UN NUEVO ENEMIGO: CAPITULO 8

(Toshiko)
-Yuki… -susurré, no podía procesar aún la información de ver a mi hermano peleando a favor del enemigo, después de que hace tan solo un par de horas habíamos tenido un platica que hasta cierto punto yo había sentido que no había acercado, pero al parecer solo fui una tonta.
-¡¿Qué rayos te pasa Yuki?! –la voz molesta de Kimi me saca de mis pensamientos. Miro a todos, se que estas confundidos, pero es que ¿Cómo no estarlo? Esto es… es impensable que él nos traicione. -¡debes estar jugando ¿verdad?! –grita llena de furia.
-No es ningún juego querida –le dice la chica de de cabello castaño y morena. –Ahora si no te apartas de nuestro camino te partiré en dos –le dice apuntando con su gran catana.
-Cálmate –le dice la chica de cabellos negros poniendo su mano frente a ella. –Yuki no querrá ver cómo matamos a sus amigos, ¿o me equivoco? –dice consultando a mi hermano, lo miró esperanzada, espero que les diga que nos dejen en paz o cualquier cosa, ruego porque esto solo sea parte de algún plan.
-Hagan lo que quieran con ellos ya no me importa –dice dándose la vuelta y comenzando a caminar. –ya conseguí lo que quería, ahora solo me falta demostrar que tan poderoso soy –y sin más se va con shunpo. Algo dentro de mí se rompe, las lágrimas están a punto de caer pero en no lo hacen solo porque ni de eso soy capaz.
-Bueno ya que Yuki nos permitió… - la chica toma con más fuerza la empuñadura de su espada.
-¡Alto! –la voz de la pelirroja detiene esta vez sus movimientos.
-¿Ahora qué? –pregunta exasperada la mujer morena.
-No podemos matarlos –dice mirándonos con con desagrado –aun no. –la de cabellos azabache asiente mientras que la chica castaña solo murmura algunas cosas que apuesto son maldiciones y las tres parten rápidamente.
-Creo que el traidor terminó siendo el –la voz de Saki rompe el silencio.
-Mal nacido… -escucho la voz de Kimi romperse.
-Kimo cálmate –la Misuki no está mejor pero ella al menos aun no pierde la compostura.
-¡¿Cómo pretendes que me calme si ese idiota al parecer solo no estaba usando?! –la escucho decir.
-Se que te sientes mal pero no eres la única y la más afectada aquí –dice Michio y todos se giraron a verme, es ahora que me percate que estoy llorando, me llevo una mano para poder pararlas pero simplemente no puedo. Siento un par de brazos me reconfortan y esperando y al mismo tiempo sabiendo que nos es Yuki recibo el abrazo.
-Todo estará bien –escucho la voz de Ume.
-El palacio de Harribel-san está muy cerca. –dice Saki y todos asentimos. En la mirada de ella no veo la nostalgia aunque ¿Por qué la vería? Ella apenas si conocía a mi hermano, es mas creo que ella le alegra saber que él resultó ser un traidor ya que irónicamente él la acusó de lo mismo.

.

(Karin)
Sigo recorriendo sin rumbo fijo, buscando solamente, mirando todo pero al mismo tiempo no haciéndolo ya que solo puedo visualizar algo. No pierdo las esperanzas de que esto solo sea un horrible sueño, de que realmente solo sea una pesadilla y que en cuanto despierte tenga a mis hijos frente a mí diciéndome que están bien, pero sé que eso es algo imposible.
Mi teléfono vibra y me detengo para contestar -¿Diga? –
-¡Karin-chan soy Orihime! –la voz que me responde se nota entusiasmada, más de lo que debería estar en esta situación. Estoy a punto de preguntar qué sucede cuando la vuelvo a escuchar -¡los chicos están en el palacio de Harribel-san! –eso hace que prácticamente dejé de escuchar, el teléfono se me cae de la mano e inevitablemente comienzo a llorar, sin pensarlo dos veces salgo rumbo al palacio en hueco mundo.
Al llegar, en lo que para mí es prácticamente un eternidad pero que se que solo han sido segundos, frente a la estructura completamente blanca que es el castillo veo frente a mí a los amigos de Ichi-nii y podría decirse que también míos.
-Kurosaki Karin–escucho mi nombre en una voz más que conocida.
-Grimmjow –digo con una sonrisa al que durante mi adolescencia fue algo así como un hermano más.
-En una situación normal preguntaría a qué has venido, pero hoy es muy obvio, los chicos están adentro con la estúpida mujer –una sonrisa como siempre, mezcla de felicidad y al mismo tiempo suficiencia.
Asiento y entro de inmediato esperando por fin termine la pesadilla, una vez que entro a la enorme habitación principal veo a Orihime hablando con Nelliel y mientras tanto los chicos tienen una mirada ¿nostálgica? Me alarmó al notar eso pero esto aumenta al notar que Yuki no está.
-Toshiko ¿Dónde está tu hermano? –le pregunto esperando una respuesta del paradero de mi hijo.
Niega con la cabeza y sus ojos se cristalizan y entonces me temo lo peor –No lo sé –y sin más el llanto se hace presente.
-Pero.. -Me trago mi dolor solo para consolar a mi pequeña, no soy la unica que esta sufriendo me recuerdo.

.
(Toshiro)
Hace un par de minutos que Orihime me llamo, saber que mis hijos estaban seguros me hizo quitarme un gran peso de encima, sabía que Karin ya estaba con ellos, después de todo ella era quien estaba más preocupada, ahora solo me quedaba una cosa en mente ¿Quién había cometido semejante acto? No tenía a nadie en mente, bueno no hasta hace un par de instantes que una extraña energía espiritual se hizo presente… ¿Cuántos años habían pasado desde la última vez que había sentido una energía espiritual semejante? ¿15 años? Sí, creo que ese sería el tiempo exacto, en ese entonces Yuki tenía apenas meses de nacido, Karin quería enfrentarse a esos monstruos pero no la dejé, no podría en riesgo a mi esposa cuando solo tenía meses de dar a luz a mi primer hijo. Recuerdo las miles de peleas que ese asunto desató, las veces que Karin se enfado a tal grado de casi salir de casa tras ellos, vaya suerte que antes de que ella cometiera una locura kurosaki, junto a otros capitanes y yo pudimos deshacernos de esa amenaza. ¿Pero no sería imposible volver a saber de ellos? Después de todo el último de ellos yo mismo lo desaparecí, niego con la cabeza sin dejar de caminar observando todo a mi alrededor, la presencia espiritual de hace unos momentos se volvió a hacer presente, mas sin en cambio solo es por unos instantes, me detengo, tomó la empuñadura de mi espada, estoy listo para pelear en caso de que alguien decida atacar por sorpresa, siento como esa energía se hace presente nuevamente, ahora más cerca, comienzo a caminar lentamente sin dejar de estar alerta.
-¡Hitsugaya! –escucho a mis espaldas.
No lo pienso dos veces antes de desenvainar la katana y detener el ataque que muy probablemente tenía el propósito de matarme, amplio los ojos al notar quién es mi agresor. – ¿no es posible? –digo antes de fruncir el ceño, esta chica no puede estar aquí.
-¿Te sorprende verme? –dice antes de dar un par de brincos hacia atrás.
-Tú no… -no sé como expresar lo sorprendido que estoy.
-No debería estar viva –suelta una carcajada. –no soy tan débil como te imaginaras, no me subestimes Toshiro –recorro con la vista la figura de esta mujer, cabello castaño ondulado, ojos café oscuro, piel morena y de baja estatura, su cabello es quizás más largo pero sigue teniendo en la cara esa estúpida expresión socarrona.
-Capitán Hitsugaya para ti –le digo mientras sujeto con más fuerza la empuñadura pero no me dispongo a atacar.
-Lo siento, pero pensé que aún éramos amigos, ya sabes en el pasado… vaya que recuerdos –aprieto la mandíbula al escuchar lo que dice, ¿Cómo se atreve a mencionar eso? ¿Acaso es tan descarada? Supongo que sí. -¿Cómo está Karin-chan y Yuki-kun? –
Al escuchar eso último no me contengo más y me lanzo en busca de callarla. -¡cállate! No vuelvas a mencionar el nombre de Karin y mi hijo –le digo mientras atacó una y otra vez con la zanpakuto.
Las sonoras carcajadas de ella acompañan el sonido de ambas espadas chocando. –vamos pequeño capitán… supera al pasado –dice ella intersectando cada uno de mis golpes como si de algo insignificante se tratase.
-¿Superar? ¡¿Cómo rayos quieres que supere el hecho de que confié en ti, en mi subordinada "estrella", y al final te atreviste a atacar a Karin y a mi hijo?! –le digo con toda la furia con la que podía pronunciar esto.
-¡No es mi culpa que el gran capitán prodigio bajará la guardia ante una mujer! –dice ella con una sonrisa burlona.
-¿Mujer? ¡Por kami, aun eras una niña! –comienzo a recordar las cosas que pasaron alrededor de esa pelea, de aquella que casi cobra la vida de dos de las personas que más amo en este mundo.
-No te pierdas en el pasado –dice ella al notar a donde se van mis pensamientos.
-No es necesario que me lo digas –contestó jadeante.
-¿Cansado? – pregunta revelando su siniestra sonrisa.
-No realmente, solo exasperado de aguantar tus malditos juegos –mi entrecejo se arruga más.
-No te preocupes… aunque me gustara jugar con mi gran mentor no lo tengo permitido –dice ella a lo que solo me deja confundido.
-¿A qué te refieres? –no puedo evitar cuestionar, pero como es obvio ella me ignora, mira por sobre de su hombro y yo hago lo mismo, las sorpresas no acaban aquí, ve a lo lejos al hombre que creí muerto durante estos quince años.
-Uragiri –ese nombre se escapa de mis labios ante la sorpresa.

.
(Karin)
Voy a la cabeza del grupo, los chicos se han quedado al cuidado de Orihime y Yuzu, el resto nos dirigimos a las noches con único propósito, detener una inminente amenaza no solo para la sociedad de almas, sino para el mundo humano y hueco mundo.
-¿Me pueden repetir el cómo es que estamos tan seguros que se encuentran en las noches? –pregunta Grimmjow.
-Porque los chicos lo aseguraron –responde Ichi-nii.

-¡¿Les creerás a unos críos?! -Exclama.

-Es la única pista que tenemos -respondió Rukia.
-¿Y se puede saber dónde está Hitsugaya-kun? –pregunta Nelliel cuando consigue estar a mi lado.
-No lo sé… -maldición, ¿Por qué de todos los momentos en los que se pudo desaparecer escoge precisamente este? ¿Por qué justamente cuando mi hijo, nuestro hijo está desaparecido?
-¿Por qué no lo llamas? –pregunta.
-No creo que atienda… -respondo y decido tomar más ventaja para así evitar las preguntas de la peli verde. La verdad no se porque no le he llamado, aunque prefiero permanecer ocupada con el hecho de que mi pequeño Yuki está desaparecido.

.
(Toshiro)
-Si crees que verlo a él es una sorpresa creo que lo que te tenemos preparado lo será aún más. –Estoy a punto de preguntar cuando noto que Uragiri, seguido de otros huecos nos pasan de largo –ya debieron haber llegado –se relame el labio inferior causando en mí un ligero escalofrío, la veo comenzar a levantar vuelo pero antes de marcharse me mira con una sonrisa maliciosa. –No te preocupes, tu sorpresa llegará pronto –el miedo me invade en el momento que termina de decir esas palabras.
Estoy a punto de partir tras ella y evitar que le pongan un dedo encima a Karin y el resto.
-¡Detente ahí! –me ordena esa voz más que familiar a mis espaldas.
Me giro solo para encontrar a aquel chico de quince años que sostiene la zanpakuto de hoja negra apuntando en mi dirección, su rostro está parcialmente cubierto por esa máscara blanca con detalles verdes y celestes que enmarcan sus ojos que de alguna forma me recuerdan los de Karin. –Yuki no tengo tiempo que perder ahora, Karin está en peligro y… -
-Ella no está en peligro, ¿crees que dejaría que le tocaran un solo cabello a mi madre? –dice enarcando una blanquecina ceja.
-Aun así, esos monstruos están a punto de comenzar una guerra con la sociedad de almas, no tengo ni debo de permanecer aquí cruzado de brazos –le digo mientras me giro sobre mis talones y me dispongo a irme con shunpo.
-Me vale un maldito infierno lo que ellos tengan en mente –expresa y yo me giró de inmediato, su sonrisa es de lo más psicópata, sus manos están aferradas a la empuñadura negra y dorada y ahora un aura de color negro le rodea. – ¡Solo quiero cobrar mi venganza y después el resto me importa un carajo! –
-¡Deja de ser un niño mimado y egoísta Yuki! –Le grito con el ceño contraído -¡ahora no hay tiempo para esto! – ¿Cómo es que Karin permitió que se convirtiera en esto?
Una pequeña risita escapó de su boca para después convertirse en una sonora carcajada. -¿Egoísta? ¿Yo? –su expresión se torna seria en seco -No me hagas reír, lo dice el hombre que pasa más tiempo en su maldita oficina que con su propia familia, lo dice quien prefirió defender a su mejor amiga sobre la mujer que amaba, lo dice quien le importa más su estúpido puesto de capitán que otra cosa. No me vengas a dar clases de moral si tu eres la peor escoria que ha existido… sabes en momentos pienso que mal no hubiera estado que mamá se quedara con "él" –y esa es la gota que derrama mi poca paciencia, me olvide totalmente que es mi hijo y blando mi espada en su contra, en lugar de estar confundido lo goza y en lugar de detener mis ataques me lleno de mas ira. Ahora no me importan los lazos de sangre que me unen con él, solo me importa callar esa boca insolente.
Notas de la autora:
1- Bueno, aquí les traigo el capítulo número ocho de esta historia, en el próximo capítulo contaré lo que pasó quince años atrás, desde la perspectiva de Toshiro, obvio, de ichigo, de Karin y de Rukia, espero no se me escape ningún detalle para que ahora esta historia sea cien por ciento entendible.
2- Agradezco a quienes leen, aunque me gustaría que dejaran mas reviews L…
3- Personajes de tite kubo, historia y algunos personajes míos, sin más me despido, cuídense y sayonara.