Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi...luego de este capítulo Inuyasha le pertenece a Kagome también xp
Ai wa yasei da!
por
Freya & Sakura
Hola! Y aquí les dejamos el capítulo ocho… espero que lo disfruten tanto como nosotras lo hicimos escribiéndolo…En este capítulo hay escenas de contenido Lemon ...si no quieres leer algo así simplemente pasa por alto esa parte...xp y luego sigue leyendo...
Sin más que decir les deseamos buena lectura
Capítulo 8: Amanecer junto a tí
Simbología
"blablabla" Lo que piensa el personaje.
- …. –
Lo que dice el personaje.
Cambio de escena --------------------
Ranma consiguió llegar al Dojo antes que comenzara a llover, entró rápidamente a la casa y dejó su prometida en el suelo.
Akane aún abrazada a él , lo miró con curiosidad "si no creíste que estoy bien...puedo aprovechar un poquito más ¿no?" - ¿No me vas a llevar hasta mi habitación, Ranma? - le preguntó con un dulce tono de voz.
- Akane... ¿ya estas mejor no? – dijo Ranma mirando de reojo a su prometida. "Esto me empieza a sonar a juego...".
- ¿Eh?...hai...¿por qué? – le contestó tratando de verse totalmente inocente.
- Sube sola... – respondió Ranma notablemente molesto. "Akane... además de que te pusiste ebria y no me hiciste caso, ahora quieres aprovecharte de la situación para que te lleve en brazos a tu habitación".
- ¿Nani? – preguntó Akane, separándose de su prometido para observar su expresión "Kuso...está enojado... ¿por no hacerle caso o por cómo fui con él cuando supuso que estaba ebria?" – Pensé que habías dicho que me cuidarías porque soy tu novia... tu novia está cansada y tiene mucho sueño ¿tanto te cuesta llevarla a su habitación? o ¿es que de verdad estas enojado conmigo?- continuó preguntando algo molesta. Luego se giró bruscamente dándole la espalda – ¿Sabes qué? Mejor ahórrate las molestias...¡.PUEDO SOLA! –le gritó mientras comenzaba a subir las escaleras.
- Akane... – dijo tomándole la mano antes que subiera - Está bien, te llevo, sólo que no me agradó que te pusieras en ese estado, no es bueno para tu salud... no estas acostumbrada, me preocupé mucho por ti... – concluyó Ranma mirándola tiernamente.
- ¿Sólo por eso te molestaste conmigo? – le preguntó Akane sonrojada "O sea si te gustó que fuera coqueta contigo..."
Ranma tomó en brazos a su prometida, subió por las escaleras y la dejó en la puerta de su habitación. – Buenas Noches – susurró acariciando su mejilla.
- Buenas noches – le susurró Akane mirándolo tiernamente - ...Ranma... ¿te vas a despedir así de tu novia? – le preguntó algo sonrojada.
- ¿Y qué pasó con la Akane atrevida de hoy? – le susurró al oído a su prometida sensualmente.
- ¿Cuál¿La que te tuvo traumatizado toda la noche? – le preguntó la chica mirándolo traviesamente.
Ranma se sonrojó furiosamente, después se acercó lentamente al rostro de la muchacha y la besó levemente en los labios. – Oyas.. oyasumi... – balbuceó aún nervioso.
Akane sonrió al ver a su prometido nervioso - ¿Ranma? – le preguntó antes de entrar a su habitación.
- ¿Ha.. hai? – contestó el chico deteniéndose.
- Tal vez vuelvas a ver a esa Akane muy pronto – le sonrió sonrojada ante de entrar y cerrar la puerta.
". ¿Qué le sucederá?... cada vez entiendo menos a las mujeres..." pensó Ranma sonrojándose antes de entrar a su habitación.
Akane terminaba de ponerse su pijama amarillo de verano mientras pensaba "Realmente le gustó que fuera coqueta con él...jejeje...pero ahora cómo le explico que nunca estuve ebria sin que se enoje conmigo ni me crea una aprovechada...cómo le digo que no sé que hacer con lo que siento...que muero de ganas de estar con él todo el día, abrazándolo, besándolo..." Un fuerte estruendo que anunciaba el inicio de una gran tormenta, seguido además por un apagón eléctrico general la sacó de sus pensamientos:
- Kuso...odio las tormentas...no es que me den
miedo...pero... – el ruido del viento azotando fuertemente los
árboles la interrumpió. Su expresión ahora era
de absoluto pánico.
El sonido de un fuerte trueno la
hizo salir de su habitación a toda prisa para entrar de
rápidamente a la de su prometido, quien estaba listo para
dormir. A pesar de la oscuridad, pudo notar que estaba vestido sólo
con sus boxers y camiseta, tratando de mantener la calma e
ignorando su sonrojo y el del muchacho preguntó totalmente
asustada - Ran...Ranma ¿qu...qué...fue...eso?-
- No pasó nada, sólo es el viento... – contestó Ranma.
Akane no respondió sólo parecía asustarse cada vez más, y el sonido de un nuevo trueno no la ayudo para nada. -YIIIAAAAAAAAHHH- gritó asustada corriendo hasta él para abrazarlo con fuerza.
Ranma se sonrojó aún más por el contacto con su prometida, su corazón latió fuertemente, tratando de no parecer muy asustado la estrechó entre sus brazos. – No te preocupes... sólo es una tormenta... ¿quieres que te acompañe a tu habitación? –
Akane lo abrazó con más fuerza – no...- le susurró tímidamente – sé que tal vez vas a molestarme por el resto de la vida con esto...pero no quiero estar sola...- levantó su rostro para encontrarse con la mirada de un sonrojado Ranma - ...no...es que me den miedo las tormentas...es que además tampoco hay luz...y...bueno...no quiero estar sola ¿entiendes? – concluyó mirándolo casi al borde de las lágrimas.
Ranma acarició el cabello de la joven y luego le dijo: - Si quieres podemos poner otro futon aquí, para que estés más tranquila... –
- Ha...hai... – tartamudeó sonrojada Akane – "creo que estaría aún más tranquila si me sigues abrazando así toda la noche Ranma..."
- Quédate aquí, yo mismo lo pongo... – Ranma abrió el armario, luego colocó junto a su futon uno para Akane, acomodó la almohada y después se recostó. Akane hizo lo mismo. Ambos se acostaron de lado mirándose el uno al otro algo sonrojados.
- Aunque me molesté contigo en algún minuto esta noche...- dijo Akane sonriendo tímidamente – ...debo reconocer que fuiste muy tierno conmigo...me sorprendes cuando dejas de actuar como el niño insensible y orgulloso que sueles ser ¿sabias? –
- ¿Supongo que es un cumplido, ne? – dijo sonriendo tiernamente el muchacho de la trenza. - ¿Por qué tuviste que beber esos dos vasos de sake? –
- Sí es un cumplido – le sonrió Akane – ¿Qué tiene de malo eso Ranma¿te molestó que fuera tan atrevida contigo? - le preguntó con curiosidad.
- No... no es... no es eso – tartamudeó Ranma. – Sólo que... nunca te había visto beber... y estaba preocupado... ya... ya sabes... – dijo desviando su mirada de la de su prometida.
Akane estiro una de sus manos para acariciar despacio la de su prometido – Si prometes no enojarte conmigo...ni pensar mal de mi...te cuento un secreto ¿aceptas? – le preguntó sonriéndole con ternura.
- Dime... – Ranma tomó su mano y la beso levemente para luego mirarla a los ojos.
- Esta noche...los engañé a todos – susurró tímidamente Akane evadiendo la mirada de Ranma - ...realmente no tomé casi nada...ustedes nunca se fijaron en cuanto me serví, sólo vieron lo rápido que supuestamente bebí – de reojo observó a su prometido quien parecía estar bastante sorprendido - y lo hice...lo...hice porque quería averiguar si te gustaría que fuera más coqueta contigo...más atrevida... – se sonrojó completamente dirigiendo su mirada de nuevo a los ojos del muchacho - ...lo que estoy tratando de decir...es que todo lo que hice esta noche...siempre estuve consciente...sabia muy bien lo que hacía y lo hice porque realmente lo deseaba Ranma...- concluyó sonriendo tímidamente.
Ranma no atinó a pronunciar nada, la miró completamente sonrojado en estado de shock. "Akane..."
- Porque realmente deseo estar contigo...porque te amo...-le sonrió con ternura al ver como el muchacho se sonrojaba cada vez más – Oyasumi Ranma...- concluyó la chica cerrando los ojos.
"Akane... ¿entonces si yo hubiera hecho algo no me estaba aprovechando¿realmente querías que siguiera tu juego? Kuso... no sé que hacer ahora... ¿qué pasará mañana?. Lo que me quedó claro es que... te deseo mucho Akane, cuando te sentaste en mis piernas, tu respiración sobre mis labios, el aroma de tus cabellos... kuso... ¿debería hablar contigo sobre esto?" – Creo que... esta noche me va a costar un poco dormir... – murmuró nerviosamente Ranma.
--------------------
Kagome e Inuyasha atravesaron el pozo para llegar al Sengoku después de regresar de su cita. Faltaba menos de media hora para que amaneciera, el frío se hizo sentir rápidamente y la joven tembló un poco antes de dirigirse al muchacho – Inuyasha... creo que ya me voy... no quisiera preocupar a mi familia... –
- No te vayas aún...quédate un poco más - contestó Inuyasha mirándola tiernamente, mientras se quitaba la chaqueta que vestía para colocarla sobre los hombros de la chica. - ¿por qué no esperas conmigo el amanecer?-
- Ha.. hai... sólo un poco más... – murmuró la muchacha. Inuyasha tomó a la joven de la mano y la llevó hacia un claro, muchas flores y vegetación abundante rodeaban el lugar; el perfume de las flores inundaba toda la zona. Cerca de allí había una cabaña rústica de madera.
- ¿Te gusta aquí? Mi madre solía traerme por aquí a jugar cuando era pequeño – susurró mirando el suelo.- Quería que conocieras este lugar...eres la primera persona que traigo aquí... – concluyó sentándose en el césped.
- Es muy lindo... me hubiera gustado conocer a tu mamá... estoy segura que nos llevaríamos muy bien, después de todo... – se interrumpió sonrojada para luego armarse de valor y continuar - ...después de todo... ambas amamos a youkais... bueno, tú eres mitad demonio... pero de igual forma corre sangre youkai por tus venas... y yo te amo por eso, me gustas como hanyou... – bajó la cabeza mirando hacia el suelo y luego dulcemente susurró – Nunca creí que me pasaría algo así en mi vida... y lo adoro... junto a ti me siento protegida, amada, no sé porque los humanos te trataban mal cuando eras pequeño, pero tienes que saber que todo el daño que te ocasionaron y el odio que pudiste sentir hacia nosotros voy a repararlo... te amo Inuyasha... con todo mi corazón y no dejaré que nadie diga algo malo sobre ti, del mismo modo que tú estarás para protegerme yo también lo haré... - La muchacha se acercó a su compañero y se sentó a su lado.
Inuyasha tomó la barbilla de Kagome, luego mirándola intensamente a los ojos le dijo : - Hace 50 años cuando fuí sellado por Kikyo en el Goshinboku...cuando ví su mirada de odio...pensé que nunca más volvería a sentir algo por un humano, cuando tú quitaste ese sello... – sonrió mirando a la muchacha – ..realmente no pensé que podría llegar a sentir algo por ti...pero lograste cambiar eso...no sé cuando...no sé en que momento comenzó, sólo tengo claro que no quiero dejarte escapar de mi lado...- acercó su rostro al de la muchacha para susurrarle suavemente – te necesito a mi lado Kagome...quiero que seas mi mujer...- deslizó despacio sus labios por sus mejillas deleitandose con la suavidad de su piel - porque también te amo Kagome.-
- Inuyasha... – Kagome observó como las facciones del muchacho cambiaban: sus ojos negros se convertían en dos pupilas doradas, los cabellos azabaches a plateados, sus colmillos y garras crecieron y en su cabeza surgieron dos pequeñas orejitas. – Inuyasha... yo también deseo ser tu mujer... – dijo acariciando sus mejillas mientras un leve rubor cubría su rostro.
- Kagome...- le susurró el hanyou - ¿estas segura? No quiero obligarte a nada.-
- Estoy segura... nunca lo estuve tanto en mi vida – contestó la muchacha mirándolo fijamente. – Te amo... - tomó con una de sus manos su rostro, humedeció sus labios antes de rozarlos con los del hanyou, deseosa de obtener más comenzó a mordisquear lentamente su labio inferior.
Inuyasha la abrazó con fuerza acercando sus cuerpos, atrapó uno de sus labios entre los suyos besándola apasionadamente, ya no había absolutamente nada en el mundo que pudiera detenerlos, había llegado el momento en que se unirían por el resto de sus vidas.
- Kagome...Kagome... te amo...- jadeó entre besos, recorriendo con una de sus manos la silueta de la muchacha.
Kagome correspondió al beso de su compañero con la
misma pasión, deseosa comenzó a rozar su lengua con la
del chico de forma cadenciosa, marcando un ritmo casi sexual que se
unía a los desbocados latidos de sus corazones.
Estaba
totalmente poseída por la necesidad de sentir el sabor de su
boca y su cálido aliento. La chaqueta que la protegía
cayó lentamente al suelo, ya no necesitaba más de ésta,
su cuerpo junto al de Inuyasha era suficiente, se pegó aún
más al torso musculoso del muchacho, con las mejillas
sonrojadas, se separó despacio de sus labios para pasar a su
cuello. – Inuyasha... - gimió entre besos.
- Kagome – jadeó el hanyou, todo su cuerpo comenzaba a estremecerse al contacto de los húmedos labios de la muchacha. La mano que deslizaba por la espalda de ésta subió hasta el cierre de su vestido, lentamente lo bajó. Se separó un poco para observarla, estaba totalmente sonrojada, pero en su mirada se notaba el mismo deseo que dominaba por completo todos sus sentidos...el deseo de entregarse totalmente al ser amado.
Llevó sus manos hasta los hombros de la chica para dejar caer lentamente su vestido. - Eres hermosa Kagome – le susurró lleno de deseo.
Las mejillas de Kagome se sonrojaron, un fuerte cosquilleo en su estomago se extendió con rápidez hacia el resto de su cuerpo; miró sensualmente a Inuyasha. "Me siento tan bien junto a él, como si fuera la mujer más deseada de este mundo... me encanta su mirada..."
Él posó su mirada llena de deseo sobre los pechos de la muchacha, subió una de sus manos para tocar uno de ellos lentamente – ¿Kagome¿Cómo diablos te quito esta cosa? – preguntó sonando algo ansioso mientras miraba el sostén de la chica.
Kagome sonrió pícaramente, tomó las manos del joven hanyou acercándolas a su pecho, el sostén se abrochaba hacia delante. – Sólo tienes que abrir este seguro – sonrió indicándole un pequeño broche.
Tímidamente el joven movió el seguro del sostén provocando que éste cayera. Mirando a los ojos de la muchacha comenzó a pasar con mucho cuidado una de sus garras sobre uno de sus pechos, sin despegar sus miradas recorrió despacio todo el contorno de sus estos, deslizándose luego hacia sus pezones, los cuales se endurecieron al calor de cada roce.
Su mirada llena de deseo, sus manos regalando abrasadoras caricias a cada fragmento de su piel, lograron atrapar cada uno de sus sentidos... la excitación que comenzaba a adueñarse de ella hacia cada vez más intenso su anhelo por ser completamente del hombre que la enloquecía de deseo, que con cada caricia hacía arder hasta la última fibra de su cuerpo.
Deseosa desprendió algunos de los botones de la camisa que él traía puesta, a medida que los desabrochaba colocaba suaves besos en su pecho. Inuyasha sólo se dejó hacer mientras deslizaba despacio sus manos por los bordes del cuerpo de la chica.
- Ahhhh Kagome...me vas a volver loco... – jadeó roncamente con los ojos cerrados. Podía sentir perfectamente como toda su sangre comenzaba a concentrarse entre sus piernas comenzado a dar vida a su miembro.
La joven miko terminó de desprender la camisa, rozando sus senos con su torso lentamente lo despojó de esta. – Inuyasha... – gimió. Luego contempló sus jeans. Juguetonamente desprendió un botón, observó el rostro sonrojado del muchacho y a su vez el deseo que tenía en su mirada, por ello terminó su trabajo deslizando el cierre hasta abajo.
El ver la mirada de la muchacha le hizo comprender que era lo que ella deseaba, lentamente se puso de pie, mirándola con intensidad bajó lentamente sus pantalones hasta que terminaron de caer por si solos. La mirada igual de intensa que le devolvía la muchacha lo hizo sonrojar, provocando además inevitablemente una mayor excitación en él, si es que esto era posible. Volvió a sentarse frente a ella; acercando sus rostros volvieron a besarse suavemente disfrutando de aquel contacto.
La abrazó con fuerza y sin dejar de besarla la hizo descender suavemente hasta quedar recostado sobre ella, apoyando su propio peso sobre sus brazos y piernas. Despegó sus labios de los de la chica, la miró a los ojos sensualmente y comenzó a bajar formando un camino de besos desde sus labios hasta sus pechos, los que recorrió despacio con su lengua. El calor de la piel de la muchacha y su sabor lo estaban volviendo realmente loco.
Kagome gimió lentamente el nombre de su compañero, su respiración se agitó aún más al sentir los besos del joven acercándose a sus pechos. Un fuerte estremecimiento la recorrió cuando sintió la lengua del hanyou recorrer sus senos hasta llegar a uno de sus pezones, una sensación de humedad entre sus piernas la invadió cuando uno de sus colmillos rozó en su piel.
- Inuyasha...- jadeó agitada mientras sus manos se deslizaban por la espalda de su pareja.
El muchacho al escuchar sus jadeos comenzó a frotar sus caderas suavemente con las de la chica, provocando un fuerte estremecimiento en sus cuerpos. Kagome cerró sus ojos; al sentir la erección de Inuyasha presionando contra su bajo vientre, instintivamente subió las caderas para que el roce fuera más cercano, cada caricia, cada contacto con él, comenzaba a volverla loca...necesitaba sentirse totalmente suya...su deseo era más fuerte que cualquier tipo de miedo. - Inuyasha...Inuyasha te necesito- jadeó con fuerza.
- Kagome...- jadeó roncamente Inuyasha llevando una de sus manos hacia las caderas de la muchacha levantándolas levemente. Con delicadeza pero a su vez con mucho deseo terminó de despojarla de su vestido. Besó su vientre y bajó un poco más. Con una de sus garras hizo descender lentamente sus bragas hasta quitárselas suavemente. Miró con deseo el cuerpo completamente desnudo de su mujer. Acarició su rostro y acomodó algunos de sus cabellos – Eres preciosa... la más hermosa... – le susurró.
Kagome se sonrojó al sentir su cuerpo completamente desnudo, pero la mirada de Inuyasha y sus palabras hicieron que tomara nuevamente confianza, juguetonamente sonrió acercándose al muchacho y con suavidad bajó aquellos pantaloncillos ajustados que tanto detestaba el joven hanyou. - ¿Mejor? – sonrió guiñándole un ojo.
El joven sonrió sonrojándose levemente, despacio separó las piernas de la mujer que tenia entre sus brazos, lentamente se acomodó entre estas apoyando luego su peso en sus brazos. La miró a los ojos en el momento en que sus intimidades comenzaron a rozarse por primera vez sin ropa de por medio. - Para mi sí... ¿y para ti?- le susurró jadeante al oído.
La muchacha se agitó al sentir como sus intimidades rozaban, rodeó con sus piernas la cintura del hanyou, en busca de un contacto más íntimo. – Ahora si está mejor – susurró sensualmente. Inuyasha la abrazó acercándola más hacia él, despació acarició el pecho de Kagome, descendiendo lentamente hasta llegar a su intimidad; humedeció uno de sus dedos con saliva y lo introdujo lentamente haciendo que la joven arqueara su espalda. – Inuyasha... – gimió agitada.
Él sonrió y acarició lentamente la intimidad de la muchacha cuidando de no lastimarla con sus garras; su calor y humedad lo deleitaban por completo, el sólo verla arqueando su cuerpo, moviendose de forma erótica sucumbiendo al placer llevaba hasta limites insoportables su propia excitación, observando intensamente a su mujer introdujo otro de sus dedos, ella susurró con necesidad – Inuyasha... te... necesito, hazlo por favor... –
Delicadamente sacó sus dedos, despacio acomodó su
miembro en la entrada de la muchacha, mirándola intensamente a
los ojos le susurró:
- Siempre vas a ser mía
Kagome...te amo... – concluyó besándola
apasionadamente, mientras comenzaba a penetrar lentamente en
ella. Todo su cuerpo se estremeció de placer al sentir la
humedad de la muchacha y la presión de los músculos de
esta sobre su miembro. Jadeó con fuerza adentrándose un
poco más. Cada parte de su ser deseaba penetrar de una sola en
vez en ella, pero sabia que debía controlarse.
Separó lentamente sus labios de los de su mujer para observar su rostro, estaba sonrojada, jadeante, con sus labios muy rojos y entreabiertos: -Kagome...¿no te estoy lastimando? –le preguntó respirando agitadamente.
Kagome se acercó a su compañero, pasó sus manos por la espalda de este para luego besarlo ardientemente. Se separó de sus labios mordisqueándolos ligeramente y susurró – Sigue, no te preocupes... – una de sus manos dejó de acariciar su espalda para posicionarse sobre su pecho para rozarlo lentamente.
Lamiendo con desesperación sus labios, descendió sus manos hacia las caderas de la muchacha para sujetarla contra él. Cerró sus ojos impulsando con deseo su cuerpo hacia ella logrando traspasar la delicada barrera de su pureza. Sintió un leve quejido salir de los labios de Kagome, delicadamente besó sus labios mientras volvía a abrazarla. Se mantuvo quieto disfrutando de sus suaves labios, todo su cuerpo temblaba de placer al sentir como sus intimidades se amoldaban la una a la otra.
Kagome jadeó sintiendo una presión mayor en su vientre, el leve dolor que había sentido cuando él la penetró por completo comenzaba a transformarse en fuertes torbellinos de placer que se adueñaban de su conciencia. Afirmó sus manos sobre la espalda del hanyou cuidando no rasguñarlo y gimió su nombre con deseo, desesperación, se sentía agitada, anhelante, hambrienta de él, de continuar.
Los jadeos de Kagome fueron lo único que el hanyou
necesitó para saber que podía continuar con
tranquilidad, gimió con fuerza el nombre de su mujer
mientras comenzaba a embestirla con mayor deseo, ansioso de sentirla
sólo suya.
Con cada embestida sus movimientos se hacían
más fuertes y rapidos. Todo su cuerpo estaba concentrado en
el placer que le proporcionaba Kagome y en el placer que
deseaba que ella sintiera en sus brazos...sintió como cada uno
de sus músculos se tensaba y como una fuerte sensación
de presión le avisaban que pronto todo acabaría.
Entre sus brazos, Kagome, gemía cada vez más intensamente, cerró sus ojos, su respiración se hacía con cada embestida más rápida, al igual que los latidos de su corazón.
- Inuyasha...Inuyasha – gimió con fuerza sintiendo como la sensación de presión en su vientre se hacía cada vez más insoportable, todo su cuerpo temblaba, mil sensaciones la recorrían haciendo cada vez más intenso su placer. Con un último gemido su cuerpo se relajó en brazos del muchacho.
Sonrojada y jadeante observó a Inuyasha, su rostro denotaba que estaba sintiendo algo igual de intenso que lo sentido por ella segundos atrás, continuó embistiéndola por unos segundos más hasta que lo sintió relajarse por completo entre sus brazos.
- Te amo...- le susurró una agitada Kagome.
- Yo...a ti...- jadeó el muchacho. Suavemente se separó de Kagome. La abrazó con todas sus fuerzas deseando no separarse de ella nunca más. Ahora era su mujer, totalmente suya.
- Kagome... esto te dolerá un poco, pero es necesario para demostrarle a los demás youkais que sólo eres mía... ¿comprendes? – explicó el muchacho mitad demonio -. La joven asintió, confiaba completamente en Inuyasha. El hanyou se acercó a su cuello entre este y la clavícula, su piel era muy blanca y delicada, previamente lamió la zona para evitar que se infectara y seguido de esto clavó sus colmillos cuidando ser lo más suave posible.
La muchacha soltó un débil gemido junto con un par de lágrimas, el joven rápidamente lamió la herida, no era muy profunda, pero se podía notar dos pequeñas cicatrices separadas por un centímetro aproximadamente; besó sus labios con ternura y besó las lágrimas que la muchacha dejó salir.
– Discúlpame... ¿te dolió mucho? – susurró preocupado.
- No, no fue nada Inuyasha, no me duele... – respondió Kagome besando tiernamente sus labios. - ¿Esto es una forma de unión de los youkais¿Una especie de matrimonio humano?-
- De ahora en adelante eres mi mujer... – susurró acariciándole el cabello, luego su rostro, mirándola con infinita ternura y devoción. – Sólo mía... – besó sus labios suavemente. – Y yo soy solo tuyo... – finalizó susurrando roncamente.
Kagome acarició el rostro del hanyou. - ¿Esa cabaña está habitada? – preguntó mientras se colocaba la camisa que antes traía puesta Inuyasha.
- No, siempre estuvo abandonada... ¿vamos allá? No, quiero que ningún maldito ose mirar a mi hermosa mujer – contestó guiñándole un ojo, se puso los boxers antes de ponerse de pie para cargarla posesivamente entre sus fuertes brazos.
- Hai.. hai, vamos – Kagome sonrió, amaba la forma de ser de Inuyasha, lo sobreprotector que era, como brillaban sus dorados ojos al observarla, sus pequeñas orejitas moverse, su inocencia por momentos, la delicadeza que tenía al tomarla en sus brazos, sus besos, lo adoraba en su totalidad, rodeó con sus brazos su cuello y dejó que éste la llevara. "Llévame contigo donde sea Inuyasha... sólo te necesito a mi lado para ser feliz, nada más, el resto no tiene importancia..."
--------------------
Ya era casi mediodía, cuando Akane despertó, un extraña sensación de peso en su pecho la hizo tallarse los ojos para observar mejor, al hacerlo notó que la mano de su prometido estaba sujetando uno de sus senos. Totalmente sonrojada, hizo un gran esfuerzo para no ponerse a gritar y sobre todo para no golpear a Ranma, quien seguía profundamente dormido.
- Ra...¿Ranma? – tartamudeó asustada.
- Mm... Akane.. – susurró Ranma todavía dormido.
- ¡Ranma despierta! – le gritó tratando de no asustarlo como la última vez "todo esto me da miedo...me asusta pensarlo...no sé que me pasa...por qué siento este cosquilleo en el estomago...este calor que recorre todo mi cuerpo...era más fácil antes...sólo tenía que golpearlo...qué pasa conmigo..."
Ranma lentamente abrió sus ojos – ¿Ak.. Akane..? – balbuceó al ver la cara de su prometida, pero lo siguiente que vio lo dejó de piedra: con una de sus manos tenía fuertemente sujetado uno de sus pechos, la miró nuevamente y esta vez bastante asustado. "Kuso..me va matar... me va a matar...".
Akane miró a los ojos a Ranma, su respiración comenzaba a agitarse y por primera vez estaba totalmente paralizada – Ra...ran...Ranma.. – tartamudeó totalmente sonrojada.
"No me golpeó... ¿pero por qué sigo con la mano allí? Me estoy sintiendo un completo pervertido... pero me está gustando esta sensación... el tocarla... se siente tan bien... me va a matar si continúo con esto... necesito hablar con ella sobre algunas cosas...". El muchacho de la trenza retiró su mano, sonrojado bajando la mirada susurró: - Dis... discúlpame Akane... tú sabes que no soy un pervertido... no quería incomodarte...-
Akane estaba totalmente perdida en sus pensamientos "Demonios no le grité, no lo golpeé, va a pensar que soy una pervertida...". Repentinamente se puso de pie – Ra...Ranma...te...tengo clases luego... - totalmente roja caminó hasta la puerta, antes de salir se detuvo, giró para devolverse sobre sus pasos, luego se puso de rodillas al lado del futon de Ranma. Muy rápido se acerco al muchacho para darle un leve beso en los labios. Nuevamente se puso de pie y se dirigió con igual velocidad que antes hasta la puerta de la habitación.
- T...te a...amo...- tartamudeó de espaldas al chico – Tengo que irme...te veo en la escuela. – finalizó para salir casi escapando de ahí.
Ranma en un profundo estado de shock, aún seguía recostado totalmente abstraído en sus pensamientos "¿Por qué no me golpeó, ni siquiera me dijo pervertido, baka, hentai, acaso... ¿le habrá gustado esa sensación tanto como a mí?... diablos... la conozco hace más de dos años... por qué me es tan difícil pensar como tener una conversación sobre esto con ella..."
--------------------
Ya habían pasado varias horas desde la última vez que había visto a su prometido. Prácticamente había escapado de su habitación esa mañana, rápidamente se había puesto lo primero que tuvo a la mano, una falda ajustada de color negro y una blusa blanca sin mucho escote pero que moldeaba bastante bien su cuerpo. " kuso...me siento observada...no debí ponerme esto... y como si eso fuera poco estoy tan confundida...quiero verlo...pero no sé que me va a decir luego de lo de anoche o que decirle sobre lo de esta mañana...no tengo a quien pedirle algún tipo de consejo...Kagome-chan ¿qué pasó contigo?...¿dónde te metiste?".
Miró la hora, en ese momento los chicos que estudiaban
educación física debían estar en alguna de sus
prácticas "Hoy es miércoles...creo que les
toca basketball...quiero verte Ranma...no me importa que va a
pasar sólo quiero estar contigo".
Se dirigió
hasta el gimnasio, ahí estaba su prometido vestido con su
uniforme para las practicas. Se sonrojó al verlo, pero su
expresión de chica enamorada cambió totalmente al ver
que no sólo ella lo estaba mirando de esa forma.
- Estúpidas ofrecidas - murmuró al ver como algunas se acercaban al muchacho para tratar de establecer una conversación con él "Seguro están intentando ser amables para conseguir algo con él... malditas resbalosas...voy a enseñarles en este mismo momento y de una vez por todas, que él hombre por el que se están babeando es sólo mio"
- ¡Ranma! – gritó llamando la atención del muchacho, regalándole además una hermosa sonrisa.
Ranma escuchó una voz muy conocida, giró para observar a su muy sonriente prometida saludarlo, sonrojado levantó la mano. "¿Qué estará haciendo por aquí?... definitivamente hoy no voy a estar concentrado...".
Con una coqueta sonrisa Akane caminó hacia su prometido, en su trayecto hacia el, se dió el placer de empujar a un par de chicas que pretendía llegar hasta su novio.
- Gomen ne – les dijo fingiendo inocencia con la mejor de sus sonrisas.
Finalmente llegó hasta su prometido que la miraba con curiosidad. Lo abrazó manteniendo su mirada coqueta:
- ¿Me extrañaste... anata? – preguntó lo suficientemente fuerte como para ser oída por las tipas que admiraban a su novio – Yo a ti mucho – le sonrió antes de acercar su rostro al suyo para besarlo.
Ranma confundido por unos segundos no supo como reaccionar, pero al sentir los dulces labios de su prometida puso sus manos en su cintura y correspondió tiernamente su beso. Luego separándose de ella le susurró: – Hola... Akane... ¿pasó algo? –
- Nada, sólo tenía ganas de verte – le sonrió tiernamente Akane " y de paso aproveché para traumatizar a toda esa manga de zorras ofrecidas" - apoyando su cabeza sobre el torso del muchacho continuó – quería verte es todo ¿estas ocupado?-
- No... pa.. para nada... – balbuceó un poco nervioso al sentirla tan cerca – Recién terminé con la práctica de basket... tengo una hora de receso... ¿vamos a otro lugar? – le preguntó tomándola de la mano.
- Vamos – le sonrió Akane – vayamos a un lugar más privado anata – dijo un poco más alto dirigiendo una sonrisa burlona hacia cierto grupo de chicas que la miraba con profundo rencor.
En medio de fervorosos aplausos y gritos como "¡Así se hace Saotome!" por parte de los compañeros de Ranma y miradas llenas de odio de las mujeres que perseguían al muchacho de la trenza, la joven pareja se dirigió al parque del campus, bajo el árbol de sakura donde acostumbradamente Akane y Kagome almorzaban en el descanso.
Se acomodaron bajo su sombra y Ranma aún un poco sonrojado por los gritos de sus compañeros inició la conversación preguntando: - Akane... ¿sucedió algo contigo?-
- No, nada...bueno Kagome-chan no se apareció hoy...y realmente tenía ganas de verte... – le sonrió traviesamente Akane "espero que esas tipas no vayan nunca más a molestarte luego de lo que vieron". - ¿Por qué la pregunta anata? – preguntó pronunciando la última palabra con un tono de voz muy sensual.
- O.. oye... ¿tú no estabas celosa, verdad? – Ranma se sonrojaba con facilidad al escuchar esa palabra salir de los labios de su prometida y más aún con el tono de voz que utilizaba y su expresión no ayudaba mucho. "Mi próxima práctica es fútbol... con suerte recibiré 3 pelotazos..."
- ¿Debería de estarlo? – le preguntó Akane frunciendo levemente el ceño.
- Entonces lo estabas... – dijo el chico sonriendo burlonamente.
- Digamos que sólo decidí trapear el piso con tus admiradoras, Saotome – le contestó Akane mirándolo orgullosa - ¿te hice perder fans? – le preguntó arqueando levemente una de sus cejas.
- Sabes que no me interesa ninguna de ellas... tú eres la única – le sonrió el joven mirándola tiernamente.
- Me gusta serlo...- le contestó sonrojada Akane. – y realmente te extrañaba Ranma – continuó mientras tomaba una de sus manos.
- Akane... tenemos que hablar... – el chico tomó un poco de aire para proseguir. - ¿qué quisiste decir con lo de anoche...? y... ¿por qué hoy no me golpeaste o te enojaste conmigo por el incidente... ese... bueno... tú sabes... cuando mi mano estaba en un lugar que no debía...? – concluyó mirando al suelo un poco avergonzado al recordar lo ocurrido al mediodía.
- No sé como explicarlo...todo lo que te dije anoche es verdad...realmente deseaba hacer todo lo que hice en el bar...hasta hay cosas que me gustaría hacer ahora – sonrió la muchacha sonrojada mirando hacia otro lado - ¿Recuerdas la primera vez que te vi como chico?-preguntó.
- Akane... – susurró el joven bastante sonrojado y con una expresión de desconcierto – Sí... ¿qué pasa con eso? – su rostro enrojeció aún más al recordar ese momento.
- Que no fue la mejor forma de empezar una relación, realmente no esperaba encontrar a un muchacho en el baño en ese momento...además nunca antes había visto a uno desnudo...- comentó sonrojada- ...agrégale a eso tu "tengo mejor cuerpo que tú siendo chica" o el "no me interesa tener novia" –continuó mientras sonreía- o mi "por nada del mundo voy a casarme con un pervertido". Creo que desde entonces los dos siempre hemos estado a la defensiva...tú tienes miedo de hacer algo que me haga pensar que eres un pervertido...y créeme también siento miedo de que creas que yo lo soy... – finalizó avergonzada.
Ranma sonrió al recordar ese día. – Sí... pero cuando te conocí siendo chica, creí que eras la única en esa casa que valía la pena... fuiste muy amable... lástima que ese accidente arruinó todo después... je je – dijo acariciando la mano de su prometida.
Akane le sonrió tiernamente, luego continuó -...desde que somos novios, siempre estoy tratando de no hacer nada que te haga pensar que soy una pervertida...me da miedo...por eso anoche te hice creer que estaba ebria...porque realmente deseaba acercarme a ti sin que pensaras mal de mi, quería ver como reaccionarías si yo fuera más atrevida...y bueno sobre esta mañana...sentí miedo... porque por primera vez no tuve ganas de golpearte por algo así...-concluyó mirándolo a los ojos totalmente sonrojada – no...no sé si realmente quería que pasara...pero me sentí rara – finalizó mirando avergonzada hacia el piso.
- Yo.. yo también me sentí extraño... pero no quiero que sientas que soy un pervertido... sólo que... no sé, no entiendo que pasa conmigo... – miró hacia abajo notablemente sonrojado – No quiero que pienses mal... pero me encanta estar cerca de ti... besarte, abrazarte... algo simple como una de tus sonrisas hace que cada uno de mis sentidos se pierda... – concluyó sonrojado.
- A veces creo que no deberíamos ser tan tímidos – comentó Akane sonrojada -... nunca he pensando que seas un pervertido Ranma...sé que te golpeé muchas veces por cosas que te hacían ver como pervertido...pero siempre he sabido que no lo eres – continuó mirando de reojo a su prometido –...bueno hay excepciones...sigo pensando que te merecías los golpes que te di cuando te encontré con Shampoo en la bañera – finalizó frunciendo levemente el ceño.
- Ella fue la que se tiró encima mio... además casi ni la miré, no me interesaba una loca que solo quería al principio matarme, y después por eso de sus leyes casarse conmigo, es ridículo... – luego sonrojado mirando fijamente a su prometida continuó – Aunque también en un principio creí que era una ridiculez lo del compromiso... hasta que te conocí mejor, y a final de cuentas... nuestros padres como pocas veces lo hacen, tomaron una decisión acertada... ¿terminamos enamorándonos, ne? – sonrió seductoramente a su prometida rozando suavemente su mejilla con su mano.
Akane sonrió sonrojada – A mi tampoco me gustó que decidieran algo así por mi...aunque termináramos enamorándonos... ¿crees que deberíamos contarles o hacerlos sufrir por un tiempo más? – le sonrió traviesamente.
- Creo que podríamos fingir un poco¿no? Sería divertido... – sonrió Ranma maliciosamente.
Akane sonrió asintiendo – Hai...no estoy dispuesta a aceptar frente a ellos que realmente no se equivocaron. Será divertido pero me costará más golpearte ahora...jejeje...y mucho más tratar de no besarte...en cualquier minuto...- finalizó sonrojada. Mirándolo a los ojos continuó – ¿crees que deberíamos ser menos tímidos? ... es decir...no sé si lo has notado pero cuando tú intentas ponerme nerviosa...o cuando nos "retamos", en cierta forma no somos tan tímidos – despacio acercó su rostro al del chico – tampoco significa que te este proponiendo ir más rápido...sólo ser menos tímidos... ¿o es que te gusta perseguirme y acorralarme para besarnos? - concluyó rozando despacio sus labios con los de Ranma.
- Es divertido... pero también me encanta verte tan dócil, entregada... – susurró sensualmente acariciando con sus labios los de Akane sin llegar a besarla.
- ¿Dócil?... – preguntó Akane separándose un poco - ¿quieres decir que cuando te coqueteo me ves dócil? – siguió preguntando con una media sonrisa - ¿dócil no tan apasionada? – concluyó mirándolo de forma traviesa.
- Sí, a eso me refiero... después de todo eres la misma niña de siempre... ¿para qué necesitas ser apasionada? – contestó el chico sonriendo juguetonamente
- Para hacer algo como esto...- le contestó Akane con una sonrisa antes de lanzarse sobre él, dejándolo recostado sobre el cesped, quedando ella totalmente recostada arriba suyo. –...y luego seguir con esto...- le susurró sensualmente antes de comenzar a besarlo apasionadamente, en ese minuto sólo deseaba mostrarle lo mucho que deseaba besarlo, y este no sería un beso tímido como las otras veces. Continuó aprisionando totalmente ansiosa uno de los labios del muchacho entre los suyos para morderlo despacio, sensualmente.
De un momento a otro, Ranma, sintió a su prometida sobre él, sorprendido pero deseoso rodeó con sus brazos su espalda y lentamente la acarició, respondiendo a su beso con la misma pasión. Sintió como otra vez la extraña sensación de cosquilleo se apoderaba de su cuerpo, su respiración comenzaba a agitarse cada vez más, sentía que le faltaba el aire, pero por nada del mundo se iba a separar de Akane en ese momento.
De repente una voz a lo lejos interrumpió el momento: - Oee Saotome! Deja de comerte a esa chica y acuérdate que las prácticas de fútbol empiezan en menos de cinco minutos! –
Sonrojada Akane, separó muy a su pesar sus labios de los de Ranma, despacio se quitó de encima del chico, sentándose luego a su lado - ¿te gustó también cuando soy apasionada Ranma? "Sugoii...." - le preguntó al muchacho que aún parecía totalmente perdido y embobado.
- Ha... hai... mu.. mucho.. – atinó a murmurar furiosamente sonrojado. "Maldita práctica... malditos compañeros... kuso..." Sacudió un poco su cabeza y se puso de pie lentamente, luego le ofreció una mano a su prometida para ayudarla a levantarse.
- Gracias...- le sonrió sonrojada mientras aceptaba su mano para ponerse de pie. – Antes de ir a casa, voy a pasar a visitar a Kagome-chan, estoy algo preocupada...tal vez está enferma. – comentó - ¿Vas por mí cuando termines? – le preguntó.
- Si, por supuesto... – sonrió Ranma seductoramente. Luego se acercó a su prometida y besó suavemente sus labios. – Mata nee – dijo girando sobre sus talones para dirigirse al gimnasio.
- ¿A tus prácticas de fútbol también suelen ir tus admiradoras? – le preguntó Akane con una traviesa sonrisa antes de que este se alejara.
Ranma volteó y guiñándole un ojo a la joven concluyó - No tengo idea, salvo que me quieras decir que tú empezarás a frecuentarlas – sonrió y giró para seguir su camino.
- Engreído – murmuró Akane sonriendo." Kagome-chan...tengo tantas cosas que contarte" pensó mientras se dirigía hacia la casa de su amiga.
Continuará...
Fin Capítulo 8
Notas de las autoras:
En este capítulo esta la primera escena
lemon de esta historia, esperamos que les haya gustado porque de aquí
al final de este fin hay varias, y si encuentran que ésta fue
tantito intensa les recomiendo tomar algo para los nervios para leer
las que se vienen xp (en las escenas que se vienen hasta más
imaginativas nos ponemos xp)
Sobre Ranma & Akane poco a poco
se va digamos que calentando la situacion :p no quisimos lanzar las
cosas muy rápido entre ellos para no cambiar tanto su
forma de ser...pero cuando lleguen a eso ...
Fuera de bromas y publicidad subliminal, como dato les contamos que sólo en la escena del flores...amanecer...Inuyasha xp nos tardamos casi dos horas cuando escribimos este capítulo y para que mencionar las infinitas veces que le hemos corregidos detalles antes de la publicación por eso POR FAVOR reviews con sus comentarios.
