Capítulo 8
Estoy corriendo y mis piernas se mueven tan rápidamente que siento como si volara. Soy casi un pájaro. Las hojas débiles de los arboles caen sobre mi, no las aparto, y estas recorren mis brazos con su textura suave, haciéndome sentir libre. Tengo los ojos cerrados y no siento nada mas que el viento en mi cara, apartándome el pelo de ella. Estoy feliz, y creo que esta es la primera vez que es así, mi corazón late acelerado pero no de manera descontrolada sino, pasiva y arduamente. Me gusta su sonido. También me gusta la vegetación a mi alrededor. No la veo pero la huelo. Conozco ese aroma: a troncos de arboles y sol. Es algo que hace de este momento perfecto. No quiero que termine, deseo seguir corriendo hacia ningún lado, mientras que mis piernas me guían donde mis ojos no ven, donde todo es paz y armonía, donde me siento segura.
-Katniss Everdeen -escucho a lo lejos, una voz grave y tenue me envía un escalofrió a lo largo de todas mis extremidades. No puedo hacer mas que abrir los ojos. Un chico sin rostro y con mechas rubias me sonríe. Lo se porque sus dientes filosos se mueven en mi dirección y, cuando me acerco a él, puedo notar como saca la lengua (larga y en punta) para lamerse los labios. Es mucho peor de lo que yo pensaba. Es la maldad en persona. Por alguna razón se que tengo que correr y lo hago, pero esta vez mis pies no se mueven y, cuando miro hacia bajo, descubro que no los tengo. Caigo al suelo con mis manos hacia delante y mis rodillas se raspan contra el rocoso suelo. El chico sin rostro se acerca a mi. Noto que en su mano derecha trae una arma demasiado grande y aterradora.
Camina muy despacio y me arrastro con mis manos aferrándome a la nada. Me las lastimo hasta el punto en que la sangre empieza a brotar de ellas y, sobre mis brazos, caen pequeños hilos rojos. No tengo escapatoria, nadie esta a mi lado. Cierro los ojos lentamente y me imagino en otro lugar, en un bosque, como antes, rodeada de pájaros que cantan melodiosas canciones y me introducen en un mundo de tranquilidad. No es suficiente, no cuando siento como el cuchillo corta la parte de atrás de mis rodillas haciéndome gritar con todas mis fuerzas. El dolor es tan insoportable que siento que voy a desmayarme, pero por desgracia para mi, no lo hago. Cuando miro de vuelta hacia arriba unos ojos ovalados han aparecido en la cara de mi asesino y me miran con una ferocidad que es casi imposible apartar la vista. Él se rie y su risa es humillante, como si estuviera dándole música a mi muerte. Me tambaleo en el suelo hasta estar sentada y la punta filosa del arma se sitúa en mi corazón. Me duele, pero trato de no hacer ningún gesto. Voy a morir pero lo are con dignidad. Él se lame los labios una vez mas y el cuchillo se introduce en mi, cortando capas de piel a su paso, hago una mueca y me trago un sollozo. Casi puedo sentir cuando toma impulso y el objeto se adentra del todo en mi corazón, rompiéndolo.
Eso nunca sucede.
Espero...1,2,3,4 segundos. Nada. Entonces abro mis ojos y mi vista se adecua a el nuevo panorama. Alguien, otro chico, esta agarrando al "sin rostro" con una mano y lo estrangula con la otra. No me muevo, no porque no quiera sino porque no puedo. Estoy anclada al piso, como si tendría la obligación de ver lo siguiente y, de echo, quiero verlo. Mi salvador le rompe el cuello al otro chico, y veo como su espalda se contrae al hacerlo. No llego a verle la cara, porque no mira hacia mi. Su pelo brillante resplandece mientras que el asesino cae muerto al piso. Sonrió por dentro hasta que la felicidad se extiende a mi rostro, e intento pararme una vez mas. No lo logro. Trato de gritar mientras veo como el nuevo chico comienza a caminar lejos de mi. Es inútil, parece como si mis cuerdas bocales no hubieran existido nunca. Entonces, se aleja cada vez mas hasta que su cuerpo apenas es un punto en el espacio y yo solo puedo verlo partir...
Despierto acalorada y entre jadeos. Noto las palmas de mis manos sudorosas y las limpio contra la sábana de mi cama. Me levanto hacia el baño y mojo mi rostro, tratando de que el agua me despabile, por suerte lo hace. Miro en frente de mi, donde una pared blanca inmaculada cubre el espacio en el que debería haber un espejo. Ahora siento que tengo la necesidad de mirarme, no se porque, tal vez para conocerme mejor. Es casi como si me desquiciara no poder ver mi reflejo, parece que también he perdido eso. Golpeo la pared con un puño y pequeños fragmentos de ella caen sobre mis dedos doblados. Ahora el color rojo brota de mis manos, quedándose entre mis nudillos y la blanca pintura, manchando la pureza de ella. Me siento mejor.
Camino hacia mi cama y noto que Annie no esta a mi lado. Por un momento me invade la nostalgia de no tenerla conmigo, aunque siempre este en silencio. Probablemente este fuera, me digo intentando calmarme a mi misma. Paso del desayuno servido en la bandeja a mi lado y me dirijo al jardín. Cuando salgo el sol me pega fuerte en la cara y cierro mis parpados momentáneamente. Annie no esta allí, sin embargo veo una sombra a lo lejos. Peeta.
Me acerco a él y me siento a su lado, en el banco de ayer. No habla enseguida, ni siquiera me mira. Parece estar demasiado ocupado admirando el paisaje para hacerlo. Finalmente se gira hacia mi y noto como unas ojeras le recorren la parte inferior de los ojos. Hago una mueca pero no digo nada.
-Hola -dice él. Por un momento me he olvidado lo tranquilizante que es su voz- Katniss...-toca mi hombro al ver que yo no respondo y, cuando lo miro, veo la preocupación en sus ojos.
-estoy bien -Peeta inhala y exhala- tuve una pesadilla -me sorprendo de lo sencillo que me resulta decírselo.
-oh- exclama- ¿sobre que? -alza las cejas y, al ver el color celeste de sus pupilas me siento como en casa. Pero no es suficiente, no aun.
-¿podemos no hablar de eso? -él asiente con cortesía y deja de mirarme. Después de lo que parece una eternidad vuelve a hablar.
-así que quieres que te cuente cosas sobre ti. -dice con su sonrisa habitual. Podría acostumbrarme a ella.
-por favor -suplico y se que mis ojos están mas brillantes de lo común. Irradio esperanza.
-mmm -se toca la pera con un dedo, donde una barba insipiente empieza a crecer, y me mira divertido- no se por donde empezar.
-¿me conoces mucho? -pregunto y él se ruboriza levemente, lo ignoro aunque me da curiosidad el porque.
-no lo se. -admite con algo de tristeza- creo que si, pero nadie te conoce del todo. Nunca te llegue a comprender -noto que le cuesta decirme aquellas palabras, así que trato de suavizar el ambiente.
-¿como nos conocimos? -meto una pierna doblada debajo de la otra, acercándome mas a él.
-esa es fácil -sus ojos centellean- te vi por primera vez cuando eramos pequeños. Íbamos al mismo colegio. -hago un gesto con la mano animándolo a seguir- No nos hablábamos -dice avergonzado- pero luego te vi años mas tarde, fuera de mi panadería. Tal vez debería haber empezado por ahí mi familia tiene una panadería. Bueno, tenia. -el dolor de sus ojos esta a la vista y no hago preguntas sobre eso.
-¿yo fui a comprar algo? -trato de adivinar. El niega con la cabeza y no contesta. Desvío el tema- ¿ahí hablamos?
-no exactamente -se que intenta ayudarme pero tan solo me confunde- nos conocimos años después. En los juegos- ¿los juegos? ¿que juegos? Tal vez competía en algún equipo. Capaz eramos amigos por nuestros gustos en común. Quiero preguntárselo pero Peeta se levanta de pronto y se esconde tras el árbol mas cercano. Cuando giro mi vista hacia atrás veo una figura a lo lejos. Reconozco enseguida a Annie. Ella se sienta a mi lado, y me tenso en cuanto lo hace. Por suerte no dice nada, eso me hace pensar que no lo ha visto.
Ella tan solo se queda ahí como todos los días, observando el cielo conmigo. No puedo decirle que se vaya podría sospechar. Así que soy paciente y espero hasta que, por alguna razón, tenga que entrar. No se queda mucho tiempo, sin embargo, cuando me giro hacia el árbol donde se ha escondido Peeta para avisarle que ya no hay peligro, descubro que él ya no esta.
Me quedo fuera hasta la puesta del sol y, cuando ya es de noche, los guardias me obligan a entrar, lo hago sin ganas. Cuando llego a mi habitación la cena ya esta servida, como solo porque noto que el no comer en todo el día me esta debilitando, y por alguna razón pienso que debo estar fuerte. Annie me sonríe antes de acostarse en su cama y cerrar los ojos, yo me quedo tendida allí, sin decir nada. Entonces, agarro la pantalla de los dibujos y, cuando lo hago, descubro un papel pegado encima de ella. No es muy grande y esta doblado en dos. Lo abro mirando hacia todos los rincones del cuarto, intentando descubrir a la persona que lo ha dejado allí. No hay nadie. Veo una letra clara y temblorosa. En palabras grandes dice: 9 pm. El jardín. P.
No necesito ser un genio para saber de quien se trata, aunque no se como espera que salga de noche a fuera. En la puerta de mi habitación veo a un guardia con su traje blanco. No puedo salir por ahí, rodeo con mi ojos todo el perímetro hasta llegar a la ventana. Mis cejas se alzan y una sonrisa involuntaria se forma en mis labios. Ya se como escapar.
Ains sus comentarios son tan geniales que tengo que contestar algunos!
samantha136 : no puedo decir exactamente como llego ahí porque lo arruinaría todo. Pero pronto se descubrirá, poco a poco!
Mary Evellark : Peeta esta con los rebeldes, no puedo decir mucho porque sino arruino todo jajaja. Espero que quede clara esa parte tal vez lo hago muy complicado yo...Bueno, el chico que dibuja tampoco se los puedo decir, juro que prontito se descubre ;). Créeme yo tampoco quiero meter a Gale pero aunque no quiera es parte de la vida de Katniss también. Maldito Gale! jajajaja. No pasa nada linda, me encanta que me escriban mucho y me den sus opiniones. Gracias!
Lolaag194: The one saldrá en mayo! me parece una eternidad jajaja, estoy de acuerdo con lo que decís.
Sakura Uchiha : aii entiendo lo que decís! me pasa lo mismo con algunos ficts que me quedo como "que genial! mira lo que escribió!" aunque, por supuesto, no lo siento cuando releo lo que yo escribo, así que es lindo que me lo digas, tengo bastante poca autoestima jajaja. Si, soy muy cursi cuando se trata de estos dos, y me gusta cambiar un poco a Katniss, hacerla mas suave. Eso se ve poco en THG y estaría bueno que hubiera implicado mas sus sentimientos pero bueno acá esta fanfiction para hacer nuestros sueños realidad. Tu amenaza me dio miedito pero TENGO que hacer que Gale aparezca, aunque no quiera, como dije antes. Prometo no hacerlo taaaan odiable como en el libro, aunque sea casi imposible porque se trata de Gale.
Gracias por todos sus comentarios, algún día les contestare a todos, lo prometo!
Decidí hacer lo que varias me dijeron dejar el Real o no para mas adelante cuando Katniss sepa mas de si misma, hasta entonces solo tendremos conversaciones como las de este cap. Quiero que quede claro que ella no esta igual que en Sinsajo, piensen que no se acuerda de nada, por lo tanto no es igual a la Katniss que todos conocemos, probablemente sea mas como al comienzo de Los juegos del Hambre y este asustada, a parte de añadirle unos sentimientos extras para con Peeta jejeje. Bueno eso es todo!
Gracias por leer, besos :)
