Capitulo 7
Albert me tomo en sus brazos y me llevo hasta un amplio y cómodo sillón negro de cuero. Con delicadeza me recostó en el y se sentó a mi lado. Respiro hondo antes de contestar.
— La respuesta es de día. Y has de cuenta que es como un camuflaje, una manera de mantener mi identidad en un nivel bajo. — Yo lo mire con un poco de ira cargada, ¡que! ¿camuflaje? ¿para acostarse con cuanta mujer se encuentra? Lo vi sonreír y apretó mi mano entre las suyas. — Mira… antes de que me castigues de una manera definitiva y dolorosa, esto forma parte del ritual. Mi esencia se hace mas fuerte cuando los humanos son menos conscientes; quiero decir, cuando todos han gastado sus energías durante el transcurso del día, en la noche están a un nivel muy bajo… entonces yo, no tengo bloqueos y puedo regresar a mi estado original.
— Y eso quiere decir que tu estado "original" es ser rubio, un semidiós y toda una carga de testosterona andante.
— No necesariamente… pero vuelvo a ser como nací. Es decir, muestro mi yo inicial y también mi yo enclaustrado. —Me miro como intentando descubrir mi reacción, la mantuve a plomo después de todo.
Envolvió mi mano en la suya y sostuvo mi mirada por un largo e intenso momento, beso mis nudillos y luego menciono con tranquilidad.
— En tu habitación tienes todo lo necesario, si deseas usar el teléfono esta a tu disposición, todo lo que desees se te cumplirá, tan solo pídelo.
Sonreí ante toda esa condescendencia, no dudaba en ningún momento que me daría lo que le pidiera. Annie y Patty se morirían si se enteraran donde estoy.
— Llámalas estoy seguro que están preocupadas por ti. — Con una especie de temor miro su reloj y luego apretando mi mano fuertemente preguntó. — Ahora, te molesta que salga un momento, debo arreglar algunas cosas, negocios tu sabes. Estaré de vuelta en unas cuantas horas… y claro como sabrás regresare un tanto cambiado.
Algo en su mirada me decía, que así le pidiera que no se fuera, al menos en este caso, de todas maneras no lo haría. Pero me pareció muy amable de su parte la sola mención. Además tenía un poco de tiempo que lo invertiría con Patty, tenía algunas cosas que preguntarle, con seguridad ella podría ayudarme.
— Si quieres puedes pedirle que venga y si te pregunta de la bolsita morada dile que si la traje conmigo cuando vinimos a casa.
— En serio puede venir. — Salte ante la posibilidad de verla, así no sentiría que mi confinamiento seria de total encierro. Lo vi entrecerrar los ojos y me di cuenta que me había ido de la lengua o más bien de pensamiento.
— Candy no quiero que te sientas encerrada esa no es mi intención, pero en realidad quiero que me entiendas que no permitiré que nada te haga daño… solo puedes estar segura aquí… no soportaría perderte… no esta vez.
Él aparto la mirada. Como intentando reprimir algún recuerdo doloroso. Instintivamente tuve la intensión de acogerlo y abrazarlo, decirle que estaba todo bien. Pero al contrario de mis deseos, solo tome su cabeza y lo bese con ternura.
— Perdón, no quise pensar eso. Estoy aquí por mi voluntad y que sea lo que tenga que ser.
Me abrazo con fuerza y volvió a colocarme en sus brazos, me llevo hasta mi habitación y antes de irse me susurro al oído.
— Recuerda que siempre te estaré esperando mi dulce flor, tú eres la única que puede mover mi corazón. Por favor cuídalo, que ahora se queda contigo.
Aquella frase retumbo en mi mente y por un instante en mi memoria se removieron imágenes de su hermosa presencia en esta misma habitación pero con un aire totalmente diferente.
— Se puede saber ¿Que demonios haces aquí?
Al momento que mi amiga Patty puso un pie en la mansión retrocedió dos, tuvo una expresión de horror al mirarme de pies a cabeza y observar todo a su alrededor.
— Detestationis1
— ¿Mande?
— Que todo lo que rodea esta casa y a ti es una maldición. Puedo sentir tu aura completamente diferente. Algo te ha invadido y ahora toda tu faz hace que pertenezcas a este lugar.
Esboce una pequeña sonrisa ante la excelente descripción poco amigable realizada por Patty. Ahora ya no estaba segura si ella podía ayudarme con todo lo que tenía que decirle, o más bien no estaba segura si ella quiera ayudarme. Aquella renuencia para entrar en la mansión me hizo sentir que en realidad todo esto envolvía mucho más que tres semanas de supuestas vacaciones. Necesitaba respuestas y con el comportamiento de mi amiga lo único que conseguía era estar más ansiosa. Junto con George, ataviada con un vestido purpura holgado y una pequeña capa negra, ella había llegado a tan solo veinte minutos de haberla llamado, su preocupación tras el teléfono me hizo sentir culpable y mas ahora que me veía con cara de reproche.
— Te dije que te mantuvieras alejada de ese alguien que te hizo esto.
— Patty no me digas lo que ya sé, pero algo si te digo Albert no me hizo nada… malo.
— Ya.
A regañadientes ingreso en la mansión sin antes no sacar su frasquito y mencionar no se cuantas palabras en algún idioma desconocido para mí, mientras lanzaba ese liquido ambarino por el camino que iba recorriendo. La lleve a mi habitación y por fuerte que sonara ella casi vomita sobre la alfombra persa que había en el centro. Cuando por fin se recompuso, al levantar la mirada con su aire pálido dijo.
— Debemos salir ahora mismo de este lugar. Ven conmigo nadie puede retenerte en contra de tu voluntad en ningún momento.
Suspire temerosa de contestar por alguna razón desconocida. Me senté a su lado derecho y coloque las manos sobre mis muslos, cuidando que no se vea mi marca.
— No puedo. Estoy aquí por mi voluntad.
— ¡Si puedes! y No, alguien te lavo el cerebro.
Sabía que iba a ser completamente difícil lo que venia, pero en realidad ahora si necesitaba de su sabiduría. Con lentitud le mostré mi palma y ella perdió el color… aun más de lo que ya lo había perdido, no tenía buen aspecto y la expresión de alarma dominaba su rostro. Tomo mi palma con cuidado y la estudio minuciosamente, recorría cada línea tatuada sin mencionar absolutamente nada durante diez largos minutos. Luego sin más, soltó un gemido.
— ¡Me lleva, la que me trajo!
— ¿Que? ¿Que pasa? Dime por favor que sabes lo que significa.
— ¿Él no te lo ha dicho? — Negué con la cabeza, evidentemente notó mi frustración y apretó con fuerza mi mano. — ¿Él tiene otra igual?
La mire pasmada, no había forma de que ella supiera aquello.
— ¿Como lo sabes?
— Dime, ¿la tiene? — Asentí y vi como ella sopesaba algo en su cabeza. Luego me miro con todo el cariño que usaba antes de meterme un buen sermón. —¿Donde esta él?
— Salió por un momento, ya mismo regresa. — La mire con miedo, no sabia por que quería saber donde estaba. — ¿Por que lo preguntas?
— Por que tanto tú, como él no pueden abandonar este lugar. — Recordé que Albert me había dicho lo mismo. —Pero él si salió…
Ella me miro interrogativamente y dude por un instante que en verdad haya salido. Al fin de al cabo este lugar era enorme. Suspire, realmente no estaba segura de nada. Pero ya que estábamos en estas, intente sacar toda la información que me fuera posible de Patty.
— ¿Que significa? por favor dime. Cuando le pregunte él no me pudo decir por que…
— Por que la maldición no se lo permite. Cada vez que intenta tan solo pensar en ella, las palabras se quedan ahí y no las puede pronunciar. Ay amiga, estas metida en un lio de los buenos ¿tienes internet? me vendría bien recordar ciertas cosas que aprendí en la facultad.
Le traje una Tablet PC que me había entregado George por si quería revisar mi correo electrónico y tras su asombro y su gran WOW comenzó a navegar.
— Válgame, tu pareja te tiene mimadita.
— Se llama Albert. Y espérate a que lo conozcas es maravilloso.
— Típico, nunca podrás decir lo contrario de él así sea un autentico bouquè.
No sé por que, pero me dolió hasta el fondo de mi alma que lo tratara de esa forma aun sin conocerlo. De lo mas hondo de mi ser, me atenazo un dolor tan profundo que lo único que desee fue gritarle.
Sí, nosotras éramos amigas y no teníamos pelos en la lengua a la hora de hablar con la verdad, pero hablar así de alguien como Albert sin haberlo visto una sola vez me dio directo en el pecho, como si el mismísimo cupido hubiera clavado una flecha en él. La mire furiosa y ella enfrento mi mirada, seguía estudiándome con sus ojos tan inquisidores y dictatoriales que estuve a punto de insultarle, pero ella me ganó.
— ¡Tenaz! Comprobado. Espero tengas la misma fuerza cuando en realidad tengas que usarla
— ¿Que se supone que significa eso?
— Candy cariño. — Intento tocarme pero estaba tan fúrica que retrocedí, creo que hasta le sisee. — Tranquila solo te probaba. Lo que tengo que decirte es algo un poquito fuerte y muy serio, pero quería estar segura de que no me equivocaba.
Espero hasta que mi expresión se recompusiera. Cuando por fin logre sentarme a su lado nuevamente sin morderle dije.
— Vamos suelta todo lo que sabes, te va a parecer locura, pero no puedo separarme de él desde que lo vi. Este metido en mi mente y en mi cuerpo… y no sé como explicarte como fue que paso… solo sé que si me faltara, nunca nada será igual.
— Es normal Candy que sientas eso y tu reacción anterior, aunque sea un poco exagerada, también lo es. Amiga esta marca que tienes en tu mano no la tendrás por siempre, tiene fecha de caducidad y créeme cuando desaparezca repercutirá en ustedes por toda su vida.
Espere a que prosiguiera pero ella simplemente se limito a seguir navegando.
— ¿Y? ¿Que mas? Que pasara al final de estas tres semanas.
— Justo eso mismo estaba buscando, quiero saber las consecuencias del no en tu decisión.
— El ¿no? Ay Patty por dios no entiendo un carajo…
— Candy, las tres semanas son relativas. Tú tienes hasta tres semanas para decidir si, sí o si no. Pero solo en ese limite de tiempo. Si no haces nada desaparece la marca y listo se acabo.
— Patty puedes dejar de hablar como un oráculo. Puedes darme detalles.
Mi amiga me miro con la más tranquila expresión de pena. Me tomo de la mano y muy renuente me dijo.
— Esto no es fácil de explicar. Yo todavía no estoy muy segura, debo investigar mas si quieres que te ayude, además necesito verlo. Quiero saber que más hay en él. Aquí lo único concreto es que ustedes están emparejados y que la decisión de quedarte con él es solamente tuya.
— ¿Emparejados?
— Si él es tu alma gemela.
— ¿Como puedes afirmar eso?
Con una expresión en sus ojos, de que esto era de lo más obvio para cualquier mortal, tomo la palma de mi mano y me la puso en frente.
— Pues es tu alma gemela. Tu otro hilo de vida. Tu otra mitad. Tu complemento. Desde que ustedes nacieron los destinos unieron sus vidas y quieran o no estarán destinados por toda la eternidad en cualquier reencarnación. Eso significa que así tú vivas en China y él en Ecuador de todas maneras sus almas, se reunirán en algún momento. Esta marca que tienes en tu mano significa que tienes que decidir si deseas quedarte con él o no. Es solo tu decisión.
Así que eso significaba mi marca, mire la palma de mi mano y no pude evitar el sonreír. Mi otra mitad era un hombre maravilloso, precioso y ardiente. ¿Que mas podía pedir? Obvio que iba a aceptarlo. No me cabía duda, aunque dejando a un lado los detalles morbosos de mi decisión, no podía caberme en la cabeza ninguna otra posibilidad para nosotros, esa era la única verdad para que yo no pudiera alejarme de él, en verdad mi inclinación siempre tuvo una razón y muy poderosa.
Éramos almas gemelas.
— No le veo mayor problema en eso. Si lo acepto y listo.
— No es así de fácil Candy, recuerda todo tiene su precio y sacrificio. Y en estos casos es importante leer la letra chiquita.
Esperaba que en su rostro asomara algo que me indicara que estaba bromeando y estaba a punto de decirme que todo esto era un jueguito, pero nunca asomo. Le vi con la mayor seriedad que nunca antes había puesto y un pequeño escalofrió recorrió mi nuca.
— Vez ahora lo que te digo, aquí hay algo mas que tatuajes. Pero déjame ir a investigar, será duro volver aquí, pero lo haré.
Abrace a mi amiga y le agradecí todo su apoyo. El repe luz podría no haberle hecho volver tan siquiera a las inmediaciones, pero ella por mí lo haría. Me sentí mal de repente, había estado a punto de gritarle en aquel pequeño ataque de histeria.
Bajamos las escaleras y cuando iba a salir ella se tenso por un momento y se movió en dirección al camino por donde se habría paso Albert.
Para mí, el mundo de repente se detuvo, lo vi llegar y todo a mí alrededor comenzó a girar tan solo a su dirección, su vista estaba clavada en mí y estuve casi segura que la sensación de olvido de todo nuestro rededor también le ocurría él.
Se acerco grácilmente, con sus rubios flotando en el aire dejándome sin aliento. Sin esperar más me pego a su cuerpo y poso sus labios sobre los míos para besarlos y susurrar.
— Te eche de menos.
— Y yo a ti.
Lo abrace con fuerza, como si la vida se me fuera a ir si no lo hacia. Su aroma estaba dominándome y causándome mareos. Cuando me encontré con sus ojos, sentí que ambos estábamos en las mismas condiciones.
Nos deseábamos a más no poder.
— Como diría un amigo ¡Joder!… te has emparejado justo con el macedonio que nos trae locas a todas. — Los ojos de Patty seguían examinándolo. — Correcto aquí siento un alma vieja. No me vas a decir que vives en un libro o algo así ¿no?
Hice un gran esfuerzo para cerrar mi boca, el tema del macedonio salió a relucir alguna vez en un libro que encontramos y que nos pareció de lo más tentador. Las tres brujitas, nos habíamos perdido casi medio año dando vueltas por la red buscando si había tal pergamino, sin contar que las noches con luna llena nos reuníamos y fingíamos que llamábamos a nuestro esclavo sexual. Albert me miro y levantó una ceja.
¡Auch! me olvide que podía escucharme.
— ¿Que tienes aquí? — Patty tomo la mano izquierda de Albert y le toco un anillo un tanto extraño que yacía en su dedo corazón. — ¿Puedes quitártelo?
Albert salto ante su tacto y la miro un tanto desconcertado.
— No. Pero según creo, eso ya lo sabias.
Patty asintió lentamente ante lo mencionado por Albert, para luego sacudir la cabeza y despedirse.
— Tengo que salir de aquí urgentemente, no quiero que se bloqueen mis pocos instintos. — Nos miro alternadamente y hasta con asombro pronuncio. — Vaya sus auras están mezcladas.
Albert sonrió por un momento y pude ver un brillo de satisfacción en sus ojos. Avanzo hasta la puerta y rozo la mano de Patty antes de tomar el pomo de la misma y sostenerla para que saliera.
— Patty, ¿puedo llamarte Patty verdad?
— Por supuesto.
— La respuesta es si a la primera pregunta, en la India para la segunda y definitivamente daría todo para la tercera.
Ella lo miro desconcertada por un momento, para luego iluminársele los ojos indicando que la comprensión había llegado a su cabeza.
— ¡Oh! Capisco.
— Gracias.
Cuando se hubo marchado, volvimos a quedarnos solos y como desde siempre aquella aura sensual que lo rodeaba me envolvió totalmente.
— ¿Así que el macedonio? — Me enrojecí de inmediato cuando él me miraba con aquellos ojos felinos que parecían devorarme. — ¿Y Esclavo sexual?
— ¡Oye! eso es una broma privada entre nosotras.
— Mmm… Que conste en actas que yo solo preguntaba. Aunque bien podría constatarte que aquel macedonio queda como un Boy Scout frente a mí.
Me imagine todo lo que había leído en aquel libro, recordando justamente las partes que mas me gustaban, esas que justamente Albert alguna vez había plasmado en sus pinturas con gran similitud. Me mordí el labio al pensar en una que siempre me había dado curiosidad. Albert me cargo en brazos y mordisqueando mi hombro menciono.
— Sabes tengo una bañera lo suficientemente grande en mi habitación.
— ¿A si?
— Si y también tengo la regadera de mano. — Mordió mi labio inferior y susurro al mismo tiempo. — Créeme mi amor, no sentirás la menor gana de volver invocar al esclavo macedonio después de que termine contigo.
Continuara…
1 Abominación, Maldición/es
Amigas mil gracias por leer y acoger esta nueva locura... les agradezco millares su comentarios... creanme este fic ya estaba escrito... solo era de postear ... pero suss comentarios los del foro rosa GF lo han hecho crecer... y pues este fic se edita gracias a su sentri.. chicas ustedes hacen a este artista...
gracias definitivamente gracias... me siento honrada...
Lety de Andley: wiiiiii pos... pos... pos dame chance y en privis te lo digo.. no creas galeico es dificiiiiiiil si lo sabre yo.. que medio le cacho a pesar que lo estudie para no mas de ponerlo en el fic... que afanosa...jajja gracias por leer espero estos dos te gusten ... besos..
Noemi Cullen: pues tus deseos son ordenes... actualizada como en el Foro-... ahora si no hay diferencia de capitulos.. mil gracias por lleeerme ni cuenta en el foro rosa de quien lo hace por tanta cosa una se pierde de comentarios maravillosos como el tuyo .. gracias ese apoyo... y me das alas.. como el red bull para seguir mejorando y escribiendo.. besos amiga.. gracias tu apoyo
Wendy! amiga.,.. te extrañeeeeeee muchooooo donde andas trabajando de seguro? y a ti mil gracias el apoyo... y esa era la idea un albert semidios... jajaja tenia tanas ganas de hacer algo asi... que espero sea de su agrado al final... amiga besos... te adoro! y sip.. me cuidare asi que si me pierdo tantito entiendanme.. pero traqui siemprelo termino verdad?
politaandrew : bu no creo ser tan merecedora de tantas bellas palabras... gracias por mencionar los fics... se nota que he crecido? pos yo creo que si.. y eso a sido gracias a su apoyo y su fidelidad. definitivametne mil gracias... de verdad... esa es mi paga y mi sueldo... y creanme me siento millonaria... besos
Mily! sigo esperando el privis... quiero tu critca conocedora constructiva... amiga gracias por pasarte... has venido tras de mi y ese es un gran apoyo preciosa.. gracias... y las porras mas... te adoro gracias por leer...
Amigas se las quiere a morir... me siento alagada pro sus comentarios me hace crecer...las adoro... pronto otro cap..
KARIN
