Buenos Días/Tardes/Noches
Antes que nada, me disculpo por mi gran demora en actualizar, pero tienen mi palabra de que voy a terminar el fic, así que pueden contar con que no lo abandonaré por difícil que me resulte seguir escribiendo.
Estuve resolviendo algunos problemas, sobreviviendo a los finales de la universidad, en fin, asuntos aburridos de la vida real.
Este capítulo contiene una gran cantidad de sucesos que espero compensen el tiempo que aguardaron por leer. Me inventé algunos nombres que no alteran la historia, pero vi necesarios para dar un contexto en ciertas partes del pasado de este universo alternativo.
En fin, que lo disfruten tanto leyéndolo como lo hice yo al escribirlo.
CAPÍTULO 07: ¿Quién los busca?
Algo que no sabían Korra y Bolin era que habían puesto precio a sus cabezas, aunque debieron imaginárselo, ya que la policía no se quedaría de brazos cruzados esperando a que ellos aparecieran. Como hacía meses que los buscaban por crímenes de antes del robo al banco con Eska y Desna, era cuestión de tiempo para que ofrecieran una recompensa por su captura. La mentira que aquellos dijeron se volvió cierta, pues se les culpa de la desaparición de Amón, pero ese hecho lo ignoran por el momento.
Bolin estaba con Opal, por fin había conseguido acercarse a ella aunque fuera con el pretexto de darle el pésame por el pariente que habían sepultado. Resultó que un primo de ella fue uno de los policías que terminó abatido tras el enfrentamiento a balazos con los ladrones de caballos. El muchacho recibió el merecido agradecimiento por el golpe que recibió la otra noche por proteger a la chica en la taberna y ambos se fueron a un lugar donde pudieran estar solos para hablar y conocerse.
Korra había regresado rápidamente a la granja Sato, ver a Asami al lado de Mako la ponía mal y por muy novios que fueran, no significaba que estuviera obligada a mirar el espectáculo de pareja perfecta que le daban a la demás gente. La morena dio gracias al cielo cuando la ceremonia funeraria terminó para ser libre de irse finalmente.
Asami vio a Korra marcharse, pero no hizo nada por detenerla, no sabiendo que para Mako era un duro momento en el que el apoyo moral es vital. A falta de un buen motivo para dejar solo al joven oficial con su pena, la joven Sato dejó que la morena se fuera, además ¿qué le diría si la alcanzaba? Pese a lo que sintiera por ella, los recientes acontecimientos se pusieron en su contra para mantenerla por más tiempo al lado del policía en calidad de pareja.
Pasaron alrededor de un par de días más, tiempo en el que, por suerte, Korra y Bolin no habían sido vistos por los gemelos que estaban tras su pista. Sin embargo se les acabó la buena fortuna cuando el muchacho paseaba con Opal y los rasgados ojos de Eska lo distinguieron. La melliza, quien había tenido una fugaz relación con él, todavía lo quería obsesivamente y se volvió loca de celos al verlo con otra chica.
-¡Bolin!- Gritó Eska totalmente fuera de sí
-¡Eska!- Dijo Bolin absolutamente estupefacto al reconocer a la persona que le llamó escandalosamente por su nombre
Enceguecida por los celos, Eska se lanzó sobre Opal sin importarle en absoluto que es una total desconocida. La joven de cabello corto no sabe lo que está pasando y tampoco lo piensa mucho, sólo se defiende de esa especie de psicópata que la está atacando. Bolin se recupera de su asombro y detiene la pelea tomando a su excompañera a la que lanza inmediatamente a un lado.
Antes de que Eska logre recuperarse o aparezca su hermano Desna para ayudarla con el ataque, Bolin toma la mano de Opal y logran escapar. El muchacho sabe que sus compañeros de crianza no auguran nada bueno con su presencia en Little Republic, ya que son los únicos que conocen su pasado y, a juzgar por la traición en el robo de banco, se declararon sus enemigos. Es seguro que los gemelos serían capaces de revelar todos sus secretos, aun si estos los hacen caer a ellos también, sólo por evitarles conseguir la felicidad a él y a Korra. Ha surgido un nuevo predicamento: Deben irse del pueblo cuanto antes.
Korra, en medio de su depresión por estar viendo a Asami con Mako la mayor parte del tiempo, es sorprendida por Bolin quien llega con muy mala cara a su presencia.
-¿Qué pasó, Bolin?- Pregunta Korra –Pensé que ibas a verte con Opal, pero en vez de eso parece que te hubieras encontrado al mismo demonio-
-Así fue- Responde Bolin mientras recupera el aliento – ¡Eska y Desna llegaron a Little Republic!-
-¡¿Qué?!- Reacciona la morena -¡¿Qué has dicho?!-
-¡Saben que estamos aquí, Korra!- Espeta el joven -¡Debemos irnos!-
Bolin le cuenta a Korra cómo los encontró Eska y que, tras ese hecho, llevó a Opal a casa inmediatamente para luego volver a la granja Sato. La morena suele decidir basada en sus instintos, pero esta vez optó por usar más la cabeza.
-Hemos llegado a un callejón sin salida, Bolin- Reconoció Korra –Nos ha abandonado la suerte, así que será mejor decir la verdad-
-Pero Korra- Protesta Bolin –Como se sepa lo que pasó, iremos a la cárcel y toda la buena gente que hemos conocido aquí y nos ha ayudado se verá decepcionada-
-¿Y qué prefieres que hagamos?- Pregunta la morena -¿Que nos larguemos de aquí sin decir nada para parecer culpables aparte de cobardes? ¿Y luego qué? ¿A seguir escapando el resto de nuestras vidas?-
Bolin calló desconcertado por esos cuestionamientos. Ya habían cometido el error de mentir para poder quedar libres y bajo el amparo de Asami y su padre. Si se iban sin siquiera despedirse, darían la certeza de culpabilidad por el crimen que dijeron no haber cometido. Al marcharse así y siendo buscados por la policía, eventualmente tendrían que volver a huir de cada sitio al que llegaran. El joven no quería ir a la cárcel, pero ser un fugitivo también suponía una condena.
-Tienes razón, Korra- Dijo Bolin -¿Pero por dónde empezamos?-
-Tengo una sugerencia- Respondió Korra
-Te escucho-
-Aparte de Asami, la persona de más confianza para nosotros en todo Little Republic es Tenzin- Explicó la morena –Él puede aconsejarnos bien una vez le digamos la verdad-
-Hablando de Asami- Cuestiona el muchacho -¿Qué harás con ella?
-¿Qué quieres decir?- Pregunta la chica
-Tú sabes exactamente qué quiero decir- Espetó él –Cuando te marchaste con Bumi sin decirle nada, más que molesta, se le notaba muy preocupada, incluso los otros vaqueros y las doncellas de la casa comentaron que nunca la habían visto así. Eso sin mencionar lo consternada que estuvo al ver que te encontrabas al borde de la muerte a tu regreso-
Bolin tenía toda la razón, ya había estado bastante mal no haberle dicho a Asami personalmente que debía irse con Bumi y esta nunca le reprochó nada especialmente después de lo mal que salió esa diligencia.
-Estás en lo cierto, mi amigo- Aceptó Korra –Hablaré con ella, le diré la verdad de por qué nos iremos. Es lo menos que le debo-
-Me adelantaré- Respondió Bolin –Aparte de que seguramente preferirás hablar con ella a solas, reconozco que no seré capaz de volver a verla a la cara-
Asami se encontraba haciendo algo de contabilidad el estudio, ya que luego de que las vacas parieran había aumentado el inventario de ganado. Siendo el trabajo lo único que la libra de pensar en sus predicamentos sentimentales, se concentra lo más que puede en administrar la granja lo mejor posible. Inesperadamente escucha el sonido de golpes suaves en la puerta, así que sale de sus cavilaciones y responde afirmativamente a la persona para que pase.
-Soy yo, Asami- Dijo Korra con una melancólica mirada –Vengo a despedirme. Debo marcharme y Bolin también-
-¡¿Qué?! ¿Pero por qué?- Preguntó Asami desconcertada
-No te preocupes, Asami- Respondió Korra –Cuando sepas por qué nos vamos, estoy segura de que no querrás volver a vernos de todas formas-
-Más te vale que me lo aclares o no saldrás de este despacho- Aseguró la joven Sato decidida
-De acuerdo- Se resigna la morena sabiendo lo terca que es su capataz –Lo que es verdad es que no matamos a nuestro patrón. Sin embargo no somos inocentes y si huíamos de Salt Bottle debido a un crimen que cometimos. Robamos un banco con el fin de iniciar una nueva vida, pero todo salió mal cuando nuestros cómplices nos traicionaron y…-
-Espera, espera- Interrumpe la de ojos verdes –Cometieron un crimen, vinieron hasta aquí ¿y luego tuvieron el valor de decirme una mentira?-
-Yo no diría valor, considerando que nos apuntabas con un rifle…- Replicó la vaquera
-Vete, Korra- Dijo fría y cortante la capataz –Tienes mucha razón, no quiero volver a verte-
-Si te hace sentir mejor, quiero que sepas que nos entregaremos…-
Korra da media vuelta para retirarse, pero volvió en sus pasos y tomó por sorpresa a Asami abrazándola. La joven Sato, quien estuvo dando la espalda desde que supo la verdad para ocultar sus emociones, sintió como su corazón se aceleraba, aunque pudo contenerse y evitar corresponder al gesto.
-¡Te odio!- Dijo Asami a causa de su enfado
-¡Y yo te amo!- Contradijo Korra aun sin liberarla de su abrazo
-Largo de mi casa- Insistió la de ojos verdes
-Espero que Mako te haga muy feliz- Respondió la morena ignorando aquellas palabras y bajando sus poderosos brazos –Gracias-
¿Gracias? ¿La palabra no debió haber sido Adiós? Asami cae de rodillas al oír que se cerró la puerta, decepcionada por haberle dado entrada a un par de delincuentes, sintiéndose engañada porque les dio toda su confianza, pero sabiendo que está profundamente enamorada de Korra. Se permite llorar, aunque orgullosa de sí misma por haber conseguido mantenerse de pie sin ceder a las palabras ni a los gestos de la morena.
Antes de que sean delatados por los gemelos, Korra y Bolin llegan a Horse Temple a buscar a Tenzin, quien los recibe con amabilidad. Los chicos le cuentan todo desde el principio al criador de caballos, desde que fueron secuestrados de niños hasta el robo del banco cuya acción posterior es el viaje que los conduce a Little Republic. La primera reacción de aquel hombre no es muy buena al oír la verdad, sin embargo guarda la compostura y se pone en su lugar.
-Chicos, tomaron muy malas decisiones- Dijo Tenzin como un padre a punto de sermonear a sus hijos –debieron haberse entregado a la policía o de plano haberme contado todo eso una vez llegaron aquí-
-Pero Tenzin, entiéndenos- Respondió Korra -¿Qué podíamos hacer? Nuestros compañeros de crianza, a quienes consideramos amigos, nos traicionaron. Luego de eso no teníamos en quien confiar-
-Además somos forasteros- Agregó Bolin –Cuando llegamos aquí no conocíamos a nadie ni nos conocían, así que creímos ingenuamente que podíamos iniciar una nueva vida-
Luego de oír eso, Tenzin comprendió que, por mucha confianza que él inspire, no podía esperar que aquellos muchachos lo hubieran tenido por amigo inmediatamente luego de experimentar semejante traición de personas con las que estuvieron la mayor parte de sus vidas.
-Hablaré con Bumi- Dijo Tenzin –Le ha estado siguiendo la pista al gremio criminal desde hace mucho tiempo. Les prometo que haré todo lo posible por librarlos de la ejecución y que reduzcan su sentencia si se entregan a la policía pacíficamente-
Korra y Bolin se miraron para luego ver al suelo resignados sabiendo que es la única opción que tienen para librarse de una vida de fugitivos. Deciden hacer caso a Tenzin y van a la comisaría de Little Republic directamente a entregarse, siendo Mako quien los recibe allí. La morena se deprime más porque, aparte de tener que renunciar a la libertad para dejar de escapar, tiene que confesar sus crímenes y dejarse encerrar precisamente por el responsable de su depresión.
-Esperen- Dijo Mako incrédulo -¿Qué ustedes dos qué?-
-Mire, oficial- Responde Korra perdiendo la paciencia –Con todo respeto, en nuestra situación lo que menos necesitamos es que usted actúe como un tarado. Ya le dijimos que somos los responsables del robo al banco de Salt Bottle y venimos a entregarnos-
Mako se aclara la voz disgustado por la actitud maleducada de Korra, pero no se deja llevar por sus emociones
-De acuerdo, sin embargo no puedo interrogarlos sin la presencia de la Sheriff Beifong- Afirma el oficial visiblemente resignado –De todas maneras serán retenidos mientras adelantamos una investigación. ¡Llévenselos!-
A la orden de Mako, los suboficiales que estaban con él conducen a Korra y a Bolin a unas celdas, aunque no los sujetaron considerando que los vaqueros se entregaron voluntariamente. Tenzin estuvo con ellos todo el tiempo para demostrarles que contaban con su apoyo, realmente él no los consideraba responsables totalmente de los crímenes que se les imputaban porque la naturaleza de su crianza y viéndose en constante amenaza por parte de un hombre malvado no tuvieron más alternativa.
-Korra, Bolin, no se preocupen- Dice Tenzin antes de retirarse –Bumi es un excelente investigador y sé que nos ayudará. Iré a buscarlo inmediatamente-
Bolin se encontraba desanimado y Korra pensativa porque no sabían si realmente Tenzin y Bumi podrían hacer algo por ellos, además ni siquiera estaban seguros de que fueran imputables por manipulación. Los dos amigos se hallaban en celdas separadas por una pared, pero se sentían como si estuvieran a kilómetros de distancia uno del otro.
-Korra…- Dijo Bolin -¿Crees que hicimos lo correcto?-
-¿Sabes, Bolin?- Respondió Korra desde el otro lado –No sé si sea lo correcto, pero me siento más tranquila sabiendo que no tenemos que seguir huyendo, sin importar el resultado-
-Tienes razón, aunque hubiera querido saber qué tan lejos podía llegar con Opal- Admitió el joven sabiendo cuán atraído se sentía por la chica -¿Qué pasará con Asami?-
Con sólo escuchar su nombre, el corazón de Korra da un vuelco. Amaba sinceramente a Asami, pero luego de reflexionar no creía ser el mejor futuro para ella y pensaba en Mako con amargura, pero el tipo al menos estaba en el lado "bueno" de la ley.
-Ella estará bien, tiene muchos vaqueros y realmente no nos necesita- Evade Korra cambiando de tema –La mayor parte de las vaquillas ya nacieron y ya no tienen tanto trabajo, además…-
-Sabes a lo que me refiero- Interrumpe Bolin –Estás tan enamorada de ella, como ella de ti-
-¿Y cómo estás tan seguro?- Pregunta la morena –Yo si la amo, pero como ya estaba con Mako, nunca tuve oportunidad-
-Puede ser, pero tú no viste lo que yo vi- Responde el muchacho –No te imaginas lo preocupada que estaba cuando llegaste herida esa mañana, hizo todo lo que estuvo a su alcance para salvarte y no se separó de ti ni un instante-
-Eso puede ser preocupación de amiga- Contestó la de ojos azules más por convencerse a sí misma que a su compañero –Si te hubiera pasado a ti, yo habría perdido la cabeza-
-¿Y también me habrías besado la boca mientras estuviera inconsciente?- Cuestionó el chico con ironía
Korra recordó el beso que le dio a Asami tras haber recuperado el conocimiento y para ella era el primero, aunque tuvo la sensación de que no lo era
-¿Cómo dices?- Interroga Korra –Es seguro que sabes algo que yo no-
-Sé que soy muy despistado, pero tenías el color de sus labios en los tuyos cuando la doctora Kya te curaba- Recuerda Bolin –Obviamente no era tuyo porque jamás te maquillas y estúpido fuera si al ver eso no atara cabos-
Kya no era la única cómplice que Asami había tenido en ese momento, Bolin también y se quedó callado porque notó las miradas entre su capataz y Korra, así que para que se besaran era cuestión de tiempo, sólo que no imaginó que fuera a pasar así.
-La verdad es que eso ya no importa ahora- Dice Korra con resignación –Cuando se enteró de que estaríamos aquí porque reconocimos nuestros crímenes, se enfadó tanto que supe que no tendré la más mínima oportunidad de estar con ella. En cuanto te dije que confesáramos, sabía que la perdería-
-¿Cómo crees que estén Eska y Desna ahora?- Preguntó Bolin
Hubo un silencio por unos instantes y luego rompieron a reír con ganas. En medio de tanto drama, tuvieron al menos el sentido del humor para burlarse de aquellos que los perseguían a causa de la recompensa. Como Bolin y Korra ya habían traicionados por Eska y Desna, no les sorprendió demasiado que tuvieran el descaro de querer conseguir el dinero ofrecido por su captura, así que fue un placer estropear sus planes.
Tenzin habla con Bumi, a quien le cuenta con pelos y señales todo lo que Korra y Bolin habían confesado, así que deducen que el gremio del que los jóvenes hablaban y el grupo de ladrones de caballos liderado por Ghazan estaban conectados. El exmilitar, sintiéndose en deuda con la morena, juró que iba a hacer todo lo que estuviera a su alcance para lograr la libertad para ella y su amigo.
La noche había caído, no era luna llena, pero Korra se paró para verla por la ventana a través de los barrotes y eso la ayudó a sentirse más tranquila. No así Bolin, quien sabía que existía una fuerte posibilidad de que fueran a la horca, ya que era sumamente difícil probar que fueron adiestrados para la delincuencia en contra de su voluntad.
Eska y Desna estaban en el Gran Chin bebiendo considerablemente para olvidar su frustración de no haber conseguido la recompensa por la captura de Korra y Bolin a quienes irracionalmente consideran sus enemigos. Luego, estando borrachos, salen del establecimiento a dar una vuelta para tomar aire cuando fueron agarrados con violencia por un par de individuos cuyos rostros no pudieron ver hasta haber sido arrastrados hasta un oscuro callejón.
Al estar sostenidos fuertemente contra una pared con unas manos duras como el acero y con los sentidos un tanto alterados debido al licor; los gemelos palidecen cadavéricamente, mientras los efectos del alcohol desaparecen, dando paso a un extremo temor cuando reconocen a uno de los hombres que tienen delante.
-¡Zaheer!- exclaman Eska y Desna al unísono –Está usted…-
-…No muy complacido de tener que venir aquí personalmente debido a su ineptitud- Les interrumpió el aludido.
-Te dije que eran un par de estúpidos- Afirmó el otro sujeto, quien estaba encapuchado y portaba una máscara –Ocuparnos de ellos fue una deshonra para el gremio.-
Por una razón hasta el momento desconocida, Eska y Desna temen profundamente a Zaheer, de hecho no dudan en hacer lo que él les ordene. Es un tipo alto de gran musculatura y fuerza física, tiene la cabeza rasurada aunque puede distinguirse que su cabello sería gris oscuro y lleva una cicatriz en la ceja izquierda sobre una seria mirada gris que complementan el intimidante gesto de su rostro. En cuanto al otro hombre, aun ignoran su identidad, aunque algo en él les resulta tan desagradablemente familiar que se abstienen de preguntarle siquiera su nombre, lo único notable es que se trata de alguien alto y en buena forma.
-Escúchenme bien, par de inútiles- dice Zaheer muy serio –Sacaremos a Korra y a Bolin de la cárcel-
A la mañana siguiente llega Lin a la comandancia luego de dejar a su esposa, Kya, en el consultorio en el que ha comenzado a trabajar. La Sheriff andaba de muy buen humor, algo extraño en ella, pero eso cambió de inmediato cuando entra en su comisaría, pues encuentra una clara señal de que hubo un ataque hacía poco. Mako, quien había tomado la jornada nocturna, estaba herido en la cabeza y apenas recuperaba el conocimiento, mientras otros oficiales estaban tendidos en el suelo con marcas de cuchillos y golpes.
-Ah… Jefa Beifong- Musita apenas Mako al ver a Lin a su lado
-¿Puedes moverte?- Pregunta la Sheriff -¿Qué sucedió?-
-No estoy seguro- Responde el joven oficial mientras se soba el cráneo intentando recordar –Había terminado mi guardia, pues usted me indicó que le pusiera especial atención a Ghazan. Además estaba asegurándome de que Korra y Bolin, quienes se entregaron ayer, descansaran para que usted hoy viniera y los interrogara para tomarles declaración. Sin embargo, cuando llegué de nuevo a esta zona, los muchachos estaban tirados en el suelo y alguien me atacó haciéndome caer inconsciente hasta ahora-
Antes de finalmente mirar lo que pasó, Lin pide ayuda a Kya para que ella y otros médicos ayuden a sus hombres. Lejos estaba de imaginarse lo que se encontraría al acercarse a las celdas a inspeccionar a los reos… Había una gran conmoción, Ghazan estaba muerto, otros dos calabozos estaban destrozados y, al ver el resto de los presos donde estaban el día anterior, supo la Sheriff entonces que eran Korra y Bolin quienes faltaban.
Lin buscó la ayuda de Bumi, quien acudió de inmediato a la comandancia para encontrarse con el muy infortunado suceso. El cadáver de Ghazan ya había sido retirado del escenario de su muerte para iniciar la investigación y tuvieron que resignarse a que sería imposible obtener información de él, de hecho en el tiempo que estuvo bajo custodia policial se negó a revelar lo que sabía sobre el gremio criminal. Sin embargo Bumi estaba visiblemente preocupado por los jóvenes vaqueros desaparecidos.
-Si se trata de una fuga…- comenta Lin –…es la más extraña que haya visto-
-No me trago el anzuelo…- Responde Bumi -…si de algo estoy seguro es que esos muchachos fueron sacados de aquí en contra de su voluntad-
-Sabía que llegarías a esa misma conclusión…- Dice la Sheriff -…Este desastre es una clara señal de lucha y sería absurdo que se entregasen para luego escapar-
-Y para desgracia de ellos, esta pelea no la ganaron…- Observa el exmilitar -…A juzgar por los rastros de sangre y las condiciones en las que encontraste a tus hombres, esos chicos tienen heridas hechas por cuchillos-
-Es que los muy malditos son demasiado listos, aparte de ser demasiado hábiles- Admite la oficial –Atacando de esa manera era el único modo posible de no causar ruido y no atraer la atención hacia aquí. También me impresiona que hayan conseguido derrotar a los policías armados que dejé custodiando este sitio.-
-Tienen que haber sido por lo menos cuatro- Especula el hombre –Y los cuchillos no fueron sus únicas armas, traían algo con qué golpear a los oficiales porque era la forma más rápida de dejarlos fuera de combate. No vinieron a matar a nadie más que a Ghazan y no cabe duda que llevarse de aquí a Korra y a Bolin era su principal objetivo-
-Pero ¿por qué?- Pregunta ella.
-Porque al entregarse ellos…- contesta él -…entregarían al gremio. Korra y Bolin vinieron a esta comisaría precisamente a darnos toda la información que nos negó Ghazan-
Lo cierto es que el gremio criminal era más peligroso de lo que se imaginaban, pues si cuatro personas enfrentaron y derrotaron a una docena de oficiales armados antes de que estos pudieran responder abriendo fuego, significaba que no se trataba de delincuentes comunes. Es un grupo bastante organizado y matarían de ser necesario para mantener en secreto, tanto sus identidades, como sus bases y modo de operaciones. El reciente suceso demostraba sólo una cosa de la que son capaces para mantenerse en las sombras del anonimato, desde las que han construido su imperio y delinquen impunemente.
No muy lejos de Little Republic, los dos reos secuestrados son llevados a un punto desconocido en el desierto, con las cabezas cubiertas por unos pequeños sacos de tela, impidiéndoles así conocer el camino de vuelta al pueblo. Entran todos a una cueva, en donde les descubren el rostro a los prisioneros; Bolin es obligado a tomar asiento en una roca con los brazos atados a la espalda y Korra es colgada de las ataduras que amarran sus manos a una cadena, que a su vez está sujeta a una polea que utilizan para subirla más cerca del techo. La caverna en la que se encontraban no era ordinaria, pues estaba perfectamente acondicionada no sólo para ser habitable de modo temporal, sino también para albergar prisioneros y como punto de abastecimiento de armas. Era evidente que se trataba de un sitio conquistado por el gremio criminal y que servía como algo más que un simple escondite provisional, aunque no era útil si se pensaba en un lugar para vivir.
-P'li, Ming Hua- Llama Zaheer a dos personas que ya se encontraban allí esperándolos –Ocúpense de nuestros… invitados-
Las personas aludidas, quienes al parecer estaban en un lugar más profundo de la cueva, salen al encuentro de Zaheer y el misterioso enmascarado. P'li es una mujer blanca, atlética, de cabello negro, ojos naranjas y un particular tatuaje en forma de ojo adorna su frente. Ming Hua, también mujer, tiene la piel ligeramente bronceada, es delgada, de cabello negro y se caracteriza por carecer de brazos, aunque compensa esta discapacidad con unas complejas prótesis de madera con un nivel funcional, hasta ese momento, desconocido.
De inmediato queda claro que P´li es mucho más que aliada e incluso amiga de Zaheer, pues lo saluda con un abrazo y un beso en la boca, indicando así la naturaleza romántica de su relación. Sin embargo la mujer es bastante callada y no menciona ni una palabra, es Ming Hua quien habla.
-Tardaron demasiado en volver, Zaheer- Afirmó Ming Hua -¿Qué los detuvo?-
-Sospecho que, al igual que estos dos perros traidores, Eska y Desna no nos son leales- Dijo el enmascarado –Lo único que los impulsó a ayudarnos es la posibilidad de que los matáramos-
-Y pudimos haberlo hecho- Agregó Zaheer –Los enviamos a un lugar que no fuera este porque no nos convenía que se quedaran en Little Republic, pero tampoco es buena idea que conocieran este sitio. Pese a lo que le hicieron a Amón, decidí perdonarles la vida para que nos ayudaran a encargarnos de esto-
-Por eso eres nuestro líder- Sentenció la de brazos de madera –Tu gran capacidad estratégica es la que nos ha mantenido en el anonimato. Sin embargo, ¿Dónde está Ghazan?-
-Fue asesinado- Admitió el líder –Cuando llegamos ya estaba muerto, no sabemos quién lo hizo, pero no podíamos quedarnos para averiguarlo. De todas maneras, si eso te causa frustración, puedes desahogarte con uno de estos dos. Mi única orden es que no los maten-
Korra y Bolin no habían interrumpido la conversación porque no tenían plena consciencia, fueron golpeados para hacerles perder el conocimiento y poderlos sacar de la cárcel. Aparte de las heridas defensivas que les quedaron de la pelea, al fuerte joven le bajó algo de sangre desde su cabello hasta su mejilla derecha y la morena estaba ensangrentada, desde el nacimiento de su pelo y pasando por su frente hacia los lados de su nariz. Ming Hua apretó los puños mientras se acercaba al muchacho y P´li tomó un látigo con punta afilada de acero que estaba colgado en un clavo.
-Hay que sacarles toda la información que podamos para atar todos los cabos sueltos- Dijo el enmascarado a Zaheer –Debiste permitirme vengarme del otro par de bastardos-
-Mantendremos vivos a Korra y Bolin hasta que nos hayan dado los nombres de las personas que conocieron, ya no nos servirán después de eso- Respondió el líder –Después veremos si Eska y Desna nos son útiles, de no ser así, serán todos tuyos, Amón-
En Little Republic, Tenzin habla con Asami tras haberse enterado él mismo de lo que pasó con Korra y Bolin por boca de Bumi, quien se lo informó porque fue la persona en la que los chicos confiaron antes de entregarse a la policía. Al principio la joven Sato se resistió a saber algo de quienes trabajaron para ella, especialmente de la vaquera morena, aunque cambió de opinión luego de que su amigo le hablase primero de las circunstancias que convirtieron a aquellos muchachos en delincuentes.
-¿Por qué no me lo dijo?- Preguntó Asami quien pasó de la ira a la angustia
-No sé sus razones, Asami, pero es seguro que estaba segura de que te perdería sin importar qué estuviera detrás de todo- Respondió Tenzin
Ellos dos se encontraban en el hospital esperando saber cómo se encontraba Mako. El joven oficial, entre sueños estaba por descubrir una verdad que cambiaría por completo su perspectiva con respecto a los fuertes vaqueros que fueron secuestrados.
Mientras todo eso sucedía, dos nuevos personajes hacen su acto de presencia en Little Republic. Se trata de una pareja de casados, un hombre alto y corpulento acompañado de una mujer de estatura promedio y cuerpo atlético. Compartían entre sí algunas características: piel morena, ojos azules y cabello castaño oscuro. Llegaron hablando el idioma, aunque con un acento extraño y preguntando por la autoridad de la ciudad, algo que la gente entendía como la policía del pueblo. Muchas personas optaron por ignorarlos, debido a la desconfianza hacia los extranjeros, pero finalmente un vaquero que trabajaba para Tenzin los llevó a la comandancia de Lin Beifong.
-Disculpe, Sheriff Beifong- Dijo el vaquero de Tenzin cuando entraron a la comisaría, ya que no hubo un oficial que los recibiera en ese momento –Dos extranjeros han venido a buscarla-
-No tengo tiempo para eso, Han- Respondió ofuscada Lin al mismo tiempo que ordenaba sus papeles –estoy en medio de una investigación-
-Es que es importante, creo que tiene que ver con Hasook-
Pocas personas conocían a Korra por su nombre y la mayoría de la gente creía que se llamaba Hasook tras el incidente con Ghazan. Esto era del conocimiento de Lin, quien se sorprendió al escuchar al vaquero relacionar a los forasteros con la morena.
-De acuerdo- Aceptó la Sheriff mientras tomaba su sombrero –Hablaré con ellos-
El vaquero asiente y se retira, Lin queda entonces a sola con la pareja que comparte rasgos físicos con su esposa y con Korra. Sin embargo los observó con cierto recelo y decidió ser directa como siempre, pues tenía que salir a continuar la investigación en conjunto con Bumi.
-Díganme ¿Qué puedo hacer por ustedes?- Preguntó la Sheriff
-Antes que nada- Respondió el hombre –Nos presentaré, yo soy Tonraq y ella es mi esposa Senna. Me gustaría saber con quién hablamos-
-Soy la Sheriff de este pueblo- Dijo la oficial –Mi nombre es Lin Beifong-
-Ahora si le diremos exactamente por qué estamos aquí- Habla Senna –Vinimos de las lejanas tierras del sur con el único propósito de encontrar a nuestra hija, quien lleva 14 años desaparecida-
-Tenemos la certeza de que fue raptada- agrega muy seguro Tonraq –La hemos estado buscando desde que desapareció, sin perder la esperanza-
A Lin se le pasó por la cabeza un pensamiento que, estaba segura, se le pasó por la cabeza al vaquero que llevó a los extranjeros ante ella, pero quiso confirmarlo.
-¿Cuál es el nombre de su hija?- Preguntó
-Korra- Respondieron ambos
Lin tuvo que sentarse para asumir la noticia, pensar que de haber llegado sólo un día antes habrían logrado su anhelado objetivo. Sin embargo eso no era posible y en cambio tenía que contarles sobre el amargo suceso, por duro que esto fuese, pues estaban en su derecho de saber
-Será mejor que tomen asiento- Dijo Lin quitándose el sombrero –Hay algo que deben saber…-
Como oficial de policía, Lin ya había dado malas noticias a muchas familias a lo largo de sus años desempeñando su cargo, pero no se acostumbra a tener que hacerlo. Les cuenta a Tonraq y Senna todo lo que sabe sobre su hija, algo que no incluye su pasado criminal, ya que es información desconocida para ella, aunque si pudo decirles que Korra fue raptada de niña por un gran grupo dedicado a la delincuencia en muchas de sus formas. Beifong le dice por último a la pareja que la chica fue secuestrada de una celda en la que era prisionera.
-¡¿Qué?! ¿¡Qué has dicho?!- Grita Tonraq al levantarse bruscamente haciendo que caiga hacia atrás la silla en la que estaba sentado.
-¡Eso no puede ser!- Agrega Senna con el mismo nivel de conmoción
Para ellos no es fácil enfrentar la verdad no sólo de que estuvieron tan cerca de haber llegado a Korra, sino que cuenta con un pasado oscuro que ellos no pudieron evitar que tuviera y que eso la llevó a prisión.
-¡Escúchenme!- Les ordenó Lin antes de que se salieran de sí por completo –Si quieren más respuestas, sé exactamente quién puede dárselas-
-No queremos respuestas- Espeta Senna – ¡Queremos a nuestra hija de vuelta!-
-No nos quedaremos aquí esperando, iremos por ella ahora- Sentenció Tonraq
Si bien Lin no tiene hijos, existen personas importantes en su vida. Pasa sus dedos suavemente sobre la cicatriz de su rostro, recuerda cómo se la hizo y siente que entiende perfectamente las emociones de los forasteros. Arrancaron a Korra de su hogar y cuando tras 14 años están tan cerca de ella, se encuentran con que de nuevo ha sido llevada en contra de su voluntad a algún lugar donde nadie puede protegerla.
-Está bien- Dijo Lin –Pero no están solos. Vengan conmigo a Horse Temple, allí estamos organizando un equipo de búsqueda para ir a su rescate-
Tonraq y Senna se miran por un instante, realmente no quieren esperar más, pero no tienen por dónde empezar para ir por Korra, así que tratan de calmarse y asienten. Lin toma su sombrero y están por marcharse cuando entra Mako tomándolos a todos por sorpresa. Agitado, con su uniforme a medio poner, un vendaje en la cabeza y con un rostro determinado, el joven oficial se dirige a su comandante.
-¡Yo también tengo que ir!- Afirma -¡Bolin es mi hermano!-
Todavía no terminaba Lin de superar la sorpresa de que los padres de Korra llegaran a su puerta buscándola cuando resulta que su oficial de más confianza resulta ser un pariente tan directo del otro secuestrado. En los ojos de Mako se ve que no va a retractarse de sus palabras ni a desistir de tomar parte en la búsqueda de Bolin. La Sheriff sabía que el hermano del joven policía fue raptado siendo un niño pequeño y nunca se volvió a saber de él, lo que nadie se imaginó es que estuvo a la vista de todos y no fue reconocido.
Poco después de Mako, Asami y Tenzin, quienes habían estado con el joven en el hospital, entraron también en el recinto. Todos miran a los forasteros con curiosidad.
-Ellos son Tonraq y Senna- Se anticipó Lin a las preguntas –Los padres de Korra-
En una oscura caverna en el desierto, cesan los sonidos de golpes y latigazos que habían llegado a casi todo rincón del lugar. Unas cuantas antorchas servían de iluminación, aunque de todas formas la penumbra predominaba y, de entre las cuatro personas que estaban ahí, dos de ellas respiraban con dificultad.
-Para… tener brazos… de madera- Pudo Bolin apenas decir –no golpeas tan fuerte-
En respuesta a esas palabras, otro certero puñetazo choca contra su rostro. Bolin escupe sangre y no es la primera vez, hay pequeñas áreas de arena teñida de rojo alrededor de él. La luz amarilla del fuego alcanza un cuerpo colgado tremendamente malherido, cubierto por algo que alguna vez fue ropa con grandes manchas color granate, las lesiones en la piel parecen bastante graves.
-¿Es todo… lo que tienes…?- Pregunta Korra con mucha dificultad mientras siente que su cuerpo no soportará más castigo
Los dos jóvenes se desmayan en donde están, P'li y Ming Hua desisten de su labor con cansancio viendo la inutilidad de continuar. No lograron que sus prisioneros soltaran ni una palabra, querían averiguar todo lo posible acerca de la granja Sato y sus dueños, pero no lograron que Korra y Bolin dijeran algo de lo que sabían. Las torturadoras llegaron a la conclusión de que podían matarlos y aun así no conseguirían nada de ellos.
-Fue una pérdida de tiempo- Dijo Ming Hua –Habría sido mejor actuar por nuestra cuenta desde el principio ¿No se le ocurrió a Zaheer una manera más difícil de conseguir información sobre esa maldita granja?-
-Lealtad- Mencionó P'li –Ese fue el problema-
Ming Hua miró a su compañera con extrañeza, ya que ella habla con tan poca frecuencia que a veces se le olvida que puede hacerlo
-¿Qué quieres decir con eso?- Le preguntó
-Arrancamos niños de sus casas- Respondió –De ellos podemos esperar su obediencia por temor, pero no por lealtad-
P'li le dispara a la cadena que sujeta los brazos de la morena y esta cae al árido suelo aun inconsciente. Ming Hua no tuvo que hacer nada, pues Bolin queda también en el piso rendido. De repente llega Zaheer a la cueva, fue inesperado porque no lo esperaban hasta que cayera la noche.
-Tenemos que irnos- Mira a los prisioneros tirados en el suelo con cierta preocupación -¿Están muertos?-
En Horse Temple todos los presentes se sorprenden al conocer a Tonraq y Senna, aunque también es evidente el parecido que tiene Korra con ambos. Resulta que los tres pertenecen a la tribu Aoi'Yue ubicado en el lejano extremo sur del planeta y los miembros se caracterizan precisamente por tener piel morena, cabello castaño oscuro y ojos azules. Katara pertenece a la tribu Aoi'Yue y también Kya quien heredó los rasgos físicos distintivos de la estirpe, aunque no se relacionan con la familia de Korra porque corresponden a la parte del clan que está ubicado en el extremo norte.
Algunas generaciones atrás el jefe de la tribu Aoi'Yue, que se ubicaba sólo en el norte, engendró gemelos y se originó entre ellos una gran rivalidad porque, si bien el mayor, Koleff, debía heredar el puesto de su padre; la madre, cuyo lugar de jerarquía era casi equivalente al de su esposo, favorecía al menor, Kalok. Además de convertirse en adversarios por las consideraciones de sus progenitores, tenían ideas muy diferentes de cómo debían manejarse las cosas, ya que Koleff decía que era necesario establecer relaciones con los pueblos de otras partes del planeta para que el comercio prosperara; mientras que el Kalok pensaba que, antes de tratar con otros gobernantes, necesitaban primero fortalecerse más como nación y como cultura para evitar ser conquistados, al igual que sucedió en otros lugares del sur.
A pesar de que ambos podían tener razón, nunca pudieron conciliar sus diferencias para lograr que sus ideologías de liderazgo se complementaran y la situación empeoró cuando el jefe de la tribu y su esposa murieron sin nombrar al sucesor. Hubo muchas confrontaciones, parte del pueblo estaba con Koleff y otros con Kalok, pero ellos no querían que se derramara sangre. En un momento determinado, y con gran dolor en su corazón porque quería mucho a su hermano gemelo, el más joven decidió irse del norte llevando con él a sus seguidores. Sin lugar a dudas muchas familias quedaron divididas, aunque para todos era mejor eso que verse enfrentados violentamente.
Tras un viaje de varios años, los emigrantes de la tribu Aoi'Yue encontraron un territorio libre con condiciones climáticas casi iguales a las de su tierra natal. Se trataba de un país al sur del planeta que había sido muy poco explorado y por la misma razón se encontraba casi deshabitado, pero ellos sabían cómo sobrevivir a una temperatura tan extrema porque aprendieron desde la niñez todo lo necesario para hacer de un lugar así su hogar. Así fue como los Aoi'Yue del sur se establecieron como nación independiente, pero con una cultura casi igual a la del norte y con Kalok a la cabeza.
Katara saludó con un abrazo a Tonraq y a Senna como si fueran amigos de toda la vida, pero es una tradición entre los Aoi'Yue el tratar a los suyos como hermanos sin importar si son del norte o del sur, ya que se consideran una enorme familia.
-¿Tonraq?- Preguntó Bumi -¿Dijiste que tu nombre es Tonraq?-
-Así es- Respondió el aludido –Soy el actual jefe de la tribu, descendiente de Kalok e hijo de Berkan-
-¿No me recuerdas? Soy Bumi, el soldado al que alguna vez le salvaste la vida- Explica el exmilitar
Resulta que cuando Tonraq era un jovencito hizo un viaje por el océano con su padre y se encontraron con un naufragio de una embarcación militar. Berkan consideró un gran riesgo rescatar a los sobrevivientes, pero su hijo lo convenció de que se ocuparan de ellos al menos hasta que estuvieran bien para continuar su camino.
El propio Tonraq fue quien sacó a Bumi del agua y los militares fueron atendidos por los Aoi'Yue bajo el mando de Berkan quien ordenó desviar un poco el curso para poder acercar a esos hombres a un puerto en el que pudieran ayudarlos a volver a casa. Aquella tribu de morenos es muy desconfiada, pero entre sus principios se encuentra el ayudar al necesitado como una forma de mantener limpio el propio espíritu.
Por este motivo fue que cuando Bumi vio a Korra por primera vez le pareció haberla visto antes, no porque compartiera características con su propia madre y su hermana, sino porque es casi idéntica a Tonraq en el momento en el que lo conoció.
Ya en ese momento Tenzin le había hablado a Senna y a Tonraq de todo lo que Bolin y Korra le habían contado a él, cosa que los tenía bastante entristecidos porque creían que el alma de su hija se había corrompido aun en contra de su voluntad.
-Pero no se preocupen- Agregó Bumi –Korra no es una mala persona, de hecho a ella también le debo la vida, gracias a su ayuda fue que el malvado Ghazan no me mató-
-Y Bolin también es un chico muy bueno y considerado- Dijo Tenzin mirando a Mako –Así que tenemos igualmente que rescatarlo-
Asami estaba en una esquina escuchando todo lo que decían sin saber si Korra y Bolin merecían su perdón. Miró a Tonraq y a Senna quienes llevaban ya 14 años buscando a su hija y a Mako deshecho de la preocupación por su hermano, recordó lo bueno que fue tener a esos muchachos como sus vaqueros y los sentimientos que mostraron hacia ella que no pueden ser fingidos. No llegaron a ella con la verdad en sus labios, pero ¿habría sido ella misma capaz de haber sido sincera en caso de haber estado en su lugar? De no ser de una familia privilegiada y estar rodeada de gente fuerte que la protege pudo convertirse en parte del gremio criminal como los chicos que se volvieron sus amigos.
-Muchos niños de este pueblo también fueron raptados por el gremio- Pensó Asami –Yo pude ser uno de ellos, no sé si habría tenido la fuerza de soportar esa vida y posiblemente me habrían logrado corromper a un punto sin retorno, mientras Korra y Bolin consiguieron salvar su propia bondad-
-¿Estás bien?- Le pregunta Kya a Asami –Más que preocupada, parece que hubieras recibido una especie de revelación-
-Me preocupan Korra y Bolin, creo que fui demasiado dura con ellos- Responde Asami
-Y también eres dura contigo misma- Puntualiza la sanadora –No es culpa tuya que ellos hayan sido secuestrados-
-Daría todo lo que tengo por volver a ver a Korra- Dice la joven
-La quieres mucho, ¿verdad?- Interroga la morena
-¡La amo!- Contesta Sato sin pensar, se lleva las manos a la boca y retrocede con la cara enrojecida.
-¿Ya se lo dijiste?- Cuestiona la médica
-Me casaré con Mako-
Antes de que Kya pueda continuar haciendo de Asami confronte sus sentimientos, llegan a Horse Temple Eska y Desna, quienes irrumpen en la cabaña en la que estaban todos reunidos.
-¡Sabemos dónde están!-
Hasta aquí el capítulo, ojalá haya estado al nivel de sus expectativas.
Agradezco su lectura a quienes recién la conocen y su seguimiento a quienes han estado al pendiente desde anteriores capítulos.
No me choca si me dejan reviews ;)
Hasta pronto =D
