Hola a todos! mil Mil MIL disculpas por haber tardado dos semanas :( les juro que de pronto la inspiración desapareció y no queria subirles cualquier cosa :( asi que mejor espere hasta poder traerles un cap que me gustara.

espero subir el viernes o el sabado para asi volver a mis habituales dias de actualizacion.

sin mas los dejo con la lectura y tambien respondere a los reviews en las notas finales. ¡Disfruten!


Tres.

Capítulo 8: Relaciones.

Estaban jugueteando en la cama, hacia ya un rato que habían terminado su asunto y estaban satisfechos. Kari sabia que meter a Yamato al apartamento de su hermano era algo muy arriesgado, y por eso le excitaba de sobremanera. No sabía que era pero con Yamato se sentía capaz de hacer cosas arriesgadas y prohibidas. Con el descubrio lo mucho que le gustaba tentar al destino.

Estaban dentro del cuarto de huéspedes que Tai acondiciono para su estadía, un cuarto que usaba para almacenar cosas inservibles, porque tampoco era tan descarada como para meterse con el hermano de su novio en la recamara de su hermano.

Y hablando de Taichi, el mismo de la mano de Sora subian por el elevador hacia el apartamento después de una frustrante cita con el ginecólogo.

En cuanto Hikari, con su oido supersensible, escucho las llaves campanear fuera de la puerta dió un brinco, empezo a recoger toda la ropa del suelo y se vistio con una velocidad sobrehumana.

—Vistete y escondete.- mandó la castaña. Yamato hizo caso sin chistar y decidio ocultarse en el closet, tan cliché.

Kari trato de arreglarse el cabello un poco aunque despues se dio cuenta que no era necesario pues llevaba puestas unas pijamas, podria fingir que apenas se habia levantado. Reviso el reloj: 12:46 pm, parecía creíble.

Salió de la habitación bostezando y estirandose, se encontró con Tai y Sora en la cocina tomando un poco de jugo. Ninguno hablaba.

—Hey chicos.- ambos voltearon y trataron de sonreir. —¿Como les fue con el doctor?-

—Todo bien, es solo que...- fue Tai el que respondió con voz queda.

—El bebé no se muestra, no podemos saber que será.- completo Sora. Alcanzo el brazo de su novio y lo acaricio. —Tai se muere por saber si sera niño o niña.-

Hikari volteo a ver a su hermano y por primera vez en aquel viaje se detuvo a estudiar su rostro. Si, su hermano parecía algo preocupado y ansioso. ¿De verdad le importaba tanto ese bebé? Nunca pensó ver a Tai en la faceta de padre preocupado, aunque siempre fue un hermano sobreprotector era obvio que sería igual de obsesivo con su hijo. El problema es que aquel bebe no era suyo, si no de un extraño cuyo nombre ni siquiera sabía, o eso creía Kari.

—No se preocupen, estoy segura que pronto se mostrara.- trato de alentar. Para Sora ese comentario fue suficiente pero Tai aun se veia algo preocupado.—Hermano, te apuesto a que es niña uh digamos ¿50 dolares?- ofreció inocentemente.

—TRATO HECHO.- aulló Yagami mayor. —Oh Kari.- dijo en tono burlón.

—Oh espera, ¿Cuantos Yens son esos 50 dolares?- pregunto alarmada.

—Aproximadamente 3900 ¥— contesto Sora su pregunta mientras mordía una manzana.

—¡¿QUE?! Estas loco, cancelo la apuesta!- grito como posesa. Su hermano mayor reia como si fuese algun maniatico con planes de conquistar el mundo.

—Un trato es un trato hermanita.- y termino la discusión para el pesar de Hikari, quien de pronto recordo a cierto rubio que esperaba impaciente en el closet de su habitación.

—Oye hermano, ¿Regresaras a trabajar?- preguntó.

Tai estaba sirviendose a el y a Sora un cafe, volteo a su hermanita y sonrió —Naturalmente Hikari, aunque me gustaría quedarme aquí con ustedes.- dijo esto ultimo quitandole un mechon de cabello a Sora de la frente, viendola con devocion.

Ahora tendría que deshacerse de Sora para que Yamato pudiese escapar. —¿Y tú que harás hoy Sora?- detras de su espalda puso sus dedos cruzados pidiendo buena suerte.

—Uh ¿Yo? Pues creo que iré al mercado por flores, cierta bruja arruinó mi arreglo florar y no había tenido tiempo de hacer uno nuevo. — dijo con venenosa mencion de Summer. —¿Vienes conmigo?- le ofreció a su cuñada.

Hikari vaciló, su mente pensaba en alguna excusa a la velocidad de la luz, y la encontró.

—Preguntaba porque no me siento muy bien así que me quedare a descansar un poco hoy. Lo siento Sora.- exclamó esperando que ambos no le hiciesen muchas preguntas.

—Uh, yo aún tengo un poco de tiempo antes de irme al trabajo, yo podría acompañarte a la floreria para que no vayas sola y asi dejamos a Kari descansar. ¿Que te parece?- habló Tai.

Sora aceptó gustosa la oferta del castaño, termino su taza de café y tomo su bolso.

—¡Recupérate Kari!- alcanzó agritar la mujer antes que la puerta se cerrase. Ya habiendose ido la castaña suspiró en alivio y dejo aquella posición rigida.

Se dirigió rapidamente a su habitación donde Yamato la esperaba sentado en la cama.

—Los he oido irse.- dijo el al verla entrar.

—Sí, pero dales un poco de tiempo para que se alejen un poco del edificio.- dijo al tiempo que se sentaba sobre sus rodillas, lo tomaba del cuello y lo atraía hacia ella para besarle.

Yamato le siguió el juego, por lo que habia escuchado lo mejor fuese que dejara que se alejaran lo mas que pudiesen y jamas le vieran, sobre todo si tenia razón de haber reconocido cierta voz que le puso los vellos de punta.

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Taichi y Sora caminaban tomados de la mano, el mercado que Sora frecuentaba ya se vislumbraba a unas cuantas cuadras más. Platicaban trivialidades cuando Tai vio caminar por la misma acera a un compañero suyo. Agito la mano para que lo viese y el chico pelirrojo se acercó a la pareja, llevaba ropa deportiva y una toalla morada tras el cuello, la cual sostenia con ambas manos.

—Koushiro!- saludó Tai solamente con un apreton de manos, pues el chico estaba sudado. —¿Vienes de tus ejercicios matutinos jeje?- preguntó.

—Así es, llevo una semana yendo al gimnasio y me estoy muriendo. El entrenador esta completamente loco.- se quejó el pelirrojo.

—Jajaja, ya veo. Mira Kou, ella es Sora mi novia.- Kou dió una sonrisa como respuesta. —Y el es Sorito.- dijo Tai al acariciar el abultado vientre de Sora.

—Ah! Que bello Sora. ¿Cuanto te falta?- preguntó ilusionado Koushiro.

—Ah, pues alrededor de dos meses. La siguiente cita con el ginécologo me daran la fecha de programación para el parto.- dijo esto con nerviosismo pues se daba cuenta que aquel día ya estaba cada vez mas cerca.

—Vaya, ya no falta mucho. Que bien Tai, te toca doble premio en un par de meses.-

—¿Eh? ¿A qué te refieres Kou? – preguntó Tai extrañado.

—Pues... Que en un par de meses te dicen si seras el siguiente embajador ¿no? Eso fue lo que escuche.- Tai se puso pálido ante las palabras del pelirrojo. Sora lo miraba preocupada. ¿Cómo es que no lo sabía. Koushiro también se puso nervioso y tomo a su amigo del hombro para tratar de que regresara a la Tierra, pues se había quedado mudo.

—Hey Tai!- lo sacudió, el castaño parecía ya estar escuchando. —¿Cómo es que no lo sabes? La oficina tiene una semana enterada.–

Entonces a Tai se le coloreo el rostro, no de vergüenza sino de coraje. La encargada de entregarle tan valiosa información era Summer. Definitivamente se había pasado de la raya.

—¿Tai?- Llamó Sora.

—¿Eh?- finalmente habló, las miradas de Kou y Sora estaban posadas sobre el. Se dijo asimismo que se encargaría de ella después, de igual manera estaba muy feliz por el nombramiento pues era el fruto de todo su esfuerzo. Esbozo una sonrisa triunfal y gigante que contagió a los dos pelirrojos a su lado. —Es una noticia estupenda Kou! Gracias por avisarme, mi notificación se debió de haber traspapelado con el monton de hojas en mi escritorio. La buscare mas tarde.-

Platicaron un par de minutos mas acerca del posible ascenso del castaño, terminaron de despedirse y cada quien tomo su camino. Tai iba serio y Sora lo miraba preocupada.

—¿Todo bien Tai?-

El castaño la miro dulcemente y le sonrio, despues dirigio la mirada hacia el frente pero con el semblante mas serio. —Voy a tener que despedir a Summer.-

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Poco después Sora y Tai llegaron a casa, Hikari se encontraba en su habitación durmiendo. Tai sólo comio algo rapido y se regreso al trabajo pues solo habia pedido permiso para la cita con el ginecologo. Sora se encargaba de su arreglo floral y de la cena al mismo tiempo. Estaba acomodando algunos papeles de la mesa cuando vio el número telefónico de su madre que Hikari le habia dado.

Lo miro detenidamente por unos momentos, reflexionando si sería una buena idea hablar con ella.

Suspiró intranquila y alcanzó el telefono inalambrico que se encontraba a la mano.

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Tai se encontraba revisando algunas propuestas internacionales que se discutirian en el pleno de la ONU en una sesión especial. Estaba muy concentrado, pues el se encargaría de formular el informe que el embajador actual presentaría a nombre de Japón.

Entoces la puerta de su oficina sonó, sacándolo de trance.

—Adelante.- alzó la voz para que lo escuchase quien estuviese del otro lado.

La puerta se abrió y Summer entró, en su rostro se dibujaba una sonrisa satisfecha.

—¿Me llamaste Taichi?- pregunto coquetamente mientras cerraba la puerta y colocaba el seguro sin que el castaño se diese cuenta.

—Si Summer. Por favor toma asiento.- la americana hizo caso inmediatamente, al contrario Tai se levantó de su silla, caminando alrededor de ella con ambas manos en los bolsillos. —Busque en toda mi papelería, en mi correo electrónico y en mis mensajes. No encontré la notificación de mi nominación a la embajada. – Summer tragó saliva nerviosa. —Tu eres la encargada de comunicarme tal información, hoy en la mañana me he enterado por otro colega que toda la oficina lo sabe desde hace unos días. ¿Por qué yo no lo sabía? ¿Dónde esta mi notificación?- preguntó severamente.

—Esta en mi escritorio.- Summer dijo sin tapujos.

—Supongo que sabes que estas despedida verdad? No puedo tolerar ni dejar pasar esto.-

Summer cerró los ojos impotente, despues se paró de la silla de manera abrupta y encaró a Tai.

—Y yo no te voy a dejar a ti.- escupió amenazante.

Enredo sus brazos en el cuello de Tai y lo jalo hacia ella, el resistió y entonces ella mas bien se tiro hacia el besandole a la fuerza. Tai se resistia pero sus impulsos corporales le hicieron perder el control y termino respondiendo aquel beso robado. Cuando Summer notó que le estaba siguiendo la corriente lo dirigió hacia el escritorio, donde ella se sentó y con sus piernas rodeó la cintura del castaño.

El mismo la fue recostando sobre su escritorio mientras sus manos recorrian sus piernas hasta llegar al borde de su blusa. Estaba colando su mano por abajo de la prenda cuando al pasar por su ombligo la razón volvió a su cabeza y paró en seco.

Ella no era su Sora. Y después de tanto tiempo que el había estado enamorado de Sora no iba a permitir que sus hormonas lo arruinasen todo.

—no...- musitó, alejandose de Summer pero ella no le dejaba. Tomo sus brazos que estaban enrollados en su cuello y se los quitó de encima. —¡¿Estas loca acaso?!– gritó enfadado.

—¡Pues tu tambien lo estabas disfrutando!- respondió. —Además ya estoy despedida, podemos hacerlo sin nada que nos detenga.- susurró seductiva.

—Si hay muchas cosas que nos detienen. El hecho que casi arruinas mi carrera, que te fuiste a pelear con Sora y que no pareces estar arrepentida de nada. ¡Largarte de mi oficina!.-

Summer se quedo callada y notablemente enojada. Se quitó del escritorio no sin antes tirar todo al piso. Tomó su bolso y se fue azotando la puerta.

Tai la miro irse totalmete iracundo. Ahora tendría que reacomodar todos los papeles que Summer tiró al suelo.

Esa mujer estaba loca, Tai no tenia ya duda alguna.

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—¿Y no puedes cancelar aquella cita?- preguntó Hikari afligida, del otro lado del auricular se escucho una risa burlona.

—Pero si nos hemos visto esta mañana Hikari-chan. ¿Acaso no te he dejado satisfecha?- preguntó Yamato. Del otro lado de la línea la castaña se mordía el labío inferior. Vaya que si lo había hecho pero ella quería más de el en este tiempo que estarían lejos de Japón, lejos de Takeru.

Suspiró más tenía dibujada una sonrisa en sus labios.

—Vale. Nos veremos mañana ¿Cierto?– el rubio emitió un 'uhu' del otro lado de la línea. —Es una lástima. Sora salió a no se dónde y mi hermano estaría en la oficina hasta tarde. Estaré muy aburrida.- dramatizó para ver si Ishida cambiaba de opinión. —¿Para qué es la cita de todas maneras?-

Sin embargo, Kari pudo percibir que el rubio se hubo incomodado desde la mención de sus compañeros de apartamento.

—Es una vieja amiga que me he enterado que vive en la ciudad.- no mintió Yamato del todo. —Hikari-chan, tengo que colgar pues ella no tardará en llegar y sería de muy mal gusto que me encontrara hablando por telefono. Yo te hablaré mañana por la mañana ¿De acuerdo? -

—Esta bien Yama. Hasta mañana. Sayonara.- se despidió con un sabor amargo en la boca.

Hikari se echó a la cama desganada, no debía de permitir que el hecho que Yamato viese a una vieja amiga le molestara tanto. Esos eran celos y ella se prometió no caer, no enamorarse del rubio hermano de su novio.

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La campanita arriba de la puerta de entrada sonó, anunciando la entrada de un nuevo comensal. Yamato por inercia volteó hacia aquel lugar y encontró a su invitada.

Ella le buscaba con la mirada aun parada en la entrada, así que el agitó la mano para que le viese. La pelirroja se acercó insegura hacia el y Yamato Ishida, como el caballero que era, se paro para mover su silla y dejarla sentarse.

—Ha pasado mucho tiempo.- mascullo al tomar de nuevo su asiento frente a aquella prominente figura que parecía estar muda.

Suspiró cansado, y apenas acaba de llegar.

—¿No vas a decir nada, Sora?-

La pelirroja acarició su vientre y bajó la cabeza. ¿Qué carajos hacía Yamato Ishida en Nueva York?

Ella estaba en su cocina dispuesta a llamar a su madre cuando de pronto aquel rubio se apareció en la puerta de su casa, insistió tanto en tomar aquel café mas tarde que ella no se pudo negar.

Y allí se encontraba ahora, en aquella cafetería sentada frente a el.


chanchanchan! ¿como ven? ¿Que creen que pasará entre Yama y Sora? Totalmente era algo que ya no queria posponer jajajajajaja. De aquí empezara yo creo la segunda etapa del fic, como dato preemilinar. Jijiji :)

un saludo a mis reviewers: Lucy-Yagami, Mazinger Taiora, Ivymon, Cris (bienvenida!), y a todas las demas que siguen y leen esta historia, muchas gracias!

Un abrazo, saayoooo~