Kylo despertó sudando, el sueño fue demasiado real esta vez. Se miró las muñecas para ver si efectivamente estaban irritadas por el roce con las esposas y se defraudó un poco al ver que estaban lisas y perfectas.

Mientras se vestía después de un refrescante baño, se recordó lo último que le dijo a Rey, ese "Te amo" que tal vez nunca podría decirle directamente y por un minuto se permitió extrañarla. La rabia explotó en su frente, ella no sentía nada por él y lo demostraba con su desconfianza, no merecía su amor, ni que la extrañara de esa forma. Enterró sus pensamientos en lo mas profundo de su cabeza, puso en practica el bloqueo mental para el vínculo, se ajustó su capa y se fue rumbo al gran salón. Una reunión con los altos mandos estaba por comenzar.

Rey se levantó temprano, estaba preocupada por Poe, se vistió rápido, quería estar allí temprano. Al llegar allí Kaydel estaba durmiendo fuera de la sala, tapada con un manto hecho de piel de bantha. Rey no era idiota, esa chica había dormido fuera de esa sala toda la noche. A la chica rubia le importaba Poe Dameron, tanto como a ella le importaba Ben Solo. Habló con la doctora Kalonia que pasó por allí.

-Poe está sedado y descansa con una burbuja de bacta. Fue herido en el brazo izquierdo, y tiene unas heridas menores en su cuello y espalda -La doctora miró a Kaydel que despertaba de su sueño- Pueden pasar a verlo, pero no responderá en al menos un par de días.

Kaydel asintió y entró a la habitación, Rey agradeció a la doctora, pero no se atrevió a entrar. Miró por la ventana y se fue al comedor.

Al llegar allí Leia le hizo un gesto para que se sentara a desayunar con ella. Rey asintió con la cabeza y se acomodó frente a la General.

- ¿Cómo van las nauseas matutinas? -Preguntó mientras revolvía su tazón de caf.

-Afortunadamente no han comenzado hoy, pero de seguro que veré algo desagradable y se reactivaran por arte de magia -Respondió Rey, tomo un pan y comenzó a comer.

-Recuerdo que de Ben sentía nauseas todo el tiempo y antojos, a veces Han debía ir a la cocina a la de la madrugada a buscarme frutas. Lo peor es que se me antojaban y luego las devolvía -Leia sonrió con un aire de tristeza- Pobre Han, tenía que soportar mis llantos sin motivo, aunque disfrutaba mucho uno de los efectos secundarios de estar con las hormonas a mil -Concluyó guiñándole un ojo.

Rey se sonrojó hasta las orejas, ella estaba pasando por parte de eso y solo podía ser satisfecha en sus sueños con Ben.

- ¿No has vuelto a verlo? -Leia no andaba con tapujos aquella mañana.

-No, ahora el está cortando la conexión.

-Niña, sé que mi hijo es un tozudo, pero aun guardo esperanza y ansío que recupere el camino a la luz -Leia le levantó el mentón con cariño- No desesperes, no seremos abandonados.

Rey asintió con una sonrisa sincera, Leia parecía cambiarle el animo siempre, como si tuviera una clase de poder reconfortante que solo emanaba de ella.

Kylo Ren estaba contemplando el espacio desde la cabina de mando, su Destructor estelar pronto estaría en la órbita de Coruscant. Era la hora de presentarse ante el nuevo senado como Emperador Supremo. Los preparativos para su llegada estaban avanzados y le tendrían una bienvenida oficial. Como odiaba los eventos sociales y la política. Todo eso lo alejó de su madre el poco tiempo que pudo vivir con ella. Incluso tuvo que asistir a algunas actividades con ella un par de veces y cada una de esas veces lo odio.

Ahora estaba condenado a sufrir a todos esos lame botas, hipócritas y mentirosos políticos. Aunque ser Líder Supremo le daba todo el poder, este era el momento de usar la diplomacia.

-Señor, estamos en la órbita, es hora -Dijo un asustado oficial.

Kylo asintió y el pobre oficial se despidió y se retiró apresuradamente. El pelinegro sonrió, ahora podía imponer el miedo todo lo que quisiera y ni siquiera debía usar su pesada máscara para hacerlo.

Se giró y se dirigió al Silencer, llegaba la hora de tomar el poder con todo.

Rey por su parte bajó del árbol de la resistencia y tomó su Speeder, era hora de alejarse un poco y seguir con su entrenamiento.

Partió con rumbo norte hacia donde Poe hizo el aterrizaje de emergencia, era un sitio despoblado y amplio. Solo cubierto por pequeñas plantas y musgo. Cuando detuvo su speeder y se bajó, se acercó a contemplar los restos quemados de la nave de Poe.

Se sentó en una roca cercana y meditó llamando a Luke con la fuerza. Abrió los ojos y vio a un fantasma de la fuerza, pero definitivamente no era Luke.

La figura del hombre era alta, cabello largo, probablemente fue castaño, cicatriz marcada desde la mejilla y continuando sobre su ceja en el lado derecho, ojos claros. Rey se asustó, algo en esa figura le era extrañamente familiar.

-Tú debes ser Rey, de Jakku -Afirmó el fantasma- Soy Anakin Skywalker.

- ¡DARTH VADER! -Gritó Rey con evidente miedo- ¡No te acerques!

-Hace mucho que nadie me llama por ese nombre. Pensé que Luke te dijo que vendría.

Rey se avergonzó, esperaba que fuese Luke quien apareciera, que la preparara para esta visita.

-Yo… lo lamento, creo que no estaba lista… -Admitió agachando la mirada.

Anakin se rio sonoramente.

-Bien, bien, debo ser temible todavía, con esta altura y mi cicatriz…

Rey se sonrojó y tembló un poco, recordando a Ben. Anakin observó la respuesta física de Rey a su descripción y sonrió de medio lado.

-Vamos a trabajar en nuestras habilidades médicas ¿Has curado alguna vez a alguien con la fuerza?

Rey abrió los ojos sorprendida y negó con la cabeza. Se sentía un poco avasallada por la presencia de Anakin, su firma en la fuerza seguía siendo potente y extrañamente intermedia, entre el bien y el mal.

Anakin le hizo un ademán de acompañarlo, Rey camino a su lado. Anakin le explico que la Fuerza podía servir para aliviar dolores y sanar algunos rasguños y contusiones. Le explicó como manejar los pensamientos, como abrir la mente para visualizar el lugar exacto de la dolencia y como aplicarlo a la situación. Finalmente comenzó a explayarse en el tema históricamente.

-…En la antigua Republica los iniciados en la fuerza que no eran tomados como padawans, podían aprender otras cosas como curación, botánica o dedicarse a la exploración arqueológica. En ese tiempo les llamábamos fracasados -Anakin rio de su propio recuerdo.

- ¿Fracasados? -Preguntó Rey con los ojos abiertos de asombro.

-Muchos no lograron pasar sus pruebas de iniciación y no eran tomados como padawans, burocracia Jedi -La miró fijamente- A ti no te habrían aceptado por tu edad, casi no me aceptan. Qui-Gon apeló por mí, aunque no logró entrenarme.

- ¿Qué sucedió? -Rey estaba muy interesada en todo lo que Anakin le decía.

-Murió en un enfrentamiento con Darth Maul, otro aprendiz de Palpatine -Anakin se puso serio- Mi maestro Sith.

-Lo siento… ¿Cómo aprenderé a curar con la Fuerza si no veo a nadie herido? -Intentó cambiar el tema mirando a todas partes.

Anakin la hizo detenerse, le indicó que cerrara los ojos y buscara con la Fuerza alguna criatura que necesitara ayuda. Rey concentró todas sus fuerzas, sintió el dolor de Poe, pero estaba muy lejos y aun no estaba entrenada, en cuanto supiera podría ayudarle. Continuó buscando en sus cercanías, si, una criatura estaba adolorida y estaba cerca.

- ¡Por acá! -Gritó corriendo en dirección sur.

Miró entre los arbustos a los pies de los árboles, de pronto lo vio, un ave de alas amarillas, con pico redondo y ojos rojos.

-Pobrecillo -dijo acercándose, el ave retrocedió asustada- No voy a dañarte pequeño.

Intentó transmitirle serenidad a través de la Fuerza y pareció que el ave entendió que no sería dañada. Rey pudo acercarse y verificó que tenía una pata rota.

-Bien, vas a acercar tu mano sobre su pata, vas a concentrarte y pensar en cada uno de sus huesos, vas a verlos y los irás uniendo y soldando uno a uno…

Rey obedeció, se arrodilló frente al ave, puso su mano encima y fue repitiendo lo que Anakin le había dicho. Vio su pata, sus falanges, sus articulaciones. Logó ver el lugar donde estaba quebrada, la unió y la soldó poco a poco. Revisó si estaban bien los dedos del ave, si todo estaba correcto; una vez confirmado abrió los ojos, estaba jadeando, se sentía agotada.

-Luke tenía razón, eres innata -Anakin sonó asombrado- Me tomó al menos cuatro años hacer lo que acabas de hacer, estoy verdaderamente sorprendido.

-Yo… yo no sé realmente que sucede conmigo, a veces creo que todo esto es demasiado para mí -Se levantó y miró a Anakin- ¿Caeré como tú al lado oscuro?

-El futuro siempre en movimiento está -Respondió pensativo- A Yoda le encanta decir eso para que recordemos que nada está escrito en piedra… Yo caí por amor o por lo que creía que era amor. Quería salvar a mi esposa del sufrimiento y lo que logré fue llevarla a el -Anakin puso una mano en su hombro- Tienes luz y oscuridad en ti, debes aprender a cuál lado servir y eso solo puedes descubrirlo tú… Te veré pronto Rey y saluda a mi nieto de mi parte…

Rey se secó las lagrimas mientras vio a la figura de Anakin desaparecer. El ave voló tras ella y le provocó un sobresalto. Estaba atardeciendo y el hambre apremiaba.