.
.
.
.
POR AYUDAR A UN GENIO
.
.
.
"Ley de signos"
.
.
.
POV Naruto
.
.
¡Aaaaarg! ¡La mala suerte no podía estar más lejos de mí en esos días! ¡Yo estaba muy enojado con Ero-sennin y el muy pervertido ni siquiera lo sabía! Y lo peor de todo aquello era que ¡Yo no podía gritarle en su pervertida cara que por su culpa ahora me encontraba metido en el problema más ridículamente vergonzoso en toda mi joven y prometedora carrera ninja! ¡Por su ingrata, deshonesta e impúdica culpa me encontraba a un paso de renunciar a mi sueño de ser Hokage! Y ni qué decir del asunto de recuperar a Sasuke ¡Muerto jamás lo conseguiría! ¡¿Por qué la vida tenía que ser siempre tan injusta conmigo?!
Ni hablar, tenía un terrible y muy indigno problema de mí. Y por esa razón ahora me dirigía a toda prisa a la casa de la única persona en toda la aldea lo suficientemente inteligente y sabia, capaz de ayudarme en esas penosas circunstancias. Agitado cruce rápidamente varias calles hasta que finalmente me hube encontrado en los amplios campos de la familia Nara, sí, podía estar seguro de que ahí encontraría al flojo de Shikamaru tirado sobre el suelo contemplando sus esponjosas y aburridas nubes.
Por unos minutos más continúe corriendo y saltando un par de cercas que delimitaban los distintos terrenos del Clan Nara hasta que al fin conseguí vislumbrar a mi objetivo en una pequeña loma al pie de una gran roca.
-¡Shikamaru!¡Shikamaru! – grité disneico aun a unos cuantos pasos de él, quién al escuchar que me acercaba solo hizo una mueca de fastidio. Y cuando hube estado en frente suyo me le lancé sin cuidado encima suplicando dramáticamente su maravillosa ayuda, provocando que me empujara lejos de su cuerpo al cual yo me aferraba insistentemente.
De alguna forma podía estar seguro de que Shikamaru haría todo lo que estuviera en sus manos para ayudarme, aunque por su aspecto aparentara lo contrario a un buen samaritano. Yo sabía que podía confiar en él, ya que siempre desde niños, Shikamaru se había preocupado por mí. Él en varias ocasiones me salvó de muchos aprietos y debo reconocer que, pese a todo, había sido ese chico perezoso, mi primer verdadero amigo, incluso mucho antes que Sasuke.
-¡Shikamaru, tienes que ayudarme, eres el único que puede hacerlo! ¡Y definitivamente no puedes negarte! ¡De tì depende mi VIDA y mi FUTURO como Hokage! – le expliqué desesperado braceando como si me estuviera ahogando, pues en esos momentos de él dependía mi vida entera.
- ¿Ahora que Naruto? ¡Cálmate de una vez y di lo que tengas que decir, pero de una forma menos problemática porque estás haciendo que me duela la cabeza! – dijo esto fastidiado y soltándome un golpe en la cabeza con una rama seca que estaba a un lado suyo.
-¡No tenías que hacer eso! ¡Ay, ay, ay!
- Era necesario… hoy estás particularmente fastidioso. Ahora explícame lo que te pasa, antes de que me arrepienta de malgastar mi precioso tiempo de contemplación pacífica y exenta de rubios agotadores como tú. – Shikamaru se reacomodó quedando sentado en su habitual postura frente a mí, cruzó las piernas y recargó en su mano izquierda su cabeza. Me escudriñó fijamente con desgano dejando escapar un par de bostezos y luego torció la boca en señal de flojera al tener que escuchar mis penurias. Y lejos de molestarme por su aparente ausencia espacial, sonreí agradecido, porque esa actitud era algo inherente en él. Y esta vez, teniendo toda su atención sobre mí, comencé a narrar con lujo de detalles mi terrible y desafortunada desventura.
8888
-¡Aaah, que flojera viejo! Déjame ver si entendí – se rascó la sien pesadamente con su índice izquierdo, digiriendo cada palabra dicha en mi amplia y bien detallada explicación y después torció los ojos hacia arriba como descomponiendo en su cabeza cada acontecimiento que le permitiera emitir un mejor y más acertado juicio acerca de mi apremiante problema. Yo no pude hacer más que esperar nervioso a que hablara y decidiera continuar con su comentario.
-Ese tipo Sukea, regresó nuevamente a la aldea para intentar descubrir el verdadero rostro de Kakashi, sin tener éxito con ello, pero en cambio, consiguiendo una estelar diez veces más polémica que la que venía buscando… una escandalosa y jugosa noticia en la que tú, el ninja más tonto en toda la aldea es el protagonista. Y no solo eso, además logró grabar un video reportaje donde ha concentrado toda esa evidencia que te expone a tì como el único culpable… y claro, todo está en su poder… Ay Naruto, de verdad que jamás entenderé como es que siempre consigues meterte en esta clase de problemas. Solo de pensarlo, me da muchísima pereza. – Yo asentí ante su breve resumen achicando los ojos al elogiar lo idiota y cabeza hueca que soy.
Luego me observó pensativo y dejando escapar otro largo bostezo llamó nuevamente mi atención.
-Bueno, esa estelar no sería un nefasto problema, si no te delatara como un completo e indecente pervertido que se divierte espiando en los baños públicos a las mujeres que llegan a ellos. Y como era de esperarse de un tipo tan preparado como él, no conseguiste recuperar la cinta…- volví a asentir histérico al borde de un ataque de nervios. - … en cambio gracias a tu molesta y agotadora persistencia y reconociendo tu ayuda brindada a él en el pasado, ese tipo, Sukea, consideró darte una única oportunidad de probarle que todo ese asuntos de los baños fue un desafortunado malentendido y si logras hacerlo él desechara la nota y todo quedara en el olvido… Ay Naruto, por qué no puedes dejar de ser tan problemático, y porque siempre has de terminar arrastrándome contigo en asuntos que sólo terminaran agotándome… y ya que estamos en esto, ¿De qué forma se supone probarás tu inocencia, siendo que él ya tiene toda esa irrefutable evidencia? – concluyó Shikamaru haciéndome la pregunta que yo esperaba ansiosamente, porque sólo existía una forma de comprobar que yo era inocente y Ero-sennin jamás admitiría que fue culpa suya y no mía. Aparte de que por medio estaba el hecho de que yo no podía decir nada acerca de mi trato con Sukea, ni siquiera a ese viejo pervertido.
-¡Debo demostrarle que soy todo un caballero y que por esa razón no tengo necesidad alguna de realizar esa clase de actos pervertidos! Según él, un caballero no tiene problemas para encontrar mujeres y cuidar de ellas. – señalé angustiado ante el rostro flojeroso de Shikamaru, el cual se contrajo en una mueca de confusión al no comprender mi burda explicación.
- Querrás decir que, un caballero honorable y honesto, jamás cedería ante sus instintos para realizar actos tan inmorales e indebidos como ese y que, por el contrario, su ideología seria siempre, respetar la dignidad de las mujeres y entregar su corazón únicamente a una y serle fiel en todo momento, abandonando cualquier pensamiento o deseo obsceno. – me corrigió terminante y fastidiado.
- ¡No lo digas de esa forma tan seria… me aterra! – advertí temblando ante el comentario que Shikamaru acababa de hacer con tan rebuscadas palabras… no sé… pero, por alguna razón sus palabras sonaban tan… como, Neji, con esa correcta y respetuosa forma de hablar tan propia de él. Un terrible escalofrío recorrió mi columna al pensar en ese chico. Más valía que Neji jamás se enterara de ese asunto.
-Como sea, lo único que necesitas es una novia que de testimonio de lo buen hombre que eres.
-¡Así es Shikamaru!
-Pues, sigo sin entender que pinto yo en todo este ridículo asunto, deberías estar planteándole tú problema a Sakura o a alguna de las chicas que conocemos para que te ayude a salir de ésta. – nuevamente se quejó tirándose de espaldas sobre el suelo.
-¡Estás olvidando que no puedo decir nada de este asunto a nadie! – reclamé haciendo un gran drama al darme cuenta de que Shikamaru no quería ayudarme en ese horrible momento de necesidad. ¡Cuando más necesitaba su amistad!
-Ay Viejo, solo pídele a alguna de las chicas que sea tu novia, no tienes que mencionarle nada al respecto, haz lo que tengas que hacer para que ese tipo te deje en paz y deja ya de molestarme, ¿quieres?
-¡QUEEEEEÈ! – un sonoro grito escapó de mi garganta ante la gran y siniestra solución de mi amigo. ¡¿Acaso no se daba cuenta de lo que me estaba sugiriendo que hiciera? ¡Hablábamos de mí! ¡De Naruto Uzumaki! ¡Por eso me encontraba pidiendo su ayuda desesperadamente! ¡Por qué ninguna chica en esa aldea, por muy loca que estuviera se atrevería a salir con un tipo como YO! Si tan solo yo hubiera gozado un poco de ese encanto magnético que atraía a todas las mujeres hacia los tipos sangrones y presumidos como Sasuke otra sería la historia y yo no me habría encontrado en esas asfixiantes circunstancias, suplicando la ayuda del chico más flojo en toda la villa.
-Viejo… tienes razón ¿Qué chica en su sano juicio fijaría su atención en tì y en tu actual situación?, quizá solo alguna muy desesperada, lo cual dudo exista en esta aldea – fruncí el ceño, pues, aunque ya lo sabía, no era agradable que un buen amigo te destrozara con la verdad antes de animarte. – Y supongo que utilizar tu Jutsu Harem tampoco es una opción viable, porque tus clones siempre terminan saliéndose de control, además, salir contigo mismo y fingir una relación para engañar a ese tipo… sería algo bastante bizar…- y al caer en cuenta de su brillante deducción no pude evitar interrumpirlo.
-¡Eres un genio Shikamaru! ¡Utiliza mi Jutsu Harem y finge ser mi novia! ¡Seguro que con tu grandioso control de chakra y tu sabiduría podré engañar a Sukea y conseguir que me deje en paz!
-¡Olvídalo Naruto!¡Jamás me prestaría para hacer el ridículo!¡Seré flojo, pero no idiota! Además, ese jutsu tuyo consume demasiado chakra y yo, ni nadie en toda esta aldea cuenta con reservas extras como tú. – se cruzó de brazos y cerró los ojos molesto.
-¡No puedes hacerme esto!¡Por favor Shikamaru!¡No puedes dejarme solo!
-Dije que no lo haré.
-¡Eres mi amigo, deberías estar dispuesto a ayudarme siempre!
-Soy tu amigo, pero eso no quiere decir que siempre podré hacerlo.
-¡Confíe en tì, toda mi esperanza, mi vida y mis sueños de ser Hokage los deposité en TIÌ! ¡Y tu me das la espalda!
-Cálmate viejo, estás exagerando.
-¡Mal amigo! ¡CONFÌE EN TÌ SHIKAMARU!
-Ay que flojera, lo haces sonar como si en verdad yo fuera una terrible persona…problemático. – dijo y yo continúe con mi rabieta por varios minutos más hasta que cansado de mi infantil actitud volvió a hablar ofreciéndome otra sugerencia distinta de la que me había planteado.
-Solo existe una chica en toda esta aldea capaz de ayudarte Naruto… - Detuve en seco mi berrinche para exigirle que me dijera quien era esa fantástica chica.
-¡¿Quién, quién Shikamaru?!
- … Hinata Hyuga – mis ojos se abrieron como platos y un gran suspiro escapo de mi pecho, sintiendo un gran alivio.
-¿Hinata-chan? - ¿Cómo es que me pude haber olvidado de ella?, Hinata-chan, aunque era muy tímida y siempre actuaba raro cuando estaba cerca de mí, sin duda estaba siempre dispuesta a ayudar a los demás, y eso me incluía. Además, no era cualquier chica, yo la conocía bien y no era para nada fea, era muy bonita, agradable y olía a vainilla con lilas.
-Pero tenemos un problema… ella se encuentra fuera de aldea en una visita a Sunagakure, en compañía de su padre y regresará hasta dentro de seis semanas. – Si el color y la felicidad habían regresado a mi rostro cuando Shikamaru mencionó su dulce nombre, con lo que acababa de decir, mi cuerpo entero ahora se sentía como el papel, capaz de desintegrarse en cualquier momento si incluso una suave brisa chocaba contra él.
-¡No puede ser!¡Al fin algo de suerte y se me escapa como aire!¡¿Por qué ella debe estar en Sunagakure justo ahora, cuando más la necesito?!
-Tengo entendido que es una visita formal solicitada por el Kazekage al Clan Hyuga.
-¡¿Y qué clase de asuntos puede tener Gaara con Hinata-chan?! ¡Con su padre debería ser más que suficiente!
-Hinata es la Futura Heredera de su Clan, eso le concierne tanto como a su tétrico padre.
-Snif, snif, ¡Neji pudo haber ido en su lugar, acompañando a su feo tío! ¡¿Por qué Hinata-chan?!
-Neji es de la Rama Secundaria y recién regresó ayer de una misión. Pero, es interesante que lo menciones.
-¡El mundo me odia! Snif, snif,snif
-Lo siento viejo, creo que tendrás que probar suerte con alguna de las chicas. ¿Para cuándo es el trato con ese tipo? – me cuestionó finalmente poniéndose de pie. ¡Aquello era inaudito! Tanta mala suerte junta en menos de un mes era lo peor que podía pasarme en esos días. Estaba muy presionado por el asunto de Sasuke, además estaba el hecho de que para lograrlo debía continuar con mi entrenamiento… y que viniera a ocurrirme una desgracia como esa, solo intervendría con mi objetivo de regresar a Sasuke a la aldea y hacer feliz a Sakura-chan.
-Mañana por la tarde… - respondí más que desanimado, lloriqueando y sorbiendo mis mocos. Sin duda iba a morir sin poderme convertir en Hokage antes. ¡Y Oba-chan me desterraría de la aldea si es que por alguna razón seguía vivo después de la paliza que me pusieran todas las chicas de la aldea cuando se enteraran de esa noticia filmada por Sukea!
Y ni pensar en pedirle a alguno de los chicos que utilizara mi genialísimo Jutsu Harem para ayudarme con mi problema ¡me matarían! En verdad que no podía imaginar a Kiba, a Shino o Choji utilizando mi sexy Jutsu y ni que decir de pedirle ayuda al Cejotas, él ni siquiera podía usar ninjutsu… y claro está que no se lo pediría a Neji… como que nuestra relación aún no era tan estrecha y de confianza como para pedirle esa clase de favorcitos, además, al igual que Shikamaru, dudaba que él accediera así como así sin romperme primero todos los huesos… y bueno, Konohamaru y su equipo, al igual que Hinata-chan, se encontraban en una misión fuera de la aldea… ¿Sai? ¡Noooo, definitivamente él NO!Ya bastante se burlaba de mí ese rarito.
-Ay Naruto… suerte con eso, trataré de pensar en alguna forma de ayudarte. Aunque al igual que yo, no creo que los chicos quieran ayudarte… pero puede que… si haya alguno… pero mejor intenta primero con Sakura y las otras chicas, sólo si no resulta te diré de que trata lo que estoy pensando…será bastante problemático… para ambos. – sus palabras de aliento me dejaban ver una pequeña luz en medio de toda esa repentina oscuridad. Sonreí conmovido y un poco más decidido, me convencí a mí mismo de agotar mis posibilidades, de ninguna manera, ¡Nadie me arrebataría mi sueño de ser Hokage! ¡Ni siquiera una estúpida estelar y las amenazas de Sukea!
-Esta bien Shikamaru, pero no creo que funcioné…será mejor que me digas de que se trata la otra solución – sugerí a mi amigo achicando los ojos. El frunció el entrecejo y se rascó flojerosamente la cabeza.
-Veras, es un poco problemático porque tendré que intervenir de una muy agotadora forma activa y colocarte en una postura un poco comprometedora y tú deberás responder más que objetiva, efectivamente. Esta otra forma dependerá enteramente de tì…- pausó la explicación y se puso de pie nuevamente frente a mí. Su repentina seriedad me asustaba.
-Te lo advierto viejo, te librarás de ese tipo molesto, Sukea… pero en cambio serás sometido a una agotadora examinación y puede que incluso tengas que comenzar con un entrenamiento adicional al que ya tienes, así que mejor procura tener éxito con alguna de las chicas, porque esto será mucho más cansado que haberte escuchado hablar durante una hora. – su mano derecha se colocó en mi hombro izquierdo ante su advertencia. Tragué duro. Algo me decía que si Sakura-chan se negaba a ser mi novia, ese plan de Shikamaru sería bastante peligroso para mí.
-Lo haces sonar lo bastante feo como para desear enterarme de lo que maquina tu activo cerebro.
-Créeme será bastante muy problemático, desgastante, un completo fastidio. Mejor esfuérzate con la primera opción.
No quise insistir, salí corriendo de ahí en busca de Sakura-chan y solo si ninguna chica me quería aceptar como su guapo novio, regresaría con Shikamaru para poner en marcha ese segundo plan.
Debía reconocerlo, aun así, él no me había dejado solo en esto. Era un buen amigo. Debería recompensarlo por ello. Quizá cuando yo fuera Hokage lo nombraría mi brazo derecho, ese sería un pago justo por seguir salvando mi trasero.
.
.
.
.
Continuará…
.
.
.
Gracias a todos los lectores que siguen esta historia y a los que amablemente me dejan sus positivos comentarios. Consideraré lo de Hiashi y su relación con Neji, quizá màs adelante. Y si Yeyuperez, concuerdo contigo en que Neji a veces es muy inocente y despistado. ¡Saludos a todos!
.
.
.
.
