Capitulo 8: Un Comienzo, ¿La paz por fin?
"Narración De Sesshoumaru"
La piel de mi amada se ve muy pálida y la expresión en su rostro muestra dolor, no encuentro que hacer, la desesperación me invade, tomando a Mi Mujer entre mis brazos para recostarla en la cama y vistiéndola con una de sus prendas extrañas que ha conseguido de quien sabe donde, emito un gran grito a mis sirvientes, sin dejar de sostener la mano de mi amada cubro su atlética anatomía con el blanco edredón de la enorme cama donde ambos conciliamos el sueño. Después de unos eternos minutos todos los encargados del castillo se presentan ante mí –Jaken… busca a la bruja… y tráela ante mi... lo antes posible... y que ni se te ocurra llegar sin ella... –ordenó con el ceño fruncido dirigiendo mi mirada hacia los demás empleados –Y ustedes traigan lo que sea posible para que Mi Mujer reaccione…- al terminar de pronunciar palabra, todos los presentes salen con gran rapidez de la habitación donde solo quedamos Rin, Aome y yo, no puedo evitar preocuparme por ella, la veo ahí tan indefensa, tan pálida y quieta como si... No... No... No debo pensar en eso, ella estará bien ¿hasta que punto Aome se ha convertido en mi todo? ¿Cuándo fue que entro en mi frío corazón? Fuese cuando fuese ese momento, estoy feliz de que ella entrara, es tan dulce, tierna y bondadosa, deslizando mis dedos por su suave mejilla logro percatarme de que sus labios palidecen mas ¿Qué le estará ocurriendo? Y ¿Dónde esta el odioso de Jaken? -Demonios... ¿Qué puedo hacer?-cuestionándome una y otra vez observando a Mi Mujer que con cada minuto que pasa palidece aun mas, de pronto siento una mano sobre mi hombro derecho y al volver la mirada hacia atrás los orbes castaños de la pequeña Rin se enfocan en mi rostro llenos de lagrimas.
-Estará Bien… -pronuncia la pequeña con sus orbes castaños tan parecidos a los de Mi Mujer, la preocupación se aloja también en ellos, un suspiro profundo se presenta en mis labios esperando con la poca paciencia de la que soy dueño, observando una y otra vez el rostro tan hermoso de mi querida Aome, quien no reacciona ni un momento hasta que una hora transcurre y la bruja entra por la puerta de la habitación, mirando de pies a cabeza la anatomía de Mi Mujer, acercándose con rapidez al costado de la cama para tomar las manos de Aome, haciendo dicha acción que yo me retire brindando solo una mirada fría y distante a la anciana que sigue atenta ante lo que le ocurre a Aome.
-Humm… Lo que suponía… -menciona después de unos minutos la bruja, tomando de sus ropas un extraño brebaje y untándolo en el pecho de Mi Mujer, quien en el instante abre sus orbes y vuelve la mirada hacia mi –Esta Mujer llego al limite de su cuerpo… por eso no aguanto mas, además… -realizo una pausa a sus palabras –Parece que tu ultima batalla te dejo un "recuerdo"… En fin… Con lo que te di... Recuperaras las habilidades, pero tienes que guardar reposo, nada de batallas... Trata de concentrar el poder espiritual para eliminar el "recuerdo" que te dejo tu enemigo –musita la bruja con cierta tranquilidad, al menos Aome ya abrió sus orbes y me esta observando, llenando mi alma de alivio, ese maldito de Naraku hizo de las suyas aun después de su muerte. El solo hecho de pensar si quiera en perder lo que con tanta dificultad encontré, me hace temer... a mí… Yo ¿sentir temor?... Algo difícil de entender en un Youkai como yo... Que no le temo a ningún demonio por muy fuerte que este sea, pero ahora… lo sentí, aquel miedo de perder algo tan valioso, cuanto puede cambiar tu vida con una sola mirada castaña…
Dos semanas trascurrieron desde el incidente de Aome, su cuerpo lentamente recobra su energía normal, así como su salud, y con la sonrisa y tranquilidad de la dama una mirada dorada y distante la observa, viéndose reflejada en la misma un cariño indescriptible que no se puede ocultar a los amarillos orbes de su sirviente, quien no deja de asombrarse del cambio de su Amo, aun intentando encontrar una explicación a tal suceso, siendo aquella mujer una humana en su origen muy a pesar de su condición ahora, ha logrado enamorar al Youkai que jamás se imaginarían enamorar.
-Jaken… ¿Tienes todo listo?...-cuestiona el apuesto Youkai de larga cabellera plateada sin desprender su mirar de la joven de azabache cabello, su atención estaba tan fija en la dama que no se percato de lo autoritaria que se escucho su voz, provocando que el pequeño demonio verde temblara sin cesar respondiendo un "si Amo Bonito" impregnado de terror ante el imponente youkai –Bien... –dice al tiempo de dar media vuelta e ingresar al enorme palacio, con pasos lentos y majestuosos, y con el danzar de sus largos cabellos plateados, siendo seguido por Jaken quien no deja de preguntarse el cambio tan repentino de su amo.
Los castaños orbes de una dama se posan en la hermosa rosa que ha logrado crecer en aquel descuidado jardín, después de que la bruja le advirtió que debía permanecer en total reposo, a la joven Higurashi le entro la necesidad de realizar alguna actividad, para que dicho reposo no la volviese loca, con el aroma de Su Esposo en el ambiente la mirada cálida de Aome se dirige a la ventana donde minutos antes se encontraba Sesshoumaru – ¿Humm?..-murmura arqueando la ceja diestra, desde hace algunos días Su Esposo se ha comportado de manera misteriosa, sin contar con las salidas extrañas que realiza por las noches – ¿Estará viendo a… otra?..-se cuestiona colocando sus manos sobre su pecho ligeramente cerradas entristeciéndose sus orbes al pensar si quiera que dicho suceso pueda ocurrir –Otra vez no... –susurra con amargura el solo recordar lo que sufrió al ser engañada y mas aun siendo que ahora no es humana, si no Youkai además agregando el hijo que permanece en su vientre, un cálido suspiro emana de los labios de la mujer cerrando sus orbes al instante.
Con la frialdad que lo caracteriza, el youkai mas temido del Sengoku egresa del palacio tomando a Su Mujer del brazo obligándola a levantarse -¿A que se debe ese suspiro Aome?..- cuestiona con la voz mas cortante que ha escuchado la mujer que frunce el seño ante el agarre tan brusco del que es victima, quedando atónita y sin palabras ante la cuestión de tan apuesto youkai –Seguro estas pensando en él…-dictamina Sesshoumaru obligándola a caminar dentro del castillo.
-Sesshoumaru… No… Hum… No es lo que piensas…. –murmura con la voz entrecortada ante la situación, con la mirada llena de terror fija en Su Esposo que mantiene la mirada indiferente –Sesshoumaru… ¿A dónde me llevas?..- cuestiona intentando zafar su brazo de la imponente mano del youkai sin lograr nada, en cambio es conducida a sus aposentos que comparte con él, siendo halada hasta la puerta de aquella habitación con las manos de Sesshoumaru sobre sus brazos y la mirada dorada enfrascada en sus orbes castaños –Sesshoumaru… Yo... Te Amo… A Ti…-pronuncia con la voz temblorosa.
-Tu Mujer… ¿Qué demonios me hiciste?... ¿Crees que puedes estar tan tranquila después de poner mi mundo de cabeza? –Cuestiona el Lord colocando su mano libre en el cuello de la musa que lo observa con cierto temor, al no entender la actitud de su ESPOSO y percibir que aprieta un poco su mano –Aome… ¿Qué me hiciste?... –vuelve a preguntar esta vez mas tranquilo y tornando su agresividad en una caricia sensual en el cuello de la sorprendida youkai.
-Se… Sesshoumaru… No se que hice… Pero de lo que estoy segura es que te Amo con todo mi corazón, Gracias a ti he cambiado de vida y no imagino estar lejos de ti… Mi Amado Youkai…-las palabras de la dama de cabello azabache se hacen suaves y llenas de amor, dedicando una tierna mirada a su eterno amor.
El rostro de la dama frente a él y aquella dulce mirada que le demuestra el amor tan inmenso que ella le tiene lo provoca incontrolablemente y al escuchar aquellos deleitantes labios pronunciar aquellas palabras no hace mas que inducir a que pierda en totalidad el control, acercando sus labios lentamente para besar los de la dueña de su frio corazón, los cuales tiemblan con tenuidad, el pensamiento de que fue un tanto brusca la forma de traerla a la habitación ha sido exagerada, suavizando sus manos sobre el brazo de ella, acariciando su rostro con delicadeza sintiendo como ella comienza a relajarse, lo cual le marca la pauta para apegar su propio cuerpo al de la joven, trasladando sus manos lentamente a las caderas de Aome, acariciando las mismas con delicadeza, provocando que un suspiro emane del interior de tan bella mujer, la cual coloca sus manos en las mejillas del youkai acariciando lentamente las mismas, olvidando por completo la manera en que ha comenzado dicha escena, las manos expertas del youkai bajan con lentitud hasta las atléticas piernas de Aome acariciándolas detalladamente, tomando la izquierda para levantarla al nivel de su cadera, rozando la misma hasta llegar al muslo de la musa –Humm… Aome…-susurra con la voz ahogada deslizando sus labios al cuello de la joven, besando el mismo con delicadeza, para lo cual Aome emite un suspiro tenue al sentir los labios de su amado Esposo sobre su piel, logrando que su diestra entrelace los dedos en aquellos plateados cabellos; en un movimiento fugaz, Sesshoumaru toma las caderas de Aome para levantarlas ligeramente posicionando el cuerpo de la mujer sobre el suyo, sosteniendo el mismo con sus manos y pegando el vientre de ella con el propio, mientras Aome enlaza sus piernas alrededor de la cadera de su Esposo, rodeando con los brazos el cuello del mismo, la pasión y la lujuria de ambos entes esta a punto de liberarse, sin embargo el apuesto youkai se detiene abriendo la puerta del dormitorio y, con su mujer en brazos, entra al mismo depositando el menudo cuerpo de Su Mujer en la suave y reconfortante cama, era una enorme tentación ver a la bella musa recostada con las mejillas rosadas y su cabello un tanto revuelto en aquellas sabanas, un escalofrío recorre el cuerpo de Sesshoumaru quien obtiene toda su fuerza de voluntad para no hacer suya a su Mujer en ese instante.
-Hum… Sesshoumaru…-susurra Aome con dulzura entreabriendo sus orbes castaños, algo que le otorgaba aun más sensualidad de la que ya poseía – No sabes cuanto te amo…-culmina la dulce joven propiciando un profundo beso a SU ESPOSO, quien no duda en corresponder aquel acto de amor que no hace mas que despertar mas su deseo, sin embargo el mismo se separa a regañadientes, no olvidando el motivo por el cual fueron a la habitación, incorporándose con pesadez de la cama toma la mano de su amada, quien vuelve la mirada hacia el entorno, parecía un sueño, en medio de la habitación se encontraba una pequeña mesa preparada para dos personas, con pétalos de rosa por todo el lugar, velas aromáticas, un buen vino y una cena exquisita a la vista y al olfato –¿Se… Sesshoumaru?- murmura Aome con una expresión llena de sorpresa.
-¿Te Gusta?... –pregunta el apuesto Youkai que sonríe de manera sensual al ver el rostro de SU Mujer, teniendo algunas dudas el Lord conduce a su dama a una de las sillas, comportándose como uno de esos hombres caballerosos y atentos que solo existían en los cuentos de Hadas, o al menos eso pensó la dulce sacerdotisa que no dejaba de admirar aquel precioso gesto.
-Mi… Amor… -murmura por fin Aome con un par de lágrimas asomándose de sus castaños orbes, volviendo la mirada inundada de felicidad hacia su amado -¿Cómo?... ¿Por qué?...- las dudas saltaron en su cabeza de la doncella, era imposible esa escena, tan romántica, mas tratándose del frio youkai del cual se había enamorado, difícil de creer que el Lord del Castillo se tomase tantas molestias, además ¿Cómo pudo saber que para Aome era un sueño que la persona de la que se enamorase le preparara una escena como esa?
-Hum… No estoy seguro… Pero el inútil de Jaken investigo eso… -comenzó a explicar Sesshoumaru, por quien sabe que razón –Dijo que esto les gustaba a las humanas o algo así… La verdad no le puse atención… -la risilla de Aome no se hizo esperar al ver como su amado no dejaba de ser el mismo –Sin embargo… -susurro con extrema suavidad acercándose a la madre de su primogénito y sacando de entre sus ropas una hermosa joya, un anillo de compromiso -¿Serás mi mujer toda tu vida?...- un leve sonrojo se dibujo en el hermoso rostro del youkai casi oculto, que solo la dulce Higurashi pudo notar, provocando que una amplia y feliz sonrisa se diera lugar en el rostro de ella que de un salto abrazo a su ESPOSO, sollozando de alegría.
-Mi Hermoso Lord… Esa pregunta esta de más… CLARO!... Claro que me quedare a tu lado toda la eternidad- dicto la joven de cabello ondulado propiciando infinidad de besos en la mejilla y labios de su youkai, era incomparable la felicidad que experimentaba en ese mismo momento, su sueño era mas que real; sin saberlo muy bien Sesshoumaru se sintió feliz, aun no entendía bien por que esa simple joya le brindaba aquella alegría a SU Mujer, cuando Jaken le había contado sobre eso simplemente se le hizo algo absurdo, pero no le quitaba nada intentarlo y el resultado fue una unión mas poderosa entre su hermosa youkai y él.
Desde que dos entes tan distintos y a la vez tan parecidos habían cruzados sus caminos para entrelazarlos y así formar una bella historia de amor, han pasado tres largos meses, respirándose una inmensa tranquilidad en el Castillo de uno de los Youkai mas temidos en el Sengoku, quien fijaba la vista ámbar hacia el horizonte, perdido en sus pensamientos, el hecho de que estuviese ahí con Su Mujer y su ahora familia, le desconcertaba un poco, si se lo hubiesen dicho tiempo atrás no lo creería y ahora estaba ahí esperando a que la dulce dama, dueña de su frio corazón regresase de su paseo matutino en compañía de la pequeña Rin, claro en ese momento ya no era tan pequeña, ya con casi 14 años de edad se estaba convirtiendo en una señorita que estaba mas que gustosa con la idea del bebe que no tardaría mucho en nacer, según lo que había comentado el apuesto Lord, un cálido suspiro emano de los labios de Aome, mientras observaba el anillo en su mano izquierda que su amado le había obsequiado, volviendo la mirada hacia el cielo celeste.
-Mamá… Ahora vuelvo… -pronuncio Rin antes de adentrarse al bosque, por un momento Aome logro notar que había visto algo o alguien, y por supuesto la curiosidad es mas grande que la sacerdotisa y fue a investigar de que se trata, su sorpresa fue enorme al encontrar a su querida amiga exterminadora, la cual se quedo atónita ante el vientre de la joven de castaña mirada, ya que a simple vista parecía que tenia como ocho meses de embarazo.
-¿Aome?... –cuestiono Sango abrazando a su amiga con lagrimas en los ojos marrones –Que gusto poder verte… -susurro con alegría tomando a Aome de los brazos que simplemente sonreía.
-Mi amada Sango… -la voz del monje se hacia dulce y un tanto perversa, saliendo de entre los arbustos vuelve su mirada azul hacia su compañera de viaje –Señorita Aome… Bueno mejor dicho… Señora Aome- las palabras de Miroku hicieron sonrojar a la joven quien soltó una risilla nerviosa.
-¿Qué hacen por aquí chicos?... –cuestiono la youkai al ver que sus amigos estaban dentro de los territorios de SU Esposo, algo que se le hizo de lo mas raro, ya que no era muy común que alguien se acercara a dichas tierras.
-Pues veras Aome… Kikyo encontró una forma de abrir el pozo que conecta a este mundo con tu época… -dicto la exterminadora con una sonrisa en sus labios, provocando que las lagrimas en los ojos castaños de Aome salieran.
-¿Estas segura Sango?...-cuestiono la dulce joven llena de esperanza, tenia mucho tiempo que no veía a su familia y el hecho de poder viajar a su época y ver de nuevo a sus seres queridos le agradaba por completo.
-Así es Aome, por eso hemos venido a verte, para darte esa noticia… -mencionando esto Sango le propicia un abrazo cariñoso a su amiga, esperando que esa noticia le brinde alegría, después de un momento llegan los dos jóvenes, Rin y Kohaku, quien sobrevivió gracias a un conjuro que aprendió Kikyo, lograron brindarle la vida al desprender el fragmento de la Shikon No Tama, parecía que ambos jovencitos se gustaban por el hecho de las miraditas que se otorgaban.
-Vamos Rin, es hora de irnos, Sango muchas gracias por la noticia, nos veremos pronto- la despedida de Aome fue emotiva, abrazando a sus amigos de manera cariñosa, y pronto llegaba al castillo de su amado, en su cabeza pasa una y otra vez las palabras de la exterminadora, podría regresar a su época, podría ver a su madre, hermano y abuelo, pero también la idea de que ahora es una youkai y como resultaría ser la reacción de su familia y amigas ante su nueva apariencia le aterro ¿La aceptarían? Seria muy doloroso para la sacerdotisa que no fuese aceptada, de pronto los labios de un apuesto youkai la sacan de sus pensamientos.
-Al fin llegas… -murmura Sesshoumaru de manera sensual acariciando el vientre de Su mujer, quien solo sonríe, sin poder ocultar la preocupación de su rostro -¿Qué sucede?...-cuestiona el Lord frunciendo el seño, sin apartar la atención del rostro de Aome.
-Yo… este… Necesito ir a la aldea de la Anciana Kaede…-las palabras salieron de los labios de Aome sin que ella lo pensara mucho, sin darse cuenta lo había dicho, asunto que no le agrado mucho a Sesshoumaru, ya que ahí vivía su medio hermano y es obvio que no desea que se encuentre con su mujer, sin esperar mucho la sacerdotisa le brinda un beso en los labios a su esposo y sale del castillo, con el propósito de comprobar si podía ir a ver a su familia nuevamente, apartado totalmente sus miedos y dudas, dejando a un youkai de lo mas molesto, el cual se quedo de pie observando como la dueña de su corazón se marcha, será que quería verse con el hanyou, esa idea le causaba mas que molestia, eran unos celos terribles que le carcomieron sus estribos, nadie se burlaría del Lord Sesshoumaru, antes era capaz de matarlos a los dos, emprendiendo el viaje salió apresurado del castillo, si Aome quería verle la cara de tonto, se toparía con la misma muerte, por mucho que amara a esa mujer, la haría pagar con sangre una ofensa como esa y lo peor seria para su medio hermano, no permitiría que nada de eso pasara...
CONTINUARA!
Bueno mis queridos lectores y lectoras, aquí tienen la continuación de este fic, se que me tarde MUCHO en actualizar pero me ha pasado cada cosa que si les cuento no me creen jejejejeje de ante mano una enorme DISCULPA por la tardanza u_u, en fin creo que este capitulo me quedo algo "ñoño" por así decirlo, se me hace que me paso de cursi en algunas cosas jejejeje espero que les guste y me dejen Reviews, saben que me alientan mucho a seguir, ademas tratare de actualizar lo mas pronto posible... HASTA PRONTO! y gracias por Leer mi fic
