caronte: ¡parece que no entienden cuál es su posición, si no tienen dinero no cruzarán!

Hyoga: ¡no tenemos dinero maldito espectro! O nos llevarás por las buenas o las malas…

Caronte: ¡tienen que darme dinero sino no subirán…TRITURADORA DE CORRIENTE!

Lanza su técnica contra el dragón tratando de golpearlo desprevenido.

Shiryu: veo que no entiendes… - evita la técnica y aparece frente al espectro. – ¡DRAGÓN NACIENTE!

El ataque sorprende al espectro, arrebatándole su remo, que sale despedida en un vuelo vertical, al tiempo que la cadena de Andrómeda lo atrapa, jalándolas a las manos de Shun.

Caronte: es muy rápido…no llegue a verlo siquiera… - pensó.

Hyoga: ¿nos vas a dejar pasar…o tendremos que ser más persuasivos aún?

Caronte: los dejare pasar, pero para eso necesito mi remo… - dice con ánimo conciliador.

Shun: ¡no nos traiciones como la última vez! – devuelve el remo, el espectro lo sujeta fuerte.

Caronte: ¿la última vez? has de estar loco muchacho, nunca los había visto…

Los santos se suben a la barca y comienzan a navegar a través del rio. Tras un largo rato en la barca, mientras el espectro cantaba, los santos se tapaban los oídos.

Ikki: ¡guarda silencio estúpido!

Caronte: uh que humor, sobre que los llevo gratis, deberían ser más agradecidos…

Shun: cálmate Ikki, pasa que es un lobo solitario…

Repentinamente Caronte frena la barca.

Shiryu: ¿por qué nos detenemos?

Shun: ni se te ocurra traicionarnos…

Caronte: no es ninguna traición, es que el rio está un poco picado, si no tenemos cuidado la balsa podría darse vuelta…de hecho somos demasiado en la balsa, alguno debería bajarse por la seguridad de los demás…

Hyoga: ¡si alguien ha de bajar serás tú, sigue remando si no quieres correr esa suerte…!

Caronte: de acuerdo, pero recuerden que les advertí que el rio está demasiado turbio…

El espectro se dispone a retomar el remo y sorpresivamente hace sacudir la balsa haciendo que el Cisne y el Dragón caigan de la misma.

Ikki: ¿qué has hecho estúpido?

Caronte: yo no he hecho nada, les dije que de la situación del rio…

Shun: ¡debemos ayudarlos a subir, se están ahogando!

Caronte: eso es imposible, quien cae al rio, son atrapados por las almas de los muertos avaros que no quisieron pagar el viaje, e intentaron cruzar el rio por su cuenta…

Se comienza a congelar una parte del rio, logrando el Cisne hacer pie, al tiempo que un Dragón emerge de las profundidades, parándose en la plataforma de hielo.

Ikki: parece que no era tan difícil salir del rio…regresa a donde ellos para recogerlos…

Caronte: ya están demasiado lejos para regresar…

El santo del fénix agarra del cuello al espectro.

Ikki: regresa o te suelto al rio… - dice con extrema rudeza.

Caronte: de acuerdo, ya lo haremos…

Shun: no te preocupes, ya los traeré… - lanza sus cadenas agarrando a sus compañeros que suben a la barca.

El resto del viaje transcurre calmadamente, con la única tortura de soportar el canto del barquero, finalmente llegan a destino.

Caronte: ya los he traído a destino, ¿seguro no traen nada de valor para pagarme el boleto…?

Ikki: ¡ahora voy a pagarte espectro! – se dispone a ejecutar sus alas llameantes pero Shun toma su brazo.

Shun: ¡espera! No lo hagas Ikki… él ha cumplido su parte, además tal vez, otros santos vengan al infierno, él es el único que es capaz de atravesar el rio…

Ikki: tienes suerte…la bondad de mi hermano te ha salvado la vida, considéralo eso tu pago…

Caronte: que tacaños son los santos de Athena… - pensaba.

Los santos se marchan y llegan a la primera prisión.

El Santuario, 1990.

Ruinas del templo de Ofiuco.

Los ángeles y Marín continuaban en las ruinas del templo del serpentario.

Marín: así que la leyenda era cierta…

Cástor: ese hombre ha jurado venganza contra el cielo, y el Olimpo ordena que sea castigado…

Marín: supongo que ya lo has hecho, pueden marcharse…

Cástor: ¡no! Esta pelea recién comienza…

De repente una serpiente alada cae del firmamento como una estrella fugaz una luz ciega momentáneamente a los presentes, y cuando recuperan la visión, Ofiuco había regresado.

Touma: su cosmos se ha incrementado notablemente…

Shaina: ¿piensas vencerme con un ataque dimensional? – se ríe.

Cástor: no, solo quería alejarte unos segundos…

Shaina: ¡te sepultaré en estas ruinas malditas…DESTELLO DE LA SUPERNOVA!

Cástor: ¡usaré mi mejor técnica…COLISIÓN DE ASTROS!

El ángel abre sus brazos hacia los costados con sus manos extendidas mientras hace explotar su cosmos, cientos de planetas y estrellas se manifiestan chocando y anulando el destello de la supernova.

Touma: así que éste es el verdadero poder de Cástor…

Shaina: ¡es admirable que hayas rechazado mi ataque!

Cástor: ¡no creas que es todo lo que tengo!

Shaina: ¡ahora te mostraré mis limites! Aquellos que los dioses temían… ¡DESTELLO DE LA SUPERNOVA!

Cástor: ¡detuve tu técnica la primera vez, en esta ocasión tampoco podrás hacer nada…COLISIÓN DE ASTROS!

Las técnicas colisionan equiparándose, pero sin poder frenarse entre sí, tras un momento, el poder del ángel crece hasta que se impone sobre el del santo, este cae herido al suelo.

Touma: ¡Cástor! Que determinación posee… - pensó.

Shaina: ¡esto no quedará así!

Debajo de los pies del ángel empiezan a aparecer serpientes.

Cástor: ¿qué?

Las salvajes serpientes sujetan las piernas del ángel y empiezan a aprisionar rápidamente el resto de su cuerpo.

Shaina: esas serpientes estrangularan tu cuerpo y succionaran tu cosmos…

Touma: ¡Cástor!

Cástor: ¡esta es mi misión y la llevaré a cabo! – dice tratando de liberarse.

Shaina: ¿todavía te resistes? No por nada eres un guerrero del cielo…

Cástor: ¡es importante derrotarte, no puedes tomar venganza en contra de los dioses, eso solo traería desgracia en la tierra!

El ángel enciende su cosmos y destruye las serpientes que lo aprisionaban.

Shaina: los dioses serán tu perdición Cástor, yo levantaré mi puño en contra ellos por más sagrado que se crean…

Cástor: ¡usaré el puño que destroza las estrellas…EXPLOSIÓN DE GALAXIAS!

Marín: ¿qué? ¡La técnica de Géminis!

La técnica del ángel resulta efectiva en su enemiga, el cual es herida en numerosos puntos, agrietándose su armadura.

Cástor: ¡lo he conseguido!

La santa se pone de pie nuevamente y enciende su cosmos con mayor determinación.

Shaina: ¡tú cosmos está lleno de esperanzas, pero pronto te las quitaré…!

Cástor: ¿cuáles serán sus límites…porque luchará en realidad?

Shaina: ¡DESTELLOS DE LA SUPERNOVA!

La santo maldito lanza un enorme resplandor, la luz irradia en su enemigo, el ángel cae con heridas considerables.

Tiempo pasado, Inframundo.

Tribunal del juicio.

Shun: otra vez este lugar maldito, hay que guardar silencio…

Los santos abren la puerta y entran cuidadosamente.

Voz: soy Frode de Balrog, juez interino del inframundo, díganme sus nombres pecadores…para ser juzgados…. – dice con solemnidad.

Shun: no nos encontrarás allí, porque nosotros no estamos muertos…

Frode: eso significa que son caballeros de Athena…tendré que matarlos para luego juzgarlos…

Ikki: ¡escucha falso enjuiciador, nosotros no tenemos por qué escuchar tus tediosos discursos!

Frode: ¡maldito, eres un engreído, solo cumplo la voluntad del dios supremo de los infiernos!

Ikki: yo no creo en los dioses, y muchos menos en el farsante de Hades…

Frode: ¿cómo te atreves a levantar la voz en este lugar? ¡Encima para blasfemar a Hades!

Shun: ¡ten cuidado Ikki!

Ikki: ¡no me asusta!

Frode: ¡ahora serás juzgado…REENCARNACIÓN!

El espectro levanta su mano derecha, y de esta proyecta una energía que alcanza al Fénix.

Shun: ¡Ikki!

Frode: ¡eres un ser malvado que no admite la superioridad de los dioses, además…eres un ser demasiado violento para el nuevo mundo que quiere mi señor Hades!

El santo del Fénix cae de rodillas fruto del remordimiento, logra ver todos sus crímenes pasados, aquellos que cometió luego de la locura provocada por su entrenamiento en la isla de la reina muerte.

Frode: ¡ahora serás enviado a la sexta prisión, el estanque de sangre, dónde caen los violentos…!

Shun: ¡no dejaré que mates a mi hermano…CADENA NEBULAR!

El santo lanza su cadena pero el espectro lanza su látigo, que bloquea el alcance de la cadena, Ikki cae al fuego.

Hyoga: ¡Ikki!

Shiryu: ¡no puede ser que Ikki haya…!

Frode: caso cerrado, solo quedan ustedes tres…

Voz: no debes cantar victoria antes de tiempo Frode de Balrog…

Frode: ¡esa voz…no es posible!

Unas llamas ardientes aparecen frente al espectro, cuando el fuego se disipa aparece Ikki.

Shun: ¡hermano!

Frode: ¿cómo es posible que no hayas muerto?

Ikki: el Fénix es un ave inmortal que surge de entre las llamas… ¡PUÑO FANTASMA DEL FÉNIX!

La técnica impacta en el espectro.

Shun: ¡vamos de inmediato!

Ikki: deja que le dé el golpe final…

Shun: ¡no debemos cambiar el pasado!

Ikki: ¡pero este hombre es peligroso, podría matar a algún santo!

Shiryu: Ikki, Shun tiene razón, no debemos despertar la furia de los dioses, el pasado no debe ser cambiado, suceda lo que suceda no debemos hacerlo…

El santo del Fénix asiente y todos se marchan, el espectro intenta bloquear su paso pero siente de pronto su cuerpo entumecido, y no puede lograr su objetivo, los invasores escapan.

Frode: ¡malditos insolentes!

Los santos atraviesan la primera prisión y se dirigen a la segunda.

Shun: ¡estamos llegando a la segunda prisión…no entraremos en ella, iremos directamente al campo de flores!

Los santos llegan a un lugar que Shun no recordaba.

Shun: no lo entiendo, acá debería estar lleno de flores…

Shiryu: ¿no te habrás equivocado de camino Shun?

Shun: estamos en el lugar correcto, aunque luzca diferente a como lo recordaba…el atajo debe estar por aquí…

Los caballeros siguen a Andrómeda, pero de pronto sienten un cosmos muy poderoso.

Hyoga: ese cosmos, ya lo habíamos sentido antes…

El espectro de Bennu aparece.

Ikki: ¡maldito eres tú!

Kagaho: ¿pensaron acaso que era tan fácil librarse de mí? Estúpidos…

Ikki: ¡maldito, te quitaré a la fuerza…ALAS LLAMEANTES DEL FÉNIX!

El espectro bloquea el ken.

Hyoga: ¡ha bloqueado las alas llameantes!

Kagaho: ¡ya me han mostrado sus técnicas, no volverán a sorprenderme…ANKH CRUCIFICADORA!

Unas llamas oscuras se clavan en la armadura del Fénix.

Ikki: ¿qué?

Kagaho: ¡serás aniquilado!

Shun: ¡hermano!

Hyoga: ¡Maldito…no dejaré que te salgas con la tuya, conocerás el cero absoluto…POLVO DE DIAMANTES!

El espectro bloquea con sus dos manos el ataque, enciende su cosmos y el ataque glacial se evapora.

Hyoga: ¡no es posible!

Kagaho: ¡ahora morirán!

El espectro enciende su cosmos y se dispone a ejecutar un ataque, pero repentinamente se siente un cosmos.

Voz: ¡detente! Yo seré tu rival…

Shun: tú eres…

El santo de Copa, Suikyo aparece llevando su armadura de plata.

Kagaho: ah pero si eres tú el juez del infierno traidor…

Ikki: ¡Suikyo, es increíble…!

Shun: si está acá significa que adquirió su octavo sentido luego de la muerte… - pensaba.

Suikyo: nos volvemos a ver Fénix…increíble que te hayas aventado hasta los infiernos…

Ikki: te dije antes, nadie me detendrá…

Suikyo: sigues igual de fanfarrón… ¡yo les abriré paso caballeros, yo derrotaré a ese hombre!

Ikki: Suikyo…

El santo de plata lanza un ken que obliga al espectro a cubrirse, los santos de bronce logran escapar.

Kagaho: ¡maldito! No solo has traicionado al señor Hades sino que también te entrometes… ¡te mataré!

El santo plateado de Copa y el espectro de Bennu se disponen a tener un combate mortal, los santos de bronce logran seguir su camino en busca de Atenea.