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Cita con el Pecado

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Cap 7 - Hora de destaparse

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Enjoy!

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Sakura agradecía internamente porque "el vampirito" – como ella le decía al período – le llegara, pero en realidad maldecía por haberle llegado días antes de su encuentro fogoso con Sasuke.

Aunque odiara admitirlo, tenía que decirle que el viernes no se podrían ver por su problema. Ni siquiera podrían verse ese fin de semana.

Saliendo del edificio de donde estaba viendo clases, pudo observar que Sasuke estaba sentado en el suelo leyendo un libro. Estaba tan dentro de su lectura que no vio venir a Sakura, quien se sentó a su lado y esperó por más de cinco minutos.

Se sorprendió cuando ella aclaró su garganta con un tono moderado.

-¡¿Pero qué… Oh, Sakura. –Sasuke volteó a su lado derecho y vio como la pelirrosa lo saludaba con la mano.

-Quiero decirte algo rápido. No podremos vernos este viernes, ni siquiera este fin de semana. –Sakura pudo atajar la pregunta que el pelinegro le haría y lo interrumpió sin siquiera él hablar. –Tengo problemas de salud, solo te diré eso.

La ojijade se levantó del suelo y comenzó a caminar hasta su siguiente clase. Sasuke no dejó esa conversación sin terminar, tomó sus cosas y empezó a perseguir a Sakura.

-Oye, Sakura. Espera un momento. –Sasuke la tomó del brazo con delicadeza y Sakura volteó para toparse de frente con el pelinegro. Sin darse cuenta, ambos estaban tomados de la mano, gesto que solo duró unos pocos segundos. -¿Por qué no me cuenta que sucede realmente?

La pelirrosa miró hacia arriba, sacó aire de sus pulmones y miró a Sasuke con mirada retadora.

-Bueno… Eh… ¿Cómo te lo explico de una manera sutil? –Sakura tapó su boca con la mano izquierda, miró al suelo y luego volteó a ver al alto. -¡Ok! Ayer sucedió algo divertido, ¿sabes?

Sasuke no entendía para nada aquel extraño comentario y solo hizo un gesto con la mano para que ella siguiera contando.

-Ayer… Fue ese día del mes, ¿sabes? –Sakura rogó, suplicó en su mente que Sasuke entendiera a la primera, pero el rostro del pelinegro aún seguía con ese característico semblante serio.

¡No había entendido nada!

-Ok… Bueno… Ayer, después que nos vimos en el café, me visitó el punto rojo.

Sasuke abrió un poco los ojos mientras veía a Sakura para que continuara con la historia. La pelirrosa se daba golpes mentales porque no sabía explicar bien la situación.

-¡Bien! Nada sutil… Me vino el período, ¿Ok? Ok. –Sakura miró a Sasuke con rabia mientras que Sasuke hizo todo para no reír, lo que resultó ser algo en vano ya que la risa del alto podía escucharse.

-En serio tratar de decir eso fue muy duro para ti, ¿Verdad? –Sasuke se tapó un poco su boca para que la risa no saliera tanto y Sakura se molestó.

-Lo supiste desde que te lo dije la primera vez, ¿Cierto?

El pelinegro asintió cerrando los ojos para aguantar la risa y sintió un golpe a su brazo izquierdo.

-Eres un idiota. –Sakura lo abandonó y se dirigió a su siguiente clase.

En el camino comenzó a pensar que debería abandonar todo y dejar que Sasuke contara la historia, luego recordó que solo le quedaban 5 "citas" para terminar y ser feliz.

No se percató que alguien la había sostenido por los hombros y la empujaron fuertemente hacia una pared tosca de ladrillos.

-¿Qué es lo que pretendes con Sasuke Uchiha? –Sakura miró a la chica alta de lentes sin un poco de temor. –Ayer los vi porque pensé que Naruto era un amigo en común, pero veo que hay algo más. –La chica se acercó más a Sakura mientras la señalaba. –Si vuelves a verlo, a tocarlo, a lo que sea, estás muerta Haruno.

-Uh… Mira como tiemblo.

Sakura quiso salir de la prisión invisible, pero ella la empujó nuevamente.

-No es una broma, Haruno. Nadie se mete con Sasukito, es mío.

-Mira, Zanahoria. A estas alturas deberías ya conseguir marido. –La pelirrosa se atrevió a tomarle el rostro con su mano izquierda. –Creo que te hace falta un pene para ver si dejas de ser tan irritante.

Karin le quitó la mano con furia y la fulminó con los ojos.

-En serio, pelo chicle. Estás cambiada. ¿Será que fue a ti que te lo metieron?

Sakura solo la observó y se cruzó de brazos.

-Yo no tengo nada que perder.

-Oh sí, claro que sí, solo espéralo. –Karin dejó sola a Sakura en el pequeño callejón y cuando la pelirrosa se aseguró que ella ya no estaba cerca, comenzó a agitarse y empezó a darle un pequeño ataque de ansiedad.

Solo tuve suerte hoy, sigo siendo la misma cobarde de siempre. –Pensó Sakura quien estaba en el suelo tratando de calmarse mientras masajeaba su pecho.

-.-.-.-.-.-.-

Sakura estaba leyendo en su habitación una revista de modas de la cual estaba muy interesante a pesar que a ella le pasaba muy por debajo todos aquellos conceptos. Luego sintió su celular sonar con aquel tono predeterminado que siempre llevan los teléfonos.

No reconoció el número y no atendió.

Volvió a su lectura y sin embargo, el teléfono comenzó a sonar de nuevo. Otra vez fue ignorado.

El teléfono sonó una tercera vez, pero en esta oportunidad no sonó por completo, la otra persona que la estaba llamando había colgado, y como por arte del terror, golpearon la puerta suavemente y se escuchó ligeramente la voz de alguien.

-Sakura, sé que estás ahí, abre.

La pelirrosa no había reconocido la voz sino después de unos 3 segundos y le entró un poco el pánico. Cerró la revista y se acercó hasta la puerta para abrirla poco a poco y pudo certificar que la voz era de

-Sasuke. ¿Qué haces aquí? –Sakura notó que estaba apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados y viendo directamente hacia los ojos de ella.

-Solo estaba paseando por el campus y decidí pasar por aquí para recuperar mi camisa.

-¡Oh! Sí. Ya te la doy. –Sakura a medio camino de buscar la camisa, le gritó a Sasuke "Puedes pasar" y el alto entró observándolo todo.

El pelinegro vio que la habitación compartida estaba bastante arreglada y era muy espaciosa. Para nada comparada con el desastre que vive con Naruto. Sasuke se sentó en la silla del escritorio y observó que justo se sentó en el de Sakura, y vio algunas imágenes de ella con otras personas.

En la primera estaba ella de pequeña, Sasuke no pudo evitar sonreír. En la segunda estaba una pareja, quien supuso el moreno eran sus padres y en la tercera estaba Sakura con un muchacho. A esta la observó con mucho detenimiento y pudo fijarse en el pie de la imagen que decía "A ti, quien hizo lo mejor que pudo".

"El amigo de Sakura" –pensó Sasuke quien juntó las piezas. Ahora pudo ponerle rostro a aquel muchacho que luchó por seguir viviendo en un mundo que no aceptaba las diferencias.

-Aquí está la camisa. –Sakura se la extendió en su rostro, haciendo que la visión que tenía Sasuke de la foto desapareciera.

-Hmp. –El pelinegro la tomó y miró a Sakura.

-Estabas viendo la foto de Sai, ¿cierto? –La pelirrosa se sentó en su cama y observó la foto de igual manera.

-¿Sai?

Sakura asintió. –El chico que te conté la otra vez, por el cual me hice el tatuaje detrás de la oreja. –La pelirrosa sonrió aun sintiéndose orgullosa de su tatuaje hecho hace muchos años.

-¿Lo extrañas?

-Solo cuando veo esa fotografía y con la canción "Just Like a Pill" de P!nk. Era su canción favorita. –Sasuke solo pudo asentir y vio la imagen de nuevo, se volteó para ver a Sakura quien miraba al suelo tratando de parecer fuerte.

Sasuke cambió por completo la conversación.

-Oye… Para serte sincero, vine para decirte algo.

Sakura volteó su rostro para mirarlo y abrió sus ojos.

-Me supuse que la camisa sería una excusa, pero está bien. ¿Qué es lo que quieres decirme?

-A pesar de que tengas… Lo que tengas… Tú sabes… Lo que le viene a las mujeres una vez al mes. –Sakura sonrió por ello y asintió para que siguiera hablando. -¿No te gustaría igualmente vernos el viernes?

Sakura se asombró por la pregunta y sobre todo por la petición tan regular.

-Pues... Creo que estaría bien.

-Pero no sería en el Galaxy, te busco a la misma hora de nuestro encuentro abajo el viernes. –Sasuke se levantó y dirigió a la puerta con su camisa en la mano. –Nos vemos, Haruno.

Sakura realizó un gesto de "ha" justo cuando Sasuke se había retirado de la habitación.

Después de su retirada, sintió como alguien lo toqueteó por el hombro y se fijó que se trataba de Karin.

-Hola Sasuke. ¿Qué hacías ahí dentro? –Karin le había señalado la puerta de la habitación de Sakura y él solo por inercia volteó a verla.

-Creo que eso no te concierne. –Sasuke la ignoró pasando por su lado y ella solo vio como el alto se dirigía hasta la salida del edificio, luego volteó a ver la puerta de Sakura con mucho desprecio, como si esta pudiese sentir toda la ira comprimida que le tenía a la pelirrosa.

-.-.-.-.-.-

El viernes llegó en un santiamén.

Sakura estaba totalmente nerviosa, aún no sabía que ropa colocarse aunque eso no debería importarle porque ella no era para nada fashionista, sin embargo, siempre estaba Hinata quien le decía lo contrario y que tenía demasiada ropa genial como para no usarla.

-¿Qué debería utilizar?

-Sakura, en serio. ¿Por qué no usas algo de lo que tiene ahí? –Hinata señaló una caja blanca y Sakura negó con la cabeza.

-Esa ropa es solo para ocasiones especiales.

-¿Y esta no lo es?

Sakura se quedó pensando y luego sacó la caja del closet y la puso en medio de la habitación, la abrió y notó que la ropa aún seguía oliendo muy bien.

-¡Sakura! ¿En serio tienes esta camisa? ¡Por dios, préstamela un día, por favor, por favor! –Hinata había tomado una camisa blanca que se leía "Mátalos con gentileza" en inglés y Sakura solo asintió.

-Te la presto la semana que viene, luego la lavas y se vuelve a meter aquí, ¿bien? –Sentenció Sakura y Hinata solo pudo dar pequeños saltos y agradecer a la pelirrosa.

-¿Por qué no te pones esto? Presumirías de todos tus atributos. –Hinata le mostró un crop top que para nada Sakura aprobó.

Hinata le sacó varios conjuntos y Sakura siempre negaba. La mayoría de la ropa que tenía allí era entre playera-formal-casual, estilo por el cual ella estaba apegada pero que había dejado de lado cuando entró a la universidad.

Dentro de los conjuntos que su amiga le había realizado, pudo visualizar uno mejor a su gusto, y aunque era un riesgo total hacia su persona dentro del campus, prefirió tomar ese reto para sí misma.

Luego de elegirlos, fue hasta el baño y se cambió por completo. Cuando estaba lista, salió y Hinata se quedó con la boca abierta.

-Sakura… ¿Estás segura? No, digo… Te ves totalmente hermosa, pero… Tu piel… -La ojijade no sabía decir las palabras correctas pero Sakura pudo entenderla.

-Sé lo que quieres decir, pero esta vez me arriesgaré. Espero que vayamos a un lugar donde no haya tanta gente de la universidad. –Sakura fue al espejo para arreglarse un poco el cabello y colocarse algunos accesorios.

-Hablando de eso, ¿sabes a dónde irán?

Sakura negó con la cabeza. –No tengo la más mínima idea, solo me avisó que sería una salida. Por eso me voy vestida así, no es formal pero tampoco demasiado casual.

-¿Crees que vayan al parque de atracciones que queda a media hora de aquí? Siempre he querido ir, pero las clases me consumen. Odio que tus padres no les importe que saques menos del promedio. –Hinata fingió llorar y Sakura sonrió.

-Oye, algún día podrías ir con Naruto. ¿Quieres que le diga que te invite?

Hinata abrió los ojos como platos y negó fuertemente con la cabeza.

-¡No! Qué vergüenza.

-¡Vamos! Como si no quisieras. –Hinata se coloró y realizó un pequeño puchero.

Ambas chicas rieron y el teléfono de Sakura sonó. Las dos chicas detuvieron de golpe sus risas y miraron en la pantalla como el apodo "Hmp" aparecía.

-¿En serio le pusiste ese nombre para cuando te llame?

-Es más fácil. –Sakura rio y luego se calmó para contestar. -¿Si?

Hinata solo observaba a Sakura quien asentía con la cabeza y daba afirmaciones. Estaba totalmente ansiosa por la cita misteriosa de Sakura con el alto.

-Adiós. Ya está aquí. Espero las cosas resulten bien.

-Si saldrán bien, Sakura. Tienes una camisa que dice "mátalos con gentileza", ¿cómo no te va a salir bien?

Ambas chicas rieron. La pelirrosa tomó una bandolera negra con púas falsas en donde solo estaba su cartera/monedero, celular y las llaves de su habitación. Como siempre le gustaba ser completamente sencilla.

-Bueno… A trabajar.

-¡Go Mr. Incredible! –Sakura rio bajo por la referencia y salió de la habitación.

Sabía que llamaría la atención de las personas, pero no sabía que sería demasiado que todas las chicas del dormitorio se petrificarían por su nuevo-viejo look.

Sakura no sabía en qué cubo de basura meterse. Todo el edificio tenía un silencio sepulcral que podía escucharse una aguja caer. Y fue cuando la pelirrosa se alteró por tanto silencio y susurros.

-¡Sí! ¡Tengo tatuajes por doquier! ¡Dejen la fascinación!

En ese momento, las chicas volvieron a sus quehaceres, pero no sin cuchichear sobre la imagen de Sakura.

"A estas niñas hay que darles clases de discreción" –Pensó Sakura mientras se dirigía a la salida.

Sasuke esperó por muy poco tiempo. Aunque en realidad esperó demasiado. Había llegado al dormitorio de Sakura 20 minutos antes, pero no quería parecer desesperado, así que solo se mantuvo dentro de su auto hasta que la hora indicada y unos 5 minutos más pasaran y fue cuando llamó a Sakura.

Luego de eso, Sasuke salió de su auto y espero a la pelirrosa apoyado de él. Tomó su celular para mandar un mensaje a Naruto y cuando lo guardó en su bolsillo trasero, miró hacia al frente para verificar que Sakura no estuviese saliendo.

Miró a una hermosa chica que venía hacia él y luego volteó su cabeza de nuevo para meter bien el celular en el bolsillo. Detuvo lo que hizo y volvió su cabeza para mirar otra vez a la chica en cuestión.

Cabello rosa

Tatuaje de Howl

"En definitiva es Sakura" –Pensó Sasuke. La acción de guardar el teléfono quedó a medias mientras observaba a la pelirrosa con toda la acción de la palabra.

Ella llevaba una franelilla de corte largo negra en donde uno podía apreciar sus costillas, pero sobre todo el bralette color turquesa que llevaba debajo. Traía un short de jean claro, sus piernas estaban completamente al aire libre en donde mostraba a Howl en su pierna izquierda y una serpiente en la derecha. Para terminar, llevaba unos converse de corte bajo de color turquesa, la bandolera negra colgando de su hombro derecho mientras llevaba un suéter negro en su brazo izquierdo.

-Sasuke, ¿estás ahí? Tierra llamando a Sasuke. –Susurró Sakura a un aturdido Uchiha, quien aún no salía de su asombro.

-¿Qué? –El alto dijo bajo y la pelirrosa sonrió.

-Que tenemos que irnos. –Su rostro se volvió serio de mentira y luego sonrió. -¿Qué viste que te impactó tanto? Llevo un buen rato tratando de llamar tu atención.

Sasuke la observó y notó que llevaba unos lindos y pequeños pendientes color negro con blanco que se hacían destacar con su cabellera rosa.

-Estás diferente. –Aunque lo dijo como un cumplido, Sakura no lo tomó así. Sasuke abrió la puerta del copiloto para que la pelirrosa entrara al auto y luego de cerrar, apresuró el paso para entrar a su asiento y encender el auto.

-¿A dónde vamos hoy? –Preguntó con curiosidad la pelirrosa mientras se colocaba el cinturón.

-¿Por qué el cambio?

-¿Perdón? –Dijo sin entender de qué estaba hablando Sasuke.

-Has dejado relucir un tesoro.

-¿Qué? –Sakura quería echarse a reír porque si estaba entendiendo lo que Sasuke le quería explicar, pero le encantaba demasiado como se refería a ella como "un objeto invaluable".

-Sakura… -Sasuke se volteó y la miró mientras la pelirrosa lo copió. –No es que esté molesto, estoy furioso porque ahora mismo podría quitarte esa ropa y hacerte mía.

En definitiva, eso dejó con bastante sorpresa a Sakura.


N.A: ¡Hola!

Por favor, no me maten! He conseguido terminar este cap cuando tuve un grandísimo tiempo libre.

El tiempo de la tesis es super preciado para mi y por eso no he podido terminar con este fic que ahora es que le falta.

Ya lo de "un cap todos los sábados" no creo que se pueda, pero trataré de escribir aunque sea un poco los fines de semana.

Muchísimas gracias por leerme y dejarme comentarios, se aprecian bastante.

Espero entiendan mi situación y sigan esperando muchos capítulos de diversión y mucha lujuria e.e

¡Nos leemos!