Luan sintió la presión carcomer su pecho, ante los latidos angustiosos de su pobre y cansado corazón.
Ese beso tenía un sabor a despedida, increíblemente agrio, con muchos pequeños toques de remordimiento.
Maggie negó levemente, ante la duodécima petición de perdón, por parte de la chica Loud, lo suyo había sido lindo incluso mágico al menos en lo que respectaba a la azabache.
Le entrego las llaves del departamento a la castaña, la cual las arrojo al piso, traicionada y molesta.
Observo a su ex — Fueron mis chistes ¿verdad? — Pregunto desairada — dijisteis que te gustaba mi sentido del hum…. — la voz se le entre corto ante de continuar la réplica — pensé que me amabas — reclamo, ante ese rompimiento sin sentido al menos para su persona.
La azabache tomo su maleta, empezando a caminar lejos del que antes fue el pequeño departamento, en donde convivio con su novia algunos de los mejores años de su vida — alguna vez te amé — respondió entrando al elevador, dejando atrás ilusiones rotas y un corazón destrozado — alguna vez te amé—.
