ADVERTECIA: ¡Personajes llenos de OoC!…aunque creo que debí colocar esto desde el primer capítulo… Sí, creo que debería hacerlo… ¡En fin! Los dejo con su lectura.
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Conduje hasta el mirador de la ciudad: una pequeña zona alta de donde se podía apreciar la ciudad casi por completo. En ella se situaba un parque que por lo general solía estar muy concurrido y bullicioso en el día, pero por las noches era uno de los lugares más pacíficos para caminar y charlar.
Detuve el auto y caminamos hasta situarnos cerca de la baranda que daba hacia la vista de la ciudad. Era una de los puntos más quietos del área. A nuestro alrededor pero un poco más lejos solo había un grupo de personas inmersas en una pequeña celebración.
Bien, me dije. Al menos no tendremos cerca a algún chismoso que escuchara nuestra conversación a hurtadillas.
Pose mi vista en Sakura y la encontré observando fijamente las luces de la ciudad. Parecía concentrada en ello, pero lo más seguro es que estuviese divagando acerca de lo que hablaríamos ahora.
Me saque la chaqueta y se la puse en los hombros. En ese momento sus ojos dirigieron a mi dirección: con aquella acción la había traído a la realidad.
—No es necesario…
—Tu postura dice lo contrario.
Y ahí cayo en cuenta de que inconscientemente había estado abrazándose a sí misma.
Se hizo un largo silencio hasta que me alenté a mí mismo en hablar.
— ¿Ya estas mejor? — pregunte haciendo referencia a lo sucedido en el auto.
Ella solo asintió avergonzada mientras intentaba hundir su cabeza en su pecho como si de una tortuga se tratase.
— ¿Quieres comenzar tu o… prefieres que yo te haga preguntas?
Negó levemente con la cabeza mientras intentaba sonreír sin mucho éxito.
— El mayor misterio es el de mis pesadillas ¿No es cierto?, creo que por ahí es donde debo empezar.
Sakura trataba de sonar relajada y tranquila, pero notaba a leguas que le estaba costando mucho hacer esto.
Suspire.
Moví mi mano hacia su cabeza y le di unas leves palmaditas.
—Mira, Sakura. Si no quieres no tienes por qué obligarte a…
—Empezaron justo después del accidente— me interrumpió— Si, mis pesadillas son sobre ese día— hizo una pausa mientras dirigía su vista hacia la ciudad, se quedó unos cuantos segundos contemplándola para luego de soltar un profundo respiro continuar:
— A veces desaparecen por un periodo de tiempo, pero luego vuelven y se instalan por intervalo de días… en situaciones más extremas me acompañan por semanas…. Al principio las trataba con pastillas para dormir y pensé que con eso quedaría todo solucionado. Lo que no preví es que sin darme cuenta comencé a abusar y depender casi completamente de ellas… lo cual no es muy sano que digamos… — jugueteo un poco con sus dedos al decir aquello último. Parecía algo avergonzada con ese detalle—… Antes de que tú y yo nos rencontráramos había tenido el periodo más largo sin pesadillas— añadió distraídamente.
Mentalmente maldije mi estupidez.
«Cabía la posibilidad de que mi insistencia sobre sus pesadillas haya provocado el que volviesen»
—Por lo general basta en que me diga a mí misma que solo se trata de un sueño para lograr despertar por fin… Tarea difícil, dado que cuando se está soñando se supone que lo que sucede ahí es la "realidad" — mostro una sonrisa rota— Así que cuestionarme en ese estado sobre si estoy soñando o no, o si lo que veo es falso o pasa de verdad, no es algo que me suceda siempre.
— ¿Qué es lo que sueñas Sakura?
Su sonrisa de borro de golpe.
Yo quería hacerme una idea de aquello con lo que se enfrentaba en sus sueños. Para poder ayudarla debía de saber contra lo que ella luchaba.
Cerró los ojos y suspiro profundamente. Le tomo un par de minutos animarse en hablar.
—Sobre lo sucedido aquel día…yo…— trago en repetidas ocasiones como si le costara formular palabra— yo… por mi culpa— sus lágrimas solo brotaban unas tras de otra mientras con esfuerzo intentaba que las palabras salieran— Yo los mate… fue mi culpa… en mis sueños veo sus cuerpos tal y como aquel día… y están tan destrozados que…— llevó su mano a su boca acallando un sollozo.
Sentí un bajón en el estómago y mi corazón pareció apretujarse.
«Ella había visto el estado en el que habían quedado los cuerpos de sus padres aquel fatídico día» Solo de imaginar a aquella Sakura de niña, herida y asustada, contemplando aquella escena yo…
La gire hacia mí y la tome por los hombros, intente hablarle y hacer que me viera a la cara pero ella estaba absorta en algún punto fuera de este mundo.
—Yo los mate…si no hubiese sido por mí… — decía tras la mano que cubría su boca.
—Sakura, por favor. Escúchame— prácticamente le roge. Era doloroso verla tan fuera de sí. Si no la conociera me parecería casi imposible que la chica que siempre se mostraba sonriente y la que lloraba desconsolada frente a mí, fueran la misma persona.
Lleve mis manos a su rostro y la obligue a mirarme. Sus ojos, ahora inyectados de rojo, por fin me devolvían la mirada.
—Perdóname Sakura, soy un grandísimo tonto. No debía insistirte en hablar. Ya no es necesario que digas más…
Pero ella o no me escuchaba o simplemente ignoraba mis palabras.
—Yo lo provoque— sus ojos se inundaron aún más—Aquel día hice un estúpida broma mientras mi padre conducía y… yo lo distraje. Los distraje a ambos. Ninguno pudo estar lo suficiente alerta para ver al auto que venía de frente y… — su voz se quebró.
—Fue un accidente, Sakura. No fue apropósito— quise hacerle entender, pero nuevamente me ignoro. Parecía querer soltar todo de un tajo sin escuchar más palabras que no fueran las de ella misma.
—Cuando chocamos vi sus cuerpos… el cómo quedaron por mi estupidez— cerro los ojos con fuerza— esa imagen no se va, siempre está ahí en mi cabeza…Es…Es horrible— llevó sus manos a las mías en sus mejillas y les dio un fuerte apretón para luego volver a abrir sus ojos— Soy una asesina, Shaoran— su voz volvió a quebrarse— Yo mate a mis propios padres. Debí morir yo en vez de…
La atraje hacia a mí y la abrace con fuerza.
—Basta, así no fueron las cosas, Sakura— mentiría si dijera que fue sudor lo que rodo por mi mejilla en ese momento. Tuve que tragar varias veces para lograr continuar — No vuelvas a decir eso… Tus padres no habrían querido que…
— ¡Murieron por una tontería hecha por mí! En mis sueños me acusan de eso.
—Haz dicho bien: en tus sueños. ¡No es real! Tu propio sentimiento de culpa te hace escucharlos decir eso. Aquellas acusaciones te las haces tú misma, no ellos. Tus padres nunca pensarían así de ti, Sakura.
Ella se apretujo más a mi pecho mientras entre sollozos negaba con la cabeza.
Era reacia en darle la razón a mis palabras. Me costaría hacerle ver cómo eran las cosas, después de todo, ella había vivido todos estos años con aquella idea en la cabeza.
Sakura continúo llorando por un rato. Yo por mi parte me mantuve sobando su espalda y de cuando en cuando besando su cabeza mientras le daba un sinfín de razones de porque no había sido su culpa el accidente. Razones que seguramente ella trataba de ignorar.
En algún momento ella dejo de llorar y continuamos abrazado por otro largo rato.
Cuando la sentí por fin tranquilizarse levante su rostro enfrentándolo al mío en una pequeña inspección. Ella se resistió, pero utilice mis dos manos en sus mejillas para retenerla. Rendida, tuvo que levantar su rostro hacia mí mientras, al menos con la mirada, intentaba huir a mi escrutinio.
Moví un poco de cabello que cubría sus ojos y limpie el resto de una lágrima cerca de su ojo. Sus ojos estaban muy hinchados y rojos, una pequeña cantidad de maquillaje se había rodado dándole el aspecto de pequeñas ojeras.
— ¿Pasó? — le pregunte.
Y ella asintió aun sin mirarme a los ojos.
La solté y la atraje a mí dándole un último abrazo y un pequeño beso en la cabeza.
—Vamos a casa, seguramente debes de tener hambre— la tome de la mano y la conduje de camino al auto. Luego de caminar unos cuantos minutos tomados de la mano, cuando ya estábamos por llegar al auto, volví a hablarle— Conozco varios restaurantes muy buenos por esta zona. Opino que debemos comprar algo para llevar y cenar en casa, creo que tengo antojo de algo picante…
—Gracias, Shaoran.
Aquello me tomo por sorpresa. Me volví a verla y me sonrió levemente.
—Por lo de antes, por lo de ahora…— con ahora se refería a que se había dado cuenta de que yo intentaba aliviar tensiones con lo de la comida y a su vez hacerla pensar en otra cosa.
Luego suspiro profundamente y sonrió con más ganas, intentando con aquel gesto disipar la tristeza que la embargaba. Al principio no lo consiguió, así que volvió a respirar hondo para después decir enérgicamente.
—Yo quiero algo salado, por favor
—Salado para la señorita y picante para mí.
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—o—
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—Buenas noches, Shaoran— dijo cuándo cruzo por la puerta de mi habitación de camino a la suya. «Estaba a punto irse a su cama»
— ¿Ya vas a dormir? — pregunte de todas maneras.
Tenía puesta su pijama y el cabello húmedo; había terminado de salir de la ducha en ese mismo instante.
Horas atrás habíamos traído la cena a casa y comido frente al televisor mientras en este se transmitía una serie antigua de vaqueros¹. Los temas respecto a pesadillas, su comportamiento de los últimos días o el estado actual de nuestra relación, no se tocaron.
«Ya habrá tiempo para eso» me había dicho a mí mismo en ese momento mientras de reojo la observaba concentrada en la trama de la serie. Cuando me pillo viéndola a escondidas creyó que era por su total atención hacia la pantalla.
—Me gusta la serie— me había dicho avergonzada— Solía verla cuando no podía dormir y después, sin darme cuenta, comencé a desvelarme apropósito para poder verla... Bueno, las pocas veces en que puedo desvelarme por mi propia cuenta… — noto el camino que estaban tomando sus palabras y decidió optar por otro — Yo…yo veo muchas series, pero la mayoría ambientadas en el viejo oeste.
Internamente me alegre de conocer aquel detalle sobre sus gustos, algo antes desconocido para mí. Había pasado mucho tiempo cerca de Sakura y aún era ignorante sobre estos pequeños datos.
—Pensé que serías más de series románticas— comente.
Ella rio.
— ¿Doy esa impresión, verdad? — Dijo apuntándose a sí misma — Leo sobre romance a veces, pero prefiero las historias que se centran en otra temática y tienen al romance en un segundo plano.
«En toda Sakura nada parecía ser como se creía en un principio»
—Yo prefiero las policiacas.
—Lo sé— soltó una pequeña risita.
— ¿Lo sabes?
—Ajam— respondió distraídamente viendo hacia la pantalla en donde un tiroteo entre los personajes principales y los malos se había iniciado— Se podría decir que conozco casi todo sobre ti— sonrió levemente— Como que te encanta el helado de chocolate y la comida picante o que por lo general lloras en las películas en donde muere algún animal, o que…— cerró la boca de golpe y sus mejillas se tiñeron de rosa.
Las mías también estaban rosas pero las cubrí con mi mano la cual lleve a mi rostro tratando de actuar sorprendido ante la revelación. Bueno, si lo estaba. Pero primordialmente quería ocultar mi sonrojo.
—Pu-puedo explicarlo.
— ¿Debería comenzar a preocuparme de que quizás sin saberlo me case con mi acosadora?
— ¡No! ¡Yo-Yo no soy una acosadora! No me malentiendas, lo que sucede es que…
—Ahora entiendo porque ha estado desapareciendo mi ropa interior
Sakura se puso como tomate y negó con la cabeza con rapidez.
— ¡Yo no fui! — solté una carcajada y casi me caigo del sofá lo que me provoco otra tanda de carcajadas. Ella me miro preocupada, sin saber que era lo que estaba sucediendo— No sé quién ha estado robando tu ropa interior, pero te juro que no he sido yo.
A Sakura era fácil tomarle el pelo
—Lo sé— respondí cuando las risas comenzaron a disiparse y ya podía respirar un poco— Lo sé, lo sé. Solo te estoy tomando el pelo. No pensé que reaccionarias as…— No pude terminar la frase. Sakura me había estampado un cojín al rosto.
— ¡Hey! —Y alcance a detener el otro cojín que venía a su encuentro con mi cara— ¡Sakura! — pero ella ya estaba recargando. Estaba molesta por el momento vergonzoso que le había hecho pasar— ¡Me rindo! ¡Me rindo! — roge por clemencia.
Para mi propia vergüenza, Sakura tenía un buen brazo y sus golpes dolían.
—Eso fue cruel, Shaoran—se abrazó al cojín conteniéndose de lanzármelo.
—Entiendo, lo lamento. No lo volveré a hacer… Pero yo también debo de estar molesto, tú me debes una explicación.
—Estaba por dártela antes de que dijeras eso de que yo robo…— sus mejillas se volvieron rosas nuevamente— Ya no importa. El punto es que no soy una acosadora. Se todo eso sobre ti porque la tía me lo dijo.
Parpadee varias veces. « ¿Mi madre?»
—Es obvio— añadió al notar mi sorpresa— La tía nunca para de hablar de ti: eres su tema principal en las reuniones. Realmente está orgullosa de ti…— y aquello último lo soltó casi en un susurro.
Aquello me dejo pensativo el resto de la cena.
Cuando mi madre estaba conmigo nunca paraba de hablarme de Sakura y yo creía que eso debía de hacer con todo el mundo. Desconocía totalmente la devoción con la que mi madre hablaba de mí. ¿Enserio era yo su tema de conversación favorito? Que prueba más clara para esa pregunta que las revelaciones de Sakura hacia mí.
Cuando estuve en el extranjero nunca tuve algún tipo de comunicación con Sakura, solo con mi madre y a veces con mi padre. ¿Cómo sabría ella entonces aquellos datos si no es por alguno de ellos dos?
«Debería ir a disculparme con mi madre por las veces que le reclame sobre que le importaba más Sakura que yo…»
—Sí, creo que ya es mi hora de ir a la cama — Salí de mis pensamientos al escucharla.
Sakura seguía en el umbral de la puerta de mi habitación y ahora jugueteaba con la toalla de su cuello.
— ¿A dónde? — me miro como si creyese que le estaba tomando nuevamente el pelo, y después en tono de burla respondió.
—A mi habitación, supongo.
— ¿Y por qué no duermes aquí?
Aunque quiso mantenerse tranquila ante mi pregunta, la toalla resbalo de sus manos delatando su sorpresa.
—Dormir aquí… ¿Contigo?
—Se supone
En un inicio estaba nerviosa pero luego, de la nada, su semblante cambio y pude vislumbrar tristeza en su rostro.
—No sería posible… y ya sabes el por qué
—Sakura…
— ¡Bien! Me voy a la cama— dijo con una sonrisa.
Me quede estático ante la sorpresa de aquel cambio de semblante. Ahora Sakura me hablaba como si nunca le hubiese hecho esa pregunta
— Que duermas bien, Shaoran—añadió antes de desaparecer.
Bien, al menos ahora entendía otra cosa sobre Sakura.
Ella había estado ocultando por tanto tiempo su tristeza que ahora simplemente tomándose una pausa o con una respiración profunda, podía volver a sonreír sin problema… aunque esta tan solo fuera una máscara momentánea.
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—o—
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—Buenos días, Shaoran— dijo cuándo me vio entrar a la cocina a la mañana siguiente.
Ya tenía su ropa de trabajo puesta y sobre esta aquel delantal rosa con encajes que tanto yo detestaba. La razón. Puede que a ella le quedara perfecto, pero no era para nada varonil verme pasear con el puesto cuando me tocaba cocinar o asear la casa. Siempre se me pasaba por alto el comprar otro.
—Buenos días
— ¿Problemas con la corbata?
Me observe a mí mismo. Tenía nuevamente la corbata colgando de mi cuello.
— ¿Qué? Ah, si
Me tomaba más que el promedio el anudarla y al final siempre terminaba medio chueca. Por lo general cuando llegaba a la oficina se la aventaba a Mei quien luego me la regresaba ya con el nudo hecho y lista solo para usarla.
—No entiendo cómo es que aún no aprendes
Dejo lo que estaba haciendo y se acercó a mí para luego tomar las puntas de la corbata y empezar a anudarla.
—Hey, un hombre con tantas cualidades como yo debe de al menos tener una falencia.
Sakura me miro como quien dice: si claro, conozco quien eres en verdad. Luego soltó una pequeña risita.
—Mei siempre dice que deberías darle un pago extra por atar tus corbatas.
—Esa chica para todo quiere un pago extra— bufe
—Eres un abusador— se burlo
—Entonces creo que relevare esta tarea a usted, señorita— dije mientras no quitaba la vista de su rostro inmerso en la tarea que llevaba a cabo. Sus cejas, sus pestañas, sus mejillas, su pequeña nariz, sus ojos ahora viéndome directamente.
— ¿Shaoran?
— ¡S-Si! — me sonroje pero voltee el rostro a tiempo evitando su mirada. Ella ya había terminado de anudar y me miraba con las cejas fruncidas. Al parecer había estado diciendo algo importante, de ahí su molestia.
— ¿Me estabas diciendo algo? — ella no me respondió. Fue y continuo ocupada en lo que sea que hacía en la cocina— Vamos, me distraje solo por un momento, no es para tanto.
—Como "no es para tanto", entonces ya no importa lo que iba a decir.
—Oye, tranquila. Discúlpame ¿sí? — le decía en tono de súplica— Dime que estabas diciendo, ahora tendrás mi absoluta atención.
Aquello pareció ablandarla porque después prácticamente me arrastro a la cabecera de la mesa y pidió que me mantuviera ahí sentado.
No entendía que tenía que ver eso con lo que se suponía me había estado diciendo, pero sin refutar me deje llevar por ella. Se acercó nuevamente y puso frente a mí todo un desayuno completo. Lo que distraía mi atención de los otros platillos eran los pancakes de chocolate que se alzaban en el centro.
«No me sorprendía ahora que Sakura supiese que me encantaban»
Después de colocar todos aquellos platos frente a mí, fue a sentarse en la silla a mi costado con una taza de chocolate humeante en sus manos.
—Yo…— jugueteo con sus dedos los cuales mantenía alrededor de la taza— Yo quería hacer algo para agradecerte por todo lo de anoche. Comenzando con lo de tu pelea con esos hombres por mí culpa, y luego lo demás…— llevo la taza a sus labios intentando así cubrir su sonrojo— A-Anoche se me ocurrió que podía preparar algo en agradecimiento, tú sabes, para variar un poco los desayunos ligeros que tomamos en la empresa... ¡No es que este diciendo que la comida de la empresa sea mala! En realidad me gusta mucho y la señora de la cafetería es muy buena persona, me agrada… pero es bueno también tener un cambio de vez en cuando— llevó nuevamente la taza a sus labios, me miro con disimulo tras de esta y después de devolver la tasa a la mesa volvió a hablarme pero esta vez sin mirarme— ¿Po-Podrías decir algo y dejar de verme así? — El sonrojo de sus mejillas no desaparecía.
— ¿Así como?
—Así como si te doliera algo
Tenía unas ganas inmensas de atraerla hacia mí y abrazarla, pero me contenía.
No se lo iba a decir.
—Muchas gracias, me gusta.
—Pero ni siquiera lo haz probado— protesto
—Lo importante es el gesto
Ella sonrió ampliamente antes de robarme una fresa del plato.
—Pero si no quieres yo con gusto me sacrificare
—Glotona
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—Algo muy bueno debió de pasarle hoy— soltó Mei de la nada cuando entro a mi oficina.
Ya se me había hecho raro que estuviera tan callada toda la mañana. Ni siquiera disimulaba las sospechosas miradas que me daba de cuando en cuando. Por un momento creí que cualquier cosa que estuviera maquinando su cabeza se lo guardaría para ella, pero al parecer aquellas viejas costumbres son las más difíciles de erradicar.
— Ah ¿En serio? — ni siquiera quite la mirada de la pantalla de la laptop.
—Ajam— se aventó en una de las sillas que quedaban frente al escritorio— Tan solo ayer se comportaba de forma extraña y andaba por las nubes, días atrás tenía un humor de perros y ahora parece como si todo usted estuviera rodeado por un aura feliz.
—Deja de ser tan fijona, Mei. Todas las personas tenemos días buenos y días malos.
—Sí, si, como sea—me interrumpió.
— ¡Oye!
—Las cosas han progresaron mucho con "esa" persona, ¿Verdad?
—Mei— le advertí.
—Vamos, estamos entre amigos. ¿Quién es en realidad "esa" persona?
—Basta, Mei
—Es alguien de la empresa ¿A que si?
— ¡Mei!
— ¿Interrumpo algo? — Sakura apareció en el umbral de la puerta con varias carpetas en sus manos.
«Esto ya parecía un mal Deja vu»
Me quede congelado y antes de hablar casi me atasco con las palabras, tuve que toser para aclarar mi garganta. Mei noto mi acción y nos miró a Sakura y a mi intercaladamente.
—Pase señorita Kinomoto— dije y Sakura recelosa se acercó hasta mí.
—El supervisor Kim pidió que revisara estos documentos, son para la junta de la próxima semana— los tome entre mis manos e hice como si los revisara.
Sentía la miraba atenta de Mei sobre mí y Sakura, y al parecer Sakura la había captado también, por que miraba de reojo a Mei y fruncía las cejas intentando decirle algo con la mirada. Era cosa mía o… ¿La estaba regañando?
« ¿Qué tramaban estas dos?…»
—Mei, se supone que tú debes de quedarte a fuera y recibir estos documentos por mí— la reprendí intentado que así dejara de molestar a Sakura y saliera de mi oficina de una vez por todas.
— ¡Bien! — se levantó enérgicamente y sonrió— pero no sin antes darle una pequeña invitación a Sakura.
— ¿A mí?
— ¡Sí! Hoy aprovechando que es viernes algunos empleados nos vamos a reunir a la hora de salida para ir a algún bar de por ahí a relajarnos. ¡Tienes que venir con nosotros!
Sakura me miro de reojo
—Mei, no creo que…
—Oh, vamos. Ira tu grupo: Tsukishiro, Rika, Naoko, Chiharu, hasta el molesto de Yamasaki.
—No era eso lo que quería decir, Mei. No creo que este sea el lugar para hablar de eso.
—No te preocupes por el jefe, haz como que si él no estuviera.
— ¡Oye! — proteste.
—Vamos, Sakura. Irán todos los hombres guapos de cada departamento de la empresa, y déjame decirte que todos son pretendientes tuyos ¡Ellos solo irán porque les dijimos que tú vas!
« ¿Hombres de cada departamento? ¿Pretendientes? Eso son muchos…»
—Suena bien, pero…
« ¡Alto! ¿Sakura había dicho "suena bien"?»
—No nos puedes hacer esto a todas, Sakura. Tienes que ir. Se supone que cuando escojas a uno quedaran los demás chicos despechados para nosotras.
— ¡¿Escoger?! — Sakura y yo hablamos al unísono.
—Ya es hora de que pesques algo ¿No crees? — Mei sonrió de oreja a oreja.
Era obvio que le divertía las reacciones de ambos.
—Mei, yo…
— ¿A qué hora dices es la reunión? — pregunte interrumpiendo lo que sea que iba a decir Sakura.
Mei sonrió ampliamente y miro a Sakura quien tenía una cara de sorpresa pegada al rostro.
—Como dije anteriormente: cuando acabe la jornada de hoy. Nos encontraremos en la zona de bares del centro, específicamente en el parque que queda a dos calles. Ese será el punto de encuentro.
—Bien, ahí estaré— sentencie.
— ¡¿Enserio?! ¡Wow! Las chicas estarán felices— y con aquel último comentario Mei salió de mi oficina dando saltitos, no sin antes guiñar un ojo y levantar un pulgar hacia Sakura en complicidad.
La susodicha se sonrojo y con aquello me quedo más que claro que ellas dos de verdad se traían algo entre manos.
—Shaoran, ¿De verdad piensas ir?
—Claro. Uno debe de despejar la mente de vez en cuando ¿No? — Comencé a teclear en mi laptop tratando de sonar indiferente a pesar de lo que me aquejaba por dentro— ¿Tu iras?
—Prometí que la próxima vez no me negaría, siempre recibo invitaciones y las rechazo así que…así que… — jugueteo nerviosa con sus dedos— Bueno, creo que mejor me voy a mi oficina— le hable justo antes de que cruzara la puerta.
—Vamos juntos.
Se dio vuelta lentamente.
— ¿Juntos? ¿Te refieres al punto de reunión? — Asentí— No creo que sea conveniente que nos vean llegando juntos… Ya sabes, por lo de las sospechas y eso. Sería extraño que fuera contigo en vez de con mi grupo.
— ¿Hablas de Tsukishiro? — soné un poco enojado e intente retractarme— Digo, él es uno de los de tu grupo ¿verdad?
—Sí, Yukito. También Rika, Naoko, Chiharu y Yamasaki—puntualizo.
—Bien, allá nos vemos entonces.
—De acuerdo.
Esa Mei me las iba a pagar…
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—o—
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Cuando el momento pactado llego, conduje mi auto hacia el lugar acordado sin dejar de pensar en si Sakura estaría ya allí. Según sabia— información por cortesía de Mei— el grupo de Sakura fue uno de los primeros en salir, pero porque debían ir a dejar a casa a una de las integrantes, una chica llamada Rika si mal no recuerdo, quien no podría asistir a la salida grupal.
Si Sakura ya estaba en el lugar seguramente debía de estar rodeada por aquella manada de lobos
«Debía de apresurarme»
No era de extrañar que las calles cercanas estuvieran concurridas de personas a esta hora, se notaba a leguas de que hoy era un viernes por la noche. Había muchos grupos de personas y por lo general la mayoría empleados de empresas. Nosotros no éramos la excepción esta noche.
Me detuve en el lugar acordado y a penas y puse un pie fuera del auto hasta mi llegaron pequeños gritos y risitas femeninas. Busque con la mirada en el parque y encontré al grupo de los de mi empresa, las propietarias de dichas exclamaciones habían sido mis empleadas quienes ahora cuchicheaban entre si mientras me lanzaban miradas y volvían a reír.
No vi a Sakura por ninguna parte, solo a Mei quien estaba en medio del grupo así que me acerque hasta ella.
Salude al grupo y antes de siquiera escuchar su saludo de vuelta Mei empezó a hablar.
— ¡Bien, bien! ¿Lo ven? Él está aquí, tal y como les dije. Ahora páguenme.
¿Qué diablos…?
Para mi sorpresa la mayoría de las personas ahí reunidas empezaron a sacar sus billeteras y entregar billetes a Mei.
— ¿Qué significa eso? — pregunte dirigiéndome a la susodicha que recibía los billetes.
—Solo negocios, señor Li
El grupo se dispersó un poco, todos inmersos en la noticia de mi sorpresiva llegada. Mei aprovecho la distracción para acercarse a mí y en tono confidente decir:
—Sakura aún no llega~
— ¿Enserio? No lo había notado— ella frunció el ceño.
—Llamaron avisando que tardarían unos minutos, al parecer la calle cercana a la casa de Rika estaba algo congestionada— ignore su explicación y empecé a jugar en mi teléfono. Al notar mi indiferencia se cruzó de brazos y continuo— Bueno, los chicos han estado preguntando mucho por ella. Antes de que usted llegara me rogaban porque les diera el número de teléfono de Sakura.
Detuve mis dedos sobre la pantalla y la mire de reojo son seriedad.
—Y tú NO se los diste, ¿verdad? — prácticamente exigí.
— ¡Claro que no! ¿Por quién me toma? Aunque… ¿Lo quiere usted?
Sonreí arrogantemente y negué con la cabeza.
«No necesitaba que ella me lo diera, yo ya lo tenía desde hace MUCHO tiempo»
—Oh, ahí llegaron.
El auto se detuvo y del asiento del copiloto bajo Sakura seguida por los demás. Todo el grupo comenzó a juntarse nuevamente y con eso pude identificar quienes eran los que tenían los ojos puestos sobre ella, porque los idiotas ni siquiera lo disimulaban en sus rostros.
Ella excuso a su grupo por la llegada tarde y se disculpó. La manada aulló respuestas hacia Sakura como; "No te preocupes", "No pasa nada", "Lo importante es que llegaste", "A ti se te perdona todo", ¡Todos hablando a la vez! ¡Casi no se les entendía nada! Estaban desesperados por ser notados.
Mei me dio un codazo.
— ¡Epa! — Me susurro— Cambie esa cara. Si las miradas mataran no sé quién del grupo en este momento caería muerto.
«Corrección; quienes»
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—o—
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Estaba rodeado.
Dentro del bar nos habían ubicado en una mesa larga, y para mi mala suerte había sido arrastrado a una esquina de la misma con la mayoría de empleadas rodeándome de lado a lado, Mei se había sentado junto a mí en busca de ayudarme a sobrellevarlas. Al otro lado en la esquina superior, Sakura se encontraba en la misma situación pero en su caso rodeada de la por los empleados. Tsukishiro, Chiharu y Yamasaki hacían el mismo papel que Mei conmigo, intentando apartar a esos chicos con sus presencias. De cuando en cuando escuchaba a la amiga de Sakura, Chiharu, gritarle a los tipos que no molestaran a Sakura y se ocuparan en sus asuntos.
Mentalmente la felicite.
Mi humor estaba aún peor pero trataba de ocultarlo para no ser grosero con las personas a mí alrededor. Tarea titánica debido al hecho de que las carcajadas de la manada frente a mi eran fuertes.
No sabía que había dicho Sakura pero estaba seguro que no era ni por poco gracioso.
—Y… señor Li ¿Usted tiene novia? — dijo un atrevida chica quien los tragos parecían ya hacerle de las suyas. Las demás soltaron risitas y exclamaciones de sorpresa ante la osadía de su compañera.
Todos los ojos se posaron sobre mí, incluidos los de Sakura.
—Yo…
¿Qué podría decir? Si lo afirmaba todos me molestarían hasta que no les diera más información sobre la persona en cuestión, si lo negaba… ¿Qué pensaría Sakura? Sus ojos estaban también pegados en mí, expectante a lo que diría. ¿Esperando que lo negase, cierto? Pero una parte de mí no quería hacerlo, y menos frente a Tsukishiro.
—Al parecer el señor Li y Sakura han acaparado la atención de todos— casi grito Mei con falso aburrimiento para ser escuchada por todos. Había entrado en mi rescate— ¿No se suponía que esto era un momento ameno entre compañeros? Esto parece más una lucha entre quien ganara el corazón del señor Li y Sakura. ¡Dejen algo para el resto!
—Ella tiene razón— compartió Chiharu— Si ese era el caso yo por mi parte no hubiera venido.
Todos comenzaron a excusarse avergonzados y a negar las palabras de Mei, pero al final las cosas se apaciguaron y dejaron de por fin sofocarnos tanto a Sakura como a mí. Bueno, a una menor medida.
Le agradecía mentalmente a Mei y a la amiga de Sakura por ayudar a sacarnos de este embrollo.
—Vaya lo que provocan solo dos personas…. ¿Se imaginan si el señor Li y Sakura tuvieran un hijo? — casi escupo mi bebida y Sakura se atraganto con lo que sea que estaba comiendo — ¡Sería la perfección hecho persona! Pero habría que rogar porque ese niño saliera con la personalidad de Sakura, porque con esa actitud que se manda el jefe… Dios nos ampare.
Ahora solo agradecía a la amiga de Sakura por sacarnos del embrollo.
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La noche siguió su curso y llego el momento del karaoke, cosa de la cual me entere cuando todos pasaron al área de karaoke del lugar sin decir una palabra. Esa parecía ya ser una actividad establecida en las salidas del viernes.
—Ya que se suele salir en grupo una vez al mes, siempre se incluye el karaoke— me comento Mei— después de esto se cierra la noche y todos van a sus casas. Con el karaoke eliminas el estrés de toda la semana— bromeo.
—Entonces tú no debes de cantar mucho, Mei
— ¿Qué? ¡Claro que si lo hago! Usted cree que el soportarlo no es de por si una tarea estresante.
Nos acomodamos en el lugar y algunos, apenas entraron, fueron a correr y pelear por el micrófono, otro grupo revisaban la lista de canciones y hacían turnos para comenzar, y otro grupo—en donde estaba yo incluido— solo se sentó tranquilamente a esperar para ver las "presentaciones".
Sakura estaba en el mismo grupo que yo, y aprovechando la poca luz del lugar, de cuando en cuando me miraba y sonreía apenada, como excusando a sus compañeros por la situación. En respuesta yo me encogía de hombros y le sonreía demostrándole que también me estaba divirtiendo…aunque no era del todo cierto.
— ¿Todos cantan? — pregunte a Mei.
—La mayoría, otros cantan después de que se lo ha obligado— soltó una carcajada como recordando dichos momentos del pasado— Váyase preparando.
—Yo no voy a cantar— sentencie.
— ¿Cree que los demás dejaran pasar la oportunidad de escuchar su "melodiosa" voz? Está loco. La regla es: o usted canta, o alguien canta por usted. Por lo general nunca pasa lo segundo— se burló.
¿Cantar yo? Eso sí que no.
Ya mucho hacia yo con venir hasta acá con todos ellos. Además…mi voz no era tan buena y estaba propenso a soltar gallos. ¡No iba a pasar por un momento vergonzoso frente a todos!
—Mei— suplique.
—Lo lamento, señor. Pero esta noche mi garganta no se encuentra bien.
— ¡Pero allá afuera cantaste "Stalker"² a todo pulmón cuando te diste cuenta de que miraba a Sakura! — gruñí por lo bajo.
Soltó una carcajada y canto igual que aquella vez:
Estoy acercándome lentamente, como una sombra
Sin que puedas darte cuenta
En el momento justo que me veo reflejado en tus ojos, desapareces~
—Sí, fue uno de los mejores momentos de la noche— se limpió una lagrima que se le había escapado— Oh, eso me recuerda. ¡Tadashi! — El nombrado levanto la cabeza— Yo voy con Stalker— La mire esperanzado y ella negó con la cabeza— No señor, usted tendrá que cantar sí o sí. Yo solo iré y le dedicare esta canción— dijo y luego continúo cantando;
La luna brilla sobre ella,
Y yo estoy yendo tras ella, acosador
Donde quiera que sea, tal solo te seguiré a ti.
Al igual que un viajero errante
Pero estas escondiéndote de nuevo
Se levantó de su asiento en busca de ir y tomar su turno en el micrófono pero antes me miro a mí y a escondidas apunto a Sakura mientras se le dibujaba una sonrisa y siguió:
Estoy siguiéndote
Un paso más, estoy persiguiéndote
Una a una las canciones fueron pasando y entre bebida y bebida los "cantantes" comenzaban a ser más extravagantes u osados.
Chicas despechadas llorando y cantando a sus ex, hombres grandes y varoniles entonando canciones "cute", alguno que otro realizando un estriptís u otros recreando coreografías… Debía de admitirlo, me partí de risa más de una vez.
Desde que volví no había tenido la oportunidad de relajarme tanto y tener un momento para tan solo divertirme de lleno. Todas las cosas que sucedieron desde que regrese habían ocupado mi atención absoluta, y yo era el único culpable del que las cosas se dieran así. De alguna forma agradecía el haber venido hoy, y no solo lo decía por aquel detalle…
Nunca había escuchado a Sakura soltar carcajadas tan estridentes. Junto con sus amigas aplaudía y gritaba dando apoyo a los que subían al escenario improvisado. Muchas veces la vi levantar las manos y cantar a coro alguna que otra canción, en otras ocasiones tanto ella como sus amigas se ponían de pie e imitaban algunos pasos de las coreografías de las canciones que sonaban: como cuando una tímida chica salió a cantar Gee³ y ella y sus amigas la acompañaron como sus bailarinas de apoyo.
Verla divertirse me hacía sentir a gusto. Mei ya se había burlado de la tonta sonrisa que según ella, yo tenía instalada en el rostro desde hace un buen rato, pero ¡Al diablo! Después de todos estos años por un momento Sakura estaba realmente disfrutando de su vida y yo estaba siendo testigo de eso. ¡Iba a sonreír lo que se me viniera en gana!
En un momento de la noche mi humor menguo un poco. Un tipo había empezado a cantarle a Sakura.
Quiero llevarla a mi casa.
Está bien, vamos a mi casa.
Está bien, que sea nuestro secreto.
Intento acercarse a Sakura y tomar su mano pero antes de que lo hiciera Naoko la aparto, mientras que en coordinación con Yamasaki, este lo arrastro de vuelta al frente.
Ahora me daba cuenta porque Sakura siempre estaba pegada a su grupo y viceversa, al parecer eso del acoso hacia ella era algo común en salidas como esas.
Tome nota: no dejarla salir sola.
Y el tipo continuaba cantando:
En 10 minutos estaré ahí, esperando por ti.
Está bien, vamos a mi casa⁴
— ¡Que sutil! — le grito Mei
— ¡Si tanto quieres ir a tu casa ya vete! — se burló Chiharu.
— ¡Alguien ya sáquelo! — aporte.
— ¡Sí! ¡Que lo saquen y pase el jefe! —volvió a gritar Mei.
— ¡Si, que pase el…! Espera, ¡¿Ese soy yo?!
—Sera la última canción de la noche— agrego Mei.
Todos los ojos pasaron a estar sobre mí, y luego gritos acompañados por vitorees resonaron pidiéndome que saliera a cantar. Con grandes letras anote en mi libreta mental una próxima venganza hacia Mei, esta no se la dejaría pasar.
Me excuse en repetidas ocasiones pero no había como convencerlos, todos querían escucharme cantar, o mejor dicho, esperaban ver a su perfecto jefe hacer el ridículo.
—Yo saldré por él— dijo alguien tras del micrófono y todos callaron para luego posar su vista en dicha persona. Una Sakura con las mejillas sonrojadas ya estaba en su lugar frente a la pantalla— La regla es que si alguien no sale otro lo puede remplazar.
— ¡No es justo Kinomoto! — alegaban unas chicas.
—Yo quería escuchar al jefe… — comentaban otras.
Al contrario de los demás, la manada de lobos aulló feliz y tomaron asiento para ver lo más cerca posible a Sakura. Corrí al frente antes de que la canción iniciara.
—No es necesario señorita Kinomoto, yo puedo cantar. No necesita hacerlo por mí — intente sonreír pero se delataba la urgencia en mi voz, cosa que agradecía que los demás no lograsen escuchar. Cuando quise tomar al micrófono Sakura lo jalo hacia sí misma e inflo los cachetes en un pequeño puchero.
Los suspiros y las exclamaciones masculinas a mis espaldas no me pasaron desapercibidos.
—No, yo voy a cantar por usted —sentencio.
La observe con detenimiento para luego casi ensanchar mis ojos ante la sorpresa de la respuesta a mi rápido escrutinio.
—Señorita Kinomoto, usted está… — calle.
Ella estaba borracha.
El sonrojo en sus mejillas no había sido debido a la vergüenza o algo parecido, era porque había ingerido alcohol, de ahí también la sorpresiva valentía.
Sakura siempre hacia todo lo posible por que la gente de la empresa no nos viera o relacionara, y ahora ella estaba aquí, metida en un asunto que me competía a mí.
—Sakura, ven. Ya oíste al jefe— la llamaba un preocupado Tsukishiro.
Pero la terca negó con la cabeza.
A lado de Tsukishiro, la amiga de Sakura, Chiharu, ahorcaba a Yamasaki mientras le decía en repetidas ocasiones.
— ¡Ya sabes que ella no tolera el alcohol! ¡¿Por qué le diste ese vaso?!
—No sabía que esa bebida tenia alcohol— se defendía él— Además, ella solo le dio unos pocos sorbos— Por suerte nadie había escuchado la conversación de ambos, ni tampoco se habían dado cuenta de que Sakura estaba en ese estado.
Otra cosa para mi lista sobre Sakura: ella se emborracha con mínimas cantidades.
Tsukishiro estuvo a punto de ponerse de pie y llevarse a Sakura consigo, pero antes de que siquiera estuviese del todo erguido la música empezó, y yo termine siendo apartado del centro en donde ahora Sakura se preparaba para cantar.
Dirigí mi vista a quien había reproducido la canción encontrándome con una Mei quien me miraba sonriente.
"Estas en problemas", articule hacia ella.
"Pensé que no quería cantar", me respondió.
Y Sakura comenzó a cantar:
Las sombras provienen de la luz que hay en la oscuridad
Dudé y no pude agarrar la mano quese me tendió en los momentos más solitarios, pero
Mi corazón todavía tiembla y yo sigo asustada
La noche en la que me tendiste la mano en secreto
Sorprendentemente su voz era buena, pero lo que me había dejado extasiado y completamente concentrado no era aquel detalle, sino el de la letra de esa canción. Y ahora me preguntaba por qué ella la escogería. ¿Tenía algún mensaje oculto?
Haz que te bese
Haz que te toque
Haz que te quiera
Que te bese, que te toque, que te quiera
Haz que te ame
No, definitivamente no lo tenía, y si lo hacía pues no era dirigido a mí.
Lejos, un poco más lejos, en lo alto del cielo
Me he convertido en una estrella blanca mientras vuelo
Nunca antes había visto
(Una mirada tan cariñosa)
Méteme de lleno en tu universo
(Cerraré los ojos)
Llévame muy lejos y haz que te ame
Suertudo el tipo, era lo único que me decía al verla y escucharla.
Mire hacia los demás en aquella sala y en ese preciso momento me topé con la cara de Tsukishiro sonriendo hacia ella. ¿Era acaso él? ¿A él iba dirigida aquella canción? Negué mentalmente. Me estaba volviendo paranoico. Sakura seguramente solo la había escogido por que le gustaba y punto.
Que te bese, que te toque, que te quiera
Haz que te amé⁵
Y en aquella última frase sus ojos se fijaron en los míos. Había algo en ellos, un brillo diferente que no lograba descifrar. Mi corazón dio un salto e instintivamente lleve mi mano a aquella área, sorprendido por la fuerte reacción. ¿Qué había sido eso?
Unos aplaudieron, otros gritaron, pero todos se pusieron de pie. Había llegado el final de la noche.
Aprovechando que todo estaban distraídos tomando sus cosas para irse, Sakura volvió a verme y esta vez sonrió, y yo nuevamente, como habíamos estado haciendo a escondidas a lo largo de toda esta noche, le devolví la sonrisa.
.
—o—
.
Estábamos en el parque, despidiéndonos antes de partir a nuestros respectivos hogares. Y me encontraba rodeado, otra vez. Pero de un grupo que decían se alegraban de haber pasado un momento ameno entre todos y quienes me invitaban a que participara en una próxima ocasión.
—Sakura no ira— apenas y escuche ese nombre levante la cabeza en búsqueda de la nombrada.
A unos metros de mi estaba Sakura quien era tomada de una mano por aquel chico que le había cantado que "la llevaría a su casa", mientras que Tsukishiro la sostenía por la otra. Al parecer el tipo quería cumplir con lo que había dicho en la canción: ambos le pedían venir con ellos.
—Esta vez yo te llevo, Sakura— decía el tipo.
—No es necesario, en serio— aunque aún mareada y un poco aturdida, Sakura era lo suficientemente sensata.
—Ya la oíste—dijo Tsukishiro atrayéndola hacia sí y manteniéndola lo más lejos posible del otro tipo.
—Pero amigo, se nota a leguas que estas realmente cansado— Observe a Tsukishiro y en efecto, se lo notaba agotado— La casa de Sakura me queda de camino, a ti Tsukishiro te tocaría hacer doble camino para volver a la tuya.
—Es verdad…— comento Sakura algo ida.
¡Mierda! Ella no estaba pensando con claridad.
— ¡Ya la oíste! — sonrió victorioso el tipo.
—No te preocupes, Sakura— sonreía Tsukishiro hacia ella tratando de convencerla— Estoy bien, en serio. Además, los demás me pidieron expresamente a mi llevarte, esto es algo que hacemos siempre.
—Pero…
— ¡No lo escuches, Sakura! — se quejaba el tipo.
No había quien más intercediera en aquella disputa y la auxiliara. La amiga de Sakura, Naoko, se había puesto mal de un momento a otro y Chiharu con Yamasaki habían tenido que llevársela.
Genial…
Una vena creciente había aparecido en mi frente desde que vi el desarrollo de la escena frente a mí, y esta se agrandaba con el pasar de los minutos. Ninguno tenía la intención de dar el brazo a torcer y Sakura no estaba en sus sentidos para objetar o tomar una decisión firme. Maldición, ¡Se estaban aprovechando de ella!
Cerré las manos en puños en un débil intento de no alterarme.
Debía de hacer algo para alejar en defectivo a aquel par de ella, algo que los dejara sin objeciones y los apartara en un instante. Yo era su jefe, podría…No, no serviría. Tsukishiro era un buen amigo de ella y miembro de su grupo, yo tenía todas las de perder contra él.
Bien, no me quedaba de otra. Seguramente Sakura me iba a odiar por esto, pero ¡Al diablo el secreto!
Abrí mi billetera y saque aquel anillo que yacía escondido ahí desde hace un largo tiempo, me lo coloque lo más rápido posible y a grandes zancadas fui a parar en medio de ellos.
Atraje a Sakura hacia mi mientras rebuscaba en el cuello de su blusa, cuando detecte su collar lo levante dejando a la vista la pequeña argolla que colgaba de el, al mismo tiempo de que yo levantaba mi mano frente a todos mostrando claramente mi dedo anular.
Los ojos sorprendidos de todos se clavaron en mí y Sakura.
— ¡Esta es mi esposa, y se ira a casa conmigo!
.
.
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—o—
N/A:
1.- Sakura y Shaoran estaban viendo "Bonanza"
2.- Stalker de U-Kiss
3.- Gee de SNSD
4. - My House de 2PM
5. - Make me love you de Taeyeon
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Hola…
Perdonen, dije que publicaría este cap en pocos días pero me tomo unos cuantos más…
Al día siguiente de publicar el cap anterior a este tuve una de mis idas de emergencia al hospital y estuve unos días internada. (Si, así de mala esta mi suerte. Hasta a mí me sorprende). Me sentía mal pero no creí que se agravaría hasta tal punto… Ah, solo de recordar todo lo que paso ese día me deprimo. (¡Tomare tu consejo ValSmile!) En fin, esa es otra historia.
Ahora a lo importante:
Mientras escribía este capítulo (hace ya un tiempo atrás) estaba escuchando algunas canciones de mi lista de reproducción titulada "Única y detergente" (Contiene canciones de únicas y detergentes, valga la redundancia) y de la nada pensé: si Shaoran le dedicara en estos momentos una canción a Sakura, y viceversa. ¿Cuáles serían? El resultado fue: Shaoran dedicaría "Light Out" de EXO, y Sakura "Trust me" de KARD, en la versión de Somin y BM…aunque solo la parte que canta Somin ._. (Sí. Bien Capoper yo, ya se abran dado cuenta)
Y bueno, fue ese momento en que se me ocurrió también lo del karaoke y las demás canciones, me divertí bastante imaginado escenas y buscando canciones acordes. En general, me entretuve mucho escribiendo este capítulo de principio a fin.
Espero que este capítulo lleno de… ¿partes de relleno? les haya agradado. Shaoran ha dejado de lado por completo sus planes del principio y ha decidido cambiar por el bien de Sakura (¡Awwww! Qué lindo. Hasta yo me emociono escribiendo eso jejeje) y a su vez ella ya no lo evitara más. Desde aquí comienza la calma después de la tormenta para este par, a partir de ahora en adelante habrá más momentos entre Sakura y Shaoran en donde afianzaran más su "amistad"…o bueno, esa es la idea.
Gracias por sus reviews (y sobretodo palabras de ánimo :D) a: Sakurita13, anaiza18, Karen Carrion, KinomotoCarlet, ValSmile, pao.
Bye
