Aclaración: FF Original: The Trajectory of Laughter – PK Samurai
Capítulo Ocho
Pasando frente a Sakai mientras regresaba a las bancas, Kazuya removió sus guantes de bateo y se sentó. Cruzando sus brazos sobre su pecho, dirigió una mirada calculadora a la batería del equipo contrario.
Ellos lo habían enfrentado desde el primer lanzamiento, posiblemente al darse cuenta cuán impaciente estaba por batear. La pelota había parecido una sencilla bola rápida, por lo que había abanicado sin pensar demasiado al respecto – y su turno al bate había terminado tan pronto como empezó.
En silencio, observó a Shirasu abanicar; la pelota voló alto en el aire, golpeando la valla con un sonido metálico, marcando así el segundo foul. En el tercer lanzamiento, Shirasu falló por completo, abanicando al aire.
Los ojos de Kazuya se entrecerraron. Mientras tanto, las gradas de Yokohama estallaron en vítores, y Sawamura se ubicó en el círculo de espera.
Octavo bateador, Sakai observó la primera pelota, y en el segundo lanzamiento la mandó volando a través del aire, donde fue atrapada por el pitcher, terminando así la entrada.
"¡Keh!" Isashiki soltó una risa cual ladrido. "Así que eso era. Ese pitcher tenía un lanzamiento como ese bajo la manga."
"Y esperaron hasta que empezáramos a acostumbrarnos antes de mostrarla…" dijo Ryousuke, con una expresión bastante aterradora en su rostro. "Bueno, eso sólo significa que tendremos que acostumbrarnos a este también."
Kazuya sintió sus labios curvarse en un sonrisa, no le sorprendía en los más mínimo que los de curso superior ya lo hubieran notado. Al parecer, Sawamura no era el único pitcher que poseía una extraña bola rápida – aunque en este caso, no lo consideraría exactamente una bola 'quebrada.' Era simplemente engañosa.
Kazuya rememoró la primera entrada en la cual Kuramochi había fallado por completo. Lo había molestado por ello en ese entonces, pero ahora que lo pensaba mejor, lo más probable era que la batería de Yokohama hubiera estado usando ese lanzamiento. Ese que ahora empezaban a mostrar con más frecuencia. Habiéndolo visto de frente sólo una vez, no podía decir exactamente cómo de engañoso era, pero si tuviese que adivinar, diría que no había caído en el lugar donde había esperado que lo hiciera.
Sin embargo, esos extraños lanzamientos por sí mismos, no deberían haber sido capaces de frenar a un poderoso equipo de bateo, como lo era Seidou, durante todo este tiempo. Para ser capaz de mezclar de forma efectiva y discreta un lanzamiento peculiar como ese…
Heh. Su cátcher debe de ser realmente especial.
Sentado en las sombras de las bancas de Yokohama, Abe tomó un profundo sorbo de agua de su botella, mientras miraba hacia el campo. Se encontraban entre la quinta y sexta entrada, y los jugadores de Seidou ya habían salido al campo, con rastrillos en mano, para el mantenimiento correspondiente. Su cátcher y pitcher se encontraban lanzando una pelota, de un lado a otro, en el bullpen; y mientras los observaba, el ceño de Abe se frunció.
"Sigue así y algún día tu rostro se quedará congelado de esa forma," dijo Shigeno a su lado, mientras lanzaba una pelota en su mano.
"¡Mi tía solía decir eso!" dijo Izumi, con una risa corta, volteando hacia ellos. Estaba apoyado contra la barandilla, junto a Tajima, quien había corrido hacia ahí tan pronto como el cátcher y pitcher de Seidou habían salido. No se había movido desde ese entonces, sus ojos se mantenían atentos a sus formas de lanzar.
"Me sorprende que puedas reír," se quejó Shimizu. "¿Te das cuenta que aún no hemos conseguido conectar siquiera un solo hit a ese pitcher de primero?"
"No se puede ver su brazo cuando lanza hasta cuando ya es muy tarde," dijo Kitamura, mientras se quitaba la camiseta. "La pelota realmente se ve más rápida cuando viene directamente, a que cuando la observabas desde un lado."
"Y su four-seam va por lo menos a 140," murmuró Shimizu. "No puedo adaptarme a su ritmo del todo."
"No sólo tú, tampoco nosotros," dijo Izumi, encogiéndose de hombros. Le dio un codazo al muchacho a su lado. "¿Conseguiste algo, Tajima?"
"… tiene una forma de lanzar realmente consistente, y sus pelotas se quiebran erráticamente en todas las direcciones," dijo Tajima, aunque sus ojos se mantenían enfocados en el pitcher contrario. "Es un gran pitcher."
"¿Crees poder batearlo?" preguntó Shigeno.
"Si supiera lo que viene, podría," dijo Tajima, manteniéndose inmóvil, como siempre hacía cuando era absolutamente serio.
"Y ese es el otro problema," dijo Abe, frunciendo el ceño. "Su cátcher."
"Nos está leyendo como a un libro abierto," concedió Izumi.
"Miyuki Kazuya…" dijo Shigeno, mirando al techo. "He escuchado sobre él. Había un artículo sobre él."
Se quedaron en silencio, mirando hacia el dúo de cátcher y pitcher. Abe tomó otro trago de agua de su botella.
"Aún no puedo decir mucho acerca de su juego defensivo," dijo finalmente, limpiándose la boca con su manga. "Pero ese cátcher es peligroso."
"Baja de la sexta entrada, la ofensiva de la preparatoria de Seidou empieza con el noveno batedor, pitcher, Sawamura-kun."
Estirando sus hombros en el círculo de espera, Youichi observó a Sawamura colocarse en posición de bateo. Se había sorprendido al descubrir que las habilidades de bateo de Sawamura no eran del todo malas. Youichi había creído que él sería el tipo de pitcher que era terrible bateando y resultaba un obstáculo para el equipo, pero su postura era confiable y relajada.
Sin embargo, eso no evitó que bateara una rola directo a segunda base. Mientras la luz roja junto al 'Out' se encendía, Sawamura se retiró silenciosamente, y Youichi se puso de pie. Giró hacia el entrenador Kataoka, pero lo único que este le señaló fue que observara el primer lanzamiento, y luego que bateara.
"¡Vamos, Kuramochi!"
"¡No te dejes engañar por el pitcher!"
"¡Kuramochi-senpai!"
Youichi hizo una mueca cuando los gritos llovieron desde las bancas y gradas. Este era su tercer turno al bate. Si no conseguía llegar a base aquí – bueno, ¿qué tipo de primer bateador sería?
"¡A jugar!"
Durante unos segundos, el pitcher le devolvió la mirada, inclinándose ligeramente hacia adelante. Asintiendo una vez, se enderezó, llevando su guante a la altura de su rostro.
En su primer turno al bate, el lanzamiento decisivo había sido uno que lució como una bola rápida; y en su último turno al bate, una bola curva que bateó y resultó un globo. Pero desde la última entrada, ellos habían estado incluyendo bolas rápidas con mucha más frecuencia.
Youichi le dirigió una feroz mirada, sus manos se apretaron alrededor del mango de su bate. Se arriesgaría con una bola rápida, entonces.
Pisando fuera del plato de lanzamiento, el pitcher lanzó su brazo hacia adelante y la pelota salió disparada hacia él. Youichi la observó pasar.
"¡Strike!"
Había sido una slider. Pero antes de que pudiera preocuparse si la siguiente sería una bola rápida o no, el pitcher ya se encontraba realizando el segundo lanzamiento. Apretando sus dientes, Youichi abanicó – con un sonido metálico, la pelota voló alto hacia el territorio de foul.
"¡Foul!"
Y nuevamente, se encontraba acorralado en un 0 – 2.
El pitcher estaba sonriendo, y en respuesta, Youichi sintió su ceño fruncirse aún más. Ajustó la posición de sus pies, y se inclinó para colocarse en la misma postura de bateo anterior.
La siguiente pelota se acercó volando con una trayectoria muy cerca al interior. Sin confiar en que sería capaz de batear bien, Youichi abanicó unos instantes antes de lo que debía, esperando que resultara foul – pero para su sorpresa, escuchó el revelador sonido del metal entrando en contacto con la pelota.
Lanzando inmediatamente su bate hacia un lado con un traqueteo metálico, corrió hacia la primera base. Podía escuchar gritos pero los ignoró, concentrándose en la base que burlonamente le hacía señas para que se acercara – y sólo cuando Youichi sintió la dura superficie bajo su pie, fue cuando empezó a reducir su velocidad.
"¡Safe!"
El jardinero derecho lanzó la pelota de regreso hacia el pitcher, y Youichi sonrió ampliamente mientras retiraba el protector de su codo. Era agradable finalmente poder sentir algo de dolor en sus piernas.
"Segundo bateador, segunda base, Kominato-kun."
Youichi miró en dirección a las bancas, pero el entrenador no se había movido desde sus primeras indicaciones. Parecía que se los estaba dejando a ellos. Volteó a ver a Ryousuke, quien ahora se encontraba en posición de bateo al lado derecho del plato, y luego al pitcher.
Dando algunos pasos hacia adelante, alejándose un poco de la primera base, se mantuvo firmemente de frente hacia el pitcher. El cual lo miró una vez, y luego a Ryousuke. El pitcher se preparó para lanzar; tan pronto como su brazo se echó hacia atrás, Youichi se precipitó a segunda.
Hubo un ruidoso clamor; ni bien Youichi se hubo deslizado a segunda, volvió la mirada, y vio al cátcher mirarlo con frustración, la pelota fuertemente sujetada en su mano. Con el ceño fruncido, la lanzó de regreso al pitcher.
El pitcher se preparó para lanzar, pero esta vez permaneció quieto por varios segundos. Youichi se tensó, preparándose. Y luego el pitcher lanzó; Youichi vio a Ryousuke abanicar, y tan pronto como el bate hizo contacto, corrió hacia tercera.
Deslizándose hacia el plato, escuchó al árbitro de la primera base gritar, "¡Safe!"
Girando, Youichi vio a Ryousuke en primera. El pitcher alzó su guante para atrapar la pelota que le lanzó el jardinero izquierdo.
"Tercer bateador, jardinero central, Isashiki-kun."
En la sombra de la zona de las bancas, Kazuya observó a Isashiki abanicar mientras soltaba un feroz grito de guerra. Con un satisfactorio chasquido, la pelota conectó con el bate y voló a través del aire, en dirección al centro. Lanzándose hacia adelante, el jardinero central alzó su guante y atrapó la pelota – e inmediatamente, Kuramochi se precipitó hacia home. Aún en el suelo, el jardinero se torció hacia arriba y lanzó. La pelota brilló, blanca, mientras era arrojada hacia el campocorto, quien a su vez la lanzó hacia el cátcher.
Pero fue demasiado tarde; Kuramochi se deslizó sobre sus piernas, tocando home un segundo completo antes de ser tocado. Al instante, las gradas de Seidou estallaron en vítores, mientras en el marcador, un brillante 1 finalmente aparecía al lado de Seidou.
"¡Buena carrera, Kuramochi!"
"¡Estuvo cerca, Jun!"
"¡Continúa la racha, Yuki-senpai!"
Isashiki soltó un descontento gruñido mientras descendía hacia las bancas junto a un sonriente Kuramochi justo detrás de él. Higasa – uno de los reserva – ofreció vasos de agua a los jugadores que retornaban. En respuesta, Isashiki agarró el vaso y vació el contenido de un solo trago – antes de devolverlo cuidadosamente a Higasa.
"Gracias," añadió, antes de dejarse caer sobre la banca, con una expresión insatisfecha en su rostro.
"No te preocupes," ofreció Kazuya.
"¡Hyaha! ¿Seguro que puedes andar diciendo eso, Miyuki?" dijo Kuramochi, volteando hacia Kazuya con una sonrisa maliciosa en su rostro. Kazuya empezó a sudar. Pero afortunadamente, antes de que Kuramochi pudiera decir algo más, fueron interrumpidos por el sonido de un chasquido. Kazuya giró para ver la pelota pasar velozmente el guante extendido del primera base.
"¡Cruzó hacia los jardines!"
"¡Buena, Tetsu!"
En medio de los vítores, Kazuya se puso de pie, recogiendo su bate con una divertida sonrisa en su rostro.
Tetsu-san sí que es confiable.
Saliendo de la zona de las bancas, se arrodilló en el círculo de espera y observó alrededor. Tenían dos out, pero Ryousuke estaba en tercera y Yuki en segunda. Mientras que la defensa… los jardineros no parecían haberse movido, pero el primera y tercera base sí: al parecer se arriesgarían a eliminar a Ryousuke en home y finalizar así la entrada.
Masuko, fuerte como una roca, como era usual, se inclinó adoptando su postura de bateo. El pitcher – que no se veía tan afectado por los recientes hits como Kazuya esperó – asintió. Luego echando su brazo hacia atrás, lanzó. Masuko abanicó fuertemente, y –
"¡Foul!"
Ryousuke y Yuki retornaron a sus bases. El pitcher alzó su guante para atrapar la pelota. Asintiendo después de unos segundos a la señal de su cátcher, alzó su guante a la altura de su rostro, y luego lanzó.
Con una poderosa abanicada, el bate de Masuko se encontró con la pelota, generando un estridente sonido. La pelota voló rápidamente hacia los jardines en una trayectoria brusca, casi recta. Siguiéndola con la mirada, Kazuya sintió un estremecimiento recorrer su cuerpo, y se puso de pie de un salto. Estaba yendo lejos – no, se iría por encima de la vall –
Una figura de blanco saltó, apoyándose en la valla, llegando imposiblemente alto en el aire. Cayó al suelo, rodando hasta aterrizar sobre su pecho. Kazuya esperó con ansiedad – pero un segundo más tarde, el jardinero alzó su guante para mostrar la blanca pelota.
"¡Out!" gritó el árbitro. "¡Tres out – cambio!"
Los jardineros de Yokohama lanzaron gritos de alegría mientras corrían de regreso a las bancas, empujando y palmeando la espalda de su jardinero derecho. Mientras tanto los jugadores de Seidou, con expresiones incrédulas en sus rostros, también regresaron a sus bancas.
Kazuya levantó su bate sobre su hombro. Aunque tratara cuidadosamente de no mostrar decepción en su rostro, el perder esa oportunidad sí que resultaba un poco frustrante. Ese hubiera sido un home-run de 3 vueltas, y hubieran terminado la sexta entrada con por lo menos 4 carreras de ventaja – prácticamente garantizando su victoria. Pero ahora, aunque continuaban liderando debido a la carrera de Kuramochi, la buena jugada del jardinero derecho de Yokohama les había robado gran parte del impulso recién ganado.
Justo cuando giraba para regresar a las bancas, Kazuya sintió algo frío aterrizar en su mejilla, y se detuvo. Llevando su mano hacia su rostro, se dio cuenta que era agua. Confundido, miró hacia arriba, y vio que nubes grises habían empezado a agitarse, juntándose sobre el estadio.
¿Va a llover…?
Eijun lanzaba una pelota en su mano mientras miraba el marcador. La larga fila de ceros al lado del nombre de Seidou finalmente había sido interrumpida con un '1,' pero luego del casi home-run de Masuko, parecía más una burla que otra cosa.
Volviéndose, vio a Miyuki sentarse en la caja del cátcher. Miyuki alzó su guante, y con un asentimiento, Eijun lanzó. La pelota aterrizó en el guante con un satisfactorio sonido resonante, y Miyuki asintió antes de arquear su brazo hacia atrás y lanzar la pelota de regreso.
"Buen lanzamiento," dijo. "Sigue así, Sawamura."
Eijun asintió, echando un vistazo hacia las bancas. Incluso si su objetivo no hubiera sido un juego perfecto, esta entrada sería especialmente crucial. Los jugadores de Yokohama se encontraban animados debido a la milagrosa salvada en la entrada anterior, y su alineación reiniciaría con los primeros bateadores en esta. Era la oportunidad perfecta para su contraataque.
"Alta de la séptima entrada, la ofensiva de la Academia Yokohama empieza con el primer bateador, jardinero izquierdo, Shimizu-kun."
El bateador caminó hacia el plato con una mezcla de ansiedad y determinación grabada en su rostro.
"Una four-seam hacia el interior," señaló Miyuki, y Eijun asintió. De pie frente al plato de home, con sus rodillas ligeramente separadas, Eijun lanzó una mirada feroz al bateador – cuyos ojos se ensancharon levemente. Luego, levantando su pierna, apretó su mano derecha antes de arrojar su mano izquierda hacia afuera con todas sus fuerzas.
El bateador se estremeció ligeramente, echándose hacia atrás, y la pelota aterrizó en el guante que Miyuki sostenía.
"¡Strike!"
Eijun alzó su guante para recibir la pelota de regreso. Mientras esperaba por la señal de Miyuki, podía escuchar los gritos provenientes de las bancas de Yokohama.
"¡Vamos, Shimizu!"
"¡No le temas a la pelota!"
"¡Shimizu!"
"Mismo lanzamiento, pero bajo y hacia afuera," señaló Miyuki. Miró significativamente al bateador, quien soltó un lento respiro y abanicó el bate una vez, antes de inclinarse en su postura de bateo.
Eijun asintió, y dirigiendo una mirada feroz al bateador, lanzó. Esta vez, el bateador abanicó – y con un ruido sordo, la pelota aterrizó en el suelo, antes de rebotar. Kuramochi se abalanzó para alcanzarla y luego la arrojó hacia Yuki, en primera base.
"¡Out!" gritó el árbitro, y las gradas de Seidou estallaron en vítores.
"¡Buen lanzamiento, Sawamura!"
"¡Sigue así!"
La entrada continuó, y el siguiente bateador fue eliminado de forma similar. Mientras Eijun observaba al bateador retornar hacia las bancas, donde sus compañeros lo palmeaban en la espalda de forma alentadora, se permitió mostrar una pequeña sonrisa.
"Tercer bateador, tercera base, Tajima-kun."
Con una expresión de absoluta concentración en su rostro, el bateador miró fijamente y con determinación a Eijun, y él sintió su corazón latir más rápido.
Este sería la tercera ronda en la cual se enfrentarían a la infame alineación de limpiadores de Yokohoma, y empezaba aquí, con el número tres. Si Eijun no daba lo mejor de sí, estaba seguro que se arrepentiría.
Un hormigueo, que sólo podía deberse a una creciente emoción, se extendió como corriente a través de su cuerpo, y su sonrisa se hizo más grande.
Lo siento, pero esto es por Chris-senpai. No dejaré que ninguno de ustedes llegue a base en este juego.
Asintiendo ante la señal de Miyuki, juntó sus manos y lanzó. Sin dudar, el bateador abanicó, y –
"¡Strike!"
Eijun levantó su guante para atrapar la pelota, notando que el bateador no se veía tan sorprendido. Él murmuró algo inaudible para sí, y ajustó la posición de sus pies. Miyuki, al darse cuenta, bajó su guante.
"Lo mejor será no permitirle descansar entre lanzamientos. Dame una cutter, baja y hacia el interior."
Eijun asintió, ajustando rápidamente su agarre en la pelota dentro de su guante antes de lanzar.
"¡Bola!"
Y ahora la cuenta estaba en 1-1. Eijun esperó, observando al bateador ajustar la posición de sus pies nuevamente. Tan pronto como el bateador retornó a su postura de bateo, Miyuki le señaló.
Pisando fuerte sobre el montículo, Eijun lanzó su brazo hacia afuera, y vio la pelota precipitarse hacia el guante de Miyuki. El bateador abanicó, y con un chasquido, el bate golpeó la pelota.
Sorprendido, Eijun volteó con ansiedad, siguiendo la trayectoria de la pelota en el aire, su corazón empezaba a latir violentamente – y luego la pelota descendió. Isashiki, saltando hacia adelante con su guante extendido, apenas logró atraparla.
"¡Out!"
Mientras Isashiki soltaba un rugido vengativo – probablemente recordando su último turno al bate – Eijun se quitó la gorra y limpió el sudor de su frente.
Kazuya apenas podía creerlo, pero era cierto: por siete entradas consecutivas hasta ahora, Sawamura no había permitido a ningún corredor llegar a base. Por supuesto, una parte de eso se debía a su liderazgo – Kazuya no iba a ser modesto – pero ninguno de los bateadores contrarios parecía ser capaz de comprender el arsenal de bolas rápidas y quebradas que Sawamura poseía, las cuales se volvían impresionantes debido a su tardía forma de lanzar. Combinado con la sólida defensa de Seidou, la mayoría de los bateadores hasta el momento, o habían sido ponchados o habían sido incapaces de conectar un sencillo.
La siguiente entrada sería el verdadero obstáculo final – los últimos tres 'limpiadores' de la alineación de Yokohama esperaban. Cuando el turno al bate del número tres, Tajima, llegó, Kazuya se había preguntado si Sawamura empezaría a tensarse – ya que después de todo, él era de primer año, y nadie podía ser inmune a la presión – pero se había sorprendido al verlo sonreír en el montículo.
Por supuesto, si Isashiki no se las hubiera arreglado para atrapar la última pelota, ese hubiera sido el final del juego perfecto. Pero, de todas formas, Sawamura no había perdido, y su racha se encontraba ahora en veintiún out, cero hits.
"Baja de la séptima entrada, la ofensiva de Seidou empieza con el sexto bateador, cátcher, Miyuki-kun."
Kazuya alzó su bate, sintiendo una pequeña sonrisa formarse en sus labios.
El brazo del pitcher salió y la pelota se acercó volando, quebrándose delante de él – una slider – y Kazuya abanicó. Con un sonido metálico, la pelota salió disparada hacia el territorio de foul.
"¡Foul!"
Echando un vistazo al cátcher, Kazuya retomó rápidamente su posición de bateo. De lo que había podido observar en este juego, el cátcher había pedido lanzamientos de una forma similar a como él mismo podría haber hecho – al menos con un pitcher que poseyera un buen control, como era el caso de este. Mientras ambos – cátcher y pitcher – habían estado lanzando una pelota entre ellos, antes que iniciara la entrada, Kazuya había notado que el guante del cátcher no se había movido para nada al momento de atrapar la pelota.
Ahora… si yo fuera el cátcher de Yokohama, ¿qué tipo de lanzamiento pediría?
El pitcher asintió ante la señal del cátcher, y luego la pelota fue lanzada hacia él. Kazuya abanicó, y conectando con un agudo sonido metálico, la pelota pasó directamente el guante extendido del primera base.
Lanzando el bate a un lado, Kazuya se deslizó fácilmente a primera base.
"¡Buen bateo, Miyuki!"
"¡Así que sí puedes batear sin corredores en base!"
Entregando el protector de su codo al árbitro de la primera base, Kazuya empezó a sudar. Ese sin duda había sido Kuramochi.
La entrada continuó: Shirasu le siguió con un toque, y Kazuya se movió a segunda. Sin embargo, Sakai bateó un globo hacia el campocorto, y con Sawamura siendo el siguiente al bate, Kazuya prácticamente había renunciado a anotar en esta entrada; cuando para su inmensa sorpresa – y la de todos los demás – Sawamura abanicó fuertemente ante la pelota, mandándola en una trayectoria brusca, casi recta, hacia los jardines.
Recuperándose rápidamente de su asombro, Kazuya corrió a tercera, donde le indicaron que siguiera corriendo. Escuchando un grito proveniente de los jardines, se precipitó hacia home, donde el cátcher se encontraba sosteniendo su guante. Mientras una mancha blanca volaba rápidamente hacia el guante del cátcher, Kazuya se deslizó sobre sus pies, manteniendo su cuerpo cerca al suelo, y –
"¡Safe!"
"¡Sí! ¡Segunda carrera!"
"¡¿Qué fue eso, Sawamura?!"
"¡Buena carrera!"
Poniéndose de pie, Kazuya trotó hacia las bancas, manteniendo su mirada fija en el campo, donde Sawamura se encontraba en segunda. Ese pitcher de primer año realmente era una sorpresa tras otra.
Repentinamente, unos murmullos de sorpresa se extendieron por las gradas; ante ello, Kazuya miró en esa dirección, y descubrió que varios observaban hacia arriba. Imitándolos, Kazuya inclinó su cabeza hacia atrás, y parpadeó cuando gotas de agua aterrizaron en sus lentes deportivos, nublando su visión.
Pues vaya pronóstico del clima el de hoy.
La lluvia caía tan silenciosa y suavemente que se sentía como una fresca neblina sobre la piel de Eijun, y por extraño que pareciera, le recordaba algo que no podía discernir. Vacilando, probó el montículo bajo sus pies, pero para su alivio, continuaba firme. No tendría que preocuparse de resbalarse – perder la oportunidad de un juego perfecto debido a un lanzamiento descontrolado sería terrible.
"¿Cómo está?" preguntó Miyuki, caminando hacia él desde la caja del cátcher.
"Nada mal," dijo Eijun, pisando fuertemente la tierra. "La lluvia no debería ser un problema."
"Bien. Sólo has realizado cerca de 60 lanzamientos – estás regulando bien tu ritmo," dijo Miyuki, dándose vuelta para regresar. "Sólo dos entradas más para acabar."
"Alta de la octava entrada, y la ofensiva de la Academia Yokohama empieza con el cuarto bateador, jardinero derecho, Shigeno-kun."
Aunque era extraño. El pronóstico del clima para ese día había sido de sólo un 2% de probabilidades de lluvia. Pero por otro lado, pensó Eijun encogiéndose de hombros, un 2% también significaba que la lluvia no había estado del todo descartada. Supuso que, si el viento soplaba en cierto sentido y las nubes se movían también en cierto sentido, provocando así que se agruparan sobre el área de Tokyo – entonces, llovería.
Observando al fornido limpiador caminar hacia el plato, Eijun pensó distraídamente en su interior que no recordaba que hubiera llovido en este juego en particular, allá en su línea de tiempo original.
Y luego, unos segundos después, mientras caía en cuenta de lo que aquello implicaba, se congeló.
¿No llovió antes…?
Aturdido, procesando las señales que Miyuki le indicaba, los ojos de Eijun se deslizaron descontroladamente desde el guante del cátcher – hacia su rostro – hacia la determinada expresión del bateador – hacia la expresión expectante del árbitro – y luego, nuevamente hacia Miyuki.
¿Estaba recordando mal, o las cosas en este mundo estaban cambiando con respecto a su tiempo original? No – él recordaba haber observado este juego antes. Ese había sido el día en el que presenció por primera vez los lanzamientos de Furuya, y se había dado cuenta cuán imponente era el obstáculo entre él y la posición de la estrella. Pero ahora, en vez de Furuya, era Eijun quien estaba sobre el montículo. Y en un día que no había llovido – en el que no debería haber llovido – la lluvia estaba cayendo, fría, real. Ninguna persona de las gradas llevaba consigo un paraguas, por lo que la mayoría había terminado aceptando la situación, y otros habían sacado una chaqueta.
Nadie había pensado que llovería. Pero estaba lloviendo ahora.
Su corazón empezó a latir fuertemente en su pecho. Eijun parpadeó, y luego notó que el guante de Miyuki aún continuaba alzado, expectante, frente a él. Su cuerpo se movió automáticamente y lanzó, pisando fuerte sobre el montículo. El bateador abanicó completamente, mandando la pelota volando hacia Eijun, quien se encontraba demasiado aturdido para voltear a seguir la trayectoria, y –
"¡Foul!"
Las bancas de Yokohama lanzaban vítores a su limpiador, pero Eijun había dejado de registrar todo tipo de sonido exterior. Porque esto era lo que había estado temiendo. Había estado asustado de que los eventos del pasado cambiaran – de que una mariposa batiera sus alas y provocara un huracán, un huracán que sería incapaz de controlar, un huracán que lo expulsaría de este tiempo, un tiempo que a duras penas sentía que podía comprender.
Repentinamente, Eijun se dio cuenta por qué la lluvia se sentía tan familiar. Justo antes de que se hubiera desmayado en la ducha y despertado en el pasado, esa sensación de agua fría y neblina había estado su rostro…
Miyuki señaló con sus manos, y con una sacudida, Eijun notó que el cátcher había señalado por segunda vez, con una expresión de creciente preocupación en su rostro. Sacudiendo su cabeza, Eijun sintió su cuerpo realizar los movimientos para lanzar. La pelota salió volando de su mano, y el bateador abanicó, y nuevamente –
"¡Foul!"
Eijun sabía ahora – que no sería capaz de asegurar que todo sucedería de la misma forma como lo había hecho en su tiempo, porque la suerte era la suerte, y si llovía en un día en el que el pronóstico había sido de un 2% de probabilidad, entonces cualquier cosa era posible y probable que cambiara. Todo era cuestión de suerte.
Las cosas iban a cambiar, y Eijun estaría a merced del futuro, igual que todos los demás.
Y tal vez, sólo tal vez, los juegos no se desarrollarían sin problemas en este tiempo. Tal vez una jugada se tornaría inesperadamente violenta. Tal vez un jugador sería cambiado por un corredor designado, quien correría desesperadamente hacia home, incluso si eso significaba embestir al cátcher…
Tal vez Miyuki saldrá lastimado de nuevo.
Sintiendo todo su cuerpo frío, Eijun empezó a temblar. Si nuevamente dejaba que algo le sucediera a Miyuki, sabía que nunca sería capaz de perdonarse. Pero si incluso el clima podía cambiar, ¿cómo se suponía que supiera qué más lo haría?
Creyó que había dejado de lado esas preguntas, pero ahora, aparecían nuevamente dentro de él, e incluso con mayor intensidad que antes. ¿Por qué había sido enviado al pasado? ¿Realmente había sido para llevar a Miyuki hacia Koushien? Y si lo hacía, ¿Qué sucedería?
"¡Tiempo!"
El sonido de la voz de Miyuki redujo bruscamente la confusión en su mente, y Eijun levantó la mirada, sorprendido, y vio al cátcher acercarse hacia él. Los otros jugadores también se acercaban, con diferentes niveles de preocupación en sus rostros.
"¿Qué sucede, Sawamura?" preguntó Miyuki. "Estás completamente fuera de ti."
"¡Hyaha! ¿No me digas que finalmente estás sintiendo la presión?" rio Kuramochi. "¿Tan poca fe tienes en nosotros?"
"Estamos detrás de ti, Sawamura," dijo Yuki, con un serio asentimiento.
"Lanza para hacer contacto, Sawamura-chan," dijo Masuko.
"No estás solo," dijo el hermano mayor de Haruichi.
"Sólo no olvides mirar a mi guante," dijo Miyuki con una sonrisa.
Eijun parpadeó. Y milagrosamente – como un hechizo que se rompe, de inmediato sintió una calidez expandirse por su cuerpo, disipando el frío. Dejó caer su cabeza, bajando el borde de su gorra con una mano de tal forma que cubriera su rostro.
"¡Sí!" gritó. Escuchó a los demás regresar a sus posiciones – Kuramochi le dio una ligera patada en la espalda antes de irse – y cuando alzó su cabeza, Miyuki se encontraba en la caja del cátcher.
Eijun soltó una lenta exhalación, y cruzó miradas con el bateador.
"¡A jugar!"
Desde que Eijun se había convertido en capitán del equipo de béisbol de Seidou, a finales de su segundo año, se había acostumbrado tanto a la responsabilidad de liderar el equipo, que había olvidado cuánto podía depender de ellos. Se había olvidado que, ahora, estando de regreso en el pasado – nuevamente era sólo un pitcher de primer año.
Era cierto. Cualquier otra cosa cambió, pero los miembros del equipo de Seidou no habían cambiado. Ellos estaban defendiendo el campo detrás de él.
Y en frente de él, Miyuki lo estaba guiando. No estaba herido. Se estaba moviendo. Respirando. Riendo. Y ahora, estaba esperando por el lanzamiento de Eijun, con su guante sostenido delante de él. Era la vista que Eijun tanto había deseado en el futuro, un futuro en el cual aquello había dejado de ser posible.
Pero era posible ahora. Y lo mejor que Eijun podía hacer…
…¡es apuntar a su guante!
Pisando fuertemente en el montículo, sus dientes apretados, Eijun empujó la pelota hacia adelante. Su gorra cayó por el impulso; observó la pelota moverse, como en cámara lenta, hacia el bateador que esperaba.
Pero justo cuando la pelota empezaba a curvarse delante del plato, el bateador dio un paso hacia atrás, apretando su agarre en el bate, y luego abanicó fuertemente contra la pelota. Hubo un ruidoso sonido metálico, y con los ojos ensanchados – incapaz de reaccionar a tiempo, ya que sólo era un humano – Eijun observó como la pelota se disparaba en el aire, pasando frente a él.
N/A:¡Gracias por sus reviews!
-Glosario-
Line drive = Un tipo de pelota bateada, fuertemente golpeada, y con una trayectoria plana (o levemente curvada).
*Rola = Es el tipo de pelota que al ser bateada rueda o rebota en el suelo. En inglés: grounder.
N/T: ¡Disculpen la demora!
A fin de organizar de una vez las fechas de subida – y a modo de respuesta a un review, y para conocimiento general – los días que iré actualizando esta traducción serán los domingos (a partir del siguiente.) De tenerlo listo antes, avanzaré el siguiente cosa que tal vez pueda subir dos. Esto anda bastante atrasado con respecto al original, hehe.
Conforme voy avanzando con las traducciones he ido aprendiendo y comprendiendo mejor la terminología que usan para el béisbol, por lo que estoy usando las versiones en español (que antes no usaba, como es el caso de rola.) De darse el caso que haya usado un término que no comprendan, o lo haya explicado mal, me avisan y trataré de arreglarlo, o incluirlo en el glosario. También en estos días estaré editando los capítulos anteriores para arreglar algunos términos.
