¡Libre! Por unas horas -.- rayos, mucho trabajo. Y yo que pensaba que la navidad era un gran mes para relajarse. Ni modo. Son casi las cuatro de la madrugada, y acabo de terminar esto. Si hay alguna incoherencia me avisan y edito en cuanto pueda.

Gracias por leer y comentar.

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece.

Capturando un Corazón

Round 8

- ¡Lo siento! – grito Subaru mirando con pánico a Nanoha, quien era sostenida a duras penas por Zafira y Signum

Estaban en un hospital. Fate se había fracturado un brazo al intentar salvar al dúo estrella. La rampa por la que planeaban descender sufrió algunos daños ocasionados por Shamal y Sigmun. Ninguna dio aviso a Subaru o a Teana, así que cuando Fate las vio a punto de lanzarse, las jalo y ella se deslizo dolorosamente por la rampa.

Al menos eso apaciguo el mal carácter de Nanoha. Lo cual era bueno, porque luego de que Nanoha notara que en realidad no tenían su diario, solo iban a salir de ahí en un ataúd. Por fortuna, Erio traía consigo su equipo de alpinismo, así que mientras la pelirroja le gritaba a la puerta, ellos bajaban por una cuerda.

- ¿Fate-san? – Pregunto uno de los doctores al verla – valla, hace todo un mes que no te veía por aquí

- Sí, bueno, Lindy-san empezó a darme cursos sobre seguridad – se encogió de hombros restándole importancia – ahora solo fue mi brazo izquierdo

- ¿Por qué sigues aquí? – pregunto notando que la rubia ya estaba lista para irse a casa

- Etto…

Se asomo por la puerta viendo al gran grupo que la esperaba e impedía ingresar a dos incautas chicas, pero eso no era lo que le preocupaba, tenia pánico de los ancianos que miraban a los jóvenes pasar, como si de mercancía se tratasen. Y tenía muy pocas dudas de que fueran considerados como otra cosa.

- No van a robarte un riñón – aseguro el doctor al entender su miedo

- No quisiera darles oportunidad – murmuro volviendo a meter su cabeza – admítalo, este lugar es un supermercado de órganos

El doctor sonrió ante la ocurrencia, la vio sentarse en una silla de ruedas. La entendía, su cuerpo estaba adolorido por tremendo porrazo que se metió. Erio se asomo curioso, ignorando la cara de espanto del doctor, se dispuso a sacar a Fate de ahí. El chicho seguía con su linda falda de porrista.

- ¡Fate-chan! – Nanoha se acerco apoderándose de la silla, estrellando al pobre pelirrojo contra una anciana que lo inspeccionaba con interés – ¿Qué te duele?

- Estoy adolorida pero no es nada grave – dijo tomando un bastón, provocando la caída de quien llevaba el bastón, y jalando con este a Erio – ¡Sáquenme de aquí!

- Yo la cargo, Fate-san – se ofreció Caro

- Gracias Caro, pero creo que es mejor que Zafira o Signum la lleven – dijo Subaru sonriéndole a la niña

- Eso no será necesario – dijo Teana señalando la lejana figura de Nanoha con Fate en su espalda

- Bueno, esto nos favorece – dijo Caro caminando junto a Hayate – cuando Lindy-san y Chrono-san vean el yeso, bajaran la seguridad

- Aun con la broma de Fate-san – agrego Teana – teniendo a una de las líderes herida disminuye la vigilancia

- Nanoha-sama, Hayate-san – dijo Subaru mirando a sus mayores – ustedes tendrán que estar a la vista de Lindy-san

- No hay problema – dijo Hayate despreocupada

Antes de llegar a la casa de Fate, los novatos se despidieron. No querían que Arf supiera de su existencia hasta después de la broma. Y antes de entrar vieron una nota con la letra de Chrono.

"No sé cómo, pero sé que fuiste responsable de esta catástrofe. Okaa-san decidió ir al spa con el dinero bajo tu almohada. Y yo me fui a comprar unos nuevos zapatos con el dinero bajo tus series de anime.

Chrono - "

- ¡Rein! – llamo Hayate abriendo la puerta de una patada

- ¿Qué? – asomo su cabeza desde la sala

- Necesitamos una cámara de video ¡Ya! – Rein asintió subiendo las escaleras – chicos, prepárense para ver la expresión de culpa y arrepentimiento de Lindy-san

- Testarossa – la rubia volteo a verla aun en la espalda de Nanoha - ¿De dónde sacaste tanto dinero?

- Ser otaku no es barato – murmuro bajando lentamente con ayuda de Zafira – algunos días ayudo a Yuuno-kun en la biblioteca, algunas tardes asisto a Shamal, acompaño a Zafira en guardias matutinas, los sábados trabajo en el gotcha, paseo perros con Erio y Caro los domingos, los lunes voy a casa de Arisa

- ¿Eso es un trabajo? – pregunto Nanoha fulminándola con la mirada

- ¡Claro! Trabajo ayudándola con matemáticas, historia y biología – se cruzo de brazos mirando con reproche a la pelirroja – cuando acabamos nos ponemos a jugar con sus perros, muchas veces me quedo a dormir ahí

- Eso explica porque no estás disponible los lunes – murmuro Zafira, ajeno al aura asesina de Nanoaha - ¿Es idea mía o Nanoha cada vez se pone más agresiva hacia Fate?

- No imagine que trabajaras Testarossa – comento Signum sentándose junto a la rubia

- Algún día adoptare a Erio y a Caro, necesito tener una fuente, si no segura al menos continua, de dinero – guiño un ojo recargándose en el hombro de Signum – y si gano lo suficiente para saciar mi gusto por el anime además de mantenerlos, que genial será la vida

Hayate alzo una ceja sorprendida. Había olvidado que los dos pequeños relámpagos eran huérfanos. Sin considerar el brazo fracturado de la rubia, la abrazo. Fate era buena chica, un poco alocada, pero buena.

- Fate-chan aun es muy joven para adoptar – dijo Nanoha sonriendo perversamente – pero Signum es lo suficientemente vieja como para hacerlo

- ¿Cómo que vieja?

- ¿No será complicado que ella los adopte? – pregunto Hayate soltando a su presa, que también era amiga

- Imagina como serán si son criados por ella – soltó Zafira sin pensar, así que no vio venir el puño de Signum

- No puede irles peor que con Fate-chan – murmuro Hayate – solo miren a Erio

- ¡Erio es un buen chico! – Defendió Fate alzando su brazo herido – auch – lo bajo con la mirada llorosa – yo le he enseñado bien

- Claro – dijo Zafira con sarcasmo – pero a ser niña

- ¡No es así!

- Fate-chan – dijo Nanoha sonriendo de medio lado – tienes que admitirlo, Erio es un poco afeminado

- Claro que no

- Explica la falda

- Tú también usaste una – resalto haciendo un puchero – Erio es un buen niño y será un estupendo hombre – al notar que nadie le creía cerro sus ojos molesta – Hayate, ya no me casare contigo si fracaso en mi oficio

- ¿Y eso?

- No estaré con alguien que pone en duda la orientación sexual de Erio-kun – toda sonrisa murió, y miraron a la rubia con pánico – es un niño y no le gustan las niñas. Cuando crezca el decidirá si le gustan las chicas o no ¡Pero no será porque ustedes lo dicen!

- ¿Le gusta el yaoi? – pregunto Rein poniéndose de rodillas frente a Fate

- No, pero a Caro si – Rein mordió una de las rodillas de Fate – mou Rein

- ¿Le gusta el yuri? – Fate negó moviendo su cabeza - ¿A ti?

- Si, más o menos – entonces noto que algo le faltaba - ¿Bardiche?

- Esta en mi casa, no te preocupes – dijo Hayate – esta con Raising Heart y Reinforce

Signum se abstuvo de hacer comentario alguno sobre el oscuro cajón en el que los había encerrado. Solo por que estuvieron algo malvados con ella el día anterior.

- Como estoy herida – dijo Fate con una sonrisa de oreja a oreja - ¿Harán lo que quiera?

- Sabes que si – dijo Nanoha y Hayate pateo a Zafira para que asintiera

- Entonces... ¡Quiero que sea navidad! – Signum comenzó a reír junto con Zafira, estaban en pleno verano - ¿No se puede?

Hayate capturo el brazo de Signum mientras Nanoha abrazaba cariñosamente a Zafira, Rein solo atino a pasar saliva nerviosa, encontrando refugio junto a la rubia.

- Si Fate-chan dice que quiere festejar la navidad – dijo Hayate con una tierna sonrisa apretando amistosamente el brazo de su guardiana – vamos a festejar la navidad

- ¿Verdad que si, Zafira? – El chico ya estaba azul por la falta de oxigeno, pero asintió con una sonrisa

- Iré con Zafira por el árbol de navidad – dijo Signum apresuradamente – no tardamos

Cuando ellos salieron escucharon el sonido de un automóvil deteniéndose frente a la casa, sin duda Lindy y Chrono estaban de regreso. Rein rápidamente tomo un buen lugar para tomar la foto, Nanoha se sentó frente a Fate mirándola con preocupación, Hayate golpeo el brazo herido de la rubia para que tuviera una cara de verdadero dolor, y se fue a sentar junto a Nanoha adquiriendo la mejor cara de angustia que tenia. Parecía que ambas chicas saldrían corriendo a socorrer a la adolorida Testarossa.

Esa fue la imagen que Lindy y su hijo encontraron al entrar a casa, inmediatamente se pusieron al lado de Fate preguntando que le había pasado, más por culpa que por verdadera preocupación. Ni siquiera notaron a Rein y a su cámara.

- ¿Quieres que te prepare algo? – Fate palideció, su madre no era buena cocinera, así que negó moviendo su cabeza - ¿Qué puedo hacer por ti?

- Festejaremos la navidad – dijo con una gran sonrisa, a espaldas de Chrono y Lindy, Nanoha y Hayate luchaban por no reír - ¿Puede Chrono vestirse de reno y cantar villancicos con nosotras?

- Claro, lo que quieras – antes de que el chico pudiera siquiera abrir la boca, su madre lo callo con una dura mirada – lo que quiera – repitió amenazante y Chrono asintió animadamente – solo dile lo que quieres que haga

Fate estuvo tentada a pedir su dinero de regreso, pero tenía algo más importante en mente. Algo relacionado con cierta familiar, aunque los novatos eran los encargados oficiales de la venganza, bien podría adelantar algo ese día.

Subió a su cuarto con las chicas, su hermano tenía que ir a sacar los adornos navideños y después buscar a Shamal para pedirle un traje de reno. Arf dormía en el cuarto de al lado que compartía con Rein, el plan era despertarla, para eso Rein tendría que esconderse para que el trió pudiera fingir que no sabían que estaba en casa.

Rein bajo con Lindy a ver la telenovela de la tarde. Extrañamente, fue Fate quien la puso al tanto del programa, Nanoha le dijo que Erio le contaba las telenovelas que veía a Fate y por eso tenía ese conocimiento. Rein no sabía quién era Erio, pero le parecía algo extraño que un chico viera telenovelas mientras se arreglaba las uñas.

- ¿Cómo la despertamos? – pregunto Fate acostada en su cama con Nanoha descansando sobre su vientre

- ¿Qué tan gruesa es la pared? – cuestiono Nanoha

- Chrono-oniichan tiene sueños húmedos con una tal Amy – fue la respuesta de Fate acariciando los cabellos de Nanoha

- Cantemos

- ¿Villancicos? – Hayate apoyaba la idea de cantar para humillar a Chrono, no cantar solo por gusto - ¿No se te ocurre nada mejor, Nanoha?

- ¿Arf detesta algún anime?

Fate cerró sus ojos dejándose mimar por Hayate y usándola de almohada. Arf odiaba a muerte una canción, solo que Fate no podía recordarla. Las tres pensaban en la manera de despertar a Arf, pero el silencio, el agotamiento por la preocupación/caída monumental y los mimos entre ellas provocaron que poco a poco se quedaran dormidas.

- ¡Fate! – el grito mas el sonido de la puerta tiraron a Hayate al suelo, llevandose a Fate consigo dejando a Nanoha con medio cuerpo sobre la rubia, y medio en la cama

- ¡Dolor! – chillo Fate, pues Nanoha estaba sobre su brazo herido

- Gomen – se levanto como pudo mirando avergonzada a la rubia

Fate no solía quejarse cuando uno de sus huesos se rompía, pero ese día parecía que todos se pusieron de acuerdo para golpear su quebrado y adolorido brazo. Si recibía un solo golpe más, lloraría, y eso era algo que haría sentir mal a sus amigas. Solo por la insignificante razón de que Fate Testarrosa jamás había llorado frente a ellas, no había pasado algo lo suficientemente doloroso como para hacerla llorar.

- ¿Fate? – Ayudo a levantar a su prima – Chrono me fue a despertar para ayudarlo a bajar los adornos de navidad, así que me dijo que estabas herida y vine a verte

- Linda manera de entrar – murmuro Nanoha cruzándose de brazos

No había duda. Ellas iban a disfrutar mucho la venganza que sus novatos estarían montando en ese mismo instante.

Paso una larga semana, Nanoha y su insistencia con "la escuela es lo primero" retrasaron la venganza. Fate seguía muy sensible con su brazo, todos la empujaban o golpeaban por accidente, eso mas varias caídas por huir de la furia del director al ver el mural yuri que se le ocurrió pintar en la entrada de la escuela. Menos mal que contaba con Hayate y Nanoha para ayudarla a escapar. Y estar herida hacia que Lindy pasara por alto sus travesuras.

La mañana del lunes Fate y Nanoha decoraban el árbol de navidad, Rein y Hayate se encontraban horneando galletas. El trió faltaría a la escuela para festejar navidad, fue algo extraño que el director, apoyado por todos los trabajadores de la escuela, les diera un permiso especial para faltar la semana, después de todo, el jueves seria el cumpleaños de la rubia. Rein se divertía diciendo que serian vacaciones para ellos.

Fate estaba por colocar una esfera cuando noto que pasaba más tiempo sola con Nanoha, era algo raro que Hayate se fuera a perder con Rein. Se encogió de hombros colocando la esfera, eso no era algo que le molestase.

- Hoy no es mi día – dijo Arf entrando a la casa

La galleta que Rein estaba por llevarse a la boca termino en el piso. Arf tenía el cabello de color verde fosforescente, su ropa estaba en muy estado. Parecía que hubiera salido de un triturador de basura.

Fate estaba por preguntar qué pasaba hasta que el familiar sonido de Strada llamo su atención. El dispositivo de Erio le recordaba que debía ser regresado con su dueño. Así que Fate tendría que enterarse después lo que le habían hecho a Arf los novatos.

- ¿Yuuno? – Pregunto Hayate tragándose su risa - ¿Yuuno te despertó?

- Si – suspiro Arf – el mendigo huron estaba mojado y se subió a mi cara. Y eso fue solo el comienzo – Nanoha sonrió cubriendo su sonrisa con un libro – el agua de la ducha estaba verdaderamente fría, y al shampoo me puso el cabello verde

Rein se mordía el labio en un desesperado intento por no reírse.

- En la calle – siguió contando – unos niños me acosaron ¡Niños! – Se cruzo de brazos indignada – y por alguna razón, los perros callejeros me comenzaron a perseguir, mas tarde descubrí que uno de los niños había dejado un hueso en mi chaqueta

Hayate iba a llevar de vacaciones a los novatos, y darle muchos besos al que se le ocurrió eso.

- No sé porque, pero un camión de basura termino descargando sobre mi – Nanoha hiso nota mental de premiar a los relámpago – y no me podía quitar de ahí, porque los estúpidos canes me rodeaban, además termine parada sobre algo pegajoso y asqueroso de color verde

- ¿Eso fue todo? – pregunto Rein, la única que podía hablar sin reírse

- ¡No! Creo que, mientras trataba de salir de la pila de basura, unos perros me orinaron. Y al recargarme en un poste me electrocute. Lo peor es que unos universitarios presenciaron todo

Nanoha y Hayate sonrieron. La desastrosa mañana de Arf aun no terminaba. Faltaba la tarde y la noche. Aun le quedaba mucho por sufrir.

- ¡Fate! – Ahora era Yuuno quien retrasaba su encuentro con Erio - ¿Podemos hablar?

- Es que… tengo que llevarle a Erio…

- Es sobre Nanoha

Yuuno estaba sentado en un rincón del abandonado salón de computación, observaba detenidamente el caminar de Fate. Iba y venía por lo largo del salón, incomoda por las preguntas del chico. Ciertamente, ella era una de las más cercanas a Nanoha, también era cierto que era la más accesible para ayudar a Yuuno en su conquista. Eso era lo que la incomodaba.

El chico atribuyo la incomodidad de Fate al hecho de que, de algún modo, estaba hurgando en la intimidad de la amistad de las chicas. Y Fate por un momento pensó lo mismo.

El pie derecho de la rubia pidió un descanso, aun estaba adolorido, así que Fate se fue a sentar al lado de Yuuno y abrazo sus rodillas. Acababa de descubrir que no quería ayudarlo, no quería verlo junto a Nanoha como algo más que amigos.

- Yuuno… yo… - suspiro poniendo su frente contra sus rodillas, sintiéndose avergonzada de lo que diría – lo siento, no puedo ayudarte con Nanoha

- Yo lo siento – dijo en un tono comprensivo que pareció alterar aun mas a Fate – creo que te puse en una situación difícil

- No… bueno si… pero no ¡arg! – gruño frustrada por no poder poner en palabras lo que por su mente corría

- ¿Qué ocurre? ¿Te duele el brazo?

Un poco por la presión que estaba haciendo al cerrar su puño, solo que ella no se había dado cuenta hasta que Yuuno lo dijo. Y aun así, eso no era una prioridad.

- Yuuno, soy una mala amiga – Yuuno no dijo nada temiendo que Fate volviera a quedarse sin palabras – veras, yo dije que te ayudaría con Nanoha ¡Y esa era toda mi intención! – grito algo desesperada para dejar en claro su punto – de verdad que era mi intención… pero ahora, por alguna razón, he estado pasando más tiempo a solas con Nanoha y creo que ella…

- ¿Tiene novio? – pregunto Yuuno asustado, no le gustaba el rumbo que Fate estaba tomando

- No – respondió insegura – eso no importa… por ahora… lo que importa es que yo… - su voz se esfumo y eso que no estaba viendo al rubio – yo… ya no deseo ayudarte

- ¿Por qué? – pregunto tranquilo, lo último que quería era alterar mas a Fate, aunque pareciera que su sola presencia la ponía intranquila

- Creo que me está empezando a gustar Nanoha – soltó cerrando sus ojos, no quería ver marchar al defraudado rubio

Fate se sentía mal. Ella prometió ayudar a Yuuno para conquistar a Nanoha. Llevaban un mes trabajando en eso. Fate desaparecía junto con Hayate para darle a Yuuno intimidad con la pelirroja. Y ahora que Yuuno necesitaba de ella para encontrar valor y declararse, se le ocurría notar cierta atracción por la chica que el rubio amaba.

- ¿Hace cuanto? – quiso saber Yuuno

- Etto… quizá el mismo tiempo que tu – respondió en un susurro – solo que no lo había notado

Un incomodo silencio los invadió un largo tiempo, hasta que Yuuno suspiro colocando una mano sobre el hombro de Fate.

- Seamos buenos ganadores o perdedores – fue lo que le dijo – Nanoha es quien decide al final, solo te pido que seas tú la que me dé la noticia

Fate lo miro procesando sus palabras.

- Lo mismo te pido – se apresuro a decir poniéndose de pie – entonces…

- Tengo turno en la biblioteca. Te veré después

Tras una rápida despedida, Fate salió para buscar a Erio. Bardiche seguía en manos de la castaña por lo que tendría que saltar la barda de la escuela de sus pequeños amigos y localizarlos, no le importo ser vista por Vita, ni siquiera se detuvo a saludarla.

- ¿Fate-san? – Caro apenas tuvo tiempo de formular esa pregunta, pues Fate no detuvo su apresurada carrera jalando a la incauta niña como si fuera un cometa

Erio estaba por ingerir su primer bocado del día cuando Fate se lo llevo de la misma manera que Caro. Los menores estaban algo mareados cuando la rubia se encerró en el salón de música junto con ellos.

- Misión secreta – dijo Fate cuando recuperaron el color natural de sus rostros – no deben ni comentarlo con Yagami-san

Eso encendió todo tipo de alarmas en los niños. Recien acaban su primera misión sin limitaciones y ahora Fate los buscaba para una misión seria, de la cual no estaban enterados los demás. Y el que sus ojos estuvieran fijos en ellos mirándolos con suplica les indicaba lo importante del pedido.

- Ayúdenme a conquistar a Nanoha – eso sonó mas a suplica que orden - ¡Por favor!

- Fate-san – dijo Caro con un hilo de voz, sorprendida por el pedido, en breve una gran sonrisa abarco su rostro - ¡Cuente conmigo! Yo le aseguro que con mis servicios, Nanoha-san estará a sus pies

- ¡Claro! – Aseguro Erio saliendo de su asombro – pronto estaremos planeando la boda Testarossa-Takamachi y poco después tendrán una pequeña que tendré el honor de cuidar

- Gracias – el hecho de que sonara tan sincera, solo reafirmo la determinación de los pequeños por tener éxito en su misión

- ¿Rivales a eliminar?

- Todos menos Yuuno – extrañados aceptaron la idea – y deben darle máxima seguridad a la misión

Asintieron. Ese tema seria discutido solo entre los tres, luego de una inspección para asegurarse de no ser escuchados por nadie. Erio sería el encargado de librarse de los potenciales rivales, Caro estudiaría con Fate libros de conquista, los tres estaban algo perdidos en el asunto y preguntar seria despertar sospechas o plantar ideas extrañas.

- ¡A capturar…! – Erio noto a tiempo que Vita se acercaba - ¡…tantos pokemon como se pueda!

- Fate – gruño Vita – tus tontos videojuegos no valen que estés sacándolos de clases ¡mucho menos que me ignores!

- Lo siento Vita-chan – se disculpo retrocediendo – ahora mismo los dejare, y yo me iré a casa a descansar, mi brazo me duele un poco

Se fue con una gran sonrisa, su brazo palpitaba de dolor al igual que su pie, pero nadie podría cambiar la gran alegría que le invadía. Además, sin duda alguna, más tarde Nanoha llegaría a mimarla por haberse ido de clases por el dolor. Solo esperaba que Caro hiciera olvidar a Vita su visita a la escuela o su teatro se vendría abajo y se enfrentaría a una muy molesta pelirroja.

Comercial (Próximo Fic)

Fate se encontraba muy concentrada escribiendo sobre un cuaderno a mitad de la sala, sin molestar a nadie, sola, con Bardiche a un lado del cuaderno y a Yuuno, el hurón atado a su cabeza. No esperaba ni quería ser interrumpida. Si solo Arf pensara lo mismo.

- Fate… quimera se escribe con Q, no con K – corrigió Arf a su prima – además lleva U

- Metiche – murmuro sin ser escuchada y haciendo caso omiso de la corrección

- Fate ¡corrige!

- Mou, imagina que es… etto… un Nick, si eso, un Nick

- ¿Qué clase de persona se pondría kimera? – Fate la volteo a ver levantando una ceja

- Tú te pones "Vainilla" – señalo volviendo a su escrito

- Me gusta la vainilla – se excuso cruzándose de brazos – Entonces… ¿Quién se pondría así?

La rubia se encogió de hombros, ligeramente molesta. Escribió eso sin pensar, solo un adorno en su cuaderno.

- Alguien multifacético – respondió esperando así librarse de su prima – o quizá bipolar

- ¿Cómo Nanoha? – golpe bajo. Fate tacho la palabra Kimera y escribió Quimera – así está mejor

La rubia suspiro pensando haberse librado de su prima y continúo escribiendo.

- ¿Qué escribes?

Inconscientemente Fate se pregunto si así de molesta era ella.

- Una historia – contesto cortante

- ¿De qué?

- Un mundo donde estas muerta. Nanoha, Hayate y yo somos pareja… más o menos, Nanoha y yo amamos a Hayate, y ella a nosotras, solo que nos odiamos Nanoha y yop

- ¿Un deseo reprimido? – Por toda respuesta, la enciclopedia termino en su rostro - ¿Qué tiene de especial el trió?

- Tienes que leer para saber

- ¿Alguna otra cosa que deba saber de tu retorcida historia?

- Se llama The destiny of the heart – Arf suspiro frustrada

- ¿Algo más?

- ¡Tendremos poderes! Incluso estaremos en otro mundo. Nanoha será Instructora, yo Enforcer y Hayate Comandante de la sección seis

- Fate… quizá debas de dejar el azúcar

- ¡Jamás!