Este es el capitulo final, no saben lo feliz que me sentí al terminar mi primer fic. Me encanto este manga, que esta en mi colección de favoritos, si tienen la oportunidad de adquirirlo, háganlo.
Saludos y gracias por leer.
Atención: Defense Devil y sus personajes pertenecen a Youn In-wan y Yang Kyung-il. Yo solo escribí la historia por puro gusto y entretenimiento.
Capitulo 8 (final): Despedida Temporal
Después de las buenas noticias, era momento de que cada quien tomara su camino. No estaba Kucabara y era lamentable, pero todos tenían algo que decir.
Idamaría hablo primero con voz triste pero firme "Es momento de regresar a mi mundo y solo quiero darles las gracias a todos y pedir que me perdonen por mi comportamiento hostil hacia ustedes. Yo estaba equivocada y ahora me doy cuenta que también existen demonios buenos y ángeles malos", dijo haciendo una reverencia. "Si en algún momento quieren visitar el Mundo Humano, son bienvenidos en el monasterio del Padre Seruma".
"Seguramente nos volveremos a ver, el amo querrá seguir ayudando a las almas sospechosas y tendremos que visitar el mundo humano para buscar pruebas", dijo Bichula sonriendo. "Espero que nos invites a comer esas deliciosas hamburguesas de la otra vez".
"Claro que si, las que quieran", le respondió la monja.
Samus se acerco preguntando "¿Puedo ir contigo Bichula?, quiero ayudarlos y no tengo a donde más ir".
El pequeño demonio asintió con la cabeza mientras le contestaba "Claro que sí Samus, pero tendrás que ayudarme con la limpieza de cráneos".
Samus se sorprendió por un momento y después se rio. Volteo a ver a Idamaría y le dijo "Gracias por regresar y ayudarnos, ahora veo que algunos humanos son de confianza", le entrego los restos del pobre Jodie. "¿Podrán repararlo?", le cuestiono.
"Creo que el Padre Seruma podrá hacer algo al respecto", dijo Idamaría.
"Espero que si, después de todo mi ayuda fue valiosa para hacer el viaje a través del Mundo de los Demonios, no quiero que me desechen como chatarra vieja", dijo Jodie quien había estado en silencio desde hace rato. Ya que después del ataque que sufrió, la batería que mantenía encendida su computadora principal, se estaba agotando, así que era mejor economizar energía.
Idamaría sonrió respondiéndole "No te preocupes Jodie, quedaras como nuevo".
Samus miro a Kelia y comento "Su majestad, me gustaría visitar a Legato cuando se recupere, sino hay inconveniente".
La reina hizo un gesto de afirmación y dijo "Claro que sí, todos son bienvenidos al palacio, bueno tan pronto lo reconstruyamos, podrán venir cuando quieran".
"¿Por qué quieres visitarlo, que tal si nos vuelve a atacar?", pregunto Bichula con gesto de molestia.
"Porque yo sé que él no es una mala persona y seguramente necesitara amigos ahora que no está Kucabara", le contesto la chica.
Entonces Kelia intervino "Yo me encargare de explicarle todo, él no volverá a comportarse como lo hizo, no ahora con todo lo que sucedió. Cuando Kucabara regrese, no podrá tomar el trono, no tiene el carácter para ello. Legato seguirá siendo rey, pero sé que escuchara las sugerencias que le haga su hermano mayor", concluyo mientras miraba a su hijo sostenido por Sugal.
Samus y Bichula asintieron al unisonó.
"Oye monja, saluda a la niña de mi parte", hablo por fin el Shinigami.
Idamaría lo miro y dijo "Vamos Sugal, sabes que eres bienvenido en el monasterio, además creo que Júpiter te recordara y querrá que la visites para darte las gracias".
Sugal se quedo en silencio mientras fumaba otro cigarro y volteaba la mirada, no dejaría que su reputación de frio Shinigami se viera afectada por mostrar simpatía hacia una niña humana.
Finalmente cada quien tomo su camino. Idamaría uso de nuevo la regadera que antes la enviara, por manipulación de Elimona, al Horizonte de los Eventos. Sabía que esta vez nadie intervendría en su regreso al monasterio así que cargo en su espalda los sobrantes de Jodie y se despidió mientras se perdía en el vapor del extraño portal.
Por su parte Bichula se trasmuto a su forma alada y Samus subió a su espalda. Dijeron adiós y comenzaron a volar alejándose, de pronto Kelia y Sugal miraron como regresaban ambos con una mueca de desconcierto.
"No podemos regresar al Horizonte de los eventos, no tengo el poder suficiente para abrir un puerta hacia allá", dijo Bichula un poco apenado.
"Jeje…", escucharon la risilla de Sugal.
Entonces Bichula hizo gestos de enojo mientras le gritaba "¿De qué te ríes?, ¡No todos tenemos la habilidad de pasearnos entre mundos, idiota!".
Samus trato de calmarlo y pregunto "¿Habrá alguna manera en que puedan ayudarnos?".
Sugal bajo momentáneamente a Legato y Kelia lo sostuvo. Entonces abrió su libro de formulas y un ligero brillo escapo transformándose en niebla azulada. En medio de la misma apareció una fisura en el tiempo/espacio, era la puerta hacia el Horizonte de los Eventos.
"De nada…", dijo Sugal sin dejar su cigarro.
Bichula inicio el vuelo, Samus dio las gracias y ambos desaparecieron al cruzar el portal.
Kelia hablo "Gracias por tu ayuda, ahora tengo que ir a Palacio, es tiempo de reconstruir y levantar de nuevo este mundo".
Sugal asintió y con Legato en brazos la siguió. Llegaron a una parte del palacio que no estaba derribada, de inmediato decenas de guardias de acercaron y les rindieron caravana.
"Estamos a su ordenes su majestad", dijeron al unisonó. Aunque estuvo ausente algunos años, todos sabían que ella era la reina madre y que tenía el poder temporalmente, ya que el joven rey no estaba en condiciones.
Después de dejar a Legato en una habitación provisional, Sugal se despidió "Su majestad, me retiro tengo un infierno que administrar".
La reina lo miro un par de segundos y le dijo "Sigue con tus obligaciones de Shinigami, pero no vuelvas a traer almas inocentes por medio de engaños, ya no es necesario hacer semejantes actos para obtener Materia Oscura".
Sugal guardo silencio un momento, después asintió, se dio media vuelta y salió de la habitación. "Veo que la reina se entero de muchas cosas…", pensó mientras se dirigía a la salida.
Kelia se dirigió al balcón de la habitación y mirando al cielo pensó "Vuelve pronto Kucabara".
El padre Seruma estaba regando su jardín, se sentía feliz de ver a Júpiter con sus padres de nuevo, la pequeña había sufrido mucho. Cuando el contrato firmado con Kucabara se cumplió, ella olvido todo el dolor y las tragedias. Ahora sabía que el príncipe era un demonio con una bondad enorme, algo que jamás imagino ver en los de su especie. Pero también había otros que eran menos expresivos en sus sentimientos, como Sugal.
"Ese demonio, salvo a Júpiter en más de una ocasión y aun así no reconoce que siente cariño por ella, es tan orgulloso y… ¡Cocina muy bien!", dijo el sacerdote recordando cuando Sugal preparo la comida un par de ocasiones mientras estuvo recuperándose en el monasterio. De pronto escucho que alguien lo llamaba.
"Padre Seruma, hemos regresado", le grito Idamaría mientras corría hacia él.
"Bienvenida, que bueno que estas de vuelta, todas la muchachas te extrañan", dijo mientras saludaba a su ex pupila.
"Padre, lamentablemente le paso algo terrible a Jodie, espero que pueda repararlo", menciono enseñándole lo que quedaba del auto.
El padre Seruma se sorprendió "¿Qué te sucedió Jodie, quien te hizo esto?", cuestiono preocupado. Después de un rato de explicaciones a grandes rasgos, ambos de dirigieron al templo, ya era hora de la misa e Idamaría quería ver a Júpiter.
Júpiter estaba al lado de sus padres, su sonrisa reflejaba su alma y lo feliz que era. Ella tenía la sensación de haber tenido una pesadilla en la cual los perdía, pero no alcanzaba a razonar de qué se trataba. No reconocía del todo al padre ni a la monja, solo sabía que eran buenos amigos de sus padres.
Al cumplirse el contrato que firmo con Kucabara sus dolorosos recuerdos se esfumaron, pero también parte de la buenas experiencias. Sin embargo no todo estaba perdido ya que su alma era pura, por ser una niña pequeña, así que no todas las memorias fueron borradas, al menos ligeros recuerdos de un par de demonios que jugaban con ella y una amistad con la hermana Idamaría y el padre Seruma, se mantenían persistentes.
También recordaba a un guardián, otro demonio que la protegió en varias ocasiones estando despierta y dormida. Estaba preocupada por él, porque soñó que se despedía de ella y después moría. Pasó el resto de la tarde pensando en ello y se fue a sentar a la banca de la loma cercana al monasterio.
El humo blanco termino de formar los cálculos matemáticos frente a Sugal, el portal comenzó a abrirse dejando ver parte del Mundo Humano. El demonio atravesó y se encontró pisando el pasto verde de una colina, camino un poco mas y vio la banca donde no hace mucho una pequeña niña le expresaba en silencio su cariño y gratitud por salvarla otra vez. Así es, el Shinigami estaba de nuevo en el monasterio del padre Seruma y miraba a Júpiter sentada y dándole la espalda.
"Eres tan parecida a mi pequeña", pensó mientras se acercaba. Sonrió levemente mientras decía "Hola, veo que te encuentras bien".
Júpiter se sorprendió bastante al escucharlo, las vagas memorias regresaron, era Sugal y estaba vivo. Corrió a sus brazos y el demonio se inclino para abrazarla. No había nadie cerca, así que no le importo mostrar sus sentimientos, la niña humana lo hacía sentir feliz porque le recordaba a su fallecida hija.
Él jamás habla de ello, pero antes de ser Shinigami, tuvo una familia la cual perdió debido a un desastre natural que afecto el área donde vivían. Desde entonces se volvió frio y reservado, se unió a los Shinigamis para distraerse y no fue hasta que vio a la pequeña Júpiter secuestrada en el infierno, que sus sentimientos comenzaron a retoñar nuevamente.
"¡Estás vivo!", grito alegremente Júpiter mientras abrazaba al demonio. "Qué bueno que viniste, gracias, no sé bien porque, pero estoy feliz de que estés aquí".
Sugal la miro y dijo "Solo estoy de paso, tengo unas cosas que hacer y decidí visitarlos para ver si el cocinero ya mejoro su comida… No pienses otra cosa".
"Si, entiendo", respondió la niña con una sonrisa. Se dirigieron al monasterio.
El padre Seruma los veía acercarse desde el pórtico. Sabía que Sugal era un buen tipo después de todo, además ya tenía muchas ganas de probar nuevamente su deliciosa comida.
Los días pasaron cumpliéndose un mes desde que Kucabara se fuera al paraíso. El Mundo de los Demonios ya estaba recuperado en su gran mayoría. Legato preguntaba por su hermano y Kelia lo tranquilizaba. Samus y Bichula tenían problemas para resolver casos complicados, Idamaría no terminaba de aceptar sus sentimientos por el abogado, así que se distraía exorcizando espectros menores.
El único que parecía indiferente a la ausencia de Kucabara era Sugal, que ahora visitaba a Júpiter para darle clases de matemáticas, eso sí, solo iba por pura coincidencia.
En lo alto del cielo se formo una grieta, de ella apareció volando una figura conocida, sus alas tenían un ligero resplandor a pesar de ser alas de demonio. Su vestimenta era blanca y su sonrisa era de felicidad.
"Ya estoy de regreso chicos", dijo Kucabara mientras volaba al encuentro de sus amigos y de la persona que amaba.
FIN
Muchas Gracias por leer.
