Capitulo especial: narrado por los protagonistas.

1. Mi vida desde ese día. Sasuke Uchiha.

No han pasado ni dos meses desde que convivo con ella, ya ha cumplido 15 años, mi edad.

El tiempo pasa lento dentro de esta casa, sakura tan solo sale por las noches, duerme un par de horas por las mañanas y luego limpia un poco la casa, la verdad es que no me gusta que lo haga, no es mi criada, pero ella se empeña; mientras que fuera, fuera esta la verdadera realidad, escuadrones de AMBU y de ninjas la buscan asta por debajo de las piedras, se que me caerá una grande cuando salga a la luz el escondite de sakura, pero aun así no quiero dejarla tirada, quizás todo esto aya sido por mi culpa.

Por las noches solemos entrenar, ella progresa muy rápido, quizás en este corto tiempo ha superado el nivel que tenia antes de perder la memoria, mientras que, con los jutsus de tierra es toda una experta, me siento orgulloso, pero aun tiene mucho que aprender, ambos.

Ahora se prepara, leva aquellas ropas negras que tan bien le sientan, ahora siempre viste de negro, dice que es más cómodo para moverse por la noche, tiene razón.

Hoy no la entrenare, prefiere ir al árbol de siempre, sola, a mirar por la ventana a su cansada madre, a evitar que nada le pase.

Realmente se ve preciosa, mientras retoca su cabello frente a ese espejo, mientras procura hacer una pequeña coleta con su corto cabello, en una escena casi cómica. Se da la vuelta, me sonríe, es una sonrisa falsa, melancólica, una sonrisa dibujada en un lienzo de dolor, intenta ocultarlo, pero no sirve, que tonta es… yo se que, aunque lo haga muy despacio, casi en silencio, se que muchas veces se encierra en el baño, y llora tapándose la cara con una toalla, y yo lo oigo desde fuera, y no se que hacer, me parte el alma oírla llorar, si, a mi sasuke uchiha.

- No volveré tarde- me sonríe, mientras que tapa su rostro con la mascara blanca, logrando que su cabello cambie de tono. – nos vemos por la mañana sasuke-kun.

Alza su mano y la bate ligeramente, en un gesto de despedida, para después salir de un brinco por la ventana, desapareciendo a gran velocidad.

¿Qué es lo que acaba de salir por mi garganta? ¿Un suspiro? Otro no, ¡Por favor! Yo no suspiro por ella, no me malinterpreten…es que aquí hace mucho calor y el aire acondicionado… bueno… a quien vamos a engañar, quizás si, es que la convivencia es complicada, y mas aun cuando es con ella, ya que aunque se a una gritona y pesada… no puedo evitar sentir unas enormes ganas de abrazarla ¿es normal? Poniéndoles un ejemplo fácil, imaginen que en su nevera tienen un dulce, o un pastel, pero no lo pueden tocar, ni rozar… ni tan siquiera oler… ustedes se sentirían como yo, teniendo el mas apetecible de los dulces tan cerca y a la vez tan lejos… ¡Es para volverse loco!

Mientras pienso sierro los ojos lentamente, me quedo dormido, profundamente dormido…

- Sasuke-kun, sasuke-kun – es su voz, me habla mientras me mueve lentamente.

Abro los ojos, sigo en el azul sillón en el que me dormí, pero estoy tapado con una blanca manta, sus verdes ojos me miran, kuso, seguro que me estaré sonrojando, agito la cabeza para disimularlo, ella me sonríe, parece una sonrisa más sincera ¡kuso! ¡Pero no me sonrías! ¿No ves que me sonrojo?

- Me daba mucha pena despertarte, parecía que estas muy a gusto, así que te he puesto una manta…pero tienes que ir a entrenar con kakashi sensei…

- ¿Qué hora es?

- once…once y media…

Me levanto apresurado, tengo que ducharme, desayunar…no me dará tiempo, el desayuno es prescindible… miro adelante, esta puesta la mesa, con un abundante desayuno, me giro y veo que sakura lleva un delantal de cocina, mientras que sonríe aun mas.

- He pensado en hacerte el desayuno, aun faltan algunas cosas así que puedes ducharte mientras termino

Eso mas que una sugerencia paresia una orden, bueno, en el buen sentido de la palabra, si es que lo tiene.

Me duche a toda prisa, no quería llegar tarde ni mucho menos dejar que se enfriara la comida de sakura, ni hacerla esperar.

En cuanto estuve vestido me dirigí a la sala, ella estaba sentada, cabizbaja mientras me esperaba, intente hacer algo de ruido para que se diese cuenta de que estaba allí, esta levanto la cabeza y volvió a sonreír, últimamente sus sonrisas eran mas sinceras, aunque tan solo le veo sonreír cuando no tiene nada que decir, es como un acto involuntario que oculta sus penas, es como la mascara de su dolor.

- Vamos, no comas muy rápido, además, kakashi-sensei siempre llega tarde.

Yo asentí con la cabeza, para después reflexionar ¿Cómo sabe ella que kakashi-sensei es un tardón?

- ¿Cómo sabes tu eso? Nunca as entrenado con el

- no le se…- se encogió de hombros – me lo habrás dicho tu…

Ella le resto importancia… ¿Por qué? Yo no creo habérselo dicho, es mas, es ella la que suele hablar, ese no es mi fuerte…

Tras desayunar me fui de casa, dejando a sakura dentro de ella, sola, no me gusta, pero

1. Mi vida desde ese día. Sakura Haruno.

El tiempo pasa lento, ya tan siquiera se cuantos días o semanas llevo en su casa, quizás ya llevo mas de un mes, pero me da igual, no me gustaría regresar y, aunque vigilo a mi madre, no puedo evitar sentirme culpable cuando la miro desde el árbol que esta en frente de la casa.

Mis artes ninja han crecido favorablemente, soy muy fuerte con los jutsus de tierra, aunque sasuke-kun se empeño en enseñarme los de fuego, mi tipo de chakra es de tierra… cosa que no es demasiado extraña sabiendo que me llamo "sakura".

Los escuadrones de AMBU siguen buscándome, realmente me sienta mal que gasten tanto tiempo y esfuerzo, ya que, si me llegasen a encontrar pasarla a mi plan b, y, aunque sasuke-kun no este enterado, no dudare en ponerlo en marcha, si me lleguen ha encontrar me escapare de la villa y entrenare lejos, muy lejos para después volver cuando sea toda una

Kunoichi, aunque soñar no cuesta nada… después de todo, dudo que me convierta en alguien tan grande como la mismísima hokage, pero quiero serlo, no quiero seguir identificándome con ese esmirriado cerezo que aparece en mis sueños, el cual perdió sus flores.

Es invierno, y esta nevando, me muero de ganas de sentir la nieve en mis manos, de sentir ese frió y ver como los blancos copos caen sobre mi, no recuerdo esas sensaciones…

Me estoy preparando para salir, arreglo mi cabello, que poco a poco crece, ciento la mirada de sasuke-kun en mi espalda, me pone nerviosa que me observe sin mas, mientras que con los nervios no pudo atar mi cabello.

Me doy la vuelta, y le sonrió, y, aunque intento sonreír de la manera mas "Feliz" que puedo, mis intentos son nulos, no puedo poner una sonrisa feliz cuando en mi interior pido a gritos que alguien me escuche y llorar en su hombro, pero no puedo, ahora he de ser fuerte y un ninja nunca muestra sus lagrimas, solo nublan el verdadero objetivo del shinobi… por lo que, cuando el se va me encierro en el baño, dejando que la toalla absorba mis sollozos.

- No volveré tarde-sonrió mientras tapo mi rostro con la mascara. – nos vemos por la mañana sasuke-kun.

Salgo por la ventana en dirección a mi antigua morada, es divertido saltar de tejado en tejado mientras que los copos de nieve caen sobre mi, suspiro, me siento libre, tanto, que me dan ganas de mezclarme entre los transeúntes que caminan y juegan con la nieve a mitad de la noche, y, sin pensármelo don veces bajó a la acera, mientras contemplo todo a mi alrededor, es tan romántico, como me gustaría estar aquí, paseando de la mano con sasuke-kun, pero es evidente que el no siente nada por mi, siempre repite que soy una pesada…

- ¡auch! –grito al sentir una bola de nieve colisionar contra mi cabeza, logrando que la mascara se suelte, cayendo al suelo.

- ¡valla! Disculpa ¿Estas bien? –grito un molesta voz que me sonó muy familiar.

- Si…si…

Buscó la mascara, y me la pongo apresuradamente, para girarme y ver al molesto individuo que atento contra mi cabeza, pero no podía ser mayor mi sorpresa al encontrarme con naruto…

- ¡Jeje! Te veías tan concentrada que fue muy divertido darte con la bola… no te enfades ¿vale? – al ver mi mascara su sonrisa desapareció - ¡Valla! Del AMBU… no hay noticias sobre sakura-chan ¿verdad?

Naruto… no preguntes eso ¿no ves que me duele mucho tener que mentirte? No quiero hacerlo…pero no tengo otra opción…

- Lo siento chico, es…información confidencial.

- ¡Joder! Estamos todos preocupados por ella… ¿Dónde coño esta? Hace unas semanas fue su cumpleaños, y hoy, con el frió que hace estará a la intemperie muerta de frió… vuelve sakura-chan…

¿Mi cumpleaños? ¿Lo ha recordado? Enzima se preocupa por mi, si supieras que ahora mismo estoy frente a ti…

- Hemos…hemos encontrado algo de su pertenencia… -dije sacándome del bolsillo una chapita con la forma de una flor de cerezo, la cual me regalaron mis padres cuando nací, según mi madre, claro, la llevaba siempre, pero quizás es mejor que la tenga naruto – Quédatelo…

Naruto extendió la mano para tomarlo, y yo se lo di, este me sonrió de forma melancólica, mientras que aguantaba las lágrimas, escena que me rompió el corazón, pero seguí de pie, con semblante firme, puesto que ahora no debía ser débil y permitirme ese tipo de sentimientos.

- Adiós uzumaki naruto.

"adiós uzumaki naruto" cuando dije esa frase fue como si un peso se me quitase de encima, por lo menos me había despedido de el, y, aunque sonase mal, era algo que necesitaba para continuar adelante, después de todo naruto era un muy buen amigo.

Desaparecí de allí en una nube de polvo, para volver a casa de sasuke ¿Cuánto habría pasado desde que salí? El tiempo es traicionero, yo ya no creo en el, por lo que nunca estoy segura de cuanto ha paso desde que salí o desde que llevo aquí, no me importa… esos pequeños detalles de la vida carecen de importancia para mi…

Entre en casa para ver una conmovedora y tierna imagen, se que me estoy sonrojando, pero no puedo evitarlo, sasuke-kun se ha quedado dormido en el sofá, y esta algo acurrucado, quizás tenga frió… tomo la manta blanca que esta en el posa brazos del mueble y lo arropo suavemente, me dan muchas ganas de dormirme ahí, a su lado, por lo que me arrodillo frente al sofa y reposo mi cabeza en el cojín donde yace la suya, sierro mis ojos mientras inspiro suavemente su aroma, ¡huele tan bien! Es el chico perfecto… por que no podré decirle lo que siento… maltita convivencia… pronto me iré de aquí y las cosas serán mas fáciles…espero…

Abro mis ojos ¿Qué ora es? Estoy entumecida, pero hace mucho que no dormía como hoy, miro a mi lado ¡Imposible! ¿Cómo he llegado ha…? ¡Pero si yo…! Estoy junto a sasuke, ambos hemos dormido juntos en el mismo y estrecho sofá azul, ¿Se habrá dado cuenta? ¡Maldita sea!

Me levanto apresurada, aunque sin hacer demasiado ruido, no quiero despertarle, mis mejillas se vuelven a tornar de aquel rojo tono, no me puedo creer que aya dormido con el… aunque mirado por otra parte… ¡Que chica cuerda no soñaría con despertar a su lado!

Tras preparar un contundente desayuno lo despierto.

- Sasuke-kun, sasuke-kun –Le digo mientras le muevo suavemente.

El habré sus ojos…sus ojos… ¡son tan lindos! Mira a su alrededor, y se encuentra en el sofá, con la manta… una sonrisa sale de mis labios al pensar en que yo, haruno sakura, he tenido la suerte y el despiste de dormir junto a el… ¿Qué es eso? ¿Se esta sonrojando? Sasuke me mira con esa cara de alelado que pone por las mañanas para después sonrojarse… ¡Que felicidad!

- Me daba mucha pena despertarte, parecía que estas muy a gusto, así que te he puesto una manta…pero tienes que ir a entrenar con kakashi sensei…

- ¿Qué hora es?

- once…once y media…

Se levanta apresurado, y, conociendo su rutina, se duchara de forma apresurada para después salir sin desayunar… ¿Qué se cree? No puede hacer eso, es muy irresponsable, por lo que le freno y le vuelvo a sonreír.

- He pensado en hacerte el desayuno, aun faltan algunas cosas así que puedes ducharte mientras termino

Quizás he utilizado un tono un poco fuerte, espero que no piense que le estoy mandando, después de todo, esta es su casa…

Sasuke-kun se ducho ha toda prisa, mas rápido de lo normal, mientras que yo termino el desayuno, la verdad es que no me faltaba mucho pero aun así algún detalle nunca biene mal… me senté a la mesa para que tras unos instantes el llegase, vestido y limpiecito…

- Vamos, no comas muy rápido, además, kakashi-sensei siempre llega tarde.

El asintió con la cabeza para después mirarme sorprendido.

- ¿Cómo sabes tu eso? Nunca as entrenado con el

- no le se…-me encogí de hombros me lo habrás dicho tu…

Le intente restar importancia, después de todo, a veces tenia pequeños recuerdos, si, de vez en cuando, sin darme cuenta siento como si volviese ha recordar, pero le resto importancia, si es que la tiene, ya que, de todas formas no tengo toda mi vida en la cabeza.