CONFUNDIDO
Aparqué la camioneta en el sótano del Moll; sabía que no me permitirían el ingreso con Clint –Amiguito, te quedarás por un rato solo, te portas bien – Bajé un poco el cristal para que tuviera ventilación; tal vez dos centímetros de cada cristal.
Repasé mentalmente los enseres necesarios para no demorarme en el centro comercial.
Cuando regresé, Clint estaba ladrando como un endemoniado. Me preocupé cuando abrí la puerta trasera para ingresar las bolsas y él salió corriendo.
Corrí tras él lo más veloz que pude, temía que se perdiera o que sufriera algún tipo de accidente…
Agradecí al cielo cuando detuvo su carrera infructuosa y regresamos juntos hasta el sótano del moll –Me dirás por qué diablos corriste de esa manera – le reté y él aulló.
Lo senté en el lado del copiloto y comenzó nuevamente a ladrar, pero ahora en dirección del piso.
Extrañamente había un sobre.
Mis ojos no podían creer, quería maldecir, quería bendecir…
Era un pequeño paquete con fotografías actuales.
Annie acompañaba a Candy de compras.
Observé muchas veces cada una de las fotografías mirando todos los detalles posibles; nombres de las tiendas y busqué en la web sus ubicaciones…
Pero ¿¡Qué diablos hace Annie con Candy!? Ella me aseguró que no sabía nada de mi esposa.
Creí que esa la mayor de las sorpresas. Que la esposa de mi hermano me ocultara información de Candy; sabiendo cuánto estaba arrepentido de mi falta, la preocupación que tenía por ella, las noches en vela… el infierno mismo que estaba bajo mis pies por el deseo de encontrar a mi esposa.
Cuando metí las fotos al sobre mi pecho latía en dos compases diferentes: quería reclamarle a Annie por sus mentiras y a la vez quería agradecerle porque estaba cuidando de mi esposa en esta etapa.
Abrí el portadocumentos para guardar el sobre recién recibido y lo primero que vi fue la brocha del kit de maquillaje de Candy…
Todo me recordaba lo mal que me porté con ella.
¿Qué es lo que debía hacer? ¿Buscarle y pedirle perdón? ¿Respetar su decisión y no luchar? -¡Diablos! ¿Por qué es tan difícil?
Nuevamente me encerré en casa evitando a mi familia, en especial a Annie y Archie que insistían en ayudarme a encontrar a Candy.
Sin mencionar mis planes comencé a rondar las calles impresas en las fotos.
Mi corazón palpitaba a mil por hora ya que desconocía la manera en la que reaccionaría al mirar a Candy… o a Annie.
Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses…
Mi aspecto delgado, la barba sin afeitar y el cabello largo notaban mi falta de interés en mi persona. Mi tristeza y preocupación por mi esposa e hijo.
La sorpresa de las fotos no era la única; sino el mensaje oculto escrito en la parte trasera de las mismas. Me pasaba días y noches intentando descifrar las palabras escritas "Contralor" y "Baker"
Mi madre se apellidaba Baker… Eleonor Beaker… pero desde que se casó con papá dejó su apellido de soltera para presentarse como Eleonor Grandchester.
No podía relacionar la contraloría con mamá… -¡Piensa, Terry! – Me motivaba mientras intentaba conciliar el sueño…
Mamá es actriz de teatro. Por ella conocimos a Hataway.
De Hataway conocí a Susana; pero ella no es del área de finanzas sino que es comunicóloga… -¿Qué tiene que ver mi madre, o su apellido? "Baker, Baker, Baker"…
Toda búsqueda me llevaba al mismo punto de inicio.
Me tumbé en la alfombra de la habitación de Daniel y miraba el techo en busca de una señal… así que repasé cada fragmento de las palabras de Candy del último día que le vi. "No vine para sorprenderlos" , Ella sabía lo mío con Susana y vernos cerca uno del otro no le sorprendía… Entonces… cuál fue su razón de ir a la empresa…
¿Qué hacía con mi padre? Las imágenes de ese día agolpaban mi mente como si estuviera mirándolas en una película.
Los documentos que Elisa quería que firmara. No recuerdo haberlos firmado…
-¡Rayos! ¿Cómo puedo saber el contenido de esos papeles? – No podía llamarle a Archie para preguntar si él firmó en mi nombre algún documento por aquellas fechas.
Mi padre se sentía decepcionado de mí. Aunque no podía sentir su apoyo como el de mi madre.
-¡Mis acciones! – Revocaré el acuerdo notariado que cedía a Archie. Regresaré a la empresa e investigaré que hay detrás de todo esto.
Saqué el móvil; buscaba entre los contactos el nombre de mi abogado… en ese momento otra frase de Candy llegó a mi mente "Sino a decirte que mi abogado se pondrá en contacto contigo"
La intensión de Candy no era mirarnos en flagrancia. Tenía las pruebas de mi adulterio y la decisión de marcharse.
¿Por qué no se llevó nada? ¿Por qué no regresó a casa? ¿Desde cuándo había planeado marcharse?
¡Dios! Candy no se dio cuenta que estaba embarazada en esos días, ¡Ella, ya lo sabía con anterioridad!
El dolor de ir haciendo conjeturas se esparcía por todo mí ser. Dolía el alma, los pensamientos, los huesos y sobre todo el corazón.
¿A quién recurrió para ayudarle? No había tenido noticias de su abogado.
Llamé a mi madre antes que a mi abogado y amigo Samuel Carson.
Me sentía traicionado.
Había lastimado profundamente a Candy, también yo estaba roto y dolido. Sin embargo no había tenido el apoyo de mi familia, salvo de mi madre que se preocupaba por mí… o al menos eso me hizo creer, para salir de este pozo en el que por mi voluntad ingresé – Hola hijo ¿Todo bien?
-Sí, mamá.
-¿Has tenido noticias de Candy?
-No. Así que determiné continuar con mi vida – Mencioné con supuesta seguridad en mi voz.
Mamá no estaba sola, el sonido detrás de la bocina indicaba que estaba en altavoz; ella deseaba que sus acompañantes se enterasen de nuestra conversación.
Su plática no era con la fluidez habitual. Dudo que se detuviera a pensar lo que me diría o bien, esperaba la reacción de los demás para dialogar conmigo - ¿A qué te refieres?
-Le dejaré todo. La casa. Los bienes. Los autos. La firma en la empresa… todo
-Y ¿Qué harás?
-Me iré lejos
-Hijo, no puedes hacer tal cosa. Habla con ella, lleguen a un acuerdo.
-Respetaré su decisión. Tal como ella lo pidió, "Estaré fuera de su vida". He hablado con Sam y estoy bajo su asesoría…
-Terry… Candy podría darte una segunda oportunidad…
-Ella no quiere verme. Ha sido determinante y está bien – Decidí sacar mi carta y conocer la reacción de los que acompañaban a mi madre. –Lo único que haré, es quitarle a mi hijo…
-¡Terry! – Gritó Annie - ¡Tú no estás hablando en serio! ¿Cierto?
-Hola, para ti también Annie.
-Terry, Candy sufrirá si haces eso.
-Tengo el mismo derecho a tener a mi hijo conmigo así como lo tiene ella
-Tú fuiste quien cometió la falta – Argumentó con desesperación
-Annie, mi vida no está para ser juzgada por ti y hablar de este tema con ustedes no solucionaré nada, ya que Candy no se enterará, o ¿sí?
Se produjo un silencio.
-¿Mamá? ¿Aún estás ahí?
-Sí, sí Terry. Lo que piensas hacer me preocupa.
-Veré a mi padre en la empresa, quiero saber si la persona que contrató para encontrar a Candy tuvo éxito.
-¿Irás en este momento? Es mejor que le llames a su móvil… ¡No vayas! Debe estar ocupado y…
-Soy accionista, mamá. Necesito notificarle que he revocado el poder que otorgué a mi hermano…
-Terry…
-Es momento de terminar esta llamada. Hasta pronto mamá.
Mientras platicaba con Sam exponiéndole toda la situación, mi móvil insistía en las llamadas entrantes que terminaban en el correo de voz. –Terry, existen muchas formas en las que puedes accionar ante este problema.
-Sam, amigo. Me siento estúpido
-Lo fuiste. Reímos. – Te quedaste con la chica perfecta de nuestra generación y lo has arruinado. Sin embargo tienes todo en tus manos para que el fallo sea a tu favor.
-Lo único que deseo es conocer a mi hijo, asumir mi responsabilidad con él y gozar el privilegio de tenerle… aunque sea por la vía legal.
-Procederemos con la demanda de abandono de hogar.
-Yo le di argumentos para hacerlo
-Déjalo en mis manos, amigo. Sé que no quieres dañarle sino ejercer tu derecho sobre la paternidad.
-Exacto.
-Terry, de ser necesario habrá reuniones conciliatorias.
-Aceptaré todo lo que Candy pida, solamente quiero conocer a mi hijo.
-Mañana tienes la revocación del poder otorgado a tu hermano, nuevamente tendrás voz y voto en Grandchester y Asociados.
- Gracias, Sam.
Mis padres intentaron ponerse en contacto conmigo y no respondí sus llamadas ni les recibí en casa.
Mantuve las luces apagadas y a Clint en el interior.
En los últimos meses mi lugar favorito era la suave alfombra de la habitación infantil. Disfrutaba poner mi mente en blanco mientras lanzaba una pelota de felpa hasta topar con el techo, así podía pasar las horas.
Esta noche sería la última en desvelo.
Tenía que estar al máximo de mi capacidad para poder resolver mis problemas.
"Contralor" "Baker"
Mamá y Annie sabían más de lo que aseguraban desconocer.
No sé si mi padre y Archie estén conscientes de lo que ellas saben de Candy.
¿Qué si amo a mi esposa? Ahora sé que sí. Aunque lo supe demasiado tarde.
Asumiré la responsabilidad a mi paternidad ya que confío que las rogativas constantes ante el Creador serán escuchadas y este bebé sí vivirá.
A veces no quiero pensar en los resultados de mis acciones. ¿Cómo pude ser un maldito estúpido y perder mi hogar?
¿Qué le espera a nuestro hijo en dos hogares diferentes?
¿Cuánto tiempo de embarazo tenía Candy al irse?
"Baker…"
Una luz de esperanza iluminó mis pensamientos… Candice Baker… Mi madre siempre le llamó "Hija" y si le estaban escondiendo de mí era probable que usara el apellido de mamá para la atención prenatal…. - ¡Eso es, Terrence! Solo esfuérzate para saber lo que significa "Contralor"
Dormí sin lograr que mi cerebro descifrara la otra palabra.
Con ánimo pronto anudé las cintas de mi calzado y me presenté en la compañía de mi padre.
-No comprendo tu enojo, Archie. Las acciones son mías y era por tiempo indefinido, pues decidí que ese tiempo se terminaba ayer.
-Debiste notificarme con más tiempo…
-Te agradezco que hayas tomado mi lugar.
Salió enojado de mi apartado… Ahora tenía qué saber lo que Elisa quería que firmara en aquél tiempo.
-Hola Stear.
-¿Por qué tu presencia no me toma por sorpresa?
-Tal vez porque estabas en aviso que hoy regresaba a la empresa.
-¿Qué se te ofrece?
-Por lo visto no me has perdonado
-¿A caso has solicitado mi perdón?
Clavé mi mirada en la mirada de mi hermano y cínicamente realicé una reverencia – Perdón, hermano.
-Déjate de estupideces y dime ¿Qué se te ofrece?
Una mujer de aspecto común interrumpió la conversación con Stear. Se acomodó las gafas y sonrió – Aquí está el resultado de la auditoría – Dijo ignorándome.
Pasé mi mirada entre ellos y me di cuenta que mi hermano tenía un romance.
-Terry – Neil interceptó mi paso –Sin tu elegancia al vestir, no creería si alguien me dijera que te vio así-
-Neil Legan… Neil… ya estoy de regreso y también me siento gustoso de mirarte y sí, acostúmbrate al nuevo Terrence Grandchester.
