Hola! Cómo están? Yo empezando a despedirme del frío invernal y de mi tiempo de relax… Voy a estar liada con exámenes todo marzo -.- Y eso sin contar con los trabajos que me han mandado… Agh, que rollo… V.V Pero oye, hay otras cosas por las que alegrarse^^

Muchísimas gracias a todos los que leyeron el capi anterior y lo comentaron! Es por eso que aquí traigo el capi VIII!^^ Aunque… tal vez se les haga un poco… ¿ameno? Espero que al menos no se les haga aburrido.

Y Ckoniiy, no me molestan los reviews lagos en absoluto, es más, me encantan, porque parece que los lectores tienen muchas cosas que decir respecto de la historia, y eso es porque les interesa, y eso a mí me alegra^^ Y respecto a si esta historia es o no un SasuSaku… Bueno, ya se verá! =P (lo sé, soy un "poco" mala XD). A fin de cuentas, Sasuke no se está portando como antaño con Sakura… Y Sakura conoce y ha conocido y puede que conozca a muchos chicos… XD

Bueno, sin más que decir, espero que disfruten leyendo!^^

**..**

Capítulo VIII: Club

"-Sakura, cariño, ¿qué tal? ¿Cómo te ha ido en el colegio?

Agaché la mirada.

-Pero, cariño, ¿no te alegras de haber vuelto a ver a tus compañeros de clase, después de tanto tiempo sin haber ido?

-…Se han reído de mí.

-¿Cómo?-se mostró confusa; más bien, incrédula.

"No me cree"

-Nadie me ha echado de menos, mamá-me mordí el labio, aguantando las lágrimas que querían escapar de mis ojos desde aquella mañana.-Los niños de clase… No quieren jugar conmigo.

-Oh, cariño, ¡no te preocupes! Es porque te pusiste peor nada más empezar el curso… Ya verás cómo haces muy buenos amigos según avance el curso…

Alcé la vista. Sonreía dulcemente.

-¿Me lo prometes?

-Te lo prometo, Sakura.

"Mamá es una men-ti-ro-sa~"

…Abrí los ojos y se enfocaron en un techo rosa clarito. Era la primera vez en muchísimo tiempo que dormía bajo este mismo techo y despertaba bajo él. Era mi habitación, y quizá sea por estar en esta casa que he tenido ese sueño (ese recuerdo).

"Qué ingenua fui"

Bostecé y me estiré. Apagué el despertador. Inspiré hondo. Sonreí.

"Otro día más"

-Sakura, ¿tienes todo en la mochila? ¿No se te olvida nada?

-No, mamá-le di un beso en la mejilla tras ponerme la mochila a los hombros-Ya me voy.

-Ah…-suspiró-Cualquiera diría que es como cuando ibas al colegio… Con tu mochilita rosa…

Fingí una sonrisa.

-No, mamá. No es igual-no me molesté en saber si tenía algo más que decir al respecto-Me voy.

-¡Sakura-chan! ¡Buenos días!

-Buenos días, chicos.

"Ahora tengo a quien dar los buenos días"

-Ey, Sakura, ¿conseguiste hacer los deberes para química?

-¿Mm? Oh, claro-sonreí.

-¿En serio? Vaya, ¡sí que aprendes rápido!-me felicitó Ino.

-Sí, bueno, cogí un libro de la biblioteca del instituto que me fue de bastante ayuda…

Kiba y Naruto me miraron como si se tratara de un fantasma.

-¿Hay libros así en la biblioteca?

Reímos.

-La verdad es que hay muchos libros de todo tipo. Es una biblioteca, al fin y al cabo. Parece que no hay mucha gente que vaya allí…

"Exceptuando a…"

Naruto juntó ambas manos.

-Sakura-chan…

-¿Sí?

-¡Déjame los ejercicios de química!

-¿No los has hecho?

-¡Son imposibles de hacer!

-Mm… Supongo…-acepté.

-Pues no hagas que se acostumbre a ello-dijo Tenten-O terminará por pedirte todos los ejercicios todos los días.-sonrió con sorna-Como suele hacer con Hinata.

-P-pero a mí no me importa…-intervino Hinata.

-¡Ya sabemos por qué!-canturrearon Ino y Tenten.

-¿Mm? ¿Por qué?-cuestionó Naruto.

Hinata se puso roja como un tomate.

-¡Por nada!

-De todas formas, dejar los deberes son cosas que los amigos hacen de vez en cuando. Tampoco podemos arriesgarnos a que nos castiguen, y más si es por las tardes, cuando tenemos actividades o trabajo.

-Cierto.

Llegamos al Instituto Konoha. Esta vez me sentí más a gusto, tal vez porque fui capaz de ir a clase con mis amigos (lo que no implicaba perderse por el camino) y no destacar en absoluto. Excepto por…

-Puf-alguien contuvo una carcajada-¿Todavía con esa mochila…? ¿Qué se cree, una niña?

-Déjala. Tal vez tenga ese tipo de gusto.

-¡Pues que gusto más pésimo para una chica de su edad!

"-¿Por qué has estado faltando tanto a clase?

-Pues… Porque estaba enferma.

-¿Enferma?

-Sí…

-¡Ah! ¡No os acerquéis a ella! ¡O si no os contagiará!

-No es algo contagioso…

-¡No te acerques! ¡No te acerques!-se reían, crueles.

Ignóralos, Sakura, ignóralos."

…Ignóralos. Ignóralos. Ignóralos.

-Ahora… Ejercicio diecisiete… Haruno, a la pizarra.

Me incorporé de inmediato.

-S-sí…

Cogí mi cuaderno y, después de borrar el ejercicio anterior (me tuve que poner de puntillas para borrar lo de más arriba; aunque había crecido considerablemente, aún había lugares que no era capaz de alcanzar), cogí una tiza y empecé a escribir, con un incesante murmullo, por parte de mis compañeros de clase, tras de mí.

-Ya está-murmuré, dejando la tiza. Tenía la mano manchada de blanco. La sacudí (no quería mancharme el uniforme que recién me habían regalado).

-Mm…-el profesor miró cada fórmula, cada letra… ¿Lo he hecho mal?-…Muy bien. Te has ganado un positivo, Haruno. Puedes volver a tu sitio.

-Sí-hice una pequeña reverencia y me encaminé a mi sitio.

Si hacías bien un ejercicio y te tocaba salir a la pizarra a corregirlo, te ganabas un positivo, que te sumaba décimas en la nota final de la evaluación, algo que, en realidad, a mí me viene de perlas, como todo aquello que sea para subir nota… De todas formas, parece que los exámenes se acercan.

Me senté en mi sitio con una sonrisita satisfecha. Como si fuera un perro al que le acarician la cabeza cada vez que hace algo bien.

-Oh, ¿y ahora la nueva va de listilla?

-Y eso que ayer parecía tonta… Que no se enteraba de nada.

-Será de esas empollonas que no tienen vida social, porque se pasan todas las horas del día estudiando.

-Sí, será eso…

"No… ¡No es eso!", ¿por qué las personas se siguen empeñando en juzgar sin conocer?

Sonó la campana.

-¡Recreo!

Cogí mi almuerzo, y salí de clases con los demás.

-Ey, ¿qué os ha parecido…?

Una simple frase que puede desencadenar otra, y otra más, dando lugar a una conversación amena entre amigos y compañeros. Tenten y Neji se nos habían unido, pero, a fin de cuentas, cada uno estaba a lo suyo… Siempre hay esos momentos en que uno parece desconectar del mundo para oírse a sí mismo.

Mi mente también está en otra parte…

"¿Dónde, Sakura? ¿Con quién…?"

-Oye, Sakura, ¿has decidido apuntarte a algún club?

-Aunque los deportes no son lo tuyo… ¿Verdad?

-Hay todo tipo de clubs. Astronomía, informática…

-¡El club de fútbol es el mejor!

-Nadie te ha pedido opinión al respecto, Naruto.

-¡Pero tiene razón!

-Ni a ti, Kiba.

-Pues…-todos me miraron, prestándome atención-Había pensado en…el club de lectura.

Enarcaron las cejas.

-¿Hay un club de lectura en el instituto?

-Pues eso parece, ¿no?

-En tal caso, ¿no será eso un muermo?

-Bueno… En realidad, por el momento me voy a concentrar en estudiar… Hay varios exámenes dentro de poco…-añadí.

-Sí… La verdad es que sería lo más sensato. Al menos en tu caso.

-Y en el de Naruto, Ino y Kiba.

-Ey, no me metas en el mismo saco que esos dos que solo son capaces de aprobar con buena nota educación física-replicó Ino.

-Habrá que empezar a estudiar…-resopló Tenten.

-Sí, un día de estos-sonrió Naruto, despreocupado.

La campana volvió a sonar. Un sonido lejano que me traía remotos recuerdos… Con mi misma mochila, mi mismo estuche, y mi misma personalidad.

"Tengo que madurar", y es lo que pienso hacer… Y sin embargo… ¿Cuánto tiempo lleva y cuánto cuesta llevarlo a cabo?

"Lo descubrirás con el tiempo, Sakura"

… ¿Qué importa el tiempo cuando realmente dispones de él?

*.*.*

Me crucé con Sasuke en el pasillo. Sonreí. Le sonreí.

-Hola.

Se me quedó mirando por un instante.

-…Hola-respondió.

-¿Qué tal?-queriendo entablar una conversación con él…

-Bien. ¿Y tú?

-Bien también-a pesar de todo… Porque Karin y alguna que otra compañera de clase sigue hablando mal de mí a mis espaldas… y de frente.

-Ah… Me alegro.

-Y yo.

Y se terminó. ¿Acaso nos habíamos convertido en un par de extraños? Bueno, en primer lugar, yo había sido quien dijo que empezáramos de cero… Como amigos…

"Quiero estar cerca de él, aunque tan solo sea como una amiga"

Entramos en clase. Y todo siguió como el día anterior. Exactamente igual. ¿Cuán monótono puede llegar a ser esto…?

Se acabaron las clases.

-Bueno, ¡yo me voy a trabajar!

-Y, ¿cuándo hacéis los deberes?-le pregunté tanto a Ino como a Tenten.

-¡Después!

-O no se hacen, directamente.

-Ah… ¿Y estudiar?

-Cuando se puede.

"¿Es esa manera de organizar y aprovechar el tiempo?"… Supongo que pienso así porque yo, en realidad, no tengo nada más que hacer que los deberes y estudiar. Tal vez debería buscarme algo que hacer…

-¡Búscate un hobby, Sakura!

-…Hasta mañana.

-Sakura.

Me di la vuelta.

-¿Sí, Neji?

-… ¿Quiénes son los miembros del club de lectura?-me preguntó con discreción.

-… ¿Lo preguntas como Presidente del Consejo Estudiantil?

-Claro.

-Pues… No sé si realmente es un club en sí… Porque, a parte de mí, solo hay un miembro más.

-¿Y es…?-me apremió. Debía tener prisa. Cosas que hacer, dado que tenía un puesto muy importante en el instituto.

-Akasuna no Sasori.

Se quedó callado. Su rostro era indescifrable, como la gran mayoría de las veces. En ese aspecto, en ocasiones, me recordaba a Sasuke…

-El bibliotecario, ¿verdad?-me preguntó para confirmar.

-Así es-asentí.

-Mm… Bueno, supongo que no hay problema… Pero no se considerará un club por el momento, dado que se necesita un mínimo de cinco miembros-habló.

-Bueno, pero solo leemos (leeremos) y estudiaremos… Es lo que se suele hacer en las bibliotecas, ¿no?

-…Sí, claro. Pero dile que el Consejo Estudiantil no tiene constancia de ningún club de lectura.

-De acuerdo. Hasta luego, Neji.

-Nos vemos.

-Ah… Ya me lo temía-suspiró Sasori, cuando entré en la biblioteca (como siempre, vacía) y se lo dije. En esos momentos se encontraba leyendo un libro.

-¿Entonces por qué dijiste que había un club de lectura?

-Porque me hacía ilusión que lo fuera. Pero parece que por el momento no…

-Pues sí…

-Pues a mí me alegra que puedas quedarte.

-Ya…-¿lo decía como un cumplido o es que estaba desesperado por tener algo de compañía en un sitio así?

-Por cierto-sonrió, sentándose frente a mí en una de las mesas de la solitaria e incomprendida biblioteca-¿Qué tal con la química orgánica?

Sonreí.

-Me ayudó muchísimo el libro que me prestaste. De verdad. Creo que he impresionado al profesor.

-¿En serio? Me alegra saberlo.

-Sí, pero aun así, hay un montón de cosas que no entiendo… He copiado fórmulas y fórmulas de la pizarra y no sé qué quieren decir la mayoría… O no sé de dónde ha sacado tal número para aplicar a otra cuenta… ¡Puf!-resoplé.

Aquello le hizo reír. Tenía una risa curiosa, como si no estuviera acostumbrado a reír. A pesar de sonreír con bastante frecuencia…

"¿Siempre ha sonreído así?"

Volví a resoplar, llevándome las manos a la cabeza frente al libro y los ejercicios marcados con una "x" que eran para mañana…

-Supongo que-empecé a decir-te ríes porque piensas que debo ser bastante tonta si no entiendo prácticamente nada de esto.

-No-negó-En realidad, es increíble que pillaras todo lo anterior tan solo echando un vistazo una tarde a un libro. Podría decirse que estoy impresionado. No eres tan tonta como crees.

-Ja, ja. ¿Y yo debería pensar que eso es un cumplido, senpai?

-Por supuesto.

Sasori-senpai era alguien extraño. Sí, realmente lo era. Creo que es esa clase de personas que prefieren hablar de los demás a decir nada respecto a ellos. Y, además, no podía evitar, cada vez que le miraba, acordarme de Gaara, al cual hacía ya días que no veía…

-A ver-se levantó y se sentó a mi lado; su hombro chocó con el mío-¿Con qué tienes problemas...?

-Pues…

*.*.*

-¡Increíble!-exclamé, con los ojos haciéndome chiribitas-¡Los he hecho todos!-los ejercicios…

Rió ante mi entusiasmo.

-¿Ves como eras perfectamente capaz?

-No hubiera sido capaz sin tu ayuda, senpai. ¡Muchísimas gracias!

-Oh, vamos, no ha sido para tanto…

-¿Finges modestia? ¡No lo hagas! Es increíble lo bien que se te da esto… ¿Y qué hay de las otras asignaturas?

-¿Qué pasa?-puso sonrisa condescendiente-¿También tienes problemas con otras materias?

-Sí, bueno, pero esa no era la razón por la que te he hecho la pregunta…

-Puedo ayudarte con esas mates, si quieres.

-Oh, claro, pero…

-Veamos…-fijó la vista en mi cuaderno-Aquí tendrías que…

"Sí. Las preguntas, con él, podría ahorrármelas"

*.*.*

-Sakura.

-¿Sí, mamá?

-No te olvides que hoy…

-Sí, mamá, lo sé-la corté-Es por la tarde. Justo después de las clases, ¿verdad?

-Sí-asintió-Lo que pasa es que a esas horas no estamos ni tu padre ni yo…

-No te preocupes. Iré yo sola. Conozco el camino.

-Sí… Pero ten cuidado. No te esfuerces. Si no sabes…

-…Sí, mamá, lo sé.

"No hace falta que sigas recordándome cuán frágil he sido. He cambiado y quiero cambiar"

-Ey, Sakura, ¿ya te has acostumbrado a la "dura" vida estudiantil?

-Todavía no llevo ni una semana aquí, Ino-recalqué.

-Cierto. Pero, ¿a que se te está haciendo eterna la semana?

-Eterna, no. Pero sí un poco cansada-cada día me levantaba más cansada. Tal vez sea cansancio acumulado. O simplemente es que no estoy, todavía, acostumbrada a este tipo de rutina.

-Venga, hoy es otro día menos. ¡El viernes se acerca! ¡Y el fin de semana!

-Pero si hoy acaba de empezar…

-Pues hay que empezarlo con optimismo.

"Y acabarlo…"

Por fin, la campana sonó. El día de clases terminó.

-Hasta mañana, chicos-me despedí.

Fui con paso apresurado a la biblioteca. Sasori ya se encontraba allí. Me llegué a preguntar si siempre estaba allí. Pero, recordando la primera vez que le vi, en uno de los pasillos, sabía que no era verdad.

-¡Lo siento!

-¿Eh? ¿Por qué te disculpas, Sakura…?

-Hoy no me puedo quedar.

-¿Qué pasa? ¿Ya no necesitas mi ayuda ni quieres que te recomiende libros?

-No, no es eso… Es que tengo que ir al hospital.

Inesperadamente, se tensó.

-Y-y… No es nada…g-grave, ¿verdad?

-No… Es tan solo una revisión…

-Ah, sí… ¿Y a cuál vas? Hospital, quiero decir.

-Pues… Al Hospital Central de Konoha.

Apretó las manos en forma de puño. Podría jurar que le temblaban ligeramente.

-Ah, sí, pues… Hasta mañana, entonces.

-Sí… Hasta mañana.

Al parecer (y por suerte), no habían cambiado las rutas de autobuses que llevaban al hospital, por lo que pude llegar sin problemas. Y, también pude subir y bajar sin problemas. No había de venir conmigo una incómoda silla de ruedas… Mamá me había dado dinero para el viaje de ida y vuelta.

Pulsé el botoncito rojo que rezaba "Stop" y me bajé cuando la puerta se abrió.

Sentí un escalofrío al traspasar las puertas automáticas del hospital. La verdad es que preferiría no tener que volver aquí en bastante tiempo… No hacía tanto que me había despedido de las camillas, las muletas, la ausencia…

Pero, había optado por venir sin rechistar porque también tenía ganas de ver a Gaara.

Después de hablar en recepción, me senté en una de las incómodas sillas blancas de la sala de espera de la segunda planta, esperando a oír mi nombre, mientras mis ojos recorrían cada esquina, mirando a personas enfermas, ya sea de ceguera o un simple catarro.

"¿Cuánta enfermedad hay repartida por el mundo…?", cuánta muerte y dolor hay dejado atrás…

Una puerta se abrió.

-Sakura Haruno.

Me incorporé. Entré y cerré la puerta tras de mí.

Me auscultó una y otra vez. Me hizo preguntas. Me sentí cohibida. Hasta ahora, mi médico (pediatra), había sido Kurenai, y la mayoría de las veces había venido, o con mamá, o con papá. A aquella mujer no la conocía.

-No parece haber mayores cambios. Aunque, teniendo en cuenta tu historial… Habrá que estar atentos y pendientes. Ven aquí con bastante periodicidad. Pide otra cita abajo. Buenas tardes.

-…Sí, buenas tardes.

"Sí, toda una profesional"

Bajé a recepción.

-Disculpe, ¿podría encontrar a Kurenai-san, de pediatría?

-Lo lamento. Las consultas de pediatría solo están abiertas los días de diario por las mañanas.

-Ah…-confiaba en poder, al menos, saludarla.-Y… ¿Podría visitar al paciente Gaara del Desierto? Creo que se encuentra en la habitación 111 de la planta de internos.

-Pues…-tecleó algo en su ordenador-El horario de visitas está abierto-me miró de hito en hito-¿Familiar o amigo?

-Amigo.

Toc, toc. Llamé a la puerta.

-Adelante.

-¡Sorpresa!

-Oh, vaya-parece que realmente sorprendí-¡Mira quién está aquí!-en ese instante, noté la sonrisa de Temari forzada.

Había algo de tensión en el ambiente… ¿O era solo cosa mía?

-Oh, hola, Temari-no esperaba verla aquí. No, en realidad, había olvidado por completo que pudiera estar aquí, visitando a su hermano.

-¿De visita?-preguntó Gaara, desde su camilla, con una tierna sonrisa.

"Sí, deben ser cosas mías"

-Sí, después de una satisfactoria revisión-sonreí-¿Qué tal estás? Bueno, espero no haber interrumpido nada…

-N-no, ¡en absoluto!-se apresuró a responder Temari-Es más, estaba a punto de irme para salir un rato con Shikamaru. A ver si consigo que se aleje un poco de tanto trabajo y estudio.

-Ja, ja. Es verdad. Salúdale de mi parte. Espero poder verle en otra ocasión.

-Y él estará encantado-sonreía. Miró a su hermano-Bueno, ya…hablaremos. Hasta luego, Gaara.

-…Sí. Hablaremos. Hasta luego, Temari.

Y ésta se fue con paso apresurado.

-¿Qué tal?-habló entonces el pelirrojo-Por lo que veo, has vuelto a la vida estudiantil-lo decía por mi uniforme.

-Pues sí… Parece mentira, ¿verdad?-me avergoncé un poco.

-Qué envidia.

-Ey, tú también saldrás pronto.

-Ah, no lo creo…

-No seas tan pesimista. ¿Acaso tengo que venir todos los días para que te animes?

-No creo que sea necesario. Además, no quiero ser una molestia, y lo sería si te hiciera venir todos los días.

-Deja de decir tonterías.- ¿Estaba de mal humor o algo? ¿O solo deprimido por algo?

Me senté en la banqueta frente a su camilla. Charlamos de esto y de lo otro. Por suerte, no me habían mandado demasiados deberes, por lo que podía entretenerme un rato.

Me gustaba hablar con Gaara, porque, en realidad, él es el único que puede acercarse a comprenderme por haber estado y estar enfermo. Lo que se tiene que pasar y lo que queda por pasar. El dolor, la impotencia, la monotonía, la soledad… En parte, era agradable tener a alguien que comparte algo parecido a tu dolor. La carga es menos pesada.

-Pues han plantado nuevas flores en el parterre de al lado de…-seguía hablando animadamente Gaara, mientras yo le mirada, escuchaba y respondía. No pude evitar pensar…

"¿Sasori se parece a Gaara o Gaara se parece a Sasori?"

Una pregunta escapó de mis labios.

-… ¿Tienes hermanos, Gaara?

-¡No!

Di un pequeño brinco en la banqueta ante su grito. La cara le había cambiado por completo. Pero, se relajó tan pronto como se tensó.

-Quiero decir… No. Solo tengo a mi hermana Temari. ¿Por qué… por qué lo preguntas?-se puso ¿a la defensiva?

-No, por nada…-miré el reloj-Creo que ya es hora de que me vaya… Tengo deberes que hacer.

-Claro, tú sí que tienes cosas que hacer…

-…No como yo. Eso ibas a decir, ¿verdad?

-…-no dijo nada.

-No le des más vueltas, Gaara. Es peor. Piensa que la vida…

-Esto no es vida-replicó, con tono sosegado.

Creo que no se puede razonar con él ahora. Será mejor dejarlo estar por hoy.

-Hasta otro día.

-Adiós, Sakura.

"Siempre dice "Adiós", nunca "Hasta luego" o algo parecido"

…Yo antes era igual. Siempre me despedía con un adiós, temiendo que sería la última vez que vería a esa persona…

"Pero Gaara no piensa eso igual que yo… ¿verdad?"

**..**

Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!

Sí, vale, tal vez es un capi en el que parece que no pasa gran cosa… Pero hay algún que otro comportamiento "extraño"… Y, además, prometo que a partir del siguiente capi las cosas empezarán a ponerse interesantes… (tienen que hacer aparición unos personajes que traen sorpresitas… =P)

Así que, espero que al menos quieran saber cómo sigue, por lo que, comenten!

Muchas gracias por todo, como siempre!

Bye~!^^